Domingo de Guzmán y la Orden de Predicadores
El origen de la Universidad Santo Tomás se remonta al siglo XIII, cuando Domingo de Guzmán logró reunir a 16 frailes
para crear una nueva comunidad de clérigos, dentro de la Iglesia católica, a la que denominó Orden de Predicadores
Desde sus inicios, esta comunidad se caracteriza por una profunda espiritualidad, determinada, tanto por el modo
de relacionarse con Dios, como por la forma de vida religiosa que asumirían.
Sus cuatro pilares fundamentales serían: la oración, la vida en comunidad, el estudio y la predicación.
Antes de continuar, es importante aclarar quién era Domingo de Guzmán, cómo creó la Orden de Predicadores y,
de ahí, cómo llegaron a la educación.
Domingo de Guzmán fue un canónigo regular de Osma (España). Nació en Caleruega (provincia de Burgos, España)
en el año 11701 y murió en Bolonia (Italia) en 1221.
Domingo inició así la cruzada de predicación con el fin de llevar la verdad del Evangelio y combatir la herejía de los
albigenses.
De esta forma nacieron los Dominicos, dentro del gran grupo de órdenes conocidas como “mendicantes” (del latín
mendicare, pedir limosna), las cuales se caracterizaron por vivir de la limosna de los demás.
1 H.M. Vicaire, sostiene que sus padres se casaron en 1170 y que extrañamente esta fecha pasó como el nacimiento
de Domingo de Guzmán..
2 En 1167 constituyeron su Iglesia, o mejor, una contra-iglesia. Creían en la existencia de dos voluntades supremas:
el bien y el mal, las que si bien se encontraban en una lucha perpetua, reconocían sólo al principio el bien como
eterno. El bien era sinónimo del mundo espiritual e invisible, en cambio el mal –criatura de Dios, representado por
Satanás- era quien había creado el mundo material y visible. Al considerar la materia un producto del mal, el cuerpo
de Cristo no era real sino aparente, como aparente habría sido su vida y pasión. Practicantes de un riguroso
ascetismo, prohibieron el matrimonio entre sus fieles por considerar un pecado grave la reproducción del género
humano al constituir éste una inadmisible colaboración con el señor del mundo, el mal.
(1179) frailes conforman la Primera Orden, las monjas o sores, la Segunda Orden, y los terciarios, la Tercera Orden.
Sus miembros, frailes y sores, hacen voto de pobreza, por el que renuncian a todo tipo de propiedades o bienes, ya
sean personales o comunes, poniéndolos a disposición de la comunidad religiosa a la que pertenecen; junto con el
voto de pobreza que profesan solemnemente, también profesan los votos de castidad y obediencia.