LA PRESCRIPCION INVARIABLE
1. Preparación para la prescripción:
Previamente, el terapeuta recoge información sobre las relaciones entre los
convivientes (se incluyen abuelos y otros parientes) e indaga sobre aquellas
personas que son consideradas como importantes para la familia pero que no
conviven con la misma.
En la primera sesión, se cita a todos los miembros que puedan ser considerados
como ayuda para el desarrollo de la terapia. Posteriormente, el equipo debate
sobre lo trabajado y determina a los miembros que regresaran para la sesión
siguiente.
Se le comunica de forma educada a aquellos miembros que han sido excluidos
y se evalúa su reacción. Se considera que esta acción tiene un efecto
terapéutico e informativo.
Efecto terapéutico: la familia experimenta una demarcación de los
límites, dado que se determina quienes pertenecen a la familia
nuclear; el o los pacientes se convierten en miembros con pleno
derecho sobre el sistema.
Efecto informativo: Se evalúa la respuesta tardía o temprana de las
personas presenten como de aquellas que han sido excluidas.
En la segunda sesión, se pregunta por las reacciones de cada
miembro y se observan los comportamientos; así mismo, se
agregan algunos puntos omitidos o no abordados anteriormente.
2. Prescripción:
El terapeuta da la orden más la prescripción, para ello, nombra a todos los
hijos según su edad y los excluye del proceso terapéutico alegando que deben
quedarse en casa y citando solo a los padres.
Se anotan las reacciones inmediatas de cada miembro, tanto verbales como no
verbales.
Posteriormente, se estructura la siguiente sesión sobre diferentes preguntas
como:
Las reacciones de los hijos/hijo frente al hecho de ser citados solo
los padres.
La reacción propia de ambos conyugues y la posible explicación
que le otorgaron.
La posibilidad de haber hablado del tema en conjunto.
La prescripción gira en torno a 4 puntos importantes como:
La sesión se mantiene como un secreto absoluto, del cual nadie
más puede enterarse (no hijos, amigos, padres, otros
profesionales).
Se plantean salidas antes de la hora de la cena, de las cuales solo
se deberá informar solo que estarán fuera de casa (no antes de las
11 pm).
Los conyugues deberán cenar fuera, evitando lugares y personas
que puedan aportar a deducir lo que se está realizando. Esto
durante un intervalo de 5 semanas como mínimo.
Ambos conyugues tendrán libretas separadas en las cuales
anotarán las conductas verbales y no verbales de sus hijos ante la
prescripción.
De ocurrir una segunda etapa, la prescripción incluirá dos noches fuera; la nota
incluirá la fecha y hora de retorno. En una tercera etapa, se tomarán una
semana prolongada.
Algunos aspectos a tomar en cuenta sobre la prescripción:
La prescripción propiamente dicha genera un efecto bomba dado
que excluye de forma directa a los hijos; razón por la cual el
terapeuta debe brindar las pautas como si se tratara de un ritual.
La reacción de cada uno de los hijos, la reacción de los padres y la
explicación que se le otorga a la prescripción pone en manifiesto
la respuesta de los padres.
La prescripción no solo coloca a la pareja en una posición de
necesidad por realizar lo ordenado; si no que, además, constituye
un contrato confidencial entre el terapeuta y los progenitores.
Permite constituir a la pareja como una entidad, que tiene límites
definidos y se encuentra separada de otros miembros. Ambos
mantienen un secreto, rechazan el control de otras personas y la
influencia de las mismas en su subsistema.
Se delimita la información de la pareja a la cual otras personas
pueden acceder.
3. Retroalimentación a la prescripción:
Destacan 3 grupos ante la prescripción:
La pareja que cumple fielmente la prescripción, anotando las reacciones de los
hijos, realizando las salidas, guardando la confidencialidad y comentando lo
más relevante al terapeuta. Para este grupo, se aumenta la prescripción según
sea conveniente.
La pareja que cumple de forma parcial la prescripción, cometiendo “errores”,
teniendo menor cantidad de salidas. Generalmente en este grupo hay muchas
generaciones involucradas entre sí; es debido a esta razón que se recauda
mayor información para luego dar la prescripción.
La pareja que no ha cumplido la prescripción, descalificando lo ordenado por
el terapeuta comunicándolo a otros miembros de la familia, respondiendo a
las cuestiones de forma irritable. En este grupo el terapeuta debe mantener su
postura, no dejarse influir, recoger información de manera cortes e imparcial
y realizar nuevamente la prescripción.
4. Valor terapéutico:
Le otorga superioridad a la pareja al despedir a otros miembros del sistema y
excluirlos del proceso terapéutico.
Define una jerarquía en el sistema, marcando una asimetría. El terapeuta se
rige bajo sus propias opciones ordenando la prescripción sin explicación
alguna.
Establece una nueva relación terapéutica con la pareja parental, generando una
alianza terapéutica en el proceso.
Los cónyuges dejan de sospechar que el terapeuta califica a su relación como
idílica.