La punción seca con punto gatillo es una intervención utilizada para tratar el síndrome de dolor
miofascial y las deficiencias asociadas. El síndrome de dolor miofascial se caracteriza por la
presencia de uno o más puntos desencadenantes miofasciales sintomáticos ubicados en el músculo
esquelético. Los puntos gatillo miofasciales son áreas localizadas y palpables de tejido muscular
hiperalgésico típicamente ubicadas en una banda de fibras enseñada (Boyles, R., et al., 2019).
La punción seca en un punto gatillo se administra insertando una aguja filiforme delgada y sólida
directamente en el punto gatillo palpable que puede realizarse superficialmente (a una profundidad
de 5–10 mm) o en profundidad, con penetración en el vientre muscular involucrado (Dommerot J,
et al, 2006). En la mayoría de los procedimientos de punción seca a nivel profunda, la aguja se
manipula de forma incremental dentro del tejido para provocar una respuesta de espasmo local y
se retira una vez que se ha liberado el punto gatillo. Una respuesta de espasmo local se caracteriza
por una contracción rápida e involuntaria de las fibras musculares que contiene el punto gatillo
miofascial (Lavelle W, et al, 2011).
Se ha teorizado que los puntos gatillo miofasciales se desarrollan después de un episodio de carga
excéntrica y/o concéntrica pesada. Esta carga puede conducir a contracturas musculares localizadas
debido a una liberación excesiva de acetilcolina, una mayor activación de los receptores nicotínicos
y la inhibición de la acetilcolinesterasa en la placa motora. Además, la investigación indica que los
puntos gatillo activos tienen mayores concentraciones de agentes inflamatorios y nociceptivos, así
como un pH más bajo, en comparación con las fibras musculares no patológicas (Pérez, S., et al,
2010). Estos cambios fisiológicos son los factores causales más probables detrás de los
impedimentos físicos asociados con la presencia de puntos gatillo, tales como pérdida de rango de
movimiento (ROM), debilidad y contracciones dolorosas. La punción seca con punto de activación
es un método de tratamiento ampliamente utilizado para tratar las deficiencias antes mencionadas
mediante el objetivo y la eliminación de puntos gatillos miofasciales locales (Dommerot J, et al,
2006).
Existen varias hipótesis para explicar los impulsores fisiológicos detrás de la reducción de signos y
síntomas con la respuesta de espasmo local. Se ha sugerido que la respuesta de espasmo local
hiperestimula el área generadora de dolor y, por lo tanto, normaliza las entradas sensoriales locales
(Melzack R, 1981). Otra hipótesis sugiere que la respuesta de espasmo local provoca la supresión
natural del dolor mediada por opioides al estimular las fibras nerviosas alfa-delta locales. Furlan,
A., et al., 2005 propusieron que estimula las interneuronas inhibitorias, evitando la transmisión
normal del dolor a la corteza sensorial. Finalmente, la evidencia respalda la idea que puede corregir
el entorno químico alterado que se encuentra en el punto de activación. Estos impulsores
propuestos para la reducción de los síntomas están respaldados por evidencia limitada y de baja
calidad (Shah, J., et al., 2008).
La mayoría de los estudios de la más alta calidad en la literatura hasta la fecha parecen indicar que
la punción seca es efectiva para reducir el dolor y la sensibilidad en múltiples regiones del cuerpo,
incluyendo la cabeza, el tronco, las extremidades superiores y las extremidades inferiores.
Boyles, R., Fowler, R., Ramsey, D., & Burrows, E. (2015). Effectiveness of trigger point dry
needling for multiple body regions: a systematic review. Journal of Manual & Manipulative
Therapy, 23(5), 276–293. doi:10.1179/2042618615y.0000000014
Dommerholt, J., Mayoral del Moral, O., & Gröbli, C. (2006). Trigger Point Dry Needling.
Journal of Manual & Manipulative Therapy, 14(4), 70E–
87E. doi:10.1179/jmt.2006.14.4.70e
Furlan, A. D., van Tulder, M., Cherkin, D., Tsukayama, H., Lao, L., Koes, B., & Berman, B.
(2005). Acupuncture and Dry-Needling for Low Back Pain: An Updated Systematic Review
Within the Framework of the Cochrane Collaboration. Spine, 30(8), 944–
963. doi:10.1097/01.brs.0000158941.21571.01
Lavelle, E. D., Lavelle, W., & Smith, H. S. (2007). Myofascial Trigger Points. Anesthesiology
Clinics, 25(4), 841–851. doi:10.1016/j.anclin.2007.07.003
Melzack R. Myofascial trigger points: relation to acupuncture and mechanisms of pain. Arch
Phys Med Rehabil. 1981;62(3):114–7.
Pérez-Palomares, S., Oliván-Blázquez, B., Magallón-Botaya, R., De-la -Torre-Beldarraín, M.
L., Gaspar-Calvo, E., Romo-Calvo, L., … Serrano-Aparicio, B. (2010). Percutaneous Electrical
Nerve Stimulation Versus Dry Needling: Effectiveness in the Treatment of Chronic Low Back
Pain. Journal of Musculoskeletal Pain, 18(1), 23–30. doi:10.3109/10582450903496047
Shah, J. P., & Gilliams, E. A. (2008). Uncovering the biochemical milieu of myofascial trigger
points using in vivo microdialysis: An application of muscle pain concepts to myofascial pain
syndrome. Journal of Bodywork and Movement Therapies, 12(4), 371-
384. doi:10.1016/j.jbmt.2008.06.006