Ley N' 19253
Ley N' 19253
253
Proyecto de ley:
TITULO I
Párrafo 1
Principios Generales
Art. 1. El Estado reconoce que los indígenas de Chile son los descendientes de las agrupaciones
humanas que existen en el territorio nacional desde tiempos precolombinos, que conservan
manifestaciones étnicas y culturales propias siendo para ellos la tierra el fundamento principal de
su existencia y cultura.
El Estado reconoce como principales etnias indígenas de Chile a: la Mapuche, Aimara, Rapa Nui o
Pascuenses, la de las comunidades Atacameñas, Quechuas y Collas del norte del país, las
comunidades Kawaskhar o Alacalufe y Yámana o Yagún de los canales australes. El Estado valora
su existencia por ser parte esencial de la Nación chilena, así como su integridad y desarrollo, de
acuerdo a sus costumbres y valores.
Párrafo 2
De la calidad de Indígena
Art. 2. Se considerarán indígenas para efectos de esta ley, las personas de nacionalidad chilena
que se encuentren en los siguientes casos:
a) Los que sean hijos de padre o madre indígena, cualquiera sea la naturaleza de su filiación,
inclusive la adoptiva;
Se entenderá por hijos de padre o madre indígena a quienes desciendan de habitantes originarios
de las tierras identificadas en el artículo 12, números 1 y 2.
b) Los descendientes de las etnias indígenas que habitan el territorio nacional, siempre que posean
a lo menos un apellido indígena;
Un apellido no indígena será considerado indígena, para los efectos de esta ley, si se acredita su
procedencia indígena por tres generaciones, y
c) Los que mantengan rasgos culturales de alguna etnia indígena, entendiéndose por tales la
práctica de normas de vida, costumbres o religión de estas etnias de un modo habitual o cuyo
cónyuge sea indígena. En estos casos, será necesario, además, que se auto identifiquen como
indígenas.
Todo aquel que tenga interés en ello, mediante el mismo procedimiento y ante el Juez de Letras
respectivo, podrá impugnar la calidad de indígena que invoque otra persona, aunque tenga
certificado.
Art. 4. Para todos los efectos legales, la posesión notoria del estado civil de padre, madre, cónyuge
o hijo se considerará como título suficiente para constituir en favor de los índigenas los mismos
derechos y obligaciones que, conforme a las leyes comunes, emanen de la filiación legítima y del
matrimonio civil. Para acreditarla bastará la información testimonial de parientes o vecinos, que
podrá rendirse en cualquier gestión judicial, o un informe de la Corporación suscrito por el Director.
Se entenderá que la mitad de los bienes pertenecen al marido y la otra mitad a su cónyuge, a
menos que conste que los terrenos han sido aportados por sólo uno de los cónyuges.
Art. 5. Todo aquel que, atribuyéndose la calidad de indígena sin serlo, obtenga algún beneficio
económico que esta ley consagra sólo para los indígenas, será castigado con las penas
establecidas en el artículo 467 del Código Penal.
Art. 6. Los censos de población nacional deberán determinar la población indígena existente en el
país.
Párrafo 3
Art. 7. El Estado reconoce el derecho de los indígenas a mantener y desarrollar sus propias
manifestaciones culturales, en todo lo que no se oponga a la moral, a las buenas costumbres y al
orden público.
El Estado tiene el deber de promover las culturas indígenas, las que forman parte del patrimonio de
la Nación chilena.
Párrafo 4
De la Comunidad Indígena
Art. 9. Para los efectos de esta ley se entenderá por Comunidad Indígena, toda agrupación de
personas pertenecientes a una misma etnia indígena y que se encuentren en una o más de las
siguientes situaciones:
Art. 10. La constitución de las Comunidades Indígenas será acordada en asamblea que se
celebrará con la presencia del correspondiente notario, oficial del Registro Civil o Secretario
Municipal.
Una copia autorizada del acta de constitución deberá ser depositada en la respectiva Subdirección
Nacional, Dirección Regional u Oficina de Asuntos Indígenas de la Corporación, dentro del plazo de
treinta días contados desde la fecha de la Asamblea, debiendo, el Subdirector Nacional, Director
Regional o Jefe de la Oficina, proceder a inscribirla en el Registro de Comunidades Indígenas,
informando a su vez, a la Municipalidad respectiva.
La Comunidad Indígena gozará de personalidad jurídica por el solo hecho de realizar el depósito
del acta constitutiva. Cualquier persona que tenga interés en ello podrá solicitar a la Corporación el
otorgamiento de un certificado en el que conste esta circunstancia.
Art. 11. La Corporación no podrá negar el registro de una Comunidad Indígena. Sin embargo,
dentro del plazo de treinta días contados desde la fecha del depósito de los documentos, podrá
objetar la constitución de la Comunidad Indígena si no se hubiere dado cumplimiento a los
requisitos que la ley y el reglamento señalan para su formación y para la aprobación de sus
estatutos, todo lo cual será notificado por carta certificada al presidente del directorio de la
respectiva Comunidad Indígena.
La Comunidad Indígena deberá subsanar las observaciones efectuadas dentro del plazo de ciento
veinte días contados desde la recepción de la carta certificada. Si así no lo hiciere, la personalidad
jurídica caducará por el solo ministerio de la ley y los miembros de la directiva responderán
solidariamente por las obligaciones que la Comunidad Indígena hubiere contraído en ese lapso.
TITULO II
DEL RECONOCIMIENTO, PROTECCION Y DESARROLLO DE LAS TIERRAS INDIGENAS
Párrafo 1
c) Cesiones gratuitas de dominio efectuadas conforme a la ley Nº 4.169, de 1927; ley No. 4.802, de
1930; decreto supremo No. 4.111, de 1931; ley No. 14.511, de 1961, y ley No. 17.729, de 1972, y
sus modificaciones posteriores.
d) Otras formas que el Estado ha usado para ceder, regularizar, entregar o asignar tierras a
indígenas, tales como, la ley No. 16.436, de 1966; decreto ley No. 1.939, de 1977, y decreto ley
No. 2.695, de 1979, y
e) Aquellas que los beneficiarios indígenas de las leyes No. 15.020, de 1962, y No. 16.640, de
1967, ubicadas en las Regiones VIII, IX y X, inscriban en el Registro de Tierras Indígenas, y que
constituyan agrupaciones indígenas homogéneas lo que será calificado por la Corporación.
2. Aquellas que históricamente han ocupado y poseen las personas o comunidades mapuches,
aimaras, rapa nui o pascuenses, atacameñas, quechuas, collas, kawaskhar y yámana, siempre que
sus derechos sean inscritos en el Registro de Tierras Indígenas que crea esta ley, a solicitud de las
respectivas comunidades o indígenas titulares de la propiedad.
3. Aquellas que, proviniendo de los títulos y modos referidos en los números precedentes, se
declaren a futuro pertenecientes en propiedad a personas o comunidades indígenas por los
Tribunales de Justicia.
4. Aquellas que indígenas o sus comunidades reciban a título gratuito del Estado. La propiedad de
las tierras indígenas a que se refiere este artículo, tendrá como titulares a las personas naturales
indígenas o a la comunidad indígena definida por esta ley.
La propiedad de las tierras indígenas a que se refiere este artículo, tendrá como titulares a las
personas naturales indígenas o a la comunidad indígena definida por esta ley.
Art. 13. Las tierras a que se refiere el artículo precedente, por exigirlo el interés nacional, gozarán
de la protección de esta ley y no podrán ser enajenadas, embargadas, gravadas, ni adquiridas por
prescripción, salvo entre comunidades o personas indígenas de una misma etnia. No obstante, se
permitirá gravarlas, previa autorización de la Corporación. Este gravamen no podrá comprender la
casa-habitación de la familia indígena y el terreno necesario para su subsistencia.
Igualmente las tierras cuyos titulares sean Comunidades Indígenas no podrán ser arrendadas,
dadas en comodato, ni cedidas a terceros en uso, goce o administración.
Las de personas naturales indígenas podrán serlo por un plazo no superior a cinco años. En todo
caso, éstas con la autorización de la Corporación, se podrán permutar por tierras de no indígenas,
de similar valor comercial debidamente acreditado, las que se considerarán tierras indígenas,
desafectándose las primeras.
Los actos y contratos celebrados en contravención a este artículo adolecerán de nulidad absoluta.
Art. 14. Tanto en las enajenaciones entre indígenas como en los gravámenes a que se refiere el
artículo anterior, el titular de la propiedad deberá contar con la autorización establecida en el
artículo 1.749 del Código Civil a menos que se haya pactado separación total de bienes y, en caso
de no existir matrimonio civil, deberá contar con la autorización de la mujer con la cual ha
constituido familia. La omisión de este requisito acarreará la nulidad del acto.
Art. 15. La Corporación abrirá y mantendrá un Registro Público de Tierras Indígenas. En este
Registro se inscribirán todas las tierras a que alude el artículo 12 de esta ley. Su inscripción
acreditará la calidad de tierra indígena. La Corporación podrá denegar esta inscripción por
resolución fundada.
Los Conservadores de Bienes Raíces deberán enviar al citado Registro, en el plazo de treinta días,
copia de las inscripciones que realice y que recaigan sobre los actos o contratos a que alude el
artículo 13 de esta ley.
El Archivo General de Asuntos Indígenas, a que se refiere el artículo 30, otorgará copia gratuita de
los títulos de merced y comisarios para su inscripción en este Registro Público.
Art. 16. La división de las tierras indígenas provenientes de títulos de merced deberá ser solicitada
formalmente al Juez competente por la mayoría absoluta de los titulares de derechos hereditarios
residentes en ella. El Juez, sin forma de juicio y previo informe de la Corporación, procederá a
dividir el título común, entregando a cada indígena lo que le corresponda aplicando el derecho
consuetudinario de conformidad al artículo 54 de esta ley y, en subsidio, la ley común.
Sin perjuicio de lo anterior, en casos calificados, un titular de derechos hereditarios residente podrá
solicitar al Juez la adjudicación de su porción o goce, sin que ello signifique la división del resto del
título común. Dicha adjudicación importará la extinción de sus derechos hereditarios en el título
común restante. Asimismo, se extinguirán los derechos de la comunidad hereditaria respecto de la
porción o goce adjudicado.
Las controversias que se originen con ocasión de la división de un título común serán resueltas de
conformidad al procedimiento establecido en el artículo 56 de esta ley.
Los indígenas ausentes y los que sean titulares de derechos hereditarios sobre tierras indígenas
provenientes de títulos de merced en que se constituya una comunidad indígena o propiedad
individual, de acuerdo a esta ley y no desearen libre y voluntariamente pertenecer a ella o no sean
adjudicatarios de hijuelas, podrán solicitar al Juez con informe de la Corporación, el reconocimiento
de sus derechos, los que una vez determinados se pagarán en dinero siguiendo el procedimiento
señalado en el artículo 1 transitorio de esta ley.
Art. 17. Las tierras resultantes de la división de las reservas y liquidación de las comunidades de
conformidad al decreto ley No. 2.568, de 1979, y aquellas subdivisiones de comunidades de hecho
que se practiquen de acuerdo a la presente ley, serán indivisibles aun en el caso de sucesión por
causa de muerte.
Existiendo motivos calificados y siempre que de ella no resulten lotes inferiores a tres hectáreas, el
Juez previo informe favorable de la Corporación, podrá autorizar la subdivisión por resolución
fundada. De la resolución que deniegue la subdivisión podrá apelarse ante el tribunal superior
aplicando el procedimiento del artículo 56 de esta ley.
Excepcionalmente los titulares de dominio de tierras indígenas podrán constituir derechos reales de
uso sobre determinadas porciones de su propiedad, en beneficio de sus ascendientes y
descendientes por consanguinidad o afinidad, legítima o ilegítima, y de los colaterales por
consanguinidad hasta el segundo grado inclusive, para los exclusivos efectos de permitir a éstos su
acceso a los programas habitacionales destinados al sector rural.
Igual derecho tendrán las personas que, teniendo la calidad de indígena, detenten un goce en
tierras indígenas indivisas de las reconocidas en el artículo 12 de esta ley.
El derecho real de uso así constituido será transmisible sólo al cónyuge o a quien hubiere
constituido posesión notoria de estado civil de tal. En lo demás, se regirá por las normas del
Código Civil. Si se constituye a título gratuito estará exento del trámite de insinuación.
Si el dominio de una propiedad o goce estuviera inscrito a favor de una sucesión, los herederos
podrán constituir los derechos de uso conforme a esta norma, a favor del cónyuge sobreviviente o
uno o más de los herederos.
Art. 18. La sucesión de las tierras indígenas individuales se sujetará a las normas del derecho
común, con las limitaciones establecidas en esta ley, y la de las tierras indígenas comunitarias a la
costumbre que cada etnia tenga en materia de herencia, y en subsidio por la ley común.
Art. 19. Los indígenas gozarán del derecho a ejercer comunitariamente actividades en los sitios
sagrados o ceremoniales, cementerios, canchas de guillatún, apachetas, campos deportivos y
otros espacios territoriales de uso cultural o recreativo, que sean de propiedad fiscal.
La Comunidad Indígena interesada podrá solicitar la transferencia a título gratuito de los inmuebles
referidos en el inciso anterior. Existiendo dos o mas Comunidades interesadas, todas ellas tendrán
derecho a solicitar la transferencia del inmueble. Mediante resolución expedida a través del
organismo público respectivo, se calificarán, determinarán y asignarán los bienes y derechos.
Art. 20. Créase un Fondo para Tierras y Aguas Indígenas administrado por la Corporación. A través
de este Fondo la Corporación podrá cumplir con los siguientes objetivos:
a) Otorgar subsidios para la adquisición de tierras por personas, Comunidades Indígenas o una
parte de éstas cuando la superficie de las tierras de la respectiva comunidad sea insuficiente, con
aprobación de la Corporación.
Para las postulaciones individuales el puntaje estará dado por el ahorro previo, situación socio-
económica y grupo familiar.
Para las postulaciones de comunidades el puntaje estará determinado, además de los requisitos de
la postulación individual, por su antigüedad y número de asociados.
b) Financiar mecanismos que permitan solucionar los problemas de tierras, en especial, con motivo
del cumplimiento de resoluciones o transacciones, judiciales o extrajudiciales, relativas a tierras
indígenas en que existan soluciones sobre tierras indígenas o transferidas a los indígenas,
provenientes de los títulos de merced o reconocidos por títulos de comisario u otras cesiones o
asignaciones hechas por el Estado en favor de los indígenas.
Art. 21. La Ley de Presupuestos de cada año dispondrá anualmente de una suma destinada
exclusivamente al Fondo de Tierras y Aguas Indígenas.
b) Los aportes en dinero de particulares. Las donaciones estarán exentas del trámite de
insinuación judicial que establece el artículo 1.401 del Código Civil y de toda contribución o
impuesto.
Art. 22. Las tierras no indígenas y los derechos de aguas para beneficio de tierras indígenas
adquiridas con recursos de este Fondo, no podrán ser enajenados durante veinticinco años,
contados desde el día de su inscripción. Los Conservadores de Bienes Raíces, conjuntamente con
la inscripción de las tierras o derechos de aguas, procederán a inscribir esta prohibición por el solo
ministerio de la ley. En todo caso será aplicable el artículo 13.
No obstante la Corporación, por resolución del Director que deberá insertarse en el instrumento
respectivo, podrá autorizar la enajenación de estas tierras o derechos de aguas previo reintegro al
Fondo del valor del subsidio, crédito o beneficio recibido, actualizado conforme al Indice de Precios
al Consumidor. La contravención de esta obligación producirá la nulidad absoluta del acto o
contrato.
TITULO III
Art. 23. Créase un Fondo de Desarrollo Indígena cuyo objeto será financiar programas especiales
dirigidos al desarrollo de las personas y comunidades indígenas, el que será administrado por la
Corporación.
a) Facilitar y/o financiar el pago de las mejoras, prestaciones mutuas o restituciones a que sean
obligadas personas indígenas naturales o Comunidades Indígenas que resulten del ejercicio de
acciones civiles promovidas por o contra particulares, en que se litigue acerca del dominio,
posesión, uso, goce, administración o mera tenencia de tierras indígenas.
Art. 24. Para el logro de los objetivos indicados en el artículo anterior, la Corporación podrá
celebrar convenios con otros organismos públicos o privados, con las Municipalidades y Gobiernos
Regionales.
Art. 25. Los informes a que se refiere el artículo 71 de la ley No. 19.175 deberán dejar expresa
constancia de si éstos benefician a los indígenas o a sus Comunidades existentes en la región
correspondiente; tal circunstancia deberá ser considerada como un factor favorable en las
evaluaciones que le corresponda realizar a los organismos de planificación nacional o regional en
virtud del mismo artículo.
Párrafo 2
d) Homogeneidad ecológica, y
e) Dependencia de recursos naturales para el equilibrio de esos territorios, tales como manejo de
cuencas, ríos, riberas, flora y fauna.
Art. 27. La Corporación, en beneficio de las áreas de desarrollo indígena, podrá estudiar, planificar,
coordinar y convenir planes, proyectos, trabajos y obras con ministerios y organismos públicos;
gobiernos regionales y municipalidades; universidades y otros establecimientos educacionales;
corporaciones y organismos no gubernamentales; organismos de cooperación y asistencia técnica
internacional, y empresas públicas o privadas.
TITULO IV
Párrafo 1
Del Reconocimiento, Respeto y Protección de las Culturas Indígenas
Art. 28. El reconocimiento, respeto y protección de las culturas e idiomas indígenas contemplará:
a) El uso y conservación de los idiomas indígenas, junto al español en las áreas de alta densidad
indígena;
e) La obligatoriedad del Registro Civil de anotar los nombres y apellidos de las personas indígenas
en la forma como lo expresen sus padres y con las normas de transcripción fonética que ellos
indiquen, y
Se deberá considerar convenios con organismos públicos o privados de carácter nacional, regional
o comunal, que tengan objetivos coincidentes con los señalados en este artículo. Asimismo deberá
involucrarse para el cumplimiento de dichas finalidades a los gobiernos regionales y
municipalidades.
Art. 29. Con el objeto de proteger el patrimonio histórico de las culturas indígenas y los bienes
culturales del país, se requerirá informe previo de la Corporación para:
b) La salida del territorio nacional de piezas, documentos y objetos de valor histórico con el
propósito de ser exhibidos en el extranjero.
Art. 30. Créase, dependiente del Archivo Nacional de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y
Museos, un departamento denominado Archivo General de Asuntos Indígenas, con sede en la
ciudad de Temuco, que reunirá y conservará tanto los documentos oficiales que se vayan
generando sobre materias indígenas, cuanto los instrumentos, piezas, datos, fotos, audiciones y
demás antecedentes que constituyen el patrimonio histórico de los indígenas de Chile. Esta
sección, para todos los efectos, pasará a ser la sucesora legal del Archivo General de Asuntos
Indígenas a que se refiere el artículo 58 de la ley No. 17.729.
Este Archivo estará a cargo de un Archivero General de Asuntos Indígenas que tendrá carácter de
Ministro de Fe en sus actuaciones como funcionario.
Art. 31. La Corporación promoverá la fundación de Institutos de Cultura Indígena como organismos
autónomos de capacitación y encuentro de los indígenas y desarrollo y difusión de sus culturas. En
su funcionamiento podrán vincularse a las municipalidades respectivas.
Párrafo 2
De la Educación Indígena
Art. 32. La Corporación, en las áreas de alta densidad indígena y en coordinación con los servicios
u organismos del Estado que correspondan, desarrollará un sistema de educación intercultural
bilingüe a fin de preparar a los educandos indígenas para desenvolverse en forma adecuada tanto
en su sociedad de origen como en la sociedad global. Al efecto podrá financiar o convenir, con los
Gobiernos Regionales, Municipalidades u organismos privados, programas permanentes o
experimentales.
Art. 33. La ley de presupuestos del sector público considerará recursos especiales para el
Ministerio de Educación destinados a satisfacer un programa de becas indígenas. En su
confección, orientación global y en el proceso de selección de los beneficiarios, deberá
considerarse la participación de la Corporación.
TITULO V
SOBRE LA PARTICIPACION
Párrafo 1
De la Participación Indígena
Art. 34. Los servicios de la administración del Estado y las organizaciones de carácter territorial,
cuando traten materias que tengan injerencia o relación con cuestiones indígenas, deberán
escuchar y considerar la opinión de las organizaciones indígenas que reconoce esta ley.
Art. 35. En la administración de las áreas silvestres protegidas, ubicadas en las áreas de desarrollo
indígena, se considerará la participación de las comunidades ahí existentes. La Corporación
Nacional Forestal o el Servicio Agrícola y Ganadero y la Corporación, de común acuerdo,
determinarán en cada caso la forma y alcance de la participación sobre los derechos de uso que en
aquellas áreas corresponda a las Comunidades Indígenas.
Párrafo 2
Art. 36. Se entiende por Asociación Indígena la agrupación voluntaria y funcional integrada por, a lo
menos, veinticinco indígenas que se constituyen en función de algún interés y objetivo común de
acuerdo a las disposiciones de este párrafo.
Art. 37. Las Asociaciones Indígenas obtendrán personalidad jurídica conforme al procedimiento
establecido en el párrafo 4 del Título I de esta ley. En lo demás les serán aplicables las normas que
la ley No. 19.893 establece para las organizaciones comunitarias funcionales.
Cuando se constituya una Asociación Indígena se tendrá que exponer en forma precisa y
determinada su objetivo, el que podrá ser, entre otros, el desarrollo de las siguientes actividades:
a) Educacionales y culturales;
c) Económicas que beneficien a sus integrantes tales como agricultores, ganaderos, artesanos y
pescadores.
TITULO VI
Párrafo 1
Art. 38. Créase la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena como un servicio público,
funcionalmente descentralizado, dotado de personalidad jurídica y patrimonio propio, sometido a la
supervigilancia del Ministerio de Planificación y Cooperación. Podrá usar la sigla CONADI. Tendrá
su domicilio y sede principal en la ciudad de Temuco.
Existirán dos Subdirecciones Nacionales: una en la ciudad de Temuco para la VIII, IX y X regiones
y otra en la ciudad de Iquique para la I y II regiones. La Subdirección Nacional de Temuco tendrá a
su cargo una Dirección Regional con sede en Cañete y otra con sede en Osorno para atender a la
VIII y X regiones respectivamente. La Subdirección Nacional de Iquique tendrá a su cargo Oficinas
de Asuntos Indígenas en Arica y San Pedro de Atacama. Existirán, además, Oficinas de Asuntos
Indígenas en Santiago, Isla de Pascua y Punta Arenas.
Art. 39. La Corporación Nacional de Desarrollo Indígena es el organismo encargado de promover,
coordinar y ejecutar, en su caso, la acción del Estado en favor del desarrollo integral de las
personas y comunidades indígenas, especialmente en lo económico, social y cultural y de impulsar
su participación en la vida nacional.
d) Asumir, cuando así se le solicite, la defensa jurídica de los indígenas y sus comunidades en
conflictos sobre tierras y aguas y, ejercer las funciones de conciliación y arbitraje de acuerdo a lo
establecido en esta ley;
e) Velar por la protección de las tierras indígenas a través de los mecanismos que establece esta
ley y posibilitar a los indígenas y sus comunidades el acceso y ampliación de sus tierras y aguas a
través del Fondo respectivo;
f) Promover la adecuada explotación de las tierras indígenas, velar por su equilibrio ecológico, por
el desarrollo económico y social de sus habitantes a través del Fondo de Desarrollo Indígena y, en
casos especiales, solicitar la declaración de Areas de Desarrollo Indígena de acuerdo a esta ley;
h) Actuar como árbitro frente a controversias que se susciten entre los miembros de alguna
asociación indígena, relativas a la operación de la misma, pudiendo establecer amonestaciones,
multas a la asociación e incluso llegar a su disolución. En tal caso, actuará como partidor sin
instancia de apelación;
i) Velar por la preservación y la difusión del patrimonio arqueológico, histórico y cultural de las
etnias y promover estudios e investigaciones al respecto;
En el cumplimiento de sus objetivos, la Corporación podrá convenir con los Gobiernos Regionales
y Municipalidades respectivos, la formulación de políticas y la realización de planes y proyectos
destinados al desarrollo de las personas y comunidades indígenas.
Art. 40. La Corporación podrá recibir del Fisco, a título gratuito, a través del Ministerio de Bienes
Nacionales, de otros organismos públicos o de personas privadas, bienes raíces o derechos de
agua para asignarlos a comunidades o personas indígenas en propiedad, uso o administración.
Estas asignaciones se podrán realizar directamente o aplicando los mecanismos señalados en el
Párrafo 2 del Título II de esta ley, según sea decidido por el Consejo Nacional de la Corporación,
por los dos tercios de sus miembros en ejercicio.
Las donaciones que la Corporación reciba de personas privadas no requerirán del trámite de
insinuación y estarán exentas de toda contribución o impuesto.
Párrafo 2
De la Organización
Art. 41. La dirección superior de la Corporación estará a cargo de un Consejo Nacional integrado
por los siguientes miembros:
d) Ocho representantes indígenas: cuatro mapuches, un aimara, un atacameño, un rapa nui y uno
con domicilio en un área urbana del territorio nacional. Estos serán designados, a propuesta de las
Comunidades y Asociaciones Indígenas, por el Presidente de la República, conforme al reglamento
que se dicte al efecto.
Los consejeros a que se refieren las letras a), b) y c) se mantendrán en sus cargos mientras
cuenten con la confianza de la autoridad que los designó y, los de la letra d), durarán cuatro años a
contar de la fecha de publicación del decreto de nombramiento, pudiendo ser reelegidos.
e) Sugerir a los diversos ministerios y reparticiones del Estado los planes y programas que estime
conveniente aplicar y desarrollar en beneficio de los indígenas.
Art. 43. Para sesionar, y tomar acuerdos, el Consejo deberá contar con la presencia de la mayoría
absoluta de sus miembros en ejercicio. Salvo que la ley exija un quórum distinto, sus acuerdos se
adoptarán por simple mayoría. En caso de empate dirimirá el Director Nacional.
Art. 44. Un funcionario, con el título de Director Nacional, será el Jefe Superior del Servicio y tendrá
las siguientes funciones y atribuciones:
b) Fijar, con acuerdo del Consejo, la organización interna del Servicio y las demás funciones y
atribuciones correspondientes a los cargos directivos, así como los departamentos y demás
dependencias.
g) Supervigilar las Oficinas de Asuntos Indígenas de Santiago, Isla de Pascua y Punta Arenas y
apoyar las asociaciones indígenas de las regiones no cubiertas por las Subdirecciones.
h) Suscribir toda clase de actos y contratos sobre bienes muebles e inmuebles, corporales e
incorporales.
i) Desempeñar las demás funciones generales o específicas necesarias para el logro de los
objetivos de la Corporación.
Párrafo 3
c) Someter al Consejo Nacional, por medio del Director, la aprobación de planes y programas de
desarrollo indígena para su ejecución en el ámbito de la Subdirección.
Art. 46. En cada Subdirección existirá un Consejo Indígena el que cumplirá funciones de
participación y consulta. Los integrantes de estos Consejos no percibirán remuneración por el
ejercicio de sus funciones. Serán nombrados mediante resolución del Subdirector Nacional oyendo
a las comunidades y asociaciones indígenas con domicilio en la o las regiones que comprenda el
territorio jurisdiccional de la respectiva Subdirección.
El Consejo será presidido por el respectivo Subdirector y tendrá las siguientes funciones y
atribuciones:
b) Hacer las sugerencias que estime conveniente, en especial, aquellas destinadas a coordinar la
acción de los órganos del Estado en función del desarrollo indígena.
d) Dar su opinión sobre todas aquellas materias que sean sometidas a su conocimiento.
Art. 48. Los Jefes de Oficina, en el ámbito de su jurisdicción, asumirán las funciones y atribuciones
que expresamente les sean delegadas por el Director Nacional, en el caso de las Oficinas de
Santiago, Isla de Pascua y Punta Arenas, o por el Subdirector Nacional de Iquique, en el caso de
las Oficinas de Arica y de San Pedro de Atacama, sin perjuicio de las funciones propias
contempladas en el Título VIII.
Art. 49. Los Subdirectores Nacionales, Directores Regionales o Jefes de Oficina, en su caso,
asesorarán y colaborarán con los respectivos Intendentes en todas las materias propias de la
competencia de la Corporación que deban resolverse en los ámbitos jurisdiccionales respectivos.
Párrafo 4
Del Patrimonio
a) Los recursos que le asigne anualmente la Ley de Presupuestos de la Nación y todo otro que se
le asigne en conformidad a la ley.
c) Los bienes muebles o inmuebles que reciba o adquiera a cualquier título y los brutos de tales
bienes.
Las donaciones a favor de la Corporación no requerirán del trámite de insinuación judicial a que se
refiere el artículo 1.401 del Código Civil y estarán exentas de toda contribución o impuesto.
Art. 51. La Corporación se regirá por las normas de la ley de Administración Financiera del Estado
y contará, anualmente, además del presupuesto de la planta del personal, administración,
inversión, operación y programas, con recursos especiales para los Fondos de Tierras y Aguas
Indígenas y de Desarrollo Indígena de que trata esta ley.
Párrafo 5
Del Personal
Art. 52. Fíjase la siguiente planta de personal de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena:
E.U.S Cargos
Director Nacional 2 1
PLANTA DE DIRECTIVOS
Subdirectores Nacionales 3 2
Fiscal 3 1
Jefes de Oficina
Jefe de Sección 9 1
____
15
PLANTA DE PROFESIONALES
Profesionales 5 2
Profesionales 7 5
Profesionales 8 11
Profesionales 9 3
Profesionales 10 4
Profesionales 12 2
____
27
PLANTA DE TECNICOS
Técnicos 10 5
Técnicos 12 3
Técnicos 14 4
Técnicos 18 3
____
15
PLANTA DE ADMINISTRATIVOS
Administrativos 14 4
Administrativos 16 4
Administrativos 17 2
Administrativos 18 3
Administrativos 20 2
Administrativos 23 2
____
17
PLANTA DE AUXILIARES
Auxiliares 19 2
Auxiliar 20 1
Auxiliares 22 3
Auxiliares 23 6
Auxiliares 25 2
____
14
____
TOTAL GENERAL 88
REQUISITOS
Cargos de Carrera
Planta de Directivos: Jefe de Sección: Título profesional de una carrera de a lo menos ocho
semestres de duración y experiencia en asuntos indígenas.
Planta de Técnicos: Título de Técnico otorgado por una Institución de Educación Superior del
Estado o reconocido por éste, o título de técnico otorgado por un establecimiento de Educación
Media Técnico-Profesional del Estado o reconocido por éste y experiencia en asuntos indígenas.
Sin perjuicio de lo anterior, para acceder a dos cargos de grado 20 y a dos cargos de grado 22, se
requerirá licencia de conducir.
Art. 53. El personal de la Corporación estará afecto a las disposiciones del Estatuto Administrativo
de los funcionarios públicos y en materia de remuneraciones a las normas del decreto ley No. 249,
de 1974, y su legislación complementaria.
TITULO VII
Párrafo 1
Art. 54. La costumbre hecha valer en juicio entre indígenas pertenecientes a una misma etnia,
constituirá derecho, siempre que no sea incompatible con la Constitución Política de la República.
En lo penal se la considerará cuando ello pudiere servir como antecedente para la aplicación de
una eximente o atenuante de responsabilidad.
Cuando la costumbre deba ser acreditada en juicio podrá probarse por todos los medios que
franquea la ley y, especialmente, por un informe pericial que deberá evacuar la Corporación a
requerimiento del Tribunal.
El Juez encargado del conocimiento de una causa indígena, a solicitud de parte interesada y en
actuaciones o diligencias en que se requiera la presencia personal del indígena, deberá aceptar el
uso de la lengua materna debiendo al efecto hacerse asesorar por traductor idóneo, el que será
proporcionado por la Corporación.
Párrafo 2
Art. 55. Para prevenir o terminar un juicio sobre tierras, en el que se encuentre involucrado algún
indígena, los interesados podrán concurrir voluntariamente a la Corporación a fin de que los
instruya acerca de la naturaleza de la conciliación y de sus derechos y se procure la solución
extrajudicial del asunto controvertido. El trámite de la conciliación no tendrá solemnidad alguna.
La Corporación será representada en esta instancia por un abogado que será designado al efecto
por el Director el que actuará como conciliador y Ministro de Fe. Este levantará acta de lo
acordado, la que producirá el efecto de cosa juzgada en última instancia y tendrá mérito ejecutivo.
De no llegarse a acuerdo podrá intentarse la acción judicial correspondiente o continuarse el juicio,
en su caso.
Art. 56. Las cuestiones a que diere lugar el dominio, posesión, división, administración, explotación,
uso y goce de tierras indígenas, y los actos y contratos que se refieran o incidan en ellas, y en que
sean parte o tengan interés indígenas, serán resueltas por el Juez de Letras competente en la
comuna donde se encontrare ubicado el inmueble, de conformidad con las disposiciones de los
Libros I y II del Código de Procedimiento Civil, de acuerdo a las siguientes normas:
1. La demanda se presentará por escrito y se notificará, por receptor judicial o por un funcionario
del Tribunal especialmente designado al efecto, conforme a la norma establecida en el inciso
primero del artículo 553 del Código de Procedimiento Civil. A petición de parte, la notificación podrá
ser practicada por Carabineros.
2. El Tribunal citará a las partes a una audiencia de contestación y avenimiento para el décimo día
hábil siguiente a la fecha de notificación y ordenará la comparecencia personal de las partes bajo
los apercibimientos a que se refiere el artículo 380 del Código de Procedimiento Civil.
6. Los incidentes que se formulen por las partes se fallarán conjuntamente con la cuestión
principal.
La Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, dentro del plazo de quince días de recibidos los
antecedentes, evacuará un informe jurídico, técnico y socio-económico acerca de la cuestión
debatida adjuntando, si fuere el caso, los instrumentos fundantes que se estimen pertinentes. Este
informe será suscrito por el Director de la Corporación haciéndose responsable de su autenticidad.
8. El Tribunal dictará sentencia dentro del plazo de treinta días contados desde la fecha que haya
recibido el informe de la Corporación. Además de contener las referencias generales a toda
sentencia, deberá considerar lo dispuesto en el párrafo primero de este título.
9. Las partes podrán apelar de la sentencia definitiva dentro del décimo día de notificada. El
recurso se concederá en ambos efectos.
10. En segunda instancia el recurso se tramitará conforme a las reglas establecidas para los
incidentes, gozando de preferencia para su vista y fallo, sin necesidad de comparecencia de las
partes.
11. El Tribunal encargado del conocimiento de la causa, en cualquier etapa del juicio podrá llamar a
conciliación a las partes.
Art. 57. En estos juicios las partes deberán comparecer con patrocinio de abogado y constituir
mandato judicial.
Al efecto los Consultorios Jurídicos de las Corporaciones de Asistencia Judicial no podrán excusar
su atención basados en la circunstancia de estar patrocinando a la contraparte indígena.
Sin perjuicio de lo expuesto en el inciso anterior, podrán asumir gratuitamente la defensa de los
indígenas aquellos abogados que, en calidad de Defensores de Indígenas, sean así designados
por resolución del Director.
Los indígenas que sean patrocinados por abogados de los Consultorios Jurídicos de las
Corporaciones de Asistencia Judicial, por los abogados de turno o por los abogados Defensores de
Indígenas, gozarán de privilegio de pobreza por el solo ministerio de la ley.
Art. 58. Las normas de este título se aplicarán también a los juicios reivindicatorios o de restitución
en que los indígenas figuren como demandantes o demandados.
1. Cuando el ocupante exhiba un título definitivo que emane del Estado, posterior al 4 de diciembre
de 1866 y de fecha anterior al de merced.
2. Cuando el ocupante exhiba un título de dominio particular de fecha anterior al de merced
aprobado de conformidad con la ley de Constitución de la Propiedad Austral.
Art. 59. La rectificación de los errores de hecho existentes en los títulos de merced y en los títulos
gratuitos de dominio a que se refiere esta ley, se resolverá sin forma de juicio, por el Juez de Letras
competente, a solicitud de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena o del interesado. En
este último caso, el Juez procederá previo informe de la Corporación.
TITULO VIII
DISPOSICIONES PARTICULARES
Párrafo 1
Art. 60. Son mapuches huilliches las comunidades indígenas ubicadas principalmente en la X
Región y los indígenas provenientes de ella.
Art. 61. Se reconoce en esta etnia el sistema tradicional de cacicados y su ámbito territorial. Las
autoridades del Estado establecerán relaciones adecuadas con los caciques y sus representantes
para todos aquellos asuntos que se establecen en el Párrafo 2 del Título III y en el Párrafo 1 del
Título V.
Párrafo 2
Art. 62. Son aimaras los indígenas pertenecientes a las comunidades andinas ubicadas
principalmente en la I Región, y atacameños los indígenas pertenecientes a las comunidades
existentes principalmente en los poblados del interior de la II Región y, en ambos casos, los
indígenas provenientes de ellas.
Estas disposiciones se aplicarán a otras comunidades indígenas del norte del país, tales como
quechuas y collas.
No se otorgarán nuevos derechos de agua sobre lagos, charcos, vertientes, ríos y otros acuíferos
que surten a las aguas de propiedad de varias Comunidades Indígenas establecidas por esta ley
sin garantizar, en forma previa, el normal abastecimiento de agua a las comunidades afectadas.
Art. 65. La Corporación, sin perjuicio de lo establecido en las normas del Fondo de Tierras y Aguas
Indígenas, incentivará programas especiales para la recuperación y repoblamiento de pueblos y
sectores actualmente abandonados de las etnias aimara y atacameña.
Párrafo 3
Art. 66. Son rapa nui o pascuenses los miembros de la comunidad originaria de Isla de Pascua y
los provenientes de ella, que cumplan con los requisitos exigidos por las letras a) o b) del artículo 2.
Reconócese que esta Comunidad posee sistemas de vida y organización histórica, idioma, formas
de trabajo y manifestaciones culturales autóctonas.
Art. 67. Créase la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua que tendrá las siguientes atribuciones:
2. Cumplir las funciones y atribuciones que el decreto ley No. 2.885, de 1979, entrega a la
Comisión de Radicaciones. En el cumplimiento de estas funciones y atribuciones, deberá
considerar los requisitos establecidos en el Título I del decreto ley referido y, además, los
siguientes criterios:
b) Evaluar el aporte que dichas tierras hacen al desarrollo de Isla de Pascua y la comunidad rapa
nui o pascuense.
4. Colaborar con la Corporación Nacional Forestal en la administración del Parque Nacional de Isla
de Pascua;
Art. 68. La Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua estará integrada por un representante de los
Ministerios de Planificación y Cooperación, Educación, Bienes Nacionales y Defensa Nacional; por
un representante de la Corporación de Fomento de la Producción, otro de la Corporación Nacional
Forestal y otro de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena; el Gobernador de Isla de
Pascua; el Alcalde de Isla de Pascua, y por seis miembros de la comunidad rapa nui o pascuense
elegidos de conformidad al reglamento que se dicte al efecto, uno de los cuales deberá ser el
Presidente del Consejo de Ancianos. Presidirá esta Comisión el Gobernador y actuará como
Secretario Técnico el Jefe de la Oficina de Asuntos Indígenas de Isla de Pascua.
Art. 69. Para los efectos de la constitución del dominio en relación a los miembros de la comunidad
rapa nui o pascuense poseedores de tierras, la Comisión actuará en conformidad a las
disposiciones de los artículos 7, 8 y 9 del decreto ley No. 2.885, de 1979. Los reclamos de los
afectados por estas resoluciones se tramitarán de conformidad a los artículos 12, 13 y 14 de este
mismo decreto ley.
La Comisión podrá, en relación con los miembros de la comunidad rapa nui o pascuense, estudiar
y proponer al Ministerio de Bienes Nacionales la entrega gratuita de tierras fiscales en dominio,
concesión u otras formas de uso, acorde con la tradición de esta etnia y con el ordenamiento
territorial que se determine para la Isla de Pascua. Estos podrán reclamar dentro de los 120 días
siguientes de haber tomado conocimiento de la resolución, ante la Comisión de Desarrollo de la
Isla de Pascua solicitando la reconsideración de la medida la que será conocida y resuelta dentro
del mismo plazo contado desde la fecha de su presentación. De esta resolución podrá reclamarse
ante el juzgado respectivo de conformidad al procedimiento establecido en el artículo 56 de esta
ley.
En todo caso tanto las tierras asignadas a personas de la comunidad rapa nui o pascuense en
virtud de textos legales anteriores a la presente ley, cuanto las que se asignen de conformidad a
este párrafo, se considerarán tierras indígenas de aquéllas contempladas en el No. 4 del artículo
12, rigiendo a su respecto las disposiciones que les son aplicables en esta ley, con excepción de la
facultad de permutarlas contenida en el inciso tercero del artículo 13.
Art. 71. Autorízase a las personas rapa nui o pascuense para rectificar su partida de nacimiento
requiriendo al efecto al tribunal competente que anteponga el apellido de la madre al del padre
cuando ello tenga por objeto preservar un patronímico de la etnia rapa nui o pascuense. Del mismo
modo, podrán solicitar la rectificación de sus apellidos cuando, por cualquier circunstancia,
hubieren sido privados de sus originales apellidos rapa nui o pascuense y sólo para recuperarlos.
Estas solicitudes se tramitarán de conformidad a la ley No. 17.344, de 1970, directamente por el
interesado o por su representante legal.
Con todo, para el mismo objeto, tratándose de una inscripción de nacimiento, bastará que así lo
manifiesten al Oficial del Registro Civil personalmente el padre y la madre del infante, para que
aquél proceda a inscribirlo anteponiendo el apellido materno al paterno.
Párrafo 4
Art. 72. Son indígenas de los canales australes los yámanas o yaganes, kawaskhar o alacalufes u
otras etnias que habiten en el extremo sur de Chile y los indígenas provenientes de ellas.
Los planes que la Corporación realice en apoyo de estas comunidades deberán contemplar: a)
apoyo en salud y salubridad, b) sistemas apropiados de seguridad social, c) capacitación laboral y
organizativa y d) programas de autosubsistencia de sus miembros.
Art. 74. La Corporación, en relación con los indígenas de los canales australes, procurará:
Párrafo 5
Art. 75. Se entenderá por indígenas urbanos aquellos chilenos que, reuniendo los requisitos del
artículo 2 de esta ley, se autoidentifiquen como indígenas y cuyo domicilio sea un área urbana del
territorio nacional y por indígenas migrantes aquéllos que, reuniendo los mismos requisitos de
origen precedentes, tengan domicilio permanente en una zona rural no comprendida en las
definiciones de los artículos 60, 62, 66 y 72.
Art. 76. Los indígenas urbanos migrantes podrán formar Asociaciones Indígenas Urbanas o
Migrantes, constituyéndolas de acuerdo a lo establecido en esta ley.
La Asociación Indígena Urbana o Migrantes será una instancia de organización social, desarrollo
cultural, apoyo y mutua protección y ayuda entre los indígenas urbanos o migrantes,
respectivamente.
Art. 77. La Corporación podrá impulsar y coordinar con los Ministerios, Municipios y oficinas
gubernamentales planes y programas que tengan por objeto lograr mayores grados de bienestar
para los indígenas urbanos y migrantes, asegurar la mantención y desarrollo de sus culturas e
identidades propias, así como velar y procurar el cumplimiento del artículo 8 de esta ley.
TITULO FINAL
Art. 78. Derógase la ley No. 17.729 y sus modificaciones posteriores, el No. 4 del artículo 3 y la
letra "q" del artículo 5 de la ley No. 18.910.
Art. 79. Introdúcense al decreto ley No. 2.885, de 1979, las siguientes modificaciones:
a) Derógase el inciso primero del artículo 6; el inciso primero del artículo 11 y el artículo 15.
b) Sustitúyese en el inciso primero del artículo 2, en el inciso segundo del artículo 2 y en el inciso
primero del artículo 4 las expresiones "Dirección de Tierras y Bienes Nacionales", "Dirección" y
"Dirección de Fronteras y Límites del Estado", por "Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua",
respectivamente.
d) Otórgase un nuevo plazo de cinco años, contado desde la fecha de caducidad del plazo
señalado en la ley No. 18.797, de 1989, para que los actuales poseedores de tierras de Isla de
Pascua ejerzan el derecho a que se refiere el artículo 7 del decreto ley No. 2.885, de 1979.
Art. 80. Los reglamentos a que se refieren los artículo 20 y 23 de la presente ley, deberán dictarse
mediante uno o mas decretos del Ministerio de Planificación y Cooperación los que deberán ser
suscritos, además, por el Ministro de Hacienda.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Art. 1. Para los efectos de los procesos de división de reservas, adjudicación y liquidación de las
comunidades de hecho, iniciados en virtud de la ley No. 17.729, de 1972, que se encontraren
pendientes a la fecha de publicación de la presente ley, se entenderá que la Corporación asume
las funciones, atribuciones y obligaciones entregadas al Instituto de Desarrollo Agropecuario
manteniéndose, para el solo efecto del procedimiento que se aplicará, los artículos 9 a 33 de dicho
cuerpo legal.
Art. 2. En todos aquellos casos en que se encontrare vencido el plazo señalado en el artículo 29 de
la ley No. 17.729, los interesados gozarán de un nuevo plazo de un año, contado desde la fecha de
publicación de esta ley, para hacer valer sus derechos en la forma dispuesta en ese texto, para
cuyo efecto seguirán vigentes las normas pertinentes de la citada ley.
Art. 3. La Corporación realizará, en conjunto con el Ministerio de Bienes Nacionales, durante los
tres años posteriores a la publicación de esta ley, un plan de saneamiento de títulos de dominio
sobre las tierras aimaras y atacameñas de la I y II regiones, de acuerdo a las disposiciones
contenidas en el párrafo 2 del Título VIII.
Igualmente, la Corporación y la Dirección General de Aguas, establecerán un convenio para la
protección, constitución y restablecimiento de los derechos de aguas de propiedad ancestral de las
comunidades aimaras y atacameñas de conformidad al artículo 64 de esta ley.
Art. 4. Autorízase al Director Nacional del Instituto de Desarrollo Agropecuario para condonar las
deudas pendientes con más de tres años de antigüedad, y los reajustes e intereses provenientes
de las mismas, que los indígenas tengan con dicho Instituto al momento de dictarse la presente ley.
Art. 6. Los bienes muebles e inmuebles de propiedad fiscal, actualmente destinados tanto al
funcionamiento de la Comisión Especial de Pueblos Indígenas como al Departamento de Asuntos
Indígenas del Instituto de Desarrollo Agropecuario, se transferirán en dominio a la Corporación
Nacional de Desarrollo Indígena.
Mediante decreto supremo expedido por intermedio del Ministerio Secretaría General de Gobierno
o Ministerio de Agricultura en su caso, se determinarán los bienes referidos que comprenderán los
que figuren en el inventario de ambas dependencias del año 1992.
El traspaso de personal a que se refiere el inciso anterior, se dispondrá sin solución de continuidad
y no será considerado, para efecto legal alguno, como causal de término de los servicios. Los
cargos que queden vacantes en el Instituto de Desarrollo Agropecuario a consecuencia de este
traspaso, no se podrán proveer y la dotación máxima de este servicio se disminuirá en el mismo
número de personas traspasadas.
Art. 8. Mientras no se construya o habilite en la ciudad de Temuco un edificio para alojar el Archivo
General de Asuntos Indígenas y no exista un presupuesto especial para estos efectos,
circunstancia que calificará el Director Nacional de la Corporación, se suspenderá la entrada en
vigencia del artículo 30 de esta ley y dicho Archivo dependerá de la Corporación Nacional de
Desarrollo Indígena, quien cumplirá las funciones del inciso tercero del artículo 15 en la forma ahí
señalada.
Art. 9. El mayor gasto fiscal que irrogue, durante el año 1993, la aplicación de esta ley se financiará
con recursos provenientes del ítem 50 - 01 - 03 - 25 - 33.104 de la Partida Presupuestaria Tesoro
Público, en la parte que no pudiere ser solventado mediante reasignaciones presupuestarias de
otros Ministerios o Servicios Públicos. Para este solo efecto no regirá lo dispuesto en el inciso
segundo del artículo 26 del decreto ley No. 1.263, de 1975.
Art. 10. El primer Consejo de la Corporación, tendrá una duración de seis meses a contar de la
publicación del reglamento señalado en el artículo 41, letra d), de la presente ley, y será
conformado de la siguiente manera:
a) Las organizaciones de cada etnia propondrán una o más ternas por cada cargo a llenar.
El Presidente de la República designará, por una sola vez, los consejeros a que se refiere la letra
"d" del artículo 41.
b) Los Consejeros no indígenas se nombrarán de acuerdo a lo estipulado en esta ley y por una
sola vez durarán también seis meses en sus cargos.
Art. 11. Dentro de los tres primeros meses posteriores a la publicación de esta ley se dictará un
Reglamento para determinar la colaboración de la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua en la
administración del Parque Nacional de Isla de Pascua.
Art. 12. Suprímese la Comisión de Radicaciones creada por el decreto ley No. 2.885, de 1979. Sus
funciones y atribuciones serán ejercidas por la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua, de
conformidad a lo dispuesto en el Párrafo 3 del Título VIII de esta ley y las referencias que a la
Comisión de Radicaciones se hagan en cualquier texto legal se entenderán hechas a la Comisión
de Desarrollo de Isla de Pascua.
Art. 13. Facúltase al Presidente de la República para que en el plazo de un año contado desde la
vigencia de esta ley, fije el texto refundido y sistematizado de las leyes relativas a Isla de Pascua y
la comunidad rapa nui. La ley No. 16.411 y otras normas legales aplicables a Isla de Pascua
mantendrán su vigencia en cuanto no sean contrarias a la presente ley y al inciso segundo del
artículo 18 del DL No. 2.885, de 1979.
Art. 14. La Corporación, dentro del plazo de un año contado desde la vigencia de esta ley, deberá
entregar al Ministerio de Justicia un estudio acerca de los contratos de arrendamiento actualmente
vigentes, suscritos por un plazo superior a 10 años, referidos a hijuelas provenientes de la división
de reservas indígenas constituidas en el decreto ley No. 4.111, de 1931, y la ley No. 17.729, de
1972, y sus posteriores modificaciones, con el objeto de determinar si ha existido o no simulación.
Art. 15. Déjase sin efecto la prohibición de enajenar, ceder y transferir a que se refiere el artículo 13
de esta ley, y para el solo efecto de regularizar el dominio, a las hijuelas Nos. 53 y 51, de una
superficie de 854.925 metrosý y 806.465 metrosý respectivamente, predios ubicados en Vilcún, IX
Región, a fin de que sean enajenadas, transferidas o cedidas a los actuales ocupantes de la
Población Santa Laura de Vilcún, IX Región de la Araucanía.
Lo que transcribo a usted para su conocimiento.- Saluda atentamente a Ud.- Carlos Fuenzalida
Claro, Subsecretario de Planificación y Cooperación.
Tribunal Constitucional
El Secretario del Tribunal Constitucional, quien suscribe, certifica que la Honorable Cámara de
Diputados envió el proyecto de ley enunciado en el rubro, aprobado por el Congreso Nacional, a fin
de que este Tribunal ejerciera el control de la constitucionalidad de los siguientes artículos: 16; 17
-inciso tercero-; 19; 38; 41; 42; 43; 44; 45; 46; 48; 49; 52; 56; 57; y 59 permanentes, y 1; 7 y 10
transitorios, y que por sentencia de 24 de septiembre de 1993, declaró:
1. Que las normas establecidas en los artículos 16; 17, inciso tercero; 19, inciso tercero; 38; 41,
incisos primero y tercero; 42; 43, inciso tercero; 44; 45; 48; 56, inciso primero, en la parte que
establece: "Las cuestiones a que diere lugar el dominio, posesión, división, administración,
explotación, uso y goce de tierras indígenas, y los actos y contratos que se refieran o incidan en
ellas, y en que sean parte o tengan interés indígenas, serán resueltas por el Juez de Letras
competente en la comuna donde se encontrare ubicado el inmueble", y su numeral 9; 59; inciso
segundo del artículo 1 transitorio; inciso primero del artículo 7 transitorio, en la parte que establece:
"Suprímese, en el Instituto de Desarrollo Agropecuario, el Departamento de Asuntos Indígenas.
Veinte funcionarios de ese Departamento pasarán a desempeñarse como titulares de cargos de la
Corporación y serán individualizados mediante uno o más decretos supremos emanados del
Ministro de Planificación y Cooperación y del Ministro de Hacienda, sin sujeción a las normas de la
ley No. 18.834; en ningún caso, este traslado podrá significar disminución de sus remuneraciones.
Cualquier diferencia de remuneraciones que se produzca será pagada por la planilla
suplementaria, la que será reajustable e imponible en la misma forma en que lo sean las
remuneraciones que compensa y que se absorberá por futuras promociones.", y la parte del inciso
segundo que dispone: "El traspaso de personal a que se refiere el inciso anterior, se dispondrá sin
solución de continuidad y no será considerado, para efecto legal alguno, como causal de término
de los servicios", del proyecto de ley remitido, son constitucionales.
2. Que no corresponde al Tribunal pronunciarse sobre los incisos primero y segundo del artículo
19; inciso segundo del artículo 41; inciso primero y segundo del artículo 43; artículo 46; artículo 49;
artículo 52; artículo 56, inciso primero, a partir de la oración "de conformidad con las disposiciones
de los Libros I y II del Código de Procedimiento Civil, de acuerdo a las siguientes normas", y los
numerales que siguen a continuación, excepto el numeral 9; artículo 57; inciso primero del artículo
1 transitorio; la última oración del inciso primero, y la última oración del inciso segundo del artículo
7 transitorio; y artículo 10 transitorio del proyecto remitido, por versar sobre materias que no son
propias de ley orgánica constitucional.