LEY 708 ARTS.
48 AL 52
Etapas del Arbitraje. Como todo proceso, el arbitraje está sujeto a etapas procesales, en el presente
caso se individualizan en cuatro, dentro de las cuales se encuentran: la Inicial, la de Méritos, la de
Elaboración y Emisión del Laudo Arbitral y la Recursiva:
a. Etapa Inicial. Comprende desde la fecha de notificación con la solicitud de arbitraje, al Centro de
Conciliación y Arbitraje o al Centro de Arbitraje, hasta la fecha de aceptación de la o el Árbitro Único
o la constitución del Tribunal Arbitral, o desde el día de la última sustitución de los mismos.
Solicitud de Arbitraje: La parte actora deberá presentar una nota dirigida al un Centro de
Conciliación y Arbitraje, en la cual se propone al árbitro departe, se explica sucintamente el contenido
de la controversia, la identificación de las partes y la manera de tomar contacto preliminar con ellas
(representante o apoderado, dirección, teléfono, fax, e-mail, etc.).Una vez presentada dicha carta, el
CAC procederá a cursar notas y comunicados a las partes, con el fin de comenzar con los trámites
preliminares para la realización del proceso propiamente dicho, invitando a las partes a una Sesión
Preparatoria de Arbitraje.
Sesión Preparatoria de Arbitraje: En esta sesión las partes intercambian información para convenir
la constitución del Tribunal Arbitral, a fin de que el procedimiento pueda conducirse con mayor
[Link] la sesión preparatoria de arbitraje se intenta lograr el advenimiento delas partes respecto
de la totalidad o algunas de las controversias, mediante un procedimiento previo de Conciliación.
b. Etapa de Méritos. Comprende desde la aceptación del Árbitro Único o la constitución del Tribunal
Arbitral, hasta la fecha de celebración dela audiencia conclusiva o la presentación de escritos post
audiencia o del último actuado procesal que tenga como consecuencia el cierre de las actuaciones
procesales. Salvo acuerdo de partes, la duración máxima de la etapa de méritos será de doscientos
setenta (270) días. De manera excepcional y debidamente fundamentada, el Árbitro Único o el
Tribunal Arbitral, podrá ampliar el plazo hasta trescientos sesenta y cinco (365)días.
c. Etapa de Elaboración y Emisión del Laudo Arbitral. Comprende desde la fecha de celebración
de la audiencia conclusiva o la presentación de escritos post audiencia o del último actuado procesal
que tenga como consecuencia el cierre de las actuaciones procesales, hasta la fecha de notificación
a las partes con el laudo arbitral emitido por la o el Árbitro Único o el Tribunal Arbitral. Salvo acuerdo
entre las partes, esta etapa tendrá una duración máxima de treinta (30) días calendario, prorrogables
por un plazo similar por una sola vez.
d. Etapa Recursiva. Comprende desde la notificación formal del laudo arbitral hasta que adquiera
la calidad de cosa juzgada.
COMPETENCIA Y FACULTADES ARBITRALES.
Artículo 80. (COMPETENCIA DE LA O EL ÁRBITRO ÚNICO Y DEL TRIBUNAL ARBITRAL).
I. En las controversias que se resuelvan con sujeción a la presente Ley, sólo tendrá competencia la o el
Árbitro Único o el Tribunal Arbitral correspondiente. Ningún otro tribunal o instancia podrá intervenir,
salvo
que sea para cumplir tareas de auxilio judicial.
II. La o el Árbitro Único o el Tribunal Arbitral estará facultado para decidir acerca de su propia
competencia, incluso sobre las excepciones relativas a la existencia o a la validez de la cláusula arbitral o
convenio arbitral.
III. Aceptado el cargo por la o el Árbitro Único o suscrita el acta de constancia de la audiencia de
constitución del Tribunal Arbitral, éste abre su competencia.
IV. La competencia de la o el Árbitro Único o del Tribunal Arbitral, cesará con las actuaciones arbitrales
que incluyen los actos relativos a la enmienda, complementación, aclaración y declaración de ejecutoria
del Laudo Arbitral, sin perjuicio de lo dispuesto para el caso de la Compulsa establecida en la presente
Ley.
Artículo 81. (EXCEPCIÓN DE INCOMPETENCIA).
I. La excepción de incompetencia de la o el Árbitro Único o del Tribunal Arbitral, podrá fundarse en:
Materia no arbitrable.
La inexistencia, la nulidad, la anulabilidad o la caducidad de la cláusula arbitral o convenio arbitral.
II. La excepción de incompetencia podrá ser opuesta hasta el momento de presentar la contestación de
la demanda, aunque la parte excepcionista haya designado árbitro o participado en su designación.
III. La excepción referida a un eventual exceso del mandato de la o el Árbitro Único o del Tribunal Arbitral,
deberá oponerse dentro de los cinco (5) días siguientes al conocimiento del acto y durante las
actuaciones
arbitrales, concretando la controversia que supuestamente exceda dicho mandato.
IV. La o el Árbitro Único o el Tribunal Arbitral deberá decidir sobre la excepción de incompetencia, como
cuestión previa y de especial pronunciamiento.
V. Cuando la o el Árbitro Único o el Tribunal Arbitral, declare como cuestión previa que carece de
competencia, se darán por concluidas las actuaciones arbitrales debiendo devolverse la documentación
a las
partes.
Artículo 82. (FACULTADES Y DEBERES DE LA O EL ÁRBITRO ÚNICO O DEL TRIBUNAL ARBITRAL).
I. Son facultades de la o el Árbitro Único o del Tribunal Arbitral: Impulsar el procedimiento, disponiendo
de oficio las medidas que sean necesarias a tal efecto.
Disponer en cualquier estado del procedimiento, los medios necesarios y adecuados para conocer la
veracidad de los hechos controvertidos, pudiendo a tal fin solicitar aclaraciones, informaciones
complementarias y las explicaciones que estimen necesarias, respetando el derecho a la defensa de las
partes.
Instar a la partes a conciliar en cualquier etapa del proceso hasta antes de la emisión del Laudo Arbitral.
II. Son deberes de la o el Árbitro Único o del Tribunal Arbitral:
Poner en conocimiento de la parte contraria todos los actos realizados por la otra parte, a fin de que ésta
pueda ejercer su derecho a la defensa.
Designar un Secretario, quien no tendrá facultad de deliberación ni decisión durante el proceso arbitral
ni en el Laudo Arbitral. El Secretario tendrá los antecedentes bajo su responsabilidad y coadyuvará a la
o el Árbitro Único o al Tribunal Arbitral, en los actuados propios del procedimiento.
Resolver las cuestiones accesorias que surjan en el curso del procedimiento.
Artículo 83. (DECISIONES EMITIDAS DURANTE EL ARBITRAJE).
I. Durante el arbitraje, la o el Árbitro Único o el Tribunal Arbitral emitirá:
Resoluciones, que resuelven las cuestiones accesorias que surjan en el curso del proceso.
Laudo Arbitral, que resuelve el fondo de la demanda poniendo fin a la controversia, debiendo la o el
Árbitro Único o el Tribunal Arbitral declarar probada o improbada la demanda.
II. Las resoluciones y el Laudo Arbitral del Tribunal Arbitral, se resolverán por mayoría de votos de la
totalidad de sus miembros; salvo en cuestiones de mero trámite, las resoluciones serán dictadas por el
Presidente del Tribunal Arbitral.
Artículo 84. (MEDIDAS CAUTELARES).
I. El Árbitro Único o el Tribunal Arbitral, a solicitud de una de las partes, podrá:
Ordenar las medidas cautelares que estime necesarias respecto del objeto de la controversia, salvo que
las partes hubieran acordado la exclusión de estas medidas.
Mantener, modificar o dejar sin efecto, en todo o en parte, las medidas cautelares que el Árbitro de
Emergencia hubiera dispuesto.
Exigir a la parte que solicite la medida cautelar, una contracautela adecuada, a fin de asegurar la
indemnización de daños y perjuicios en favor de la parte contraria para el caso que la pretensión se
declare
infundada.
II. La solicitud de medidas cautelares, así como cualquier medida adoptada por la autoridad judicial, en
defecto del Árbitro de Emergencia, debe ser notificada de inmediato al Centro de Conciliación y Arbitraje
o
al Centro de Arbitraje, si éste ha sido designado.
Artículo 85. (AUXILIO JUDICIAL PARA EJECUCIÓN DE MEDIDAS CAUTELARES).
I. En caso que no se ejecuten las medidas cautelares dispuestas por el Árbitro Único o por el Tribunal
Arbitral, la parte interesada podrá solicitar a la autoridad judicial competente, el auxilio judicial para la
ejecución de las medidas.
II. La autoridad judicial deberá admitir la solicitud de auxilio judicial sin mayor trámite, en un plazo
máximo de cinco (5) días.
III. Salvo que la medida solicitada sea contraria al orden público, la autoridad judicial se limitará a cumplir
la solicitud, sin pronunciarse sobre su procedencia ni admitir oposición o recurso alguno.
PROCEDIMIENTO ARBITRAL.
Procedimiento Arbitral. El primer documento presentado en asiento arbitral es la solicitud de
arbitraje, esta, que es una pieza procesal escrita, debe ser contenedora de una serie de requisitos
descritos con pulcritud en el Artículo 86.I de la Ley; no obstante, el parágrafo II del mismo
artículo, condiciona la vitalidad del inicio a que la solicitud este acompañada con la cláusula
arbitral o el convenio arbitral correspondiente, extremo que hace a la admisibilidad de la
solicitud. El que mediante notificación fuera llamado a arbitraje, tendrá quince(15) días para
contestar a la solicitud o interponer las excepciones establecidas en la Ley, vencido este plazo
con o sin su respuesta se procederá conforme a norma a la designación de árbitros o la
constitución del Tribunal Arbitral.
ARTS 86 AL 88 LEY 708
Inicio del arbitraje. Tanto la demanda como la contestación deben cumplir los requisitos
establecidos en el Artículo 89.I de la Ley, como ser el nombre de las partes, la relación de los
hechos, la materia u objeto de la demanda y los motivos que sustenten la demanda,
Posteriormente, una vez realizado el traslado que corresponde, la parte demandada tiene un
plazo de treinta (30) días para contestar o reconvenir la demanda arbitral.
ARTS 89 AL 90 LEY 708
Rebeldía. La no contestación o el no apersonamiento del demandado en arbitraje no implica la
suspensión del mismo, por ello el árbitro o el Tribunal Arbitral vencido el plazo para la
contestación y ante la incomparecencia declarará la rebeldía del demandado, lógicamente sin
que esto implique la aceptación de las alegaciones del demandante.
ART 91 LEY 708
Pruebas. Las pruebas tienen como principal propósito, permitirle al tribunal o árbitro único,
tomar determinaciones sobre hechos u opiniones controvertidas, y que a su vez constituirán las
premisas para establecer jurídicamente las decisiones arbitrales, a objeto de resolver la
controversia. En nuestra normativa, el principio de legalidad de la prueba, y su régimen se
mantienen incólumes; es decir que toda prueba es válida siempre y cuando sea obtenida
legalmente. Al igual que todo el régimen probatorio en el derecho procesal, las pruebas deberán
ser pertinentes, conducentes y necesarias, pues es deber del árbitro o tribunal determinarla
admisibilidad de las mismas, estos criterios han sido adoptados por la Ley en el texto del Artículo
94.
Valoración de la Prueba. Este es uno de los temas cruciales de toda la doctrina procesal, por
varias razones, pero fundamentalmente porque en base a la valoración de la prueba se
determinará el derecho. Mientras la prueba sea conducente, pertinente y necesaria; es decir, sea
conforme a la plenitud probatoria, la decisión del árbitro será conforme a derecho, si por el
contrario la valoración de la prueba no recae sobre las características sustanciales del régimen
probatorio, la valoración siempre será deficiente y por lo tanto cuestionable. Por esto, es que la
doctrina generalizada cree que la mejor forma de abordarla valoración de la prueba parte de la
sana crítica y la libre convicción; es decir, la conjugación de la norma, las máximas de experiencia
y los principios lógicos a fin de concluir en una decisión que pretenda hallarla denominada
verdad material. Así lo ha comprendido la Ley, y ha desarrollado la valoración de la prueba en
los siguientes términos:
“La o el Árbitro Único o el Tribunal Arbitral, a tiempo de pronunciar el Laudo
Arbitral, tendrá la obligación de considerar todas y cada una de las pruebas
producidas, individualizando cuales le ayudaron a formar convicción y cuales
fueron desestimadas, de acuerdo con las reglas de la sana crítica o prudente
criterio”.
ARTS 94 al 99 LEY 708
Suspensión y Conclusión Extraordinaria del Arbitraje. El arbitraje puede suspenderse, de
común acuerdo, como de común acuerdo se ingresa a él, hasta antes de dictarse el
correspondiente laudo, criterio que podemos encontrar en el Artículo 100 de la Ley. Asimismo,
el arbitraje podrá concluir extraordinariamente:
o por retiro de la demanda hasta antes de la conclusión;
o por desistimiento de la demanda o por desistimiento de común acuerdo;
o por imposibilidad o falta de necesidad para continuar las actuaciones, comprobada por
el árbitro;
o por abandono del procedimiento arbitral;
o por conciliación; transacción; mediación; negociación o amigable composición.
ARTS 100 AL 102 LEY 708
El Laudo Arbitral. El término laudo hace referencia a la resolución final dictada sobre el fondo
de la controversia que decide cada uno de los puntos sometidos a consideración del tribunal
arbitral y a cualquier otra decisión del tribunal arbitral sobre su jurisdicción o sobre cualquier
otra cuestión procesal trascendental, aunque en este último caso, sólo se tratará de un laudo si
el Tribunal Arbitral denomina de tal manera a la decisión que adopte.
En términos generales la sistemática del laudo arbitral es similar a la de una sentencia:
o la identificación del bloque normativo aplicable,
o la descripción de los hechos y de los principales hitos del procedimiento
o y, por último la subsunción de los hechos en las normas a partir del correspondiente
razonamiento jurídico que expresa el juicio mental efectuado por los árbitros para
alcanzar el fallo que resuelve la controversia
Con razón se dirá que el laudo arbitral es la resolución que fija un árbitro o un tribunal arbitral
entre dos partes en conflicto; la Ley de Conciliación y Arbitraje establece que este documento
formal, deberá ser motivado y suscrito por el Árbitro Único o por la mayoría de los miembros
del Tribunal Arbitral, aunque exista disidencia, en todo caso el Árbitro disidente, tiene la
obligación de fundamentar los motivos de su decisión, al pie del Laudo Arbitral, la previsión que
hace la norma al respecto es que, en ningún caso la discrecionalidad puede ser la regla de los
actos del árbitro, su responsabilidad recae además en exponer los motivos que lo hacen llegar a
la determinación de una situación jurídica, la que fuera, el exponer sus razones le da garantía de
motivación, transversal a cualquier acto de decisión.
Como es un documento formal, que dimana del árbitro único o del Tribunal Arbitral, existen
condiciones propias que hacen a su contenido, sin las cuales el laudo puede ser observable; en
consecuencia, diremos que el laudo debe contener mínimamente:
1. Nombres, nacionalidad, domicilio y generales de Ley de las partes y de los árbitros;
2. Sede, lugar y fecha en que se pronuncia el Laudo Arbitral;
3. Relación de la controversia sometida a arbitraje;
4. Individualización y evaluación delas pruebas y su relación con la controversia;
5. Fundamentación de la decisión arbitral sea en derecho o en equidad;
6. Modo, tiempo y lugar de cumplimiento de las obligaciones o derechos exigibles;
7. Penalidades en caso de incumplimiento; Firmas del Árbitro Único o de la mayoría de los
miembros del Tribunal Arbitral, incluyendo al o los disidentes, este criterio se halla expreso en
el artículo 105 de la Ley de Conciliación y Arbitraje”. Ejecutoria y Efectos.
En lo que respecta a las partes, el laudo arbitral resuelve las controversias emergentes entre las
mismas y lógicamente las pretensiones sometidas al arbitraje, si una de las partes iniciara una
acción judicial contra la otra en relación con el objeto del arbitraje, basándose en la misma
pretensión, el tribunal judicial desestimará la acción en razón a que las cuestiones
controvertidas ya han sido resueltas con efecto de cosa juzgada29.
Lo que implica que como todo acto que resuelve una controversia, debe dotarse por Ley a sí
mismo de su ejecutoriedad y los efectos de la misma; de esta manera el Artículo109 de la Ley de
Conciliación y Arbitraje, establece que:
“El laudo Arbitral quedará ejecutoriado cuando las partes no hubieran interpuesto
el recurso de nulidad en el plazo establecido en la Ley, que de acuerdo a lo
establecido por el Artículo 113, es de diez días computables a partir de la fecha de
notificación con el Laudo Arbitral, o cuando haya sido declarado improcedente el
que se interpuso”.
El Laudo Arbitral ejecutoriado tendrá valor de sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada y
será de obligatorio e inexcusable cumplimiento desde la notificación a las partes con la
resolución que así lo declare.
ARTS 103 AL 110 LEY 708
Recursos. La impugnación, que dicho sea de paso es una garantía procesal, también tiene
presencia en el proceso arbitral, a través de un recurso denominado nulidad de laudo arbitral,
entonces diremos que contra el Laudo Arbitral, sólo podrá interponerse el recurso de
nulidad del Laudo Arbitral, como única vía de impugnación;
No obstante, este recurso se encuentra condicionado a supuestos que dimanan de la misma ley,
ya que como actividad de proponibilidad, es requisito demostrar la pertinencia del recurso, estos
supuestos son:
1. Materia no arbitrable;
[Link] Arbitral contrario al orden público;
3. Cuando la parte recurrente pruebe cualquiera de las siguientes causales:
a. Que exista nulidad o anulabilidad de la cláusula arbitral o convenio arbitral,
conforme la Ley Civil;
b. Que se hubiera afectado al derecho a la defensa de una de las partes, durante
el procedimiento arbitral;
c. Que el Tribunal Arbitral se hubiera extralimitado manifiestamente en sus
facultades en el Laudo Arbitral, con referencia a una controversia no prevista
en la cláusula arbitral o en el convenio arbitral;
d. Que el Tribunal Arbitral se hubiera compuesto irregularmente.
Podremos decir en consecuencia que la finalidad de la anulación del laudo es, la de realizar un
control formal de todo el arbitraje, abarcando dicho control el sometimiento de las partes a
arbitraje desde la base del convenio arbitral, pasando por la designación e integración ex lege
del órgano arbitral, así como la notificación de su designación, además de la actuación arbitral
en los límites y según las nomas imperativas.
La impugnación en vía de recurso de nulidad, por un lado garantiza el derecho constitucional
de impugnación, y por el otro determina una situación jurídica inmodificable pues esta
resolución no admite recurso posterior alguno.
ARTS 111 AL 116 LEY 708
Ejecución Forzosa Del Laudo Arbitral. En este punto se hace manifiesta la colaboración
necesaria y exigible de la autoridad judicial al proceso arbitral, ésta intervención en forma de
colaboración puede manifestarse de dos formas:
o La primera cuando se solicita a la autoridad practicar un determinado medio de prueba
o promover una medida cautelar, y
o La segunda forma de participación es cuando la autoridad judicial ejecuta, ante el
incumplimiento, el laudo arbitral.
Por lo tanto, debe tenerse en cuenta que el laudo arbitral una vez ejecutoriado adquiere la
calidad de cosa juzgada, también, de título ejecutivo, pues se le asigna el valor de sentencia, y
consiguientemente le son absolutamente aplicables los preceptos destinados a la ejecución de
sentencias.
Al respecto, el Artículo 117, ha introducido la previsión de la ejecución judicial, como ejecución
forzosa del laudo arbitral; a su vez, se establece que ejecutoriado el Laudo Arbitral y vencido el
plazo fijado para su cumplimiento, la parte interesada podrá solicitar su ejecución forzosa ante
la autoridad judicial competente.
En ese mismo criterio el Artículo118, respecto a la solicitud de ejecución deja sentado que la
parte que solicite la ejecución de un Laudo Arbitral, acompañará a la demanda copias
autenticadas del:
1. Contrato principal que contenga la cláusula arbitral o convenio arbitral celebrado entre
las partes;
2. Laudo Arbitral y enmiendas, complementaciones y aclaraciones;
3. Comprobante o constancias escritas de notificación a las partes con el Laudo Arbitral.
ARTS 117 AL 119 LEY 708