Isaac Newton
Isaac Newton
Newton
Isaac Newton
Cautivado por el principio de los relojes de sol, aprendió a calcular no sólo la hora sino
también el día del mes, y a predecir acontecimientos como los solsticios y los equinoccios.
Incluso el viento lo fascinaba. Un día, cuando Newton tenía dieciséis años, se alzó una gran
tormenta, mientras la gente prudente buscaba refugio del viento, el joven realizó lo que
más tarde recordaría como su primer experimento científico. Primero saltó con el viento,
luego contra él. Comparando las distancias de los dos saltos, fue capaz de estimar la fuerza
del ventarrón.
Poco después, Newton fue llamado de la escuela para ocuparse de la granja de la familia.
Un viejo sirviente de confianza recibió la tarea de enseñarle todas las habilidades
necesarias, pero Newton nunca puso su corazón en el trabajo. Construía un molino de agua
en el arroyo -completo con presas y compuertas- mientras sus ovejas sin vigilar invadían
los campos de maíz del vecino. Su curiosidad, era ilimitada en asuntos de ciencias e
invenciones, pero no se extendía hasta la agricultura. Después de nueve meses, la familia
decidió que aquel curioso manipulador estuviera mejor en la escuela. El maestro de
Grantham, que insistía en que los talentos de Newton se estaban desperdiciando en la
granja, se ofreció a alojarlo en su propia casa. Así, en otoño de 1660, Newton regresó a
Grantham a fin de prepararse para la universidad. En junio del año siguiente estaba listo
para ir a Cambridge. Deseaba ya convertirse en profesor.
En Cambridge, Newton llenó su soledad con el estudio de una amplia variedad de temas,
que iban desde la astrología hasta la historia. Al final de su etapa de no graduado en 1664,
había descubierto también las matemáticas y la filosofía natural, un campo que abarcaba
los temas hoy conocidos como ciencias físicas. Newton se estaba preparando para empezar
el trabajo de posgraduado cuando su vida dio otro brusco giro. Inglaterra fue golpeada por
la peste bubónica, que se llevó consigo miles de vidas, sobre todo en ciudades como
Londres y Cambridge, cuyos sucios y atestados arrabales proporcionaban un caldo de
cultivo ideal para la enfermedad transmitida por las ratas. La universidad cerró
temporalmente mientras sus estudiantes huían a regiones rurales menos afectadas.
Newton regresó a Woolsthorpe, visitando Cambridge de tanto en tanto para usar su
biblioteca. Tranquilo al calor de Lincolnshire, puso a trabajar su poderoso intelecto en
diversos problemas científicos y matemáticos. Construyó la primera versión funcional de
un nuevo instrumento astronómico, el telescopio de reflexión, que usaba un espejo curvo
en vez de lentes para enfocar la luz. Desarrolló una nueva y poderosa rama de las
matemáticas llamada cálculo. Y efectuó el trabajo fundamental de su teoría de la
gravitación.
El relato popular del origen de esa teoría -que Newton la concibió en el verano de 1666 tras
ver caer una manzana de un árbol- es imposible de confirmar, pero la tradición ha
señalado un árbol de la granja familiar como aquel del que cayó la manzana. Cuando el
árbol murió en 1820, fue cortado a trozos, que fueron cuidadosamente conservados. En
cualquier caso, algo durante este período dirigió los pensamientos de Newton hacia la idea
de la ley universal de la gravitación. Su gran tratado Principios Matemáticos de Filosofía
Natural (Principia), publicado en 1687 presenta los estudios de Newton durante más de
veinte años en relación a la mecánica terrestre y celeste. Allí enuncia la ley de gravitación:
dos cuerpos se atraen con una fuerza proporcional a sus masas e inversamente
proporciona al cuadrado de la distancia que las separa.
Cuando tenía 14 años, su padrastro (al que odiaba) murió y Newton regresó
a Woolsthorpe.
Desde los 12 años hasta que cumplió los 17, cursó estudios en la escuela
primaria en Grantham. En 1661, ingresó en el Trinity College de la
Universidad de Cambridge, donde estudió matemáticas bajo la dirección del
matemático Isaac Barrow.
La manzana
El famoso incidente de la manzana puede que sea el más famoso de su vida.
Ocurrió en 1666. Según su biógrafo, William Stukeley, Isaac Newton se
encontraba bajo la sombra de un manzano en su granja cuando del árbol
cayó un fruto. Fue entonces se le ocurrió la idea de la gravitación. Se
preguntó por qué la manzana desciende siempre perpendicularmente
respecto del [Link] manzana en cuestión le llevó a plantearse la existencia
de la gravedad, una fuerza universal de atracción de los cuerpos que según su
modelo podía expresarse como el producto de las masas de los dos cuerpos
dividido por el cuadrado de la distancia que los separa. Esta ley explicaría
por qué las órbitas de los planetas alrededor del Sol son elípticas, por qué la
Luna provoca las mareas y por qué los objetos caen al suelo.
Newton sentó las bases de nuestra era científica. Sus leyes del movimiento y
la teoría de la gravedad sustentan gran parte de la física moderna y la
ingeniería.
Newton además tuvo fama por su mal carácter y conflictos con otras
personas, en particular con Robert Hooke y Gottfried Leibniz.
REALIZAR TEST
Obras
De analysi per aequationes numero terminorum infinitas (1669)
Method of Fluxions (1671)
Of Natures Obvious Laws & Processes in Vegetation (1671–75)
De motu corporum in gyrum (1684)
Philosophiae naturalis principia mathematica (1687)
Opticks (1704)
Reports as Master of the Mint (1701–25)
Arithmetica universalis (1707)
Póstumas
Newton fue el primero en demostrar que las leyes naturales que gobiernan
el movimiento en la Tierray las que gobiernan el movimiento de los cuerpos celestes
son las mismas. Es, a menudo, calificado como el científico más grande de todos los
tiempos, y su obra como la culminación de la Revolución científica.
Newton comparte con Leibniz el crédito por el desarrollo del cálculo integral y
diferencial, que utilizó para formular sus leyes de la física. También contribuyó en
otras áreas de la matemática, desarrollando el teorema del binomio. El matemático y
físico matemático Joseph Louis Lagrange (1736 – 1813), dijo que "Newton fue el más
grande genio que ha existido y también el más afortunado dado que sólo se puede
encontrar una vez un sistema que rija el mundo."
Sumario
[ocultar]
1 Síntesis biográfica
o 1.1 Inicios
o 1.2 Muerte
1.2.1 Últimos años
2 Primeras contribuciones
3 Desarrollo del cálculo
4 Trabajos sobre la luz
5 Ley de gravitación universal
6 Las leyes de la Dinámica
7 Actuación política
8 Alquimia
9 Teología
10 Relación con otros científicos contemporáneos
11 Escritos de Newton
12 Bibliografía
Síntesis biográfica
Inicios
Isaac Newton nació un 4 de enero de 1643 en Woolsthorpe, Lincolnshire, Inglaterra.
Fue hijo de dos campesinos puritanos, aunque nunca llegó a conocer a su padre,
pues había muerto en Octubre de 1642. Cuando su madre volvió a casarse, lo dejó a
cargo de su abuela, con quien vivió hasta la muerte de su padrastro en 1653.
Realizó sus estudios en la Free Grammar School en Grantham y a los dieciocho años
ingresó en la Universidad de Cambridge para continuar sus estudios. Su primer tutor
oficial fue Benjamín Pulleyn. Newton nunca asistió regularmente a sus clases, ya que
su principal interés era la biblioteca. Se graduó en el Trinity College como un
estudiante mediocre debido a su formación principalmente autodidacta, leyendo
algunos de los libros más importantes de matemática y Filosofía natural de la época.
En 1663 Newton leyó la Clavis mathematicae de William Oughtred, la Geometría
de Descartes, de Frans van Schooten, la Óptica de Kepler, la Opera mathematica
de Viète, editadas por Van Schooten y, en 1664, la Aritmética de John Wallis, que le
serviría como introducción a sus investigaciones sobre las series infinitas, el teorema
del binomio y ciertas cuadraturas.
Se considera que Newton demostró agresividad ante sus contrincantes que fueron
principalmente, (pero no únicamente) Hooke, Leibniz y, en lo religioso, la Iglesia
de Roma. Cuando fue presidente de la Royal Society, fue descrito como un dictador
cruel, vengativo y busca-pleitos. Sin embargo, fue una carta de Robert Hooke, en la
que éste comentaba sus ideas intuitivas acerca de la gravedad, la que hizo que
iniciara de lleno sus estudios sobre la mecánica y la gravedad. Newton resolvió el
problema con el que Hooke no había podido y sus resultados los escribió en lo que
muchos científicos creen que es el libro más importante de la historia de la ciencia, el
Philosophiae naturalis principia mathematica.
En 1693 sufrió una gran crisis psicológica, causante de largos periodos en los que
permaneció aislado, durante los que no comía ni dormía. En esta época sufrió
depresión y arranques de paranoia. Mantuvo correspondencia con su amigo, el
filósofo John Locke, en la que, además de contarle su mal estado, lo acusó en varias
ocasiones de cosas que nunca hizo. Algunos historiadores creen que la crisis fue
causada por la ruptura de su relación con su discípulo Nicolás Fatio de Duillier; la
mayoría, sin embargo, opina que en esta época Newton se había envenenado al
hacer sus experimentos alquímicos. Después de escribir los Principia abandonó
Cambridge mudándose a Londres donde ocupó diferentes puestos públicos de
prestigio siendo nombrado Preboste del Rey, magistrado de Charterhouse y director
de la Casa de Moneda.
Muerte
Últimos años
Los últimos años de su vida se vieron ensombrecidos por la desgraciada controversia,
de envergadura internacional, con Leibniz a propósito de la prioridad de la invención
del nuevo análisis. Acusaciones mutuas de plagio, secretos disimulados en
criptogramas, cartas anónimas, tratados inéditos, afirmaciones a menudo subjetivas
de amigos y partidarios de los dos gigantes enfrentados, celos manifiestos y esfuerzos
desplegados por los conciliadores para aproximar a los clanes adversos, sólo
terminaron con la muerte de Leibniz en 1716.
Padeció durante sus últimos años diversos problemas renales, incluyendo atroces
cólicos nefríticos, sufriendo uno de los cuales moriría -tras muchas horas de delirio- la
noche del 31 de marzo de 1727 (calendario gregoriano). Fue enterrado en la abadía
de Westminster junto a los grandes hombres de Inglaterra.
«No sé cómo puedo ser visto por el mundo, pero en mi opinión, me he comportado como un
niño que juega al borde del mar, y que se divierte buscando de vez en cuando una piedra más
pulida y una concha más bonita de lo normal, mientras que el gran océano de la verdad se
exponía ante mí completamente desconocido.»
Fue respetado durante toda su vida como ningún otro científico, y prueba de ello
fueron los diversos cargos con que se le honró: en 1689 fue elegido miembro del
Parlamento, en 1696 se le encargó la custodia de la Casa de la Moneda, en 1703 se
le nombró presidente de la Royal Society y finalmente en 1705 recibió el título de Sir
de manos de la Reina Ana.
Primeras contribuciones
Desde finales de 1664 trabajó intensamente en diferentes problemas matemáticos.
Abordó entonces el teorema del binomio, a partir de los trabajos de John Wallis, y
desarrolló un método propio denominado cálculo de fluxiones. Poco después regresó
a la granja familiar a causa de una epidemia de peste bubónica.
Retirado con su familia durante los años 1665-1666, conoció un período muy intenso
de descubrimientos, entre los que destaca la ley del inverso del cuadrado de la
gravitación, su desarrollo de las bases de la mecánica clásica, la formalización del
método de fluxiones y la generalización del teorema del binomio, poniendo además de
manifiesto la naturaleza física de los colores. Sin embargo, guardaría silencio durante
mucho tiempo sobre sus descubrimientos ante el temor a las críticas y el robo de sus
ideas. En 1667 reanudó sus estudios en Cambridge.
Newton y Leibniz protagonizaron una agria polémica sobre la autoría del desarrollo de
esta rama de la matemática. Los historiadores de la ciencia consideran que ambos
desarrollaron el cálculo independientemente, si bien la notación de Leibniz era mejor y
la formulación de Newton se aplicaba mejor a problemas prácticos. La polémica
dividió aún más a los matemáticos británicos y continentales, sin embargo esta
separación no fue tan profunda como para que Newton y Leibniz dejaran de
intercambiar resultados. Newton abordó el desarrollo del cálculo a partir de la
geometría analítica desarrollando un enfoque geométrico y analítico de las derivadas
matemáticas aplicadas sobre curvas definidas a través de ecuaciones. Newton
también buscaba cómo cuadrar distintas curvas, y la relación entre la cuadratura y la
teoría de tangentes. Después de los estudios de Roberval, Newton se percató de que
el método de tangentes podía utilizarse para obtener las velocidades instantáneas de
una trayectoria conocida.
En 1704 Newton escribió su obra más importante sobre óptica, Opticks, en la que
exponía sus teorías anteriores y la naturaleza corpuscular de la luz, así como un
estudio detallado sobre fenómenos como la refracción, la reflexión y la dispersión de
la luz.
Con una simple ley, Newton dio a entender los fenómenos físicos más importantes del
universo observable, explicando las tres leyes de Kepler. La ley de la gravitación
universal descubierta por Newton se escribe:
Sugiere que la fuerza centrípeta hacia el Sol varía en razón inversa al cuadrado de las
distancias. Newton contesta que él nunca había oído hablar de estas hipótesis. En
otra carta de Hooke, escribe:
“Nos queda ahora por conocer las propiedades de una línea curva... tomándole a todas las
distancias en proporción cuadrática inversa.” En otras palabras, Hooke deseaba saber cuál es
la curva resultante de un objeto al que se le imprime una fuerza inversa al cuadrado de la
distancia. Hooke termina esa carta diciendo: “No dudo que usted, con su excelente método,
encontrará fácilmente cuál ha de ser esta curva.”
Sin embargo, la gravitación universal es mucho más que una fuerza dirigida hacia el
Sol. Es también un efecto de los planetas sobre el Sol y sobre todos los objetos del
Universo. Newton intuyó fácilmente a partir de su tercera ley de la dinámica que si un
objeto atrae a un segundo objeto, este segundo también atrae al primero con la
misma fuerza. Newton se percató de que el movimiento de los cuerpos celestes no
podía ser regular. Afirmó:
“los planetas ni se mueven exactamente en elipses, ni giran dos veces según la misma órbita”.
Para Newton, ferviente religioso, la estabilidad de las órbitas de los planetas implicaba
reajustes continuos sobre sus trayectorias impuestas por el poder divino.
Las leyes de la Dinámica
Otro de los temas tratados en los Principia fueron las tres leyes de la Dinámica
o Leyes de Newton, en las que explicaba el movimiento de los cuerpos así como sus
efectos y causas. Éstas son:
En esta ley, Newton afirma que un cuerpo sobre el que no actúan fuerzas extrañas (o
las que actúan se anulan entre sí) permanecerá en reposo o moviéndose a velocidad
constante.
Esta idea, que ya había sido enunciada por Descartes y Galileo, suponía romper con
la física aristotélica, según la cual un cuerpo sólo se mantenía en movimiento mientras
actuara una fuerza sobre él.
Esta ley explica las condiciones necesarias para modificar el estado de movimiento o
reposo de un cuerpo. Según Newton estas modificaciones sólo tienen lugar si se
produce una interacción entre dos cuerpos, entrando o no en contacto (por ejemplo, la
gravedad actúa sin que haya contacto físico).
F = m * a,
Siendo F la fuerza (medida en newtons) que hay que aplicar sobre un cuerpo de masa
m para provocar una aceleración a.
"Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria; las acciones mutuas
de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentidos opuestos"
Después de haber sido profesor durante cerca de treinta años, Newton abandonó su
puesto para aceptar la responsabilidad de Director de la Moneda en 1696. Durante
este periodo fue un incansable perseguidor de falsificadores, a los que enviaba a la
horca, y propuso por primera vez el uso del oro como patrón monetario. Durante los
últimos treinta años de su vida, abandonó prácticamente toda actividad científica y se
consagró progresivamente a los estudios religiosos. Fue elegido presidente de la
Royal Society en 1703 y reelegido cada año hasta su muerte.
En 1705 fue nombrado caballero por la reina Ana, como recompensa a los servicios
prestados a Inglaterra.
Alquimia
Newton dedicó muchos esfuerzos al estudio de la alquimia. Escribió más de un millón
de palabras sobre este tema, algo que tardó en saberse ya que la alquimia era ilegal
en aquella época. Como alquimista, Newton firmó sus trabajos como Jeova Sanctus
Unus, que se interpreta como un lema anti-trinitario: Jehová único santo, siendo
además un anagrama del nombre latinizado de Isaac Newton, Isaacus Neuutonus -
Ieova Sanctus Unus.
El primer contacto que tuvo con la alquimia fue a través de Isaac Barrow y Henry
More, intelectuales de Cambridge. En 1669 redactó dos trabajos sobre la alquimia,
Theatrum Chemicum y The Vegetation of Metals. En este mismo año fue nombrado
profesor Lucasiano de Cambridge. También es conocida su aficiliación a la
Rosacruz[cita requerida] figurando sus notas en el margen de una edición original de
la Fama Fraternitatis.
En 1680 empezó su más extenso escrito alquímico, Index Chemicus, el cual sobresale
por su gran organización y sistematización. En 1692 escribió dos ensayos, de los que
sobresale De Natura Acidorum, en donde discute la acción química de los ácidos por
medio de la fuerza atractiva de sus moléculas. Es interesante ver cómo relaciona la
alquimia con el lenguaje físico de las fuerzas.
Teología
Newton fue profundamente religioso toda su vida. Hijo de padres puritanos, dedicó
más tiempo al estudio de la Biblia que al de la ciencia. Un análisis de todo lo que
escribió Newton revela que de unas 3.600.000 palabras solo 1.000.000 se dedicaron a
las ciencias, mientras que unas 1.400.000 tuvieron que ver con teología. Se conoce
una lista de cincuenta y ocho pecados que escribió a los 19 años en la cual se puede
leer "Amenazar a mi padre y madre Smith con quemarlos y a la casa con ellos".
Newton era arrianista y creía en un único Dios, Dios Padre. En cuanto a los trinitarios,
creía que habían cometido un fraude a las Sagradas Escrituras y acusó a la Iglesia de
Roma de ser la bestia del Apocalipsis. Por estos motivos se entiende por qué eligió
firmar sus más secretos manuscritos alquímicos como Jehová Sanctus Unus: Jehová
Único Dios. Relacionó sus estudios teológicos con los alquímicos y creía que Moisés
había sido un alquimista. Su ideología antitrinitaria le causó problemas, ya que
estudiaba en el Trinity College en donde estaba obligado a sostener la doctrina de la
Trinidad. Newton viajó a Londres para pedirle al rey Carlos II que lo dispensara de
tomar las órdenes sagradas y su solicitud le fue concedida.
Por desgracia, las disputas en materia de óptica y gravitación agriaron las relaciones
entre ambos hombres. Newton llegó al extremo de eliminar de sus Principios
matemáticos toda referencia a Hooke. Un especialista asegura que también intentó
borrar de los registros las contribuciones que éste había hecho a la ciencia. Además,
los instrumentos de Hooke —muchos elaborados artesanalmente—, buena parte de
sus ensayos y el único retrato auténtico suyo se esfumaron una vez que Newton se
convirtió en presidente de la Sociedad Real. A consecuencia de lo anterior, la fama de
Hooke cayó en el olvido, un olvido que duraría más de dos siglos, al punto que no se
sabe hoy día donde se halla su tumba.
Escritos de Newton
Method of Fluxions (1671)
Philosophiae naturalis principia mathematica (1687)
Opticks (1704)
Arithmetica Universalis (1707)
Bibliografía
Christianson, G.E. (1984): In the Presence of Creator, Isaac Newton and His
Times. The Free Press. ISBN 0-02-905190-8 [Newton (2 vol.).
Salvat Editores, S.A. Biblioteca Salvat de Grandes Biografías, 99 y 100. 625 págs.
Barcelona, 1987 ISBN 84-345-8244-9 e ISBN 84-345-8245-7]
Gardner, M. (2001): Isaac Newton, alquimista y fundamentalista. En: Did Adam
and Eve Have Navels?: Debunking Pseudoscience W.W. Norton & Company. 333
págs. ISBN 0-393-04963-9
------¿Tenían ombligo Adán y Eva?. Editorial Debate. 384 págs. Barcelona, 2001
ISBN 84-8306-455-3]
Westfall, R.S. (1980): Never at Rest. Cambridge University Press. 908 págs. ISBN
0-521-27435-4
Westfall, R.S. (1993): The life of Isaac Newton. Cambridge University Press. 328
págs. ISBN 0-521-43252-9 .
-------Isaac Newton, una vida. Cambridge University Press. 320 págs. Madrid, 2001
ISBN 84-8323-173-5 Versión resumida de Never at Rest, centrada en la biografía
más que en la obra.
White, M. (1997): Isaac Newton: The Last Sorcercer. Addison-Wesley, Helix
books. 402 págs. Reading, Mass. ISBN 0-201-48301-7
Las enseñanzas de Isaac Newton
“No sé lo que el mundo pensará de mí, pero a mí me parecer soy tan solo un muchacho
que juega en la playa y se divierte al encontrar un canto rodado o una concha más
hermosa que lo ordinario, mientras el gran océano de la verdad yace ante mis ojos sin
descubrir". I. Newton
Esta era la idea que tenía de sí Isaac Newton al final de su larga vida. Sin embargo, sus
sucesores, afirman que Newton ha sido un verdadero genio, del cual tenemos mucho
para aprender.
Un observador atento.
Isaac Newton nació el día de Navidad de 1642, año en que muere Galileo. Newton, que
era un niño bastante delgaducho para los bruscos juegos de la época, se divertía
observando los misterios de la luz y los empezó a aplicar en la construcción de linternas
para asustar durante la noche, juguetes mecánicos, un molino que molía trigo, relojes
de sol y un reloj de madera que marchaba automáticamente. Aparte de estas evidentes
muestras de talento, Newton leía mucho y apuntaba en su cuaderno todas las recetas
misteriosas y todos los fenómenos extraños que se producían ante sus ojos. Un
verdadero observador atento, una cualidad que aún podemos ver en muchos niños….
Sobre hombros de gigantes.
Se atribuyen a Newton las siguientes palabras: "Si he ido algo más lejos que los otros,
ello es debido a que me coloqué sobre los hombros de gigantes". Entre los más grandes
de estos gigantes se hallaban Descartes, Kepler y Galileo. De Descartes, Newton heredó
la Geometría analítica, en la que al principio encontró dificultades; de Kepler, las tres
leyes fundamentales del movimiento planetario descubiertas empíricamente después de
22 años de cálculos sobrehumanos, mientras que de Galileo heredó las dos primeras de
las tres leyes del movimiento que iban a ser la piedra angular de su propia dinámica.
Pero únicamente con ladrillos no se hace una casa; Newton fue el arquitecto de la
dinámica y de la mecánica celeste. Algo más para aprender del gran Isaac: ser humilde,
apoyarse en los saberes de los demás y reconstruir desde allí.
El maestro de Newton en Matemática fue nada menos que el doctor Isaac Barrow (1630-
1677), un teólogo y matemático de quien se dice que pese a su originalidad y brillantez
en la Matemática, tuvo “la desgracia” de ser una pequeña estrella al lado del sol que
luego fue Newton. Barrow, con grandeza, reconoció que alguien más grande que él
había llegado y en un momento estratégico de 1669 renunció su cátedra de Matemática
en favor de su incomparable discípulo. Las conferencias sobre Geometría de Barrow se
ocupan entre otras cosas de sus propios métodos para calcular áreas y trazar tangentes
a curvas, que son esencialmente los problemas claves de los Cálculos integral y
diferencial, y no queda duda alguna que esas conferencias inspiraron a Newton en sus
trabajos. Otros hombros sobre los cuales apoyarse...los maestros, verdaderas musas de
muchos alumnos.
La madurez de su genio.
Los años 1684-86 marcan una de las grandes épocas en la historia del pensamiento
humano. Incitado por su amigo Edmond Halley, quien era muy hábil a la hora de
descubrir cometas y luminarias, Newton consintió al fin redactar su publicación sobre
descubrimientos astronómicos y dinámicos. Probablemente nadie ha pensado tan
profundamente y con tanta intensidad como Newton lo hizo para escribir
sus Philosophiae Naturalís Principia Mathematica (Principios matemáticos de filosofía
natural), creó toda una matemática para poder hacerlo. En 1686, los Principia fueron
presentados en la Royal Society e impresos gracias a Halley. El espíritu que anima toda
la obra es la dinámica de Newton, su ley de la gravitación universal y la aplicación de
ambas al sistema solar, "el sistema del mundo". Aunque el Cálculo deja paso a la
demostración geométrica sintética, Newton afirmó que lo utilizó para obtener sus
resultados, y luego procedió a revisar en la forma geométrica las pruebas proporcionadas
por el cálculo, de modo que sus contemporáneos pudieran comprender más fácilmente
el tema principal: la armonía dinámica del cielo.
¿Plagio o casualidad?
Alrededor de 1693, Newton oyó decir por primera vez que el Cálculo infinitesimal era
bien conocido en el continente y que era atribuido comúnmente a Leibniz. Por aquel
entonces, ambos se hallaban aún en términos cordiales. Sus "amigos" respectivos,
completamente ignorantes sobre el tema, no habían aún empujado a uno contra el otro
para que se acusaran de plagiarios en la invención del Cálculo, y hasta de otras cosas
peores, en la querella más vergonzosa acerca de la prioridad que registra la historia de
la Matemática. Newton reconocía los méritos de Leibniz y Leibniz reconocía los de
Newton, y en esta fase pacífica de su amistad ninguno pensó, ni por un momento, que
el otro le hubiera robado la más mínima idea acerca del Cálculo infinitesimal. Sin
embargo, posteriormente cuando el hombre de la calle, se dio vaga cuenta de que
Newton había hecho algo extraordinario en el campo de la Matemática, la cuestión
respecto a quién inventó el Cálculo, constituyó una cuestión de celos nacionales, y todo
se transformó en una cuestión de bandos, una división que sabemos no suma a la hora
de llegar a un acuerdo, más bien todo lo contrario. De hecho, la consecuencia más directa
fue que la soberbia Inglaterra vio marchitar su Matemática durante todo un siglo después
de la muerte de Newton, mientras que Suiza y Francia, más progres, siguieron la
dirección de Leibniz y desarrollaron su sencilla forma de escribir el Cálculo,
perfeccionaron la cuestión y la hicieron simple, pudiendo aplicarla a diversas
investigaciones.
En 1696, Johann Bernoulli y Leibniz lanzaron dos desafíos a los matemáticos de Europa.
El primero aún conserva su importancia; el segundo fue más trivial. Supongamos dos
puntos fijados al azar en un plano vertical. ¿Cuál es la forma de la curva que una partícula
debe seguir, sin fricción, bajo la influencia de la gravedad, para pasar del punto superior
al inferior en el menor tiempo? Este es el problema de la Curva Braquistócrona o del
tiempo mínimo.
Después de que el problema tuvo en jaque a los matemáticos de Europa durante seis
meses, Newton oyó hablar de él por primera vez el 29 de enero de 1696, cuando un
amigo se lo comunicó y así fue como resolvió los dos problemas, rapidamente después
de cenar al regresar del trabajo. Al día siguiente comunicó sus
soluciones anónimamente a la Royal Society; pero a pesar de todas sus precauciones,
no pudo ocultar su identidad. Al ver la solución, Bernoulli exclamó inmediatamente:
"Ah, reconozco al león por su garra", aunque nadie dijera su nombre todos sabían que
el León, Newton ,lo había logrado.
Una segunda prueba de la brillantez de Newton fue dada en 1716, cuando tenía 74
años. Leibniz propuso un problema a los matemáticos europeos, que a él le pareció
particularmente difícil, dirigiéndose a Newton en particular. Newton lo recibió y lo
resolvió esa misma tarde.
En toda la historia de la Matemática Newton no ha tenido superior, ni quizá
igual, en la capacidad para concentrar toda su inteligencia sobre un problema
difícil. Muchos de nosotros lo atribuimos a su genio, sin embargo él ha dicho:
“Si he hecho descubrimientos invaluables ha sido más por tener paciencia que
cualquier otro talento” y creo que esa es una buena enseñanza para
recordar…paciencia y perseverancia a la hora de resolver problemas.
El recuerdo de sus últimos días es más humano y conmovedor. El padre del cálculo
fue paradójicamente, torturado por cálculos aunque de otro tipo, algo que soportó sin
quejarse, y dicen que siempre tuvo palabras de simpatía para quienes lo rodeaban y
cuidaban. Murió pacíficamente, el 20 de marzo de 1727, a los 85 años. Fue enterrado
en la Abadía de Westminster en Londres, y por supuesto no pude dejar de ir a rendir
tributo a este grande, del cual he aprendido tanto.
Isaac Newton
Rosimar Gouveia
Isaac Newton fue uno de los más grandes científicos de la historia. Figura multifacética,
contribuyó en diversas áreas de la física, la matemática, la astronomía, la filosofía y la
teología.
Famoso por la ley de gravitación universal, también enunció las leyes del movimiento.
Entre otras contribuciones, Newton describió los fenómenos ópticos como la naturaleza y
la descomposición de la luz y el color de los cuerpos, desarrolló el cálculo diferencial e
integral y construyó un telescopio de reflexión.
Fue bautizado con el mismo nombre del padre, quien murió poco antes de él nacer. Su
madre, Hannah Ayscough Newton, se casó nuevamente y dejó a Isaac al cuidado de sus
abuelos. Isaac regresa con su madre cuando su padrastro muere para encargarse de las
tierras de la familia. Sin embargo, no demostró ninguna capacidad para tal labor.
En 1661 ingresó en la Trinity College, en Cambridge. A pesar de que el currículo en
Cambridge se basaba en la filosofía de Aristóteles, Newton se dedicó al estudio de otros
autores ligados a la filosofía mecánica.
Estudió las obras de Galileo Galilei y de René Descartes y las leyes sobre el sistema
planetario de Kepler, entre otros.
En este período de aislamiento, tuvo la oportunidad de buscar soluciones para todos los
cuestionamientos que había comenzado a hacer cuando estudiaba en Cambridge. De esta
época son el método de las series infinitas (binomio de Newton) y la base del cálculo
diferencial e integral.
Hizo experimentos con prismas, lo que lo llevó a la teoría de los colores y comenzó a
construir el telescopio de reflexión. También estudió el movimiento circular y analizó las
fuerzas relacionadas con ese movimiento. Aplicó este análisis al movimiento de la Luna y
de los planetas en relación al Sol, lo que sería la base para la ley de gravitación universal.
También desempeñó actividades fuera del medio académico. En 1696 fue nombrado
superintendente de la Casa de la Moneda y director de la misma en 1699.
En 1704 publicó Optiks, que alcanzó gran éxito entre el público por su lenguaje más
accesible.
En 1705 le es conferida la Orden de caballero por la reina Ana, pasando a llamarse sir Isaac
Newton.
Óptica (1704)
Óptica, originalmente titulado Optiks, también conocido como Tratado de las reflexiones,
refracciones, inflexiones y colores de la luz, fue publicado en 1704. En este trabajo presenta
el resultado de sus investigaciones sobre la luz y la óptica.
Método de las fluxiones y series infinitas, cuyo título original es Method of Fluxions, es una
obra completada en 1671, pero publicada en 1736. En ella, Newton desarrolló el cálculo,
siendo fluxions lo que hoy se conoce como derivadas.
Sobre Isaac Newton se han creado varios mitos y leyendas, que se han sembrado en el
imaginario popular. Este hombre tan prolífico siempre ha sido blanco de curiosidades
llamativas.
Anécdota de la manzana
Hacia el final de sus días, Newton contó la anécdota de la manzana unas cuatro veces, pero
esta se volvió conocida en el siglo XIX. Newton le contó a un amigo que mientras estaba
contemplado su jardín, vio caer una manzana y se preguntó: “¿Por qué debe siempre caer la
manzana perpendicular al piso? ¿Por qué no va hacia arriba o hacia los lados, sino
constantemente al centro de la tierra? Seguramente es porque la tierra lo atrae”. Y de aquí
surgió la noción de la gravedad.
Por cierto, que la famosa idea de que la manzana cayó sobre la cabeza de Newton fue un
invento del padre del primer ministro inglés Benjamin Israeli, Isaac Israeli.
Isaac Newton ha pasado a la historia por ser un gran científico, calificado por
muchos como el mayor científico de todos los tiempos. A él le debemos el
descubrimiento de la ley de la gravedad, pero lo cierto es que este científico hizo
muchos más descubrimientos e inventos.
El cañón orbital
Teoría de la refrigeración
En 1700 Newton formuló una teoría sobre el enfriamiento que a día de hoy es
la base de todos los sistemas de refrigeración, desde los de uso doméstico hasta
los que se emplean en centrales nucleares.
Newton fue siempre un hombre solitario, pero un gran amante de los animales y
tenía varios perros y gatos. Para facilitar la entrada y salida de las mascotas el
científico encargó a un carpintero que hiciera un agujero en la parte inferior de la
puerta, creando así la primera puerta gatera.
Las 3 leyes del movimiento
Sin lugar a duda una de las teorías más conocidas de Newton es la de las leyes del
movimiento, que están en el origen de la ley de la gravitación. El descubrimiento de
la inercia, la fuerza y la acción y reacción supusieron un gran avance en el campo
de la física.
Newton además de un gran científico era un gran lector y durante sus primeros años
de vida llevó a cabo un cuidadoso estudio de la Biblia, que le llevó a ser también
un importante teólogo. En base a todo lo que había leído, Newton elaboró su
propia teoría para el fin del mundo, que según él debería producirse algo más allá
del 2060.
La piedra filosofal
Sin lugar a duda, una de las teorías más conocidas de Newton es la de las
Leyes del movimiento, que están en el origen de la Ley de la gravitación. El
descubrimiento de la inercia, la fuerza y la acción y reacción supusieron
un gran avance en el campo de la física.
Monedas imposibles de falsificar
La falsificación era un problema que estaba a la orden del día en la
Inglaterra de finales de 1600. Tan grave era que traía verdaderas
consecuencias al país, llevándolo en muchos momentos a auténticas crisis.
El problema quedó suavizado con la introducción de un tipo muy especial de
monedas imposibles de falsificar. Un invento que todo el imperio británico
agradeció a este gran inventor.
Curiosamente, además de los grandes inventos y descubrimientos que
realizó para la ciencia, Isaac Newton también tuvo otras ocurrencias más
simples, pero que también han pasado de una u otra forma a la historia.
Puertas para mascotas
¿Sabías que fue Newton quien inventó las portezuelas para perros y
gatos? Efectivamente, se sabe que este científico fue una persona muy tímida
en vida y que nunca se casó, pero era un gran amante de los
animales (convivía con gran cantidad de perros y gatos). Así que éste fue
otro de los inventos que Newton dejó para la posteridad, por muy poca
cosa que parezca para alguien de su intelecto.
El fin del mundo
Cabe destacar que este inventor, a pesar de ser un hombre de ciencia,
también estuvo muy interesado en cuestiones donde la razón tenía
menos peso. Por ejemplo, estuvo años ocupado en intentar crear la
denominada Piedra filosofal, una piedra con poderes ocultos. Además,
escribió teorías sobre el fin del mundo, basándose en la lectura de la Biblia.
Según sus cálculos, el mundo llegará a su fin alrededor del año 2060.
El cañón orbital