1.
-Rhizopus sp
Es un género de mohos que incluyen especies
cosmopolitas de hongos filamentosos hallados en el suelo, degradando frutos y
vegetales, heces animales, y residuos.
Las especies de Rhizopus producen esporas asexuales y sexuales.
Las esporangiosporas asexuales se producen dentro de una estructura aguzada,
el esporangium, y son genéticamente idénticas a su padre. En Rhizopus, el
esporangio es soportado por una gran columela apofisada, y el esporangióforo
asoma entre rizpodes distintivos. Zigosporasnegras se producen después de dos
fusiones compatibles de micelios durante la reproducción sexual. Y hacen colonias
que pueden ser genéticamente diferentes de sus padres.
Algunas spp. de Rizopus son agentes oportunistas de zigomicosis humana.
Pueden causar serias (y con frecuencia mortales) infecciones en humanos y en
animales debido a su rápido crecimiento a relativamente altas temperaturas.
Algunas especies son patógenos vegetales. Dos son usados
en fermentación: Rhizopus oligosporus, en la producción de tempeh, un alimento
fermentado derivado de grano de soja; R. oryzae se usa en la producción de
bebidas alcohólicas, en partes de Asia y de África. Hongo filamentoso que
presenta esporangióforos sin ramificar (de hasta 2 mm x 20 µm), de color pardo
oscuro que nacen de un gran nudo de rizoides bien desarrollados. Esporangios
esféricos negros (de hasta 275 µm de diámetro) con columela. Esporangiosporas
negras de 8 a 15 µm. Abundantes rizoides y zigosporas esféricas de pared gruesa,
desnuda (de hasta 200 µm de diámetro). Clamidosporas ausentes. Colonias de
crecimiento rápido (cubren prácticamente toda la superficie de la placa en tres
días a 25 °C) de aspecto consistente, con denso micelio aéreo, algodonosas, al
principio blancas, después gris oscuras (micelio rojizo, grisáceo o marrón) (Figura
72). Se reconoce fácilmente por sus espolones hialinos o parduzcos, sus rizoides
numerosos y pardos y sus esporangios negros y lustrosos (brillantes).
2.- Aspergillus sp
Es un género de alrededor de seiscientos hongos (mohos), y es ubicuo. Los
hongos se pueden clasificar en dos formas morfológicas básicas: las levaduras y
las hifas. Aspergillus es un hongo filamentoso (compuesto de cadenas de células,
llamadas hifas). El hábitat natural de las especies de Aspergillus son el heno y
el compostaje. Dentro del tipo de hifas se encuentra en las no pigmentadas que
reciben el nombre de hialohifomicetos. A su vez tiene dos formas de presentación:
Una saprofítica en que aparece como un hongo con hifas septadas del que surgen
los conidioforos que a su vez tienen una ampliación que es la cabeza aspergilar de
la que surgen unas estructuras de forma ampular que son las fiálides, de las que
surgirán las estructuras reproductivas (también llamados propágulos) que reciben
el nombre de fialoconidias.
Estructura
Conidiofora compuesta por una vesícula en el extremo de una hifa, con fiálides
y esporas
La estructura microscópica de Aspergillus es única. Tienen hifas tabiculares
y conidioforas cuya cabeza está localizada en el extremo de un hifa, compuesta
por una vesícula rodeada por una corona de fiálides en forma de botella
directamente insertadas sobre la vesícula.8 De las fiálides se desprenden
las esporas (conidios). Otras estructuras se encuentran en ciertas especies y no
en otras, por ejemplo, las células de Hüle.
Aspergillus es un hongo oportunista y uno de los que toman ventaja de
personas inmunocomprometidas. Entre las patologías más frecuentes se
encuentran:
Aspergilosis pulmonar invasiva: especialmente importante
en inmunodeprimidos.
Onicomicosis: enfermedad de las uñas.
Otomicosis: enfermedad principalmente del oído externo.
Sinusitis alérgica.
Es relativamente frecuente confundir una infección por Aspergillus con las más
comunes infecciones bacterianas, así como puede haber una infección simultánea
con ambos microorganismos.
Riesgo
Las especies de Aspergillus rara vez causan enfermedad. Cuando lo hacen, los
siguientes factores de riesgo se han presentado para crear la oportunidad de
infección:
Penetración predilecta por sitios húmedos.
Limpieza excesiva del cerumen de las orejas.
Hábito de introducir materiales en el oído.
Utilización de equipos que cubren el oído (audífonos, tapones, aparatos
auditivos, etc.).
Tratamiento
Limpieza y desbridamiento del oído.
Tratamiento antimicótico (gotas).
Transposición de cerumen en casos resistentes.
Antiinflamatorios esteroideos. (Los esteroides deben usarse con mucha
cautela, pues pueden ocasionar empeoramiento por inmunosupresión
localizada).
Referencias bibliográficas
[Link]