Inicios
Desde los años 1970 del siglo XIX comenzó a propagarse rápidamente una nueva
tendencia científica en la lingüística la cual contó con muchísimos investigadores en todos
los países de Europa que tenían una lingüística desarrollada, y hacia finales del siglo
también hacia América del Norte. Surgió en Alemania, en la universidad de Leipzig donde
recibió en broma el nombre de "jóvenes gramáticos". En otros países se llama
frecuentemente neogramatismo. La popularidad de esta tendencia es tan grande que
cuando en el siglo XX el estructuralismo se contrapuso a la lingüística tradicional todos
sobreentendían que esta última era el neogramatismo.
Fundadores del neogramatismo
Entre los fundadores del neogramatismo en Alemania se pueden señalar a A.Leskien,
K.Brugmamm entre otros, pero el que encabezó esta tendencia fue Herman Paul autor del
libro "Principios de la historia del lenguaje"” y de muchas otras obras. Todos estos
científicos, de una u otra forma, fueron influenciados por Schleicher, pero al mismo tiempo
se inclinaban hacia el psicologismo en la lingüística.
Consideraciones de los neogramáticos
Los neogramáticos consideraban solamente el enfoque histórico como científico, de una u
otra forma fueron influenciados por Schleicher, pero al mismo tiempo se inclinaban hacia el
psicologismo en le lingüística.
Según este punto de vista la ciencia se dividía en históricos-naturales e históricos-
culturales; la [lingüística]] se situaba en el segundo grupo. Para los neogramáticos
el lenguaje es un fenómeno que existe solamente en el plano histórico, particularmente
dentro del plano de los cambios. Esto es correcto e incorrecto a la vez. Depende del punto
de vista con que se analice el concepto histórico, pero dentro de él están constantemente
relacionados dos planos: el plano de la estabilidad sin el que sería imposible el empleo de
una lengua y el plano del desarrollo.
Los neogramáticos consideraban que en el lenguaje existía solamente el plano del
desarrollo y que ninguna gramática descriptiva ni ningún diccionario descriptivo era
científico. De esta manera reducían toda la esfera del estudio de las lenguas modernas y
las prácticas de la enseñanza de la lengua materna y la lengua extranjera a una esfera
primitivista. Por lo que se puede apreciar que las teorías fundadas por ellos tienen una
forma unilateral.
El histerismo se combina en los neogramáticos con un tratamiento individual-psicológico
del lenguaje. Los científicos de esta tendencia negaban la existencia de comunidades
lingüísticas de pueblo, ciudades de toda la nación trataban de todo esto como una ficción
ya que en realidad solamente existían las lenguas de diferentes individuos. En realidad, la
lengua es un hecho de la psiquis individual, está representada en ella por numerosas
representaciones de ellos. Estos puntos de vista que fueron desarrollados de manera más
consciente por Paul eran contradictorios en su interior.
Teoría de Paul
Quedaba sin aclarar cómo se coordinaba entre sí los cambios en la conciencia de diferentes
personas. Al aclarar esto Paúl introdujo la noción del uso lingüístico, es decir, de cierta línea
media que une a todos los hablantes de una lengua dada. Pero detrás de esta noción se
ocultaba ya el reconocimiento interior del carácter social del lenguaje.
Otras posiciones relevantes de su teoría fueron; su interés hacia el lenguaje vivo popular
aún hacia los dialécticos, hacia el registro escrito de los hechos de la historia de las lenguas
a la vez que su desconfianza en cuanto a la suposiciones sobre periodos anteriores de
desarrollo y el estudio de las protolenguas; su atención al estudio detallado de algunos
hechos de la lengua; su convencimiento en cuanto a la existencia de las leyes de cambios
fonéticos que no conocen excepciones así como lo referente al gran papel de la analogía
en el desarrollo de la estructura gramatical de la lengua.
Introducción de cambios en la lingüística
Los neogramáticos introdujeron varios cambios en la lingüística al igual que los
representantes de la lingüística histórica comparativa y de la teoría biológica de Schleicher,
ellos consideraron que el centro de toda lengua era la morfología y la fonética se
interesaron mucho menos por la sintaxis y casi no prestaron atención a la estilística. Por
eso se puede decir que la ciencia de la semántica surge prácticamente en este periodo.
Su teoría de las leyes fonéticas y de la analogía constituyeron grandes aportes a la ciencia
lingüística. Las leyes fonéticas, desde un punto de vista actúan con fuerza automática y
provocan cambios en todos los sonidos en determinadas posiciones y en determinado
periodo por otro por otros sonidos. Sobre este fenómeno se han construidos todas las
fonéticas históricas de las lenguas relacionadas entre sí.
La ley de las excepciones
Los neogramáticos exageraron desmesuradamente la fuerza mecánica de los fenómenos
fonéticos. Tenían la tendencia a explicar que las excepciones surgían cuando había
contraposición entre dos reglas. Se sabe que a veces surgen excepciones por analogía,
que a veces pueden destruir las leyes constantes del lenguaje; además que a veces se
producen excepciones por el paso mecánico de las palabras de una lengua a otra. Por
ejemplo, en la lengua alemana las corresponde en algunas posiciones a la t del inglés y del
holandés. En estos casos tenemos una correspondencia regular entre los sonidos en los
morfemas y palabras de lengua a fines entre el inglés Butter y el alemán.
En cierta medida todos estos hechos se pueden explicar de esta forma, pero las reglas y
sus causas se tratan aquí desde un punto de vista muy simple pues muchas veces se
considera que la causa fundamental es una causa fisiológica de facilidad de pronunciación.
Pero las mismas condiciones llevan en distintas lenguas en distintos resultados por eso no
podemos explicar así todos estos fenómenos. En realidad, los gramáticos no pudieron ver
la diversidad de causas que se encuentran detrás de cada fenómeno.
Rechazo de la lingüística rusa y otras escuelas
Muchos aspectos del enfoque de los neogramáticos fueron rechazados por
la lingüística rusa del siglo XIX y por otras escuelas y representantes individuales de otros
países. En occidente, por ejemplo, el lingüista austríaco H. Schuchart (1842 - 1927)
Se pronuncia contra los neogramáticos y crea la escuela de las palabras y las cosas.
Destaca la importancia de las investigaciones semánticas en comparación con las
fonéticas.
Demuestra la compleja variedad de causas que provocan los cambios de la lengua;
Insiste en la necesidad de coordinar la historia de la lengua con la historia de los pueblos
y con su cultura.
Los neolingüístas
Los lingüistas italianos Bartoli, Bonfante y Pisani en la década del 20 también se
pronuncian contra los neogramáticos. Comparten las ideas de Schuchart y se denominan
a sí mismos neolingüistas. Al mismo tiempo que el neogramatismo surge en Rusia la
Escuela de Kazan, encabezada por Ivan Alexandrovich Baudouin de
Courtenay (1845 – 1929) y la Escuela de Moscú que contaba con Filip Fiodorovich
Fortunatov (1848 – 1914).
A diferencia de los neogramáticos estas escuelas desarrollaron, aunque no del todo
consecuentemente, las ideas de naturaleza social y el condicionamiento social del lenguaje.
Las ideas, sobre todo de Courtenay, son de un extraordinario valor científico y teórico, pero
no tuvieron la difusión necesaria en occidente por lo que no se conocieron suficientemente
en su época.