Tema 2: Las bases biológicas de la conducta.
MAPA DE CONTENIDOS
BASES BIOLÓGICAS DE LA CONDUCTA
GENÉTICA SISTEMA NERVIOSO SISTEMA HUMORAL
Herencia biológica Central Periférico Hormonas
Encéfalo Médula Espinal Autónomo Somático
La herencia biológica
La genética es el estudio de la herencia, el proceso en el cual se transmiten ciertos caracteres
de una generación a otra. El científico que puso las bases de esta ciencia fue el monje agustino
austriaco Gregor Mendel que estableció en 1866 las reglas que regulan esta transmisión. Sin
embargo su trabajo fue ignorado por mucho tiempo hasta que lo redescubrió el biólogo
estadounidense Thomas Hunt Morgan en 1900.
Mendel realizó una serie de experimentos sencillos que consistieron en cruzar entre sí
diferentes variedades de plantas y estudiar la descendencia que obtenía; de sus experimentos,
los más conocidos son los realizados con plantas de guisante, de los que existe una variedad de
semilla verde y otra de semilla amarilla; para empezar Mendel obtuvo lo que el llamó "razas
puras" amarillas y verdes, que eran aquellas que al cruzarlas entre sí sólo daban plantas iguales
que los padres. Mendel pensaba que al cruzarse los padres había algo que pasaba a los
descendientes para que tuvieran las semillas de cierto color y a eso lo llamaba "factores
hereditarios" (lo que hoy llamamos genes) y suponía que los factores hereditarios debían ser
dos, ya que uno venía de la planta padre y otro de la planta madre. Estos factores son los
responsables de las distintas características de la siguiente generación. Sin embargo, estos
genes organizados en pareja por la reproducción sexual si contienen el mismo carácter, éste se
manifestará necesariamente. Pero si son distintos sólo uno de ellos se manifestará (carácter
dominante) y el otro, aunque también portado por el individuo no se manifestará (carácter
recesivo). La carga genética de un individuo que puede manifestarse o no se denomina
genotipo y los rasgos biológicos heredados tal como se manifiestan se denominan fenotipo.
A principios del S. XX se descubrió que la información genética se guarda en los cromosomas,
partes de la célula formada por moléculas de ADN. Los genes serían fragmentos de
cromosomas. En el ser humano los genes se distribuyen en 23 pares de cromosomas de los
cuales sólo la mitad pasan a la descendencia (meiosis), de manera que recibimos la mitad del
padre y la mitad de la madre. En el ser humano existen entre 20.000 y 25.000 genes. La
codificación de estos genes se ha realizado en un proyecto mundial denominado Proyecto
Genoma. El proyecto de secuenciación del genoma humano ha sido el mayor proyecto de
investigación biomédica de la historia. Con una presupuesto de 3 mil millones de dólares y la
participación de un Consorcio Público Internacional, formado por EEUU, Reino Unido, Japón,
Francia, Alemania, China y otros países, tenía como objetivo último la consecución de la
secuencia completa del genoma humano, el texto lineal formado por la secuencia de las
cuatros bases químicas del ADN que contiene las instrucciones para constituir un ser humano.
Iniciado en 1990, el proyecto se dio por concluido en el 2003, dos años antes de lo previsto.
Además de los rasgos fisiológicos la herencia genética también tiene repercusión en aspectos
psicológicos como la inteligencia o algunos rasgos de la personalidad y por tanto, en el
comportamiento humano.
Los errores que se producen en la copia del material genético en el proceso de meiosis se
denominan mutaciones genéticas y son un factor principal en la evolución de la especie.
Pueden ser aberraciones cromosómicas porque haya un exceso o falta de cromosoma
(cuantitativas: monosomías o trisonomías) o porque falta un fragmento de cromosoma o está
colocado en otra parte (deleciones o traslocaciones). Estas aberraciones provocan
enfermedades congénitas en las que no faltan implicaciones psicológicas. Por ejemplo:
Trisomía del cromosoma 21 más conocida como Síndrome de Down (es la causa del
95% de los casos).
Síndrome de Klinefelter (trisomía de los cromosomas sexuales: 47, XXY) Afecta a los
hombres y ocasiona hipogonadismo (trastorno en que los testículos no son
funcionales) diversas malformaciones, problemas metabólicos generalizados e incluso
la muerte.
Síndrome de Turner (monosomía de los cromosomas sexuales: 45, X). Es la única
monosomía viable, las mujeres que padecen el síndrome de Turner tienen un aspecto
infantil y esterilidad de por vida.
Síndrome del doble Y (llamado a veces síndrome del supermacho: 47, XYY) no causa
características físicas inusuales, tienen mayor riesgo de padecer problemas de
aprendizaje (por encima del 50%) y retardo en el desarrollo del lenguaje.
Síndrome del triple X (llamado a veces síndrome de la superhembra: 47, XXX) Se trata
de individuos femeninos con órganos sexuales atrofiados, fertilidad limitada y bajo
coeficiente intelectual.
El sistema nervioso.
Es nuestro sistema de percepción y pensamiento y, además, controla, total o parcialmente, las
secreciones de, prácticamente todas, las glándulas endocrinas.
Entre sus funciones están la recogida de información de todo el cuerpo, a través de las
terminaciones nerviosas, para transmitirla a la médula espinal o el encéfalo, que reaccionan
inmediatamente, y envían una serie de señales a los músculos o a los órganos internos, o no
reaccionan, almacenando la información en la memoria para cuando sea de utilidad.
El tejido nervioso consta de 3 partes fundamentales: el encéfalo y la médula espinal, que
componen el sistema nervioso central, y los nervios periféricos, del sistema nervioso periférico
que llega a los órganos internos; aún así, todo el sistema nervioso está controlado por dos
tipos de células: las neuronas, que conducen las señales en el sistema nervioso, y las
neuroglias, que lo sujetan y aíslan.
Las neuronas
Las neuronas son las encargadas de conducir las señales recibidas a través del sistema
nervioso, por ello son las células principales de éste.
La neurona consta de un cuerpo celular, donde se encuentra el núcleo que contiene el ADN. En
el citoplasma que rodea el núcleo están las mitocondrias, que suministran la energía a la
célula, y los ribosomas, que contienen el ARN. Los receptores de las neuronas son las
dendritas, que al ser excitadas por estímulos físicos o por otras neuronas dan lugar al impulso
nervioso, el cual se transmite por el axón, o prolongación del cuerpo celular, hasta las
terminaciones axónicas, desde donde el impulso nervioso activará otra neurona mediante la
sinapsis.
La información viaja a lo largo de los axones mediante breves impulsos eléctricos, a los que se
denomina potenciales de acción, que no pueden pasar de una neurona a otra y para ello se
produce la sinapsis.
La sinapsis se ve favorecida por la acción de los neurotransmisores, encimas almacenadas en
unas vesículas al final del axón y que al ser liberadas provocan la excitación de lo receptores de
las dendritas de la neurona próxima. Se pueden señalar los siguientes neurotransmisores como
los más importantes:
Serotonina. Juega un papel importante en la coagulación de la sangre, la aparición del
sueño y la sensibilidad a las migrañas. Niveles altos de serotonina producen calma,
paciencia, control de uno mismo, sociabilidad, adaptabilidad y humor estable. Los
niveles bajos, en cambio, hiperactividad, agresividad, impulsividad, fluctuaciones del
humor, irritabilidad, ansiedad, insomnio, depresión, migraña, dependencia (drogas,
alcohol) y bulimia.
Dopamina. Crea un "terreno favorable" a la búsqueda del placer y de las emociones
así como al estado de alerta. Potencia también el deseo sexual. Al contrario, cuando su
síntesis o liberación se dificulta puede aparecer desmotivación e, incluso, depresión.
La falta de dopamina está relacionada con la hiperactividad o la enfermedad de
Parkinson. Sin embargo, su exceso con la esquizofrenia.
Acetilcolina. Este neurotransmisor fue el primero en ser descubierto y regula la
capacidad para retener una información, almacenarla y recuperarla en el momento
necesario. Cuando el sistema que utiliza la acetilcolina se ve perturbado aparecen
problemas de memoria y hasta, en casos extremos, demencia senil. Tiene relación con
la enfermedad de Alzheimer.
Noradrenalina: se encarga de crear un terreno favorable a la atención, el aprendizaje,
la sociabilidad, la sensibilidad frente a las señales emocionales y el deseo sexual. Al
contrario, cuando la síntesis o la liberación de noradrenalina se ve perturbada aparece
la desmotivación, la depresión, la pérdida de libido y la reclusión en uno mismo. En ese
respecto, los niveles altos de noradrenalina dan facilidad emocional de la memoria,
vigilancia y deseo sexual. Un nivel bajo provoca falta de atención, escasa capacidad de
concentración y memorización, depresión y descenso de la libido.
Ácido gamma‐aminobutírico o GABA. Está implicado en ciertas etapas de la
memorización siendo un neurotransmisor inhibidor, es decir, que frena la transmisión
de las señales nerviosas. Sin él las neuronas podrían ‐literalmente‐ "embalarse"
transmitiéndonos las señales cada vez más deprisa hasta agotar el sistema. El GABA
permite mantener los sistemas bajo control. Está relacionado con los trastornos de
ansiedad y la epilepsia.
Adrenalina. Es un neurotransmisor que nos permite reaccionar en las situaciones de
estrés. Las tasas elevadas de adrenalina en sangre conducen a la fatiga, a la falta de
atención, al insomnio, a la ansiedad y, en algunos casos, a la depresión. Los niveles
altos de adrenalina llevan a un claro estado de alerta. Un nivel bajo al decaimiento y la
depresión.
Glutamato. Es un pariente excitatorio del GABA. Es el neurotransmisor más común en
el sistema nervioso central, y es especialmente importante en relación con la
memoria.
Los impulsos nerviosos van en una sola dirección, desde las dendritas hasta las terminales
pasando por el axón, así la sinapsis se puede provocar entre un axón y una dendrita o entre 2
dendritas. La transmisión del impulso nervioso posee una doble naturaleza: eléctrica y
química.
Las neuronas se pueden clasificar en función de:
Sus proyecciones dendríticas o axón:
Multipolares: Con multitud de dendritas.
Unipolares: Con un axón y sin dendritas.
Bipolares: Con una dendrita o dos axones.
Sus conexiones:
Sensoriales: Envían información desde los órganos hasta la médula espinal o el
cerebro.
Motoras: Envían la información, procesada por el cerebro, a los músculos.
Inter‐neuronas: Enlazan las neuronas sensitivas y las motoras.
El sistema nervioso central.
Es el encargado de transmitir, regular, coordinar y relacionar la información recibida. La parte
más grande e importante de éste es el encéfalo, el cual contiene el cerebro y el tronco del
encéfalo, que conecta el cerebro con la médula espinal, pasando por el cerebelo, y controla los
aspectos fisiológicos (respiración y presión arterial).
El cerebelo se ocupa de los movimientos automáticos, el equilibrio, la coordinación, el
aprendizaje, la memoria y el tono muscular.
La médula espinal se ocupa de transmitir las señales entre los nervios periféricos y el cerebro,
así como de integrar los reflejos más simples.
El cerebro está cubierto exteriormente por la corteza cerebral, la cual se divide en 4 lóbulos:
Lóbulo frontal.
o Área motora: Control de los movimientos voluntarios.
o Área premotora: Almacena y conserva los movimientos aprendidos.
o Área de Broca: Capacidad expresiva del lenguaje.
o Área prefrontal: Elaboración de pensamientos, profundización de ideas,
extracción de conclusiones, análisis, síntesis, previsión, atención y autocrítica
moral y ética.
Lóbulo parietal.
o Es el área sensitiva somestésica o de integración sensorial, puesto que percibe
las señales de nuestro organismo (temperatura, dolor, tacto, equilibrio) y las
interpreta.
Lóbulo temporal.
o Al que pertenecen el área auditiva, detectando los tonos y cualidades del
sonido y dándoles un significado; y el área de Wernicke, encargado de la
comprensión del lenguaje y la respuesta final a la información sensitiva.
Lóbulo occipital.
o Al que pertenece el área visual, detectando luces, movimientos, sombras,
colores y orientación, para interpretar y componer la imagen visual.
El cerebro.
Se distinguen 3 grandes zonas:
Cerebro posterior: Incluye el cerebelo, responsable de la coordinación motora y
muscular, siendo una prolongación de la médula espinal y conteniendo los centros
vitales del organismo como la regulación de los latidos, la presión arterial, etc.
Cerebro medio: Se compone, esencialmente, de un conjunto de vías que comunican
los distintos órganos del cerebro y controla algunas funciones visuales y auditivas.
Cerebro anterior: Es el centro de los procesos mentales más elevados, donde se hallan
ubicadas las principales funciones cognitivas. Está dividido, mediante una cisura, en
dos hemisferios, conectados por un conjunto de fibras llamado “cuerpo calloso”, y son
el izquierdo, que tiene la función analítica, comprensiva y de expresión lingüística; y el
derecho, que comprende las aptitudes musicales, artísticas y emocionales, así como
las habilidades espaciales. Ambos hemisferios tienen una comunicación cruzada, así, el
hemisferio derecho del cerebro controla la parte izquierda del cuerpo, y el hemisferio
izquierdo del cerebro controla la parte derecha del cuerpo.
El cerebro está recubierto por la corteza cerebral, dividida en lóbulos, y rellena con la sustancia
gris y la sustancia blanca, que prepara y organiza los impulsos nerviosos que llegarán a la
corteza. Rodeando la sustancia blanca del cerebro está el sistema límbico (hipocampo y
amígdala), que controla las emociones y el comportamiento social e interpreta la importancia
de las experiencias sensitivas.
Finalmente, el bulbo raquídeo es quien conecta los nervios craneales, relacionados con la
respiración y el ritmo cardíaco, así como los reflejos relacionados con la tos, la saliva o el
vómito.
El sistema nervioso periférico.
Se divide en sistema somático, encargado de establecer la relación del organismo con el
mundo exterior a través de los nervios sensoriales (aferentes) y de los nervios motores
(eferentes); y el sistema autónomo, que regula las funciones vegetativas y viscerales
(digestión, sudoración, circulación sanguínea), que son actividades involuntarias que nos
permiten mantener en equilibrio nuestro medio interno.
El sistema nervioso autónomo se divide en:
Sistema simpático: Prepara al organismo para actividades muy intensas o defensivas,
sobre todo respuestas de alarma o estrés. Aumenta la frecuencia cardíaca y la glucosa
en la boca, liberando adrenalina desde las glándulas suprarrenales.
Sistema parasimpático: Segrega acetilcolina para recuperar el control corporal tras la
activación del sistema simpático.
Sistema humoral o endocrino.
El Sistema endocrino controla las funciones corporales a través de las hormonas, creadas en el
hipotálamo, que a diferencia de los neurotransmisores actúan en el organismo a través de la
sangre. La glándula más importante del sistema humoral es la hipófisis que depende del
hipotálamo y regula el funcionamiento de las demás glándulas incrementando su secreción
cuando no liberan suficiente cantidad de hormonas en la sangre.
Las hormonas son unas sustancias químicas segregadas por una o varias células glandulares,
que intervienen en la regulación y coordinación de las actividades celulares.
Hormona Origen Funciones
Transformación de los alimentos en energía.
Glándulas
Tiroxina Crecimiento.
Tiroides
Aumento de las actividades metabólicas.
Liberación de calor.
Regulación de glucosa (Diabetes)
Rasgos de la diabetes:
Insulina Páncreas • Híper‐excitabilidad de las neuronas.
• Irritabilidad.
• Reacciones bruscas.
Aumento de la presión sanguínea, ritmo cardíaco, glucosa y
tono muscular.
Glándulas Dilatación de las pupilas.
Adrenalina
Suprarrenales Produce palidez en la piel.
Activación de emociones (predispone al cuerpo a la “lucha o
huida”).
Glándulas Regula los hidratos de carbono y las sales.
Cortisona
Suprarrenales
Testosterona Testículos Desarrollo de caracteres sexuales masculinos.
Ensanchamiento de pelvis.
Ovarios y Crecimiento de útero y vagina.
Estradiol
Placenta Desarrollo de genitales femeninos externos.
Estimulación del inicio del ciclo menstrual.
Completa el ciclo menstrual.
Ovarios y Posibilita la implantación del huevo fertilizado.
Progesterona
Placenta Desarrolla las mamas durante la gestación.
Impide el desarrollo de nuevos óvulos durante el embarazo.
Algunos términos fundamentales
Genotipo: Es la información contenida en los cromosomas.
Fenotipo: Es la expresión del genotipo más la influencia del medio.
Translocación: Modificación estructural de los cromosomas por la que un segmento
cromosómico cambia de posición relativa dentro del propio cromosoma o entre
cromosomas.
Neurona: Tipo de célula del sistema nervioso, especializada en la recepción de estímulos y
la conducción del impulso nervios o entre neuronas o con otro tipo de células.
Sinapsis: Es una unión intercelular, especializada en las neuronas, donde se lleva a cabo la
transmisión del impulso nervioso.
Sistema nervioso central: Está constituido por el encéfalo y la médula espinal. Se trata de
un sistema muy complejo, encargado de percibir los estímulos exteriores y transmitir los
impulsos a nervios y músculos.
Sistema nervioso periférico: Está formado por nervios y neuronas que se extienden desde
el sistema nervioso central hasta los miembros y órganos del cuerpo. Se encarga de
coordinar, regular e integrar nuestros órganos internos, por medio de respuestas
involuntarias.
Sistema endocrino: Es el conjunto de órganos que segregan hormonas, las cuales regulan
muchas de las funciones metabólicas del organismo.