Integrantes:
Zahira Celiz.
Belén Ledesma.
Agustina Santos.
Aylen Tabera.
Santiago Cegovia.
Curso: 4º A
Materia: Biología
Prof.: Natalia Guindan
Año: 2019
Australopithecus africanus
El Australopithecus africanus es una especie de homínido extinto
descubierto en África. Su nombre significa “mono del sur de África”.En
1924 Raymond Dart identificó fragmentos de la cara y mandíbula de un
simio bípedo en su etapa juvenil. Al comienzo, los fósiles que descubrió
Dart no fueron considerados como pertenecientes a una especie precursora
del ser humano.
Sin embargo, las similitudes de las características
del Australopithecus africanus con los simios y los humanos demostraron
que los primeros homínidos fueron simios bípedos en vez de humanos
cuadrúpedos.
La biocronología (estimación de la edad biológica) de la especie abarca
desde el Piacenziense (Plioceno superior)
al Gelasiense (Pleistoceno inferior), aunque las edades absolutas son
difíciles de determinar por las características de los yacimientos. Algunas
fuentes barajan cifras desde menos de 3 millones de años de antigüedad
hasta más de 2 millones;2 otras lo datan entre 3,3 y 2,5 millones de años
Se trata de un homínido que, según las estimaciones realizadas por los
científicos, se desarrolló en el planeta entre dos períodos geológicos: el
Plioceno superior y el Pleistoceno inferior.
Se han hecho pruebas para determinar con más exactitud cuál es la
datación de los restos hallados; sin embargo, ha sido difícil considerando el
estado de estos fósiles. Debido a este contexto, no existe un acuerdo entre
los científicos con relación a la edad biológica de este homínido: las
estimaciones van desde 2 millones hasta 3 millones de años de antigüedad.
El hallazgo de esta especie fue determinante para comprender la evolución
del ser humano como especie, e implicó un cambio de paradigma en la
concepción de la humanidad en el ámbito genético.
El hallazgo
En 1924, en un tiempo en el que Asia era considerada como la cuna de la
humanidad, el descubrimiento del niño de Taung (recuperado en África
cerca al desierto del Kalahari) respaldó la predicción de Charles Darwin:
nuestros ancestros serían descubiertos en el viejo continente.
El cráneo que descubrió Dart fue clasificado a un espécimen de un género
y especie nuevos: el Australopithecus africanus o el “simio del sur de
África”. Su afirmación de una criatura poseedora de un cerebro del tamaño
del de un simio y con dentadura y postura similares a las de los humanos
fue recibida con escepticismo.
La razón de esta oposición inicial se debió a que la teoría de Dart sostiene
el principio de la evolución mosaica; es decir, el desarrollo de unas
características antes que otras. Su tesis también difiere de la de Elliot
Smith, quien afirmaba que el proceso de hominización comenzó con el
aumento de la capacidad craneal.
Sin embargo, Dart vivió para ver sus teorías corroboradas por
descubrimientos adicionales de otros especímenes de Australopithecus en
Makapansgat en Sudáfrica a finales de 1940, así como por
descubrimientos posteriores realizados por Louis Leakey, los cuales
establecieron a África como la cuna de la humanidad.
Descubrimiento
El Australopithecus africanus se descubrió en excavaciones realizadas en
Sudáfrica y en el plazo de 80 años han sido encontrados restos de más de
200 individuos. Muchos de estos fósiles fueron hallados de manera
accidental en cuevas utilizadas para la minería; dichas cuevas se formaron
debido a la actividad subterránea del agua.
La fosilización del Australopithecus africanus fue facilitada por la
calcificación de los huesos que generó el goteo constante del agua sobre los
restos de los homínidos.
A través de milenios, la actividad del agua generó una gran cantidad de
depósitos minerales, y cuando la superficie se erosionó, los depósitos
subyacentes fueron expuestos y luego excavados en busca de fósiles.
El descubrimiento del Australopithecus africanus se le atribuye a Raymond
Dart, quien en 1924 halló los primeros restos de esta especie. Su ahora
famoso “niño de Taung” recibió dicho nombre debido al lugar de su
descubrimiento.
El niño de Taung es un espécimen de aproximadamente dos o tres años,
del cual solo se encontró su cara, mandíbula, fragmentos del cráneo y de
su cerebro. Dart también trabajó en el yacimiento arqueológico
Makapansgat, donde encontró más restos de Australopithecus africanus.
En Makapansgat se encontró una pequeña piedra de jaspe perteneciente a
un Australopithecus africanus, considerada como el primer elemento
simbólico. Es importante aclarar que esta roca es considerada la escultura
más antigua aunque no haya sido tallada con deliberación, pues no fue
modificada.
Evolución
El Austrolopithecus africanus ha sido considerado por tradición como
ancestro inmediato del linaje Homo, específicamente del Homo habilis. Sin
embargo, algunos investigadores consideran que el Australopithecus
afarensis es el ancestro común del africanus y el linaje Homo. Esta última
hipótesis ha cobrado más popularidad en los últimos años.
Muchos de los fósiles encontrados en Sudáfrica entre 1930 y 1940 fueron
bautizados con nombres distintos, tales como: Australopithecus
transavaalensis, Plesianthropus transvaalensis y Australopithecus
prometheus.
Los fósiles descubiertos en 2008 en Malapa, Sudáfrica, fueron anunciados
como una nueva especie: el Austrolipthecus sediba.
Sin embargo, muchos otros paleontólogos consideran estos fósiles como
una cronoespecie del africanus. Es decir, las diferencias anatómicas entre
los nuevos fósiles y los anteriores se generaron a lo largo de los 500 000
años que vivió esta especie.
Características
Los Australopithecus africanus poseen todas las adaptaciones en los
miembros inferiores correspondientes a un bípedo habitual.
También retuvieron características en sus miembros pertenecientes a un
homínido trepador, con articulaciones en los hombros orientadas hacia
arriba, brazos largos en comparación con sus piernas, y dedos curvos y
largos. En general, sus manos se asemejaron más a las de un humano que
las del Australopithecus afarensis.
Estos últimos se caracterizaron por la condición primitiva de sus brazos
largos y sus dedos largos y curvos.
Sin embargo, sus manos tenían una similitud con las de los humanos,
específicamente por sus pulgares, los cuales les dieron un mayor agarre y
fuerza prensil. Esto se logró gracias a unos músculos del pulgar mejor
desarrollados que los de sus ancestros.
Estos homíninos son considerados como bípedos habituales. Sin embargo,
se piensa que los Australopithecus africanus pudieron haber sido más
arbóreos que los afarensis.
En cuanto al dimorfismo sexual, los africanus no presentaban tantas
diferencias como sus primos: los machos medían un promedio de 138
centímetros y pesaban unos 40 kilogramos, mientras que las hembras
medían 115 centímetros y pesaban 29 kilogramos.
Cráneo
Mientras que su cerebro era pequeño en comparación con especies
posteriores, el Australopithecus africanus no fue solo más encefalizado que
sus ancestros (con una capacidad craneal de 450 cc), sino que poseía una
corteza cerebral más grande en las regiones frontales y parietales.
Su cociente de encefalización era de 2,7. Este cociente es un método
utilizado para comparar el tamaño cerebral entre distintas especies.
Un cociente mayor a 1 equivale a un cerebro de un tamaño mayor del que
se esperaría basado en el tamaño corporal; el cociente de encefalización de
un humano moderno es aproximadamente de 7,6.
Área de Broca
El área de Broca es un área de costado izquierdo de la corteza frontal que
está relacionada con la producción y desarrollo del lenguaje. Dicha área se
encuentra en todos los monos del Viejo Mundo y en los simios; también
estuvo presente en los Australopithecus africanus. En estos últimos, el
tamaño de la corteza de Broca era más grande.
Estos desarrollos mencionados soportan la idea de que los Australopithecus
africanus poseían unas mayores capacidades para procesar las ideas, así
como mejores habilidades para comunicarse.
Vale destacar que hay un debate en torno a si el surco semilunar -una
fisura en ambos lados del lóbulo occipital relacionado con la visión- se
asemeja más al de un humano o un simio.
El cráneo externo refleja la expansión cerebral del Australopithecus
africanus en su forma redonda y frente amplia. La cara de esta especie
tendía a exhibir un alto grado de prognatismo y una región centrofacial
cóncava. La cara y dentadura de esta especie estaban especialmente
diseñadas para masticar alimentos más duros
Hábitat
Se considera que el Austrolopithecus africanus se desenvolvió en espacios
bastante abiertos y de clima seco. Las investigaciones han arrojado que
probablemente habitó en los mismos espacios que el Austrolopithecus
afarensis, dado que llegó a ser su sustituto gracias a que presentaron
mayores destrezas en la caza.
El espacio geográfico específico que ocupó este homínido se localiza en
África del este, abarcando los actuales territorios de Tanzania, Kenia y
Etiopía.
La robustez facial y molar del Austrolopithecus africanus sugiere que su
dieta estaba basada más en plantas que los homínidos anteriores. Sus
adaptaciones para trepar, heredadas de sus ancestros, le permitían utilizar
los árboles como refugio, así como para dormir y alimentarse
traquilamente.
Mientras estaban en el suelo, se piensa que esta especie era recolectora, se
alimentaba de plantas y pequeños animales, así como de carroña.
Como se mencionó anteriormente, es posible que los Australopithecus
africanus cayeran a las cuevas accidentalmente. Sin embargo, aunque no
haya evidencia, algunos investigadores sugieren que utilizaban estos sitios
como refugio.
Herramientas
En las cuevas de Sterkfontein y Makapansgat se encontraron herramientas
de piedra muy primitivas junto a los restos de los Australopithecus
africanus. A pesar de que no haya evidencia de que fabricaran
herramientas, parece que utilizaban piedras para martillar y cortar.
También se especula que utilizaban tubérculos en su dieta y que los
extraían con palos de una manera similar a los africanos actuales, como
las tribus del desierto de Kalahari.
Alimentación
En la naturaleza, los recolectores tienen cerebros relativamente grandes.
Algunos ejemplos dentro del mundo primate son el aye-aye, el cual caza
insectos con una combinación de su audición y extracción; y los monos
capuchinos, que roban animales jóvenes de huecos en los árboles y
extraen insectos de la corteza de los árboles.
Otros ejemplos son los babuinos, que excavan la tierra en busca
de tubérculos. También puede mencionarse a los orangutanes y los
chimpancés, los cuales usan una variedad de herramientas para extraer
hormigas, miel y otros alimentos. Los chimpancés también utilizan las
ramas para cazar animales pequeños.
Es posible que el bipedismo haya sido una respuesta a un hábitat cada vez
más austero en recursos, y la encefalización una respuesta a la necesidad
de localizar y aprender sobre cómo procesar las nuevas comidas.
Desde el Australopithecus africanus, los investigadores han hallado una
tendencia a la expansión de las porciones del cerebro involucradas en la
asociación y el pensamiento complejo, así como a la fuerza y destreza
manual requerida para manipular comida y objetos.
Conclusión:
En síntesis, el Astrolopithecus africanus fue una especie de
homínido fosil de Sudafrica. Tenía una marcha bípeda, aunque aún
conservaba costumbres arborícolas. Su peso promedio era de 41 kg
para los machos y de 30 kg para las hembras, con una estatura de
1,50 m.
Su capacidad craneal es de 480 cm³ a 520 cm³, muy por debajo
de los 1.500 cm³ del ser humano actual. Su caja craneal es más alta y
redondeada que la de los antropomorfos, y su esqueleto postcraneal es
similar al de Australopithecus afarensis.
Su cara es más corta. Presenta menor prognatismo
(la mandíbula está adelantada con respecto al maxilar), unido a un
menor tamaño de piezas dentales.
Sus piezas dentales no se diferencian mucho de las del humano.
Los caninos eran pequeños, sin sobresalir como en los antropomorfos, y
los incisivos eran tan pequeños como los nuestros. Recientes estudios
han demostrado que podía partir semillas y frutos secos grandes con
sus dientes, lo que le habría dado una gran ventaja en épocas de
escasez de otros alimentos más blandos.
También es importante mencionar que desaparece el diastema
(separación entre incisivos), o es muy escaso.
Por tanto, notamos una reducción de caninos e incisivos y hay un
mayor énfasis de la masticación en el resto de la dentadura.
Bibliografía:
Wikipedia.
www.lifeder.com
http://www.mclibre.org/
Índice
Introducción Australopithecus Africanus.
Biocronología.
Hallazgo.
Descubrimiento.
Evolución.
Características.
Cráneo.
Hábitat.
Herramientas.
Alimentación.
Conclusión.
Bibliografía.