PLANTEL TLÁHUAC
LICENCIATURA EN TRABAJO SOCIAL
TEMA: ANALISIS DEL “LIBRO GESTALT PARA PRINCIPIANTES”
ALUMNOS: Cedillo Pineda Jessica
Cisneros Rojas Maribel Emma
Cortés Pedro Laura Nancy
Cortes Ortiz Nancy
Corvera Rivas Cristina
Fuenleal Cabello Azucena
Fuenleal Cabello Jesús
Galván Campos Erika Luisa
Morales Ortega Alejandra
Ordaz García Araceli Socorro
Oseguera Amezcua Carmen
Peñaloza Lorenzo Araceli
Rivas Sánchez Verónica
MATERIA: Trabajo Social y Enfoque Gestalt
PROFESOR: Mtro. Catalino Figueroa Aparicio
DÍA DE CLASE: viernes FECHA: 27 de julio del 2018
El libro Gestalt para principiantes contiene una lectura simple, sencilla y lo más
importante es práctico para cualquier lector. Este libro es muy bueno ya que está bien
realizado y contiene una buena combinación entre lo escrito y lo ilustrado. Los autores
de esta obra (Sergio Sinay y Pablo Blasberg) nos relatan de una manera divertida,
simple y hasta cierto punto cómico, todo acerca del surgimiento de la terapia Gestalt, la
cual es una terapia humanista que nace durante los años 50’s como respuesta a las
terapias que insistían mucho en el trabajo sobre el pasado, como la infancia, las
experiencias pasadas, etc.; este libro también abarca las raíces del fundador Friederich
Salom Perls, también conocido como Fritz, así como de todas las personas de las que
se rodeó desde su juventud hasta su madurez.
Consideramos que la realización de este libro ha inspirado y expandido los
conocimientos y experiencias de las personas que tengan o no conocimiento acerca de
la Gestalt, por lo que en el presente análisis se toman en cuenta las partes más
importantes, que constituyen los fundamentos gestálticos.
La narrativa de esta lectura como lo habíamos dicho al principio es simple, sencilla y
práctica; además de que se presenta al libro como un tipo de historieta (Comic) ya se
muestra la narración del autor con dibujos y hacen más dinámica la transferencia de
conocimiento. Los personajes presentados son detallados en cuanto a los aportes de la
Gestalt y en su personalidad, en la forma narrativa y más en la ilustrativa, los
personajes toman vida para hacer de la lectura una experiencia más auténtica en la que
se puede adentrar cualquier lector.
En el inicio de este libro los autores empiezan describiéndonos el origen y el término de
la palabra Gestalt “también llamada terapia de la forma” la cual se usó para definir esta
nueva psicología; este término apareció por primera vez en la biblia en 1523 y significa
“puesto delante de los ojos o expuesto a las miradas”. Nos hablan también sobre las
primeras personas que convirtieron esa palabra en teoría, (Max Wertheimer, Kurt Koffka
y Wolfgang Köhler); en donde cada uno de ellos realizaba distintos estudios sobre el
efecto del movimiento aparente de imágenes (Wertheimer), las relaciones entre el
hombre y su medio (Koffka) y el estudio del comportamiento de los primates superiores
(Köhler). Los tres seguían con atención al Psicólogo Cristian Von Ehrenfelds quien
había dicho “El todo es diferente a la suma de las partes”; esta frase iba ser una
idea central de la Gestalt porque demostraría la importancia fundamental de la
percepción, es decir, la relación que se hace de una figura es la que le da forma a dicha
figura, ya que esa forma, figura, Gestalt o proyecto, emerge desde nuestro
inconsciente. Cabe señalar, que el sujeto es quien aísla la figura de acuerdo con su
atención y sus necesidades. Por lo tanto, ellos se enfatizaron en la percepción, en cómo
la figura emerge desde un fondo (inconsciente), además estuvo inspirada en la
fenomenología (describir los fenómenos) a diferencia del psicoanálisis, conductismo y
otros que se interesan más por el “por qué” en vez del “cómo” del cual se interesa la
Gestalt. Buscar responder a la primera pregunta ¿Por qué? no ayuda a expresar las
emociones, más bien se logra que el paciente racionalice y no tome consciencia de su
lado emocional.
Por otra parte, existía además del conductismo (behavorismo, el cual analizaba la
conducta humana en términos de estímulo-respuesta) el estructuralismo, que dividía al
consiente en elementos independientes y desligados de valores, estos eran enfoques
dominantes de la época; los cuales como en todas las ciencias, no serían por mucho
tiempo las únicas perspectivas para evaluar la conducta humana, aparecería también la
psicología de la forma (1870 y 1880), el psicoanálisis (1890), etc. Y Junto a esta
expansión de nuevos enfoques psicológicos, también se enriquecía la psicología
Gestalt abarcando al mismo psicoanálisis, expresionismo, psicodrama, judaísmo,
budismo zen, el taoísmo, teoría global y con el aporte de las experiencias de Friedrich
Salomón Perls (fundador de la terapia Gestalt) se adicionaron: los estudios de Sandor
Renczi y Carl Gustav Jung, técnicas como: el darse cuenta (que enfatizan las
sensaciones), la silla vacía (para situaciones inconclusas), el mono drama
(representación de los personajes de una situación inconclusa), la ampliación o
exageración (intensificar movimientos o gestos para hacer consciente las resistencias),
hablarle al otro (interpelación directa), hablar en primera persona, trabajo con los
sueños (los cuales contienen conocimiento sobre nosotros mismos y nuestra
existencia), las resistencias (introyección, proyección, confluencia, retroflexión,
deflexión, pro flexión y egotismo) las cuales impiden un equilibrio y/u autorregulación
entre la persona y el medio que la rodea; por lo que en terapia Gestalt lo que se desea
es que el individuo se dé cuenta de estas resistencias, no para deshacerse de ellas,
sino que al ser consciente de la manera en que hace su uso afecta que logre satisfacer
sus necesidades; sabiendo que él mismo es responsable de las decisiones y la forma
en que resuelve sus problemas.
En tiempos en los que la psicología es una herramienta indispensable para potenciar el
desarrollo humano en las distintas áreas en las que se desenvuelve y en las que
continuamente es parte de cambios, la Gestalt no sólo se presenta como parte de esta
psicología, sino también como una forma de vida, una forma de ser, es para el que la
vive: un espíritu. Esto a diferencia de las sistematizadas y estructuradas psicoterapias,
de las cuales al regirse en una dirección y ser parte de una sincronización fría con el
paciente es, para nosotros, una forma grosera de ver al paciente y a la terapia.
Es por ello que vemos en el espíritu Gestáltico un continuo crecimiento en todos los
aspectos de la vida que traspasa los límites, de lo interno y lo externo, con lo cual el
vivir aquí y ahora, el darse cuenta de las necesidades y satisfacerlas, hace libre a las
personas y las ayuda a ver con claridad así mismo y a los demás.
Cabe señalar que los psicólogos Gestálticos, que empezaron estudiando la percepción,
abarcaron pronto otros campos de investigación como el aprendizaje, la conducta social
y el pensamiento. Con el tiempo sus formulaciones básicas se introdujeron en todos los
aspectos de la psicología moderna.
El libro nos habla también sobre la vida Friederich Salom Perls a quien no le gustaba
someterse a normas e imposiciones. Fritz fue muy conflictivo en su infancia. En el
transcurso de su desarrollo nunca pudo entablar una buena relación con su padre ni
con las personas que lo rodeaban, no tuvo interés en la escuela, ni demostró tener un
buen rendimiento en ella, lo que provocó que lo expulsaran varias veces, pero, en su
adolescencia, cuando empezó a madurar y por decisión propia busco una nueva
escuela que le brindara esa libertad de expresarse. y en donde finalmente pudo
despertar sus paciones e intereses con lo artístico y con las técnicas de expresión, lo
cual le sirvió para fundar la terapia Gestalt. Al estallar la guerra quiso enlistarse pero no
pudo participar en el ejército ya que tenía una lesión cardiaca que no se lo permitía,
pero sí pudo participar como voluntario en la cruz roja, a través de este tiempo vivió
diversas dificultades por los que se mostró indiferente ante los sucesos, tales como la
discriminación por ser judío. Comenzó siendo psicoanalista, por sugerencia de Clara
Happel, ejerció el psicoanálisis en Viena y se analizó con Wilheim Reich, a quien
admiró y que además le sirvió como fuerte fuente de inspiración para crear la terapia
Gestalt. Debido a la segunda guerra mundial, Perls y su mujer, Laura, decidieron
mudarse a Sudáfrica, donde él fundó el Instituto Sudafricano de Psicoanálisis. Tiempo
después, empieza a cansarse de esta corriente, ya que no le causa insatisfacción
ejercerla, sin embargo, intentó colaborar con un trabajo denominado “Las resistencias
orales”, que presentó en un congreso que se llevó a cabo en Praga, pero al ser
abucheado por los asistentes, decidió ir a presentárselo al mismísimo Sigmund Freud,
quien no estuvo de acuerdo con lo que Perls proponía. Al obtener este rechazo general,
decidió comenzar su propio camino, publicando así su primera obra llamada “El yo, el
hambre y la agresividad”, donde aparecen ideas iniciadoras de la terapia Gestalt,
como la importancia del presente, un contacto auténtico con el paciente, el enfoque
holístico del organismo y su medio. Al trazar todo esto, se oponía a las
fundamentaciones del psicoanálisis, lo que causó que lo estigmatizaran y le pidieran
que abandonara la asociación psicoanalítica internacional.
También es importante resaltar que al igual que Sigmund Freud rechazó las
innovaciones de Fritz Perls, él también fue rechazado al presentar su teoría
psicoanalítica, pues en aquella época la comunidad era netamente científica; sin
embargo vemos en ambos personajes que pese a las críticas (tanto de los postulados
como de sus personalidades) de ese entonces y a las actuales, sus teorías marcan la
historia de psicología y siguen perdurando hasta el día de hoy. De igual manera
destacamos que en el libro se mencionan varias diferencias entre estos dos enfoques y
similitudes también; sin embargo son las discrepancias con el psicoanálisis lo que
percibimos más claramente.
Es interesante saber cómo es que Perls (Fritz) a pesar de la infancia que tuvo y las
experiencias algo rebeldes de su adolescencia, pudo dirigir el camino que lo llevaría a
ser el ser humano que nos muestra un gran legado. Son los pequeños detalles en su
vida, las personas que conoció, los amores que tuvo, las caídas y puestas en pie, el
teatro, la influencia de grandes filósofos, pensadores y fundadores de increíbles teorías,
el espiritualismo, etc. Lo que finalmente llevaría a Perls a ser sin duda alguna una de
las figuras más importantes de la tercera fuerza (enfoque humanista). El sólo hecho de
cruzar fronteras mentales y terrenales ya implica un crecimiento y una satisfacción de
sentir la propia libertad, mucho más el ir descubriendo conceptos y aspectos
fundamentales para comprender y llegar a la resolución de desequilibrios en el
organismo humano. Es por ello que recalcamos la vital importancia de “sacar el jugo” a
las experiencias tristes, alegres, dolorosas y excitantes de las que somos
continuamente participantes, además de las personas que nos rodean de las cuales
podemos aprender algo. Todo ello nos ayuda en nuestro crecimiento personal.
Grupalmente podemos decir que este libro es muy útil para aquellas personas que
estén interesadas en esta terapia, además de que ayudara a muchas personas adarce
cuenta de su importancia y efectividad.
Podemos decir también que en la lectura nos damos cuenta de que la Gestalt ha
llegado a expandirse en los distintos aspectos que abarcan al ser humano como el
cuerpo, la mente, las emociones, el espíritu y en el continuo del aquí y ahora que exige
más exploración de esta terapia en las nuevas tendencias.
Por lo tanto la terapia Gestalt es un sistema terapéutico totalmente experiencial.
Consiste en una terapia concentrada en el "aquí y ahora” (vivir y sentir la realidad del
presente de la persona, sin adjetivos), siempre se trabaja en tiempo "presente" no
interesa tanto investigar el por qué (pasado), sino el cómo (presente), es decir,
podemos trabajar el pasado llevándolo al presente y observar de qué forma nos afecta
en el aquí y ahora. Por lo que la Gestalt es una terapia de contacto con las "emociones"
(darse cuenta en el aquí y ahora, cual es la emoción que me está emergiendo). La
Gestalt ayuda al paciente a descubrir la función orgánica de su acción (¿para qué estoy
haciendo esto?, ¿para qué me castigo?, ¿qué estoy evitando?), y ayuda a descubrir
que acciones realmente cubren una necesidad y cuáles están orientadas a satisfacer al
introyecto. La idea de la terapia Gestalt es que la persona llegue a ser ella misma, no
aquello que no le corresponde.
Cabe señalar que esta terapia tiene el objetivo de aumentar el autoapoyo, en base a
aumentar la conciencia del individuo en la responsabilidad que tiene en su propio
bienestar. Esta actividad terapéutica se articula en torno a dos formas esenciales de
trabajo:
El cierre de situaciones inconclusas del pasado (Gestalt abierta), en las que la persona
se quedó bloqueado, debido a la interrupción del proceso natural de contacto y retiro.
Aumentar la conciencia de sí mismo, en las distintas áreas de percepción del sí mismo:
las sensaciones, los pensamientos y los sentimientos. De este modo se logra
incrementar la responsabilidad o capacidad de respuesta del individuo ante sus
necesidades y la realidad circundante actual.
Resumiendo lo anterior podemos decir que la Gestalt es una corriente que busca
mediante un enfoque estimulante la expansión para la búsqueda de afirmación de la
persona, la Gestalt, terapia concentrada en el “aquí y ahora” dónde la base fundamental
es trabajar en tiempo presente. La idea principal es que la persona llegue a ser ella
misma, no aquello que no le corresponde o aquello que se espera de ella misma, darse
cuenta de las necesidades y satisfacciones.
Es una filosofía de la vida que se aplica en diferentes campos de la salud, educación,
etc., la cual ayuda al individuo a aceptarse en su totalidad integrando diversos factores
corporales, emociones, lo afectivo y su propia energía, es un modo de llegar a estar en
este mundo en forma plena, libre y abierta; aceptando y responsabilizándonos por lo
que somos, sin usar más recursos que apreciar lo obvio.
Dicha teoría se centra en dar explicaciones acerca de nuestra manera de percibir las
cosas y tomar decisiones a partir de las "formas" que creamos, las representaciones
mentales que se crean en nuestra consciencia son la suma de piezas de imagen,
sonido, tacto y memoria. De este modo, el conjunto de información que van llegando
desde los sentidos se sumarían en nuestro cerebro y de esa superposición de
unidades aparecería lo que experimentamos.
Propone también como lo dice la lectura, qué lo que experimentamos es más que la
suma de sus partes, y que por lo tanto existe como un todo, una figura que sólo puede
ser considerada entera.
En resumidas cuentas y así lo entendemos, sé pretende qué, en quien es aplicada la
Gestalt, pueda comprender ciertas situaciones o problemas de manera global, qué sea
distinto a como lo hacían anteriormente y que le permita desarrollar potencialidades.
Finalmente, citaremos los preceptos para vivir Gestálticamente enunciados por el
Chileno Claudio Naranjo uno de los Gestáltistas actuales más respetados del mundo,
quien dijo “La construcción de la terapia Gestalt nos impresiona más que los viejos
ladrillos que fueron utilizados”.
Siendo preceptos son:
1.- Vive ahora. Preocúpate del presente antes que del pasado o del futuro.
2.- Vive aquí. Ocúpate de lo que está presente antes de lo que está ausente.
3.- Deja de imaginar cosas. Experimenta lo real.
4.- Deja de pensar en cosas innecesarias. En lugar de ello gusta y mira.
5.- Expresa en vez de manipular, explicar, justificar o juzgar.
6.- Entrégate a la desazón y al dolor de la misma manera en que te entregas al placer.
No límites tu conciencia.
7.- No aceptes otros “debes” ni “deberías” más que los que tú te impongas. No adores
a ídolo alguno.
8.- Asume plena responsabilidad por tus acciones, sentimientos y pensamientos.
9.- Acepta ser como eres.