Qué es Coloquio:
Coloquio es una conversación entre dos o más personas precedida
generalmente de una exposición formal sobre el tema a ser discutido.
La palabra coloquio deriva del latín colloquium, que indica conversación.
Un coloquio se enmarca dentro de una conferencia dada a un auditorio
por uno o varios expositores sobre el tema que se quiere aprender. A su
vez, el coloquio abre una plática entre el público y los exponentes, quienes
discuten sobre un tema específico.
En este sentido, los coloquios se organizan teniendo en cuenta un tema,
con expositores que enseñen sobre el asunto y espacios abiertos para la
generación de un diálogo con el público.
Los coloquios pueden ser de varios tipos, dependiendo del ámbito y del
público para el cual se organicen. Por ejemplo, un coloquio universitario
puede centrarse en varios temas definidos por los organizadores, dentro
del espacio universitario y dirigido a un público mayormente universitario.
Otro ejemplo es un coloquio panamericano, que indica una discusión
entre expositores y público de todo el continente americano. También
podríamos hablar de un coloquio internacional, que se refiere a una
reunión compuesta por integrantes de todas las nacionalidades.
COLOQUIO
El coloquio es una situación comunicacional en la que dos o más personas
debaten en reunión relativamente formal, temáticas habitualmente
predeterminadas, en un tiempo estipulado. Es un intercambio
comunicacional que puede tratarse de una exposición a realizarse ante un
público específico o también ante un jurado. Generalmente se habla de
coloquio en relación a cuestiones académicas, profesionales, políticas o
científicas, que guardan una relativa formalidad, puesto que respetan la
temática y estructura del tema principal u objetivo que convocó el
coloquio.
El coloquio es una especie de diálogo entre más de una persona. En la
Grecia antigua, se utilizaba el término «banquete» para referirse a las
reuniones que se hacían luego de grandes comidas para debatir ideas y
pensamientos.
El mismo sentido tiene el término tertulia, originado por el pensador
Tertuliano, oriundo del actual Túnez, en relación a las reuniones
coloquiales.
En la actualidad es más común el vocablo debate, aunque todos los
términos mencionados tienen en común la reunión de varias personas en
un lugar determinado con el objetivo de expresar e intercambiar sus
opiniones acerca de un tema en particular.
Cotidianamente suele hablarse de un tono coloquial en relación a un estilo
de comunicación distendido, directo, cercano y con connotaciones propias
de la confianza.
Los coloquios suelen programarse de diferentes modos: en forma de mesa
redonda, donde todos los integrantes debaten y exponen sobre el tema
pactado; en forma de ponencia o exposición, en la que una persona se
expresa delante de un público al que se enfrenta, pudiendo permitir un
espacio para preguntas.
Si bien no hay un modelo único de coloquio, son comunes ciertas
características:
El tema a debatir es anunciado previamente a los asistentes.
El tema propuesto generalmente es polémico y de actualidad.
Se abre el debate con la exposición del punto de vista de un
conferenciante experto en el tema a debatir.
La ponencia del conferenciante tiene rigor académico o bien es un
ponente interesante por su prestigio y originalidad.
Finalizada la exposición, los oyentes intervienen con una reflexión, crítica,
opinión o análisis de un punto específico, pudiendo implicar
enfrentamientos dialécticos apasionados en defensa de sus teorías,
rivalidad que es el objetivo auténtico del coloquio.
Estructura de un coloquio
La preparación de una exposición para un coloquio debe estructurarse con
una introducción, un desarrollo y una conclusión.
La introducción debe explicar y sentar bases en el tema que será discutido.
El desarrollo expone la problemática en sí y por qué es importante su
discusión.
Finalmente, la conclusión debe dar espacio para la generación de debates
o diálogos entre el público.
¿Cómo se realiza?
Paso 1: Se escoge el tema sobre el que se va a discutir; en el caso de las
reseñas sobre programas de televisión, pueden escoger por votación un
tema común a varios programas.
Paso 2: Se nombra un moderador que será la persona encargada de dar la
palabra, por turnos y de manejar el tiempo que dure la intervención de
cada persona. Además tendrá funciones adicionales durante el desarrollo
del coloquio, que iremos mencionando.
Paso 3: Se establecen varios acuerdos y preparaciones previas a la
realización del coloquio, por ejemplo:
-Duración máxima: Es el tiempo máximo permitido para cada
intervención. Se aconseja una duración de 1 minuto por persona.
-Forma en que se distribuirán los asientos: Se elige según el número de
participantes. Para un grupo pequeño, de no más de quince personas, se
recomienda ubicarlas en círculo o semicírculo (o en forma de U cuando
hay mesas). El moderador se ubica en el centro.
-Funciones del moderador: El moderador debe otorgar la palabra a quien
la solicite levantando la mano, contabilizar el tiempo de duración de cada
intervención y suspenderla para darle la palabra a otra persona que la
haya solicitado, tomar apuntes sobre las discusiones y sus argumentos y
concluir el coloquio con una síntesis de las ideas más importantes
expuestas.
-Preparación del tema: Antes de iniciar el coloquio, los participantes
deberán tener claridad sobre los argumentos y posturas establecidas en
sus reseñas de los programas de televisión.
-Preparación de la conducción del coloquio: El moderador, con ayuda de
varios integrantes del coloquio, escribe entre 3 y 5 preguntas sobre el
tema para abrir el debate y orientar la discusión.
Paso 4: El moderador presenta a cada uno de los integrantes del coloquio
y plantea su primera pregunta, que deberá ser respondida por cada uno
de los integrantes, en el orden en el que el moderador les vaya dando la
palabra. A partir de aquí, pueden empezar a resultar puntos de vista
diferentes. El objetivo es que entre los mismos participantes se animen a
intercambios de ideas con aportes de argumentos que las sustenten.
Paso 5: En un coloquio se deben seguir las mismas normas de cortesía y
respeto que se deben tener siempre: escuchar con atención lo que dice
cada uno, apoyar o refutar sus argumentos con razones igualmente
sustentadas y aceptar ideas o argumentos que refuten nuestras razones.
No se debe atacar nunca a las personas, sólo se debe debatir sobre sus
ideas, no sobre quienes son o cómo son.
Paso 6: El coloquio puede durar cerca de una hora y el moderador debe
cerrarlo con un resumen o síntesis de las ideas más relevantes.