Resumen de Psicología Social
Resumen de Psicología Social
MODULO -0.
La psicología social es una disciplina que estudia cómo los fenómenos psicológicos están
determinados y conformados por procesos sociales y culturales.
La segunda sostiene que lo psicológico y lo social son una suerte de tejido sin costuras, por lo
que resulta difícil poner un límite que marque dónde empieza un fenómeno y dónde el otro.
En consecuencia, la relación que se postula entre procesos psicológicos y sociales es de mera
interioridad y se apuesta por el uso de métodos interpretativos para entenderla.
5) Si las personas son agentes libres o están determinadas por fuerzas sociales y culturales.
La dimensión social - Para llegar a reconocer el peso que tienen las circunstancias en nuestra
propia manera de ser, fue necesario elaborar, primero, la constatación de que las personas, a
pesar de ser cada una única y diferentes entre sí, presentan un amplio conjunto de
características comunes según pertenezcan, por circunstancias de nacimiento o por
circunstancias de la vida, a una u otra de las diferentes comunidades que coexisten en la
sociedad. También fue necesario llegar a la constatación de que las creencias y las maneras de
ser de las personas son de un tipo o de otro según los usos y las costumbres que imperan en
las sociedades respectivas.
La separación entre lo social y lo psicológico - Nadie duda de que el ser humano es un ser
plenamente social que necesita la presencia y las aportaciones de los otros para poder
desarrollarse satisfactoriamente. Este entorno social, cambiante a medida que la persona se va
desarrollando le marcará profundamente y configurará progresivamente su propia manera de
ser. No existe ningún consenso en el grado en el que la dimensión social incide sobre los
procesos psicológicos y todavía menos en la manera en que esta incidencia se produce
En el caso del psicólogo social, tales leyes generales se desarrollan para describir y explicar la
interacción social. Esta visión tradicional de la ley científica se repite de una forma o de otra en
casi todos los tratados fundamentales de especialidad. En su discusión sobre la explicación en
las ciencias de la conducta.
Hay muchos que consideran que existen, sin embargo, dos realidades bien diferentes: la
realidad psicológica, por un lado, y la realidad social, por el otro. Se trata de la idea de que la
parte psicológica es primera y constituye la materia básica, mientras que la social viene
después y alimenta la psicológica con contenidos concretos y dándole formas particulares.
A raíz de varios experimentos se ha llegado a la conclusión de que los factores sociales inciden
no sólo en la percepción, sino también en el resto de procesos psicológicos que configuran el
ser humano. La idea según la cual los factores sociales impactan en los procesos psicológicos
está en la base de una concepción de la psicología social que la sitúa como disciplina
complementaria de la propia psicología. Según esta concepción, la psicología estudia los
procesos psicológicos básicos que se dan en el individuo, mientras que la psicología social
estudia la manera como estos procesos psicológicos se ven afectados por los fenómenos
sociales.
La fusión entre lo social y lo psicológico - Cada día hay más psicólogos que se alejan de esta
concepción anterior y que cuestionan la supuesta separabilidad de lo social y de lo
psicológico. Por otro lado, la importancia creciente que se ha concedido al lenguaje en el
desarrollo de la persona ha contribuido decisivamente a difuminar la separación entre lo
psicológico y lo social. El lenguaje es un objeto eminentemente social, que se presenta al
mismo tiempo como un producto y como un elemento constitutivo de la cultura en la cual se
desarrolla la persona. Pieza clave para el desarrollo del pensamiento, el lenguaje es aquello
que proporciona al niño las categorías que le servirán para estructurar la percepción del
mundo, para estructurar la afectividad, para desarrollar las relaciones con los otros.
Hay muchos problemas con los que tropezamos si no contestamos que el lenguaje está dentro
y fuera de nosotros. La comunicación es posible porque disponemos del lenguaje, porque está
instalado dentro de nosotros igual que el resto de capacidades que tenemos y porque
podemos utilizar esta capacidad para construir desde dentro de nosotros todos los enunciados
que emitimos hacia los demás. Pasa lo mismo con lo social: está dentro y fuera de nosotros al
mismo tiempo. Desde esta perspectiva, el objeto que define la psicología social como disciplina
deja de ser el estudio del impacto que tienen los factores sociales en los procesos psicológicos
y pasa a definirse como el estudio de la construcción social de los procesos psicológicos.
ORIGEN:
Como disciplina científica y campo de estudio con identidad propia, su origen se localizaría en
la segunda mitad del siglo XIX en Europa. Lo que encontramos en etapas previas son
reflexiones pertenecientes al ámbito del pensamiento o filosofía social.
Los grandes temas que solicitaron la atención de los primeros investigadores y que
favorecieron la progresiva constitución de la psicología social:
La psicología social prestara una gran atención, igual que toda la psicología, a la cuestión de los
instintos e intentara explicar la conducta de los seres humanos en términos de diferentes
instintos sociales que mueven a las personas. Detrás de cada fenómeno psicosocial se buscaba
el instinto que lo producía. De aquí viene que se hable del instinto gregario para explicar que
las personas tienden a buscar la compañía de sus semejantes, del instinto agresivo para dar
cuenta de la hostilidad interpersonal o intergrupal, y del instinto altruista para explicar la
solidaridad entre las personas.
El propósito de su gran obra era mostrar el fundamental papel agente de las ideas en la
historia, que es el lugar de realización del hombre, y buscar en ella el verdadero conocimiento
de la naturaleza humana. Vico insistió, también, en el carácter construido de la sociedad. Para
él, la sociedad es un producto puramente humano que resulta de la actividad desarrollada por
los individuos.
Conocemos mejor lo que hemos construido nosotros mismos - Vico investigó la manera en que
se iban constituyendo las significaciones compartidas que constituyen el fundamento de una
sociedad y sin las cuales no sería posible la interacción entre los que la integran; como se
constituyeron los primeros significados compartidos a partir de las reacciones comunes que
tenían los seres humanos ante los acontecimientos naturales.
La formación de la psicología social en la Europa del siglo XIX - Es la segunda mitad del siglo
XIX se entrevén dos grandes orientaciones:
La otra orientación pone el acento en los factores culturales que regulan la socialización de las
personas y que marcan la vida social, prestando una atención muy particular a la
sedimentación de la historia de los pueblos en sus lenguas, en sus creencias y en sus
tradiciones culturales. Es, por ejemplo, desde esta segunda perspectiva desde donde Wilhelm
Wundt desarrollará a finales del siglo XIX y comienzos del siglo xx una obra importantísima y
voluminosa sobre la psicología de los pueblos.
“La expresión 'interacción simbólica' hace referencia, sin duda, al carácter peculiar y distinto
de la interacción, tal como se produce entre los seres humanos. Su peculiaridad reside en el
hecho de que estos seres humanos interpretan o 'definen' las acciones ajenas, sin limitarse
únicamente a reaccionar.
En el marco de la PSP reseñaremos ahora tres orientaciones cuya influencia ha variado según
las épocas: la orientación conductista, la orientación psicoanalítica, la orientación cognitiva.
El socioconductismo –
"La psicología desde el punto de vista conductista es una rama experimental puramente
objetiva de la ciencia natural. Su objetivo teórico es la predicción y el control de la conducta.
Las formas de introspección no son parte esencial de sus métodos, ni el valor científico de sus
datos depende de la disposición con la que se prestan a sí mismas a interpretación en términos
de conciencia."
La idea básica es que, mediante estas experiencias previas, la persona aprende a establecer
determinadas relaciones estables entre las características de una situación (estímulos) y las
conductas adecuadas a dichas características (respuestas), a partir de estos supuestos, los
conductistas interesados en la psicología dilucidaron los procesos de aprendizaje social
mediante los que las personas consiguen desarrollar las pautas de comportamiento adecuadas
a su vida social.
La orientación psicoanalítica –
El socioconstruccionismo –
Repaso histórico
Sus antecedentes se hayan en el fuerte cuestionamiento interno al que fue sometida la propia
disciplina hacia fines de los 60 y 70, en el periodo de la crisis de la psicología social.
"El construccionismo social se propone básicamente dilucidar los procesos mediante los que
las personas consiguen describir, explicar y, en definitiva, dar cuenta del mundo en el que
viven [...].
La PSC retoma, en buena medida, las premisas del interaccionismo simbólico (IS), concede
gran importancia a la dimensión subjetiva de la realidad social, a los significados y a la
consideración de la actividad del individuo.
Pero esta orientación acentúa todavía más el papel que ejerce el lenguaje en la formulación
de la realidad psicológica, a la vez que extiende la consideración del papel del lenguaje a las
teorías elaboradas por los psicólogos y muestra cómo inciden las convenciones puramente
lingüística s en los conocimientos que elaboran las ciencias humanas y sociales.
Sin embargo, no siempre es fácil de mantener esta diferenciación en el campo de las ciencias
sociales y humanas.
El influyente psicólogo social Kurt Lewin aseveró una vez, con gran acierto, que "nada es más
práctico que una buena teoría". Si esto es efectivamente así, y nos inclinamos a pensar que lo
es efectivamente, se difumina la frontera entre las actividades que conducen a elaborar
conocimientos y las actividades enfocadas a resolver problemas prácticos de la vida cotidiana.
Esta difuminación se hace todavía más patente si consideramos, junto con Lewin, que es por
medio de la intervención activa en la resolución de problemas prácticos como se pueden
constituir determinados conocimientos teóricos.
Aceptando, con las reservas mencionadas, la distinción entre lo básico y lo aplicado, no hay
duda de que la psicología social se preocupó desde los primeros momentos no sólo de
producir conocimientos sobre los fenómenos psicosociales, sino también de diseñar los
instrumentos para poder intervenir en la realidad social y contribuir a resolver algunos de sus
problemas.
Si nos detenemos un momento para pensar quiénes somos cada uno de nosotros, podemos
recorrer un largo camino que va desde las definiciones más generales según las cuales somos,
por ejemplo, seres vivos o somos seres humanos, hasta las definiciones más particulares que
nos sitúan como individuos absolutamente irrepetibles, con un nombre propio y una historia
de vida que nos diferencia del resto de seres humanos.
Pero entre estos dos extremos hay muchos niveles intermedios: también somos hombres o
mujeres; heterosexuales, homosexuales o bisexuales; niños, jóvenes o viejos; catalanes o
gallegos; anarquistas o conservadores; culés o periquitos; etc.
Es decir, pertenecemos, sea por elección o por circunstancias o por ambas cosas al mismo
tiempo, a una multitud de categorías y de grupos que contribuyen a hacer que seamos
precisamente quienes somos.
Por ejemplo, los conocimientos sobre la dinámica de los grupos humanos permiten incidir
sobre el fortalecimiento de la cohesión de los grupos, o decidir cuáles son los modelos de
liderazgo más adecuados a los objetivos que se marquen los grupos, o indicar qué
mecanismos de toma de decisión pueden ayudar a conseguir los mejores resultados.
Por su parte, los estudios sobre la influencia social han permitido diseñar las actuaciones más
adecuadas para persuadir a las personas a adoptar puntos de vista más de acuerdo con las
normas de una convivencia social que no discriminen a aquellos que son diferentes de la
mayoría (racismo, estereotipos, prejuicios, etc.), aunque también se pueden utilizar, y
lógicamente se utilizan de hecho, para convencer a la gente de que tal marca es mejor que la
otra o de que tal candidato merece más confianza que tal otro.
En otros ámbitos, las investigaciones sobre los fenómenos colectivos han proporcionado
indicaciones para intervenir sobre los efectos del pánico que adquiere consecuencias de
gravedad extrema cuando se produce en situaciones de gran amontonamiento o para actuar
en el seno de las poblaciones que, muchas veces por causas naturales (terremotos,
inundaciones, etc.), se encuentran en situaciones dramáticas.
MODULO 0- GUATTARI
La subjetividad
Subjetividad: superestructura —ideología—
El sujeto, según toda una tradición de la filosofía y de las ciencias humanas, es algo que
encontramos como algo del dominio de una supuesta naturaleza humana.
Las máquinas de producción de subjetividad varían. En los sistemas tradicionales, por ejemplo,
la subjetividad es fabricada por máquinas más territorializadas, a escala de una etnia, de una
corporación profesional, de una casta. En el sistema capitalista, la producción es industrial y se
da a escala internacional.
La materia prima del propio movimiento que anima la actual crisis mundial, esa especie de
voluntad de potencia productiva que revoluciona la propia producción a través de las
revoluciones científicas y biológicas, a través de la incorporación masiva de la telemática, de la
informática y de la ciencia de los robots, a través del peso cada vez mayor de los
equipamientos colectivos y de los medios de comunicación de masas.
Estas fuerzas han entendido que la producción de subjetividad tal vez sea más importante que
cualquier otro tipo de producción.
Si eso es verdad, no es utópico considerar que una revolución, una transformación a nivel
macropolítico y macrosocial, concierne también a la producción de subjetividad, lo que deberá
ser tomado en cuenta por los movimientos de emancipación.
Todo lo que es producido por la subjetivación capitalística —todo lo que nos llega por el
lenguaje, por la familia y por los equipamientos que nos rodean— no es sólo una cuestión de
ideas o de significaciones por medio de enunciados significantes.
Se trata de sistemas de conexión directa entre las grandes máquinas productivas, las grandes
máquinas de control social y las instancias psíquicas que definen la manera de percibir el
mundo.
Las sociedades «arcaicas» que aún no se han incorporado al proceso capitalístico, los niños
aún no integrados en el sistema o las personas que están en los hospitales psiquiátricos y que
no consiguen (o no quieren) entrar en el sistema de significación dominante, tienen una
percepción del mundo completamente diferente de la que se acostumbra a tener desde la
perspectiva de los esquemas dominantes.
Eso no quiere decir que la naturaleza de su percepción de los valores y de las relaciones
sociales sea caótica. Corresponden con otros modos de representación del mundo, sin duda
muy importantes para las personas que se sirven de ellos para poder vivir, pero no sólo para
ellas, su importancia se podría extender a otros sectores de la vida social en una sociedad de
otro tipo.
Todos los fenómenos importantes de la actualidad implican alguna dimensión del deseo y de
subjetividad
El lucro capitalista es, fundamentalmente, producción de poder subjetivo. Eso no implica una
visión idealista de la realidad social: la subjetividad no se sitúa en el campo individual, su
campo es el de todos los procesos de producción social y material. Lo que se podría decir,
usando el lenguaje de la informática, es que, evidentemente, un individuo siempre existe, pero
sólo en tanto terminal; esa terminal individual se encuentra en la posición de consumidor de
subjetividad. Consume sistemas de representación, de sensibilidad, etc., que no tienen nada
que ver con categorías naturales universales.
MODULO 1:
ANTECEDENTES:
Las aportaciones de Wundt influyeron más de lo que se supone en buena parte de los
pensadores de este siglo, y es observable su influencia en una amplia diversidad de ciencias
sociales.
Siguiendo con la incipiente teorización acerca del espacio disciplinar de la Psicologia social que
Wundt inaugurara,
INTERACCIONISMO SIMBÓLICO
Surge un movimiento filosófico en Norteamérica con fuertes implicaciones en la pedagogía, la
comunicación y la propia Psicologia: el pragmatismo. Con William James, pero más Dewey y
Mead, el pragmatismo se define como una filosofía de la acción.
La sociología de la escuela de chicago y sobre todo, las ideas de Mead, fueron el origen del
interaccionismo simbólico, una de las principales corrientes teóricas de la psicología social
sociológica
En su crítica al modelo del arco reflejo que supone como objeto la formulación de relaciones
causa- efecto entre estímulos ambientales y reacciones de organismos, John Dewey propone
un entredicho que busca diluir ese mecanismo causal: es la acción del propio individuo lo que
determina la relevancia de los estímulos dentro del contexto delimitado de la misma acción.
No es una reacción organísmica refleja sino una decisión activa la que proyecta los actos de los
individuos.
Inspirándose en el pragmatismo de autores como James o Dewey, Mead asumió la idea de que
lo que demuestra la verdad de una idea es su capacidad para la resolución de un problema. El
pragmatismo defendido por Mead no fue más que una aplicación del método científico al
estudio de la conducta: es el método científico, según el cual la verdad de una hipótesis reside
en su funcionamiento, el que ha adoptado su expresión filosófica en la doctrina pragmatista.
Esta doctrina no es otra cosa que la adopción del método científico, que es un método
experimental.
El argumento básico de Mead es que en este espacio interactivo radican los símbolos y sus
significados, por lo que sólo ahí puede formarse el espíritu, conformado en el proceso de la
comunicación. Los individuos no existen como tales sino como la persona, cuyo tamaño abarca
su espacio social teniendo a la sociedad como fondo. En consecuencia, Mead enfatiza dos
características de esta interacción: a) quien se comunica puede comunicarse consigo mismo, y
b) esta comunicación crea la realidad.
En consecuencia, Mead coloca a la intersubjetividad dentro de lo que llama conversación
interior, el pensamiento, constituido por tres interlocutores: el Yo, el Mí y el Otro:
El Yo que actúa, que se aparece, que emerge de repente y sin aviso; el Mí, que constituye el
percatamiento de lo que hizo el yo; y el Otro, que es el bagaje de criterios con que cuenta el mí
para evaluar los actos espontáneos de ese yo... por eso el otro de Mead es un Otro
Todas esas reflexiones hechas por Mead y manejadas en sus cátedras, serían publicadas de
manera póstuma (en 1934) en un libro titulado Mind, Self and Society, editado por la prensa
de la Universidad de Chicago y bautizadas por Herbert Blummer como interaccionismo
simbólico.
A manera de recapitulación, pueden acotarse las aportaciones más significativas de Mead a las
ciencias sociales, incluyendo a la Psicología:
a) Enfatiza la noción de una realidad simbólica distinta de una probable realidad natural;
susceptible de creación, de transformación y de destrucción.
b) Anticipa la visión epistemológica que cuestiona lo que es o no científico por medio del
consenso significativo y el criterio de objetividad científica como una construcción simbólica.
Las lagunas que George Mead dejó dentro de sus supuestos teóricos, han dado pie a muy
diversas disciplinas: entre ellas, la teoría de las representaciones sociales (Moscovici).
Mead estudio la evolución del lenguaje y analizo las relaciones que existían entre este y los
gestos. La idea de Darwin de que las emociones han ido adquiriendo un valor expresivo, más
que de supervivencia, es el punto de partida del análisis de los gestos realizados por Mead. El
gesto para él tiene una función comunicativa o expresiva que queda bien patente en lo que
denomina conversación de gestos, y en la que cada gesto adquiere el significado del acto total
del que forma parte, o de la respuesta que termina provocando.
Para que se produzca la comunicación los gestos deben adquirir, para Mead valor simbólico, o
lo que es lo mismo, convertirse en gestos significativos, lo que se produce cuando la persona
es capaz de anticipar la respuesta que su gesto provocara en los demás. La esencia de la
comunicación humana, es desde este punto de vista, la capacidad de la persona para anticipar
las respuestas que cada acto provocará en los demás o, lo que es lo mismo, la capacidad para
asumir el rol del otro. Esto hace que seamos objetos y sujetos de nuestra actividad reflexiva.
TEORIA:
Al igual que Wundt, Durkheim (1898) estableció diferencias entre las representaciones
individuales y las representaciones colectivas, explicando que lo colectivo no podía ser
reducido a lo individual. Es decir, que la conciencia colectiva trasciende a los individuos como
una fuerza coactiva y que puede ser visualizada en los mitos, la religión, las creencias y demás
productos culturales colectivos.
Tuvieron que pasar varias décadas para que Serge Moscovici desarrollara una teoría en
Psicología social con marcada tendencia sociológica cuando el común denominador de las
investigaciones en Psicología era lo individual, por la influencia norteamericana.
Con su teoría de las representaciones sociales, Moscovici integra en una Psicología social las
aportaciones de diversas disciplinas, dentro de un contexto europeo de rápida expansión.
Dicho en términos más llanos, es el conocimiento de sentido común que tiene como objetivos
comunicar, estar al día y sentirse dentro del ambiente social, y que se origina en el intercambio
de comunicaciones del grupo social. Es una forma de conocimiento a través de la cual quien
conoce se coloca dentro de lo que conoce. Al tener la representación social dos caras -la
figurativa y la simbólica- es posible atribuir a toda figura un sentido y a todo sentido una
figura.
Aparecen las representaciones sociales cuando los individuos debaten temas de interés mutuo
o cuando existe el eco de los acontecimientos seleccionados como significativos o dignos de
interés por quienes tienen el control de los medios de comunicación. Agrega además que las
representaciones sociales tienen una doble función: "hacer que lo extraño resulte familiar y lo
invisible perceptible", ya que lo insólito o lo desconocido son amenazantes cuando no se tiene
una categoría para clasificarlos.
3) Construir un `mini-modelo' o teoría implícita, explicativa y evaluativa del entorno a partir del
discurso ideológico que impregna al sujeto.
c) para diferenciar un grupo respecto de los demás existentes, en momentos en que pareciera
desvanecerse esa distinción. En suma, causalidad, justificación y diferenciación social.
la información que se tiene nunca es suficiente y por lo regular está desorganizada: Los datos
de que disponen la mayor parte de las personas para responder a una pregunta, para formar
una idea a propósito de un objeto preciso, son generalmente, a la vez, insuficientes y
superabundantes
Moscovici concluye afirmando que la multiplicidad y desigualdad cualitativa entre las fuentes
de información con relación a la cantidad de campos de interés, vuelven precarios los vínculos
entre los juicios y, por ende, compleja la tarea de buscar todas las informaciones y
relacionarlas.
Una persona o una colectividad -dice Moscovici (1979)- se focalizan porque están implicadas
en la interacción social como hechos que conmueven los juicios o las opiniones. Aparecen
como fenómenos a los que se debe mira detenidamente.
Socialmente se da una presión que reclama opiniones, posturas y acciones acerca de los
hechos que están focalizados por el interés público:
En la vida corriente, las circunstancias y las relaciones sociales exigen del individuo o del grupo
social que sean capaces, en todo momento, de estar en situación de responder.
Para Banchs (1984) las exigencias grupales para el conocimiento de determinado evento u
objeto se incrementan a medida que su relevancia crezca. El propósito crucial es no quedar
excluido del ámbito de las conversaciones sino poder realizar inferencias rápidas, opiniones al
respecto y un discurso más o menos desarrollado.
Según María Auxiliadora Banchs (1990), la presión a la inferencia quiere describir un hecho
significativo en la dinámica colectiva que alude al hecho de que frecuentemente existe la
obligación de emitir opiniones, sacar conclusiones o fijar posiciones respecto a temas
controversiales, considerados de actualidad en los círculos sociales de pertenencia.
Moscovici pudo distinguir dos procesos básicos que explican cómo lo social transforma
un conocimiento en representación colectiva y cómo ésta misma modifica lo
social: la objetivación y el anclaje.
c) el modelo asocia diversos elementos en un foco explicativo con una dinámica propia y
suficiente; y
Designa la inserción de una ciencia en la jerarquía de los valores y entre las operaciones
realizadas por la sociedad. En otros términos, a través del proceso de anclaje, la sociedad
cambia el objeto social por un instrumento del cual puede disponer, y este objeto se coloca en
una escala de preferencia en las relaciones sociales existentes.
METODOS
Cabe aclarar que Moscovici no recomendó ningún método en particular sino que sugirió la
utilización de las técnicas que abarcaran las dimensiones que constituyen una representación
social. Dice Moscovici:
Los sondeos no son un medio adecuado para evaluar el impacto de la ciencia en la opinión
pública Para comprender el impacto de la difusión de los conocimientos científicos y
tecnológicos, y los trastornos que esto produce a niveles lingüísticos, intelectuales, culturales,
simbólicos, se requieren otros métodos que los empleados normalmente y otros enfoques
teóricos
Usar entrevistas abiertas o en profundidad, la observación participante de tendencias
etnológicas o el análisis minucioso del lenguaje de los individuos, son algunas de las técnicas
para la recolección y el análisis de la información que permiten develar las contradicciones
que ocultan a la ideología. De igual manera, las preguntas proyectivas de frases incompletas le
han permitido a Banchs el estudio de las contradicciones internas en los entrevistados.
La autora ideó esta técnica para analizar independientemente del contenido temático, las
fuentes de información de las cuales el sujeto obtenía sus datos. Al estudiar la representación
social del cuerpo humano encontró estas fuentes globales de procedencia de la información
extendidas desde lo más personal hasta lo más impersonal:
Los conocimientos adquiridos a través de los medios más bien formales como estudios,
lecturas, profesión.
Es una técnica que analiza los diálogos recogidos en textos, medios de comunicación o en
observaciones. Se buscan detectar los actos explícitos como órdenes o peticiones que definen
la relación existente entre los interlocutores, así como los actos implícitos que claramente
señalan las posiciones respectivas entre los interlocutores. Se analizan las relaciones de poder,
las reglas explícitas e implícitas, la dureza actitudinal de la representación social. De alguna
manera se establece una fotografía de los actos de poder, sugestión o intercambio a través del
lenguaje y, sobre todo, de sus usos.
Los materiales grabados son transcritos y enumeradas las unidades de significación (en
general, sujeto y predicado) de acuerdo con su orden de aparición en el discurso y se
identifican las palabras que más se repiten. Por último, se reproducen gráficamente cono en
un sociograma todas las palabras señalando por medio de flechas la relación que tenían en el
discurso original. Se trata de conseguir la forma gráfica más ilustrativa de las relaciones entre
las palabras: núcleos de pensamiento equivalentes a lo que Moscovici llama el núcleo
figurativo.
Tales sesgos en el etiquetado impregnan nuestra literatura. Por ejemplo, la alta auto-estima
podría denominarse egotismo; la necesidad de aprobación social podría traducirse como
necesidad de integración social; la diferenciación cognitiva como sutileza; la creatividad como
desviación y el control interno como egocentricidad.
El trabajo de Rosenthal (1966) indica que incluso las pistas más sutiles acerca de las
expectativas del experimentador pueden alterar la conducta del sujeto. Es por ello que se
requiere de sujetos ingenuos para los estándares comunes de rigor. Las implicaciones de esta
simple garantía metodológica son de considerable trascendencia.
En las ciencias sociales, puede producirse un impacto vital en su conducta debido a una
comunicación de este tipo.
Los principios psicológicos también nos sensibilizan a propósito de las influencias que actúan
sobre nosotros mismos. Como consecuencia, nuestros patrones de conducta pueden estar
fuertemente influenciados. Tal y como May (1971) ha manifestado más apasionadamente, "
cada uno de nosotros hereda de la sociedad una carga de propensiones que nos conforma
quiérase o no; pero nuestra capacidad de ser conscientes de este hecho nos salva de estar
estrictamente determinados"
Las teorías válidas acerca de la conducta social constituyen significativos instrumentos de
control social. En la medida en que la conducta de un individuo es predecible, su posición se
vuelve vulnerable.
Esto hace pensar, implícitamente, en la posibilidad de una teoría del aprendizaje social que
trascienda a las circunstancias históricas. Sin embargo, tal conclusión está injustificada.
Considérese, por ejemplo, una teoría elemental del refuerzo. Pocos dudarían que la mayoría
de la gente responda a las contingencias del refuerzo y el castigo en su entorno, y es difícil de
imaginar un tiempo en el que esto deje de ser cierto. Tales premisas parecen, pues,
transhistóricamente válidas, y una importante tarea del psicólogo podría consistir en
establecer la manera precisa en que la conducta se relaciona con pautas de recompensa y
castigo.
En el futuro, los historiadores podrán volverse hacia tales explicaciones para alcanzar una
mejor comprensión de la vida en la era presente. Sin embargo, los psicólogos del futuro es
probable que encuentren poco valioso nuestro conocimiento contemporáneo. Estos
argumentos no son puramente académicos y no se limitan a una simple redefinición de la
ciencia. Están implicadas aquí alteraciones significativas en la actividad de la especialidad.
Sin embargo, no es preciso que la predicción y el control sean las piedras angulares de la
especialidad. La teoría psicológica puede jugar un papel extremadamente importante como
aparato sensibilizador. Puede ilustrarnos respecto de la gama de factores que potencialmente
influyen en la conducta bajo diversas condiciones. La investigación puede también
proporcionar cierta estimación de la importancia de esos factores en un momento dado.
La especialidad rara vez puede producir principios a partir de los cuales puedan hacerse
predicciones fidedignas. Las pautas de conducta están bajo constante modificación. Sin
embargo, lo que nuestra especialidad puede y debería proporcionar es una investigación que
dote al investigador de un buen número de posibles acontecimientos, aumentando así su
sensibilidad y preparándolo para una acomodación más rápida al cambio ambiental. Puede
proporcionar herramientas conceptuales y metodológicas con las cuales se puedan hacer
juicios más perspicaces.
MODULO 3:
Psicología comunitaria:
La PSC se propone entender e influir, desde y con las comunidades en situación de desventaja
económica y social, en contextos, condiciones y procesos psicosociales vinculados con su
calidad de vida, para que adquieran o refuercen competencias que faciliten la consecución de
recursos necesarios para ejercer su ciudadanía en condiciones de justicia y equidad. Un
propósito central en la PSC es contribuir a la emancipación de sectores oprimidos, propiciando
cambios psicosociales, en distintas escalas, entornos y con los agentes corresponsables.
Se plantea, así, abordar los problemas sociales por vía de la participación y autogestión
comunitarias, la integración de saberes científicos y del sentido común y la vinculación entre
teoría y praxis
HISTORIA:
En Uruguay, el reconocimiento de la PC como subdisciplina es relativamente reciente
En América Latina, la P.C nace a partir de la desconformidad de una psicología social que se
encontraba bajo el signo del individualismo, que practicaba la fragmentación y que no daba
respuesta a los problemas sociales. Poco o nada se lograba transformar.
Año 60. Comienza a desarrollarse una nueva práctica. Los miembros de las comunidades dejan
de ser considerados sujetos pasivos (sujetados) de la actividad de los psicólogos, para ser
vistos como actores sociales, constructores de su realidad. EL ÉNFASIS ESTARÁ EN LA
COMUNIDAD Y NO EN EL FORTALECIMIENTO DE LAS INSTITUCIONES.
Carencia de definición, donde las primeras aparecen a los inicios de los 80.
Careció de un lugar académico y profesional propio hasta bien entrada la década de los 80.
Para que una subdisciplina sea reconocida como campo de saberes y prácticas definidas
dentro de una profesión, debe alcanzar cierta intensidad y autonomía relativa en cuatro ejes:
1. Prácticas profesionales basadas en instrumentos técnicos y socialmente reconocidos
3. Criterios epistemológicos
4. Aspectos filosóficos e ideológicos que contienen definiciones acerca de elementos
mediadores para asumir un posicionamiento ante los fenómenos emergentes en su campo de
conocimiento.
Fase 1. Desde los orígenes hasta 1973 Los primeros acercamientos a lo que llamamos PC se
asocian a la extensión Universitaria. Consiste en el desarrollo de intervenciones sistemáticas
que buscan contribuir a la solución de problemas de interés social. Se caracteriza por el dialogo
con los agentes sociales involucrados, generando un intercambio de saberes.
Ha experimentado una marcada evolución a parir de los 90, con el plan de estudios aprobado
en 1987.
La PC ha estado durante la mayor parte de su historia en una posición crítica en relación a las
instituciones gubernamentales y escéptica en cuanto al papel del Estado, sin embargo, su
vocación ha sido de permanente inserción en los espacios público-estatales.
Fase 4. (1990 – 2004) Período de auge neoliberal en la región. La atmósfera cultural y social se
caracterizó por la resignación, el descrédito de las iniciativas colectivas, el auge del
consumismo, la fragmentación y la competencia. El estado redujo su intervención en el campo
de las políticas públicas. Los espacios académicos fueron atravesados por la controversia
acerca del conocimiento como bien de mercado o como derecho humano universal. El período
se cerró con la crisis de 2002. Resurgieron las iniciativas colectivas y autogestivas como forma
de afrontar la situación de adversidad que enfrentaba la población.
Fase 5. Esperanza: entre los cambios y la continuidad (2005 a la actualidad) En el año 2005
asumió un gobierno de izquierda que se propone recuperar el papel del Estado en la sociedad
y recomponer la malla de protección social, para lo cual realiza fuertes inversiones. Este es un
momento de desarrollo de las políticas sociales y de la elaboraión de planes en los cuales se
incorporan concepciones propias de la PC. Se abre un escenario donde la actividad profesional
y la académica tuvieron un renovado impulso y enfrenta nuevos desafíos.
La clínica hospitalaria.
5) Las políticas sociales pasaron a ocupar un lugar en la agenda del gobierno, apoyadas
por la creación del MIDES. Se realizó una reforma importante en el sector de la salud, creando
el SNIS, que propició un cambio en el modelo de atención. El efecto más visible se produjo en
la generación formal de espacios de trabajo para psicólogos. Encontramos profesionales que
trabajaban con un enfoque comunitario en la educación, la vivienda, la seguridad social,
abarcando todos los tramos etarios y desplegándose a lo largo de todo el país.
-Una concepción de los seres humanos que permite aportar a sus potencialidades más
allá de las situaciones de carencia o sometimiento que les toque vivir.
Potencialidad intelectual capaz de pensar críticamente la realidad;
Potencialidad organizativa en tanto capacidades de estructurar redes solidarias y
articular respuestas colectivas ante situaciones de adversidad;
Potencialidades creativas que se expresan en sus formas de contacto con la
naturaleza y las soluciones auto construidas ante los problemas con su hábitat.
-La apuesta a las potencialidades organizativas de los sectores populares y la búsqueda de una
democracia radical que se inicie en las relaciones internas de las organizaciones,
desestructurando liderazgos autoritarios. Valoración de las modalidades organizativas propias
de cada enclave social y la crítica a los modelos impuestos desde afuera a las respectivas
culturas
-La PC desplego una importante producción crítica y propuso modelos alternativos al modelo
neoliberal. Las políticas neoliberales incidieron en instituciones donde la PC tenía fuerte
presencia (como la educación). El resquebrajamiento del modelo a comienzos del siglo XX
genero una ruptura en la cotidianidad; la ruptura económica en la instituciones genero una
falta de protección y se rompieron referentes sociales y reglas que regulaban la convivencia.
Ante todo esto aparecieron iniciativas autogestivas, solidarias, o sea, todo lo que el
neoliberalismo había intentado erradicar.
-El gobierno socialista que asumió en 2005 hizo de las políticas sociales y la justicia una de las
claves de su propuesta. Los psicólogos se integraron mucho a éstas propuestas, manteniendo
una postura crítica pero colaborando activamente en la reconstrucción de las redes de
protección social.
- El valor de reciprocidad que acompaña este tránsito hacia la acción reflexionada, incide
también en la resignificación de los profesionales acerca de sí mismos y su desempeño laboral
y ciudadano.
- El tercer agente: El actor gubernamental o tercer agente es uno de los agentes externos más
polémicos y a la vez necesarios, para las metas de la PSC. Por una parte, atender la
desigualdad, depende en gran medida de las políticas públicas que este formula e implanta,
con escaso impacto en nuestra región Por otra parte, informan sobre la significativa inserción
de nuestros profesionales en dependencias gubernamentales que, si bien debería reforzar
nuestros principios en ese espacio, los restringe y desvirtúa. Así la dimensión política de la PSC,
representada por la emancipación, autonomía y ciudadanía, se enfrenta con el asistencialismo
adaptativo, el control y la dependencia, reforzados por la exhortación oficial a la autogestión y
la participación
La relación profesional-comunidad:
El compromiso con las comunidades es un valor con respecto al vínculo entre profesionales
con aquellas. Sin embargo, las formas de interpretarlo y actuarlo, desde ambos lados, no está
exento de dificultades. Al respecto nos preguntamos: ¿qué significa el compromiso
profesional, desde y fuera de la academia, con las comunidades?, ¿cómo manejarlo cuando se
difiere de posturas o acciones comunitarias, por ejemplo de su liderazgo? El encantamiento
también ocurre desde las comunidades hacia las y los profesionales, cuando priorizan el saber
del “experto” en desmedro del propio, o por el contrario, subestiman dicho saber por
considerarlo ajeno a su realidad. Esta pluralidad de significados evidencia la necesidad de
investigarlos y comprenderlos desde los respectivos posicionamientos, en beneficio de las
partes implicadas.
Hay un aislamiento en nuestra praxis profesional, paradójica por cierto en una disciplina
orientada a construir comunidad desde la acción, la reflexión y la afectividad. En este sentido,
no hemos generado suficientes espacios para dialogar y debatir con pares nuestras
inquietudes, conflictos, logros y dificultades, sentimientos que emergen en nuestro quehacer
profesional y como seres humanos. Tal como lo sustenta la IAP, el diálogo fundamentado en la
praxis y las acciones estimuladas por las reflexiones grupales, son maneras de enriquecernos
como individuos, ciudadanos, profesionales y de contribuir al desarrollo disciplinar
MODULO 4: GRUPOS
Para Pichon Riviere la psicología social apunta a una visión integradora "el hombre en
situación" en determinada circunstancia histórica y social, la heterogeneidad de los integrantes
y sus experiencias hacen más rico el trabajo con mayor profundidad y capacidad de producir
un cambio.
Armando Bauleo plantea que hay tres procesos indiscriminados en este momento,
-los integrantes no saben que van a hacer, comienzan las ansiedades sobre todo de tipo
confusas
-Segundo momento en donde se clarifican los roles del coordinador y de los integrantes, la
ansiedad que prevalece es de tipo paranoide
Cuando se habla de la latencia grupal se tiende a pensar que lo latente es lo que está oculto y
no es así, a veces es lo más obvio y no lo podemos ver.
El emergente es la aparición de un sentido que permanecería latente si no hubiera un porta
voz, es una expresión significativa que da cuenta de un aspecto del proceso grupal
El portavoz
Chivo emisario
El líder
Se da por el mecanismo de adjudicación y asunción de roles que hace que vayan variando
El vector de cooperación marca que cooperación hay en los integrantes que muchas veces
depende de la tarea.
Realmente, el último día terminado el grupo es cuando se puede incorporar y ver el camino
recorrido mientras transcurre el proceso grupal "andar es el camino". En el proceso grupal el
integrante termina pensando diferente en relación a uno mismo y a los demás integrantes y a
partir de la diferencia se generan los cambios y las producciones.
Tendencia de aplicación posible punto de comienzo la década del 50. Los primeros grupalistas
eran psicoanalistas y pertenecían al régimen de disciplinamiento de la Asociación
Psicoanalítica Argentina. Esta corriente tiene variantes en la aplicación del psicoanálisis,
creyeron que solo se cambiaba de territorio, pasaron a lo grupal con modelos del psicoanálisis
y se mantenían dentro del psicoanálisis, la intención de trabajar en grupos con un psicoanálisis
aplicado. Este equivocado intento de un psicoanálisis de grupo considera que en el proceso
surgen algunos datos a emergencia de formaciones del inconsciente equivalentes a las que se
estudia en la situación analítica.
Tendencia de ruptura o desvío se formó en Argentina, ruptura del encierro unificante dentro
de la institución psicoanalítica oficial, intento de comenzar con lo grupal, desvíos de modelos
de aplicación. Un enunciado es el resultado de una producción con múltiples factores, las
figuras subjetivas de la intelectualidad, la vocación pública o institucional y su crítica al
disciplinamiento psicoanalítico de la época.
Lo grupal se inició entre los psicoanalistas y los primeros psicólogos universitarios, como otra
practica en salud mental y de entrada se planteó el problema de la acción.
Esto fue golpeado por la dictadura, fue una forma de resistencia intelectual. A principios de los
años 60 se fractura la Asociación Psicoanalítica de la Argentina, su ruptura se debe a
problemas institucionales y de criterios respecto a la práctica del Psicoanálisis o la ética
formativa. En aquellos tiempos el poder estaba acumulado en unos pocos, que generaron
deformaciones de la ética ya que se les exigía ser apolíticos, algunos no querían marginarse de
la situación, y comenzó la presencia masiva de psicoanalistas en las instituciones públicas.
El discurso de los intelectuales debía ser significativo especialmente para los sectores
populares como deber moral con los pobres necesitados. Lo grupal era uno de los modos de
intervención que en el terreno de la salud y de la educación producía formas de subjetividad
alternativa. El pueblo como destinatario de estos discursos presionaba para que los actores
psicólogos ocuparan un lugar público y desempeñaran una función activa en un proyecto de
transformaciones sanitarias y educativas
Su crítica
TEORÍA-PRÁCTICA
Estamos viviendo de una nueva manera las relaciones teoría-práctica. La práctica se concebía
como una aplicación de la teoría, como una consecuencia, o bien, al contrario, como
inspiradora de la teoría. Es posible que, para nosotros, la cuestión se plantee de otra manera.
Las relaciones teoría-práctica son mucho más parciales y fragmentarias. Por una parte, una
teoría siempre es local, relativa a un pequeño campo, aunque puede ser aplicada a otro, más o
menos lejano. La relación de aplicación nunca es de semejanza.
Por otra parte, desde que la teoría profundiza en su propio campo se enfrenta con obstáculos,
muros, tropiezos que hacen necesario que sea relevada por otro tipo de discurso (es este otro
tipo de discurso el que, eventualmente, hace pasar a un campo diferente).
PODER-SABER- INTELECTUALES
Ellos mismos, los intelectuales, forman parte de ese sistema de poder, la propia idea de que
son los agentes de la "conciencia" y del discurso forma parte de ese sistema. El papel de
intelectual ya no consiste en colocarse "un poco adelante o al lado" para decir la verdad muda
de todos; más bien consiste en luchar contra las formas de poder allí donde es a la vez su
objeto e instrumento: en el orden del "saber", de la "verdad", de la "conciencia", del
"discurso".
Por ello, la teoría no expresará, no traducirá, no aplicará una práctica, es una práctica. Pero
local, regional, no totalizadora. Lucha contra el poder, lucha para hacerlo desaparecer y herirlo
allí donde es más invisible y más insidioso, o lucha por una "toma de conciencia".
Es por esta razón por la que la noción de reforma es tan estúpida e hipócrita. O
bien la reforma es elaborada por gente que se pretende representativa y hace profesión de
hablar por los otros, en nombre de los otros, con lo cual se produce una instalación de poder,
una distribución de poder a la que se añade una representación acrecentada. O bien es una
reforma reclamada, exigida por aquellos a los que concierne, con lo cual deja de ser una
reforma, es una acción revolucionaria que, desde el fondo de su carácter parcial, se ve
determinada a poner en cuestión la totalidad del poder y de su jerarquía.
Hay dimensiones más excesivas, que se justifican como poder moral. "Tengo razón en castigar,
puesto que tú sabes que está mal robar, matar…" Esto es lo fascinante de las prisiones; por
una vez el poder no se oculta, no se enmascara, se muestra como feroz tiranía en los más
ínfimos detalles, cínicamente, y al mismo tiempo es puro, está enteramente "justificado",
puesto que puede formularse enteramente en el interior de una moral que enmarca su
ejercicio: su bruta tiranía aparece entonces como dominación serena del Bien sobre el Mal, del
orden sobre el desorden
Si se considera la situación actual, el poder forzosamente tiene una visión total o global.
Quiero decir que las actuales formas de represión, que son múltiples, se totalizan fácilmente
desde el punto de vista del poder: la represión racista contra los inmigrados, la represión en las
fábricas, la represión en la enseñanza, la represión contra los jóvenes en general
Lo que tenemos que hacer es llegar a instaurar vínculos laterales, todo un sistema de redes, de
bases populares. Y esto es lo difícil. En todo caso, para nosotros la realidad no pasa totalmente
por la política en el sentido tradicional de competición y distribución del poder. La realidad es
lo que hoy día pasa efectivamente en una fábrica, en una escuela, en un cuartel, en una
prisión, en una comisaría.
Actualmente, sabemos aproximadamente quién explota, hacia dónde va el beneficio, por qué
manos pasa y dónde se vuelve a invertir, mientras que el poder… Sabemos perfectamente que
no son los gobernantes quienes detentan el poder. Sin embargo, la noción de "clase dirigente"
no está ni muy clara ni muy elaborada.
PSIQUISMO-SOCIEDAD
¿Cuál es la relación entre lo psíquico y lo social?, es difícil elucidar los tránsitos de los universos
de significaciones imaginarias sociales a las singularidades de sentido, en la producción de
subjetividad.
Pensar las cuestiones a indagar como campos de problemas atravesados por múltiples
inscripciones: deseantes históricas, institucionales, políticas, económicas, etc, implica un doble
movimiento conceptual que abarca el trabajo sobre las especificidades de las diferentes
dimensiones involucradas y al mismo tiempo su articulación con las múltiples inscripciones que
las atraviesan.
Es la forma en que aquí se busca pensar por fuera de las antinomias clásicas:
individuo/sociedad, sujeto/objeto, estructura/acontecimiento, etc.
Supone, a su vez, desconstruir las lógicas desde donde han operado sus principios de
ordenamiento, así como también generalogizar, o al menos realizar algunos rastreos
genealógicos que permitan interrogar los a priori desde los que un campo de saberes y
prácticas ha construido sus conceptualizaciones.
Pensar problemáticamente es trabajar ya no desde sistemas teóricos que operen como ejes
centrales sino pensar puntos relevantes, que operen permanentemente descentramientos y
conexiones no esperadas.
Es necesario subrayar entonces que el pensamiento como modo de experiencia supone pensar
en el límite de lo que se sabe. Se trata del desafío de hacer de una serie de preguntas un
problema o, mejor dicho una problemática en el sentido de un agrupamiento de problemas
que se relacionan al interior de un campo abierto. No se trataría tanto de una serie lineal de
problemas que estarían unos dentro de otros, sino de problemas que en sus derivas e
insistencias presentan puntos y momentos de conexión y desconexión que enlazan y
desenlazan.
y/o los autores de los que se nutra no actúen como sistemas que operen como fundamentos
de verdad o relatos totalizadores.
No se trata aquí de una metodología que se define a priori, sino que a partir de los problemas
que necesita pensar se despliegan criterios y recaudos metodológicos en situación que van
gestando orgánicamente su propio estilo de indagación.
Representaciones sociales. De éstas se dice que serán una “expresión nueva y más apropiada
para la ideología”.
Las significaciones imaginarias operan en lo implícito y establecen el modo de ser de las cosas,
los valores, los individuos. Son aquello por medio de lo cual y a partir de lo cual los individuos
son producidos como individuos sociales, y en tal sentido pueden representar, accionar y
pensar de manera compatible y coherente aún en el conflicto.
Dos tipos de significaciones imaginarias sociales: pueden ser centrales, (creadoras de ideas
organizadoras), y segundas o derivadas. La emergencia de una significación central reorganiza,
resuelve una multitud de significaciones sociales ya disponibles. Acarrea efectos sobre la
totalidad de las significaciones sociales del sistema y no pueden darse sin las transformaciones
de las actividades y de los valores.
Sabemos que lo imaginario social es inseparable del tema del poder. En un imaginario grupal
las figuras y formas que ese número de personas inventa, da cuenta de sus razones de ser
como colectivo; aquí adquieren toda su potencia las improntas de los atravesamientos
institucionales y socio-históricos.
De alguna manera están presentes los que ya no son, los que queda fuera, e incluso los que
están por nacer. Es por un lado una estructura dada y por otro, es lo que estructura, lo que
instituye. Es la unión y la tensión de la sociedad instituyente y la sociedad instituida, de la
historia hecha y la historia que se hace.
Lo social tampoco puede ser pensado como una reciprocidad de relaciones intersubjetivas;
considera que lo social implica siempre algo más. Supone interioridad y exterioridad. Lo social
es lo que somos todos, y lo que no es nadie. No se trata de relaciones de influencia sino de
relaciones de inherencia.
ANÁLISIS INSTITUCIONAL.
El problema de la enseñanza del Análisis Institucional es bastante complejo, y ha dado
lugar a interminables discusiones, conflictos y escisiones en el movimiento institucionalista
francés.
Segunda: la psicoterapia de grupo, espacios organizados por los pacientes, todas estas
modalidades pusieron de manifiesto que, como los psicoterapeutas institucionales decían,
no era al paciente, sino a la institución a la que debían curar.
El trabajo con los pacientes permitió descubrir, en lo que se refiere a los procesos
terapeuticos, que era la actividad instituyente de los pacientes el elemento propiamente
terapéutico.
Esto descentraba la posición del médico, inserto en un cuestionamiento más o menos
permanente de su lugar de poder. La autogestión de los pacientes y del hospital tenía una
eficacia terapeutica.
Desde allí, fue posible observar como las transformaciones de la institución tenían relación
con diversos modos de acción, que van desde la apatía, la deserción, acciones no-
institucionales; el rechazo más o menos expresado a los exámenes, a las instrucciones
oficiales, o experimentaciones pedagogicas que ponían en cuestión los fundamentos
mismos de la institución escolar, tales como las pedagogías autogestivas, acciones contra-
institucionales.
Así, resultaría imposible comprender el Socioanalisis sin la práctica grupal que le dio
origen. Pero al mismo tiempo, no lo podemos reducir a dichas prácticas. El Socioanalisis
rebasa, desde un análisis de carácter político, las practicas psicosociológicas. Y este análisis
político es el análisis de lo impensado y lo impensable de dichas prácticas, desde el marco
conceptual de la psicosociología misma.
b) el "staff" cliente, es decir, la persona o personas que son portadoras del encargo de
intervención, quienes realizan directamente la demanda a los analistas; y
c) el grupo cliente, el conjunto de personas que participan en la intervención.
No puede existir un saber especializado propio del "analista" que iluminara el no-saber
social. A lo más, el especialista puede darse los medios para inyectar o restituir en el
grupo-cliente los datos o informaciones sobre las características de la población o la
situación que va a enfrentar. En otras ocasiones, el analista escucha y aprende del análisis
efectuado por el grupo-cliente. No es el saber especializado del interviniente un saber
privilegiado, que le permita situarse por encima de los saberes y no-saberes del grupo-
cliente.
No podemos considerar el nivel conceptual del Análisis Institucional como una teoría
acabada, como una concepción homogénea de los hechos sociales. Al contrario, los
conceptos del Análisis Institucional han sido importados o construidos en momentos
distintos de su historia, frente a problemáticas disimiles.
Grupo objeto y grupo sujeto. Grupo objeto y grupo sujeto son denominaciones que Sartre
Pero estas denominaciones no tienen sentido sino en relación con dos problemas: el de la
verticalidad y la horizontalidad.
Guattari dice que el pasaje al grupo sujeto se da en la elaboración de estas dos formas de
alienación. La elaboración de la verticalidad y la horizontalidad del grupo lo remite a su
estar en el mundo, a su situación y, en última instancia, al sin sentido, en ese proceso de
totalización y destotalizacion que constituye a toda forma colectiva.
La acción del analizador se opone a las fuerzas institucionales, que pueden tener origen
en diferentes momentos de la institución, que pugnan por mantener un secreto, un no-
saber, incluso de ellas mismas, que constituye la base del funcionamiento y la
funcionalidad institucional. El análisis deja de ser un mero ejercicio intelectual, con
posibles aplicaciones prácticas, y se constituye como un trabajo, una acción de
desconstrucción en la acción de lo instituido, de las formas de funcionamiento ya
establecidas y naturalizadas, ya integradas en la institución. Podemos reconocer tres tipos
fundamentales de analizadores
Estos son los más virulentos, revelando todas aquellas alianzas y relaciones que mantienen
una forma específica de implicación del grupo cliente y del staff analítico con- la
institución.- c) El analizador histórico.
El análisis de la implicación sociológica del analista se constituye, así, como condición
necesaria para que exista un Análisis Institucional.