DEFENSA DE LA NACION:
La Defensa de la Nación podría definirse como el conjunto de decisiones y acciones políticas
formuladas y coordinadas por el Poder Público Nacional, con apoyo de las instituciones públicas y
privadas, las personas naturales y jurídicas, en los ámbitos económico, social, político, cultural,
geográfico, ambiental y militar, con el objeto de salvaguardar la independencia, la libertad, la
democracia, la soberanía, la integridad territorial y demás espacios geográficos y el desarrollo
integral de la Nación.
Economía de la defensa
La aplicación de la disciplina económica en el sector de la defensa está repleta de desafíos. Éstos
se orientan sobre la mejora de la eficacia del uso de los recursos atribuidos al servicio de la
defensa, lo cual implica esfuerzos analíticos y de gestión.
Estos esfuerzos se realizan en varios ámbitos como los recursos humanos, la inversión
(armamentos), la adquisición, las exportaciones, las externalizaciones, la regulación del sector
industrial o incluso los activos inmobiliarios.
Los actores que intervienen en la economía de la defensa son múltiples y pertenecen a
organizaciones variadas, como el ministerio de defensa (EMA, DGA, SGA), los industriales, los
organismos de asesoría o incluso los centros universitarios.
Los métodos utilizados son variados y recurren a modelos de gestión probados así como a
herramientas estadísticas y a marcos de análisis económicos rigurosos.
EN LO SOCIAL
la Nación exige que sus intereses se basen en la amistad y en las relaciones recíprocas del Estado y
la Sociedad, implicando necesariamente la integralidad de sus acciones sobre la base del valor, la
habilidad y la constancia, en la formación de un espíritu nacional derivado de los valores
superiores del ordenamiento jurídico y de la actuación del Estado como son, la vida, la libertad, la
justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social, y en general la
preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
EN LO CULTURAL
Como parte de las tareas que el sector de la Defensa ha ido desarrollando en los últimos años, se
presenta un amplio incentivo de la difusión del patrimonio particular y la cultura del sector. El
patrimonio de las instituciones que interactúan en la Defensa Nacional es vasto y variado, dando
cuenta del paso del tiempo y el incremento de tradiciones y experiencia en las especificidades de
su función para ejercer su función. Asimismo, de manera complementaria las instituciones
armadas, dentro de sus capacidades, han ido transmitiendo parte de la cultura que les es propia,
como un segmento importante del acervo nacional de la población chilena en sus distintas
dimensiones.
En ese sentido el conjunto que se genera entre el patrimonio, la cultura y la historia de la Defensa
permite formar una mirada aglutinadora, incluyente y participativa, la que por medio de las
diferentes iniciativas, invita a la comunidad a participar de la historia de las instituciones de la
defensa.
Al Ministerio de Defensa Nacional le cabe ser una instancia válida para fomentar la cultura militar
y de Defensa convirtiéndose en una herramienta eficiente para cooperación nacional e
internacional, pues la cultura, el patrimonio y la historia son enormes fuentes para el trabajo
conjunto con otros servicios públicos en lo interno, y con otros ministerios de Defensa en lo
externo.}
EN LO GEOGRAFICO
La seguridad de la Nación se fundamenta en la corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad
civil, para dar cumplimiento a los principios de independencia, democracia, igualdad, paz, libertad,
justicia, solidaridad, promoción y conservación ambiental y afirmación de los derechos humanos,
así como en la satisfacción progresiva de las necesidades individuales y colectivas de los
venezolanos y venezolanas, sobre las bases de un desarrollo sustentable y productivo de plena
cobertura para la comunidad nacional. El principio de la corresponsabilidad se ejerce sobre los
ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar. Se puede llegar a la
conclusión que tiene la responsabilidad del desarrollo integral, y de la condición, estado o
situación que garantiza el goce y ejercicio de los derechos y garantías en los ámbitos económico,
social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar de los principios y valores en cada una de
las personas que conforman el estado.
EN LO AMBIENTAL
Generalmente se asume que la actividad militar es dañina para el medioambiente.
Desde el deterioro directo sobre el terreno causado por bombas, cohetes y otros
materiales explosivos, a la degradación y compactación de la tierra por el paso de
tanques y vehículos pesados, más las consiguientes emisiones de dióxido de carbono
de los mismos, es innegable que las actividades militares tienen, en general, desde esa
perspectiva un impacto negativo sobre el medio natural. Sin embargo, diversos estudios
muestran que como en los predios y recintos militares no existe desarrollo urbano, ellos
se han transformado en insospechadas reservas de biodiversidad, al preservar los
hábitats de especies locales que no se ven afectadas por construcciones de edificios,
entre otros. Esto pone de manifiesto que la relación que existe entre las actividades
militares y el medioambiente es más compleja de lo que solemos creer. Dado que las
actividades necesarias para la seguridad y defensa de los Estados pueden ser tanto
negativas como positivas con el medioambiente, entender bajo qué condiciones sucede
uno u otro resultado permite generar e implementar políticas de protección efectivas,
que tengan el menor impacto posible.
EN LO MILITAR
son elementos concebidos como primordiales dentro de la conformación de las naciones, puesto
que los mismos conceden o dan cierto nivel de confiabilidad y protección a todas las personas que
integran la nación. En todo Estado y en particular en el Estado venezolano se encuentran una serie
de elementos tanto naturales, como territoriales que deben ser preservados y protegidos del
alcance de sujetos a los cuales no les corresponde administrarlos ni usarlos.