LA ÉTICA SOCIAL DE SIMÓN RODRÍGUEZ / Juan Rosales Sánchez 39
La ética social de
Simón Rodríguez
RESUMEN
Juan Rosales Sánchez
Recibido 12/09/07. Aceptado 04/10/07 E sen eldesarrolla
presente artículo el plan de trabajo
de la siguiente manera:
como primer punto se analizan y discuten
una serie de pasajes que permiten la
aproximación a la noción de ética o moral en
Simón Rodríguez, su relación con nociones
como voluntad, libre arbitrio, libertad, razón y
naturaleza. En segundo lugar se estudian
los conceptos de hábito y costumbre y se
elucida el lugar que ocupan en la
conformación ética del individuo y de la
sociedad, su importancia en la política y
específicamente en el modelo republicano
de Rodríguez. El tercer punto aborda el
estudio de la cuestión de la virtud y las
virtudes sociales. Se busca aquí precisar la
noción de virtud y su relación con lo político y
lo social. Finalmente se cierra el trabajo con
un punto harto relevante en la filosofía
política y social rodrigueana, a saber: la
relación teórica entre ética y educación que
se refleja en el plano de lo político y en lo que
ha llamado el propio filósofo “las luces y las
virtudes sociales.”
Palabras claves: Ética, moral, virtud,
hábitos, costumbres
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The social ethics of 1.- Introducción
Aunque no haya nada en la obra de
Simón Rodríguez Simón Rodríguez que se asemeje a un
tratado de moral práctica o teórica propia-
mente dicho, sin embargo, se encuentra
aquí y allá un considerable número de
ABSTRACT
pasajes, a menudo bastante cortos, donde él
expone sus ideas sobre la materia. Pero no
he present work is developed such as the
T following way: in first place, we analyze and
discuss a series of passages that allow the
se dice nada extraordinario, es conocido que
este filósofo escribe fundamentalmente con
approximation to the notion of ethics or morality in el recurso de las sentencias. Por tal motivo
Simón Rodríguez, and its relationship with no queda otra opción al estudioso o
notions as will, free arbitrament, freedom, reason intérprete de sus escritos que emprender el
and nature. Secondly, we study the concepts of camino de la reconstrucción de sus plantea-
habit and custom and we elucidate the place they mientos para presentarlo en un discurso
occupy in every mankind ethical conformation or hilvanado de manera distinta.
social ethical conformation, theirs importance in En la época en que escribe el filósofo
the politics and specifically in the republican caraqueño el liberalismo político y
Rodríguez sample. The third point approaches us económico se encuentra en plena pujanza
to the study of what the virtue and the social
virtues are, and theirs relationship with the
en Europa. En el campo de la reflexión moral
political and the social notion. Finally the work is se deja sentir la influencia liberal y se tiene
closed with a fed up relevant point in the que el centro de atención se desplaza más
Rodriguez political and social philosophy, hacia la moral individual que hacia la moral
namely: the theoretical relationship between social y cívica. De ésta ya se habían
ethics and education, reflected on the political ocupado con ahínco un grupo importante de
thing and called by Rodriguez “the lights and the los filósofos antiguos. No obstante, llama la
social virtues." atención que para un hombre del siglo XIX
como Rodríguez la moral social presenta
Key words: Ethics, morality, virtue, habits, una importancia capital. Lo que cuenta para
customs.
él es la salud moral del cuerpo social y el
individuo es visto en función del conjunto,
por lo tanto sólo importa la conducta del
individuo en cuanto a la repercusión que
ésta tenga en la colectividad.
En todo caso, el tema de la moral en
Simón Rodríguez no resulta nada fácil de
abordar, pues tanto en el caso de la
conducta del individuo como en la del cuerpo
social ha de tenerse en cuenta que las
condiciones de existencia material como la
transmisión de las ideas ejercen una
influencia notable en la determinación del
carácter y de las costumbres. La reflexión
moral en la obra de Rodríguez pone al
descubierto el problema de la tradición como
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condicionante de la existencia y perma- cosas en general, en lugar de ser
nencia de las costumbres. producidas, aparecen como verdades
Al hablar de las costumbres Rodríguez se eternas, productoras y determinantes del
coloca siempre en el punto de vista de sus mundo. El cuestionamiento a la validez y
efectos sobre la sociedad. Justamente en fiabilidad de tal criterio es absolutamente
este punto surge el tema de las virtudes fundamental para la comprensión de la
sociales en relación con las costumbres y moral en Rodríguez.
con los hábitos. Recusa la tradición, la Las ideas van cambiando porque las
declara un gran mal en el caso de las cosas están en constante cambio, la
costumbres y se puede colegir de los naturaleza es un torrente que todo lo mueve
distintos juicios que emite sobre éstas que y aquello que se le opone, lo vuelca.
las costumbres que se mantienen por Rodríguez acepta que, sea objetivamente
tradición no convienen a la moral, pero las falsa una idea cuyas observaciones fundan-
costumbres que se fundan por la razón tes sean escasas y meramente individuales,
(costumbres racionales) son las que deben éstas se alimentan de la experiencia y
cultivarse en el individuo y sostenerse aportan la mayor porción de materia para el
socialmente. Pero, por encima de las virtu- cálculo (razonamiento). Cabe siempre la
des siempre coloca la fuerza de la razón y la posibilidad de calcular sobre datos falsos.
moderación que ella engendra. A decir Puestos a dudar, cabe la posibilidad de
verdad, para Rodríguez la principal virtud rectificar. Siempre queda el recurso de
consiste en guiarse por el entendimiento. volver a las cosas para modificar nuestras
Ahora bien, el entendimiento está en ideas y nuestros juicios. Esto acontece en el
estrecha relación con los sentidos, es decir, ámbito del conocimiento. Pero la moral no es
que la materia con la que trabaja proviene de la excepción, porque para el “Sócrates de
la impresión que las cosas hacen en él. Caracas”, ella forma parte del conocimiento
Aparece la noción de “Idea.” Las ideas social. En consecuencia, establecerla es
constituyen el criterio general de verdad. Si cuestión de observación y razonamiento. El
esa “verdad particular” se somete a distintas conocimiento moral no es asunto de ideas
observaciones y comprobaciones, si meramente individuales, sino de ideas reco-
ciertamente coincide con las cosas y sus gidas de la experiencia humana. Las ideas
movimientos, entonces cabe sostener, con morales se van rectificando con el movi-
carácter general, que todo lo que sea miento de la historia. Se necesitan muchas
fundado en la experiencia de la naturaleza y observaciones y muchos observadores del
apegado a sus reglas resultará verdadero. mundo y sus procesos para establecer la
Este criterio garantiza que a toda evidencia conducta social.
subjetiva corresponde siempre, fuera del En una investigación precedente, cuyo
sujeto, una verdad objetiva. La función de la núcleo lo constituye el concepto de razón en
regla consiste en asegurar la conformidad Simón Rodríguez, hemos estudiado la
de las ideas con las cosas. relación entre razón y pasión. En virtud del
Con la costumbre pasa que, de manera influjo que esta última ejerce constante-
irracional y ciega, se apoya en ideas de las mente en los actos, Rodríguez la asume
cosas heredadas por tradición. Así, se como motor de las empresas humanas, pero
establecen conductas que, lejos de mirar el afirmando para la razón el papel de guía y de
entorno cambiante, se mantienen como regulador. ¿Cómo regula la razón?
eternas e inmutables. Las ideas de la Poniendo al hombre en claro que se halla
sociedad y de la moral, de la historia y de las bajo el dominio de las cosas. Vista
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semejante afirmación, la determinación de la serie de pasajes que permiten la
noción de moral en Simón Rodríguez, de aproximación a la noción de ética o moral
libertad, de libertad de la voluntad y de que sustenta el autor, su relación con
autonomía resultan absolutamente capitales nociones como voluntad, libre arbitrio,
para la comprensión del lugar de la libertad, razón y naturaleza. En segundo
moralidad en la fundación de la filosofía lugar se estudian los conceptos de hábito y
política y social que se contiene en los costumbre y se elucida el lugar que ocupan
escritos del autor. en la conformación ética del individuo y de la
Ahora bien, ¿por qué el título de ética sociedad, su importancia en la política y
social y no moral social?, ¿se toman acaso específicamente en el modelo republicano
ética y moral como sinónimos? ¿Cuál es el de Rodríguez. El tercer punto aborda el
término utilizado por Rodríguez? Reconóz- estudio de la cuestión de la virtud y las
case en primer lugar que el filósofo jamás virtudes sociales. Se busca aquí precisar la
utiliza el vocablo “ética”, sino moral. En noción de virtud y su relación con lo político y
segundo lugar, se toman ética y moral como lo social. Finalmente se cierra el trabajo con
sinónimos, no sólo porque moral es la un punto harto relevante en la filosofía
traducción latina de la palabra griega ética, política y social rodrigueciana, a saber: la
sino porque Rodríguez utiliza constante- relación teórica entre ética y educación que
mente el término costumbres, insiste en que se refleja en el plano de lo político y en lo que
debe fundarse la república en ellas y ha llamado el propio filósofo “las luces y las
reafirma su importancia al sentenciar que el virtudes sociales.”
gobierno debe ser “Etolójico, esto es,
fundado en costumbres.” Así las cosas, la 2.- Aproximación a la noción de ética o
equiparación de ambos términos no debe moral en Simón Rodríguez
verse como una transgresión de los límites Al indagar por la noción de ética o moral
interpretativos. Pero, dígase más. Carlos en la obra de Simón Rodríguez es impor-
Jorge ha señalado enfáticamente al tante tener en cuenta que su formulación
respecto: está en función del desarrollo de ciertos
Como es harto sabido, históricamente no principios básicos para la convivencia
hay distinción entre 'ética' y 'moral.' Fue humana que bien pueden llamarse
Hegel quien opuso Sittlichkeit a Moralität, principios de la moralidad social. De esta
donde la eticidad es lo común y la manera el conocimiento de lo moral implica
moralidad corresponde al juicio práctico admitir que de la naturaleza de lo moral
subjetivo, esto es, la subjetividad, erigida derivan ciertas exigencias sustantivas para
como principio del juicio práctico. Aunque la organización de la sociedad. Sin duda que
Simón Rodríguez nunca usa la palabra estas exigencias están estrechamente
'ética', en él lo moral abarca los dos vinculadas a la postura liberal o al liberalis-
sentidos diferenciados por Hegel. La gran mo de Rodríguez. Es decir, que se generan
preocupación del filósofo caraqueño es la necesariamente al descalificar la concep-
preocupación por cada hombre en ción colonial de la sociedad, la liberal
particular, pero que tiene que vivir en individualista y las totalitarias opresoras del
3
comunidad. individuo. Así pues, lo ético se torna central
para las instituciones sociales y políticas
En el presente artículo el plan de trabajo porque a partir del reconocimiento de ciertos
se desarrolla de la siguiente manera: como principios morales surge el diseño de las
primer punto se analizan y discuten una instituciones republicanas, así como el
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alcance de los derechos y su relación con el Un Barco, considerado por las miras que
sistema de gobierno apropiado para la se tuvieron en su construcción, es un
república. Pero también implica la noción de admirable! Conjunto de Previsiones, ...
moral, con sus principios derivados, el mejor dicho...de actos de Obediencia a la
establecimiento de límites a la interferencia voluntad de los elementos - no hay en él
estatal en las acciones de los hombres y una sola cosa que no sea una Preven-
límites al uso legítimo de la coacción por ción, para cumplir con las condiciones
parte del Estado. que el Agua, los Vientos, las Rocas, la
Debido a la naturaleza problemática de la Arena i el Fuego, quieran poner a la
noción de ética en este autor es necesario conservación, de los navegantes y
enfatizar el carácter exploratorio de este cargamentos. =
trabajo. Precisar la noción de ética podría Lo mismo se observa en los Ejércitos i en
resultar, pues, un jactancioso objetivo. Si los Talleres, con las cosas que les son
bien las herramientas de la filosofía analítica propias.
y de la hermenéutica no dejan de ser En Sociedad es al contrario: ORDEN i
poderosas, conviene admitir que en torno al CONVENIENCIA son refranes, i
problema moral en Rodríguez se debe CIVILIZACIÓN una especie de aliño de
avanzar con sumo cuidado, puesto que la todos los Proyectos, de todos los
moral es, en todos los autores y en la vida Mensajes, de todos los Elojios y de todas
diaria, un territorio inseguro. Por tanto, las Providencias5.
permítase desde este momento una
aproximación a la noción de ética o moral en El hombre virtuoso es aquel que no se
Simón Rodríguez. ¿Cuál es la noción de rebela contra el mandato de las cosas, de la
ética o moral explícita o implícita en naturaleza, éste asume con entereza los
Rodríguez? cambios aparentemente azarosos porque
-
Para Simón Rodríguez el primer impera comprende su entorno. El hombre social se
tivo ético es vivir conforme a la naturaleza, lo guía por la razón que se manifiesta en él
cual equivale a decir conforme a la razón4, como facultad escrutadora y comprensiva.
pues la naturaleza es racional y constituye, Pero todos los seres obedecen necesaria-
por tanto, un orden justo. Rodríguez no mente al mandato de la naturaleza, unos por
intenta decir que se ha de vivir conforme a la fuerza y otros de buen grado gracias a que
una naturaleza primitiva o instintiva, que viven de acuerdo a su razón y son capaces
6
vivir conforme a naturaleza implique llevar de persuadirse y de convencerse . Allá
-
una vida incivilizada e indecente. Como hay donde el hombre racional va voluntaria
un orden natural, universal, del cual el mente, el “limitado sin educación” va por la
hombre es parte, resulta justa la aceptación fuerza. Aquí está la clave, para el filósofo, de
de la legalidad, de la racionalidad de la toda la dignidad y la libertad del hombre, a
naturaleza. Obedecer a las circunstancias saber, conocer el orden necesario de la
producidas por el movimiento de la naturaleza, aceptar sus movimientos y ser
naturaleza se convierte en la actitud debida. parte consciente de la misma:
Nada más claro respecto a esto que las La Naturaleza no se desmiente en sus
palabras de Rodríguez en Sociedades obras: los hombres son sus Ajentes; i si
Americanas en 1828: les permite errar, es para que la
Las Cosas no se dejan persuadir Experiencia los corrija = la prueba es que
como se dejan persuadir los Hombres se corrijen...Veamos las reformas: nunca
se retrocede en ellas, al punto donde se
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emprendiéron; pero no llamemos puede desorientarse cuando se encuentra a
reformas los esfuerzos inútiles que la pasión dominando a la razón, proponién-
hacemos, por reponer las Cosas, en el dole bienes ficticios (dominación, riquezas,
estado violento en que las pusiéron otros, individualismo, etc.) Las pasiones sin
7
por error, a luchar con la naturaleza . regulación racional separan al hombre de
su felicidad y le hacen correr detrás de falsos
Ahora bien, estando todo determinado, bienes; a medida que el hombre se afana en
¿en qué queda la libertad humana? En la consecución de esos falsos bienes, mayor
conciencia de la necesidad, la cual tiene un es la necesidad (ficticia) de ellos. Frente a la
rendimiento práctico: orientarse para pasión desbordada, la virtud consiste en el
navegar en su torrente y llegar a buen autodominio. Del desorden pasional
destino, esto es, a la felicidad. Rodríguez proviene el error del juicio (de la inteligencia)
-
entiende que estamos sujetos a la necesi y de éste el imperio de la opinión.
dad y que ésta “no consulta voluntades .” 8
Todos los seres poseen un impulso
Quien se opone al curso de las cosas instintivo hacia su propia conservación. En
termina destruido, quien adversa la natura
-
los seres inorgánicos, en los vegetales y en
leza y se imagina que puede corregirla vive casi todos los animales ese impulso es
bajo engaño, quien tal cosa hace solo vivirá inconsciente, menos en un animal: el
en la infelicidad. hombre. Él se distingue del resto de los
La objeción que necesariamente surge es seres animados por poseer la razón. De ahí
que no tiene sentido plantearse una ética si que el impulso natural general pasa a
todo está determinado por la naturaleza. convertirse en su naturaleza específica en
Quizás haya quien sin objetar, al menos volición racional, es decir, deviene elección.
pregunte qué sentido toma el término ética Pero nótese que aun así no deja de ser
en semejante doctrina. Todo obedece natural el acto voluntario, no es para nada
necesariamente a la naturaleza. Pero el metafísico según Rodríguez. Por ello, en
hombre puede resistirse a ella, tanto en todo lo que ejecuta el hombre debe haber un
cuanto que la razón humana, dominada por asentimiento de la razón. Si la pasión
las pasiones desbordadas, suele extraviarse domina en las acciones, ha de ser con el
y oponer al orden natural un orden deseado asentimiento de una razón débil, mal
que resulta ficticio. Lo ficticio hunde sus entrenada. Rodríguez intenta mostrar hasta
raíces en la especificidad de la naturaleza qué punto todo en la naturaleza, por la
humana, se exacerba por las pasiones perpetuidad de acción que reclama, está en
dominantes, por la “imaginación alborota- lucha, en oposición interna. El papel de la
da”, por las ideas falsas de las cosas (razón razón es la de encontrar el equilibrio. Las
extraviada por observaciones defectuosas), pasiones no pueden ser eliminadas, puesto
etc. Así las cosas, no parece nada extraor- que son necesarias para la acción, pero
dinario ver al hombre contrariar el orden deben estar encauzadas por la razón. A sus
natural. anchas terminan degeneradas y producien-
La misma razón, como facultad de pensar do una naturaleza humana desviada.
que le permite al hombre sobresalir en Rodríguez no pretende apartar al individuo
dignidad, le puede también degradar. La de las pasiones, sólo pone de relieve que la
naturaleza humana, como parte congruente peculiaridad de la naturaleza humana está
con el todo de la naturaleza, es la norma de en la racionalidad. De modo que si no hay
conducta y toda tendencia natural es, por una claridad en la idea que el hombre tiene
tanto, adecuada. Pero la naturaleza humana de las cosas, si no busca una corrección del
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juicio mediante máximas o sentencias natural para un hijo de la Ilustración, ha
razonadas (he aquí que esto corresponde tomado partido por la razón como rectora de
como tarea a la filosofía), se hallará siempre un tipo de vida que debe ir más allá de la
labrando el camino hacia la desgracia por mera animalidad. Pero, queda claro que
sus malas elecciones. frente a la voluntad están presentes dos
Debe aceptarse sin reparos que a pesar influjos, a saber, los de la inclinación y los de
del énfasis social que se coloca a la ética en la razón. El fin de la inclinación es, por
Rodríguez, son los individuos y sólo ellos excelencia, el goce (o alejarse del padeci-
quienes tienen en sí el poder de elegir. El miento) y es por eso que nuestra naturaleza
acto voluntario no desaparece en la ética a nos mueve a ella. No obstante, Rodríguez ha
pesar de la exaltación de la naturaleza como declarado que en el propósito de la
rectora de la vida. Carlos Jorge ha visto muy naturaleza está en darle a la voluntad la
bien este aspecto y ha señalado que “la razón como directora. Esto hace necesaria
moral, considerada en sí misma, es la investigación sobre cuál, en efecto, es el
primariamente individual. Es cada hombre, fin primordial que la naturaleza ha prescrito a
en su situación particular, quien decide lo la razón y cuál es el ámbito al que se
que va a hacer. Entre las diversas posibili- circunscribe ese fin primordial, de modo que
dades de acción que se le presentan, él, y ante él cedan la voluntad y las demás
9
solamente él, debe elegir .” En efecto, se ha facultades. El planteamiento es claro: la
dicho anteriormente que Rodríguez parte del razón contribuye a satisfacer las necesi-
supuesto según el cual “es necesario dades materiales del hombre, juega un
obedecer a la naturaleza.” Pero la libertad de papel importantísimo en su conservación y
la voluntad está salvaguardada en la su felicidad. No obstante, ella está destinada
exposición moral. nada más y nada menos que para fungir
La noción más común de la voluntad es como rectora de la vida social. El propio
como asiento del libre albedrío, esto es, Rodríguez lo pone en evidencia cuando dice
como la capacidad de elección, en cuanto a que “es BRUTO, ó está en BRUTO para la
esta capacidad de querer o no, puede sociedad el hombre que nada hace por ella...
decirse que ella es “libre” y en ese sentido el que emplea toda su razón en satisfacer
10
opuesto a la necesidad. Así pues, en el sus necesidades ó sus caprichos .” Hay una
sujeto que quiere ella es la causa de sus clara tendencia moral en estas palabras.
actos. Que se pueda obligar a una persona a ¿Pero se trata de una moral metafísica? En
hacer tal o cual cosa es evidente, pero que absoluto. Hay una conexión entre moral y
se le pueda obligar a quererla parece necesidades. Permítase, por de pronto,
imposible. Esa voluntad que decide y que es dejarla de lado para cerrar la relación razón -
una capacidad en sí y por sí tiene en voluntad.
Rodríguez una prescripción de la natura- Este enfoque que reconoce la primacía
leza, a saber, que tiene a la razón como de la razón se puede comparar con aquello
directora: “No hay poder”. Antes de que ya Santo Tomás de Aquino sentenciaba
desarrollar el núcleo de la relación entre en la Suma Teológica: Una voluntad que
voluntad y razón, es saludable recordar que discrepa de la razón (aun equivocada) está
detrás de las consideraciones del filósofo contra la conciencia, por lo tanto una
caraqueño sobre la ética está su concepción voluntad que discrepa de una razón (aun)
11
de la naturaleza humana. Estamos organi- errónea es mala . La voluntad sin la razón
zados de manera tal que tenemos voluntad, está ciega. Aquí priva el supuesto de un ser
razón e inclinaciones. Rodríguez, como es que, en tanto dotado de razón, no debe
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hacer otra cosa que seguir los mandatos de otros seres humanos y con las cosas en
ésta. La razón puede equivocarse, nadie lo general.
negaría, pero un acto verdaderamente moral Ser moral significa ese vivir de acuerdo
ha de ser prescrito por la razón y no por otra con los dictados de un entendimiento que es
facultad. capaz de reconocer los “signos de los
El problema de la voluntad como “libre tiempos,” de una razón abierta a las
albedrío” parece quedar reformulado. Esa exigencias de la buena sociedad. Ser moral
libertad que presupone la facultad de decidir es ser eminentemente social. De esta
necesita de las prescripciones de la razón manera el ámbito de la moral individual, de la
para poder perfeccionarse. Esto quiere decir decisión del sujeto, se halla plenamente
que ser libre es, ante todo, sustraerse al inserta en el reconocimiento del bien por
mandato de las inclinaciones, pero más aún, excelencia: el bien común, general, social.
de la tradición cultural y de cualquier autori- También Carlos Jorge ha visto la clara
dad diferente a la razón, puesto que sólo dimensión social de la moral en Rodríguez:
ésta representa lo que nos distingue del La ética individual tiene su raíz social. Si
resto de los animales. “Nos jactamos de el hombre es constitutivamente social,
tener una voluntad... un libre albedrío!, dice ¿cómo no habría de serlo en lo moral?
Rodríguez, ¿Qué disculpa darémos de (...) Los derechos y deberes, dice el
12
nuestras LICENCIAS .” A Rodríguez le filósofo, son antes que morales, sociales
parece jactancia y presunción creerse amo y (SA, I, 323, nota) y es que lo social en la
señor de la naturaleza. No hay disculpa, sólo ética no es un aditamento o una aplica-
el hombre que ha observado y reflexionado ción de supuesta 'ética general' conce-
sobre el curso de las cosas es capaz de bida primeramente como individual. La
decidir correctamente. Debe hacerlo, pues, ética en cuanto tal, es individual y social.
apegado a la razón que, como se ha Lo primario en ella es lo individual y lo
subrayado hasta la saciedad, “es la social. En otros términos, moral y política
autoridad de la naturaleza.” La idea de una son dos términos de una inseparable
14
libertad para hacer todo lo que piensa o relación.
imagina trae no pocas desventuras para el
hombre. Rodríguez piensa que no se ha de ir De manera tal que la reflexión filosófica
contra corriente. Advierte al hombre que no en Rodríguez no escapa a las exigencias
debe exponerse a ser aleccionado por el respecto a la tarea de fundar racionalmente
poderío de la naturaleza. Al respecto dice: las convicciones más profundas sobre la
“El curso natural de las cosas es un torrente forma de vivir. Que la tarea de fundar la vida
que arrastra con lo que se encuentra y moral sea exclusiva de la filosofía quizás
13
vuelca todo lo que se le opone .” Nada de parezca una idea demasiado pretenciosa
aspirar a convertirnos en dueños y señores del autor, ¿pero acaso se conoce otra
de la naturaleza. Se hace necesaria, en disciplina que se ocupe tan seria y profunda-
consecuencia, una razón obediente de la mente de este tema?
naturaleza. La razón jamás será una Rodríguez ha visto en la moral el núcleo
facultad totalmente independiente y siempre de la vida social, transformar, por tanto, la
será parte de un orden natural. La moral en sociedad implica la empresa de reformar su
Simón Rodríguez no es, entonces, la moral. Él está consciente de que el progreso
negación de la naturaleza humana, sino, en de la humanidad no depende tanto del
principio, la búsqueda del equilibrio del desarrollo científico y técnico como del
hombre en su interior, del hombre con los moral. El ideal de civilización que alienta la
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empresa filosofica robinsoniana lo lanza al sus libros, su trabajo personal, su
terreno de la reflexion moral, no se es predicación, su ejemplo, evitan muchos
civilizado por vivir en ciudad, pues en esta se males y producen algunos bienes: sin
da un fenomeno que no ha vacilado en ellos, la guerra seria, como en tiempos
calificar de “barbarie social.” En el Tratado pasados, la única profesión, ó la
sobre las luces y las virtudes sociales, profesión favorita de los pueblos.
publicado en 1840, aparece una exposicion
de lo moral y, ademas, el lugar que ocupa en 3. Virtud y virtudes sociales
la fundacion de lo politico y lo social. Es esencial para el filósofo poner en
Permitase la extensa cita que a continuacion orden su propia morada. Los sistemas
se transcribe: morales que ha elaborado la filosofía
Nunca reformara la Europa su moral, occidental a lo largo de los siglos son prueba
como reforma sus edificios: las ciudades de ello. En tanto que un filósofo preocupado
modernas son modelos de gusto y de (y ocupado) por la reflexión sobre la política y
comodidad-muchas de las viejas van la sociedad intenta arrojar luces sobre su
cediendo el puesto a las nuevas; pero los tiempo, el complejo y polémico tema de la
habitantes son siempre los mismos- moralidad aparece como tema primordial.
saben mas que antes; pero no obran Rodríguez no escapa a estas exigencias, su
mejor -merecen elogios por lo primero; reflexión política y social está atravesada por
sin ser culpables por lo segundo. un potente referente ético que cumple un rol
Como los diferentes modos de vivir se integrador. Si bien es cierto que la moral es
llaman, colectivamente, moral, puede parte de lo social, no es posible fundar la
decirse con propiedad, moral politica, sociedad republicana que bosqueja
moral civil, y moral economica: esta, en Rodríguez sin ese aspecto nuclear de la
cuanto al conjunto de procederes que moralidad.
favorece la produccion de cosas, esta En el ámbito de lo moral, lo social y lo
muy perfeccio-nada en Europa- no lo esta político la vida colonial ha ejercido una
tanto la que regla la conducta de los influencia notable. Quienes han sido colonos
empresarios con sus obreros. Fuera del carecen por completo del conocimiento
derecho de vender gente, de azotarla, y adecuado de estos tres aspectos mencio-
de reducirle a una corta racion de mal nados. El filósofo compara a los colonos
alimento el salario... la suerte de un hispanoamericanos con ovejas pertenecien-
jornalero difiere muy poco de la de un tes a un “Rey Pastor.” En líneas generales la
esclavo. La moral civil deja, en todas vida política ha sido casi nula durante la
partes, mucho que desear y la politica colonia y “el peso de las cosas ha hecho una
mucho mas. revolución” que ha trastocado el orden
Entre millones de hombres que viven existente. La obediencia ciega ha sido el
juntos, sin formar sociedad, se encuentra signo de la moral colonial. ¿Qué hacer ahora
(es cierto) un gran numero de ilustrados, con unos pueblos incapaces de guiarse por
de sabios, de civilizados, de pensadores, sí mismos? De una concepción de la vida
que trabaja en reformas de toda especie; dominada por la nulidad en el conocimiento
pero que el torrente de las costumbres de los asuntos públicos (y sin conocimiento
arrastra. A estos hombres se debe, no sobre lo que puede regir la conducta huma-
obstante, la poca armonia que se observa na más allá del temor o la veneración a un
en las masas: por ellos, puede decirse, Rey), se hace necesario pasar a otra que
que existe un simulacro de vida social: pueda moldearla con fines y valores
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superiores que sean favorables al individuo malas instituciones.” De ahí la distinción
y al conjunto social al mismo tiempo. Es capital entre educación e instrucción19.
nada más y nada menos que el arte de La cuestión básica para Rodríguez es el
gobernar la propia conducta lo que está en bien común, cómo lograrlo se convierte en el
juego. centro de su proyecto para fundar la
En el fondo de la reflexión moral de república. Así, puede intuirse que el bien
Rodríguez se halla la vieja tesis socrática común es el fundamento de la felicidad
20
según la cual quien obra el mal lo hace bajo social . Ambos son fines de la ética social.
el influjo de la ignorancia16. Ya los estudiosos Ésta, en Robinson, se desplaza entre dos
de la historia de la ética han puesto etiqueta conceptos primarios, a saber: la conside-
a esta postura respecto a la moral: ración del fin primordial y la de los valores
“intelectualismo moral” le han llamado. En sociales.
definitiva, este principio parece fundar toda Lejos de desconocer la consideración de
una argumentación que consiste en los valores, pone de relieve su importancia.
favorecer la primacía del saber sobre el Asimismo la noción de virtud, la cual ocupa
hacer. O más claramente, que sólo el un puesto central en las consideraciones
ignorante obra mal, puesto que si conociera sobre la ética. ¿Pero qué es la virtud para
el bien se hallaría impulsado a realizarlo. Simón Rodríguez? En la Defensa de Bolívar
Esto explica porqué Rodríguez toma como la define claramente: “Virtud se toma aquí en
tarea primordial la educación, eso sí, su verdadero sentido, por fuerza, propiedad
entendida como formación del carácter. inherente, no por esfuerzo extraordinario, ni
21
Conocidas estas afirmaciones, no debe sobrenatural. ” Nótese que al usar el
asombrar que el pensador caraqueño aspire término en sentido clásico (areté) el autor
a la conformación de un pueblo de filósofos, puede estar apuntando, al mismo tiempo,
puesto que si la sociedad cuenta con hacia dos significados que atañen al
ciudadanos reflexivos, pensadores y hombre: en primer lugar a la fuerza de la
conocedores del bien común; habrá verda- razón. Para Rodríguez la primerísima de
dera sociedad republicana. Esto entraña todas las virtudes consiste en vivir conforme
que la “ignorancia” en Rodríguez toma un a razón, en tanto es una facultad que distin-
matiz específico: “Ignorancia del arte de gue al hombre del resto de los animales. En
vivir”, ignorancia del padecimiento del otro, segundo lugar, el término puede significar
ignorancia de lo fundamental para vivir en una capacidad del hombre en el ámbito de lo
sociedad: “El jénero humano -escribió- no es moral (social). Si se analizan ambas
malo, sino ignorante, porque así viene al acepciones, es fácil ver que no son
mundo, i no halla escuela donde se enseñe excluyentes. Esa capacidad racional del
el arte de vivir (...) No hai hombre malo hombre que debe guiar todos los actos de su
cuando está solo,, lo es cuando se cree solo vida, se manifiesta con particular fuerza en la
17
estando en Sociedad .” moral. Así, la costumbre de actuar en el
No es ignorancia de todos los conoci- mundo bajo los mandatos del entendimiento
mientos, puesto que el mismo filósofo ha es virtud en lo moral. Las costumbres
dicho que “los conocimientos son armas de racionales serán pues, el resultado de esa
-
que, por lo regular, se sirve, contra la primerísima costumbre. Todos los comporta
sociedad, el que no la conoce: y bien puede mientos regulares y constantes del hombre
el mejor hombre del mundo perjudicar ...y en la sociedad republicana deben ser
hasta ofender ...por ignorancia: los virtuosos. Pero no debe entenderse que la
malvados lo hacen siempre, al favor de las capacidad racional, que determina al
LA ÉTICA SOCIAL DE SIMÓN RODRÍGUEZ / Juan Rosales Sánchez 49
hombre, lo hace de una vez y para siempre. Que la virtud tiene que ver directamente
La racionalidad es la fuerza que mueve con la educación y que esa educación debe
hacia la vida virtuosa, pero requiere de poner a la razón como directora de la
esfuerzo. El mismo Rodríguez ha dicho que voluntad, está sentado en Rodríguez. Se ha
“los estudios no sirven sino para afinar lo que dicho en el apartado anterior que las
la naturaleza dio en bruto22.” Que no haya de pasiones ejercen su influjo sobre la voluntad,
ser sobrenatural ni extraordinario el esfuerzo pues bien, la razón debe obrar sobre la
26
es otro cantar. Lo cierto es que en lo social se voluntad para poder moderar ese influjo .
hace estrictamente necesario esforzarse por Jamás para negarlas completamente, sino
transformar las costumbres. Ese esfuerzo para darles luz. De ahí que educar sea crear
corresponde a la “educación mental” en los voluntades, puesto que “sin luces no hay
planteamientos de Rodríguez. virtudes27.”
El propio Rousseau, cuya influencia en
Rodríguez es innegable, decía al respecto: 4. Hábitos y Costumbres
“Hijo mío, no hay felicidad sin coraje ni Sería erróneo pensar que al entrar a
virtud sin combate. La palabra virtud considerar el tema de los hábitos y las
viene de fuerza; la fuerza es la base de costumbres dejamos de lado lo concerniente
toda virtud. La virtud no pertenece sino a a la virtud. Hábitos y costumbres son mani-
un ser débil por naturaleza y fuerte por su festaciones de virtudes o de vicios. El
voluntad; en eso sólo consiste el mérito filósofo caraqueño se pronuncia respecto a
del hombre justo (...) Mientras no cuesta los hábitos y las costumbres diciendo que:
nada practicar la virtud, no se necesita La Vida no es más, que hábitos i
conocerla. Esa necesidad llega cuando costumbres: los hábitos dominan el
las pasiones se despiertan.” CUERPO, i las costumbres la MENTE28.
No es de admirar, entonces, que el ¿Qué significa que “los hábitos dominan
filósofo caraqueño diga que “la severidad es el cuerpo”? En principio no resulta clara esa
una virtud24.” Hay esfuerzo social en la afirmación. Al revisar el término hábito en un
instauración de la virtud republicana, un gran Diccionario de Filosofía se lee:
esfuerzo que corresponde al gobierno que El significado de esta palabra debe
debe hacer de Padre y Maestro, que debe considerarse distinto al de costumbre o
emprender la obra de la “Instrucción Social” disposición con los que se confunde
y en ella la “Educación Popular” para que frecuentemente. Significa una inclinación
haya Luces y Virtudes sociales. La buena constante o relativamente constante a
vida social depende de la virtud y las virtudes hacer o a obrar de una manera determi-
sociales. Éstas deben resplandecer como nada. Por ejemplo, 'el hábito de decir la
un sol sin ocaso en el horizonte social: verdad' es una acto deliberado, que en
este caso resulta el empeño moral de
-
decir la verdad. Y otra cosa es 'la costum
UNOS HOMBRES bre de decir la verdad' que implicaría un
que se dicen - ó que son, en efecto, mecanismo adaptado para hacer repetir
REPUBLICANOS frecuentemente la acción en cuestión.
29
deben afectar - si, en efecto, no las tienen
las VIRTUDES REPUBLICANAS Rodríguez también distingue hábito de
y, la más recomendable, entre ellas, es costumbre. Pero para él, el hábito parece
25
resistir á la Pasión de dominar . hallarse en estrecha relación con los actos
50 REVISTA DE FILOSOFÍA Y SOCIO POLÍTICA DE LA EDUCACIÓN NÚMERO 6 / AÑO 3 / 2007
motrices. El hábito parece responder a una cambian ni se pierden, y sólo se modifican
especie de automatización. El cuerpo se desde la voluntad del sujeto en el cual
mueve como una máquina cuya dinámica ya permanecen. Su arraigo, su firmeza pose-
se encuentra previamente establecida. Es siva radica en su índole inmanente al sujeto.
desde esa perspectiva que define la palabra Para Rodríguez el dominio o señorío de sí
en los siguientes términos: “Está recibido mismo es una dimensión imprescindible de
que todo lo que se haga sin pensar, porque la libertad humana. Pero, la libertad es una
se ha pensado, se llame HÁBITO.” Pero en dimensión con carácter individual y social a
otra definición el hábito tiende a un matiz de la vez. En este sentido, se dice que los
carácter psicológico, a saber, como aquello hábitos forman una segunda naturaleza, la
que obliga. El hábito aparece como el modo de la libertad del hombre. Los Hábitos, tras
en que la voluntad realiza sus intenciones. ser engendrados, crecen y se arraigan en el
Aquí puede entenderse hábito como el individuo con la ayuda de la enseñanza. Esto
resultado del concurso entre intención, con- prefigura una progresiva posesión del ser
ciencia y obligación: “Solo la EDUCACIÓN individual y social que le permite al hombre
impone obligaciones a la VOLUNTAD estas no aparecer en el mundo como una hoja
obligaciones son las que llamamos arrastrada por el viento. Entonces, el hábito
HABITOS”30 como producto de la racionalidad, produce
Puede aventurarse una interpretación un hombre dueño de sí mismo. Este es el
con el material acopiado hasta ahora: tal hombre que tiende a una creciente posesión
parece que según Rodríguez los hábitos de sus capacidades o potencias a través de
pertenecen a lo corporal en la medida que sus actos. El hábito debe ser el despliegue y
son las acciones constantes que se realizan la posesión del ser personal. En este caso se
y que resultan visibles. Pero además son manifiesta como libertad. Bajo la exigencia
producto de un acto voluntario que ha sido de los hábitos, la educación llega a ser la
previamente determinado por el intelecto plataforma, por excelencia, teórica y práctica
humano. Se ha pensado y se establece una para la posesión de sí. Sólo tiene sentido
regla de acción (costumbre), se ejecuta con una educación, si con ella se realiza la
regularidad, está a ojos vista, allí está el formación humana. Rodríguez entiende que
hábito. Ahora bien, hábito también se el hombre posee, en realidad, lo que
entiende clásicamente como posesión. El proviene de su propio acto libre. Para él, sólo
hábito implica una dimensión esencial del tiene sentido educar si los condicionantes
ser humano en su grado más alto. Se adquiridos, conocidos como hábitos, en el
pueden tener cosas materiales que constitu- ejercicio de lo aprendido son fundamentos
yen los “caudales” de los cuales el hombre de la libertad.
puede disponer para su provecho o los de su Para que se produzca esta libertad, que
grupo; aquí el hombre posee, pero no se manifiesta en los hábitos, la voluntad
completamente, porque esas riquezas sigue permanentemente una regla que le ha
pueden perderse aunque se luche por ellas. prescrito la razón. Ahora bien, si la voluntad
En cambio, un grado mayor de posesión es es el efecto de la educación y “educar es
el de los actos queridos que se ejecutan imponer preceptos a la voluntad”, queda
siempre y que difícilmente pueden ser claro que los preceptos son producto de un
arrancados al sujeto, allí está la clave de los intelecto que informado por las cosas
actos verdaderamente humanos. De tal coincide con una voluntad dispuesta para
manera que la posesión consiste en la obrar en el mundo.
adquisición de ideas y afectos que no se No es un dislate decir que Rodríguez da al
LA ÉTICA SOCIAL DE SIMÓN RODRÍGUEZ / Juan Rosales Sánchez 51
mecanismo dominador de la mente costumbre apunta hacia lo mental, hacia la
conocido como costumbre dos sentidos regla general de acción que establece el
contrapuestos: La costumbre tiene un signo intelecto. Pero adviértase que la costumbre
negativo o perjudicial cuando se alimenta de está más cercana a lo colectivo, en tanto el
ese fenómeno social llamado “tradición”, hábito se muestra en el quehacer individual.
ésta crea esa parálisis del intelecto que no En efecto, una regla general para la
es capaz de reconocer el movimiento del sociedad puede ser el aseo diario, en cuanto
mundo, el cambio, el devenir. Inutiliza a la tiene carácter colectivo es una costumbre.
razón, que termina siendo impotente para Pero el hábito de asearse corresponde a
comprender las transformaciones del mun- cada individuo que lo ejecuta de una manera
do. Coloca un velo que no deja ver el curso determinada.
de los acontecimientos que necesariamente El carácter colectivo y racional de la
obligan a repensar las reglas establecidas costumbre juega un papel importantísimo en
por el intelecto para otros tiempos y otras el pensamiento político de Rodríguez. La
condiciones de existencia. Contra este república que propone es eminentemente
dominio de la costumbre, fundada por la ética, esto es, “fundada en costumbres.”
tradición, se levanta la crítica de Rodríguez. Para el filósofo las costumbres de los
No debe olvidarse que en latín el vocablo hombres deben estar acordes con el modelo
costumbre tomó dos significados: político en que se vive. Por un lado la
consuetudo, que en derecho romano se tradición mantiene las costumbres que
denominaba mos marium (conjunto de sirven de plataforma a las prácticas sociales
normas heredadas por los mayores) y la de y a formas de gobierno que se caracterizan
mos, versión latina del griego ethos por su injusticia. Por otro, las costumbres, en
(carácter, modo de ser). Las costumbres son tanto obra de la reflexión, deben ser
imprescindibles para la vida moral y social, impulsadas por una educación que apunta a
pero no pueden permanecer ajenas a la la revolución política y social cuyo centro es
razón. De tal forma que el segundo sentido el imperio de la justicia. En el caso de
que se da a la costumbre está marcado por Hispanoamérica el cambio de costumbres o,
la autoridad de la razón, sólo si las si se quiere, de la mentalidad colonial a la
costumbres imperantes provienen de una republicana requiere un trabajo o esfuerzo
minuciosa reflexión sobre el individuo educativo presidido por el gobierno republi-
humano y el mundo circundante se les cano, así, es éste quien forma las costum-
pueden admitir como reglas de conducta. bres, por medio de la educación popular, y va
Así la primera de todas las costumbres y, sepultando aquellas que la tradición ha
también, de todas las virtudes consiste en mantenido, pero que no son adecuadas a la
vivir bajo el gobierno de la razón: nueva realidad social y política.
En Reflexiones sobre el estado actual de
Enseñen los Niños a ser PREGUNTONES! la escuela de 1794 ya Simón Rodríguez
Para que, pidiendo el POr QUE, de lo que reconoce el poder de la costumbre, sabe que
se le mande hacer, constituye una fuerza que mueve a los
Se acostumbren a obedecer...a la RAZON hombres, a las sociedades: “La costumbre
Nó a la AUTORIDAD, como los puede mucho. No será imposible oponerse a
LIMITADOS Ni a la COSTUMBRE, como ella; mas no se logrará el triunfo sin
32
los ESTUPIDOS! trabajo .” En sí misma la costumbre se ve
como un resultado del trabajo mental, ella
De lo dicho hasta ahora se colige que la puede ser adecuada o inadecuada a la
52 REVISTA DE FILOSOFÍA Y SOCIO POLÍTICA DE LA EDUCACIÓN NÚMERO 6 / AÑO 3 / 2007
realidad social que se vive. Las costumbres deber, se mantiene en el orden y nada
que en algún momento han sido motores de puede apartarle de ahí. Hasta ahora tú
la virtud, en otro se convierten en motores sólo eras libre en apariencia; no tenías
del vicio. Si dominan la mente porque son sino la libertad precaria de un esclavo al
reglas de acción adecuadas, pensadas, su que no ha mandado nada. Sé libre ahora
valoración es positiva. Si ese dominio es una en efecto; aprende a volverte tu propio
regla de acción obsoleta, fuera de tiempo, dueño; manda en tu corazón, oh Emilio, y
- 35
marcada por la tradición, entonces su valora serás virtuoso.”
ción será negativa. En este caso se tendrá
que aceptar la impotencia del conocimiento. Sólo con la educación mental se puede
A esta clase de costumbre hay que aspirar a que el individuo alcance el último
oponerse. ¿Cómo habrá de oponérsele la grado de trabajo voluntario: la obligación.
sociedad y el Estado? Rodríguez ha Entonces para Rodríguez, el hombre
contestado esa interrogante haciendo otra: virtuoso es quien cumple sus obligaciones.
¿Será con decretos, intimaciones y Estas obligaciones son para el filósofo,
penas, que se hará mudar de vida, a quien naturalmente, sociales.
ya tiene un plan de vida sentado y puesto en Nada más justo que reconocer la
práctica? primacía de la razón en la configuración de lo
El hombre que gobierna Pueblos... en el ético en Rodríguez. No obstante, el cuadro
día, ético queda incompleto si se omite que el
Debe decirse con frecuencia sentimiento está presente en la vida ética, el
'SOLO LA EDUCACIÓN! Impone hombre no sólo es conocimiento sino senti-
OBLIGACIONES a la VOLUNTAD'. miento. En el conocimiento de lo ético es de
Estas OBLIGACIONES son las que primera importancia hacer sentir. Téngase
llamamos HABITOS en cuenta que el hombre debe convencerse
y persuadirse. El filósofo aborda esta
Para que haya costumbres y hábitos cuestión en los siguientes términos:
adecuados a la exigencia social y política ¿Quién hará que las voluntades se
debe educarse a los individuos. Pero se pongan de acuerdo? ¿Será aquel
puede ver que Rodríguez acepta que la sentimiento del deber, que coarta las
voluntad de los individuos, el querer, es, en facultades del poder?
última instancia, inviolable. No se puede Este sentimiento nace del conocimiento
obligar a querer desde el exterior. Rodríguez que cada uno tiene de sus verdaderos
quiere un individuo dueño de sí: “i YO quiero intereses (...)
34
que aprenda a gobernarse...” son sus De la combinación de sentimientos,
palabras que, por cierto, evocan las de forma cada hombre su conciencia, y por
Rousseau en Emilio: ella regla su conducta. En sociedad cada
“Antes te he hecho bueno que virtuoso: individuo debe considerarse como un
pero quien sólo es bueno no permanece sentimiento, y han de combinarse los
tal sino cuando le place serlo, la bondad sentimientos para hacer una conciencia
se quiebra y perece bajo el choque de las social (...) El hombre que piensa, procede
pasiones humanas; el hombre que sólo en todo según su conciencia, y el que no
es bueno sólo es bueno para él. ¿Qué es piensa imita... No habrá armonía social,
pues el hombre virtuoso? El que sabe pues, donde no haya principios que
36
vencer sus afectos. Porque entonces reglen la conducta pública .
sigue su razón, su conciencia, cumple su El sentimiento primordial para esta ética
LA ÉTICA SOCIAL DE SIMÓN RODRÍGUEZ / Juan Rosales Sánchez 53
se encuentra en la compasión, en ese una nueva sociedad y una nueva política. En
sentimiento que surge del conocer que el toda sociedad hay virtudes, éstas las
otro padece. Con la conciencia del ostentan algunos individuos y grupos, pero
sufrimiento del otro, todas las costumbres sólo en la sociedad republicana se puede
37
mueven a la asistencia del socio . aspirar a la instauración de “virtudes
sociales” porque ellas son la piedra angular
5. Ética y educación: reforma de las de ese edificio. De modo que Rodríguez
costumbres piensa en la educación como el motor del
En un artículo anterior a este trabajo cambio de costumbres. Pero, ¿se olvida
hemos sostenido que la educación en Simón Rodríguez de la influencia que ejercen sobre
38
Rodríguez tiene un carácter moral . En los niños sus mayores? ¿Olvida que quienes
efecto, ésta, tiene como fin primordial la se encuentran bajo el dominio de las viejas
formación de nuevas costumbres. La costumbres las transmiten con la palabra y el
reforma ética que exigen las circunstancias. ejemplo a los que paulatinamente llegan al
Pero si “las costumbres dominan la mente”, mundo? El filósofo parece muy optimista en
es natural preguntar: ¿cómo reformar las cuanto al cese de la influencia del conjunto
costumbres que dominan la sociedad desde de la sociedad en los niños: “Si los hombres
hace tantos siglos? El filósofo está fueran eternos, (como todos lo quisieran... i
consciente de lo difícil de su empresa, como yo el primero) sus costumbres serian
buen lector de Rousseau ha de haber estado invariables. Pero unos mueren y otros
consciente de las dificultades que entraña nacen, y los que nacen no traen costumbres.
una empresa de tal envergadura. Rousseau Empiécese con ellos a hacer unas
señala: DIFERENTES...de las que dominaban a sus
“La mayoría de los pueblos, como ocurre abuelos, y de las que dominan a sus padres.”
con los hombres, sólo son dóciles en su Los niños no tienen costumbres, puesto que
juventud; en la vejez se convierten en son “tabla rasa”, porque no hay “ideas
algo incorregible. Una vez adquiridas las innatas.” Estas son razones que le hacen
costumbres y arraigados los prejuicios, esperar de ellos el cambio en las costumbres
es empresa peligrosa y pueril querer y el sostén de la república, de la nueva
reformarlas. El pueblo, lo mismo que esos sociedad. Esa concepción del cambio moral
enfermos estúpidos y cobardes que tiem
-
justifica el concepto de “proyecto” que
blan en presencia del médico, no puede Rodríguez usa cuando habla de su trabajo
soportar que se toque siquiera sus males teórico. Es posible que el filósofo espere un
39
para destruirlos .” cambio moral en tanto que los sujetos,
progresivamente, se desarrollan como seres
Rodríguez lo reconoce en el Pródromo de racionales y razonables. La reforma
Sociedades Americanas en 1828, cuando consistiría en el perfeccionamiento de la
hace el paralelo entre la lengua y el gobierno capacidad para razonar moralmente.
de los españoles. Dice: “Así fuera tan fácil El filósofo ve en la niñez la potencia a
hacer reformas en la moral como en la desplegarse para el necesario progreso de
ortografía!”40 El filósofo caraqueño piensa la sociedad hacia la consolidación de la
que la reforma moral de los pueblos y de los libertad política y civil. La infancia es el
individuos debe llevarse a cabo en los niños, centro de atención de la educación moral,
con la gente adulta nada se puede hacer, los hombres ya formados para vivir bajo el
excepto tolerarla. La educación es, desde el antiguo régimen no le sirven, a ellos sólo
punto de vista teórico y práctico, el centro de cabe tolerarlos o sostenerlos. Los adultos,
54 REVISTA DE FILOSOFÍA Y SOCIO POLÍTICA DE LA EDUCACIÓN NÚMERO 6 / AÑO 3 / 2007
los viejos, ya no pueden recibir educación, de ilustración”, etc. Rodríguez se presenta
por ende, con ellos no puede fundarse la como un reformador social en tanto que se
república. Únicamente con los niños se ha planteado formar nuevas costumbres y
puede y se debe. Primordial y urgentemente apartar a los hombres de aquellas que tienen
con aquellos “que se pierden en las calles.” todo su fundamento en lo consuetudinario,
De ellos, según criterio de Samuel que se manifiestan en un comportamiento
Robinson, saldrá el pueblo que sirva de rutinario. La conducta no deseada se mues-
materia a la forma republicana. tra en hábitos irreflexivos, sin referencia
El concepto de educación en Rodríguez alguna a los nuevos valores morales
implica la acción política, está concebido (sociales) republicanos. La reforma de la
como una guía de acción. Se convierte, con moral es una lucha contra el automatismo
todo derecho, en el núcleo de un proyecto mental, contra aquellos que, en su mente,
diseñado para ser aplicado en circuns- viven todavía bajo el régimen colonial y, aun
tancias concretas. El concepto de educación sin quererlo, transmiten esas viejas reglas
tiene una dimensión teórica de mucha valía. de conducta (costumbres) a sus hijos y
No obstante, Rodríguez asume que esa nietos.
dimensión del concepto debe extenderse Es menester cerrar este apartado enfati-
hasta la instauración de nuevas costumbres. zando que no sólo en su aspecto práctico es
Queda claro que en cuanto a su aplicación, esencial la ética para la constitución de la
esa reforma de las costumbres no hace sociedad republicana, como ya se ha visto.
fuerza a las cosas. No se trata de una Los conceptos de virtud, hábito, costumbre
imposición del intelecto a la realidad. y, por ende, el de ética o moral iluminan toda
Robinson estima que los conocimientos la reflexión o la filosofía política y social de
producidos por la humanidad pueden ser Simón Rodríguez. Sin la ética, con todo lo
usados para reformar las costumbres que ella implica, la política y la teoría social
porque las circunstancias lo permiten. Para resultan hueras. Se sustenta este último
el filósofo caraqueño, su tiempo, es el tiempo juicio siguiendo las reflexiones sobre la
de la filosofía triunfante. moral en Rodríguez de Carlos Jorge:
La empresa educativa, la reforma de las En un artículo de la Crítica de las
costumbres son exigencias históricas del Providencias de (l) Gobierno, Rodríguez
mundo. En Hispanoamérica está el lugar y desarrolla esta sorprendente idea: cosas
es el tiempo de pensar y construir una nueva públicas son aquellas cosas, 'muchas i
sociedad, una nueva humanidad. En fin, las diferentes/.../ de que dependemos para
costumbres son el fundamento de la subsistir' (OC, II, 420) Insiste el filósofo en
sociedad republicana, por eso el gobierno este artículo en que es fundamental
debe ser padre y maestro de los hombres de distinguir entre COSAS, ASUNTOS Y
unas incipientes naciones que política y NEGOCIOS públicos.
socialmente son menores de edad. El 'COSAS PUBLICAS? señala? son
trabajo implica lidiar con seres que se aquellas a que todos ocurren para
caracterizan por su ignorancia del bien satisfacer sus necesidades... (sean las
común (bien que es estrictamente social y que fueren)' (Ib.) A estas cosas se tiene
que no se sostiene sino con las costumbres derecho (natural) porque se necesitan.
bien formadas) La creación del pueblo Por tanto, debe establecerse el derecho
depende, en gran parte, de la formación de civil, para que todos puedan 'gozar ellos
las costumbres, sin ellas no valen leyes, como RACIONA-LES!' (Ib.) Esto supone
economías poderosas, “grandes proyectos que los hombres pueden entenderse.
LA ÉTICA SOCIAL DE SIMÓN RODRÍGUEZ / Juan Rosales Sánchez 55
Esto supone también que los demás cualquier manera, nada de dádivas. El
reconocen mi propiedad, siempre y reconocimiento de la libertad está emparen-
cuando tengan, también ellos, la suya y tado moralmente con el de la dignidad de
les sea reconocido el derecho al uso de valerse por sí mismo hasta donde sea
su posesión. Aquí está el fundamento de posible. La moral tiene que ver con la utilidad
la moral: el bien o el mal de la vida está 'en en cuanto que un ser manifiestamente inútil
los modos de adquirir, conservar i a la sociedad (por su propia voluntad) ha
disponer' las cosas públicas, esto es, perdido su dignidad. Quienes han sido
todas aquellas cosas que todos necesitan forjados por la “sociedad” como seres
para su conservación, y las fuerzas con socialmente inútiles, han sido despojados de
las que se adquieren, conservan y un derecho natural, a saber, la oportunidad
disponen. 'Es claro ?dice Rodríguez? de vivir con dignidad.
que las cosas no pueden ser propiedad Cuando la sociedad hace raza de estú-
sino por las fuerzas que se emplean en pidos, de incapaces, de menesterosos; se
adquirirlas,, luego sólo las fuerzas, i las está en presencia de una sociedad inmoral,
cosas adquiridas por ellas, deben injusta, inhumana e ignorante de la natura-
42
llamarse COSAS PUBLICAS' (Ib.) leza humana. Una sociedad en la cual los
individuos ignoran que el otro padece es
Es evidente que se trata de una teoría aquella que tiene ideas falsas de la natura-
moral que reconoce plenamente la leza humana. Pero una sociedad moral será,
importancia de las condiciones materiales a todas luces, la que se encuentre bajo la
de existencia del individuo, es por tal razón égida de la más importante de las virtudes
que “el sujeto moral no existe sin el sujeto sociales: la justicia. Entendiendo justicia, en
físico.” No se puede hablar de moral al primera instancia, como dar a cada quien lo
hombre cuando carece de todo, cuál virtud y que le corresponde por derecho natural.
cuál bien si está privado de lo necesario para Este derecho prima sobre el civil. En
su subsistencia o para llevar una vida Sociedades Americanas en 1828 el filósofo
decente. Es por eso que no hay razón para pinta el cuadro de la moral social de manera
admitir una moral puramente individual. extraordinaria y, enfáticamente, señala su
Ciertamente no hay ningún precepto que conexión con el respeto y aprecio por la
esté por encima de la necesidad de condición humana. La moral social es la
conservarse, pero una sociedad y una clave de la civilización.
política sustentada en la moral serán 2do. que el hombre se distingue, de los
aquellas que proporcionen los elementos demás animales,, por 2 sentimientos..:
necesarios para adquirir los medios de vida uno de compasión, porque conoce que
que sirvan para superar el mero estadio de la los animales padecen como él -i otro de
animalidad. La moral no es cosa de almas o predilección por sus semejantes,, porque
espíritus, es cuestión de cuerpos, de conoce que en su compañía goza más,
hombres de carne y hueso. “La virtud, dice que estando Solo, o en compañía de otros
Carlos Jorge, únicamente se puede dar en la animales
satisfacción de la necesidad más genuina, 3ro. que el hombre, en el trato con sus
43
porque necesidad es libertad.” En efecto, el Semejantes, perfecciona sus sentimien-
reconocimiento de la necesidad y la tos -reduce la Compasión i la Predilección
obediencia a ésta por el individuo pone a la a un sentimiento que llama HUMANIDAD
voluntad bajo la dirección de la razón. No se - se lo hace obligatorio - llama su unión
trata de satisfacer las necesidades de con sus semejantes = SOCIEDAD, los
56 REVISTA DE FILOSOFÍA Y SOCIO POLÍTICA DE LA EDUCACIÓN NÚMERO 6 / AÑO 3 / 2007
actos de humanidad = VIRTUDES BIBLIOGRAFÍA
SOCIALES,, JORGE, C., Un nuevo poder. Estudio filosófico de las
los puntos de reunión = CIUDADES,, ideas morales y políticas de Simón Rodríguez,
i de Ciudad deriva un nombre, que UNESR, Caracas, 2005, 18.
comprende todas las pruebas de Sociab
- 2 “¿Cuándo se gobernarán las familias por las leyes de
la razón, y no por las del fanatismo?” -se
ilidad que un Pueblo da en su conducta = pregunta- RODRÍGUEZ, S., Obras completas,
este nombre es CIVILIZACIÓN.44 Ediciones del Congreso y la Presidencia de la
República, Caracas, 1988, tomo I, 272. En
Puede decirse con toda propiedad que cuanto a la reproducción de los textos de
Rodríguez en citas directas en este trabajo, se
los hábitos y las costumbres, para constituir advierte que se harán apegadas a la singular
virtud y no vicio, han de estar fundados en el forma de presentar las ideas por parte del
conocimiento y en los sentimientos nobles filósofo. Esto implica que se respetará el criterio
de compasión y predilección por los otros de Rodríguez del texto que busca pintar los
seres humanos. Estos sentimientos nobles pensamientos. Se advierte, por otra parte, que se
encontrará el lector no familiarizado con la obra
son producto de la acción de la razón sobre del autor, una ortografía un tanto extraña. No se
las pasiones e inclinaciones. Estos factores tome como el desconocimiento del idioma por
deben mover a cada individuo al socorro, a la parte del filósofo. Existe una justificación para
asistencia del otro. La ética es necesaria y semejante escritura. Simón Rodríguez se
propuso una reforma de la ortografía castellana,
constitutivamente social porque sin su que consiste en “pintar los signos con la boca”,
concurso no hay verdadera unidad entre los “en escribir como se habla”, una ortografía
hombres. Sin la moral social lo que se llama “ortolójica.” Una lengua perfecta para una
sociedad resulta un “conjunto por agrega- sociedad perfecta. Cf. Tomo I, pág. 265 y SS.
ción”, “una guerra simulada.” Sin ella no hay 3 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo I, 357.4 Rodríguez
toma el ensayo republicano en América como
verdadera ciudadanía ni verdadera socie- una muestra de la capacidad que tienen los
dad y la palabra civilización sólo sirve de hombres de reconocer que “las sociedades
“aliño” para los discursos pomposos. tienden a un modo de existir, mui diferente del
que han tenido, y del que se pretende que tengan
(...) Quieren gobernarse por la RAZÓN que es la
autoridad de la naturaleza.” Puede seguirse la
argumentación completa en: RODRÍGUEZ, S.,
Obras..., tomo I, 322
4 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 111.
5 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo I, 339.
6 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo I, 370.
7 JORGE, C., Un nuevo poder…, 83.
8 RODRÍGUEZ, S., Obras... tomo II, 74. El énfasis es
nuestro.
9 Cf. SANTO TOMÁS DE AQUINO. Suma teológica,
Ia-IIa, 19, 5 Concl., Biblioteca de Autores
Cristianos, Madrid 1994.
10 RODRÍGUEZ, S., Obras... tomo I, 360.
11 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 177.
12 JORGE, C., Entre el deseo y el goce. Aproximación
al pensamiento ético-político de Simón
Rodríguez, Tesis Doctoral (Mimeo), UCV,
Caracas, 1997, 122.
13 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 111.
14 Las referencias a la ignorancia como causa del mal
son abundantes en la obra de Rodríguez. Cf.
Obras Completas, tomo II: p.229, 327, 328, 329.
LA ÉTICA SOCIAL DE SIMÓN RODRÍGUEZ / Juan Rosales Sánchez 57
15 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 418.
16 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 105.
17 Cf. ROSALES, J., Educación y política en Simón
Rodríguez en: ITER-HUMANITAS. Revista de
filosofía y humanidades, Nº 4, julio-diciembre de
2005. 127-158.
18 “el BIEN SOCIAL depende del SABER.” Dice.
RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 179.
19 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 230.
20 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 318.
21 ROUSSEAU, J.J. Emilio o de la educación,
traducción de Mario Armiño, Alianza Editorial,
Madrid 1990, 604.
22 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 219.
23 RODRÍGUEZ, S. Obras..., tomo II, 145.
24 “Las pasiones ponen un velo á la razón.” Sentencia
Rodríguez. Puede interpretarse ese velo como
un manto que impide la conexión necesaria con
la voluntad para la determinación de la acción.
Véase: RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 270.
25 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 219.
26 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 32.
27 ABBAGNANO, N., Diccionario de Filosofía, Fondo
de Cultura Económica, México 1974, 599.
28 RODRÍGUEZ, S., Obras…, tomo II, 425.
29 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 27.
30 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 207.
31 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo I, 229.
32 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo I, 313.
33 ROUSSEAU, J.J., Emilio…, 605.
34 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo I, 284
35 A este respecto véase el magnífico estudio de
Carlos Jorge Pérez. El concepto de simpatía en
Simón Rodríguez, en: EPISTEME NS, Revista
de filosofía, Vol. 10, enero-diciembre, Nros. 1-3,
UCV, Caracas, 1992.
36 Al respecto véase la nota 18.
37 ROUSSEAU, J.J., Contrato Social, EDAF, Madrid,
1981. Libro Segundo, capítulo VIII, 92-93.
38 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo I, 267.
39 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo II, 106.
40 JORGE, C., Un nuevo poder…, 31.
41 JORGE, C., Un nuevo poder..., 38.
42 RODRÍGUEZ, S., Obras..., tomo I, 409.