FACULTAD DE INGENIERÍA INDUSTRIAL
LIMA ESTE
INFORME
PROYECTO ACADÉMICO:
PISCOPATÍA
ALUMNO:
Castro Arias, Luis Carlos
CURSO:
Tutotía I
DOCENTE:
Ponce Ascurra, Luis Alberto
ING ENIERÍA I N D U S T R I A L
Noviembre 2019
Lima – Perú
PSICOPATÍA
Los psicópatas son personas capaces de actos delictivos y graves agresiones sin que
muestren un sentimiento de culpa. Descubre cómo identificar a los afectados por esta
patología y si existe un tratamiento efectivo. No debe confundirse con Psicopatología.
El psicópata es el enfermo que sufre un trastorno de personalidad caracterizado por un
comportamiento eminentemente antisocial, siendo frecuente la realización de actos en
donde se infringen las leyes, ya sean hurtos, estafas o similares, pudiendo llegar hasta el
secuestro o la agresión contra sus semejantes, todo ello sin que la persona con psicopatía
tenga reducida su inteligencia, y con una aparente insensibilidad ante el dolor que pueda
provocar en otros.
El término psicópata –ahora en desuso en el ambiente clínico– se empieza a sustituir por
el de sociópata. Actualmente está encuadrado dentro de lo que se conoce como conducta
antisocial, que es aquella en la que el individuo manipula, transgrede y en algunos casos
violenta las normas sociales en beneficio propio, sin importarle la moralidad, ni las
consecuencias que sus actos puedan tener sobre los demás.
Causas de la psicopatía: ¿Qué les lleva a actuar así?
Sobre las causas que originan la psicopatía, todavía no están claras, existiendo un factor
genético que puede expresarse en éste u otro trastorno, en función del ambiente en
donde se desarrolle la persona, pero lo que sí parece determinante es la falta de cariño
recibido de los padres durante la infancia del individuo afectado, así como la
despreocupación de estos por su educación moral; lo que se proyecta en el afectado, ya
desde la etapa escolar, en problemas de conducta con sus compañeros.
Aunque no toda conducta inadecuada de este tipo durante la infancia va a desembocar en
una psicopatía, si es suficientemente importante explorar los motivos por los que el
pequeño molesta e incluso agrede a sus compañeros, sin que en apariencia medie causa
para ello, con el fin de poder descartar la patología o, de diagnosticarse, intervenir a
tiempo, ya que cuanto antes se haga mayor eficacia tiene el tratamiento para la
psicopatía.
Igualmente, cabe reseñar que este trastorno de la personalidad puede deberse a
determinadas alternaciones cerebrales, sobre todo en el lóbulo frontal, ya sea por
malformación, enfermedad o lesión cerebral.
La psicopatía se contempla como un trastorno de la personalidad y no como un trastorno
mental semejante a la esquizofrenia o a la depresión. En este hecho parece haber un
acuerdo entre los diferentes autores, en tanto, por otra parte, un trastorno de la
personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de
comportamiento que se aparta de las expectativas culturales de la persona y tiene su
inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta. Además, es estable a lo largo del
tiempo y produce malestar y perjuicios para dicha persona.
El trastorno antisocial de la personalidad, también denominado psicopatía, sociopatía o
trastorno disocial de la personalidad, tiene como característica principal el desprecio y
violación de los derechos de los demás. Las personas con este trastorno se caracterizan
por despreciar los deseos, derechos y sentimientos de los demás, muestran pocos
remordimientos, carecen de empatía, son insensibles. Por otro lado, pueden y suelen
poseer cierto encanto artificial. Trastorno antisocial no es sinónimo de comportamiento
delictivo. Aunque, por supuesto, no se puede negar la existencia de relación entre ambos
términos. La psicopatía supone un claro e importante factor de riesgo para la reincidencia
en general y para la violencia en particular.
Se hace imprescindible una identificación lo más clara y concisa posible sobre el trastorno
de la psicopatía. Para ello, se evalúa mediante distintos sistemas clasificatorios (DSM- IV,
CIE-10, Escala Hare,...). El psicópata no está trastornado mentalmente. Frente a ello, lo
que no cabe lugar a dudas es que no estamos hablando de una persona normal, aunque es
plenamente consciente de sus acciones.
La personalidad psicopática ha sido estudiada a lo largo de la historia de la psiquiatría,
recibiendo variadas denominaciones tales como locura moral, inferioridad psicopática,
sociopatía, personalidad amoral, asocial, antisocial o disocial. En la etiología de esta
entidad probablemente confluyan factores genéticos y medioambientales (crianza,
experiencias infantiles, etc). Algunos estudios han encontrado alteraciones en el
electroencefalograma y otros han descrito pequeñas malformaciones congénitas con
mayor frecuencia que en la población general.
Los psicópatas se caracterizan básicamente por su desprecio hacia las normas establecidas
por la sociedad. Carentes de principios morales, sólo valoran a las demás personas en la
medida en que puedan serles de alguna utilidad práctica, de modo que no tienen reparo
alguno en atropellar los derechos ajenos cuando estos representan un obstáculo para el
logro de sus propósitos. Vemos así que en el historial del psicópata abundan actos
delincuenciales como robos, agresiones, chantajes, estafas, violaciones y hasta crímenes.
Su falta de sentimientos de culpa se traduce en todo tipo de justificaciones para sus actos,
de modo que el psicópata se muestra a sí mismo como incomprendido o víctima de la
sociedad, guiándose siempre por sus propias reglas y no admitiendo nunca el menor
remordimiento o vergüenza por sus atropellos.
Impulsivos por naturaleza, no miden el peligro ni las consecuencias de sus acciones,
incurriendo repetidamente en actos riesgosos para sí mismos y para los demás, como
conducir imprudentemente, consumir sustancias adictivas o participar en actos delictivos.
Incapaces de tolerar las frustraciones, pueden ser muy violentos si no consiguen lo que se
proponen por medios pacíficos. Propensos al aburrimiento, buscan continuamente las
emociones intensas y se consideran a sí mismos como personas de acción, intrépidos o
temerarios.
Sus relaciones interpersonales son frías y superficiales, se interesan sólo por sí mismos,
suelen ver a los demás como objetos intercambiables y son incapaces de sentir afecto por
otras personas, aunque pueden aparentar lo contrario si lo consideran necesario. Son
manipuladores, utilizan a los demás para el logro de sus objetivos y no dudan en
aprovechar las debilidades ajenas, que suelen descubrir rápidamente, si son inteligentes.
Son también sumamente deshonestos, mienten con frecuencia y con gran facilidad, y
aunque pueden generar simpatía en algunas personas por su aparente independencia y
temeridad, no son capaces de mantener relaciones sentimentales duraderas, siendo por lo
general infieles y promiscuos sexualmente.
Este trastorno suele iniciarse tempranamente, en la adolescencia o aun en la infancia, con
mala conducta escolar, maltrato de animales o niños pequeños, agresividad, violencia,
mentiras frecuentes y delitos menores como robos o daños a la propiedad ajena.
Características generales del Psicópata
Es importante aclarar que, a diferencia de otros trastornos y características psicológicas,
no existe un comportamiento único definido en una persona a partir del cual se pueda
distinguir de forma inequívoca a un psicópata de una persona normal. Pese a que en
sentido legal la existencia de una referencia exacta con la que decir si una persona es
psicópata o no puede ser útil o necesaria, no hay evidencia científica para decir quién es
psicópata y quién no. En otras palabras, un psicópata está mejor definido como una
persona que es «más o menos psicopática».1 Contrario a la cultura popular e incluso
contrario a una parte importante de profesionales del sector (ver Exageración y
mitificación popular), un estudio científico reveló en el año 20042 y luego respaldado por
los resultados de otro estudio en el año 2006,3 que es poco acertado pensar en las
personas como "psicópata o no psicópata", así como pensar que dos psicópatas tienen el
mismo tipo de psicopatía o características psicopáticas, el mismo comportamiento, etc. En
este artículo se utiliza el término psicópata entendiendo el término según esta definición.
Hay varios comportamientos y características que son «relativamente comunes» entre los
psicópatas. Las personas con trastorno psicopático, o psicópatas, suelen estar
caracterizadas por tener un «marcado comportamiento antisocial, una empatía y
remordimientos reducidos, y un carácter desinhibido». Este carácter psicopático puede
hallarse en diferentes dimensiones de la personalidad, en diferentes combinaciones en el
conjunto de la población. La definición exacta de la psicopatía ha ido variando
sustancialmente a lo largo de los años y sigue siendo una materia bajo investigación.
Algunas definiciones que continúan siendo usadas en la actualidad son parcialmente
complementarias y a veces son contradictorias.
Los psicópatas tienden a crear códigos propios de comportamiento, por lo cual solo
sienten culpa al infringir sus propios reglamentos y no los códigos sociales comunes. Sin
embargo, estas personas sí tienen conocimiento de los usos sociales, por lo que su
comportamiento es adaptativo y pasa inadvertido para la mayoría de las personas. Afín a
todo lo antedicho es la personalidad sádico narcisista o de narcisismo maligno.
Características según Cleckley
El trastorno psicopático produce una conducta anormalmente agresiva y gravemente
irresponsable, que según el doctor Hervey Cleckley determinan una serie de
características clínicas, descritas en su libro The Mask of Sanity: An Attempt to Clarify
Some Issues About the So-Called Psychopathic Personality, que incluyen:
Encanto superficial e inteligencia.
Ausencia de delirios u otros signos de pensamiento no racional.
Ausencia de nerviosismo o manifestaciones psiconeuróticas.
Escasa fiabilidad.
Falsedad o falta de sinceridad.
Falta de remordimiento y vergüenza.
Conducta antisocial sin un motivo que la justifique.
Juicio deficiente y dificultad para aprender de la experiencia.
Egocentrismo patológico y carencia de empatía.
Pobreza generalizada en las principales relaciones afectivas.
Pérdida específica de intuición.
Insensibilidad en las relaciones interpersonales generales.
Conducta extravagante y desagradable bajo los efectos del alcohol y, a veces, sin
él.
Amenazas de suicidio raramente consumadas.
Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.
Características según Hare
Para el doctor Robert Hare, investigador sobre psicología criminal, los criterios que
definen a la personalidad psicopática pueden evaluarse mediante una lista de veinte
características denominadas Psychopathy Checklist (PCL). Estas descripciones tuvieron
como base el trabajo de Cleckley para definir la psicopatía a través de una serie de
síntomas interpersonales, afectivos y conductuales. Los síntomas que exhiben los
psicópatas son, según Hare:
Gran capacidad verbal y un encanto superficial.
Autoestima exagerada.
Constante necesidad de obtener estímulos y tendencia al aburrimiento.
Tendencia a mentir de forma patológica.
Comportamiento malicioso y manipulador.
Carencia de culpa o de cualquier tipo de remordimiento.
Afectividad frívola, con una respuesta emocional superficial.
Carencia de empatía. Crueldad e insensibilidad.
Estilo de vida parasitario.
Falta de control sobre la conducta.
Vida sexual promiscua.
Historial de problemas de conducta desde la niñez.
Falta de metas realistas a largo plazo.
Actitud impulsiva.
Comportamiento irresponsable.
Incapacidad patológica para aceptar responsabilidad sobre sus propios actos.
Historial de muchos matrimonios de corta duración.
Tendencia hacia la delincuencia juvenil.
Revocación de la libertad condicional.
Versatilidad para la acción criminal.
Robert Hare estima que el 1 % de la población es psicópata.11 Otras estimaciones incluso
llegarían al 6 %.
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V), su
prevalencia está entre el 0.2 % y el 3.3 %.
Clasificación Según Criterio De La Oms
En el origen de las p. juegan un papel primordial las disposiciones heredadas. En favor de
la influencia de la herencia (v. HERENCIA PSICOLÓGICA) en la causalidad de las p. está el
dato, suficientemente comprobado, de la presentación simultánea de p. en gemelos que
habían vivido separadamente, en distintos ambientes.
Junto a los factores hereditarios, la educación y el ambiente -una y otro en el más amplio
sentido- contribuyen al desarrollo de las tendencias psicopáticas, tanto favorable como
desfavorablemente. Dentro de esos factores ambientales, hay que destacar en primer
lugar el medio familiar, que ejerce a lo largo de la evolución del niño una importante
influencia potenciadora o depresora de la disposición psicopática.
En este sentido; tanto la privación afectiva y la separación de los padres, como la
sobreprotección y las conductas educativas erróneas, pueden determinar una evolución
psicopática de la personalidad. En favor de la importancia de los factores socioculturales
en la génesis de las personalidades anormales están las informaciones obtenidas al
comparar distintas culturas o grupos sociales.
Aunque la p. es una anormalidad congénita caracterológica, la experiencia demuestra que
determinadas enfermedades padecidas precozmente o, incluso, en edades adultas,
pueden determinar alteraciones caracterológicas similares a las verdaderas p., a las que
debe reservarse el término de pseudopsicopatía. Los casos más frecuentes son
consecuencia de encefalitis y meningitis. Finalmente, para los autores de orientación
psicoanalítica (V. PSICOANÁLISIS), el concepto de p. carece de verdadera autonomía,
postulando un determinismo psicológico análogo al que opera en las neurosis (v.).
Tipos de relaciones que establecen los psicópatas
A pesar de que los psicópatas no conciben al resto como personas sí establecen relaciones
y vínculos, que suelen ser de tres tipos:
Asociativos: Cuando un psicópata entra en contacto con otro u otros para obtener un
objetivo común (también se suele denominar alianza). Dado que los integrantes del
vínculo son narcisistas y ególatras el apego solo está justificado por el utilitarismo de tener
un propósito común.
Tangenciales: Cuando el psicópata encuentra una víctima ocasional en un encuentro
puntual, donde utiliza sus tácticas coercitivas de forma temporal.
Complementarios: Determinan una relación de doble vía, que habitualmente ocurre con
un neurótico (el neurótico o la neurótica suele ser manipulado/a por el psicópata en una,
mal denominada, "simbiosis"), en este caso la persona psicópata suele aprovecharse de la
situación en los neuróticos culpógenos, neuróticos víctimas los cuales tienen un duelo casi
perenne ya que no pueden substituir al objeto perdido es decir que se sienten culpables
de algo con deseos (siempre inconscientes) de autodestrucción sintomatizados muchas
veces en una depresión con sentimientos de culpa que es aprovechada por cualquier
psicópata generador de culpa o psicópata culpógeno.
Psicopatía en la historia
El tema de la psicopatía estuvo presente en la historia desde la Antigüedad, aunque la
conceptualización es más reciente, pero ya en Babilonia aparece la preocupación por las
personalidades anormales, que se separan conductualmente del resto pero que no cabían
en las categorías de cuerdo o loco.
Al principio, sonríe y saluda a todo el que encuentra a su paso, niega ser tirano, promete
muchas cosas en público y en privado, libra de deudas y reparte tierras al pueblo y a los
que le rodean y se finge benévolo y manso para con todos [...] Suscita algunas guerras
para que el pueblo tenga necesidad de conductor [...] Y para que, pagando impuestos, se
hagan pobres y, por verse forzados a dedicarse a sus necesidades cotidianas, conspiren
menos contra él [...] Y también para que, si sospecha de algunos que tienen temple de
libertad y no han de dejarle mandar, tenga un pretexto para acabar con ellos
entregándoles a los enemigos [...] ¿Y no sucede que algunos de los que han ayudado a
encumbrarle y cuentan con influencia se atreven a enfrentarse ya con él, ya entre sí [...]
censurando las cosas que ocurren, por lo menos aquellos que son más valerosos? [...] Y así
el tirano, si es que ha de gobernar, tiene que quitar de en medio a todos estos hasta que
no deje persona alguna de provecho ni entre los amigos ni entre los enemigos.
Platón, Politeia, 562a-570c.
Pinel (1745-1826) precisó en 1801 que se trataría de una forma de manía sin déficit en las
facultades cognitivas, pero con un grave daño en la capacidad afectiva, lo que constituye
una de las características descriptivas del psicópata.
En 1835 James Cowles Prichard definió la "locura moral", una forma de perturbación
mental en que no parece haber una lesión en funcionamiento intelectual y cuya patología
se manifiesta en el ámbito de los sentimientos, el temperamento o los hábitos.
Este psiquiatra inglés explica que en casos de esta naturaleza los principios morales o
activos de la mente están extrañamente pervertidos o dañados, no hay un poder de
autogobierno y el individuo es incapaz de conducirse con decencia y propiedad en los
diferentes aspectos de la vida.
El psiquiatra polaco Andrzej M. Łobaczewski ha estudiado cómo los psicópatas influyen en
el avance de la injusticia social y sobre cómo se abren paso hacia el poder, cuya
culminación política es lo que ha venido a denominar patocracia. Lobaczewski es el
inventor de la ponerología, el estudio interdisciplinario de las causas de períodos de
injusticia social, donde el psicópata es un factor clave.
La patocracia es una enfermedad de grandes movimientos sociales seguidos por
sociedades enteras, así como naciones e imperios. Durante el transcurso de la historia de
la humanidad, ha afectado a movimientos sociales, políticos y religiosos, al igual que a las
ideologías que la acompañan… Y los ha convertido en caricaturas de ellos mismos… Esto
ocurrió como resultado de… la participación de agentes patológicos en un proceso
patodinámico similar. Esto explica por qué todas las patocracias del mundo son, o han
sido, tan similares en sus propiedades esenciales.
Lobaczewski, Andzrej M. Ponerología política: una ciencia de la naturaleza del mal
ajustada a propósitos políticos
Los 10 Psicópatas Más Famosos de la Historia
Muchos de los psicópatas famosos han sido líderes de masas. La psicopatía es uno de los
trastornos de la personalidad que más llama la atención a la gente.
Hay muchas películas y varias series de televisión que muestran a estos personajes, como
El silencio de los corderos, Dexter o The following. Sin embargo, estas personas no son tan
raras. Se cree que más del 1% de la población son psicópatas y que hasta el 4% de los
líderes políticos y empresariales lo son.
Ya desde niños muestran los rasgos de la personalidad típicos de la psicopatía, la cual no
hay que confundir con la sociopatía.
Lista de psicópatas famosos a lo largo de la historia
1-Adolf Hitler
Fue el precursor del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial.
Cuando la guerra terminó millones de judíos, eslavos, gitanos, homosexuales,
testigos de Jehová, comunistas y otros grupos habían fallecido en el
Holocausto. Más de 5.000.000 de judíos fueron asesinados: unos 3.000.000 en
centros de exterminio y en campos de trabajo, 1.400.000 en los fusilamientos
masivos, y más de 600.000 en los guetos (se estima que el número de víctimas
fue casi de 6.000.000).
Hacia el final de la guerra, las violentas políticas de conquista territorial y
subyugación racial de Hitler habían causado a la muerte de entre 55 y 60
millones de personas (alrededor del 2% de la población mundial de la época) en su mayor parte civiles, así
como un considerable grado de destrucción de ciudades europeas.
2-Erzsébet Báthory «la Condesa Sangrienta»
Fue una aristócrata húngara, perteneciente a una de las familias más poderosas
de su país.
Tiene el récord Guinness de la mujer que más ha asesinado en la historia de la
humanidad con 630 muertes. Obsesionada por la belleza y mantener la juventud,
utilizaba la sangre de sus jóvenes sirvientas y pupilas para mantenerse joven.
Entre 1604 y 1610, los agentes de Erzsébet se dedicaron a proveerla de jóvenes
entre 9 y 16 años para sus rituales sangrientos.
Utilizaba un instrumento de tortura llamado «doncella de hierro», el cual era una
especie de sarcófago que reflejaba la silueta de una mujer y que por dentro tenía
afilados pinchos. Este artilugio se abría para introducir a la víctima y luego encerrarla para que los pinchos se
le incrustaran en su cuerpo.
3-Josef Mengele
Es tristemente célebre por seleccionar a las víctimas que iban a ser ejecutadas en
las cámaras de gas y por sus experimentos científicos y frecuentemente mortales
con prisioneros.
Según un médico prisionero en Auschwitz:
Era capaz de ser muy amable con los niños para que le tomaran cariño, les daba
azúcar, pensaba en los detalles cotidianos de sus vidas y hacía cosas que nos
gustaría realmente admirar… Y a continuación, el humo de los crematorios y, al
día siguiente o media hora después, esos niños eran enviados allí.
4-Jack el destripador
Fue un asesino en serie de identidad desconocida que cometió varios
crímenes en 1888, principalmente en el distrito de Whitechapel, en
Londres.
Según Thomas Bond, el médico que investigó los cuerpos de las
víctimas:
«El asesino, en su apariencia externa, es muy probable que sea de
aspecto inofensivo. Un hombre de mediana edad, bien arreglado y de
aire respetable. Puede tener el hábito de llevar capa o abrigo porque si
no, la sangre de sus manos y ropas hubiera llamado la atención a los
viandantes».
5-Iósif Stalin
Fue presidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética desde el 6 de
mayo de 1941 hasta el 5 de marzo de 1953.
Se calculan que un mínimo de alrededor de 10 millones de muertos —4
millones por la represión y 6 por el hambre— son atribuibles su régimen
represivo.
Demostró desde joven una personalidad rígida, fría, calculadora y renuente a
demostrar sus emociones. Demostró a lo largo de su vida, carencia casi total
de afectos y desapego emocional de quienes se consideraban en su círculo
íntimo, aunque en su fuero externo pareciese confiable.
6-Ivan el terrible
Fue el primero en llevar el título de zar (desde 1547) y es considerado como
uno de los creadores del Estado ruso.
Según los escritores no imparciales polacos, se jactaba de haber desflorado a
más de 1000 vírgenes y posteriormente haber asesinado a los hijos resultantes,
mostrando así su perturbación.
En un acceso de cólera, el 16 de noviembre de 1580, golpeó mortalmente con
su bastón a su hijo mayor.
Mató además a varios de sus enemigos y amigos, lo que hizo que Iván se
volviera aún más psicópata.
7-El asesino del Zodiaco
Fue un asesino en serie que acechó el norte de California entre diciembre de 1968
y octubre de 1969.
En una carta supuestamente suya confesó el asesinato de 37 víctimas, aunque las
únicas confirmadas fueron cuatro hombres y tres mujeres.
Se estimó que el Zodíaco tendría entre 20 y 30 años en el momento de sus
crímenes; que era blanco, corpulento, de pelo castaño, que tenía conocimiento
sobre lenguajes cifrados y poseía una gran inteligencia.
8-Enrique VIII
Fue rey de Inglaterra y señor de Irlanda desde el 22 de abril de 1509 hasta su
muerte.
El carácter duro y tiránico de este monarca, sobre todo en sus últimos tiempos,
no supuso un obstáculo para contar con la fidelidad y el cariño de su pueblo.
También fue conocido por cortar cabezas. Se casó 6 veces y cortó la cabeza de
dos de sus mujeres.
9-Charles Manson
Es un conocido criminal estadounidense que perpetró varios asesinatos,
entre ellos, el macabro asesinato de Sharon Tate(esposa de Roman
Polanski) y sus invitados en su residencia de Beverly Hills el 9 de agosto
de 1969.
La noche siguiente, Manson entró en la casa del empresario Leno
LaBianca y su mujer Rosemary en las afueras de Los Ángeles.
Tras asegurarles que él no les haría daño, los ató y dejó entrar a Tex,
Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten, quienes mataron a la pareja,
apuñalándolos.
10-Mao Zedong
Fue el máximo dirigente del Partido Comunista de China
(PCCh) y de la República Popular China, desde 1949
hasta 1976.
Se estima que no menos de 30 millones de personas
fallecieron por inanición debido a sus políticas.
Los investigadores Chang y Halliday (2006) consideran a
Mao un dictador tiránico, que habría sido responsable
directo de la muerte de más de 70 millones de chinos.
Comentarios Finales
Todas las consideraciones hechas anteriormente se refieren a los casos extremos
descriptos en la definición de psicopatía que propugna la Macro psicología. Sin embargo,
como pasa en casi todas las situaciones referidas a seres humanos, estos casos son sólo
una minoría.
La gran mayoría de los casos la encontramos distribuida dentro de las zonas grises de la
mente, donde las ideas de base no son tan fijas, las motivaciones no son tan claras y las
acciones resultantes de estas, nunca están tan condicionadas por factores sobre los que el
individuo no tiene ningún control. Dejando de lado los ejercicios intelectuales que
pudiéramos realizar dentro de los estrechos límites que nos deja una definición,
podríamos pensar que para poder hacer evaluaciones éticas razonables y sacar
conclusiones realistas sobre casos puntuales, sería imprescindible considerar siempre
cada uno en forma particular. Y después asignarle —con justicia y dentro de esta
gradualidad inherente a la condición humana—, la responsabilidad que pueda tener cada
sujeto por éstas acciones.
Con respecto a las consideraciones legales que pudieran hacerse, estas dependerán casi
exclusivamente de la interpretación particular que haga de la ley el magistrado encargado
de cada caso. Sin embargo, podríamos decir sin muchas posibilidades de equivocarnos que
también aquí encontraremos zonas grises donde, ni siquiera en el plano teórico, puedan
existir recetas de aplicación generalizada. De todas maneras, las dudas legales que los
distintos casos puedan presentar siempre serán mucho menores que las éticas, ya que
para resolver estas últimas es imprescindible tomar muy en cuenta además la escala de
valores de cada individuo, cuya importancia para las primeras es marginal.
ANEXO
Referencias Bibliográficas:
Cooke, D. J., Hart, S. D., Logan, C., & Michie, C. (2012). Explicating the Construct of
Psychopathy: Development and Validation of a Conceptual Model, the Comprehensive
Assessment of Psychopathic Personality (CAPP). International Journal of Forensic Mental
Health, 11(4), 242-252.
Lykken, D. (1994) Las personalidades antisociales. Barcelona: Herder.
Vinkers, D. J., de Beurs, E., Barendregt, M., Rinne, T., & Hoek, H. W. (2011). The
relationship between mental disorders and different types of crime. Criminal Behaviour
and Mental Health, 21, 307-320.
Referencias Electrónicas
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