Vacuna contra la tuberculosis (BCG)
La BCG o bacilo de Calmette-Guérin es una vacuna contra la enfermedad de
tuberculosis (TB). Esta vacuna no es de uso frecuente en los Estados Unidos,
pero a menudo se administra a los bebés y niños pequeños en los países
donde la tuberculosis es común. La vacuna BCG no siempre protege a las
personas contra la tuberculosis.
Recomendaciones para la BCG
En los Estados Unidos, se debe considerar la administración de la vacuna
BCG solo en ciertas personas que reúnan criterios muy específicos y después
de consultar con un experto en tuberculosis. Se alienta a los proveedores de
atención médica que consideren administrarles la vacuna BCG a sus
pacientes a que hablen sobre esta intervención con los encargados
del programa de control de la tuberculosis en su área.
Niños
La vacuna BCG solo se debe considerar para niños que tengan un resultado
negativo en la prueba de detección de la tuberculosis y que estén expuestos
en forma continua y no se les pueda separar de los adultos que:
no hayan sido tratados contra la enfermedad de tuberculosis o su
tratamiento no haya sido eficaz, y si el niño no puede recibir un
tratamiento preventivo primario y prolongado para la infección de
tuberculosis; o
tengan enfermedad de tuberculosis causada por cepas resistentes a la
isoniazida y la rifampicina.
Trabajadores de la salud
La vacunación de los trabajadores de la salud con la BCG se debe considerar
de manera individual en los entornos en que:
Un alto porcentaje de pacientes con tuberculosis esté infectado con
cepas de tuberculosis resistentes tanto a la isoniacida como a la
rifampicina.
Exista transmisión continua a los trabajadores de la salud de cepas de
tuberculosis resistentes a los medicamentos, y es probable que haya
infecciones posteriores.
O se hayan implementado medidas integrales de precaución para
controlar la infección por tuberculosis, pero sin éxito.
Los trabajadores de la salud que vayan a recibir la vacuna BCG deben ser
informados sobre los riesgos y beneficios asociados a la vacuna y al
tratamiento de la infección de tuberculosis latente.
Prueba de la tuberculosis en personas que han recibido la vacuna BCG
Muchas personas nacidas fuera de los Estados Unidos han recibido la vacuna
BCG.
Las personas que previamente recibieron la vacuna BCG pueden hacerse
una prueba cutánea de la tuberculina para detectar la infección de
tuberculosis. La vacuna BCG puede causar una reacción positiva a la prueba
cutánea de la tuberculina. Esta reacción positiva a la prueba cutánea de la
tuberculina puede deberse a la vacuna BCG propiamente tal o a una
infección con bacterias de la tuberculosis.
A diferencia de la prueba cutánea de la tuberculina, las pruebas de sangre
para detectar la tuberculosis o IGRA, por sus siglas en inglés, no se ven
afectadas por la vacunación previa con la BCG y no se prevé que den un
resultado falso positivo en las personas que han recibido esa vacuna.
En los niños menores de 5 años de edad, se prefiere hacer una prueba
cutánea de la tuberculina en vez de un análisis de sangre para detectar la
tuberculosis.
Un resultado positivo en la prueba cutánea de la tuberculina o en la prueba
de sangre solo indica que la persona ha sido infectada con bacterias de la
tuberculosis. No indica si la persona tiene infección de tuberculosis latente o
si ha evolucionado a enfermedad de tuberculosis. Para determinar si la
persona tiene enfermedad de tuberculosis, es necesario hacer otras pruebas,
como una radiografía de tórax o un cultivo de esputo.