Discusión.
La adolescencia es una de las etapas de la vida en las que se deja de ser niño para
convertirse en adultos y se producen definiciones de conductas que regirán en la vida
definitivamente. Uno de los aspectos fundamentales en estas edades lo constituye el sexo, ligado
al ser humano como un ente biológico y es un proceso instintivo natural, modificados por patrones
sociales.
La actividad sexual de las adolescentes no va aparejada con información y educación
oportuna en temas de sexualidad, salud reproductiva en los derechos y responsabilidades
correlativas.
En la adolescencia se producen diversos cambios, debido a este proceso surgen nuevas
formas de relación con los adultos, nuevos intereses, actividades de estudio, cambios en la
conducta y en la actividad ante la vida. La iniciación y el descubrimiento sexual es prematuro y
apresurado, quemando etapas, ya sea por una preparación insuficiente u otros motivos como
presiones externas de la pareja, como de los amigos o simplemente por curiosidad; esto suele
traerle serias consecuencias en su desarrollo psicosexual. El embarazo irrumpe en la vida de las
adolescentes en momentos en que todavía no alcanza la madurez física y mental, a veces en
circunstancias adversas como son las creencias nutricionales u otras enfermedades y en un medio
familiar generalmente poco receptivo para aceptarlo y protegerlo.
Se encuentran diversos riesgos asociados con interrumpir un embarazo, pero en ocasiones
continuar el embarazo presupone truncar los proyectos de vida, abandonar el sistema
educacional, el abandono o rechazo de su pareja y se convierten en una sobrecarga económica
para la familia o la de su pareja.
En concordancia con este trabajo se encuentran investigaciones realizadas por varios
autores, que manifiestan el frecuente desconocimiento de los adolescentes para enfrentar
aspectos relacionados con la sexualidad y el embarazo. La posibilidad de convertirse en madre
soltera hace después más difícil establecer un hogar estable y se inicia así una sucesión de
uniones de corta duración. Es frecuente que estos embarazos se presentan como un evento no
deseado lo que determina una actitud de rechazo y ocultamiento de condición por temor a la
reacciona de su grupo familiar. Un caso contrario encontrado en esta investigación es que el
embarazo es aceptado de manera favorable tanto por la pareja como por la familia pues era algo
esperado en este ambiente.
A través de este trabajo se discuten argumentos que demuestran que el embarazo en la
adolescencia es un problema muy común. Ante esta situación, la pareja o la mujer se ven en la
necesidad de tomar la decisión de continuar con su embarazo o interrumpirlo.
Por su parte Langer (2002) menciona que ante un embarazo no deseado, las mujeres y las
parejas enfrentan decisiones difíciles. Las opciones que se abren son básicamente dos: Intentar
interrumpir el embarazo a través de un aborto inducido, con todos los riesgos y consecuencias que
este procedimiento conlleva en sociedades en las que está legalmente restringido o continuar con
el embarazo, trayendo grandes consecuencias sobre la salud y la situación social, familiar laboral y
académica de las mujeres.
Alarcón, Coello, Cabrera y Monier (2009), demostraron que el impacto del embarazo en la
adolescencia es psicosocial y se traduce en deserción escolar, mayor número de hijos, desempleo,
fracaso en la relación con la pareja entre otros. Encontraron que hubo una asociación entre los
factores dependientes de la vida familiar y personal de las adolescentes y la incidencia de
gestaciones precoces, el no tener relaciones adecuadas con los padres, no recibir apoyo espiritual
y económico de la pareja, no mantener relaciones estables de pareja y no conversar con los padres
aspectos de sexualidad y reproducción fueron factores influyeron en el embarazo, esto tiene
concordancia con lo encontrado en esta investigación, en donde el embarazo en esta etapa que es
la adolescencia trajo consigo una serie de problemas principalmente relacionados con el fracaso
de la relación en pareja y la deserción escolar.
Alzamora y Calderón (2006) plantean que el embarazo adolescente es un problema de
salud pública relevante, no sólo por disminuir las posibilidades de desarrollo de la gestante y
aumentar el riesgo de pobreza, sino también por constituirse en elevado riesgo para su salud física
y psicológica. Los sentimientos de culpa, depresión, ansiedad, trastornos de estrés postraumático,
así como las dificultades para sus relaciones sociales, interpersonales y ocupacionales en su vida
adulta son un problema trascendente. Es importante señalar que la continuación de un embarazo
no deseado y la experiencia de ser madre contra su voluntad también suele tener consecuencias
emocionales graves. Las principales razones por las que optan por el aborto es que tener un hijo
dificultará su educación o su trabajo, además de no sentirse preparadas para ser madres en ese
momento, no querer ser madre soltera o tener problemas de pareja. La decisión de abortar en la
adolescencia se encuentra vinculada con las opiniones y el apoyo o no de los padres,
principalmente de la madre y también de la pareja; es así que la red social es la que determina, en
la mayoría de los casos, el resultado del embarazo en las adolescentes.
En esta investigación se logra identificar que uno de los motivos por los cuales se toma la
decisión de interrumpir el embarazo es el mismo que encontraron Alzamora y Calderón (2006);
depende del apoyo que los padres puedan brindarle a la adolescente. De acuerdo con su
perspectiva de la situación, la joven adolescente toma la decisión de continuar o interrumpir el
embarazo.