Desechables biodegradables
Habilidad del Pensamiento Critico
Ensayo: Desechables biodegradables
Arias Vázquez Juan Carlos
Angel Armando Pineda Domínguez
Desechables biodegradables
¿Los desechables biodegradables ayudan a combatir la contaminación del medio ambiente
aun cuando la sociedad no sabe su propósito correcto?
Desechables biodegradables: Los productos desechables son aquellos que después de ser
utilizados un número determinado de veces son tirados a la basura; su uso se popularizó
debido a las grandes ventajas que representa, son económicos, elaborados de materiales
atractivos y de características especiales, pueden ser utilizados para dispensar alimentos sin
necesidad de regresar el envase, etc.
Sin embargo, a pesar de las ventajas, los productos desechables (en particular los plásticos)
tienen una enorme desventaja, esto es, su acumulación como desechos.
Debido a lo anterior, surgen como alternativa los plásticos biodegradables u otros materiales
que puedan ser utilizados por microorganismos como fuente de nutrimentos, sin general
subproductos tóxicos ni modificadores de las condiciones ambientales normales.
Contaminación: Es la introducción de sustancias u otros elementos físicos en un medio que
provocan que este sea inseguro o no apto para su uso.1 El medio puede ser un ecosistema, un
medio físico o un ser vivo. El contaminante puede ser una sustancia
química, energía (como sonido, calor, luz o radiactividad).
Propósito: Es la intención o el ánimo de hacer o dejar de hacer algo.
Este trabajo se hace desde el punto de vista de los estudiantes de la universidad los cuales se
consideran que son unos de los principales consumidores de los desechables lo cual afecta
mucho al ambiente debido a la contaminación que estos causan aun cuando son
correctamente desechados.
Todas las cosas en este mundo tienen su tiempo contado, les lleva más o menos tiempo
degradarse de una u otra forma. Una manera es la biodegradación, que es cuando algo es
deshecho por organismos vivos, principalmente bacterias. La facultad de algunos materiales
de reintegrarse a la tierra por acción del medio ambiente es lo que se llama biodegradabilidad.
En Industrias Sikita entienden la importancia del uso y desarrollo de productos
biodegradables en la vida diaria y en los procesos industriales; esta es la principal
característica de las empresas socialmente responsables y para estar acordes con esta
necesidad actual es que en Industrias Sikita enfocan su esfuerzo hacia este fin, ejemplo de
esto tienen productos como la Crema Limpiamanos Sikita, Desengrasante Grase Free,
Desengrasante Ultra, entre otros. Su compromiso diario es concentrar todo su potencial en
innovar en la creación de este tipo de productos pensando no sólo en el mejoramiento de los
procesos industriales, sino también, principalmente, en el medio ambiente y el uso
responsable del planeta.
Cabe aclarar que la biodegradabilidad de los materiales depende de su estructura física y
química, algunos como el vidrio no pueden ser biodegradados. Aunque se suele decir que un
material no es biodegradable cuando el tiempo necesario para que los organismos lo
descompongan es extremadamente largo, o supera la capacidad de los organismos para
procesarlo, como pasa con el plástico y el aluminio. Hoy en día muchas cosas se fabrican con
agentes biodegradables, lo cual contribuye enormemente a ayudar a bajar los índices de
contaminación y a cuidar el medio ambiente.
A continuación le mencionamos el tiempo que tardan los microorganismos en
descomponer algunos materiales:
-Cáscara de banana: 2 a 10 días
-Desengrasante Grase Free: 10 a 15 días
-Crema Limpiamanos Sikita: 12 a 16 días
-Pañuelos de algodón: 1 a 5 meses
-Papel: 2 a 5 meses
-Cáscara de naranja: 6 meses
-Cuerda o soga: 3 a 14 meses
-Calcetines de Lana: 1 a 5 años
-Envases/cartones de leche Tetra Paks (con algo de plástico): 5 años
-Filtros de cigarrillos: 1 a 12 años
-Zapatos de cuero: 25 a 40 años
-Nailon: 30 a 40 años
-Vasos de aislante térmico de poliestireno: 1 a 100 cien años
-Anillos plásticos de paquetes de “6-pack”: 450 años
Al final del año el ánimo festivo y las reuniones no se dejan esperar: abundan los desayunos,
las comidas, las posadas, las fiestas, los convivios y las celebraciones de Navidad y Año
Nuevo.
Aunque parece más “cómodo” utilizar platos, vasos y cubiertos desechables de unicel y
plástico, lo cierto es que esta práctica contamina y a cambio de nuestra
“comodidad”, dañamos el ambiente. ¿Por qué? porque para hacer cada desechable fue
necesario consumir materia prima, energía y agua, y una vez usados se convierten en
basura que tarda hasta 1000 años en desaparecer o degradarse.
Para ser más amigables con nuestro entorno lo recomendable es no utilizar desechables. Sin
embargo, si es inevitable que los utilices, existen en el mercado opciones menos dañinas,
como los desechables hechos a base de fécula de papa, de maíz o caña. El abanico de
posibilidades es muy amplio, existen platos de diversas formas, vasos para líquidos calientes
y fríos, contenedores transparentes, bolsas e incluso cubiertos. Estos desechables son 100%
ecológicos y biodegradables, es decir, están hechos de materia orgánica que se descompone
y se reintegra al suelo.
Si bien lo mejor es no usar desechables, las opciones biodegradables son menos agresivas
con el ambiente. Finalmente, evita totalmente el uso de unicel, no sólo porque es un material
que no se degrada y no puede reciclarse, también es potencialmente tóxico.
Los desechables biodegradables son baratos y fáciles de adquirir en Cuernavaca. Si tienes
dudas o quieres saber de algún proveedor de este tipo de desechables, envía un correo al
Programa de Gestión Ambiental, ECO-INSP.
Cuando los productos no tienen un proceso de biodegradación representan un peligro
potencial para nuestro medio ambiente ya que no solo necesitan cientos de años para desaparecer pero
también desprenden sustancias tóxicas y muy contaminantes.
Algunos productos no biodegradables como los plásticos, algunos tejidos y materiales
sintéticos tardan varios cientos de años en desaparecer por lo que deben ser destruidos por el
hombre o reciclados para así alivianar un poco la contaminación que dichos materiales causan
en nuestro planeta tierra.
Por esta razón, es altamente recomendable utilizar productos que sean biodegradables ya que
brindan seguridad y bienestar a nuestro planeta al no producir residuos tóxicos o químicos
cuando se descomponen lo que ayuda a no contribuir al efecto invernadero.
Los materiales o productos biodegradables provocan un menor impacto en los ecosistemas
ya que su proceso de descomposición es mucho más rápida o los materiales pueden ser
reciclados.
A diferencia de otros productos, pueden usarse en horno de microondas y convencional,
tienen una dureza superior y son compostables, es decir, se degradan de manera natural en
unos dos meses. “Se reintegran a la tierra completamente como las hojas de los árboles
cuando se secan, por lo que pueden funcionar como composta”, explica Genaro Palacios,
director general de la empresa.
Además, son aptos para alimentos fríos o calientes, líquidos o sólidos, y no agregan sabores
a la comida. Incluso, se pueden lavar para reutilizarlos hasta 10 veces, tiempo en el que
finalmente pierden su forma y utilidad.
Los platos se elaboran en India, país donde crece de manera abundante la materia prima.
Luego de lavar las hojas (que miden de 2 a 3m de largo), se introducen en prensas de
termoformado, donde toman la forma deseada –ya sean platos redondos, cuadrados,
rectangulares o hexagonales de diferentes tamaños– sin agregarle ceras o plásticos tóxicos.
Posteriormente, se esterilizan y empacan para su exportación.
Según explica Genaro, la empresa –junto con su socio comercial en el país asiático– maneja
un esquema de comercio justo y equidad social, pues a los productores se les paga el doble
de lo que marca el mercado local y se les provee de ayuda médica, educación y otros servicios
sociales básicos. También se les da capacitación técnica.
Gracias a este modelo, el proyecto ha ganado reconocimientos internacionales, como el
premio Biofach de Suiza, el Jewel de India y el premio de Creatividad e Innovación para las
Pequeñas Empresas otorgado por la All India Management Association (AIMA).
Aunque el uso de materiales alternos representa una opción ecológica frente a otros que son
contaminantes, la compañía ha enfrentado varios obstáculos en el camino. Por un lado, está
al costo del producto en los anaqueles: un plato de unicel cuesta $0.50 la pieza, mientras que
uno de palma va de $3 a $5. “Si bien nuestro producto es más costoso, el impacto ambiental
es menor y eso es lo que queremos contrarrestar”, asegura Genaro.
Asimismo, destaca la e-casez de puntos de venta para artículos de este tipo en el país.
Actualmente, la marca se vende sólo en su página Web y en tiendas especializadas como
Green Corner, Orígenes Orgánicos, Concepto Orgánico, Vía Orgánica y Agua-Tierra, por
mencionar algunos. Por eso, la empresa trabaja en ampliar su cobertura a cadenas de
autoservicio y en desarrollar más líneas de negocio que incluyan cubiertos, charolas,
contenedores y vasos.
El 8 por ciento de la producción actual de petróleo se utiliza para producir plásticos, y estos
posteriormente ocuparán el 25 % de un vertedero medio. La reducción y reutilización de los
materiales de los vertederos es un objetivo muy importante para el medio ambiente. En Uso
Único Profesional, contamos con una amplia gama de productos desechables fabricados a
partir de recursos renovables, con un mínimo impacto a largo plazo, a fin de conservar la
naturaleza para futuras generaciones.
Ayuda a prevenir la contaminación
Los productos desechables ecológicos que han sido desviados de los vertederos en última
instancia evitan la producción de metano. Tiene la capacidad de mantener las aguas pluviales
libres de contaminantes, evitando así la contaminación de las aguas más
superficiales. También está demostrado que previene la erosión y sedimentación en
terraplenes paralelos a los arroyos, lagos y ríos, y evita la erosión y la pérdida de césped en
caminos, laderas…
El plástico biodegradable está diseñado para que por acción de organismos vivos, lo utilicen
como fuente de carbono y por lo tanto consumiendo el material plástico.
Algunos plásticos son biobasados, es decir, fabricados con materias primas orgánicas que
proceden de fuentes renovables, como el plátano, la yuca, la celulosa, las legumbres que
contienen grandes cantidades de ácido láctico, los polisacáridos, polilactonas, polilactidos,
el aceite de soja y la fécula de patata. Al final de su vida útil, pueden ser biodegradados por
acción de microorganismos aerobios, prácticamente solo en compostas grandes o industriales
en las que se alcanzan y mantienen elevadas temperaturas y tienen suficiente oxigenación.
No todos los plásticos biobasados son biodegradables en corto tiempo; hay algunas
tecnologías que a partir de un residuo vegetal producen un polímero con las mismas
propiedades que un plástico de origen fósil que fue diseñado para mantener buenas
propiedades mecánicas y no degradarse en corto tiempo. Debido a sus pocas propiedades
mecánicas los plásticos biobasados son imposibles de reciclar.
Existen aditivos de nueva generación, con tecnología enzimática anaerobia, que permiten que
un plástico convencional o biobasado, cuando termina su vida útil, sea desechado en un
tiradero de basura o relleno sanitario, y por acción de microorganismos anaerobios presentes
naturalmente en estos sitios comenzará la biodegradación acelerada de estos materiales
plásticos. Estos aditivos tienen la ventaja de permitir que el plástico se recicle, ya que no
afectan sus propiedades originales y a diferencia de tecnologías como los aditivos
degradables por oxidación, exposición a la luz o al calor que en condiciones ambientales,
comienzan a fragmentarse perdiendo propiedades, generando microplasticos e imposibilitan
su reciclaje, ya que el mecanismo de biodegradación sigue rutas biológicas y no físicas.
La norma europea UNE 13432 especifica los requisitos y procedimientos para determinar la
biodegradabilidad y compostabilidad de este material en un máximo de seis meses sin
ecotoxicidad del humus. Es importante tener en cuenta que no todos los plásticos
biodegradables son compostables y viceversa, únicamente los que cumplan la normativa
UNE 13432 cumplen estas especificaciones.
Los polímeros sintéticos provenientes de fuentes fósiles como el petróleo y carbón son
utilizados a diario en empaques para la comercialización de productos que satisfacen las
necesidades de los seres humanos ya que por su estructura molecular, son resistentes y
duraderos lo que les ha permitido ser utilizados en multipleas aplicación ya que son ligeros,
tienen buena resistencia, se pueden procesar de multiples formas, etc,
En la actualidad resultaría difícil prescindir de los plásticos, no solo por su utilidad sino
también por la importancia económica que tienen estos materiales. Esto se refleja en los
índices de crecimiento de esta industria que, desde principios del siglo pasado, supera a casi
todas las demás actividades industriales y grupos de materiales. Los plásticos son baratos y
parecen durar indefinidamente. Están presentes en los productos envasados, en el transporte,
en los edificios, en el equipamiento deportivo y en la tecnología médica, entre otras áreas.
Los plásticos son sustancias orgánicas que se obtienen mediante reacciones químicas entre
diferentes materias primas de origen sintético o natural y que pueden ser moldeados o
procesados en una gran variedad de formas, aplicando calor y presión. En la actualidad se
producen más de 700 tipos de plásticos, entre ellos, poliestireno, nylon, poliuretano,
policloruro de vinilo (PVC), baquelita, siliconas, resinas epoxi, y poliamidas. Se dice que son
polímeros (del latín “poli = muchas” y “meros = partes”) porque están formados por largas
cadenas de moléculas (monómeros) unidas entre sí que contienen en su estructura
principalmente carbono e hidrógeno. Los polímeros pueden ser naturales o sintéticos.
P= No saber el propósito de los desechables biodegradables
Q= Los desechables biodegradables ayudan a combatir la contaminación
1. O bien no saben el propósito de los desechables biodegradables
o bien estos ayudan a combatir la contaminación
2. el propósito de los desechables biodegradables es conocido
3. Por lo tanto los desechables biodegradables ayudan a combatir
la contaminación
El concepto biodegradable se aplica a los elementos que son capaces de descomponerse en
un plazo relativamente corto, convirtiéndose en alimento para el planeta, siempre que se
den las circunstancias ambientales indicadas. Obviamente, lo biodegradable viene de la mano
de lo ecológico
Lo biodegradable tiene dos formas de descomponerse: abiótica y biótica. La primera es la
que se produce mediante un proceso físico o químico. La segunda, es la que deja su proceso
de descomposición en manos de organismos vivos. Básicamente, lo biodegradable es todo
elemento con capacidad de descomponerse de forma natural y ecológica.
El proceso de biodegradabilidad se basa en los pasos que debe seguir un elemento desde que
es desechado hasta que se ha descompuesto por completo. Lo cierto es que cualquier
organismo, al ser descartado, comienza su proceso de biodegradabilidad. El tiempo de
ruptura metabólica dependerá del elemento.
En este caso, los principales causantes del proceso de biodegradabilidad son hongos y
bacterias. Ambos utilizan las enzimas para iniciar este proceso de eliminación permanente
del elemento de turno. Para ello, recurren a reacciones químicas que van provocando
cambios en la estructura y composición del elemento, que puede llegar a cambiar en
numerosas ocasiones hasta terminar de desaparecer.
Desde pocas semanas a siglos, el tiempo estimado de descomposición abarca una horquilla
tremenda de tiempo. Sea como sea, el proceso de biodegradabilidad termina cuando el
elemento desechado se ha evaporado por completo. En realidad, lo que ha hecho es cambiar
su estructura hasta convertirse en parte del suelo sobre el que ha estado el tiempo que haya
llevado el proceso.
Los efectos negativos de los materiales no biodegradables se ven, a las claras en el tiempo
que necesitan algunos elementos para descomponerse por completo. Algunos se van a
décadas hasta que son reabsorbidos por completo. Un auténtico atentado ecológico a evitar.
Botella de cristal. 4.000 años es lo que tarda una botella en desaparecer.
Lata de conserva. 450 años, demostrando que se conservan de maravilla.
Bolsa de plástico. 150 años es lo que necesita una sencilla bolsa de plástico en desaparecer.
Una de las mayores preocupaciones de las organizaciones ecologistas, por ser un producto
que se usa a diario en todo el mundo.
Pañales. Un siglo puede llevar a un pañal desaparecer por completo
Pilas. No degradables. Algunas pilas no tienen capacidad para descomponerse y se mantiene
intactas durante décadas.
Nylon. 40 años es el máximo que puede llevar a una tela de nylon a reabsorsberse por
completo
Mechero. 30 años es lo que tarda un mechero en ser borrado por completo.
Envase de leche o zumo – 5 años le llevará descomponerse.
Chicles. 5 años es lo que lleva a un chicle desaparecer por completo. Otra de las grandes
preocupaciones de los ecologistas, porque diariamente se tiran millones de ellos al suelo.
Cigarros. 2 años tardan las colillas de los cigarros que se tiran al suelo, en vez de a una
papelera
Cuerda. Hasta 18 meses puede tardar una cuerda en descomponerse
BIODEGRADABLE EJEMPLOS
Cada vez son más los ejemplos de materiales biodegradables. Poco a poco, la
concienciación ecológica de mucha gente está llevando a que los materiales de este tipo sean
más utilizados. Aún así, no está de más poner algunos ejemplos de elementos biodegradables
para evitar confusiones.
Madera. Lo cierto es que todos los tipos de madera son biodegradables. No obstante, según
su calidad y composición, puede tardar desde meses a décadas.
Excrementos. Uno de los mejores alimentos que podemos dar al planeta, tardan muy poco en
desaparecer y mezclarse con la tierra.
Lana. El origen animal de la lana, hace que su descomposición sea sencilla y rápida.
Cuero. El cuero es un caso curioso. Partiendo de la base de que es piel animal, su
descomposición es muy fácil. Ahora, si este cuero es tratado y sometido a curtido, su
degradación se puede disparar a varios siglos.
Papel. Un máximo de seis meses es lo que puede tardar el papel en desaparecer. Al tener una
composición mayoritaria de celulosa, las bacterias hacen que su descomposición sea de las
más rápidas posibles. La humedad también ayuda.
Carne. Cuando un animal muere, hay que tener en cuenta que también debe descomponerse
y desaparecer. No lleva demasiado tiempo. Los microorganismos del propio organismo, con
la ayuda de agentes externos, empiezan a descomponer los tejidos de la carne para, acto
seguido, reintegrarlos con el entorno. Es uno de los procesos más sencillos, aunque también
de los más desagradables.
CONCLUSIÓN
Aunque parece más “cómodo” utilizar platos, vasos y cubiertos desechables de unicel y
plástico, lo cierto es que esta práctica contamina y a cambio de nuestra
“comodidad”, dañamos el ambiente. ¿Por qué? porque para hacer cada desechable fue
necesario consumir materia prima, energía y agua, y una vez usados se convierten en
basura que tarda hasta 1000 años en desaparecer o degradarse.
Para ser más amigables con nuestro entorno lo recomendable es no utilizar desechables. Sin
embargo, si es inevitable que los utilices, existen en el mercado opciones menos dañinas,
como los desechables hechos a base de fécula de papa, de maíz o caña. El abanico de
posibilidades es muy amplio, existen platos de diversas formas, vasos para líquidos calientes
y fríos, contenedores transparentes, bolsas e incluso cubiertos. Estos desechables son 100%
ecológicos y biodegradables, es decir, están hechos de materia orgánica que se descompone
y se reintegra al suelo.
Si bien lo mejor es no usar desechables, las opciones biodegradables son menos agresivas
con el ambiente. Finalmente, evita totalmente el uso de unicel, no sólo porque es un material
que no se degrada y no puede reciclarse, también es potencialmente tóxico.
Bibliografía
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