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Cuestion Prejudicial

1) La parte demandada alegó una cuestión previa referente a un proceso penal en curso contra los representantes de la parte demandada por el presunto delito de estafa continuada relacionado con los hechos del caso. 2) La parte demandante contraargumentó que el resultado del proceso penal no afecta la responsabilidad civil de la parte demandada por incumplimiento contractual. 3) El documento detalla los argumentos y documentación presentada por ambas partes respecto a la cuestión previa planteada.
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Cuestion Prejudicial

1) La parte demandada alegó una cuestión previa referente a un proceso penal en curso contra los representantes de la parte demandada por el presunto delito de estafa continuada relacionado con los hechos del caso. 2) La parte demandante contraargumentó que el resultado del proceso penal no afecta la responsabilidad civil de la parte demandada por incumplimiento contractual. 3) El documento detalla los argumentos y documentación presentada por ambas partes respecto a la cuestión previa planteada.
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CON RELACIÓN A LA CUESTIÓN PREVIA ESTABLECIDA EN EL ORDINAL 8º DEL

ARTÍCULO 346 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL: Referente a la existencia de


una cuestión prejudicial que deba resolverse en un proceso distinto, la parte oponente de dicha
cuestión previa, abogado en ejercicio H.R., señaló entre otros hechos los siguientes:

• Citó criterios doctrinarios de los juristas P.A.Z. y R.H.L.R., con relación a la citada cuestión
previa.

• Indicó jurisprudencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, sentencia N°


1947, dictada el 16 de julio de 2003 (caso: Canal Point Resort C.A.), bajo ponencia del
Magistrado JESÚS EDUARDO ROMERO, con relación a la indicada cuestión previa.

• Que la demandante ciudadana A.M.A.R. y su abogada asistente, M.d.V.B.Á.,


incumpliendo sus deberes de actuar en el proceso con lealtad y probidad,
silenciaron en su libelo un hecho esencial a la presente causa, consistente en que
actualmente cursa en el Juzgado Tercero de Primera Instancia en funciones de
control del Circuito Judicial Penal del estado Mérida, con sede en Mérida,
expediente N° LP01-P-2012-004824, un proceso penal contra los representantes de
la parte demandada, ciudadanos J.C.P.S. y M.B.T.V.D.P., por la presunta comisión
del delito de estafa continuada, en virtud de la denuncia formulada mediante escrito
presentado en fecha 25 de julio de 2011, ante la Fiscalía Superior del Ministerio
Público del estado Mérida, por la actora, junto con los ciudadanos C.E.M.T.,
R.R.R., A.C.F.G., N.C.R.M. y M.J.R.D.A., en el que entre otras cosas, expusieron
lo siguiente: “Desde el año 2006), suscribimos por ante las Notarias Públicas
Terceras y Cuarta del Estado Mérida, contratos de Opción de Compra-Venta, con la
empresa constructora CONSTRUCCIONES Y DESARROLLOS NACIONALES
C.A. (CODENCA), representada por sus Gerentes J.C.P.S. y M.B.T.D.P. (…), para
la adquisición de seis (06) apartamentos, que forman parte del desarrollo
habitacional “GRAN F.R. & SUITES”, constituido a su vez, por sesenta y siete
(67) apartamentos, con diferentes áreas de construcción cada uno, cuyos ambientes,
dependencias, comodidades y demás características constan tanto en el proyecto
identificado: “GRAN F.R. & SUITES”, el cual sería desarrollado y enajenado de
conformidad con la Ley de Propiedad Horizontal, construido en un lote de terreno
en la Avenida Las Américas, sector Aldea S.B., Parroquia Caracciolo Parra (antes
Municipio El Llano), Municipio Libertador del Estado Mérida, con una superficie
aproximada de UN MIL OCHOCIENTOS VEINTISEIS METROS CUADRADOS
(1.826 mts.2), comprendido dentro de los linderos y medidas siguientes: […]; como
en las Opciones de Compra-Venta [sic], que cada uno de los hoy enunciantes,
suscribió con la mencionada empresa constructora, que anexamos marcadas B, C,
D, E, F y G, de las que se desprende el precio de todos y cada uno de los inmuebles
opcionados, así como el pago efectivo de la inicial aportada por cada uno de
nosotros, inicial que suma aproximadamente la cantidad de MIL TRESCIENTOS
CINCUENTA Y CUATRO DOSCIENTOS (sic) SETENTA Y CINCO
BOLÍVARES FUERTES (BF. 1.354.275,oo). Es importante destacar que este
proyecto habitacional ha sido modificado de manera irregular e inconsulta sin
contar con la debida permisología de la Dirección de Permisología e Inspección de
la Alcaldía del Municipio Libertador del Estado Mérida. Así las cosas,
ciudadano(a) Fiscal, la entrega de los apartamentos debió realizarse en el lapso de
dos (2) años contados a partir de la firma de los respectivos contratos de opción de
compra-venta que datan del año 2.006, es decir, que la entrega debió materializarse
durante el año 2.008, pero es el caso que hasta la presente fecha, habiendo
transcurrido tres (3) años adicionales el plazo originalmente acordado en los
documentos de opción a compra-venta por nosotros suscritos, la empresa
constructora CODENCA no ha cumplido con la entrega de nuestros inmuebles, a
pesar de habérsele cancelado a la misma, la mitad, más de la mitad y hasta un
100% del precio de los apartamentos, viéndose de esta manera afectados nuestros
derechos sociales y de nuestras familias, derechos éstos amparados en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. De lo anterior se concluye,
por una parte, el daño social que nos ha causado la empresa constructora
CODENCA, al burlar nuestros sueños y los de nuestra familia de acceder a una
vivienda digna, y por la otra, el daño de carácter patrimonial, traducido en la
merma de nuestro peculio, conformado por nuestros ahorros e ingresos, derivados
de sueldos y/o salarios, producto del esfuerzo y trabajo del día a día, que le fueron
confiados a la indicada constructora, la cual a pesar del transcurso del tiempo (05
años) y de los pagos realizados, no ha cumplido con la entrega de los apartamentos
descritos en cada una de las Opciones de Compra-Venta aludidas y anexas, […]
(Subrayado añadido por el suscrito). Ahora bien, ciudadano (a) Fiscal la situación
recientemente se ha complicado, por cuanto hemos tenido conocimiento que la
empresa constructora CONSTRUCCIONES Y DESARROLLOS NACIONALES
C.A. (CODENCA), en fecha 05 de octubre de 2.010, suscribió CONTRATO DE
CRÉDITO A CORTO PLAZO A INTERÉS, CON GARANTÍA HIPOTECARIA
DE PRIMER GRADO, por un monto de OCHO MILLONES CINCUENTA MIL
BOLÍVARES (Bs. 8.050.000,oo), con el BANCO SOFITASA BANCO
UNIVERSAL C.A., sobre el lote de terreno donde se está desarrollando el edificio
Residencias Gran Florida & Suites, desde el año 2006 […]”.
• Que como consecuencia de la denuncia en referencia, el Juzgado Primero de Primera Instancia
de Control del mencionado Circuito Judicial, quien originalmente conoció de la causa (Exp.
LP01-P2011-008001) decretó medidas preventivas innominadas de carácter real sobre bienes
propiedad de la empresa mercantil CONSTRUCCIONES Y DESARROLLOS NACIONALES
C.A. (CODENCA) y sus prenombrados representantes, a quienes la Fiscalía Cuarta del estado
Mérida, imputó en fecha 15 de mayo de 2012 por la presunta comisión del referido delito de
estafa (expediente 14 F4-0568-2011).

• Que es de advertir que a esta causa penal, se encuentran acumuladas las denuncias que
formularon los ciudadanos H.J.O.T. y E.G.J., respectivamente.

• Que de lo expuesto se concluye que el referido proceso penal, se encuentra actualmente en su


fase preparatoria y fue precalificado por el Ministerio Público y el Tribunal de la causa, como
constitutivo de la presunta comisión del delito de estafa continuada, previsto y sancionado en el
artículo 462 del Código Penal, en concordancia con el artículo 99 eiusdem, siendo su fundamento
el incumplimiento del contrato de opción de compra cuya ejecución pretende ahora obtener la
actora, por lo cual resulta evidente que los hechos en que se basa la denuncia, se encuentran
estrechamente vinculados con las pretensiones procesales deducidas que debe decidirse en este
juicio, ya que el mismo incumplimiento contractual que denunció en sede penal la demandante,
extrañamente también lo alegó como fundamento fáctico de sus pretensiones de cumplimiento de
contrato y de indemnización de daños y perjuicios materiales y morales hechas valer en el
presente proceso.

• Que por las razones expuestas, resulta irrefutable que la referida denuncia penal constituye una
cuestión prejudicial, que como tal deba resolverse en el proceso que transcurre en la jurisdicción
penal, anticipadamente a la decisión del mérito de la presente causa y así pido que sea declarado
por este respetable Tribunal.

• Anexó a la misma copia de la decisión del Tribunal Penal de Control 01 del Circuito Judicial
Penal del estado Mérida, de fecha 9-08-2011.

Posteriormente, la representación judicial de la parte demandante, abogados en ejercicio


M.D.V.B.Á. y N.C.R.M., contradijo la cuestión previa opuesta por la demandada referida al
ordinal 8° del artículo 346 del Código de Procedimiento Civil, en los siguientes términos, a saber:

• Que en el presente procedimiento mal puede alegarse la prejudicialidad, pues la morosidad de la


parte demandada, recae sobre su incumplimiento, independientemente si es producto o no de una
conducta penal.

• Que la parte demandada, a través de su abogado, no indicó cual es la cuestión prejudicial que
debe ser resulta en un proceso distinto, simplemente se limitó a citar una jurisprudencia de la Sala
Constitucional del TSJ del 16 de julio de 2003 y ha transcribir extractos de la denuncia.

• Que la parte demandada no fue responsable, cuidadosa ni previsiva incumpliendo con lo


convenido, pues no ejecutó a lo que se obligó, como un buen padre de familia y solo a los
demandados puede atribuirse el incumplimiento del contrato.

• Que si el Juez en sede penal lo absuelve o lo condena en nada cambia su falta de cumplimiento,
en nada modifica su morosidad y los daños que con ello ha causado a la demandante.

• Que en este caso se demandó el cumplimiento del contrato, la entrega del inmueble objeto de
opción a compra así como el resarcimiento de los daños y perjuicios, que fueron causados a razón
de su incumplimiento.

• Según la parte demandante ¿cuándo surgió o nació el incumplimiento del demandado?, este se
originó pasados dieciocho (18) meses contados a partir de la fecha de suscripción del contrato de
opció9n a compra.

• Que según la cláusula décima del contrato de opción a compra, la conclusión de la obra, se fijó
para un plazo aproximado de dieciocho (18) meses contados a partir del veinte de agosto de dos
mil siete, es decir, la parte demandada debió entregar el apartamento el día veinte de febrero de
dos mil nueve, y no lo hizo por razones inherentes sólo a la parte demandada.

• Que en la fecha antes señalada, nació el derecho de la parte demandante para demandar el
cumplimiento del contrato.

• Que desde el día 20 de febrero de 2009, fecha en la cual de acuerdo con el contrato de opción de
compra, el demandado debió entregar el apartamento, y hasta el día 9 de agosto de 2011, fecha en
la cual se dictaron medidas cautelares a la parte demandada, transcurrieron 2 años y 5 meses sin
que los demandados cumplieran con sus obligaciones contractuales, pues es sabido que para el
mes de septiembre de 2010, ya el edificio tenía el 70% de construcción aproximadamente.

• Que el proceso penal, no ha sido obstáculo para la conclusión del edificio adecuado a las
variables urbanísticas, obtención del permiso de habitabilidad legalmente, y transferencia de la
propiedad y entrega del inmueble apartamento 2-5 del piso 2 del edificio multifamiliar,
residencias Gran Florida & Suite, es decir, no son la causa que ha evitado el cumplimiento del
contrato.

• Que a través de la jurisdicción civil se ha demandado el cumplimiento del contrato y el


resarcimiento de los daños morales y materiales causados por la demandada.

• Y que por la vía penal, se busca el castigo o sanción para quienes realizan conductas
antijurídicas, ilegales e injustas que transgreden la norma, sin importar la advertencia que ellas
contienen.

• Reiteraron que es cierto, que la parte demandada no cumplió su compromiso, y entró en mora
automáticamente según el artículo 1.269 del Código Civil, saben, que si la obligación es de dar o
hacer, el deudor se constituye en mora por el solo vencimiento del plazo establecido en la
convención.

• Que si la parte demandada incurrió en mora simultáneamente con la comisión de un hecho


punible, ello no obstaculiza el ejercicio de la acción civil, más aún cuando la acción penal apenas
está en etapa de investigación.

• Que además de existir esa cuestión, ésta no cursa en un procedimiento penal, pues la
jurisprudencia patria ha establecido, que la investigación que cursa por ante el Ministerio Público,
no constituye proceso y en consecuencia esta cuestión no puede ser alegada como prejudicialidad
en un procedimiento judicial, por otra parte en el caso que nos ocupa de existir la “cuestión” ella
no es indisolublemente determinante en este proceso, en la cual se alega.

• Que por otra parte el objetivo del proceso penal es determinar si un sujeto realizó una conducta
antijurídica, injusta y reprochable, su finalidad es castigarlo, pues hizo caso omiso a la
advertencia o sanción, pero no tiene como finalidad obligarlo a que cumpla con lo pactado
prometido, sólo se le castiga si cometió una conducta delictiva.

• Solicitó se declare sin lugar la cuestión prejudicial, pues la decisión de la causa penal no influye
en las decisiones que hayan de tomarse en este procedimiento civil.

Ahora bien, este Tribunal observa que la cuestión previa prevista en el numeral 8º del artículo
346 Código de Procedimiento Civil, se refiere a “la existencia de una cuestión prejudicial que
deba resolverse en un proceso distinto”.

Así pues, se entiende por prejudicialidad, toda cuestión que requiere o exige resolución anterior y
previa a la sentencia de lo principal por estar o hallarse esta subordinada a aquella. Pero es
necesario determinar si la cuestión prejudicial opuesta existe o se encuentra ligada al asunto de
fondo debatido que requiera de una decisión previa a la pretensión que se este tramitando.

TERCERA

CRITERIOS DOCTRINARIOS:
1º) El procesalista patrio Á.F.B., nos da una clara definición de la prejudicialidad, cuando asienta
que la misma es, la defensa que opone el demandado, con el fin de obtener la paralización del
juicio, hasta que sea resuelta definitivamente la cuestión discutida en otros procesos, que deben
influir en la decisión de aquél. Ahora bien, como se observa en esta definición, la procedencia de
esta cuestión previa, está sustentada en dos hipótesis: La existencia de un proceso distinto al que
origina la cuestión previa, y que, la decisión que surja en este proceso tenga efectos en la decisión
que se produce en éste.

2º) Con relación a la situación jurídica planteada, el tratadista Dr. R.H.L.R., en su obra “Código
de Procedimiento Civil”, Tomo III, página 60, refiriéndose a la prejudicialidad, lo hace en los
siguientes términos:

La prejudicalidad puede ser definida como el juzgamiento esperado, que compete darlo a otro
juez, sobre un punto que interesa o involucra la premisa menor (qucestio facti) del silogismo
jurídico del fallo que ha de darse en el proceso en el cual se suscita dicha prejudicalidad. El punto
imprejuzgado atañe a la causa presente, porque requiere de una calificación jurídica que compete
exclusivamente a otro juez; permaneciendo entre tanto incierto el hecho específico real que debe
ser subsumido a las normas sustantivas dirimidoras del asunto.

3º) En ese mismo orden de ideas, el acreditado autor de numerosas obras, Dr. F.V. B., en Los
Principios Fundamentales y Las Cuestiones Previas en el Nuevo Código de Procedimiento Civil,
expresa lo siguiente:

“La octava Cuestión Previa, es la existencia de una Cuestión Prejudicial que deba resolverse en
un proceso distinto. A propósito de esa cuestión previa, es útil y oportuno citar un fragmento del
Maestro Borjas que admirablemente nos explica que es la Prejudicialidad: “En la legislación
patria, aunque toda cuestión prejudicial es previa, no todas las cuestiones previas son
prejudiciales. Lo que caracteriza a estas (a las cuestiones prejudiciales) es que no son como
aquellas (las cuestiones previas), meros incidentes en una litis; sino que siendo por lo común la
materia principal de un juicio y tener carácter y existencia propia hasta el punto de poder ser
promovidas independientemente en un proceso separado, se encuentra tan íntimamente ligadas a
la cuestión de fondo de otro juicio pendiente y son de tal modo inseparables de dicha cuestión,
que exigen una decisión previa, porque de ella depende o a ella debe estar subordinada la
decisión del proceso en curso. Plantea Borjas aquí, el problema de la prejudicialidad, que por
cierto, ha sido muy maltratado en alguna Jurisprudencia de instancia, según la cual, la
prejudicalidad requiere que el juicio del cual se la quiera deducir haya sido promovido con
anterioridad en el tiempo al juicio en que se promueve; y nos parece un disparate esa tesis porque
la prejudicalidad no tiene que ver con el tiempo, sino con la ligazón, con la vinculación entre dos
asuntos que se tramitan por tribunales distintos, hasta el extremo de que la decisión de uno es
condición para la decisión del otro”.

4º) Por su parte, el destacado jurista Dr. P.A.Z., en su obra Cuestiones Previas y otros Temas de
Derecho Procesal, página 101, expresa lo siguiente:

La prejudicialidad (no la cuestión previa en el sentido estricto de trámite como tal) es punto
previo e influyente para resolver el fondo de una controversia, pero se distingue de otras previas
porque, necesariamente, tiene que resolverse en proceso distinto, separado y autónomo, pero no
solo basta con esto, pues, además, se requiere que el Juez de la causa no tenga facultad para
entender de la cuestión judicial pendiente. Luego, la prejudicialidad es una especie de falta de
jurisdicción o de incompetencia limitada o parcial; el Juez de la causa tiene jurisdicción y
competencia para conocer de la acción, reclamación o pretensión ante él planteada, pero carece
de una u otra en lo que concierne exclusivamente al punto previo (prejudicial) influyente y, por
ende, que corresponde a otra autoridad. Es falta limitada o parcial de jurisdicción cuando se trate,
en lo externo, de puntos previos que corresponden a la administración (prejudicialidad
administrativa) o a un Juez extranjero, y es incompetencia cuando la cuestión corresponda,
necesariamente, a otro Juez venezolano que sea de jurisdicción distinta o de distinta competencia
por la materia, y así hay prejudicialidades civiles, fiscales, tributarias, hacendísticas y penales;
esto es, cada vez que el punto previo requiere de decisión en proceso separado y cuyo
conocimiento no es del propio Tribunal de la causa, será prejudicial

.
CRITERIO JURISPRUDENCIAL: Resulta de igual manera necesario, a los fines de resolver la
situación jurídica planteada, traer a colación la decisión parcialmente transcrita emanada de la
Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia de fecha 16 de mayo
de 2.000, señaló los elementos que deben demostrarse en el caso de oponer prejudicialidad, los
siguientes:

La existencia de una cuestión prejudicial pendiente, contenida en el ordinal 8º del artículo 346 del
Código de Procedimiento Civil, exige lo siguiente:

a.- La existencia efectiva de una cuestión vinculada con la materia de la pretensión a ser debatida
ante la jurisdicción civil.

b.- Que esa cuestión curse en un procedimiento distinto de aquel cual se ventilará dicha
pretensión.

c.- Que la vinculación entre la cuestión planteada en el otro proceso y la pretensión reclamada en
el presente proceso, influya de tal modo en la decisión de ésta, que sea necesario resolverla con
carácter previo, a la sentencia del juez civil, sin posibilidad de desprenderse de aquella…

La cuestión prejudicial opuesta por la parte demandada, fue fundamentada con base a que la
demandante ciudadana A.M.A.R. y su abogada asistente, M.D.V.B.Á., incumpliendo sus deberes
de actuar en el proceso con lealtad y probidad, silenciaron en su libelo un hecho esencial a la
presente causa, consistente en que actualmente cursa en el Juzgado Tercero de Primera Instancia
en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal del estado Mérida, con sede en Mérida,
expediente N° LP01-P-2012-004824, un proceso penal contra los representantes de la parte
demandada, ciudadanos J.C.P.S. y M.B.T.V.D.P., por la presunta comisión del delito de estafa
continuada, en virtud de la denuncia formulada mediante escrito presentado en fecha 25 de julio
de 2011, ante la Fiscalía Superior del Ministerio Público del estado Mérida, por la actora, junto
con los ciudadanos C.E.M.T., R.R.R., A.C.F.G., N.C.R.M. y M.J.R.D.A..

Ahora bien, este operador de justicia observa que la parte demandada en esta incidencia
promovió como pruebas las siguientes, a saber:

1. Valor y mérito jurídico de la prueba de informes: La parte accionada solicitó se oficiará al


Tribunal Tercero de Primera Instancia de Control del Circuito Judicial Penal del estado
Mérida, con el objeto de demostrar la existencia del proceso penal, en donde la
demandante es una de las denunciantes y como consecuencia de ello se dictaron medidas
cautelares, entre ellas la de prohibición de enajenar y gravar bienes a la empresa
demandada, todo lo cual evidencia la existencia de la cuestión prejudicial opuesta, la cual
debe resolverse previamente a la jurisdicción penal.

Este Tribunal observa que no consta en autos la respuesta a la mencionada prueba de


informes, razón por la cual es inexistente. Y así se decide.

2. Valor y mérito jurídico de la copia fotostática del documento de condominio del Conjunto
Residencial “Gran F.R. & Suites”, con la finalidad de demostrar: a) Que el día 23 de
febrero de 2012, fue protocolizado en el Registro Público del Municipio Libertador,
estado Mérida, bajo el número 48, folio 373, del Protocolo de transcripción del año 2012.
b) Que el registro del documento de condominio evidencia la terminación del edificio,
previa la autorización de habitabilidad concedida por la autoridad municipal competente,
así como el cumplimiento de las variables urbanas fundamentales y las normas técnicas
correspondientes, conforme lo estipula el artículo 95 de la Ley de Ordenación
Urbanística.

Consta del folio 148 al 171, copia simple de documento público del condominio del
Conjunto Residencial “Gran F.R. & Suites”, protocolizado por ante el Registro Público
del Municipio Libertador del estado Mérida, en fecha 23 de febrero de 2013, registrado
bajo el número 48, folio 373, del Tomo 8 del Protocolo de Transcripción del referido año.
A dicha copia fotostática se le tiene como fidedigna por no haber sido impugnada por el
adversario, tal como lo señala el primer aparte del artículo 429 del Código de
Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 1.359 del Código Civil, por ser un
instrumento que hace plena fe así entre las partes como respecto a los terceros.

3. Valor y mérito jurídico del documento que en copia fotostática cursa en el presente
expediente (folios 126 al 138) contentivo de decisión emitida por el Tribunal Penal de
Control Nº 01 del Circuito Judicial Penal del estado Mérida, el 9 de agosto de 2011, con
el objeto de demostrar los hechos siguientes: a) Que el señalado Tribunal Penal de
Control en el expediente identificado con el Nº LP01-P-2011-008001, en fecha 9 de
agosto de 2011, dictó medidas cautelares de prohibición de salida del país, prohibición de
enajenar y gravar bienes, aseguramiento de bienes, bloqueo e inmovilización de cuentas
bancarias y/o cualquier otro instrumento financiero de la empresa Construcciones y
Desarrollos Nacionales C.A. (CODENCA), representada por los ciudadanos J.C.P.S. y
M.B.T.d.P.. b) Que el mencionado expediente aparece como denunciante, conjuntamente
con otras personas, la ciudadana A.M.A.R., parte actora en este juicio. c) Que con motivo
de la denuncia formulada por la ciudadana A.M.A.R. y otros ciudadanos, se inició el
proceso penal en su fase preparatoria tal como lo establece el Código Orgánico Procesal
Penal.

Riela del folio 123 al 138, copia simple de la comisión número 4503-2011, emanada del
Tribunal Penal de Control número 01 del Circuito Judicial Penal del estado Mérida, de
fecha 9 de agosto de 2011, referido al auto decretando medidas preventivas cautelares de
prohibición de salida del país, enajenar y gravar bienes, aseguramiento de bienes, bloqueo
e inmovilización de cuentas bancarias y/o cualquier otro instrumento financiero de la
empresa mercantil CONSTRUCCIONES DESARROLLOS NACIONALES C.A.
(CODENCA), representada por los ciudadanos J.C.P.S. y M.B.T.D.P..

A este Tribunal a la referida copia fotostática referida a una sentencia, se le asigna el valor
probatorio a que se contraen los artículos 1.357 y 1.360 del Código Civil, ya que dicho
documento no fue tachado de falsedad conforme a los artículos 438 y 439 del Código de
Procedimiento Civil en concordancia con el artículo 1.380 del Código Civil.

Igualmente, la parte demandante promovió las siguientes pruebas:

1. Valor y mérito jurídico de la prueba de informes: La parte accionante solicitó se oficiará a


las siguientes dependencias judiciales:

 A la Fiscalía Cuarta de P.d.M.P. del estado Mérida, a los fines de que informara sobre
la etapa procesal en que se encuentra la investigación 14-F4-568-11, con la finalidad de
demostrar que el proceso penal se encuentra en fase preparatoria o en fase de
investigación, es decir, que aún no se ha dictado el acto conclusivo y por ende no es un
proceso judicial penal que se encuentra en sede judicial; y la investigación 14-F4-568-11
ni siquiera se encuentra en etapa intermedia, ni de juicio, ni en ejecución, que son las
etapas que se debaten en sede judicial. Dicha información es necesaria para demostrar que
los hechos denunciados aún se investigan, y por tanto, no son materia a dilucidar o
controvertirse en sede judicial, recordando que de acuerdo a la jurisprudencia patria, si no
están en sede judicial no existe prejudicialidad.

Obra al folio 195, oficio número 14-F4-2855-2013, de fecha 30 de julio de 2013,


procedente de la Fiscalía Cuarta de la Circunscripción Judicial del estado Mérida,
mediante el cual señaló que en relación a la solicitud (información de la etapa procesal en
que se encuentra la investigación 14-F4-568-11) participó que la causa penal signada con
el número 14-F4-0568-2011 (nomenclatura interna de ese Despacho Fiscal), seguida por
la presunta comisión de uno de los delitos contra la propiedad, en contra de la empresa
CONSTRUCCIONES Y DESARROLLOS NACIONALES C.A., en perjuicio de los
ciudadanos H.J.O.T., A.C.F.G., N.C.R.M., C.E.M.T., A.M.A.R., R.R.R.C., M.J.R.D.A.,
E.G.J.G., se encuentra en etapa de investigación.

 A la Presidencia del Circuito Judicial Penal del estado Mérida, a los fines de que
informe si en su sede judicial, existe algún proceso penal, en etapa intermedia, es decir,
donde ya se dictó el acto conclusivo, iniciado por los Tribunales de Primera Instancia en
lo Penal en Funciones de Control o de Juicio, en contra de los ciudadanos J.C.P.S. y
M.B.T.V.d.P.. Dicha información es necesaria para demostrar que la investigación
iniciada en contra de la parte demandada aún no se encuentra en sede judicial.

Este Tribunal observa a los folios 189 y 190, oficio número L101OFO2013001378, de
fecha 01 de julio de 2013, asunto principal L101-I-2013-000001, emitido de la
Presidencia del Circuito Judicial del estado Mérida, en virtud del cual señaló que luego de
consultar en el sistema automatizado Independencia, los resultados fueron los siguientes:

• J.C.P.S., V- 10.105.106

1. LP01-P-2012-003790, llevada por el Tribunal Segundo en Funciones de Control


de esta sede judicial por la presunta comisión de uno de los delitos CONTRA LA
PROPIEDAD, expediente fiscal: 14F4056811.

2. LP01-P-2012-004824, llevada por el Tribunal Tercero en Funciones de Control de


esta sede judicial por la presunta comisión del delito de ESTAFA
CONTINUADA, expediente fiscal: 14F0440568011.

3. LP01-P-2012-015331, solicitud de sobreseimiento llevada por el Tribunal


Segundo en Funciones de Control de esta sede judicial por la presunta comisión de
delito de FLUJO Y SEDIMENTACIÓN previsto y sancionado en el artículo 30 de
la Ley Penal de Ambiente, expediente fiscal: 14F05303003.

4. LP01-R-2013-000002, recurso de apelación conocido por el Juez Superior Abg.


Genarino Buitriago, Corte de Apelaciones de esta sede judicial.

• M.B.T.V.D.P., V- 10.104.252

1. LP01-P-2012-004824, llevada por el Tribunal Tercero en Funciones de Control de


esta sede judicial por la presunta comisión del delito de ESTAFA
CONTINUADA, expediente fiscal: 14F0440568011.

2. LP01-R-2013-000002, recurso de apelación conocido por el Juez Superior Abg.


Genarino Buitriago, Corte de Apelaciones de esta sede judicial.

Este Juzgado comparte el criterio sustentado por la Sala de Casación Civil de la


extinta Corte Suprema de Justicia, y relacionado con la valoración de la prueba de
informes, la cual expresó lo siguiente:

...Ahora bien, la prueba de informes es una prueba legal incorporada en


nuestro vigente Código de las formas con más singular provecho,
precisamente por la versatilidad y alcance de la misma, ya que por su
intermedio se logra incorporar a los autos elementos de hecho cuyo
establecimiento por los medios tradicionales se mostraba de difícil factura.
Por ello precisamente el legislador no estableció norma alguna expresa que
sujetara la valoración de esta prueba, dejándola librada a la sana crítica que
ha de aplicar el juzgador en los términos del artículo 507 del mismo cuerpo
de normas (...) Lo anterior significa, siguiendo con ello la enseñanza del
insigne procesalista E.C. (Couture-Eduardo; Las Reglas de la Sana Crítica
en la apreciación de la prueba testimonial. Revista de Derecho
Jurisprudencial y Administración. Tomo XXXVII, Montevideo 1939,
p.272), que la censura en casación de la apreciación de la prueba de
informes ex artículo 433 del vigente Código de Procedimiento Civil, exige
enmarcarse como la violación de una máxima de experiencia según lo
previsto en la parte in fine del primer aparte del ordinal 2º del artículo 313
eiusdem, en concordancia con el artículo 320 ibídem.

En este sentido la doctrina patria expresa:


La prueba de informes (...) En cuanto a su valor probatorio, el Juez, ante la
ausencia de una regla expresa de valoración, se atendrá a la sana crítica, es
decir, a su propio juicio de valor, derivado de la lógica, la ciencia y la
experiencia. La no apreciación de esta prueba por la regla de la sana
crítica, puede dar lugar a una de los casos de Casación sobre los hechos,
según lo determina el aparte primero del artículo 320 del Código de
Procedimiento Civil. Sin embargo, de acuerdo una opinión doctrinaria, la
que comparto, la Casación no sólo podría constatar si fueron o no
aplicadas las reglas de la sana crítica, sino . (Duque Corredor; R.J.;
Apuntaciones sobre el Procedimiento Civil Ordinario, Editorial Jurídica
Alva, S. R. L., Caracas, 1.990, p. 219)

CONCLUSIONES CON RELACIÓN A LA CUESTIÓN PREVIA ESTABLECIDA EN EL


ORDINAL 8º DEL ARTÍCULO 346 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL.

Mediante escrito de fecha 1 de julio de 2013, suscrito por las abogadas en ejercicio M.D.V.B.Á. y
N.C.R.M., en su condición de apoderadas judiciales de la parte actora, realizaron una serie de
conclusiones con respecto a la indicada cuestión previa, a saber:

• En cuanto a la vinculación entre dos fallos a dictarse por jueces diferentes: Señala la doctrina y
la jurisprudencia patria, reiteradamente que la prejudicialidad se considera como el juzgamiento
separado, que compete darlo a otro juez, sobre un punto que interesa o involucra el fallo de otro
juez, que ha de darse en el proceso en el cual se alega la prejudicialidad.

• Que para que exista tal prejudicialidad, se requiere vinculación entre los dos juicios, hasta el
punto en que la decisión de uno de los juicios, sea condición para la decisión del otro juicio.

• Que la decisión del Juez que se espera (penal), sea necesaria para pronunciarse sobre la
demanda civil, caso contrario, el juez no debe ocuparse de ésta cuestión.

• Que en este procedimiento, los elementos demostrativos de la culpabilidad o no de los


demandados en la comisión del delito de estafa que investiga la Fiscalía Cuarta del Ministerio
Público del estado Mérida, bajo el número 14-F4-00568-11, no es determinante para el
establecimiento de la responsabilidad que los codemandados tengan o puedan tener en el
incumplimiento de un convenio de naturaleza estrictamente civil, como lo es el contrato de
opción a compra, suscrito entre la parte actora y la parte demandada.

• Que -–según la accionante-- el fallo en la jurisdicción penal, no interesa, al razonamiento


categórico del fallo que ha de tomar el Juez en este proceso civil; en efecto, en caso de ser
declarados culpables del delito de estafa, los ciudadanos J.C.P.S. y M.B.T.V.D.P., no afectaría en
nada el presente juicio, ni incide en la resolución de la controversia.

• Que no existe la vinculación requerida entre el proceso penal, que dice el abogado de la parte
demandada existe, y la pretensión reclamada en esta causa, para que este proceso deba esperar la
resolución previa del proceso penal (inexistente) para dictar la decisión correspondiente en esta
sede civil, en virtud de que no existe una subordinación de la pretensión civil a la penal, que
requiera la decisión previa de la jurisdicción penal.

• Que es indispensable que ambos procesos estén en sede jurisdiccional, según indica la doctrina
y la jurisprudencia, razón por la cual mal podría esperarse un juzgamiento penal, en una causa
donde ni siquiera la Fiscalía ha acusado; y la parte demandada no promovió prueba alguna para
demostrar el inicio de un juicio penal que estuviere pendiente de juzgamiento.

• Que por el contrario, la parte demandada sólo trajo a las actas del proceso, copia de las medidas
cautelares decretadas por el Tribunal Primero de Primera Instancia en lo Penal en Funciones de
Control del Circuito Judicial Penal del estado Mérida, del 9 de agosto de 2011, dictadas con la
finalidad de asegurar las resultas del proceso penal y la sanción correspondiente, de resultar
responsables del delito los investigados (demandados).

• Que el hecho de que un Juez de Control dictará medidas cautelares, no significa que están en la
etapa intermedia del proceso penal acusatorio, y mucho menos que estén en fase de juicio, por lo
tanto, no está pendiente ningún juzgamiento o fallo penal que obstaculice el desenvolvimiento del
presente proceso y mucho menos la sentencia definitiva que ha de dictarse.

• Que la investigación 14F4-568-11 que en contra de la parte demandada adelanta la Fiscalía


Cuarta de P.d.M.P. del estado Mérida, se encuentra en fase de investigación o preparatoria.

• Que no debe confundirse la solicitud de medidas cautelares y de coerción personal por parte del
Ministerio Público, en ejercicio de las atribuciones que le confiere el numeral 11 del artículo 111
del Código Orgánico Procesal, que puede requerirlas al Tribunal competente, dependiendo de la
fase en que se encuentra el proceso (preparatoria, intermedia o de juicio), con el acto conclusivo
de acusación, que al dictarse lo ubica o en fase intermedia, que se ventila ante un Juez de Primera
Instancia en lo Penal en Funciones de Control, o en fase de juicio en caso de consignar la
acusación directamente ante el Juez de Juicio.

• Que si el Ministerio Público considera, que para asegurar la obtención de la justicia a través del
proceso, debe solicitar medidas cautelares o de coerción personal, lo hará, ante el Juez de Control
si se encuentra en fase de investigación o preparatoria, de conformidad con el artículo 264 del
Código Orgánico Procesal Penal, tal y como lo hizo.

• Que oponer la prejudicialidad por la solicitud y el decreto de medidas cautelares o de coerción


personal en la etapa de la investigación y pretender equipararlas con un proceso penal en etapa
intermedia o de juicio que espera por un fallo en sede judicial, sería similar a equiparar, una
inspección judicial para preconstituir pruebas, con la demanda que da inicio o la instauración de
un proceso civil, que espera por sentencia también en sede judicial; diferente es el procedimiento
civil, en el cual se demanda primero y en el mismo libelo se solicitan medidas precautelativas.

• Que el incumplimiento del contrato de opción a compra por parte de los demandados no se debe
a las medidas cautelares y de coerción personal dictadas en su contra, justificar el incumplimiento
con ellas es desleal y antijurídico; de cualquier manera es importante recordar, que los
demandados cayeron en mora desde el mismo momento en que incumplieron con las
obligaciones que contrajeron con la parte demandante; por cuanto debieron entregar el
apartamento objeto de esta demanda, el día 20 de febrero de 2009 aproximadamente y no lo
hicieron.

• Que para el 20 de febrero de 2009, aún no existía denuncia penal (25-07-2011), ni investigación
penal y tampoco existían medidas cautelares ni de coerción personal decretadas en contra de los
demandados, por lo tanto, no es atribuible a ellas la falta de cumplimiento de las obligaciones
convenidas, en que cayeron los demandados, y que tanto daño han causado a la parte
demandante.

• Que el origen de la falta de cumplimiento es producto de la conducta de los demandados, el


elemento subjetivo de esta conducta, doloso o culposo que tipifique delito es materia del ámbito
penal, no del ámbito civil.

• Que en el ámbito civil es importante demostrar que una de las partes contratantes (demandados)
incumplió a pesar del cumplimiento total de la otra parte (demandante).

• Que como se ha dicho en otras oportunidades, el demandado debió prever cualquier


inconveniente, como un buen padre de familia, para así honrar su palabra, materializada en las
cláusulas de un contrato y sellas con la firma que suscribe el mismo.

• Que el fallo esperado en materia penal que encuadraría la conducta de los demandados en un
delito, no impide que el Juez Civil decida si la verdad asiste al demandante en el proceso civil, ni
impide la ejecución de la sentencia, sobre todo cuando la demandante tiene suficientes elementos
de prueba para demostrar que a pesar de haber cumplido con sus obligaciones contractuales, aún
la otra parte no ha cumplido con las suyas.

Igualmente, el representante judicial de la parte demandada, abogado en ejercicio H.R., mediante


escrito de conclusiones señaló con respecto a la cuestión previa consagrada en el ordinal 8º del
artículo 346 del Código de Procedimiento Civil, lo siguiente:
1. Citó sentencia dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia,
número 1947, de fecha 16 de julio de 2003, caso Canal Point Resort C.A.

2. Citó sentencia de la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, de


fecha 16 de mayo de 2000 (R.D. Martínez contra IVSS), sentencia número 1106.

3. Que de acuerdo con la doctrina y la jurisprudencia, los requisitos de la prejudicialidad


son: a) La existencia efectiva de una cuestión vinculada con la materia de la pretensión a
ser debatida ante la jurisdicción correspondiente; b) Que esa cuestión planteada curse en
un procedimiento distinto de aquel en el cual se ventilará dicha pretensión, sin posibilidad
de desprenderse de aquella; y, c) Que la vinculación existente entre la cuestión planteada
en el otro proceso y la pretensión reclamada en el presente proceso influya de tal modo,
en la decisión de ésta, que sea necesaria resolverla con carácter previo.

4. Que en el presente caso –según la parte accionada-- están dado los supuestos de
procedencia de la cuestión previa alegada, toda vez que de los elementos de prueba
cursantes en autos se evidencia la existencia de un proceso penal, específicamente el
contenido en el expediente número LP01-P2011-008001 (folios 126 al 138) del cual
conoció inicialmente el Tribunal Tercero en Funciones de Control del Circuito Judicial
Penal del estado Mérida, proceso que se inició por denuncia de la parte actora ciudadana
A.M.A.R., conjuntamente con otras personas, y en el cual se dictaron medidas cautelares
de prohibición de salida del país, prohibición de enajenar y gravar bienes, aseguramiento
de bienes, bloqueo e inmovilización de cuentas bancarias y/o cualquier otro instrumento
financiero de la empresa demandada CONTRUCCIONES Y DESARROLLOS
NACIONALES C.A. (CODENCA), representada por los ciudadanos J.C.P.S. y
M.B.T.D.P..

5. Que dicho expediente cursa actualmente por ante el Tribunal Tercero en Funciones de
Control del Circuito Judicial Penal del estado Mérida, bajo el número LP01-P2012-
004824, tal como consta en comunicación de fecha 1 de julio de 2013, enviada a este
tribunal por el Presidente del aludido Circuito Judicial Penal (folios 189 y 190).

6. Que las referidas pruebas evidencian la existencia de un proceso penal pendiente, el cual
se inició mediante la denuncia formulada por la parte actora y otras personas, conforme lo
determina el Código Orgánico Procesal Penal, según el cual el proceso penal se inicia de
oficio o por denuncia, en efecto, el Libro II del citado Código trata del procedimiento
ordinario, en su Capítulo II “Inicio del Proceso”, artículos 265 y 267, establece la
investigación de oficio y la denuncia.

7. Que de dichas normas, se extrae que la investigación penal sobre los hechos punibles de
acción pública se inicia de oficio por orden del Ministerio Público, cuando llegue a su
conocimiento la información de la comisión de un delito, y mediante denuncia, la cual
procede como acto procesal para dar noticia a la autoridad competente acerca de los
delitos perseguibles de oficio.

8. Que no existe duda acerca de la existencia de un proceso penal, el cual calificó el Tribunal
de la causa, como constitutivo de la presunta comisión del delito de estafa continuada,
previsto y sancionado en el artículo 462 del Código Penal, y se refiere al presunto
incumplimiento del contrato de opción de compra que en su oportunidad suscribió la
actora con la demandada, contrato que en este proceso civil demanda su ejecución,
quedando así establecida la estrecha vinculación entre la denuncia penal y la pretensión de
cumplimiento de contrato e indemnización de daños y perjuicios materiales y morales
hechas valer en el presente juicio.

SEXTA

Este Tribunal debe señalar que cuando se opone la cuestión previa de prejudicialidad, es cuando
realmente existe un juicio en curso, cuya decisión constituye un presupuesto lógico para la causa
a solventarse; en el sentido, de que para que prospere la citada defensa, deben haber dos juicios
en curso, uno de los cuales debe influir indefectiblemente en la decisión del otro, siendo
necesario que exista una resolución judicial previa a la cual deba supeditarse la decisión de la
causa debatida, y como quiera que por ante el Circuito Penal de la Circunscripción Judicial del
estado Mérida, existe en curso en el Tribunal Tercero en Funciones de Control de esta sede
judicial por la presunta comisión del delito de ESTAFA CONTINUADA, expediente fiscal:
14F0440568011; Tribunal Tercero en Funciones de Control de esta sede judicial por la presunta
comisión del delito de ESTAFA CONTINUADA, expediente fiscal: 14F0440568011; en el
Tribunal Segundo en Funciones de Control de esta sede judicial por la presunta comisión de
delito de FLUJO Y SEDIMENTACIÓN previsto y sancionado en el artículo 30 de la Ley Penal
de Ambiente, expediente fiscal: 14F05303003 y cursa recurso de apelación conocido por el Juez
Superior Abg. Genarino Buitriago, Corte de Apelaciones de esta sede judicial. En cuanto a la
ciudadana M.B.T.V.D.P., en el Tribunal Tercero en Funciones de Control de esta sede judicial
por la presunta comisión del delito de ESTAFA CONTINUADA, expediente fiscal:
14F0440568011 y recurso de apelación conocido por el Juez Superior Abg. Genarino Buitriago,
Corte de Apelaciones de esta sede judicial, razones más que suficientes para que se declare con
lugar la prejudicialidad penal y así se decide.

SÉPTIMA

CONCLUSIÓN: Todo lo anteriormente señalado al hacer procedente la citada cuestión previa, y


por lo tanto en atención a la previsión legal contenida en el artículo 355 del Código de
Procedimiento Civil al ser declarada con lugar la referida cuestión previa de la prejudicialidad
que deba resolverse en un proceso distinto, el proceso continuará su curso hasta llegar al estado
de sentencia. Y así se decide.

PARTE DISPOSITIVA

En mérito a las consideraciones que anteceden, este Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Mérida, procediendo en
nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, DECLARA:

PRIMERO

Parcialmente con lugar las cuestiones previas opuestas por el abogado en ejercicio H.R., en su
condición de apoderado judicial de la Sociedad Mercantil CONSTRUCCIONES Y
DESARROLLOS NACIONALES C.A., (CODENCA), referidas a las cuestiones previas
previstas en los ordinales 6° y 8° del artículo 346 del Código de Procedimiento Civil, relativa la
primera al defecto de forma de la demanda y la segunda a la existencia de una cuestión
prejudicial que debe resolverse en un proceso distinto, con relación a la demanda incoada por la
ciudadana A.M.A.R., debidamente asistida por la abogada en ejercicio M.D.V.B.Á., en contra de
la Sociedad Mercantil CONSTRUCCIONES Y DESARROLLOS NACIONALES C.A.,
(CODENCA), en las personas de sus representantes, ciudadanos J.C.P.S. y M.B.T.V.D.P..

SEGUNDO

SUBSANADA debidamente la cuestión previa establecida en el ordinal 6º del artículo 346 del
Código de Procedimiento Civil, referente al defecto de forma de la demanda, por no haberse
llenado en el libelo los requisitos que indican los ordinales 4° y 7° del artículo 340 del Código de
Procedimiento Civil, por la parte actora.

TERCERO

CON LUGAR la cuestión previa consagrada en el numeral 8º del artículo 346 Código de
Procedimiento Civil, relativa a “la existencia de una cuestión prejudicial que deba resolverse en
un proceso distinto”, opuesta por la parte demandada.

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