Plan de lectura del Nuevo Testamento:
1 1ª Carta de San Juan (2 veces)
2 Evangelio de San Juan
3 Evangelio de San Marcos
4 Las pequeñas cartas de San
Pablo: Galatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1ª y 2ª Tesalonicenses, 1ª y 2ª
Timoteo, Tito, Filemón
5 Evangelio de San Lucas
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6 Hechos de los Apóstoles
7 Carta a los Romanos
8 Evangelio de San Mateo
9 1ª y 2ª Carta a los Corintios
10 Hebreos
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11 Carta de Santiago
12 1ª y 2ª Carta de San Pedro
13 2ª y 3ª Carta de San Juan
14 Carta de San Judas
15 Apocalipsis
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16 1ª Carta de San Juan (3ª vez)
17 Evangelio de San Juan (2ª vez)
¿Por qué comenzar por la 1ª carta de San Juan?
La primera necesidad de un cristiano es tener la certeza de su salvación. Es
saber que Dios le ama y le ha elegido. Gratuitamente, sin ningún
merecimiento. Dios te puso en la lista de esos a los que quiere salvar. ¡Fue una
elección gratuita! ¡Amorosa! ¡Sin merecimiento! Saber eso nos da la certeza de
la salvación. Y todo cristiano la necesita.
De los 73 libros de la Biblia, sólo esa pequeña carta fue escrita con ese
propósito: darnos la certeza de la salvación. En la conclusión de su carta, San
Juan dice: “Les he escrito estas cosas, a ustedes que creen en el nombre del
Hijo de Dios, para que sepan que tienen la Vida eterna” (1 Jn 5, 13). Leyendo y
releyendo, te vas convenciendo de esta feliz realidad: ¡Estas salvado! ¡Eres
elegido!
Lecturas de los libros del Antiguo Testamento
“Que el libro de esta Ley nunca se aparte de ti: medítalo día y noche, para
obrar fielmente en todo conforme a lo que está escrito en él. Así harás
prosperar tus empresas y tendrás éxito” (Josué 1,8).
Una recomendación es comenzar la lectura por los tres libros sapienciales:
Sabiduría, Eclesiástico y Proverbios. Son libros muy próximos al Nuevo
Testamento y fuentes de ricas enseñanzas. Lee, al mismo tiempo, el libro de
los Salmos. La puerta de entrada del Antiguo Testamento son los
Salmos. Haz de ellos tu libro de cabecera.
En cualquier caso, lo que quiero acentuar aquí es que tienes que trabajar con
los Salmos independientemente de algún orden específica. Siempre que te
sientas impelido a ello, lee un Salmo. Haz tu diario sobre él, sin miedo a
interrumpir el trabajo que estés haciendo en ese momento. El Salmo es como
la fruta: la comemos a cualquier hora, sin importar las comidas. Y nunca hace
mal. Siempre hace bien.
Aparte de ello, los libros del Antiguo Testamento deberían leerse en orden
cronológico: desde los orígenes hasta la venida de Cristo.
Plan de lectura del Antiguo Testamento
1 Génesis 24 Esdras
2 Éxodo 25 Nehemías
3 Números 26 Ageo
4 Josué 27 Zacarías
5 Jueces 28 Isaías (56-66)
6 1° Samuel 29 Malaquías
7 2º Samuel 30 Joel
8 1º Reyes 31 Jonás
9 2º Reyes 32 Rut
10 Amós 33 Tobías
11 Oseas 34 Judit
12 Isaías (1-39) 35 Ester
13 Miqueas 36 Eclesiástico
14 Nahúm 37 Cantar de los Cantares
15 Sofonías 38 Job
16 Habacuc 39 Eclesiastés
17 Jeremías 40 1º Macabeos
18 Lamentaciones 41 2º Macabeos
19 Ezequiel 42 Baruc
20 Abdías 43 Daniel
21 Isaías (40-55) 44 Sabiduría
22 1º Crónicas 45 Levítico
23 2º Crónicas 46 Deuteronomio
Espíritu Santo, en este momento me pongo en disposición para leer tu palabra, te pido
padre eterno que abras mi mente y mi corazón, para que siembres en mi vida, verdadera
vida, a través de lo que quieras darme a conocer y a entender, amado maestro, sabes cuanto
necesito que tu palabra me domine y guié mi vida, deseo ardientemente que la semilla de tu
palabra, produzca frutos abundantes en mi, para ser un buen discípulo tuyo, y así poder
llevar, y dar a conocer a mis demás hermanos, ayúdame de esta manera señor para poder
conocerte más, para poder ayudarte en la construcción de tus reinos, derrama señor sobre
mi, tu santo espíritu, para que me inunde de sabiduria , discernimiento y perseverancia en
la lectura diaria, y pueda así comprender, exactamente lo que quieres de mi, que tu palabra
me enseñe a hacer tu voluntad, como tu la hiciste, con entrega, con amor, con sacrificio, con
servicios y mucha dedicación, habla señor para que tu siervo escuche, te lo pido padre
eterno en el nombre poderoso de tu hijo amado Jesucristo amen.