EL PARAGUAS DE SAN BIMBA
Este es un pueblo llamado san bimba donde llovía todos los días y solo
había un paraguas el cual los llevaba y traían a todos, la gente vivía en sus
casitas semidestruidas, se mantenían gracias a unos pocos cultivos de yuca
y arracacha pero eran personas que les daba miedo emprender cosas
nuevas. Esta historia nos muestra como muchas veces nos acomodamos
fácilmente a lo difícil, porque tal vez no tenemos el discernimiento para
distinguir entre una cosa y la otra y nos estancamos solo por no buscar más
soluciones.
Las personas de este cuento eran personas aferradas a lo mismo a el
estancamiento a la monotonía, cuando el único paraguas de san bimba se
perdió los sanbimbanos se querían volver locos y hubieron muchas
discordias entre ellos, se puede apreciar como el alcalde Uriel Ibáñez les
propuso a todos los habitantes del pueblo ir a villa nueva a comprar un
nuevo paraguas estos aceptaron pues era la primera vez que salían del
pueblo, pero cuando llegaron se quedaron asombrados al ver que habían
paraguas de todos los colores pero como siempre ellos querían era el
paraguas viejo que el abuelo lagrimas había arrojado por la ventana y el
arroyo se había llevado. Aquí nuevamente podemos ver como muchas
veces preferimos quedarnos en el mismo círculo cerrado en vez de apreciar
y probar cosas nuevas e incluso ignorar lo que puede ser productivo,
caemos en el error de seguir enterrados en el mismo fango y cada vez con
más profundidad.
La vida diariamente nos va brindando oportunidades para seguir adelante y
crecer como personas, pero somos nosotros mismos quienes debemos
aprovechar cada momento para crecer, no importa si las cosas no salen
bien o fallamos, simplemente no hay que tener miedo a equivocarnos, al
contrario de los errores se aprende y está en nuestras manos cambiar
nuestro destino sin temerle a los cambios, porque estos muchas veces nos
traen cosas nuevas y maravillosas.
Muchos sambimbanos no estaban de acuerdo con las decisiones que el
alcalde Uriel Ibáñez tomaba, pero también muchos si querían el cambio
pues veían que si se podía, incluso el pueblo comenzó a progresar mucho
más y algunos fueron cambiando su forma de pensar; cuando aquel hombre
que siempre opinaba en las asambleas pero daba era opiniones negativas
encontró aquel paraguas viejo, ya todo dañado formo una bulla, alegre
corrió por todo el pueblo dando la buena noticia porque apareció el paragua
que ellos tanto querían “el paraguas de san bimba” nuevamente el alcalde
convoco una nueva asamblea, muchos no sabían cuál era el motivo pero
todos asistieron, el salón estaba lleno pero dividido en dos. A un lado
estaban los del “grupo de rescate del viejo paraguas” y al otro lado estaban
los demás, el alcalde les dijo que era hora de tomar decisiones y cada uno
era libre de elegir que paraguas querían llevar, y cada uno eligió; así pasa
en nuestras vidas, muchas veces conocemos personas que insisten en
tapar el sol con un dedo y no mirar más allá de la realidad y que se aferran
tercamente, a aquello que obviamente nos afecta y que sencillamente no
nos sirve para nada.
Como dijo la maestra rosa en la historia; solo cuando abrimos nuestra
mente, descubrimos todo lo que queda por hacer y que todo aquello a lo
que le pongamos empeño inevitablemente sucederá.
María Camila Amador Ortiz
Keiza Mayex Suarez Baena.