100% encontró este documento útil (1 voto)
396 vistas2 páginas

Aplicando Logos y Rhema en la Fe

Este documento discute cómo aplicar el logos y el rhema de la Biblia en la vida. Explica que el logos se refiere a toda la Biblia, mientras que el rhema se refiere a temas específicos. Argumenta que la fe viene de oír continuamente la Palabra de Dios sobre un tema en particular, no de una sola lectura. También enfatiza la importancia de estudiar la Biblia diariamente y guiarse por el Espíritu Santo, en lugar de abrir la Biblia al azar buscando dirección.

Cargado por

0204297
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
396 vistas2 páginas

Aplicando Logos y Rhema en la Fe

Este documento discute cómo aplicar el logos y el rhema de la Biblia en la vida. Explica que el logos se refiere a toda la Biblia, mientras que el rhema se refiere a temas específicos. Argumenta que la fe viene de oír continuamente la Palabra de Dios sobre un tema en particular, no de una sola lectura. También enfatiza la importancia de estudiar la Biblia diariamente y guiarse por el Espíritu Santo, en lugar de abrir la Biblia al azar buscando dirección.

Cargado por

0204297
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EL LOGOS Y EL RHEMA, ¿CÓMO LOS APLICO EN MI VIDA?

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

En la Biblia Dios Habla Hoy se lee: “Así pues, la fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene de la
palabra de Cristo”; y en la Nueva Versión Internacional: “Así que la fe viene como resultado de oír
el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo”.

Es interesante notar término griego que se usa para palabra. Hay dos palabras que se usan en el
Nuevo Testamento para palabra:

1. Logos: Nos habla de toda la Biblia en conjunto, toda junta en un paquete. La Biblia desde
Génesis hasta Apocalipsis.

2. Rhema: Nos habla de una materia específica, de un tema de la Palabra de Dios.

La base de la fe es la Palabra de Dios; por eso, debemos entender que aspecto de la Palabra de
Dios se necesita, para poder conseguirla.

En este pasaje bíblico, se utiliza la palabra Rhema; es decir, la fe viene cuando estamos oyendo
una y otra vez un tema específico de la Palabra de Dios.

Notemos que la fe no viene por oír una sola vez la Palabra, sino por el oír de una manera continua
la Palabra de Dios.

Mucha gente no recibe de Dios, porque no se toman tiempo para dejar que la fe crezca en su
corazón. A lo largo de la Biblia podemos ver que debemos ser diligentes en nuestro estudio de la
Palabra.

En Josué 1:7-9 dice: “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a
toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que
seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartara de tu boca este libro de la
ley, sino que de día y de noche meditaras en el, para que guardes y hagas conforme a todo lo que
en el está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te
mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará
contigo en dondequiera que vayas.”

En este pasaje vemos que Dios le dice a Josué, que la clave para el éxito en la vida se encuentra en
el estudio diario de la Palabra de Dios. No solo una vez a la semana sino algo constante.

Si queremos tener fe para recibir de Dios necesitamos pasar tiempo en la Palabra de Dios para
recibir lo que necesitamos.

Otra cosa que debemos entender es que a la hora de estudiar la Palabra de Dios siempre debemos
tener un norte.

Mucha gente lee la Biblia como si leyera un el horóscopo; toma la Biblia y le dice al Señor: “que
tienes hoy para mí,” la abren y lo que les sale, es lo que piensan les está diciendo Dios.
Un hermano que usaba ese método, abrió su Biblia donde dice: “Judas fue y se ahorcó”; cuando lo
leyó, pensó: “seguro que Dios se equivocó, leeré de nuevo para estar seguro.”

Volvió a abrir la Biblia y encontró: “Anda tu y haz lo mismo.” Al leer dijo: “Necesito una
confirmación.”

La tercera vez abrió la Biblia y encontró: “Apresúrate, no te detengas;” y fue y se ahorcó.

Esa no es la manera de leer la Biblia, ni es la manera de buscar dirección de Dios. En Romanos 8:14
vemos la forma como Dios guía a sus hijos: “Por que todos los que son guiados por el Espíritu de
Dios, estos son hijos de Dios.”

La forma en que Dios guía a sus hijos es a través de Su Espíritu.

Volviendo a nuestro tema; debemos de ser específicos a la hora que queremos desarrollar la fe en
nuestras vidas. En Gálatas 6:7 dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que
el hombre sembrare eso también segara.” La Biblia al Día lo dice así: “No os engañéis: de Dios
nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.”

En la parábola del sembrador, en Marcos 4:14 dice: “El sembrador es el que siembra la palabra.”
Nosotros somos los que sembramos la Palabra en nuestros corazones; y cada semilla produce una
cosecha en nuestras vidas.

Si siembras semillas de salvación, eso es lo que tu recibirás en tu vida. Si siembras semillas de


prosperidad, recibirás fe para prosperar. Si siembras semillas de sanidad, tendrás fe para ser sano.

También podría gustarte