Nacer de nuevo para creer en Jesús
1. El corazón del hombre al acercarse a Jesús vv. 1-2
Cuando nos exponemos al relato que Juan hace del dialogo entre Jesús y Nicodemo podemos
observar algunos rasgos interesantes que pueden hacernos comprender algunas apreciaciones
o prejuicios que Nicodemo pudo tener cuando se encontró con Jesús. No es mi interés
subestimar las intenciones de este hombre al acercarse a Jesús, al ser un miembro del
Sanedrín, un fariseo importante y poseer una posición privilegia estaba apostando mucho al
visitar a Jesús.
1.1. Se acerca de noche, bajo el cuidado de la oscuridad. Nicodemo visita a Jesús en
un horario nocturno, esto nos plantea la posibilidad que Nicodemo no quería ser
visto, ni quería que su interés en Jesús fuese revelado públicamente.
1.2. Se acerca a Jesús impresionado por sus señales. Nicodemo inició la conversación
con Jesús llamándolo maestro enviado por Dios, un título con que se conocía a Jesús,
especialmente sus discípulos, pero Nicodemo aún no era un discípulo de Jesús. Éste
se encontraba intrigado y sorprendido por el ministerio de Jesús y sus señales, pero
no comprendía realmente quien era, si lo hubiese hecho no hubiese ido de noche ni
hubiese llamado maestro al salvador de su alma. Esto nos ayuda a comprender que
el hombre no tiene la capacidad de contemplar a Dios con sus ojos naturales, necesita
de una perspectiva sobrenatural para entender su deidad, aún con Jesús al frente,
Nicodemo no podía comprender su deidad ni poder. Jesús tuvo que guiarlo y
conducirlo al conocimiento de su divinidad. Jesús apuntó al derribe de las fortalezas
mentales que su cultura y oficio habían formado en este fariseo. A continuación,
veremos en el dialogo entre ambos como Jesús deja expuesta la falta de
entendimiento espiritual que este grupo poseía y esto nos señala que es Jesús el
verdadero Maestro de Israel.
2. El misterio del nuevo nacimiento de arriba vv. 3-10
Ante el encuentro de Nicodemo y Jesús, este último le aseguró que es necesario que el
hombre nazca de nuevo para poder ver el reino de Dios. Jesús está planteando una
situación muy compleja a Nicodemo. El concepto que Jesús le porpuso podía ser
entendido por éste, ya que entre las tradiciones judías había un rito que tras de la
conversión, los gentiles que habían adoptado una nueva identidad judía eran considerados
niños recién nacidos. Pero para un israelita, especialmente para un maestro de la Ley o
fariseo la conversión era un asunto de otros, ellos eran el pueblo escogido por Dios,
entendían que su salvación estaba garantizada, los que se debían convertir eran los
gentiles a su pueblo, no ellos a ningún asunto, por esto debe ser que Nicodemo toma
literalmente la declaración de Jesús.
Jesús está declarando que el reino de Dios no puede ser visto sino exclusivamente por
aquellos que han nacido de nuevo, más adelante confirma que no se refiere a un acto
cultural o religioso. Jesús reafirma en el versículo 5 que este nacimiento debe ser de agua
y de espíritu, muchos estudiosos coinciden que el uso de la analogía de nacer de agua y
de espíritu se refiere a lo dicho por el profeta en Ezequiel 36:25-27. Si entendemos las
palabras de Jesús a la luz de Ezequiel estamos hablando de un pueblo, un hombre
regenerado el que será limpiado con agua: y quedarán purificados. Los limpiaré de todas
sus impurezas e idolatrías… Les daré un nuevo corazón… les pondré un corazón de
carne1 Por una parte, el nuevo nacimiento esta caracterizado por la limpieza del
individuo, sus pecados le son personados y pueden acceder al Reino de Dios en santidad.
Por otra parte, la nueva identidad santa está respaldada por la promesa del Espíritu, del
nuevo nacido, éste no solo tiene un cuerpo santo y regenerado, Dios dice por medio del
profeta: Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan
mis leyes2el nuevo nacimiento viene en si mismo acompañado con la capacidad dada por
Dios por medio de su Espírito para que el nuevo creyente pueda vivir eternamente en su
Reino, solo a partir del nacimiento de arriba es posible ver, entender el Reino. Jesús está
diciendo que cualquiera que anhele vivir en su Reino debe nacer de nuevo, judío o no.
Jesús también usa otro recurso alegórico este tiene que ver con el viento, y usa esta
alegoría para resaltar el misterio del nuevo nacimiento, ya que éste no depende del
hombre nacido, sino que depende del Espíritu de Dios, que no sabemos de que manera
actúa, pero que, así como podemos escuchar el viento sin saber de donde viene, podemos
ver la obra de Dios en aquellos que han renacido.
3. La supremacía de Cristo vv. 10-14 Ante la incomprensión de Nicodemo Jesús le
exhorta recordándole su posición como maestro de Israel y declara su autoridad en estos
asuntos apelando al conocimiento que Él y el padre poseen y que su testimonio es valido
porque ellos mismo lo han visto ocurrir. Jesús apeló a su procedencia celestial como
argumento para ratificar su testimonio.
4. Jesús la única salvación del hombre Respecto al dialogo entre Nicodemo y Jesús
muchos especialistas creen que se detiene en el versículo 14. Pero Juan continua con su
narración y luego que ha construido su relato haciendo uso de múltiples alegorías en este
pasaje, nuevamente hace una comparación alegórica con una historia en Números 21:9.
Juan hace hincapié en señalar que únicamente aquellos que nacen de nuevo pueden
pertenecer al Reino de Dios, a pesar que Juan claro esta importante realidad, Juan no
explica cómo es esto posible, no tenemos una respuesta explicita de Jesús respecto a este
asunto, pero por lo dicho en Juan 1:12-13: 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que
creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;13 los cuales no son
engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
cómo el hombre puede experimentar esta nueva vida y comienza su enseñanza resaltando
la prominencia de la cruz, revelando parte de la muerte que Jesús sufría por medio de está
analogía, e introduciendo dos ideas con ésta, la razón de la serpiente era proveer sanidad
a todos aquellos que fueron mordidos por las serpientes y a quien les esperaba una muerte
segura. Jesús sería la versión final y mejorada de esta analogía porque todos aquellos que
levantaban su vista a la serpiente de bronce que Moisés erigió por orden del Señor serían
salvados, pero volverías a morir en cambio quien levante los ojos a la cruz y contemple
1
Ezequiel 36:25-26.
2
Ezequiel 36:27
en la ella la gloria del Hijo de Dios recibirá vida eterna y aunque muera vivirá
eternamente.
4.1. El amor de Dios, la salvación a la condenación vv. 16-21 En estos seis versículos
Juan nos está exponiendo la sublime e intensa manera en que Dios amó al hombre.
Enviando a su hijo al mundo. En este acto está consumado el amor de Dios, el
sacrificio de su hijo y es la misma demanda que el nos hace. Esta exposición hace
un énfasis en los argumentos que ya ha mencionado. En el v. 16 vemos reiterada la
misma enunciación que ha estado y continuará haciendo Juan sobre la divinidad de
Jesús, al ser enviado por Dios con el propósito de proveer vida eterna a todo aquel
que crea en él. En el v. 17 Juan especifica que Dios no ha enviado a Jesús para
condenar el mundo, y la razón por la que Jesús no descendió al mundo para
condenarlo, es porque éste ya estaba condenado en sus delitos y pecados, él vino al
mundo para brindarle salvación en medio de su pecado. Juan termina en los últimos
versículos del pasaje que seleccione, explicando que el mundo se condena a sí mismo
al rechazar el hermoso mensaje de la luz y permanecer en tinieblas. Es interesante
mencionar que Juan concluye este mensaje de la misma manera en que lo inició.
Nicodemo se acerco a Jesús en oscuridad y cierra el pasaje diciendo que el ser
humano no anhela acercarse a la Luz porque le teme, así como creemos que
Nicodemo le temía a las repercusiones sociales que representaría para él ser asociado
a Jesús para su estatus.
Aplicación: Hay esperanza
Juan 3:1–2; 7:50–52; 19:39–42 Al principio Nicodemo no se acerco a Jesús como su discípulo, no entendía lo
que éste estaba comunicándole y a lo largo del ministerio de Jesús mantuvo una posición secreta o distante,
pero al final terminó testificando su creencia en Jesús. Hay esperanza.