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Unidad 1. Resumen

Este documento describe el concepto de crédito y la instrumentación jurídica de los títulos de crédito. Explica que los títulos de crédito son documentos mercantiles que permiten certificar las deudas entre deudores y acreedores, despersonalizando las relaciones para facilitar la circulación económica. También cubre la evolución histórica de los instrumentos de crédito y sus funciones económicas al permitir la transferencia de derechos a través de la circulación de documentos.

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Unidad 1. Resumen

Este documento describe el concepto de crédito y la instrumentación jurídica de los títulos de crédito. Explica que los títulos de crédito son documentos mercantiles que permiten certificar las deudas entre deudores y acreedores, despersonalizando las relaciones para facilitar la circulación económica. También cubre la evolución histórica de los instrumentos de crédito y sus funciones económicas al permitir la transferencia de derechos a través de la circulación de documentos.

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Unidad 1:

1. El crédito y su circulación. Concepto de crédito. Instrumentación jurídica. Valores


esenciales: certeza, seguridad y celeridad.

Concepto de Crédito.-

El crédito es la posibilidad que tiene el sujeto activo llamado acreedor de la relación


obligacional, de demandar al deudor la prestación debida. Acceder al crédito es poder recibir
por parte una persona, en virtud de la confiabilidad que acredita con sus ingresos, un
préstamo por un plazo determinado, abonando capital e intereses.

El título de crédito es documento mercantil, el que posibilita certificar la existencia de las


deudas, entre un deudor y un acreedor, los títulos de crédito son los protagonistas principales
que permiten la circulación del crédito.

Esta es una relación estrictamente personal, ya que se establece entre el deudor y acreedor,
esta relación se despersonaliza, atenuando el carácter de vinculo personal para que esta
circulación comercial se transforme en una relación plasmada en un pedazo de papel, y así
activar el proceso de la circulación económica con la misma eficacia que las cosas muebles,
pero con mayor seguridad jurídica.

Instrumentación Jurídica.-

Un título de crédito, también llamado título valor, es aquel "documento necesario para ejercer
el derecho literal y autónomo expresado en el mismo". De la anterior definición se entiende
que los títulos de crédito se componen de dos principales partes: el valor o clase de rifle que
consignan y el título o soporte material que lo contiene, resultando de esta combinación una
unidad inseparable.

Esta figura jurídica y comercial tendrá diferentes lineamientos según el país o


el sistema jurídico en donde se desarrolle y legisle.

Son documentos privados que representan la creencia, fe, o confianza que una persona tiene
en otra para que haga o pague algo, ya sea porque se le haya entregado un bien o porque se le
haya acreditado una suma de dinero.

Todos estos títulos valor se encuentran instrumentados jurídicamente en el CCyC donde se


expresan sus alcances, vigencia y efectividad.

“El título de crédito es un documento necesario para ejercitar el derecho literal y autónomo
expresado en el mismo”

“Es papel o efecto de comercio todo título, es decir, todo documento escrito recibido
corrientemente en pago en las condiciones establecidas comercialmente, en el lugar y en
reemplazo de la moneda, pero sin los atributos de ésta.
Valores esenciales: certeza, seguridad y celeridad.

En este sentido se puede entender que los principios básicos para una adecuada circulación
del crédito mediante los títulos de crédito, esta debe estar regulada y enmarcada en la
legislación concordante.

Principio de certeza, que es la ausencia de dudas sobre la verdad de lo afirmado, seguridad de


la existencia del crédito y, además, de contar con las garantías de que el crédito documentado
se mantenga inalterable e imperturbable, y la celeridad o rapidez para que este se haga
efectivo al primer requerimiento.

La utilización de los sistemas del derecho en general para eludir el empleo del derecho
cambiario suele tener como consecuencia la mayor lentitud en las operaciones, complejidad
en su desarrollo, costos habitualmente superiores y sin ganar mayor seguridad o confianza que
la que otorga el derecho cartular en lograr el cumplimiento efectivo de la obligación
Concertada.

El sistema de los títulos crédito debe estar rodeado de ciertas cualidades que sirven para
satisfacer las exigencias de la circulación, que pueden concretarse asi:

Simplificación de las formalidades(para su circulación)


Certeza en la existencia del derecho al tiempo de su adquisición
Seguridad de su realización al final de la circulación

Esto ha sido logrado al conseguirse la adhesión cada vez más generalizada a un sistema de
formalidades más simples, como requisitos mínimos de existencia de los documentos
cambiarios, pero sin apartarse de su propio rigorismo.

2.- El título de crédito: evolución histórica. Su función económica. El documento como medio
técnico de circulación de los derechos y como objeto de los actos jurídicos.

Evolución Histórica.-

En un comienzo, cuando el hombre se asentó en un lugar y el grupo humano que integraba, se


hizo sedentario, en principio pudo autoabastecerse; luego necesitó consumir bienes
diferentes, que no tenía o tenía pero de manera insuficiente, así comenzó a intercambiar con
otros grupos que poseían esos bienes faltantes.

Así la circulación se acrecienta, extendiéndose a toda la nación.

En principio el cambio se realizaba por medio del trueque, de una cosa por otra; luego
apareció la permuta circular, por la cual varias personas efectuaban sucesivamente
operaciones de cambio de bienes que ellas producían, adquirían y transformaban, para
obtener otros bienes que requerían sus necesidades. Estos tipos de permutas ocasionaban
serios inconvenientes, por la falta de correspondencia de las posibilidades y necesidades de los
sujetos intervinientes. Entonces el hombre superó esta problemática con la invención de la
moneda, y luego la moneda metálica.
El adelanto fue importante, pero sobrevino el inconveniente del transporte de la moneda de
un lugar a otro. Así aparecieron los instrumentos de crédito, los cuales permitieron realizar
operaciones de cambio sin recurrir a la moneda metálica.

En este sentido, se podía realizar compras y ventas a plazos mediante la entrega de un


instrumento o documento de crédito firmado por el deudor y que contenía una promesa de
pago diferido. De esta manera, observamos que, el nuevo medio circulante vale por lo que
representa (moneda) y no por su materialidad.

Pues, hace siglos, no resultaba viable transferir de manera jurídica, los créditos que una
persona tuviera respecto de la otra, pues el vinculo obligacional se refería esencialmente al
sujeto pasivo, y no a la prestación obligacional en cuestión.

Para que esto se modificara, debió transcurrir mucho tiempo y arribar así a lo que se designa
“objetivación del crédito”, que permitió prescindir de la persona del obligado, posibilitando de
esta manera la transferencia y la consecuente transferencia del crédito.

A partir de este momento se definió a las obligaciones cono el derecho patrimonial que tiene
un sujeto, designado acreedor (activo) para exigir de un sujeto (pasivo), designado deudor, una
determinada prestación, entendiendo por tal un determinado modo de obrar de este ultimo,
que puede consistir en entregar una cosa (dar), o en hacer o no hacer determinados actos.

Así nos remontamos al derecho romano donde, como expusimos, el acreedor no podía ceder
su crédito, debido a que importaba mas la persona del deudor que el vinculo obligacional; de
esta manera solo se permitía designar a un procurador que lo reclamara en juicio, aunque se
podía convenir que el mandatario retuviera para si el producto de la acción que se le
encomendara ejercer y que tenia por fundamento ese derecho de crédito, así se lo
instituía mandatum in rem suam.

Vale aclarar que, el mandatario era solo un comisionado del acreedor con mandato irrevocable
a partir de que la formula del procedimiento se inscribiera a su nombre.

“Luego, el derecho civil romano distinguió el mandatum in rem suma de los demás mandatos
procesales, ello se produjo al tornarlo irrevocable desde el momento en que se efectuara
la denunciatio, esto es, cuando el mandatario hubiera puesto en cono cimiento del deudor que
se le había otorgado mandato con el objeto de que se le pagara a él, únicamente, el crédito, el
cual continuaba siendo propiedad del mandante.”

Fue el derecho pretorio el que admitió la enajenación del derecho de crédito, y se


instrumentaba con las formas de una cesión; contrato mediante el cual un acreedor cedía el
crédito, autorizando al cesionario para hacerlo valer, en su propio nombre. Producido el acto
de la cesión, inmediatamente el pretor concedía al cesionario una actio utilis, que no dependía
de la revocación o muerte del acreedor-cedente, pues si ella se producía no surtía efectos
respecto del derecho del crédito cedido.

De esta manera se superó la solución que hasta entonces otorgaba el derecho civil romano,
manteniéndose bajo el derecho pretorio solamente la denunciatio.
El derecho pretorio logro así, la evolución al conseguir la objetivación del crédito.

Función Económica.

La principal función es la declaración unilateral de una persona que se obliga a realizar una
prestación determinada a favor de otra identificada por la tenencia legítima del documento.
Desde el punto de vista comercial los mecanismos previstos para el desarrollo del tráfico
patrimonial son lentos y burocráticos.

La circulación de los derechos exige las notificaciones transferencia al deudor. El derecho


común introduce un elemento de inseguridad, ya que al quedar apoyada una operación en la
novación subjetiva pierden solidez siendo dificultosos y lentos.

Estos inconvenientes son los que dan lugar a la aparición de los títulos-valores. La clave de su
operatividad descansa en la incorporación de los derechos de crédito a un soporte documental
que delimita sus características y permite trasmitir el derecho incorporado mediante la simple
circulación del documento. De esta forma se produce una relación directa entre
el titulo cosa corporal y el derecho que refleja cosa incorporales. El poseedor del documento
está legitimado para ejercitar el derecho incorporado. Además como el titulo refleja la
fisonomía del derecho documental, la actividad probatoria necesaria para su
ejercicio se simplifica bastante, reduciendose a la presentacion del titulo.

Los procedimientos declarativos ordinarios de transmisión patrimonial se sustituyen por los


procedimientos ejecutivos, más rápidos, certeros y seguros.

El documento como medio técnico de circulación de los derechos y como objeto de los actos
jurídicos.

Los títulos de crédito son documentos, siendo su naturaleza jurídica, la de cosas muebles.

Los títulos de crédito son documentos y que expresan, contienen o representan un derecho,
Aquél título crédito, el cual sirva para legitimar el ejercicio de las transacciones, así como
poder documentar las operaciones de tipo mercantil en los justificantes de la contabilidad.

Podemos destacar que la pretensión del Documento Mercantil no es otra que la de dejar
constancia escrita de una determinada transacción comercial, en aras de certificar los
Registros realizados en la Contabilidad, así como probar un hecho desde el punto de vista
jurídico, por lo que podemos manifestar que son un medio de prueba.

Tomaremos como criterio para clasificar los Documentos Mercantiles según su importancia,
esto es, según si son Documentos de tipo Negociable o No Negociable:

Determinar que constituye en jurídico a un documento no implica más que agregar un matiz a
ese concepto global: si la cosa formada en presencia de un hecho, está destinada a crear,
modificar o extinguir relaciones jurídicas, el documento será jurídico. Pero lo esencial de la
noción que estudiamos es dar la idea de que en todos los casos se transmite información sobre
la realidad, y que esa es la verdadera función que tiene un documento, jurídico o no.
 Documentos Negociables: tendrán dicha consideración todos aquellos documentos que
se pueden negociar a través de endoso o de descuento en una entidad financiera antes
de su vencimiento.
 Documentos No Negociables: son todos aquellos documentos que sirven como base para
los registros en los Libros de Contabilidad y, a la vez, pueden formar pruebas desde un
punto de vista jurídico.

Ejemplos de Documentos Mercantiles Negociables son la Letra de Cambio, los Pagarés y


los Cheques mientras que supuestos de No Negociables son los Recibos, Facturas, Vales,
Notas de Débito y Crédito.

3.- Definición de título de crédito. Caracteres esenciales: necesidad, literalidad y autonomía.

Definición de título de crédito

Son títulos de crédito aquellos instrumentos, con sustento en un papel, y firmados, con valor
probatorio de la obligación que les sirve de base. Son imprescindibles, sin título de crédito no
puede reclamarse el derecho que contienen, pues son los que le otorgan a su titular o legítimo
poseedor, legitimación activa. Pueden ser al portador, a la orden o nominativos.

Son ejemplos de títulos de crédito, el pagaré, la letra de cambio, los cheques y las acciones de
sociedades anónimas. Los tres primeros además, revisten el carácter de papeles de comercio,
pues además de los caracteres propios de los títulos de crédito son completos, formales y
abstractos.

Caracteres esenciales: necesidad, literalidad y autonomía

EL CARÁCTER DE NECESIDAD:
El Documento es necesario para ejercer el derecho literal y autónomo en el otorgado. El
adjetivo necesario, califica al documento. El adjetivo literal y autónomo califican o se refieren
al derecho otorgado por escrito en el papel.

Este carácter significa que la forma cambiaria de ejercer los derechos cartulares otorgados en
el tenor literal es tener materialmente el papel: poder utilizarlo, exhibirlo...se hace
imprescindible tener el título de crédito para contar y poder disponer del derecho cartular en
el representado..

EL CARÁCTER DE LITERALIDAD
Estos caracteres significan que el contenido, extension, modalidades de ejercicio y todo otro
posible elemento principal o accesorio del derecho cartular, son unicamente los que resultan
de los terminos en que esta redactado el titulo.

Es necesario agregar que este concepto implica no solo que los derechos del portador
cualitativa y cuantitativamente por el tenor literal del documento, sino que tambien nada que
no este expresado o relacionado con el titulo, puede serle opuesto al portador para alterar,
restringir o modificar su derecho

El poseedor del titulo queda a cubierto de cualquier evento extraño al tenor escrito con el que
se pretendiera alterar su derecho: ninguna defensa, excepcion o pretension que no resulte
referida de modo expreso a la cambial, salvo la exceptio doli, le podra ser opuesta. Esto esta
vinculado en forma intima con la certeza en la existencia del derecho y la seguridad en su
realizacion.

La literalidad como carácter de los titulos de credito importa aun hoy la exigencia de que haya
escritura como requisito de existencia de una cambial: Todavia no podemos admitir la
formacion de una cambial por la mera emision de un mensaje hablado, o por la comunicación
electronica de ordenador a ordenador.

En doctrina cambiaria, la literalidad, la autonomia, la abstraccion que predicamos caracteres


de los titulos o de los papeles de comercio, solo rigen en plenitud entre quienes no son
obligados cambiarios inmediatos o sucesivos, pues entre estos seria ocioso presumir el
desconomiento de la verdadera naturaleza de la vinculacion causal.

En nuestro derecho positivo, es practicamente imposible que aun entre estos obligados se
pueda producir la discusion de la causa, ya que cuando el presunto acreedor demanda
judicialmente tiene derecho de procurarse la ventaja de utilizar el procedimiento ejecutivo: la
unica forma de discutir la causa entre obligados inmediatos en el sistema legal nacional, se da
en el supuesto de que el actor cambiario decidiera no usar el procedimiento ejecutivo para
demandar a su vinculado sucesivo.

EL CARÁCTER DE AUTONOMIA:

El derecho que el titulo de credikto transmite en su circulacion a cada nuevo adquirente es una
derecho autonomo(desvinculado de la situacion juridica que tenia el transmitente), de modo
que cada nuevo adquirente del titulo de credito recibe un derecho que le es propio,
autonomo, y sin vinculo alguno con el derecho que tenia el que se lo transmite, y por ende,
libre de cualquier defensa o excepcion que el deudor demandado para el pago...podria haber
opuesto a un poseedor precedente.

El concepto, significa una de las mayores modificaciones que el sistema cambiario aporta sobre
lo que es el derecho comun.

Uno de los mas importantes axiomas logicos en que fundamente su sistematica el derecho
comun, es que nadie puede transferir a otra persona un derecho de mayor extension que el
que él mismo posee.

El tema se inscribe en el mas general de la transmision de derechos, y como tal esta regido en
el Titulo Preliminar del Libro IV del C.C., en el que se sientan las bases generales del sistema. El
mismo parte del presupuesto que si un derecho dado existio antes en cabeza de otro titular,
estamos ante lo que se ha llamado adquisicion derivada, y en este campo, es trascendente
para amparar la seguridad de las transmisiones que el esquema prevea que se adquiriran por
el sucesor los mismos derechos que se transmiten.
Todos los autores coinciden en que el principio de referencia es trascedente para amparar la
seguridad de las transmisiones de derechos: la contrapartida es que al pasar de un titular
nuevo el mismo derecho que tenia el primero, el sucesor puede emplear las mismas defensas
que tenia el anterior para contrarrestar las demandas que se le opongan. Se produce una
acumulacion de excepciones que disminuyen, las garantias de certeza y seguridad en la
circulacion de los derechos creditorios.

La gran revolucion que trajo el sistema cambiario fue independizar de estas vinculaciones a los
sucesivos legitimados para ejercer los derechos expresados literalmente en la cambial,
independientemente de la situacion juridica en que se encontraba ese derecho en cabeza de
quien lo transmitio.

El nemo plus iuris es valido cuando se estudian los sistemas generales de transmision de
derecho, en los que se protege por igual al tradens y al accipiens; pero se puede dejar lugar a
otros optativos cuando se tiene en cuenta el interes de alguno de los participes de la
operación.

Asi ocurre en materia de titulos de credito: en los titulos, el fiel de la balanza se inclina hacia la
proteccion del acreedor.

El sistema comun existe, y cualquiera puede utilizarlo si el especial no le place, pero a nadie
perjudica que paralelamente se prevea un sistema diferente, en que la relacion de poderes sea
distinta: es un axioma comun que el derecho se presume conocido por todos, y por ello cada
interesado, conoce tanto la regla como la excepcion.

Si el actor, presumiblemente acreedor, desea que el deudor libre una cambial como forma de
garantizar su credito, nada obliga al deudor a aceptar esta instrumentacion: pero una vez
hecha la opcion, es “mas facil divorciarse de un conyuge que sustraerse del vinculo cartular”.

Quien ejercio esa opcion nada tiene que reclamar al contrario beneficiado pues:

Eligio libremente. Existe un sistema optativo, en el que casi ninguna de esas prerrogativas
puede utilizarse. Por imperativo legal el deudor cambiario conoce ambos sistemas.

4.- La problemática de la denominación. Búsqueda de una denominación comprensiva de


todos sus tipos. Diversas opiniones. Título de crédito.

Búsqueda de una denominación comprensiva de todos sus tipos. Diversas opiniones. Título
de crédito.

NO existe uniformidad en cuanto a la denominacion de estos documentos, aun cuando todos


los autores, tratan de los mismos documentos.

Esta falta de uniformidad se debe al aditamiento de credito que acompaña a la mencion titulo,
ya que quienes NO admiten esta denominacion basan su posicion en la existencia de titulos
que no incorporan derechos creditorios: por ello, prefieren(MUÑOZ) hablar de titulos valores,
diferenciando entre estos a los que incorporan derechos creditorios(letra de cambio, cheque y
pagare), de los que incorporan derechos representativos de mercaderias(carta de porte y
conocimiento marítimo) y títulos valor de participación(como los que confieren una situación
de socio de la que derivan derechos y obligaciones, como las acciones de las sociedades
anónimas).

Diversas opiniones Titulo de Crédito.

DE SEMO considera titulo de credito al documento elaborado según determinados requisitos


de forma, que obedece a una ley de circulacion determinada y contiene incorporado el
derecho del poseedor legitimo a una prestacion en dinero o en especie que esta mencionado
en el.

CRITICA DE GHIOLDI: poner enfasis en la forma del documento, podria llevar a la confusion de
considerar que la formalidad es un carácter de los titulos de credito, cuando en verdad lo es
solo de los papeles de comercio. Por otra parte, adhiere a la teoria de la incorporacion la que
dista de ser indiscutible.

ASQUINI sostiene que se trata de un documento cuya propiedad atribuye el derecho literal y
autonomo en el mencionado y cuya posesion en la forma prescrita por la ley, es necesaria para
legitimar el ejercicio y la transferencia de tal derecho.

CRITICA DE GHIOLDI: propone terminos con gran resonancia en el campo de lor derechos
reales como propiedad o posesion, sin que sea totalmente claso si los esta utilizando en
sentido tecnico o no. NO se encuentra ventaja llevar al derecho cambiario problemas no
resueltos aun en la rama especifica.

GUALTIERI considera que titulo circulatorio, es el documento creado para circular, necesario
para ejercer el derecho literal y autonomo expresado en el mismo.

CRITICA DE GHIOLDI: potencializa el aspecto circulatorio, pero nosotros consideramos que el


documento creado como titulo de credito, aunque no circule(guardado en un cajon), sigue
teniendo esa naturaleza juridica y no la pierde por permanecer estatico, de manera que
cuestionamos que la circulacion esta ineludiblemente relacionada con la esencia de este
instituto.

VIVANTE: Documento necesario para ejercer el derecho literal y autónomo que en el se


expresa.

Como DOCUMENTO, porta informacion sobre la realidad. Se trata de un documento juridico,


pues es creado para dar nacimiento, modificar o extinguir relaciones de derecho, y lo
trascendente no es la base material en que esta plasmado, sino los derechos que otorga su
texto.

En el ambito de derecho argentino, se trata de un documento comercial, en el sentido que las


relaciones juridicas que genera estan regidas por esa rama del derecho(Art. 8, inc. 4 C.
Comercio).

En nuestro derecho NO hay discusion sobre el emplazamiento comercial de la legislacion


cambiaria, tema del cual se pueden extraer algunas conclusiones importantes, como lo es la
presunción de onerosidad de todas las relaciones comerciales.
5.- La incorporación de derechos y la necesidad. La posesión del título como condición para
el ejercicio del derecho: alcances y limitaciones. Pérdida del título: cancelación.

Podemos definir el título-valor como el documento esencialmente transmisible necesario para


ejercitar el derecho literal y autónomo en él mencionado. Esta noción pone de manifiesto,
junto a la especial aptitud del documento para transmitirse, la vinculación entre el título como
documento y el ejercicio del derecho que en él se menciona.

Aparece, de esta manera, una conexión entre la cosa corporal (el título) y la incorporal (el
derecho) que es extraordinariamente útil en un doble aspecto:- Para el ejercicio del derecho -
Y para su posibilidad de transmisión.

En efecto, el que aparece legitimado como poseedor del documento lo está para el ejercicio
del derecho, de manera que no sólo puede pedir la prestación que le corresponde con la
sola presentación del documento, sino que ha de hacerlo precisamente presentando el
título.

La legitimación del poseedor del documento crea una apariencia a su favor de ser titular del
derecho mencionado en el título, que el ordenamiento jurídico protege dentro de ciertos
límites. La función esencial que desempeñan los títulos-valores en el tráfico económico, en el
que tanta importancia tiene el crédito, es la de facilitar la transmisión de los derecho de
crédito, ya que al vincular al documento el derecho que en él se menciona, se considera como
una cosa mueble especialmente apta para su transmisión o circulación de esos derechos al
aplicarse las normas más sencillas previstas en el ordenamiento jurídico para la transmisión de
bienes muebles.

En el título-valor aparece una conexión entre el documento y el derecho que en él se


menciona. De este modo la Doctrina dice comúnmente que el derecho aparece incorporado al
título, siendo los caracteres de este derecho los siguientes:

1. El derecho que se incorpora tiene la nota de la literalidad, lo que quiere decir que cuanto
concierne al contenido de este derecho, sus límites y sus modalidades dependen de los
términos en que está redactado el título. De aquí la importancia de la forma de la declaración
contenida en el título, la cual puede ser completada con otros documentos a los que puede
remitirse. Estos títulos valores que se remiten a otros documentos extraños suelen
denominarse títulos literales incompletos.

2. El derecho incorporado es autónomo en el sentido de que cuando se transmite el


título corresponde al nuevo adquirente un derecho que es independiente de las relaciones
personales que hubieran podido existir entre los anteriores titulares y el deudor, siempre que
haya existido buena fe. A diferencia de lo que sucede en la cesión ordinaria de un crédito, en la
que se transmite al adquirente (cesionario) el mismo derecho que tenía el cedente, en la
transmisión de un título-valor el derecho incorporado surge de nuevo con relación a cada uno
de los adquirentes, los cuales se ven liberados de las excepciones de carácter personal que
podían alegarse contra los anteriores titulares.

En cuanto al ejercicio del derecho incorporado al título-valor, está legitimada para el mismo la
persona que lo posee cumpliendo los requisitos que la naturaleza del título exige (según sea
nominativo, a la orden o al portador). La persona legitimada tiene la facultad de pretender la
pretensión que está indicada en el título y que puede variar según la clase del mismo.

Esta facilidad que se otorga al poseedor del título, que le exonera de demostrar que es
realmente titular del derecho que está en él incorporado, constituye el lado activo de la
legitimación. Ésta tiene también su aspecto pasivo, que se corresponde con el anterior, ya que
el deudor que paga a la persona que según el título está legitimada queda liberado de su
obligación, lo cual se basa en la apariencia que ofrece el título al deudor de que su poseedor
puede solicitar de él la prestación. Sin embargo, este efecto sólo se produce si el poseedor ha
obrado de buena fe (sin que exista culpa grave o dolo por su parte).

Bajo la denominación títulos cambiarios se reúnen un conjunto de títulos que incorporan un


derecho de crédito de carácter pecuniario. Los títulos cambiarios más importantes son la letra
de cambio, el pagaré y el cheque. En cuanto a los títulos de participación, confieren a su
poseedor legítimo una determinada posición en el ámbito de una organización social que se
concreta en un conjunto de derechos y deberes.

La posición del poseedor del título está dominada por la relación subyacente, que se configura
de acuerdo con lo establecido en la Ley y en los Estatutos. Los títulos de participación por
excelencia son las acciones. Y respecto a los títulos de tradición (o representativos) son
aquellos que atribuyen a su poseedor el derecho a la entrega de unas determinadas
mercancías, la posesión de las mismas y el poder de disponer de ellas mediante la
transferencia del título.

El título otorga, por consiguiente, la posesión de las mercancías. Esto es, una posesión
mediata o indirecta de ellas, ya que el poseedor inmediato o directo de las mercancías es otra
persona (el porteador o el depositario).

Perdida del titulo Cancelación.

Si el papel desaparece, el sistema cambiario otorga un procedimiento especial para ejercer el


derecho aunque no dispongamos del documento(la cancelacion); si prosperan las excepciones
que opuso el demandado, no por eso el papel deja de ser un titulo de credito, quiza otro
legitimado tenga mas éxito, etc..

GHIOLDI-MENDEZ: no le dan entidad tal como para considerarlo un carácter independiente de


los titulos de credito, como si hace FERRI: lo estiman una metafora que se limita a intentar
poner en evidencia la vinculacion juridica que existe entre derecho y documento, sin jamas
creer que la existencia y ejercicio del derecho cambiario separado del documento sea
imposible; basta el instituro de la cancelacion para probar lo contrario.

Nuestro legislador cambiario considero a la necesidad como uno de los caracteres de los
titulos de credito: esto, a partir de las numerosas ocasiones en que permite ejercer los
derechos expresados en el documento al portador del mismo, sin requerir que se trate del
titular de los derechos cambiarios.

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