Guia Propagacion
Guia Propagacion
ORIGEN Y OBTENCIÓN
Introducción
Las plantas de vivero son el punto inicial de una plantación frutal. El conocimiento y
desarrollo de una de las técnicas de propagación como es el injerto, ha hecho posible que el árbol
frutal esté formado, en la mayor parte de las plantaciones, por dos materiales vegetales (o incluso tres)
con diferente constitución genética, capaz de vivir y de desarrollarse como un único individuo
botánico.
La obtención, por un lado, de patrones mediante diferentes técnicas de propagación y, por otro
lado, de producciones para extraer las yemas con los que serán injertados los patrones, y luego la
realización de los estiones resultantes es, en general, el objetivo del vivero frutícola.
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Tipos de propagación y técnicas: Las técnicas según sean sexual o asexual, pueden
resumirse en las expresadas seguidamente, aunque en cada una se presentan variantes.
ESTACAS
ACODOS
POR VÍA ASEXUAL O VEGETATIVA
INJERTOS
(MULTIPLICACIÓN)
SEMILLAS APOMÍPTICAS
PATRONES VARIEDADES
SEMILLERO INJERTO
CULTIVO IN VITRO
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Los portainjertos utilizados en fruticultura pueden clasificarse en cinco grupos generales de
acuerdo a su origen:
Francos
Son especies que carecen de otra aplicación más que como portainjertos. Son cultivados ex-
profeso para la producción de semillas. Su comportamiento ante plagas, enfermedades, vigor y otros
caracteres que le imprimen al fruto son conocidos.
Silvestres
Son originarios de semillas que fueron introducidas en nuestro país y se asilvestraron junto a
la vegetación nativa del lugar. Se reproducen naturalmente en diferentes lugares de nuestro país sin la
intervención humana. Constituyen ecotipos, seleccionados por el ambiente, por lo tanto son bastante
homogéneos y presentan cierta “rusticidad”.
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en tiempos de la colonia. Dando lugar a diferentes ecotipos, como los de Salta, San Luis,
La Rioja, Catamarca y Chilecito (La Rioja).
- Damasco: en menor medida se obtienen los Albarillos (Prunus armeniaca), de zonas
similares a las del Cuaresmillo.
- “Manzanos silvestres” que crecen en la zona de Neuquén.
Selección
Por ejemplo:
- Duraznero: GF305-INRA; Okinawa; Shalill, Nemaguard (híbrido de Prunus persica x P.
davidiana).
- Cítricos: Trifolios Bernes y Texas.
-
La mayor parte de las selecciones se propagan agámicamente, podemos mencionar:
- Manzanos: E.M. (East Malling), que constituyen una serie o Northern Spy.
- Frutales de carozo: Brompton selección E.M., Mirabolano B, al Cerezo Mazzard F.12/1 y
al Cerezo Santa Lucía 64.
- Vid: Rupestris Dulot y Riparia Glaire de Montpellier.
Híbridos
- Cítricos: Citrange se originan por la hibridación entre Poncirus trifoliata y Citrus sinensis
(trifolio por naranjo dulce). Por tener embriones nucleares, éstos reproducen fielmente el
híbrido al propagarse por semilla. El embrión de origen sexual casi siempre es aberrante.
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La propagación sexual
La multiplicación de plantas por medio de semillas es uno de los métodos más eficientes y
más utilizados en la propagación vegetal en general, pero en la producción de plantas frutales es cada
vez menos utilizada debido al alto grado de heterocigosis ( están regulados por varios genes). Esto
hace que no se conserven los caracteres y se obtengan plantas que difieren entre sí y de sus
progenitores y, además, los caracteres transmitidos suelen presentar polimería. Asimismo, se debe
tener en cuenta que las plantas producidas por semilla deben superar la fase juvenil para entrar en
producción.
Una vez recolectado el fruto, es conveniente extraer inmediatamente la semilla para evitar
que la fermentación o pudrición de la pulpa dañe al embrión. Las semillas pequeñas (kiwi, uva y
berries) se extraen con ayuda de maceradores, haciendo una pasta y luego utilizando agua a presión
para la separación y limpieza.
En los frutales de carozo suelen extraerse los carozos separándolos directamente al recogerlos
manualmente del suelo. En el caso de tener la pulpa adherida al carozo, es preciso un proceso
mecánico de separación. A continuación deben secarse en un local seco y ventilado. No conviene
exponerlos directamente al sol porque se producen calentamientos o desecamientos excesivos que
disminuyen la facultad germinativa. Una vez secas las cubiertas de las semillas, y cuándo el contenido
interno de humedad sea bajo (alrededor del 5%), se colocan en recipientes o sacos para su
almacenamiento.
Para la extracción de las semillas de los cítricos, se debe hacer un corte por el ecuador del
fruto sin profundizar más de un centímetro, para evitar el corte de las semillas. Ambas partes se
tuercen en sentido contrario y se extraen las semillas junto con la pulpa. Se deja caer este jugo con
semillas en un recipiente con agua y se agita para separar la pulpa de las semillas. Las semillas que
flotan en la superficie son las que se encuentran vanas, mientras que las que se sumergen se
encuentran completas. Se vuelca el contenido en un colador de trama gruesa y se procede a un nuevo
lavado. Se recomiendan un gran número de lavados llevados a cabo a lo largo de varios días para que
las semillas puedan desprender los mucílagos que se encuentran pegados, los cuales pueden dificultar
la imbibición de las semillas. Luego las semillas deben ser secadas con un paño o similar y tratadas
con algún fungicida (se suele usar oxicloruro de cobre en una proporción de 4 g por kilo de semilla).
Se las pone a secar a la sombra sobre un papel absorbente y una vez secas se las guarda en bolsas de
nylon para evitar que se deshidraten.
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Tabla 2. Peso y volumen medio de las semillas de frutales empleadas para la producción de patrones
Especie N° semillas/kilo N° semillas/litro Peso de 100 semillas
(g)
Duraznero GF-305 340 130 294
Duraznero R. Red Leaf 310 215 322
Ciruelo Mirabolano (rojo) 3120 1640 32
Ciruelo Mirabolano (amarillo) 1720 905 58
Cerezo Santa Lucía 8225 3860 12
Almendro 190 100 525
Damasco 450 240 220
Peral 20000 13000 5
Naranjo 5800 2900 17
Mandarino 10100 5000 9,5
Como las semillas de los cítricos presentan quiescencia luego de estar expuestas durante dos o
tres días a al aire estarán en condiciones de ser sembradas. El momento de su siembra dependerá
entonces de que las condiciones ambientales garanticen un adecuado desarrollo del plantín. En caso
de tenerlas que mantener por algunas semanas, se las debe conservar en bolsas de papel, con su
correspondiente etiqueta y en un lugar fresco. En el caso de tener que esperar dos o tres meses para su
siembra, se las ubicará en el estante más bajo de la heladera entre 5 y 7 ºC. A mayor tiempo de
conservación el poder germinativo decrece.
Los factores ambientales que más influencia tienen en la conservación son los siguientes:
Contenido de humedad: debe ser bajo para una larga conservación; en general se recomienda
del 4 al 6%. El tiempo de conservación se alarga si además la temperatura es también baja. No
obstante, algunas semillas son sensibles a la desecación perdiendo su viabilidad, como por
ejemplo las de nogal y cítricos. Las semillas con embriones grandes también pierden vitalidad
si se desecan mucho durante la conservación.
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Control de la atmósfera: en general, la mejor conservación se da en atmósfera fría y seca. Si,
además, se reduce el contenido de oxígeno y se aumenta el C02 se influye sobre los procesos
fisiológicos ralentizándolos, lo que alarga la conservación, siempre que no se dañe el embrión.
Tratamientos pregerminativos
Escarificación: consiste en raspar o alterar manual o mecánicamente las cubiertas de las semillas
para hacerlas más permeables. Importante en los frutales con fruto drupa. Disminuye la capacidad
de conservación por lo que se recomienda tratar las semillas con fungicida y no dejar transcurrir
mucho tiempo hasta su siembra.
Tratamientos con ácidos, hidróxidos (para la saponificación de lípidos que impiden el ingreso de
agua (en olivo y frutales tropicales) o con carbonato de calcio.
Remojo en agua caliente: para ablandar lo tegumentos y eliminar sustancias inhibidoras que
puedan tener, contribuyendo a eliminar la latencia química e incluso la fisiológica de las cubiertas.
Tratamiento recomendado para semillas de Mandarino `Cleopatra´.
Tratamientos con reguladores de crecimiento. Estimulan la germinación las sustancias que actúan
sobre el complejo que regula la latencia fisiológica. Las principales sustancias empleadas son las
siguientes:
- Giberelinas (GA3). Son las más empleadas para superar la latencia fisiológica del
embrión. Para semillas grandes se recomienda un remojo de 12 horas en solución de GA3 de
500 a 1000 p.p.m. Las giberelinas suplen las necesidades de frío para salir de la latencia.
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Estratificación húmeda: Consiste en colocar las semillas durante un tiempo en un medio frío y
húmedo. Se someten a una acumulación de frío a temperaturas entre 2-7 ºC, para eliminar la
latencia interna del embrión, a la vez que se ablandan las cubiertas y permiten la absorción de
agua. En general, la temperatura más adecuada para la acumulación de frío se encuentra entre 4 y
5 °C. A temperaturas mayores de 10 ºC suelen germinar prematuramente las semillas una vez
acumulado el frío necesario. El medio empleado debe retener humedad durante todo el proceso,
pero a su vez debe proporcionar una aireación adecuada a la semilla y estar libre de sustancias
tóxicas y patógenos. En el caso de semillas que requieren postmaduración, pueden sembrarse a
fines de otoño para exponerse a temperatura cálidas antes de recibir el frio invernal. La duración
de la estratificación varía normalmente de 1 a 4 meses.
1. Estratificación en la heladera: Las semillas son llevadas a la heladera en bandejas cubiertas con
a un sustrato húmedo adecuado como arena, perlita, mugo, etc. Durante el proceso si hace falta se
le agrega agua. De esta manera se produce el ablandamiento del endocarpio y con la temperatura
baja (4°C) se produce la degradación de los inhibidores hormonales (principalmente ácido
abscísico).
2. Fosa de estratificación: este es un lugar temporario dentro del vivero, el cual consta de un hoyo
en el suelo de aproximadamente 30 cm de profundidad para aprovechar las condiciones de frio y
humedad en el campo durante el invierno. Para la estratificación de semillas gruesas en fosos o
zanjas se siguen los siguientes pasos:
3. Alomado en la línea de siembra: Esta es otra alternativa a la descripta en el punto 2, en donde las
semillas son puestas en la fila de vivero, pero el alomado del surco es más alto. De esta manera se
genera una cubierta de suelo que crea condiciones estables de humedad y temperatura para que se
produzca la estratificación. Una vez llegada la primavera, el surco es decapitado para que las
plántulas puedan emerger normalmente.
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Fig. 1 Formas de realizar la estratificación (bandejas para heladera y fosa de estratificación)
Siembra
La siembra de las semillas para que germinen y den lugar a las plántulas puede realizarse en
diferentes lugares. Las plantas obtenidas pueden ser trasplantadas al poco tiempo, si su manejo y las
condiciones del medio lo permiten, o bien completar su desarrollo en el lugar donde fue sembrada. En
este último caso, las plantas pueden ser injertadas en el mismo emplazamiento o repicadas,
dependiendo del tipo de almacigo y de los procesos que se sigan en el vivero.
Es importante elegir un terreno que tengan un buen drenaje y que no sea arcilloso para evitar
la formación de una fuerte costra que dificultaría o impediría la salida de las plántulas, además de
agrietamientos excesivos. Siempre es recomendable la rotación del suelo ocupado por el semillero.
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Varios meses antes de la siembra se prepara el terreno mediante una labor profunda de al menos 30
cm, y luego pasadas de rastras de dientes o discos. Se recomienda el uso de abono verde, fertilización,
control de malezas y sobre todo de hormigas. La instalación de cortinas forestales crea un microclima
ventajoso. Puede sembrarse a chorrillo en surcos de unos 10 cm separados 1,2 m para poder realizar el
desmalezado con máquinas y las tareas propias de la obtención de las plantas (desbrotado, injertación,
etc.) con el suficiente espacio. Los surcos pueden abrirse con azada, arados o pequeños aporcadores.
Las semillas se colocan en forma manual o con sembradoras del tipo Planet.
La distancia determinada entre plantas depende del poder germinativo, se recomienda una
siembra densa para compensar posibles fallas, raleando posteriormente algunas plántulas para lograr
una distribución más uniforme, dejando entre 20 y 50 cm entre ellas de acuerdo al desarrollo propio de
la planta en particular. La profundidad de siembra depende del tamaño de la semilla. Como norma
general, la semilla debe cubrirse con tanta tierra como dos o tres veces su diámetro. Así, las semillas
de pepita pequeñas se entierran de 1 a 2 cm y las de carozo de 3 a 5 cm.
Siembra en almacigo
Algunos viveristas eligen sembrar en almácigos para hacer un seguimiento más cuidadoso del
plantín. En una porción acotada de tierra, de no más de 1,20 m de ancho para poder acceder fácilmente
a todas las plántulas, y con caminos a ambos lados de 40-50 cm de ancho. El almacigo requiere tierra
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suelta, bien drenada y rica en nutrientes. La siembra en almacigo suele realizarse al voleo cuando, las
planta permanecen poco tiempo allí por tener un rápido desarrollo, como son los frutales de carozo. El
peral, el nogal, el pecan y las especies cítricas incluido el Poncirus trifoliata se siembran en líneas
distanciadas 20 cm entre sí, debido a que permanecen en el almacigo varios meses, un año o más.
Trasplante a macetas
Con la finalidad de evitar el estrés que se provoca al extraer las plantas de la fila de vivero
para su venta se tiende a realizar el trasplante almacigo – maceta, además se facilita así el control de
Phytophthora. Las desventajas son el enroscado de las raíces y el mayor costo debido a la maceta y al
sustrato que contiene. En este caso la injertación se realiza en la maceta.
La resolución 930/09 del SENASA establece la forma de producción de plantas cítricas bajo
cubierta y el ingreso al sistema se encuentra en vigencia desde el 01 de enero de 2011. Esta medida y
otras similares, tienden a asegurar la calidad genética y sanitaria, la correcta conservación y
manipulación de las plantas y/o sus partes, y aquellas medidas preventivas de plagas de carácter
cuarentenario o no cuarentenario reglamentado, constituyen acciones de crucial importancia para
garantizar el adecuado cumplimiento de las nuevas exigencias internacionales y proteger el estatus
fitosanitario nacional.
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Fig. 3 Izquierda: Cítrico sembrados en bandejas en cajones o bandejas de germinación. Derecha: Cítrico repicado a tubete
El trasplante de los pies o portainjertos se hace a maceta definitiva o se repica a tubete (fig.4)
intermedio hasta que se desarrolle más y luego si a maceta definitiva. Se debe hacer en esta etapa una
muy buena selección. Se hace cuando tienen de 10 a 15 cm de altura o 4 ó 5 hojas verdaderas. Esto se
da luego de 3 a 5 meses desde la siembra, dependiendo de la época, de la especie o variedad. Los
plantines se conducen en fuste único por eso se realizan desbrotes periódicos.
Se recomiendan ciertas características para las macetas definitivas como altura, diámetro, tipo
(plástico rígido o de plástico sopladas o bolsas de polietileno) que tienen importancia en el desarrollo
de la planta. La Injertación se realiza con yemas certificadas, de 3 a 6 meses después del trasplante.
Fig. 4 Izquierda: Cítrico listo para trasplantar. Derecha: Cítrico trasplantado a maceta
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La propagación asexual
La propagación asexual consiste, en esencia, en la obtención de una nueva planta a partir de
una porción de material vegetal de otra planta. Se logra de esta forma una descendencia de plantas
genéticamente iguales a la planta madre.
Al tener todas las plantas del clon el mismo genotipo, la población tiende a ser
fenotípicamente muy uniforme. Por lo general, las plantas tendrán el mismo vigor y comportamiento
vegetativo y productivo, los frutos serán similares, coincidirá exactamente la época de floración y la
época de maduración, etc., lo cual supone grandes ventajas para la explotación. No obstante, como el
fenotipo resulta de la interacción del genotipo con el medio en el cual se desarrolla la planta, puede
haber variaciones dentro de las plantas de un mismo clon debidas a factores del medio.
Las desventajas que presenta una variedad clonal son las derivadas de una posible situación
adversa, como el ataque de una enfermedad o plaga que puede afectar por igual a todos los individuos
de la plantación. Igualmente, en el caso de autoincompatibilidad no existirá la posibilidad de
cruzamiento con genotipos diferentes dentro de la misma variedad, o bien si el medio cambia no se
dispone de formas mejor adaptadas a las nuevas condiciones.
En la mayor parte de los casos, las técnicas se complementan en el vivero para dar lugar a la
producción de planta injertada o plantones.
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Estacas de tallo: son las más usadas en fruticultura para la propagación, enraízan mejor que otros
órganos porque tienen mayor cantidad de tejido sin diferenciar, facilitando la formación de primordios
radiculares. La presencia de hojas en las estacas o esquejes acelera la tasa de formación de raíces y el
número de raíces es proporcional al área foliar. Estas a su vez pueden clasificarse de acuerdo a la edad
en estacas de madera dura o leñosa, semidura o semileñosa y blanda o herbácea.
- Estacas de madera dura o leñosa: son trozos de tallo lignificado, sin hojas. Son las más simples
de preparar, resisten bastante bien el manipuleo y no requieren de infraestructura especial para el
enraizado. Se preparan durante la estación de reposo, con madera del crecimiento de la estación
anterior, después de la caída de hoja y antes de la brotación de las yemas. Constituye el método de
propagación más fácil y menos costoso, obteniéndose plantas de buena calidad. Se pueden
reproducir de esta forma especies caducifolias (Fig. 5).
- Estacas de madera semidura o semileñosa: es madera del año que debe estar parcialmente
madura, esto es, el tallo debe estar firme pero se quiebra si se ejerce cierta presión, las hojas están
maduras. Se recogen en el verano, justo después de haber transcurrido un período de crecimiento,
cuando la rama dejo de crecer. La longitud será de 7,5 a 15 cm, dejando hojas en su extremo
apical (Fig.6). Es necesario plantarlas inmediatamente para evitar su deshidratación bajo
nebulización y con uso de auxinas. Se pueden reproducir de esta forma especies caducifolias y
perennes de hoja ancha.
- Estacas de madera blanda o herbácea: Son brotes, tallos sin lignificar, los tejidos son heridos
fácilmente por la presión de la uña; las hojas aun no alcanzaron su estado maduro. Estas estacas se
extraen en primavera de los extremos de las ramas nuevas que crecen a plena luz y de desarrollo
mediano. No son deseables los brotes muy tiernos porque tienen una tendencia mayor a
deshidratarse antes que ocurra el enraizamiento. La longitud varía de 7 a 15 cm, dejando un par de
medias hojas en la porción terminal (Fig.7). A pesar que el enraizamiento es más rápido y fácil, se
requiere más atención y debe ser necesariamente bajo nebulización. Se pueden reproducir de esta
forma especies caducifolias y perennes de hoja ancha.
Fig.5 Estacas de madera dura Fig.6 Estacas de madera semidura Fig. 7 Estacas de madera blanda
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• Identidad genética: atributo por el que un material vegetal corresponde a la denominación
y descripción de la variedad requerida.
• Pureza varietal: asegura que un lote de material vegetal no contenga mezclas con
individuos atípicos al cultivar requerido.
• Buena sanidad: que el conjunto de material vegetal a utilizar esté libre de plagas y
enfermedades además de portadores y patógenos capaces de provocarlos.
Para cumplir con estas condiciones, las plantas madres deben ser establecidas con material
vegetal procedente de:
.Fig.8. Localización de fases ontogénicas (M. Westwood, 1982. Fruticultura de las Zonas Templadas)
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Una planta en la fase juvenil de su ciclo biológico tiene, entre otras características, un alto
potencial de enraizamiento adventicio. Existe evidencia de que los tejidos juveniles contienen un
número elevado de cofactores de enraizamiento (principalmente fenoles, cofactores de auxinas), que
se ven en los tejidos adultos del mismo clon. La planta joven perenne, es juvenil en todos sus tejidos.
Cuando avanza en la edad y cobra altura se van produciendo en los meristemas los cambios
ontogénicos de transición y adultez. Se produce una mayor cantidad de inhibidores del enraizamiento
y va adquiriendo la capacidad para la reproducción sexual. Llegado a este punto el clon es adulto, pero
coexisten en él el resto de las fases. Las mismas están ubicadas en diferentes estratos, quedando
“retenida” en la base de la planta su juvenilidad. De aquí se desprende el primer concepto de manejo
de plantas madres de un estaquero:
Deben mantenerse bajas en una condición tipo seto, impidiendo con la poda que desarrolle
altura, deteniendo en el tiempo su fase juvenil.
Este criterio estricto es imposible de lograr, ya que, a lo largo de la vida útil de un estaquero
las plantas van envejeciendo lentamente dentro de esa fase. Por lo tanto es conveniente para la
renovación de bloques inducir a la misma formación de brotes adventicios, que emerjan muy cerca de
la corona, asegurándonos la regresión ontogénica.
Las raíces adventicias se producen la zona de floema secundario joven en mayor medida, pero
también se originan en radios vasculares y cambium, a partir de un proceso de desdiferenciación de
células de esos tejidos que retoman la actividad meristemática. La madera elegida para estacas debe
garantizar este proceso como así también la formación del callo cicatricial, lo más rápidamente
posible. Esto se logra utilizando la madera del último crecimiento vegetativo, o sea las producciones,
en este caso es ideal la llamada “rama de madera”. Además la madera del último crecimiento no tiene
capa esclerenquimática que muchas veces es un impedimento físico a la emergencia de las raíces.
Se descarta la rama chupona, porque tiene un crecimiento exuberante que continúa entrado el
otoño y por lo tanto esta desequilibrada en su relación C/N, utilizando los carbohidratos para la
producción de mayor crecimiento a través de una mayor longitud o de anticipadas vigorosas.
También se descarta la brindilla horizontal o péndula ya que es una rama que ha crecido
ensombrecida por el conjunto y por lo tanto abscisa sus hojas muy precozmente y no acumula reservas
suficientes.
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Fig. 9 Localización de las producciones de madera en un árbol frutal que ha sido podado enérgicamente
Para lograr este tipo de ramas vigorosas pero equilibradas debemos tener en cuenta dos
aspectos de manejo y conducción:
1. Las podas anuales deben ser de gran intensidad (poda energética) dejando sobre la Planta
Madre pocas yemas, dos o tres por rama, tipo “pitón”. De esta manera, en la estación siguiente
emitirá brotes vigorosos en gran cantidad.
2. Para evitar que la vigorización sea excesiva y haya una gran cantidad de chuponas, se tendrá
en cuenta reducir la provisión de N, a través de la competencia entre Plantas Madres,
disminuyendo la distancia de plantación, pero sin limitar la disponibilidad de luz, factor
esencial para la acumulación adecuada de reservas.
Cada clon deberá ser estudiado en particular, tanto para determinar la riqueza de poda, o sea la
cantidad de yemas que se dejan por año (está será mayor cuanto más vigoroso sea el clon); como para
determinar la distancia de plantación, que puede variar entre 0,50 a 1,50 o más entre plantas según la
expansión específica.
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Las Otoñales se recolectan a caída de hojas cuando las ramas de madera están en plena
acumulación de reservas por migración. Las yemas no han entrado en el período de reposo profundo,
sino que están en una quiescencia o comienzo del reposo, por lo tanto no hay una concentración
elevada de inhibidores.
Las Primaverales se recolectan cuando el reposo ha concluido pero aún no han comenzado las
temperaturas de brotación. Las yemas se encuentran movilizadas y con una concentración auxínica
apropiada para el enraizamiento. Vuelven las reservas a la rama de madera, para ser utilizadas como
plafón energético a la apertura de yemas. (Fig.10)
Fig.10 Descripción esquemática de los cambios de reguladores de crecimiento en relación con el estado de reposo
Preparación de la estaca
De cada rama de madera se puede extraer 3 ó 4 estacas de 20cm. a 30cm. cada una. Se
dividirán en Basal, Medial y Apical. En la práctica esta clasificación se realiza por diámetro
constituyendo manojos o atados debidamente identificados, generalmente con 100 estacas cada uno.
Por lo general las porciones de mayor eficiencia en el enraizamiento son las básales,
continuando las mediales y por último las apicales
En la preparación de estacas es fundamental realizar cortes netos (tijera bien afilada o sierras
en caso de producción a gran escala) para la rápida formación del callo cicatricial. En general el corte
basal se realiza en forma transversal y apical a bisel, para mejor identificación de la polaridad.
1. Plantación en la fila de vivero (directa a campo): es adecuada con estacas de recolección otoñal,
en regiones de inviernos moderados y con especies de fácil enraizamiento. Para esto debe estar
preparado el suelo. La distancia entre las filas dependerá de la maquinaria usada para el control de
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malezas entre ellas. En la fila la distancia entre las estacas será de 10 a 30cm. La plantación se
realiza manualmente, introduciendo directamente la estaquilla en un suelo bien mullido, o con
ayuda de una pequeña barra de plantar provista de un tope a la longitud deseada. Se dejan 1 o 2
yemas en la superficie. También se plantan en el lomo de surcos, con una ligera inclinación,
tapándolas luego con azada o vertedera. En grandes superficies la plantación se realiza a máquina.
Después de plantar se da un riego para asentar la tierra, de forma que las estaquillas tengan un
buen contacto con el suelo, y aportar la humedad necesaria. El mantenimiento de las plantas
requiere las actividades habituales de riego, tratamientos fitosanitarios, poda de brotes y, si es
preciso, aporte de fertilizantes.
Lo que más se utiliza es la estaca otoñal con o sin incubación previa, en la producción de vid,
membrillero, higuera, portainjerto de ciruelos y de cerezos (algunos clones).
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La recolección del material debe realizarse durante la mañana, cuando las plantas están
turgentes.
A medida que son preparadas las estaquillas se colocan en un balde o recipiente con agua
para evitar su deshidratación, preferiblemente a la sombra.
Como ocurre con las estacas leñosas la realización de pequeñas incisiones laterales en la
base (1cm), y el tratamiento hormonal con IBA facilitan el enraizamiento. Se obtiene buenos
resultados para híbridos de almendro X duraznero con el método de inmersión rápida con una
solución concentrada de 2g/l. Se sumerge solamente 2 cm de la base durante 5 segundos. Para olivo 3
g/l.
Por lo tanto se denomina acodo al tallo enraizado obtenido por este método.
Oscurecimiento y humedad
Aireación y temperaturas tibias
Tiempo
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El oscurecimiento se logra aporcando tierra a los brotes. Es sabido que la luz es destructora de
la auxina y que ésta, formada en los brotes en activo crecimiento, desciende por el tallo. La ausencia
de luz durante varios meses, facilita la acumulación de ácido indol‐acético en la base de los brotes,
estimulando la formación de primordios radiculares adventicios.
Si una rama crece siempre en la oscuridad, se denomina ahilada, pero si crece a la luz y
posteriormente se la somete a oscurecimiento se dice blanqueada. Estas acciones acciones provocan
una modificación parcial de la formación de tejidos, con un predominio del parenquimatoso y espacios
intercelulares grandes. Se facilita así la salida al exterior de las raíces adventicias que son de
formación endógena. El humedecimiento frecuente de la tierra coadyuva en esta modificación de
tejidos ya sea porque mantiene turgente el tallo, o porque evita la formación de tejido
impermeabilizados.
Las temperaturas tibias y el aporte de oxígeno a través de la tierra suelta favorecen este
proceso biológico.
Durante el tiempo que insume la formación de abundante “cabellera” las hojas del propio
acodo aportan fotosintatos y junto con el ácido en crecimiento proveen auxina y co‐factores de
enraizamiento.
Los nutrientes minerales y el agua son suministrados por la planta madre que los absorbe a
través de su sistema radicular. Por ello el proceso de acodamiento se realiza durante la estación
vegetativa.
Los acodos de mayor uso para la obtención de portainjertos en forma masiva responden a la
técnica de manejo:
De Trinchera: se aplica a las plantas que carecen de para emitir yemas adventicias, por lo tanto, los
brotes nuevos tienen su origen en yemas axilares.
Otros tipos de acodos de escaso uso en fruticultura debido a la baja producción y por lo tanto
los brotes tienen su origen en yemas axilares son: aéreo (olivo), simple y serpentario (vid) y de punta
(frambuesa negra y mora)
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Planta madre N° de acodos por planta N.º acodos por m 2
Tabla 4 Producción de acodos en plantas madres de diferentes especies, mediante acodo de cepa Marco considerado 1,8 x 0,3
Acodo de Cepa
A partir de las ramas enraizadas, se forman las plantas madres de acodos se plantan en filas
una a continuación de la otra de tal forma de generar una línea continua de producción. Para establecer
el campo de plantas madres se emplean, normalmente, acodos, pero también puede utilizarse planta
obtenida por estaquillado y por cultivo in vitro.
Generalmente se separan 0,40- 0,50 m. entre plantas y 2 m. entre filas. La separación entre
filas debe ser amplia, porque del medio se extrae la tierra que se aporca sobre los surcos. También
pueden plantarse inclinadas para luego acostarlas sobre el surco con ayuda de una horquilla o un
gancho, o entrecruzarlas, formando un cordón permanente, consiguiendo así una cepa continua. En
este caso se usan menos plantas madres.
El primer año se dejan vegetar libremente las plantas madres. (Fig. 15). Llegando el invierno
se recepa la planta es decir decapitar el tallo al ras del suelo, en el “continuo” (Fig. 15 abajo) se cortan
todas las ramas formadas al ras del cordón. Al comenzar el período vegetativo aparecen brotes
originados en yemas adventicias. Periódicamente se aporca tierra y se riega. Se busca que a los 0,20 m.
básales estén siempre cubiertos por tierra húmeda.
Finalizado el período vegetativo se descalzan los acodos (fig. 14) , se corta con tijera de podar
en su inserción en la cepa o en el cordón (fig. 17) y ya retirados todos, se cubre la planta madre con un
poco de tierra para evitar la desecación de sus raíces.
La vida útil de las plantas madres es de unos 12-15 años, y según la variedad y el manejo
realizado puede acortarse o alargarse esta duración.
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Fig15 Acodo de cepa. Abajo : cepa continuo
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Acodo Trinchera
Se parte de ramas enraizadas que se plantan oblicuas, y siguiendo la dirección de la fila, unas a
continuación de otras. (Fig. 16).
El primer año se los deja vegetar libremente Al llegar el invierno se deja un solo tallo, el
proximal, o los dos o tres proximales a la raíz. Estos tendrán yemas auxiliares.
Comenzada la brotación primaveral, y cuando los brotes tienen 0,10‐0,20 m. el extremo distal
de la planta madre se acuesta en el surco, y se lo traba en esa posición. Los brotes tienden a ser
perpendiculares a la rama de donde provienen, y se los va cubriendo con tierra a medida que se
elongan. Se los riega periódicamente, y aparecen raíces adventicias. (Pero no yemas adventicias).
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Los mejores en ambas características se destinan a “injertos forzados” (manzano), y se llevan a
campo después de la injertación. Por lo tanto el ciclo de producción de estión, lleva dos temporadas
vegetativas:
Los acodos de escaso diámetro, o con pocas raíces, se plantan en filas de vivero, en forma
análoga a las estacas; allí vegetaran la segunda temporada (desde su origen). Al finalizar el verano se
los injerta de yema “al dormir”. En la próxima primavera, al brotar el injerto y crecer, completa su
tercer año. Debe recordarse que la “edad” comercial de un estión se contabiliza por los años de injerto,
y no por los del conjunto. Sin embargo, para establecer los costos de producción es de suma
importancia conocer la “edad” total, o cantidad de estaciones vegetativas que nos insume llegar a una
planta vendible.
Fig 17 Arriba: Destete y limpieza de los acodos. Abajo: Clasificación, atado y etiquetado de acodos
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Actividades prácticas recomendadas
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Bibliografía
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