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Apelación Sat

Este documento es un recurso de apelación contra una resolución de sanción impuesta por el Servicio de Administración Tributaria. En 10 puntos, el recurrente argumenta que el acta de control que dio lugar a la sanción carece de validez debido a que omite información requerida y no cumple con los procedimientos establecidos. Solicita que se revoque la sanción al haberse iniciado un procedimiento inválido que vulnera principios como el debido proceso y la legalidad.

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Apelación Sat

Este documento es un recurso de apelación contra una resolución de sanción impuesta por el Servicio de Administración Tributaria. En 10 puntos, el recurrente argumenta que el acta de control que dio lugar a la sanción carece de validez debido a que omite información requerida y no cumple con los procedimientos establecidos. Solicita que se revoque la sanción al haberse iniciado un procedimiento inválido que vulnera principios como el debido proceso y la legalidad.

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SUMILLA: RECURSO DE APELACION CONTRA LA

RESOLUCION DE SANCION
N° 176-056-00877210

SEÑORES DEL SERVICIO DE ADMINISTRACION TRIBUTARIA (SAT)

William Felipe Aponte Farfán, debidamente identificado


con Documento Nacional de Identidad Nº 08143012, con
domicilio real y procesal en el Block Ñ-5 Urb. Palomares,
distrito del Rímac; en el Procedimiento Administrativo
iniciado por su institución y que es materia de
impugnación, ante Ud. con el debido respeto me presento
y digo:

1. PETITORIO

Que, como TITULAR y con interés legítimo para obrar conforme al Art. IV. del Título Preliminar del
CPC. Y en lo previsto en el inciso 20 del Art. 2° de la Constitución Política del Perú, concordante con
los Arts. 106° y 107° de la Ley de Procedimiento Administrativo General – Ley N° 27444, Derecho
de Petición, y al amparo de los Art. 326° y 331°, con la Ley General de Transporte y Tránsito
Terrestre – Ley N° 27181, RNT. N° 033- 2001-MTC; Art. 336°- numeral 2 Inc. A. Modificado por el D.
S. 016-2010-MTC. Ordenanza Municipal 104 Reglamento de Trasporte Urbano – MML,
interpongo RECURSO DE APELACION contra la Resolución de Sanción N° 176-056-00877210, de
fecha 20 de octubre del 2015, conforme a los argumentos que paso a exponer:

2. FUNDAMENTOS DE HECHO.

Primero: Que, con fecha 3 de diciembre del presente año he tomado conocimiento de la
Resolución en mención en la que se me pone en conocimiento de la infracción cometida por mi
persona mediante Acta de Control Nº C924529, donde se me imputa haber supuestamente
incurrido en la infracción tipificada con el código R01, impuesta a mi vehículo particular que yo
conducía de placa de rodaje N° ACF 411, en inmediaciones del Jr. Lampa Cdra. 03 - Cercado de
Lima.
Segundo: Que, el procedimiento instaurado contra el recurrente no obra prueba plena que
evidencia que mi vehículo hubiera incurrido en la infracción advertida por el Inspector Municipal
de Transporte (IMT), siendo más cierto que mi vehículo se encontraba circulando de la manera más
normal en dicha Vía. Así mismo es de conocimiento ciudadano que todas las vías del Cercado de
Lima incluyendo todo el Jr. Lampa, lugar de la presunta infracción, son lugares temerarios, de muy
difícil y complicada manera de poder conducir un vehículo tanto de transporte público como
particular toda vez que en esa zona hay que estar pendiente de la IMPRUDENCIA DE CADA PEATON
Y CONDUCTOR IRRESPONSABLE que circulan diariamente en esa zona que hace imposible realizar
maniobras de conformidad con vuestra ordenanza municipal.

Tercero: Que, mi vehículo es de uso particular y familiar, por ende, no realiza el servicio público de
taxi, y no requiere asimismo ninguna autorización para su libre circulación por las diferentes vías
de nuestro territorio patrio.

Cuarto: Que, mediante Resolución de Gerencia N° 257-2012-MML/GTU, de fecha 28 de junio del


2012, se aprueba el “Manual de Intervención del Inspector Municipal de Transito”, manual que
especifica y brinda pautas y requisitos, para que las Actas de Control, sean bien aplicadas y no así
incurrir en futuras NULIDADES por omitir alguno de los requisitos estipulados en dicho manual.

Quinto: Que, del Acta de Control impuesta carece de requisitos para su valides, para lo cual
advertimos que los Nombres y Apellidos del Encargado del Operativo de Trasporte, no se
encuentran consignados en dicho documento ni mucho menos su firma, además este no indica el
número de su Documento Nacional de Identidad, así mismo el número de Documento de
Identidad del Inspector Infractor tampoco se encuentra consignada en el Acta de Control por lo
que dicha emisión incurriría en la Invalidez del Acta, en tanto al no poder identificar de manera
plena al supuesto inspector, no pude ejercer mi derecho a efectos de presentar una queja ante la
Gerencia de Trasporte, contra dicho servidor.

Sexto: Que, de dicha Acta de Control, también tenemos que de conformidad con el ítem 6i, del
manual se ha omitido señalar la marca de mi vehículo, año de fabricación; lo que también incurría
en la invalidez de dicha acta. Asimismo, de conformidad con el Ítem 8.1.11d. del manual, el
Inspector no ha tenido un criterio valedero en tanto la supuesta infracción se ha realizado en una
Vía de Muy Difícil Circulación, y por la alta fluidez y velocidad que pasan miles de vehículos por
esa zona no se puede intervenir o que los Inspectores Municipales realicen operativos de manera
tan ligera, con lo que deberá de merituarse el criterio subjetivo que ha tenido dicho inspector.
Séptimo: Que, deberá revocarse el Acta de Control Nº C924529, impuesta, en mérito del Principio
Administrativo del Debido Procedimiento, ya que dicha Acta “papeleta”, que se impone, se lesiona
normas reglamentarias de obligatorio cumplimiento que por estar referidas a la validez del acto
administrativo su omisión e inobservancia por parte de la autoridad administrativa, trae
consecuencia la invalidez del acto en sí.

Octavo: Que, de conformidad con lo dispuesto en nuestro ordenamiento legal vigente, constituye
obligación de la Administración Pública fundamentar debidamente y motivadamente sus
pronunciamientos y de dicha sanción impuesta, también tenemos que no se ha cumplido con
dicho principio. Cabe señalar que la motivación no implicará la exposición ampulosa de
consideraciones y citas legales, sino que exige una estructura de forma y de fondo, pudiendo ser
concisa, pero clara y satisfacer todos los puntos demandados, debiéndose expresar las
convicciones determinativas que justifiquen razonablemente su decisión en cuyo caso las
normas del debido proceso se tendrán por fielmente cumplidas; al contrario, cuando la resolución
aun siendo extensa no traduce las razones o motivos por los cuales se toma una decisión, dichas
normas se tendrán por vulneradas. En lo referente a la fundamentación que debe realizarse en la
Resolución, es una respuesta a la petición interpuesta por el administrado, por el cual éste hace
una subsunción de los hechos a la norma, resolviendo todos los puntos litigiosos puestos a
consideración, sin salirse de esos marcos por cuanto puede que otorgue menos o más de lo
pedido, lo cual implicaría una vulneración al debido proceso en su ámbito de presupuesto de una
resolución debidamente fundamentada, entonces no es menos cierto que el Gerente en el recurso
de apelación, deben inexcusablemente resolver todos los puntos apelados o puestos en
consideración, así como todas y cada una de las irregularidades advertidas, pues solo así las partes
conocerán los motivos o razones que llevaron al mismo a tomar esa decisión, lo contrario, también
significaría una violación al debido proceso en su componente de la fundamentación jurídica.

Noveno: Que, asimismo, considero que el acto administrativo emitido por vuestra dependencia
vulnera principios rectores del derecho administrativo como el Principio de Legalidad, la misma
que solo por rango de Ley atribuye a las entidades municipales su potestad sancionadora, no
obstante, las Ordenanzas Municipales que disponen la forma de imposición de sanciones
administrativas arbitrariamente no puede contravenir ni ir más allá de lo regulado en la Ley del
Procedimiento Administrativo General – Ley Nº 27444. En ese sentido, la modificación a través de
un Decreto de Alcaldía no puede transgredir el derecho a la seguridad jurídica, el respeto por el
principio de legalidad y más aún la jerarquía normativa, que por sus características enmarcaría un
vicio del acto administrativo que devendría en NULIDAD DE PLENO DERECHO de conformidad con
el Artículo 10. 1º “La contravención a la Constitución, a las leyes o a las normas reglamentarias”.

Décimo: Que, la imposición de una sanción pecuniaria con la que se me conmina con el pago de
una suma provechosa para la administración, atentando contra mi persona el mismo que es
exorbitante y que me permitiré recurrir, de ser el caso, a las INSTANCIAS JUDICIALES que la Ley me
permita a fin de hacer valer mi derecho, al haberse iniciado un procedimiento invalido. Cabe
indicar que, las decisiones de la autoridad administrativa, cuando creen obligaciones, califiquen
infracciones, impongan sanciones, o establezcan restricciones a los administrados, deberán
adaptarse dentro de los límites de la facultad atribuida y manteniendo la debida proporción entre
los medios a emplear y los fines públicos que deba tutelar, a fin de que respondan a lo
estrictamente necesario para la satisfacción de su cometido. Por lo que, el acto administrativo que
me coacciona con el pago de una multa, no se ajusta a derecho toda vez que no produce efectos
jurídicos sobre los intereses, obligaciones o derechos de los administrados dentro de una situación
concreta, careciendo de EFICACIA;

Finalmente, que de acuerdo a lo previsto en la Ley del Procedimiento Administrativo General – Ley
Nº 27444, todo acto administrativo con vicio insubsanable, adolece de nulidad absoluta, por lo
mismo, un acto administrativo emitido en abierta contradicción del principio de legalidad y
razonabilidad debe ser anulado por no tener condiciones para mantener su validez.

En consecuencia, de conformidad con el artículo 230.2º las entidades aplicarán sanciones


sujetándose al procedimiento establecido respetando las garantías del debido proceso, por lo que
vuestro despacho deberá disponer el quiebre de la misma y proceder a su archivamiento.

3. FUNDAMENTOS DE DERECHO

El presente recurso se fundamenta en lo siguiente:

1. Art. 326° y 327° del RNT. El cual establece los requisitos y procedimientos para
imponer una infracción de tránsito.
2. Art. 331° “No se puede imponer una sanción, sin que previamente se conceda el
derecho de defensa”.
3. Amparo El artículo III del Título Preliminar de la Ley Nº 27444, que en su numeral
1.6) señala: “Las normas del procedimiento deben ser interpretadas en forma favorable a
la admisión y decisión final de las pretensiones de los administrados (…)”.
4. Asimismo, el numeral 1.11) del mismo articulado señala: “En el procedimiento, la
autoridad administrativa competente deberá verificar plenamente los hechos que sirven
de motivo a sus decisiones, para lo cual deberá adoptar todas las medidas probatorias
necesarias autorizadas por ley, aun cuando no hayan sido propuestas por los
administrados o hayan acordado eximirse de ellas”.
5. Y demás Leyes pertinentes.

OTROSI DIGO. - Adjunto documentación pertinente.

POR TANTO:
A Ud. Señor Gerente, solicito tenga por FUNDADO el
presente recurso impugnatorio y disponer la quiebra de la sanción pecuniaria impuesta.

Lima, 18 de diciembre de 2015

Common questions

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Due process is emphasized within the administrative procedure as a fundamental right that ensures fairness and legitimacy in administrative actions. The document outlines that before imposing any sanctions, the right to defense must be granted, as stated in Article 331 of the RNT, which prohibits sanctioning without this procedural guarantee . Moreover, due process involves the necessity for administrative resolutions to be well-motivated and for decision-makers to resolve all issues appealed or raised, ensuring transparency and accountability in their determinations . Failure to provide adequate reasoning or resolve all points can result in a violation of due process, compromising the validity of the administrative act .

The challenge of administrative acts in the context of transportation sanctions invokes several legal principles, including the Principle of Legality, the Principle of Due Process, and the requirement for a properly motivated resolution. The Principle of Legality, as stated, attributes sanctioning power to municipal entities strictly by law and mandates adherence to the Law of General Administrative Procedure (Ley Nº 27444). The appellants argue that municipal ordinances cannot exceed legal boundaries set by higher authorities, namely national laws, implicating a breach when actions go beyond legal provisions, leading to potential nullity . Additionally, administrative processes must ensure due process, which involves a fair chance for defense before imposing a sanction . Furthermore, the obligation to provide clear reasoning in resolutions is crucial, as lacking adequate justification could constitute a violation of due process rights .

The appellant argues that the imposition of pecuniary sanctions violates principles of administrative law on the grounds that it does not comply with the principle of legality, which dictates that any sanction must strictly conform to the limits set by law . Additionally, the sanction is deemed arbitrary and excessive, lacking justification and proportionality between the means employed and the administrative objectives sought, which are prerequisites for legitimate administrative actions . Also, the sanctioning process is alleged to disregard due process, as no sufficient reasoning justifying the sanctions was provided, thereby affecting the appellant's ability to understand and potentially challenge the decision . The appellant suggests that these violations contribute to the sanction's lack of efficacy and legality .

Not adhering to the requirement of proper motivation in administrative resolutions can lead to several implications, such as violations of due process and potential nullification of the administrative act. Proper motivation requires that the decision be supported by clearly articulated reasons that justify the administrative action legally and factually . When resolutions fail to express the reasoning that led to a particular decision, it disrupts transparency and denies the involved parties an understanding of why the decisions were made, potentially leading to an appeal or challenge on grounds of inadequate justification and procedural fairness . This lack of adherence could ultimately result in the act being declared invalid due to deficiencies in articulated legal reasoning .

The legal defects argued in the Acta de Control for its invalidity include the absence of necessary identifying information such as the names, signatures, and identity numbers of the officials involved in the issuance of the act, which are essential for its validation . Additionally, the failure to include the vehicle’s brand and year of manufacture further supports the invalidity claim . The appellant also argues procedural irregularities due to the issuance conditions in a high-traffic area, which suggest the inspector did not apply suitable judgment during the control process . These defects collectively result in a lack of compliance with the legal requirements outlined in the Manual de Intervención del Inspector Municipal de Transito and the broader principles of the legal framework .

The need for verification of facts in administrative appeals is outlined as a fundamental duty of the competent authority to ensure that all factual bases of a decision are thoroughly investigated and substantiated before a resolution is made. This requirement is emphasized to maintain transparency and accountability in administrative processes, ensuring that decisions are grounded in reality and evidenced by concrete proof . Neglecting this requirement can lead to decisions that are arbitrary, not reflective of actual circumstances, and potentially unlawful. Such oversights could result in the nullification of the administrative act due to procedural impropriety or inadequate evidentiary support, thereby violating administrative principles like those enshrined in Ley Nº 27444 .

The appellant substantiates the claim of procedural irregularities by highlighting several deficiencies in the Acta de Control. These include the absence of identifying details, such as the name, signature, and identity documents of the official who conducted the transportation operation, which are required for validation . The appellant also points out that specific details about the vehicle involved, like its brand and year of manufacture, were omitted, further invalidating the act . Additionally, the appellant argues that the operational circumstances, such as the high traffic and difficult circulation conditions, were not appropriately considered by the inspector, which questions the legitimacy of the alleged violation .

The Principle of Proportionality relates to the appellant's argument against the imposed sanction by highlighting that the administrative decision lacks a reasonable balance between the severity of the infraction and the sanction imposed. The appellant alleges that not only is the sanction disproportionately high, but it also fails to consider the specifics of the situation, such as the driving conditions in the area involved . This principle mandates that sanctions should not exceed what is necessary to achieve the administrative objective, safeguarding against excessive penalization without adequate justification. The appellant argues that this lack of proportionality infringes on procedural fairness and just decision-making, warranting reconsideration of the sanction .

The Manual de Intervención del Inspector Municipal de Transito plays a critical role in validating control acts by providing a comprehensive framework specifying the necessary procedural steps and information required for a control act to be legally valid . This includes recording essential details such as the identity of the officials involved and complete vehicle information. The manual ensures the consistency and reliability of control acts, serving as a safeguard against arbitrary or improperly executed administrative procedures . Failure to adhere to these specifications is cited as a basis for claiming the invalidity of the Acta de Control, as highlighted by omissions of required details and procedural errors in high-circulation areas .

The concept of "security jurídica" or legal security is invoked when contesting municipal sanctions as it represents the assurance that individuals' rights will be protected against arbitrary or unlawful administrative actions. Legal security demands that any sanctions imposed adhere strictly to established legal frameworks and do not exceed the powers granted by law or conflict with higher legal norms . In the context of the document, the appellant argues that the municipal sanctions should not violate the predictability and stability expected in legal order, as deviations create uncertainty and undermine confidence in legal protections. Hence, contesting the sanctions on such grounds insists on maintaining the integrity of the legal system .

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