Universidad Nacional Autónoma de México
Facultad de Ciencias
País: Chile
Equipo 10
Profesores:
Fernando Eleazar Vanegas Chávez
Mayra Gama Benítez
Fernando Monroy López
Giref Mical Cano Reyes
Integrantes:
Amezquita Álvarez Andrea Vianey
Díaz Téllez Adrián Alejandro
Herrera Amacosta Stephanie Sayuri
Marentes Mosqueda Julio César
Molina Pérez Vania Isela
Ortega Quintanar Diego Iván
Introducción.
Chile, con una población de 17, 248,450 personas, se encuentra en la posición 62 de la
tabla de población, compuesta por 196 países y presenta una moderada densidad de
población, 25 habitantes por Km2.
Chile es la economía 42 a nivel mundial por volumen de PIB con 507 939 millones de
dólares americanos, mientras que su índice de Desarrollo Humano es de 0.843 lo que lo
coloca en la posición 44
Forma de gobierno
El gobierno se constituye de su presidente, actualmente el cargo lo desempeña Sebastián
Piñera, los Ministros de Estado (Ministerio de Relaciones Exteriores, Hacienda, Educación,
Desarrollo Social, etc), y sus subsecretarías, intendencias regionales, gobernaciones
provinciales, secretarías regionales ministeriales y servicios públicos para la Administración
Pública. La superintendencia de seguridad social depende del Ministerio del Trabajo y
Previsión Social, dirigido actualmente por Nicolás Monckeberg. El superintendente de
seguridad social actual es Claudio Reyes.
La superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) es un servicio público descentralizado
con personalidad jurídica y patrimonio propio, se encarga de la supervigilancia y
fiscalización de los regímenes de seguridad social y de protección social del país, como
asimismo de las instituciones que los administren, dentro de la esfera de su competencia,
se rige por la ley de 16395 de 1953
Historia de la Seguridad Social
En los últimos años del siglo XIX, Chile sufre cambios económicos basados en la
exportación de materias primas como trigo, plata, salitre, entre otros, a raíz de esto, la
expansión industrial, el comercio, la agricultura y hasta el sector gubernamental viven una
gran expansión, al crecer estos sectores, las ciudades empiezan a vivir un proceso de
urbanización, motivada también por la concentración de población en las localidades
donde se desarrolla el auge económico alrededor de núcleos de producción que generan
trabajo, sin embargo, las condiciones de vida no mejoraban.
La capital chilena, Santiago, fue el centro de la acumulación económica, que requería mano
de obra para desarrollar nuevos servicios: construcción de obras públicas, empleos, servicio
doméstico, entre otros. Este proceso repercutió en lo social, ya que la sobrepoblación, las
malas condiciones de trabajo, los bajos sueldos, las enfermedades provocadas por las
condiciones de insalubridad, el problema de la vivienda, el hacinamiento, y la inexistencia
de un marco legislativo que regulara el crecimiento económico y que protegiera a los
ciudadanos, desencadenó en “la cuestión social”.
Los gobernantes fueron incapaces de responder a las necesidades de la población,
marginándolos de los beneficios del crecimiento económico. Lo que obligó a la población
a exigir mejores condiciones laborales y de subsistencia, esto a través de paralizaciones y
manifestaciones, así los trabajadores se organizaron para generar estrategias destinadas a
proteger a los trabajadores y a sus familias en caso de accidentes laborales y muerte, de
esta manera nacen las Mutuales y Sociedades de Socorro Mutuo, basado en la cotización
directa de cada participante. Estas organizaciones que buscaban solidarizar con las
problemáticas que como trabajadoras y trabajadores les aquejaban, dieron paso al
surgimiento de diferentes movimientos sociales y los primeros partidos políticos obreros.
Los trabajadores al ver su desamparo, comienzan a organizarse de manera autónoma, en
un principio basado en la conciencia de clase para luego politizar el movimiento”.
En el año 1924, se institucionaliza la seguridad social creando la Caja de Previsión de
Empleados Particulares y la Caja del Seguro Obrero Obligatorio, basadas en un sistema de
reparto proveniente de los trabajadores contratados, empleadores y el Estado. Las
previsiones cubrían indemnizaciones por accidentes de trabajo y pensiones por
fallecimiento de las y los cotizantes. Con el tiempo se agregaron nuevas prestaciones
como la asignación familiar y el seguro de cesantía. La atención se centró también en la
Construcción de consultorios.
Constitución 1925: Declara la protección a las Obras de Seguridad Social. Se amplía la
cobertura de la seguridad creando nuevas normativas e instituciones como por ejemplo: La
ley de medicina preventiva (1938), el servicio de seguro social y el servicio nacional del país
(1952), entre otros.
“Art. 10.- La Constitución asegura a todos los habitantes de la República:”
“Art 14.º La protección al trabajo, a la industria, y a las obras de previsión social,
especialmente en cuanto se refieren a la habitación sana y a las condiciones económicas
de la vida, en forma de proporcionar a cada habitante un mínimo de bienestar, adecuado a
la satisfacción de sus necesidades personales y a las de su familia. La ley regulará esta
organización.”
El 23 de enero de 1968 se promulgó la Ley Nº16744 de Accidentes de trabajo y
enfermedades profesionales que declaró obligatorio el Seguro Social contra Riesgos de
Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, en la forma y condiciones
establecidas en dicha ley, la que ha tenido modificaciones y actualizaciones relacionadas
con la aplicación de la normativa.
1970, El Nacimiento del derecho Constitucional a la Seguridad Social.
“Art. 10.- La Constitución asegura a todos los habitantes de la República:
“Art 16.º- El derecho a la seguridad social.” En la cual el Estado adoptará todas las medidas
que tiendan a la satisfacción de los derechos sociales, económicos y culturales necesarios
para el libre desenvolvimiento de la personalidad y de la dignidad humana, para la
protección integral de la colectividad y para propender a una equitativa redistribución de
la renta nacional. La ley deberá cubrir, especialmente, los riesgos de pérdida, suspensión o
disminución involuntaria de la capacidad de trabajo individual, muerte del jefe de familia o
de cesantía involuntaria, así como el derecho a la atención médica; preventiva, curativa y
de rehabilitación en caso de accidente, enfermedad o maternidad y el derecho a
prestaciones familiares a los jefes de hogares. El Estado mantendrá un seguro social de
accidentes para asegurar el riesgo profesional de los trabajadores. Es deber del Estado
velar por la salud pública y el bienestar higiénico del país. Deberá destinarse cada año una
cantidad de dinero suficiente para mantener un servicio nacional de salud, y […]”.
En 1980, en plena dictadura se redactó la Constitución actual, y que en materias de
seguridad social se basa en la libertad, eficacia, seguridad y justicia individual.
“Artículo 19. La Constitución asegura a todas las personas: 18. El derecho a la seguridad
social. Las leyes que regulen el ejercicio de este derecho serán de quórum calificado. La
acción del Estado estará dirigida a garantizar el acceso de todos los habitantes al goce de
prestaciones básicas uniformes, sea que se otorguen a través de instituciones públicas o
privadas. La ley podrá establecer cotizaciones obligatorias. El Estado supervigilará el
adecuado ejercicio del derecho a la seguridad social;”.
En 1981, se crea el Sistema de Pensiones de Capitalización Individual, donde cada
trabajador y trabajadora activa, ahorra un porcentaje de su sueldo mensual, el cual es
administrado por empresas privadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).
Año 2008, Reforma previsional al Sistema de Pensiones. Las Cajas previsionales pasaron a
ser administradas por el Instituto de Normalización Previsional (INP) en 1982, el cual en el
año 2008 pasa a llamarse Instituto de Previsión Social.
Actualmente antes las deficiencias que evidencia el sistema de seguridad social que como
ya hemos visto a sufrido importantes cambios a través del tiempo, y uno de sus casos
emblemáticos y donde se ha evidenciado sus nefastas consecuencias es el Sistema de
capitalización individual administrado por las AFP, teniendo como resultado que las y los
pensionados deban subsistir con bajas pensiones. Ante esta y otras problemática con
respecto al respaldo estatal en cuanto a seguridad social, el Estado ha tenido que crear un
conjunto de leyes, políticas y medidas de protección social a las cuales se les denomina
Sistema de Previsión que protege a las y los ciudadanos en caso vejez, desempleo,
enfermedad, invalidez, accidentes de trabajo, maternidad o pérdida del sostén familiar,
entregando diversos beneficios sociales.
2011, Chile ratifica el convenio 187 de la OIT sobre el Marco Promocional para la
Seguridad y Salud en el trabajo,
2016 – 2017, formulación y construcción de la Política Nacional de Seguridad y Salud en el
Trabajo. Esta Política ha sido formulada sobre bases tripartitas y en un proceso inédito de
amplía participación de los actores regionales, se sustenta sobre los principios de
prevención, universalidad, solidaridad, integralidad, unidad de acción y coordinación,
equidad, gestión de los riesgos laborales y mejora continua, consagrando el respeto a la
vida e integridad física y psíquica de los trabajadores como un derecho fundamental.
Toda esta gestión se encuentra en pleno proceso de desarrollo y a la espera del paso final
para el efectivo cumplimiento de la Política, la cual promoverá el desarrollo de una cultura
nacional de prevención en materia de seguridad y salud, que contribuirá a la protección de
los trabajadores mediante la prevención de los riesgos laborales. Este programa incluirá
objetivos, metas e indicadores de progreso que ayuden a alcanzar progresivamente el
objetivo de un medio ambiente de trabajo seguro y saludable.
Demografía
En el censo de 2017, la población estimada de Chile era de 17, 248,450 habitantes, de los
cuales 8, 536,904 son hombres y 8, 711,546 son mujeres. La media de edad general es 31.4
años, de ellos 30.4 corresponde a la media de edad de los hombres, y 32.4 a la media de
edad de mujeres. Mientras que la esperanza de vida se coloca en 81.2 años, 80.1 años para
los hombres, y 82.3 para las mujeres. Del total de la población, aproximadamente el 40%
de la población se encuentra en la zona metropolitana de Santiago.
Contexto.
Todas las personas en Chile enfrentan diversos riesgos o eventos de vida dependiendo su
situación personal, familiar y laboral. Para asegurar que todos los individuos tengan acceso
a la asistencia médica y perciban un ingreso seguro, la Organización Internacional del
Trabajo definió la Seguridad Social como un derecho humano.
A finales del siglo XIX Latinoamérica experimentó grandes cambios políticos y sociales, los
trabajadores y sus familias exigían más y mejores condiciones laborales y de subsistencia, y
es a principios del siglo XX cuando se constituyen los seguros sociales y se firman
convenios internacionales.
Chile fue el primer país de América Latina que estableció en 1924 una política pública de
Previsión Social, bajo la modalidad de reparto.
La Seguridad social es una herramienta de prevención, en Chile, en caso de vejez,
desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes de trabajo y maternidad o en caso de perder
al sostén económico de la familia, el Estado ha propiciado un conjunto de leyes, políticas, y
medidas de protección social, llamado Sistema Previsional, disponible para las personas
que deban enfrentar algún evento que impida que generen ingresos.
Los componentes del actual Sistema de Previsional en Chile son:
Sistema de Pensiones, ante las contingencias de vejez, invalidez y muerte.
Sistema de Salud, ante las contingencias de enfermedad y el embarazo.
Seguro de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, ante la seguridad y
salud en el trabajo.
Seguro de Cesantía, ante la contingencia de desempleo
Para una mejor comprensión, desglosaremos los diferentes componentes para analizar
cada una de sus coberturas.
Sistema de Pensiones
el Sistema de Pensiones es un mecanismo de protección social para proveer ingresos a las
personas que pierden su capacidad de autogeneración debido a la edad avanzada
(derechos y beneficios de vejez), discapacidad (derechos y beneficios de invalidez) o
fallecimiento de una de las fuentes principales de ingresos de una familia (derechos y
beneficios de sobrevivencia).
Sistema de Reparto: Fue administrado a través de las cajas previsionales, cada una
estableció las condiciones de afiliación y cobertura, los recursos iban a un fondo común
con el cual se financiaban las diferentes prestaciones. Este sistema se implementó hasta el
año 1980. Su financiamiento consideró los aportes del empleador, recursos estatales y un
porcentaje del sueldo de los trabajadores.
El actual Sistema de Pensiones: El año 1980 se instauró un modelo llamado “Sistema de
AFP” o “Sistema de capitalización individual” (Ley 3.500),
manteniendo algunos afiliados en el antiguo sistema.
Estableciendo un mecanismo de financiamiento de
carácter individual, a partir de los ahorros de cada
trabajador/a realiza durante su vida laboral, con el objeto
de costear su pensión.
Reforma al Sistema de Pensiones (Ley 20.255): Desde el
año 2008, 450.000 hombres y 750.000 mujeres son
beneficiarias del Sistema de Pensiones Solidarias
incorporando, entre otras medidas, un Pilar Solidario con
financiamiento Estatal, como complemento al sistema de
capitalización individual. Tendientes a devolver al Estado su rol de garante de la Seguridad
Social.
Las condiciones y tipo de empleo, repercuten en la protección social.
El sistema previsional ha sido impactado por una serie de transformaciones sociales en las
últimas décadas; cambios en el mercado de trabajo como la flexibilidad laboral, mayores
expectativas de vida de la población, incorporación masiva de la mujer al mundo laboral,
etc., que requerirían adaptar el sistema de protección social a las nuevas necesidades
surgidas.
Adecuaciones: El diagnóstico que se ha efectuado desde el año 2006 muestra que existe
una parte de la población que no tendría ahorros suficientes para financiar su pensión, por
lo que se han propuesto distintas medidas; El Pilar Solidario dentro de la aplicación de
aportaciones no contributivas, con menor brecha entre las prestaciones recibidas y la
liberación del pago de cotizaciones que posibilitan mayor cobertura. La introducción de
mecanismos de ahorro voluntario, incentivación de la cotización temprana, para los
supuestos de menor cuantía de pensiones son manifestaciones de los cambios
introducidos desde 2008 en el ámbito de la Seguridad Social.
El Sistema de Pensiones en Chile está conformado por 3 pilares.
Pilar Contributivo Obligatorio: Basado en la capitalización individual y financiada a través
del ahorro individual obligatorio de cada trabajador. La afiliación a las AFP y la cotización
es obligatoria para:
Trabajadores dependientes.
Trabajadores independientes a honorarios a partir de 2018. Los trabajadores
remunerados o no remunerados, no obligados a afiliarse que pueden hacerlo son:
o Trabajadores (as) independientes no honorarios o Por Cuenta Propia
o Afiliados voluntarios (ej. dueñas de casa).
Trabajador Dependiente: Es aquel que se rige por el Código del Trabajo con contrato
indefinido, a plazo fijo o por obra, trabajo o servicio determinado.
Trabajador Independiente: Es aquel trabajador a Honorarios, que percibe rentas por
actividades independientes, o bien perciban rentas por Boletas de Honorarios, por
Boletas de Prestación de Servicios de Terceros y por Participaciones en Rentas de
Sociedad de Profesionales, siempre que éstas últimas no hayan optado por declarar sus
rentas en primera categoría.
Por Cuenta Propia: Son aquellos trabajadores que desempeñan su labor de manera
autónoma e independiente, sin que exista una relación de dependencia con un
empleador, y que no registran renta por concepto de honorarios en el Servicio de
Impuestos Internos.
Pilar Contributivo Voluntario: Permite a los afiliados al sistema de pensiones complementar
sus fondos previsionales a fin de mejorar el monto de la pensión final o bien adelantar el
momento de la pensión de vejez.
Pilar Solidario: Financiado por el Estado y dirigido al 60% más pobre de la población.
Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP):
El sistema de pensiones chileno tiene su base en el
ahorro que cada persona realiza durante su vida
laboral. Ese ahorro, que se materializa en la
cotización del 10% de la remuneración imponible
mensual, es depositado en cuentas individuales, que
son de propiedad de cada trabajador. Esas cuentas
son gestionadas por la Administradora de Fondos
de Pensiones (AFP) a la cual se afilia cada persona.
Las AFP, que son entidades privadas pero reguladas
y fiscalizadas por el Estado, invierten el dinero de
los trabajadores con el fin de hacerlo crecer. Así, al terminar la vida laboral los trabajadores
reciben su dinero a través de una pensión. El monto de la misma dependerá de los fondos
que cada persona haya acumulado más la rentabilidad que estos generaron a lo largo del
tiempo.
En la actualidad son seis las AFP que operan en el país. Por su labor de administrar los
dineros de los trabajadores, estas empresas están facultadas para cobrar un precio por
dicho servicio. Ese precio se denomina comisión, y corresponde a un porcentaje de la
remuneración imponible, o sueldo bruto. Las comisiones son fijadas libremente por cada
AFP y tienen el carácter de uniforme para todos sus afiliados. Actualmente, las comisiones
que cobran las seis Administradoras de Fondos de Pensiones, de la más económica a la
más alta, son las siguientes:
Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP)
El sistema de pensiones chileno tiene su base en el ahorro que cada persona realiza
durante su vida laboral. Ese ahorro, que se materializa en la cotización del 10% de la
remuneración imponible mensual, es depositado en cuentas individuales, propiedad de
cada trabajador. Esas cuentas son gestionadas por la Administradora de Fondos de
Pensiones (AFP) a la cual se afilia cada persona.
Las AFP, que son entidades privadas pero reguladas y fiscalizadas por el Estado, invierten
el dinero de los trabajadores con el fin de hacerlo crecer. Así, al terminar la vida laboral los
trabajadores reciben su dinero a través de una pensión. El monto de la misma dependerá
de los fondos que cada persona haya acumulado más la rentabilidad que estos generaron
a lo largo del tiempo.
En la actualidad son seis las AFP que operan en el país. Por su labor de administrar los
dineros de los trabajadores, estas empresas están facultadas para cobrar una comisión, y
corresponde a un porcentaje de la remuneración imponible, o sueldo bruto. Las
comisiones son fijadas libremente por cada AFP y tienen el carácter de uniforme para
todos sus afiliados. Ahora bien, como estas entidades tienen por misión hacer crecer los
ahorros de sus afiliados, pueden realizar algunas inversiones en el extranjero, asesorándose
y contratando a otras empresas que conocen mejor esos mercados.
Por dicho trabajo, esas instituciones externas cobran una comisión, llamada comisión de
intermediación, que no es con cargo al ahorro de los trabajadores, sino que corresponde a
un porcentaje de la ganancia que se obtiene de la inversión. Entre otras obligaciones, las
AFP deben enviar a sus afiliados un informe cada cuatro meses, llamado Cartola
Cuatrimestral, el que contiene información relevante para las personas, como el monto
acumulado y las cotizaciones pagadas.
Los Derechos que garantiza el Sistema de Pensiones al trabajador son: Pensión de Vejez,
de Invalidez y Sobrevivencia.
Pensión de Vejez: Es el derecho de los afiliados al Sistema a obtener una pensión una vez
que hayan cumplido con la edad legal exigida de 65 años de edad para los hombres y 60
años las mujeres.
El monto de esta pensión será Financiada con los recursos que cada trabajador haya
alcanzado en su cuenta previsional a lo largo de su vida laboral. Si se encuentra dentro del
60 % más pobre de la población puede complementar su pensión con el Pilar Solidario.
Pensión de Vejez Anticipada (antes de los 60 0 65 años): La ley permite anticipar la pensión
si el afiliado logra financiar una pensión igual o superior al 70% del promedio de las rentas
imponibles de los últimos 10 años de trabajo, o que el monto de la pensión sea igual o
superior al 80% de la pensión máxima con aporte solidario (PMAS) vigente a la fecha de la
solicitud. (Actualmente corresponde a $ 304.062).
Pensión de vejez anticipada por trabajos pesados: Es la pensión a la que tiene derecho el
trabajador dependiente, que ha desarrollado labores específicas consideradas como
trabajos pesados, que le permiten obtener una pensión de vejez con una edad inferior a la
exigida.
Pensión de Invalidez: Derecho al que acceden aquellos trabajadores afiliados al Sistema,
entre los 18 y 65 años, que no se encuentren pensionados por vejez. Para obtenerla
deberán pasar una evaluación médica que los declare como discapacitados por la pérdida
de a lo menos un 50% de sus capacidades físicas o mentales. La evaluación médica es
realizada por la Comisión Médica de la Superintendencia de Pensiones. El monto de la
pensión de invalidez será financiado con los recursos previsionales ahorrados por el propio
trabajador, junto con el aporte del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS). Podría
complementar con el Pilar Solidario.
Pensión de Sobrevivencia: Es el beneficio al cual tienen derecho los componentes del
grupo familiar del afiliado fallecido que cumplan los requisitos legales respectivos.
Cónyuge, Madre o padre de hijos de filiación no matrimonial, Hijos, Padres. Todos los
trabajadores/as tienen derecho a la tramitación gratuita del beneficio de pensión: Puede
solicitar su pensión en su AFP.
Modalidades de Pensión
• Traspaso del total de los fondos a una Compañía de Seguros. El monto de Pensión es
FIJO en UF.
• El Ahorro Previsional se mantiene en la AFP. El monto de la pensión es variable, se
recalcula anual
Salud Común
La Seguridad Social en Chile, provee de derechos a los trabajadores independientes y
dependientes, activos o pasivos, ante las contingencias sociales de enfermedad y el
embarazo. Entre sus mecanismos de protección social posee la red de Salud que está
compuesta por el Sistema de Salud Público y el Sistema de Salud Privado.
La Salud Pública: Opera a través de un Seguro Social de Salud administrado por Fondo
Nacional de Salud (FONASA). Sobre la base de un esquema de reparto, que se financia con
el aporte de sus trabajadores/as y con recursos del Estado, provenientes de los impuestos
generales de la nación. La cobertura que otorga este esquema son los mismos para todos
los afiliados, independiente del monto de la cotización y del tamaño del grupo familiar
cubierto.
La Salud Privada: Está conformada por las Instituciones de Salud Previsional (ISAPRE) y por
Proveedores de Salud particulares.
La ISAPRE opera como un sistema de seguros de salud basado en contratos individuales,
en el que los beneficios otorgados obedecen directamente al plan contratado que
dependen del sexo, la edad, preexistencia de enfermedades, etc. de sus afiliados. Los
Proveedores Privados de Salud son los hospitales, clínicas y profesionales independientes
que atienden tanto a los asegurados de las ISAPRE como a los cotizantes de FONASA.
Ámbitos de cobertura: derechos asociados a salud: Los trabajadores/as adscritos a
FONASA tienen dos modalidades de atención: la modalidad institucional y la de libre
elección.
La Institucional: reciben las prestaciones en hospitales públicos o centros de atención
primaria.
De Libre elección: reciben sus atenciones de prestadores privados adscritos a esta
modalidad.
El derecho a licencia médica es de naturaleza laboral-previsional-sanitaria, en tanto sólo se
otorga a los trabajadores dependientes o independientes. Éste es el permiso de ausentarse
o reducir su jornada de trabajo durante un determinado período de tiempo por
incapacidad laboral, originada por enfermedad o accidente común, o uso de derechos de
protección a la maternidad.
La licencia médica debe ser tramitada y posteriormente autorizada por la COMPIN o la
ISAPRE según corresponda. El subsidio por incapacidad laboral es la protección pecuniaria
que busca resguardar el estado de necesidad que genera la suspensión de la capacidad de
trabajo y que reemplaza la remuneración o renta del trabajador, siempre que se cumplan
los requisitos mínimos de afiliación y cotización.
Financiamiento y Cotización: En Chile las personas cuentan con un sistema mixto de Salud,
es decir, un sistema que combina un componente estatal con otro privado.
El Sistema de Salud Público, es administrado por el Fondo Nacional de Salud (FONASA).
Funciona sobre la base de un esquema solidario, financiado con aportaciones del Estado y
de los trabajadores a través del pago del 7% de cotización calculado sobre la base de su
renta imponible. Tanto trabajadores activos como pensionados tienen la obligación de
cotizar.
FONASA es responsable de la atención de sus cotizantes como de aquellas personas
carentes de recursos que no cotizan en el sistema de salud. En el caso de trabajadores
independientes, el 7% corresponde a la renta que se declara en la AFP.
La modalidad institucional de FONASA requiere un copago que varía de acuerdo al nivel
de ingreso de la persona, quedando exentas de este copago las personas cuyo ingreso es
inferior a un nivel mínimo establecido. La modalidad de libre elección requiere un copago
que depende del nivel en el cual se ha inscrito el prestador privado de salud.
Cotización de Salud Voluntaria: Pueden tener cotizaciones voluntarias los trabajadores
independientes de manera mensual o afiliados voluntarios de manera permanente o
esporádica, pudiendo optar por los beneficios del sistema de salud de acuerdo a los meses
cotizados.
La Salud Privada: Los afiliados La ISAPRE pueden agregar a la cotización legal, con la
finalidad de contratar un plan mayor de salud, una cotización adicional voluntaria.
Desempleo y Cesantía
El sistema de seguridad social en materia de cesantía cuenta con los siguientes
mecanismos, el Seguro de Cesantía y el Subsidio de Cesantía, cuyo objetivo es proteger a
los trabajadores cuando se encuentran cesantes, proveyendo de ingresos monetarios,
asistencia para la búsqueda de un nuevo trabajo, capacitación y otros beneficios, tales
como cobertura de salud, asignaciones familiares y previsión social.
Para evitar que las personas desempleadas entren en una condición de desprotección que,
entre otras cosas, los pueda conducir a un nivel de pobreza y de insatisfacción de sus
necesidades básicas, incluidas sus familias se crea el año 2002 el Seguro de Cesantía (SC)
como un mecanismo de seguridad social del Gobierno de Chile. Su principal propósito es
el reemplazo transitorio de los ingresos, extendiendo la cobertura previsional y apoyando
la reinserción laboral.
Se estima que cerca 2,4 millones de trabajadores tienen lagunas previsionales por más de
un año, con impacto además en sus fondos para pensiones. El Gobierno ha considerado
como parte importante de su agenda laboral el fortalecimiento del Seguro para generar
más estabilidad, mejores condiciones laborales y más empleos de calidad.
El Seguro de Cesantía: Para aminorar las dificultades que enfrentan los trabajadores en
estos periodos el Seguro de Cesantía otorga derechos, beneficios y prestaciones a todos
los trabajadores regidos por el Código del Trabajo, dependientes con contrato indefinido y
a plazo fijo o por obra, trabajo o servicio determinado.
El Seguro de Cesantía es independiente de los acuerdos pactados con el empleador en las
negociaciones colectivas y/o políticas corporativas de beneficios por despido, este seguro
proporciona: Ingresos monetarios, asistencia para la búsqueda de un nuevo trabajo,
capacitación y otros beneficios, tales como cobertura de salud, asignaciones familiares y
previsión social.
Su mecanismo de financiamiento: Es tripartita, se compone de los ahorros obligatorios de
cada trabajador, con aporte del empleador y del Estado. Es de carácter individual y de
reparto, con una Cuenta Individual por Cesantía (CIC) y con un Fondo común de Cesantía
Solidario (FCS).
Administración: es a través de la Administradora del Fondo de Cesantía (AFC) con la
supervisión y regulación de la Superintendencia de Pensiones.
El Seguro contra Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales.
Derecho a desarrollar un trabajo seguro, que elimine o reduzcan de manera significativa
las fuentes de riesgos que están presentes en toda actividad laboral. La Seguridad Laboral,
para proteger a los trabajadores de los accidentes o enfermedades del trabajo, ha
generado distintos mecanismos legales imprescindibles para su protección.
Para realizar un trabajo seguro, es necesario considerar contar con información,
capacitación y las medidas que aseguren atender los aspectos involucrados, como las
herramientas que se utilizan, las máquinas que se operan, las condiciones ergonómicas y
los agentes contaminantes ambientales o químicos.
El objetivo es prevenir y proteger la ocurrencia de un accidente laboral, de trayecto o una
enfermedad profesional a los trabajadores que desempeñan su labor, ya sea en forma
dependiente (con contrato de trabajo) o de manera independiente (honorarios o cuenta
propia).
Los trabajadores dependientes están cubiertos desde el momento en que comienza la
relación laboral, aun cuando no tengan contrato escrito ni se hayan pagado las
cotizaciones respectivas. Por el sólo ministerio de la ley, la afiliación de un trabajador a una
entidad previsional le otorga la calidad de beneficiario, entendiéndose por esta razón
incorporado a un organismo administrador, el Instituto de Seguridad Laboral (ISL), a
menos que su empleador sea adherente de una mutualidad de empleadores.
Para trabajadores Independientes, el momento para cotizar es mensual. No obstante, se
considerará al día con el pago de las cotizaciones a quienes no presenten un atraso
superior a dos meses. Si sufre un accidente antes de haber pagado la cotización, se debe
considerar que si no está en alguna Mutualidad el ISL procederá a otorgarle las
prestaciones médicas.
Trabajadores dependientes, bajo un contrato de trabajo (escriturado o no),
incluyendo a los trabajadores de casa particular y los aprendices.
Los funcionarios públicos de la Administración Civil del Estado, municipales y de
instituciones administrativamente descentralizadas del Estado.
Los estudiantes que ejecutan trabajos que signifiquen una fuente de ingreso para el
respectivo plantel.
Los trabajadores independientes (por cuenta propia o a honorarios).
Financiamiento del Seguro a través de la Cotización por parte del empleador o trabajador.
El financiamiento del seguro del seguro se efectúa con una cotización de cargo del
empleador o del trabajador independiente (obligatoriedad a partir del año 2018). Las
cotizaciones respectivas mensuales son las siguientes:
Un 0,95% de la remuneración imponible de cada trabajador, es la prima base del seguro.
Una cotización adicional diferenciada en función de la actividad o riesgo presunto de la
entidad empleadora, de hasta un 3,4%, es la prima adicional según riesgo. (Vinculo a POP
UP Siniestralidad)
Cotizaciones de cargo de empleador para derechos asociados a pensión de invalidez y
sobrevivencia, accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, y cesantía del
trabajador /a Dependiente
1,41 %: Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS)
0,95% (Prima base) Seguro de accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales
2,4% o 3,0 Seguro de Cesantía
Convenios Internacionales.
Actualmente en Chile se encuentran vigentes 25 Convenios de Seguridad Social, además
del Convenio Iberoamericano de Seguridad Social.
Alemania Dinamarca Noruega
Argentina Ecuador Perú
Australia España Portugal
Austria Estados Unidos República Checa
Bélgica Finlandia Reino Unido
Brasil Francia Suecia
Canadá Países Bajos Suiza
Colombia Luxemburgo Uruguay
Convenio Multilateral Iberoamericano
Para acogerse a un Convenio de Seguridad Social, hay que estar afiliado a un sistema
previsional en cualquiera de los Estados Contratantes, entre los principales beneficios de
afiliarse a uno de ellos encontramos:
Derecho a Pensionarse por vejez, invalidez y sobrevivencia: en cualquiera de los países en
convenio. En el caso de Chile, tanto en el Sistema de AFP como en el IPS.
Continuidad previsional y evitar la doble cotización internacional: algunos convenios
pueden tener entre otras aplicaciones la que dice relación con las peticiones de
desplazamiento que realizan los trabajadores por cuenta ajena o propia, quienes viajan a
prestar servicios de carácter temporal de un Estado a otro, quedando sometido a la
legislación del primer Estado, siempre que la duración del contrato para el que ha sido
desplazado no exceda de cierta cantidad de años -variable entre los distintos Convenios,
pero en promedio 3 años-. Si por circunstancias imprevisibles la duración del contrato
excediese dichos plazos, el trabajador podrá continuar regido por esa legislación siempre
que la Autoridad Competente del país receptor preste su conformidad. En tal caso deberá
hacer una solicitud de prórroga el trabajador “desplazado”.
Exportación de Pensiones.
Totalización de períodos de seguro.
Protección de salud para pensionados y pensionadas en otro Estado: en las mismas
condiciones que los pensionados y pensionadas que viven en Chile.
Realización de exámenes médicos en el país de residencia: para pensionarse por invalidez
en el otro Estado contratante.
Y los más beneficiados son:
Los chilenos y extranjeros, que presten o hayan prestado servicios en uno o en ambos
países.
Los extranjeros que presten o hayan prestado servicios en al menos un Estado
Miembro.
Las personas que, de conformidad a los términos establecidos en el respectivo
Convenio, tengan
derecho a pensión de sobrevivencia.
Bibliografía
[Link]