Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado Moderno
El príncipe moderno
[Gramsci comienza su análisis realizando una descripción de El príncipe de Maquiavelo].
PRÍNCIPE MODERNO = PARTIDO POLÍTICO
- Debe ser un organismo, un elemento de sociedad complejo en el cual se concrete la voluntad colectiva,
reconocida y afirmada parcialmente en la acción [no una persona real].
- Debe ser el organizador de una reforma intelectual y moral: actuar sobre la sociedad civil (en el campo
de la ideología) para lograr hegemonía = dirección político-cultural de la sociedad.
Esta reforma se presenta de manera concreta a través de un programa de reforma económica
- Debe crear el terreno para un posterior desarrollo de la voluntad colectiva nacional popular [las masas
campesinas deben irrumpir simultáneamente en la vida política → revolución nacional].
Gramsci considera que Maquiavelo impulsa a la acción.
Intenta realizar la educación política de “quien no sabe” = clase revolucionaria de su tiempo = el “pueblo”
y la “nación” italiana, la democracia ciudadana. Estas fuerzas necesitan un “jefe”que sepa lo que quiere y
cómo lo quiere; deben aceptarlo con entusiasmo. Así, obtendrán un resultado: la destrucción de la unidad
basada en la ideología tradicional, que permite a la nueva fuerza adquirir conciencia de su propia
personalidad independiente.
El primer elemento de la política es que existen gobernantes y gobernados, dirigentes y dirigidos. Esta
división, en última instancia, corresponde a una división de grupos sociales; existen también divisiones en
el interior de estos grupos. La división es un producto de la división del trabajo, es un hecho técnico.
Gramsci identifica a los partidos como el modo más adecuado de formar los dirigentes y la capacidad de
dirección.
[el partido político será el encargado de desarrollar] el concepto de “espíritu estatal”: presupone la
continuidad tanto hacia el pasado (a la tradición), como hacia el porvenir. La responsabilidad de este
proceso es la de ser sus actores solidarios con fuerzas “desconocidas materialmente” pero que se las
siente como activas y operantes y se las considera como si fuesen “materiales”
El partido político, es en la época moderna el protagonista, el nuevo príncipe que busca gobernar un
nuevo tipo de Estado. Pero los partidos orgánicos, por necesidades de lucha, se han dividido en
fracciones: un periódico, una revista son también partidos (partido es todo lo que influye en la opinión
pública).
Existen 2 formas de partido:
- el constituido por una élite de hombres de cultura, que tienen la función de dirigir desde el punto de
vista de la cultura, de la ideología de un gran movimiento de partidos afines.
- el partido de masas, que tiene como función política la finalidad genérica de tipo militar a un centro
político visible o invisible. La masa de “maniobra” se la mantiene “ocupada” con mitos de espera de
épocas fabulosas.
Cada partido es un grupo social; tiene amigos, aliados, adversarios, enemigos. Su historia resultará del
completo cuadro de todo el conjunto social y estatal → escribir la historia de un partido es escribir
la historia de un país.
Un partido jamás está acabado y formado.
Un partido se vuelve necesariamente histórico cuando sus posibilidades de transformarse en Estado están
en vías de formación.
Para la existencia de un partido tienen que coexistir 3 elementos:
- Elemento indefinido, de hombres comunes que ofrecen su disciplina y fidelidad.
- Elemento de cohesión principal: centraliza y disciplina. Está dotado de inventiva.
- Elemento medio, que articula al primero con el segundo: los pone en contacto (física, moral e
intelectualmente).
Un partido es más difícil de ser destruido cuando existe el segundo elemento. Pero, en caso de ser
destruido, este elemento tiene que dejar como herencia un fermento que le permita regenerarse. Es muy
importante que el segundo elemento se dedique a la constitución de este fermento y, al mismo tiempo,
tome en cuenta la posibilidad de derrota [“la lucha siempre debe prever la derrota” ].
El partido político cumple una función de policía (tutela de un cierto orden político, legal), que puede ser
progresiva o regresiva: es progresiva cuando tiende a mantener en la órbita de la legalidad a las fuerzas
reaccionarias desposeídas y a elevar al nivel de la nueva legalidad a las masas atrasadas. Es regresiva
cuando tiende a oprimir las fuerzas vivas de la historia y a mantener una legalidad superada, antihistórica,
extrínseca.
› Cuando el partido es progresista funciona democráticamente.
› Cuando el partido es regresivo funciona burocráticamente.
Para Gramsci es necesario combatir al economismo tanto en historia como en práctica política y
considerar que los cambios y las pasiones responden a las necesidades económicas. La lucha puede y
debe ser conducida desarrollando el concepto de hegemonía. Es necesaria una iniciativa política
apropiada para liberar al impulso económico de las trabas de la política tradicional y lograr, así, la
realización de un nuevo bloque histórico económico – político homogéneo.
Economismo: movimiento teórico del libre cambio o el sindicalismo teórico [puede adoptar cualquiera de
estas dos formas].
Análisis de situaciones. Relaciones de fuerza
Para determinar estas relaciones de fuerza es necesario plantear el problema de la estructura y la
superestructura en dos ámbitos:
- ninguna sociedad se propone tareas para cuya solución no existan ya las condiciones necesarias y
suficientes o no estén , al menos, en vía de aparición y de desarrollo;
- ninguna sociedad desaparece y puede ser sustituida si antes no desarrolló todas las formas de vida que
estén implícitas en sus relaciones [el desarrollo de todas sus fuerzas productivas y, a su vez, no aparecen
nuevas sin las condiciones materiales de existencia necesarias para que aparezcan].
Asimismo, en la estructura deben distinguirse dos tipos de movimientos: los orgánicos, que son
relativamente permanentes y dan lugar a la crítica histórica social; y los de coyuntura, que son
ocasionales, inmediatos. En este sentido una crisis se da cuando en la estructura han madurado
contradicciones incurables (orgánicas) que las fuerzas políticas intentan superar, cuyos esfuerzos son
movimientos de coyuntura. Una crisis denota la existencia de fuerzas antagónicas.
En la “relación de fuerza”, mientras tanto, es necesario distinguir los siguientes momentos o grados:
- Relaciones de las fuerzas sociales estrechamente ligadas a la estructura → fuerzas materiales. Este
aspecto permite ver si existen las condiciones materiales para que se efectúe una transformación.
- Relaciones de las fuerzas políticas → grado de homogeneidad, autoconciencia y organización de
los grupos sociales. Hay 3 grados de conciencia política colectiva:
› Económico-corporativo: es la unidad homogénea del grupo profesional [pero no con el grupo social más
vasto]; es el más elemental
› Conciencia de la solidaridad de intereses del grupo social en el aspecto meramente económico. El
Estado sólo sirve para lograr la igualdad jurídico-política con los grupos dominantes.
› Conciencia de que los intereses propios deben expandirse a otros grupos subordinados: es la fase más
estrictamente política, donde se efectúa el pasaje de la estructura a la superestructura y las ideologías se
convierten en “partido” hasta que uno de éstos se impone y logra así la hegemonía. El Estado es
entendido como un instrumento de ese grupo para obtener las condiciones máximas favorables para sí y la
vida estatal consiste en la superación continua de equilibrios inestables entre el grupo dominante y el
subordinado [hay pasaje de estructura → superestructura].
Observaciones sobre algunos aspectos de la estructura de los partidos políticos en los períodos de crisis
orgánica.
Gramsci elabora el concepto de crisis orgánica. Esta sucede en períodos históricos en que los grupos
sociales se separan de sus partidos tradicionales → los representados dejan de responder a los
representantes: porque esa clase fracasó en alguna gran empresa política o porque grandes masas pasaron
de golpe de la pasividad a la actividad y plantearon nuevas reivindicaciones. Constituye momento
delicado y peligroso en las sociedades que puede dar lugar a la emergencia de fuerzas oscuras o a la
convocatoria de hombres providenciales o carismáticos.
[apartados relacionados:]
- Cesarismo [gran personalidad]
- Lucha política y guerra militar [la diferencia reside que en el ámbito militar, una vez eliminado el
enemigo se alcanza la paz; en la política, no]
- El concepto de revolución pasiva [principios fundamentales de la ciencia política; desarrollo de las
fuerzas productivas].
[Se destaca la analogía gramsciana con el lenguaje militar: Guerra de posición o trincheras y Guerra de
maniobras o movimiento].
Príncipe moderno
El carácter fundamental de El Príncipe no consiste en se un tratado sistemático sino un libro viviente
donde la ideología y la ciencia política se fundan en la forma del mito del condottiero (el príncipe), un
hombre que actúa sobre un pueblo disperso para organizar la voluntad colectiva. Maquiavelo trata de
cómo debe ser el príncipe y la investigación es llevada a cabo con rigor lógico-científico. En el último
capítulo, Maquiavelo se vuelve pueblo, del cual procede y se siente la conciencia y expresión. Para
Gramsci Maquiavelo es expresión necesaria de su tiempo (intelectual orgánico), caracterizado por las
luchas internas en Florencia, las luchas entre los Estados italianos, cuyo equilibrio era obstaculizado por
el papado, y las luchas entre los nacientes Estados europeos.
El príncipe moderno no puede ser una persona real sino un organismo, un elemento de sociedad complejo
en el cual comience a concretarse una voluntad colectiva reconocida y afirmada parcialmente en la
acción: el partido político. En el mundo moderno sólo una acción política inmediata y fulminante puede
encarnarse en un individuo concreto pero, por su naturaleza, esta acción no puede ser de vasto alcance y
de carácter orgánico, y no podrá tener vigencia donde hay que crear una voluntad colectiva encauzándola
hacia metas concretas y racionales.
El príncipe moderno debe ser el abanderado y el organizador de una reforma intelectual y moral, lo
cual significa crear el terreno para un desarrollo ulterior de la voluntad colectiva nacional popular
hacia el cumplimiento de una forma superior y total de civilización moderna.
Elementos de política:
? Existen gobernantes y gobernados, dirigentes y dirigidos. Toda la ciencia política se basa en este
hecho primordial. Partiendo de este hecho hay que analizar cómo dirigir de la manera más eficaz y cómo
preparar de la mejor forma a los dirigentes. También hay que analizar cómo se conocen las líneas de
menor resistencia para obtener la obediencia de los dirigidos o gobernados. Es necesario plantearse si se
quiere que existan siempre gobernantes y gobernados o si se desea que desaparezcan las condiciones,
devenidas de la división del trabajo, de que exista tal división. Los partidos son hasta ahora el modo
más adecuado de formar los dirigentes y la capacidad de dirección.
? El partido político. El príncipe moderno es el partido que en cada momento dado y en las diversas
relaciones internas de las diferentes naciones intenta crear un nuevo tipo de Estado. Cada partido es
la expresión de un grupo social. Sin embargo, en determinadas condiciones sociales, algunos partidos
representan un solo grupo social en cuanto ejercen una función de equilibrio y arbitraje entre los intereses
del propio grupo y de los demás grupos, y procuran que el desarrollo del grupo representado se produzca
con la ayuda de los grupos aliados. El partido totalitario exaltará el concepto de Estado.
Un periódico, una revista, también son consideradas “partidos”. La historia de un partido es la historia de
un determinado grupo social en el complejo cuadro del conjunto social y estatal.
Un partido se vuelve necesario históricamente cuando las condiciones para su triunfo están en vías de
formación y dejan prever normalmente su desarrollo ulterior. Para que exista un partido es necesario que
coexistan tres elementos fundamentales:
a. Hombres comunes que ofrecen como participación su disciplina y su fidelidad. Sin ellos el partido no
existiría, constituyen una fuerza en tanto existan hombres que los centralizan, organizan y disciplinan,
pero en ausencia de esta cohesión se dispersarían.
b. Elemento de cohesión principal que centraliza, disciplina y direcciona un conjunto de fuerzas. Es el
elemento fundamental: intelectuales, cuyo nacimiento está ligado a la existencia de condiciones
materiales objetivas.
c. Elemento medio que articula a y b y los pone en contacto.
Un partido político cumple también una función de policía, es decir de tutela de un orden político y legal.
La función de policía de un partido puede ser:
- Progresista. Tiende a mantener en la órbita de la legalidad a las fuerzas reaccionarias desposeídas y a
elevar el nivel de la nueva legalidad a las masas atrasadas. El partido funciona democráticamente.
- Regresiva. Tiende a oprimir a las fuerzas vivas de la historia. El partido funciona burocráticamente.
? Crítica al economismo. El principio de la primordialidad de las relaciones de producción, es una
malinterpretación del marxismo. Tanto los cambios económicos como los cambios culturales son
expresiones de un proceso histórico básico, y es difícil decir qué esfera tiene más importancia.
La filosofía de la praxis no puede confiar en leyes históricas invisibles como los agentes del cambio
social. La historia está definida por la praxis humana y por lo tanto incluye el albedrío humano. Siempre
es necesaria una iniciativa política apropiada para liberar el impulso económico de las trabas de la política
tradicional y realizar un nuevo bloque histórico homogéneo, sin contradicciones internas.
Las crisis económicas nos producen por sí mismas acontecimientos fundamentales, sino que crean un
terreno más favorable a la difusión de ciertas maneras de pensar, de plantear y resolver las cuestiones que
hacen a todo el desarrollo ulterior de la vida estatal.
? Doble perspectiva en la acción política y en la vida estatal. Pares: fuerza-consenso, autoridad-
hegemonía, violencia-civilización, táctica-estrategia.
La previsión implica ver bien el presente y el pasado en cuanto movimiento, identificar con exactitud los
elementos fundamentales y permanentes del proceso. La previsión debe ser plasmada en un programa,
donde se mezcle la pasión de la voluntad y la organización. Pero esta previsión para Gramsci no debe ser
la del científico social que elabora las “leyes sociales”, puesto que éste tiene un realismo político excesivo
que se interesa sólo por el ser y, por lo tanto, hace que el hombre de Estado no tenga perspectivas que
estén más allá de su nariz. Maquiavelo no es un mero científico sino un hombre de acción, un creador,
que pretende crear nuevas relaciones de fuerzas y por ello no puede dejar de ocuparse deldeber
ser (aunque no en sentido moral).
? Análisis de las situaciones. Relaciones de fuerzas.
Un estudio sobre la forma en que es preciso analizar las situaciones es la el establecimiento de los
diversos grados de relaciones de fuerzas. Para un análisis de las fuerzas que operan en un período
determinado hay que analizar el problema de las relaciones entre estructura y superestructura (bloque
histórico).
Principios metodológicos:
a. Ninguna sociedad se propone tareas para cuya solución no existan ya las condiciones necesarias y
suficientes o éstas estén en período de aparición.
b. Ninguna sociedad desaparece y puede ser sustituida si antes no desarrolló todas las formas de
vida que están implícitas en sus relaciones.
Además, en el estudio de la estructura es necesario distinguir entre:
- Fenómenos coyunturales: su significado no es de gran importancia histórica. Dependen de los
fenómenos orgánicos.
- Fenómenos orgánicos: dan lugar a la crítica histórico-social que se dirige a los grandes agrupamientos,
más allá de las personas responsables. Su larga duración significa que en la estructura maduraron
contradicciones incurables y que las fuerzas políticas se esfuerzan por mantener la estructura. Estos
esfuerzos forman el terreno de lo ocasional, sobre el cual se organizan fuerzas antagónicas que tienden a
demostrar que ya existen las condiciones necesarias para ciertas resoluciones históricas.
La distinción correcta entre ambos es fundamental. De lo contrario se cae, por un lado en el economismo,
donde se sobreestiman las causas mecánicas, o en ideologismo, donde se sobreestima el elemento
voluntarista individual.
Grados de las relaciones de fuerzas:
a. Relaciones objetivas sociales. Ligada a la estructura, objetiva e independiente de la voluntad de los
hombres. Sobre la base del grado de desarrollo de las fuerzas productivas se dan los grupos sociales, cada
uno de los cuales representa una función y tiene una posición determinada en la producción. Permite
estudiar si existen en la sociedad las condiciones necesarias para su transformación.
b. Relaciones de fuerzas políticas y de partido. Valoración del grado de homogeneidad, autoconciencia y
organización alcanzado por diferentes grupos sociales. Este momento, a su vez, puede ser analizado y
dividido en diferentes grados que corresponden a diferentes momentos de la conciencia política colectiva.
1. Solidaridad a nivel económico-corporativo. Solidaridad al interior del grupo profesional. Se
siente su homogeneidad y el deber de organizarla pero no se siente la unidad con el grupo social más
vasto.
2. Solidaridad de clase pero limitada al ámbito económico. En este momento se plantea la
cuestión del Estado por sólo en el terreno de lograr una igualdad político-jurídica con los grupos
dominantes.
3. Universalización de la solidaridad de clase. Se toma conciencia de que los propios intereses
corporativos superan los límites de la corporación de grupo económico y pueden y deben convertirse en
los intereses de otros grupos [Link] política: pasaje de la estructura a la esfera de
la superestructura, en el cual las ideologías se vuelven partido, se confrontan y entran en lucha hasta que
una sola de ellas tiende a prevalecer. Así, crea una nueva hegemonía de un grupo fundamental sobre
grupos subordinados, donde además de sus fines económicos y políticos determina la dirección intelectual
y moral.
El Estado es concebido como organismo propio de un grupo, destinado a crear las condiciones favorables
para su máxima expresión, pero este desarrollo son concebidos y presentados como la fuerza motriz de
una expansión universal. El grupo dominante es coordinado con los intereses generales de los grupos
subordinados.
c. Relaciones políticas militares. Es inmediatamente decisivo según las circunstancias.
En él se distinguen dos grados:
1. Técnico-militar. Capacidad técnica y militar para el enfrentamiento.
2. Político-militar. Refiere al nivel de organización de las fuerzas en pugna. Construcción
direccionada y organizada desde la jerarquía del partido para el éxito. La opresión no sería tal si la masa
no estuviera disgregada y pasiva, para la lucha debe oponerse a la fuerza militar hegemónica una fuerza
eficiente para disgregar la eficacia bélica del sector dominante.
d. Relaciones de fuerza internacionales. Incluyen las notas sobre las potencias, los agrupamientos
hegemónicos y el concepto de independencia y soberanía en las potencias medianas y pequeñas. Toda
renovación orgánica en la estructura modifica orgánicamente las relaciones en el campo internacional a
través de sus expresiones político-militares. Asimismo, las relaciones internacionales inciden de forma
pasiva o activa sobre las relaciones políticas de hegemonía de los partidos.
Los análisis de las relaciones de fuerzas no deben convertirse en fines en sí mismos, puesto que adquieren
un significado sólo en cuanto sirven para justificar una acción práctica. Muestran cuáles son los puntos de
menor resistencia donde la fuerza de la voluntad puede ser aplicada de forma más eficaz, sugieren las
operaciones tácticas inmediatas. El elemento decisivo es la fuerza permanentemente organizada y
predispuesta: por ello Gramsci reconoce3 como fundamental velar sistemáticamente por formar,
desarrollar y volver cada vez más homogénea y conciente de sí misma esta fuerza.
? Algunos aspectos de la estructura de los partidos en períodos de crisis orgánica.
Crisis de hegemonía de la clase dirigente: se manifiesta cuando los grupos sociales se separan de sus
partidos tradicionales. Esto significa que éstos con su forma de organización y los hombres que los
constituyen ya no son reconocidos como expresión propia de su clase.
Se produce porque dicha clase fracasó en alguna gran empresa política para la cual requirió o impuso el
consenso de las grandes masas o bien porque las masas se politizaron y plantean reivindicaciones que
constituyen una revolución. La crisis de hegemonía es una crisis de autoridad y del Estado en su
conjunto.
Este tipo de fenómenos está vinculado a la capacidad del partido de reaccionar contra el espíritu de rutina
y la tendencia a devenir anacrónico. Los partidos nacen y se constituyen en organizaciones para dirigir las
situaciones en momentos históricamente vitales para sus clases, pero no siempre saben adaptarse a las
nuevas épocas. Cuando la burocracia, que es la fuerza más conservadora, se escinde de la masa el partido
se vuelve anacrónico y en los momentos de crisis aguda desparece su contenido social.
Consecuencias posibles de la crisis de hegemonía de la clase dominante:
a. Reorganización de la clase tradicional. La clase dominante reasume el control por tener una mayor
organización que las clases subalternas. Puede incluir el pasaje de las masas de muchos partidos bajo la
bandera de un partido único que representa y resume las necesidades de toda la clase.
b. Cesarismo. Expresa una situación en la cual las fuerzas en lucha se equilibran de una manera
catastrófica, es decir que la continuación de la lucha no puede consluir sino con la destrucción recíproca.
De este modo, en la lucha entre A y B puede suceder que no venza ninguna de las dos, sino que se
debiliten entre ellas y que una fuerza C intervenga desde afuera dominando sobre A y B. El cesarismo
expresa la solución arbitraria, confiada a un líder carismático, de una situación histórica
caracterizada por un equilibrio de fuerzas catastrófica. No siembre tiene el mismo significado, puede
ser:
· Cesarismo progresista. Su intervención ayuda a las fuerzas progresivas a triunfar. (Ej. César y
Napoleón I)
· Cesarismo regresivo. Su intervención ayuda a triunfar a las fuerzas regresivas. (Ej. Napoleón III y
Bismarck)
Se trata de ver en la dialéctica restauración-revolución cuál es el elemento que prima.
Anteriormente para el cesarismo era fundamental el control sobre el ejército. Contemporáneamente a
Gramsci, es necesario tener control sobre una burocracia, un partido, la policía.
Asimismo, así como en la época de César o de Napoleón I, aún siendo A y B distintas no eran tan
contradictorias como para no poder llegar en absoluto a una fusión; en la época de napoleón II la fase
catastrófica ocurre por una deficiencia política momentánea de la fuerza dominante tradicional y no por
una deficiencia orgánica necesariamente insuperable (división entre legitimistas, orleanistas, bonapartistas
y republicanos). En el mundo moderno, el equilibrio de perspectivas catastróficas no se verifica entre
fuerzas que pueden fundirse y unificarse, sino entre fuerzas cuyo contraste es antagónico e incurable.
Sería un error considerar que los fenómenos de cesarismo se deben al equilibrio entre fuerzas
fundamentales. También es necesario ver las relaciones existentes entre los grupos principales de las
clases fundamentales y auxiliares.
c. Lucha política. A diferencia de la guerra militar, donde logrado el fin estratégico de la destrucción del
ejército enemigo y la ocupación del territorio se logra la paz, la lucha política es más compleja porque,
aunque el ejército victorioso ocupa todo y el vencido es desarmado y disgregado, la lucha continúa en el
terreno político y la preparación político-militar.
La elección de la estrategia de lucha depende de dos factores:
- Debe ser autónoma, diferente de la del grupo dominante. Cuando la organización estatal está debilitada,
el Estado parece permanecer en la legalidad mientras entran en el campo grupos paramilitares que
intentan reorganizar el Estado. Combatir estos grupos ilegales con otros de características similares es
algo estúpido, puesto que la clase dirigente lleva una ventaja: tiene organizaciones de asalto permanentes
y especializadas por tener disponibilidad financiera, a diferencia de la clase trabajadora que debe trabajar
todos los días.
- Debe determinarse en función de la importancia de la SC y la SP. Por ello Gramsci critica las
acciones de movimiento o maniobra que surgieron después de la 1º GM (como la Revolución
Espartaquista). Estos grupos veían que en la guerra la crisis económica abrió una brecha inmediata en la
defensa de las clases dominantes suficiente como para que las tropas obreras obtuvieran un éxito
definitivo, sin embargo todas estas tentativas fracasaron porque la crisis era condición necesaria pero
insuficiente.
La observación de Gramsci es que no se puede elegir la forma de guerra que se desea, a menos de tener
una superioridad abrumadora sobre el enemigo.
La lucha política tiene tres formas:
- De movimiento. En este sentido, la Revolución Rusa supuso un cambio decisivo en la historia de la
ciencia política. En Oriente el Estado era todo, la sociedad civil era primitiva y gelatinosa. Ej. Boicot y
huelgas.
- De posición o de trincheras. Es útil en aquellos Estados donde la sociedad civil es una estructura muy
compleja y resistente a las irrupciones catastróficas del elemento económico inmediato (crisis). Aquí las
superestructuras de la SC son como el sistema de trincheras en la guerra moderna. En la política,
durante las grandes crisis económicas puede aparecer como que se destruyó todo el sistema defensivo del
adversario, y sin embargo todavía existe una línea defensiva eficiente. La guerra de trincheras es la táctica
propuesta por Gramsci para minar la hegemonía burguesa.
- Subterránea. Preparación clandestina de armas y elementos combativos de asalto.
? Revolución pasiva. El concepto refiere al criterio interpretativo de las modificaciones moleculares que
en realidad modifican progresivamente la composición precedente de las fuerzas y se convierten por lo
tanto en matrices de nuevas modificaciones.
Gramsci lo ejemplifica con el Risorgimiento italiano, donde el pasaje de elementos siempre nuevos desde
el Partido de la Acción al cavourismo modificó progresivamente la composición de las fuerzas
moderadas, liquidando al neogüelfismo y empobreciendo al movimiento mazziniano (al que también
pertenecen las oscilaciones de Garibaldi). La revolución pasiva o “revolución-restauración” va
desarrollando todas las posibilidades de lucha hasta acaparar a los representantes de la antítesis.
En el caso del Risorgimiento, si bien el desarrollo puso en evidencia la enorme importancia del
movimiento de masas dirigido por jefes carismáticos, en la realidad fue retomado por las fuerzas
tradicionales, orgánicas, es decir por los partidos formados dotados de jefes racionalmente elaborados. La
falta en las fuerzas radicales populares de conciencia de los objetivos de las fuerzas adversarias les
impidió tener una clara conciencia de los objetivos propios. Por lo tanto, para Gramsci, el Partido
moderado, y no el de la Acción, representó las fuerzas subjetivas en el Risorgimiento gracias a su sentido
político y conciencia de los propios objetivos.