Licenciatura en Administración Empresas con Énfasis en Mercado y
Ventas
Neuromarketing
Realizado por:
Blanca Nineth López Monterroso
17004587
Licenciada
Velia Alejandra López Ordóñez
El neuromarketing
Es la aplicación de las técnicas de la neurociencia al marketing. Su objetivo es conocer y
comprender los niveles de atención que muestran las personas a diferentes estímulos. De
esta manera se trata de explicar el comportamiento de las personas desde la base de su
actividad neuronal.
Hoy en día, en nuestra sociedad, la presencia masiva de publicidad es algo completamente
normal. Las personas somos bombardeadas por publicidad de muchas formas y en muchos
momentos siendo ésta cada vez más intrusiva y algunas veces poco sutil.
La finalidad del uso de estas técnicas en marketing es buscar la eficacia en sus decisiones.
Averiguar a qué estímulos las personas prestan más atención y a cuáles no influye
directamente en el comportamiento de la persona. Lo que se trata en este sentido es de
comprender más y mejor a las personas, nada más lejos que eso, nada de manipular en la
cabeza de nadie.
Existen diferentes técnicas dentro del análisis que se realiza en el neuromarketing y que nos
arrojan resultados de una manera instantánea mientras que otro tipo de análisis se apoyan
más en el recuerdo.
El tipo de análisis que se busca con estas técnicas por tanto busca más el refuerzo medible y
cuantitativo para poder alejarse de la subjetividad personal. Hay que mencionar que, en una
situación de compra, aunque parece que no las decisiones inconscientes tienen un peso
mayor que las conscientes.
Pero identificar lo que a las personas les gusta o no les gusta no significa directamente
averiguar las razones de por qué les gusta.
En el neuromarketing se realiza una identificación de los estímulos, pero llegar a poder hacer
predicciones sobre el comportamiento de las personas es algo más complejo. El cerebro de
las personas no funciona como compartimentos estancos, sino que es algo más enrevesado.
Ya que las personas no tenemos un comportamiento determinado por los estímulos
exteriores, pero hay que reconocer que sí estamos condicionados por las situaciones en las
que vivimos.
De esta manera el neuromarketing se ha especializado en identificar dichos estímulos,
aplicados a diferentes campos desde una gráfica de publicidad hasta los mapas de calor que
sirven para ver donde se fija más una persona. Estos estímulos serán estudiados y analizados
para posteriormente incluirlos en sus piezas o estrategias publicitarias.
Como venimos viendo de un tiempo hasta ahora, la publicidad está tomando rumbo hacia
una publicidad más experimental, contando historias que nos cautiven y llevándonos a
terrenos más emocionales, terrenos más “irracionales” los cuales, como vimos antes tienen
un peso mucho mayor en las decisiones de compra de las personas.
Tener un mayor conocimiento de los estímulos que afectan a las personas y como los afectan,
es una apuesta que continua en los objetivos de muchas empresas. Ese conocimiento más
exhaustivo, más profundo, terminará en productos hechos a medida, hablando en términos
generales. En donde la segmentación será mucho mayor de lo que hasta ahora podemos
experimentar y los estímulos mucho más sutiles.
En este sentido en la publicidad no se matarán moscas a cañonazos sino que apuntará justo
al objetivo, por tener un mayor conocimiento de qué estrategia utilizar para poder llegar de
una manera más eficaz y eficiente a la meta planteada.
Al hablar de neuromarketing existen muchos mitos alrededor de esta aplicación de
la neurociencia, muchos de ellos son causa de un desconocimiento de la materia, como por
ejemplo asumir que en el cerebro humano se toman decisiones de un modo único, como
causa-efecto de un estímulo. Lo que puede llevar a ver que solo unos pocos puedan estar en
posesión de esos conocimientos.
Y nada más lejos de la realidad, ya que el marketing a lo largo de toda su historia lleva
utilizando diferentes técnicas de investigación para saber cómo actuará de un modo más
eficaz. Un claro resultado de estos estudios, se puede experimentar a la hora de realizar la
compra en cualquier supermercado.
Solamente hay que estar un poco atentos al contexto que nos rodea en el momento de la
compra, desde la situación de los productos en los lineales, la música que se utiliza en las
diferentes horas del día o el tan amado carrito que “siempre” hace el camino que nosotros
le marcamos.
Toda esta realidad es una realidad artificial, creada con un claro objetivo al cual intentan
llevar a las personas por diferentes caminos. Caminos que no son azarosos, sino que están
marcados con mucha precisión, esas marcas son fruto de la investigación de mercado de la
cual se puede extraer la información necesaria para crear ese tipo de estímulos,
pretendiendo influir en la conducta. Estímulos de los cuales ninguno se libra.
El avance que sufre la técnica y la ciencia durante este siglo y el anterior es imparable, pero
esto no quiere decir que se llegue a un consenso sobre lo que se puede o no se puede hacer,
con las herramientas que tenemos a mano. Éste es un problema que sucede
frecuentemente, y es que no hay un crecimiento parejo entra la ciencia y los usos de la ella.
Lo cual nos puede llevar a absolutas aberraciones. Para ello se ha creado el código ético de
la NMSBA (Neuro marketing Science and Business Association) el cual especifica cuáles son
los usos que se pueden dar a la neurociencia dentro del ámbito del marketing y la publicidad.
Gracias a los conocimiento del neuro-marketing, la publicidad se centra más en los puntos
que debe explotar como por ejemplo las emociones o incluso todos los sentidos que se
puedan, ya hemos vistos como en los grandes supermercados se estimulan los sentidos por
medio de la música, pero no sólo eso sino que también existen otros tipo de marketing
experiencial que están siendo explotados de la misma manera que la música. Quién no ha
entrado en una tienda con un olor característico que puede perfectamente asociarse con el
producto que se vende.
La gran cantidad datos que proporciona la neurociencia sobre los estímulos a los que
reaccionamos, no debe apartarnos de la idea general en la que el neuromarketing se usa
como una herramienta más dentro del marketing para que al final la estrategia creada por
la consultoría de marketing nos lleve por el camino adecuado hasta conseguir el objetivo de
venta. Hay que resaltar que con esa gran cantidad de información la estrategia pensada, será
muchísimo más adecuada y con los acciones tan afinadas que resultarán más adecuadas
dentro de la misma estrategia.
Cómo se aplica el #NeuroMarketing en #publicidad
Al final por muchos datos que se puedan extraer de diferentes estudios o con diferentes
técnicas, todo ello vale la pena si el futuro cliente está contento con el servicio o el producto
y la persona misma se convierte en un embajador de marca. Para llegar a conseguir este
resultado, el proceso no se puede apoyar solamente en los datos que se recaban sino que
tiene que existir una planificación general para que las personas desarrollen confianza con el
producto o servicio, algo que es mucho más global, que abarca distinto puntos de contacto
y ayudaran a proyectar una imagen de marca en la cabeza de las personas acorde con los
valores del producto.
La gran velocidad y el constante cambio al que estamos sometidos, obliga a las marcas a ser
muy ágiles en sus correcciones. Si la marca se descuida y no se preocupa de los diferentes
aspectos que las personas valoran o como están cambiando los gustos, probablemente
acabará cayendo en el olvido y por lo tanto las personas dejarán de hacerle caso.
Podemos concluir que el marketing es un intercambio de recursos realizados para satisfacer
las necesidades de las personas. Existen diferentes herramientas y técnicas que nos permiten
conocer cuáles son los estímulos que más influyen en la gente, en qué nos fijamos más de
una pieza gráfica, dónde prestamos más atención cuando estamos visualizando una web… El
marketing se hace eco de todo este tipo de conocimientos con el fin de estimular los sentidos
de las personas. En esta línea una marca que consiga llamar la atención de las personas
tendrá un mayor poder de atracción.
El neuromarketing nos permite saber este tipo de información, por lo que pese a que no es
una de las partes más desarrolladas dentro del marketing, de unos años hasta ahora está
adquiriendo un mayor peso dentro de las estrategias de las diferentes empresas.
Definitivamente el neuromarketing abre una nueva vía de conocimiento ofreciendo un
nuevo modo de acercarse al consumidor a través de sus emociones, que también tienen un
importante peso a la hora de tomar decisiones de manera racional.
Lo realmente importante que nos puede beneficiar del neurociencia es el conocimiento más
profundo y de una manera más exacta que la que antes teníamos y este saber aplicado al
campo del marketing queda cojo si no hay una buena labor estratégica y de planificación por
parte de la agencia de marketing en la cual los datos recogidos encajen dentro de la
planificación y ayuden a ser más eficaces.
Aún asumiendo que cada persona es diferente lo que se trata es de identificar patrones
generales que tengan un efecto sobre los estímulos de las personas, y que de esta manera
se pueda extrapolar a una tendencia o gusto general, bajo la que una gran mayoría se
identifica.