Características clínicas
La enfermedad por rotavirus está caracterizada por vómitos y diarrea líquida durante 3 a 8
días. Con frecuencia también está acompañada de fiebre y dolor abdominal. Otros síntomas
incluyen pérdida del apetito y deshidratación.
Los síntomas de deshidratación incluyen:
orinar menos,
boca y garganta secas,
sentirse mareado al estar de pie,
llorar sin lágrimas o con pocas lágrimas, y
somnolencia o irritación inhabitual.
El periodo de incubación de la enfermedad por rotavirus es de aproximadamente 2 días.
Los niños pueden enfermarse por rotavirus más de una vez, ya que ni la vacuna ni la
infección adquirida de manera natural proporcionan inmunidad total contra futuras
infecciones. Los niños suelen presentar síntomas más graves la primera vez que se
enferman por rotavirus.
El virus
Cuando se observan los rotavirus bajo un microscopio electrónico, se puede ver su forma
característica de rueda. El nombre rotavirus deriva de la palabra “rota” del latín, que
significa rueda. Los rotavirus son virus sin envoltura, de dos cápsides. El genoma está
compuesto de 11 segmentos de ARN bicatenario, que codifican seis proteínas estructurales
y cinco no estructurales. El virus es estable en el medioambiente. Ver fotos (en inglés).
Características epidemiológicas
El principal modo de transmisión es por vía fecal-oral, generalmente a través del contacto
directo entre las personas. Dado que el virus es estable en el medioambiente, la transmisión
también puede ocurrir a través de la ingestión de agua o alimentos contaminados y el
contacto con superficies u objetos contaminados. En los Estados Unidos y otros países de
clima templado, la enfermedad tiene un patrón estacional de invierno y primavera, con
epidemias anuales generalmente entre diciembre y junio. Las tasas más altas de enfermedad
ocurren entre los bebés y los niños pequeños, y la mayoría de los niños se infectan antes de
los 5 años de edad. Los adultos también pueden infectarse, aunque la enfermedad tiende a
ser más leve.
Diagnóstico
El diagnóstico puede hacerse mediante la detección rápida del antígeno del rotavirus en una
muestra de heces. Las cepas pueden ser caracterizadas aún más mediante análisis
inmunoenzimático o reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa, pero
este análisis no se hace comúnmente.
Tratamiento
En las personas con el sistema inmunitario sano, la enfermedad por rotavirus se resuelve
espontáneamente y solo dura unos cuantos días. El tratamiento es inespecífico, y consiste
principalmente en la terapia de rehidratación oral para prevenir la deshidratación. Antes de
que se introdujera la vacuna contra el rotavirus en los Estados Unidos, aproximadamente 1
de cada 70 niños contraía una infección por rotavirus que requería que fuera hospitalizado
para que le administraran líquidos por vía intravenosa, antes de su quinto cumpleaños.
Vacunación
Las dos vacunas contra el rotavirus que fueron aprobadas en los Estados Unidos para usarse
en los bebés fueron probadas en ensayos clínicos de gran tamaño y mostraron ser seguras y
eficaces. Durante aproximadamente el primer año de vida del niño la vacuna contra el
rotavirus proporcionó entre un 85 y un 98 % de protección contra la enfermedad grave y la
hospitalización por rotavirus, y entre un 74 y un 87 % de protección contra enfermedades
por rotavirus de cualquier intensidad.
Los CDC recomiendan la vacunación de rutina en los bebés, con cualquiera de las dos
vacunas disponibles:
La vacuna RotaTeq® (RV5), aprobada en el 2006, se administra en 3 dosis a los 2,
4 y 6 meses de edad.
La vacuna Rotarix® (RV1), aprobada en el 2008, se administra en 2 dosis a los 2 y
4 meses de edad.
Estas vacunas son diferentes por la forma en que se preparan y el número de dosis, pero
ambas se administran por vía oral.
Rotavirus
Noviembre 2014
1. Introducción
• La gastroenteritis aguda (GEA) es una de las enfermedades más comunes en los niños,
siendo la segunda causa de morbilidad y mortalidad en la edad infantil a escala mundial.
• El principal agente causal de la GEA es el rotavirus (RV) del grupo A, que infecta
prácticamente a todos los niños en los primeros cinco años de vida, asociándose a una
mayor gravedad que la causada por otros agentes infecciosos, con más riesgo de
deshidratación y de necesidad de hospitalización.
• El RV es la principal causa de diarrea infantil grave en todo el mundo e infecta
prácticamente a todos los niños en los 5 primeros años de vida.
• La historia natural de la enfermedad muestra una alta incidencia de infecciones repetidas
en los dos primeros años de vida, gran parte de ellas asintomáticas, y una disminución de la
gravedad del cuadro clínico en función del número de infecciones.
• Existen numerosos estudios realizados en el mundo, incluida España, que evalúan el
impacto sanitario de la infección por RV, la repercusión en la salud de los niños y de sus
familias, el elevado coste sanitario de la asistencia que requiere esta enfermedad y
asimismo el coste indirecto que representa para las familias y para la sociedad. Todos estos
estudios justifican la vacunación como la única estrategia preventiva útil frente a esta
enfermedad y establecen un balance de coste-efectividad beneficioso. Desde la
introducción de las vacunas frente a RV en el año 2006, la morbimortalidad por
gastroenteritis por RV en lactantes y niños pequeños se ha reducido considerablemente,
tanto en países en vías de desarrollo, como en países industrializados.
2. El patógeno
• El RV es un virus de estructura icosaédrica, sin envoltura y de un tamaño de 70 nm de
diámetro. Está incluido en la familia Reoviridiae.
• Su genoma está constituido por un ARN segmentado, de doble cadena, y está envuelto por
una cápside formada por tres capas proteínicas concéntricas.
• La capa más externa está compuesta por las proteínas estructurales (VP4 y VP7). La
cubierta media está formada por VP6, la más interna por VP2 y, en menor cantidad, por
VP1 y VP3.
• Los RV se clasifican en grupos y tipos (serotipos/genotipos), según las propiedades
antigénicas de estas proteínas.
• La proteína VP6 es la determinante de la reactividad de grupo, reconociéndose en la
actualidad 7 grupos, de la A a la G. El grupo asociado a la infección en la especie humana
es el A.
• Hasta hace unos años, más del 90 % de las cepas de RV identificadas en todo el mundo
pertenecían a cuatro combinaciones de VP7 y VP4: G1, G3 y G4 con P[8] y G2 con P[4].
En los últimos años han emergido claramente otros tipos G, siendo uno de los más
detectados globalmente el G9, con circulación por todos los continentes.
3. Epidemiología y transmisión
• Los estudios epidemiológicos permiten estimar que la infección por RV se da
prácticamente en todos los niños durante los primeros 5 años de vida.
• En países en vías de desarrollo es una causa importante de mortalidad. En países
industrializados se asocia a una gran morbilidad, aunque con una muy baja mortalidad e
incidencia de secuelas.
• En la Unión Europea se ha estimado una incidencia anual de infección sintomática por
RV, de cualquier gravedad, de 134 a 310 episodios por cada 1000 niños menores de 2 años.
• Los recientes estudios prospectivos de vigilancia realizados en distintos países europeos,
incluido España, han confirmado la asociación de RV a una forma de enfermedad más
grave, con una mayor frecuencia de detección de RV (> 40 %) en los casos de diarrea que
precisan hospitalización, que en los atendidos de forma ambulatoria.
• Aunque las infecciones por RV pueden afectar a los niños en varias ocasiones durante su
vida, generalmente las que suceden entre los 3 y 36 meses de edad son más graves,
pudiendo causar diarrea importante, incluso con deshidratación.
• Las infecciones por este agente son más frecuentes en los últimos meses de otoño y
durante el invierno, aunque cada vez son más habituales los brotes fuera de estas
estaciones.
• Las infecciones por RV son una causa importante de gastroenteritis de origen nosocomial
y también pueden afectar a adultos, especialmente a los que se encargan del cuidado de
niños pequeños.
4. Clínica y complicaciones
• El espectro clínico de presentación de la infección por RV varía desde síntomas leves, en
los que predomina la diarrea aguda, líquida, con vómitos y fiebre, hasta cuadros más
graves, en los que se asocia a distintos grados de deshidratación, con trastornos
hidroelectrolíticos y shock, que en ocasiones requiere la hospitalización en unidades de
cuidados intensivos pediátricos. En países pobres es causa frecuente de mortalidad.
• El período de incubación es de 1 a 3 días y los síntomas se resuelven habitualmente entre
3 y 7 días, salvo cuando surgen complicaciones debidas a la deshidratación.
5. Prevención
• La persistencia en la infancia de una alta morbilidad debido al RV, independientemente de
la mejoría en las condiciones higiénicas y sanitarias, sitúa a la vacunación frente a este
virus como la única estrategia con posibilidad de impacto sobre la prevención de la
enfermedad.
• Hay dos vacunas disponibles en España. Se aplican por vía oral, siempre preferiblemente
en un centro sanitario, y pueden administrarse al mismo tiempo que las otras vacunas del
calendario.
• En países con vacunación sistemática se ha observado un descenso de la infección por
RV, no solo en lactantes vacunados, sino en niños mayores y adultos no vacunados,
demostrando así un efecto de inmunidad de grupo.
• Los beneficios que se obtienen con la vacunación frente a RV siguen siendo muy
superiores al hipotético riesgo de invaginación, como lo demuestran los datos procedentes
de países con vacunación sistemática.
• Ir al capítulo sobre vacuna del rotavirus en el Manual de Vacunas en línea de la AEP.
6. Tratamiento
• Las gastroenteritis por RV son procesos autolimitados y de corta duración. No existe un
tratamiento específico de esta gastroenteritis como tal, por lo que este es exclusivamente
sintomático y de las complicaciones derivadas.
Rotavirus
Noviembre 2014
1. Introducción
• La gastroenteritis aguda (GEA) es una de las enfermedades más comunes en los niños,
siendo la segunda causa de morbilidad y mortalidad en la edad infantil a escala mundial.
• El principal agente causal de la GEA es el rotavirus (RV) del grupo A, que infecta
prácticamente a todos los niños en los primeros cinco años de vida, asociándose a una
mayor gravedad que la causada por otros agentes infecciosos, con más riesgo de
deshidratación y de necesidad de hospitalización.
• El RV es la principal causa de diarrea infantil grave en todo el mundo e infecta
prácticamente a todos los niños en los 5 primeros años de vida.
• La historia natural de la enfermedad muestra una alta incidencia de infecciones repetidas
en los dos primeros años de vida, gran parte de ellas asintomáticas, y una disminución de la
gravedad del cuadro clínico en función del número de infecciones.
• Existen numerosos estudios realizados en el mundo, incluida España, que evalúan el
impacto sanitario de la infección por RV, la repercusión en la salud de los niños y de sus
familias, el elevado coste sanitario de la asistencia que requiere esta enfermedad y
asimismo el coste indirecto que representa para las familias y para la sociedad. Todos estos
estudios justifican la vacunación como la única estrategia preventiva útil frente a esta
enfermedad y establecen un balance de coste-efectividad beneficioso. Desde la
introducción de las vacunas frente a RV en el año 2006, la morbimortalidad por
gastroenteritis por RV en lactantes y niños pequeños se ha reducido considerablemente,
tanto en países en vías de desarrollo, como en países industrializados.
2. El patógeno
• El RV es un virus de estructura icosaédrica, sin envoltura y de un tamaño de 70 nm de
diámetro. Está incluido en la familia Reoviridiae.
• Su genoma está constituido por un ARN segmentado, de doble cadena, y está envuelto por
una cápside formada por tres capas proteínicas concéntricas.
• La capa más externa está compuesta por las proteínas estructurales (VP4 y VP7). La
cubierta media está formada por VP6, la más interna por VP2 y, en menor cantidad, por
VP1 y VP3.
• Los RV se clasifican en grupos y tipos (serotipos/genotipos), según las propiedades
antigénicas de estas proteínas.
• La proteína VP6 es la determinante de la reactividad de grupo, reconociéndose en la
actualidad 7 grupos, de la A a la G. El grupo asociado a la infección en la especie humana
es el A.
• Hasta hace unos años, más del 90 % de las cepas de RV identificadas en todo el mundo
pertenecían a cuatro combinaciones de VP7 y VP4: G1, G3 y G4 con P[8] y G2 con P[4].
En los últimos años han emergido claramente otros tipos G, siendo uno de los más
detectados globalmente el G9, con circulación por todos los continentes.
3. Epidemiología y transmisión
• Los estudios epidemiológicos permiten estimar que la infección por RV se da
prácticamente en todos los niños durante los primeros 5 años de vida.
• En países en vías de desarrollo es una causa importante de mortalidad. En países
industrializados se asocia a una gran morbilidad, aunque con una muy baja mortalidad e
incidencia de secuelas.
• En la Unión Europea se ha estimado una incidencia anual de infección sintomática por
RV, de cualquier gravedad, de 134 a 310 episodios por cada 1000 niños menores de 2 años.
• Los recientes estudios prospectivos de vigilancia realizados en distintos países europeos,
incluido España, han confirmado la asociación de RV a una forma de enfermedad más
grave, con una mayor frecuencia de detección de RV (> 40 %) en los casos de diarrea que
precisan hospitalización, que en los atendidos de forma ambulatoria.
• Aunque las infecciones por RV pueden afectar a los niños en varias ocasiones durante su
vida, generalmente las que suceden entre los 3 y 36 meses de edad son más graves,
pudiendo causar diarrea importante, incluso con deshidratación.
• Las infecciones por este agente son más frecuentes en los últimos meses de otoño y
durante el invierno, aunque cada vez son más habituales los brotes fuera de estas
estaciones.
• Las infecciones por RV son una causa importante de gastroenteritis de origen nosocomial
y también pueden afectar a adultos, especialmente a los que se encargan del cuidado de
niños pequeños.
4. Clínica y complicaciones
• El espectro clínico de presentación de la infección por RV varía desde síntomas leves, en
los que predomina la diarrea aguda, líquida, con vómitos y fiebre, hasta cuadros más
graves, en los que se asocia a distintos grados de deshidratación, con trastornos
hidroelectrolíticos y shock, que en ocasiones requiere la hospitalización en unidades de
cuidados intensivos pediátricos. En países pobres es causa frecuente de mortalidad.
• El período de incubación es de 1 a 3 días y los síntomas se resuelven habitualmente entre
3 y 7 días, salvo cuando surgen complicaciones debidas a la deshidratación.
5. Prevención
• La persistencia en la infancia de una alta morbilidad debido al RV, independientemente de
la mejoría en las condiciones higiénicas y sanitarias, sitúa a la vacunación frente a este
virus como la única estrategia con posibilidad de impacto sobre la prevención de la
enfermedad.
• Hay dos vacunas disponibles en España. Se aplican por vía oral, siempre preferiblemente
en un centro sanitario, y pueden administrarse al mismo tiempo que las otras vacunas del
calendario.
• En países con vacunación sistemática se ha observado un descenso de la infección por
RV, no solo en lactantes vacunados, sino en niños mayores y adultos no vacunados,
demostrando así un efecto de inmunidad de grupo.
• Los beneficios que se obtienen con la vacunación frente a RV siguen siendo muy
superiores al hipotético riesgo de invaginación, como lo demuestran los datos procedentes
de países con vacunación sistemática.
• Ir al capítulo sobre vacuna del rotavirus en el Manual de Vacunas en línea de la AEP.
6. Tratamiento
• Las gastroenteritis por RV son procesos autolimitados y de corta duración. No existe un
tratamiento específico de esta gastroenteritis como tal, por lo que este es exclusivamente
sintomático y de las complicaciones derivadas.
Qué es
El rotavirus es una enfermedad infecciosa que causa en los afectados gastroenteritis o
infección intestinal. Fue descubierto por la viróloga australiana Ruth Bishop en 1873.
Pertenece a la familia de los reoviridiae, una familia de virus de vertebrados que pueden
afectar al sistema gastrointestinal y a las vías respiratorias del huésped. Aunque también
puede afectar a personas adultas, los más propensos a contagiarse de este virus son los
niños, especialmente los lactantes.
Se caracteriza por ser extremadamente contagioso y resistente. Esta infección es
considerada como un problema de salud pública, sobre todo en los países en vías de
desarrollo.
Existen varias especies de rotavirus, que pueden afectar tanto a personas como a animales
y que se manifiestan en diferentes épocas del año. Los rotavirus de los grupos A, B y C son
los que afectan a los humanos; en concreto, los del grupo A son los mayores
desencadenantes de gastroenteritis aguda en niños menores de cinco años a nivel mundial,
según el estudio Rotavirus, norovirus, adenovirus y otros virus del tracto digestivo, de la
Universidad Nacional Autónoma de México.
Causas
Esta infección se transmite al entrar en contacto con las heces del infectado de forma
oral, ya que el virus puede sobrevivir durante varias horas en las manos y durante días en
superficies sólidas, como pañales, ropa, sábanas, etcétera. Además, también puede
transmitirse a través del consumo de alimentos o agua infectados con el virus.
Evalúa tus síntomas
Síntomas
Los principales síntomas del rotavirus son diarrea, fiebre y vómitos. Es muy importante
controlar la hidratación de los infectados por esta enfermedad, ya que las diarreas que
provoca suelen ser severas. La deshidratación en el caso del rotavirus es más común que en
otras infecciones y en casos extremos puede provocar la muerte, especialmente en bebés
y niños pequeños. El dolor abdominal, junto con los otros síntomas, también puede ser un
indicio de infección por rotavirus.
El virus tiene un periodo de incubación de dos días, aproximadamente, antes de que se
manifiesten los síntomas. La diarrea suele durar entre cinco y diez días y la fiebre suele ser
leve. Aunque la infección por rotavirus puede causar la muerte por deshidratación, la
mortalidad en los países desarrollados es muy baja; esto es debido a la accesibilidad que
hay a tratamientos de rehidratación. A pesar de ello, el contagio de esta enfermedad es una
causa muy común de ingreso hospitalario.
Un niño puede contagiarse por rotavirus en más de una ocasión, sin embargo, debido a
la activación y al refuerzo del sistema inmunológico, el primer contagio también suele ser
el más grave.
La gravedad de los síntomas y su evolución en el tiempo dependen de muchos factores,
como la edad o las condiciones previas de salud del infectado, por lo que no existen
grupos de riesgo.
Prevención
En la actualidad existen vacunas contra esta infección, que se administran, de forma oral, a
partir de las seis semanas de vida.
El rotavirus es muy contagioso, por lo que, una vez confirmada la infección, se debe
proteger al infectado en todo momento y se debe procurar mantener el menor contacto
posible. Las aulas, guarderías y los lugares públicos pueden ser el escenario de brotes
epidémicos.
A pesar de que lavarse las manos no garantiza evitar contagiarse por el virus, una buena
higiene reduce las posibilidades de contraer la enfermedad.
Diagnóstico
Aunque la presencia de los síntomas, sobre todo si se manifiestan todos, es un indicio de
posible contagio por rotavirus, esta sintomatología puede aparecer con muchas otras
patologías, especialmente en los niños, por lo que los síntomas no siempre conducen a un
diagnóstico claro.
La mejor manera de determinar si existe infección por rotavirus es realizando un análisis
de heces.
Tratamientos
Existe la posibilidad de prevenir la infección administrando una vacuna pero, una vez se
contraiga el virus, no existen medicamentos específicos para tratarlo. La clave para paliar la
enfermedad es hidratarse de forma continuada. Si la pérdida de líquidos es severa (diarrea
aguda o vómitos constantes) es necesaria la administración de suero y electrolitos.
En el caso de los bebés, muchas veces no son capaces de tolerar los líquidos, por lo que es
necesario su ingreso hospitalario para llevar a cabo la rehidratación.
Otros datos
El rotavirus es la causa más común de gastroenteritis aguda en el mundo y afecta
principalmente a niños y lactantes.
La Organización Mundial de la Salud cifra entre 450.000 y 550.000 las muertes infantiles
al año en todo el mundo causadas por esta infección.
Aunque los adultos pueden resultar infectados, su cuadro clínico suele ser mucho más leve
que en el caso de los más pequeños.
Desde la compañía farmacéutica Sanofi afirman que, aunque en los países desarrollados el
virus no es mortal, conlleva un elevado consumo de recursos económicos y asistenciales y
tiene un impacto significativo emocional y material en las familias de los niños
contagiados.