EL CODO
A. BIOCINEMATICA
1. Planos y ejes
El codo está formado por dos articulaciones: La articulación humerocubital y
la articulación humeroradial quienes en el plano sagital con un eje medio-
lateral realizan los movimientos de flexo-extensión.
Figura 1: se muestra la flexo – extensión en el plano sagital en la
articulación del codo.
1.1 Artrocinemática
1.1.1 Artrocinematica de la articulación humerocubital
La articulación humerocubital es la formada por la escotadura
troclear cóncava del cubito en torno a la tróclea convexa del
humero. En una sección sagital la articulación humerocubital
semeja una enartrosis. El vínculo mecánico firme entre la
tróclea y la escotadura troclear limita en movimiento
esencialmente al plano sagital. El cartílago hialino recubre
unos 300 grados de la superficie articular sobre la tróclea en
comparación solo 180 grados de la escotadura troclear. Para
que la articulación humerocubital se entienda pasivamente por
completo, se requiere suficiente extensibilidad en la dermis,
los músculos flexores la capsula anterior y las fibras anteriores
del ligamento colateral mediano. Una vez en extensión
completa, la articulación humerocubital se estabiliza por el
aumento de la tensión en la mayoría de las fibras anteriores
del ligamento colateral medial, la capsula anterior y los
músculos braquial. La punta prominente del olecranon adopta
forma de cuña dentro de la fosa olecraneana. La formación
ósea ectópica excesiva (del griego ecto, fuera y topos, lugar)
en torno a la fosa olecraneana puede limitar la extensión
pasiva completa. Durante la flexión de la articulación
humerocubital, la superficie cóncava de la escotadura troclear
rueda y se desliza por la superficie convexa de la tróclea. La
flexión pasiva completa del codo requiere la elongación de la
capsula posterior, en los músculos extensores, el nervio
cubital y ciertos ligamentos colaterales, sobre todo las fibras
posteriores del ligamento colateral mediano.
1.1.2 Artrocinematica de la articulación humeroradial
La articulación humero radial se sitúa entre la fosita articular
cupiliforme de la cabeza del radio y el capítulo redondeado de
forma recíproca. En reposo en extensión completa, existe
poco o ningún contacto físico en la articulación humeroradial.
Durante la flexión activa la contracción muscular tira de la
fosita contra el capítulo. La artrocinemática de la flexión y
extensión consiste en el rodamiento y deslizamiento de la
fosita del radio por la convexidad del capítulo.
En comparación con la articulación humero cubital en
comparación con la articulación humerocubital, la articulación
humeroradial aporta una estabilidad estructural minina al codo.
No obstante ofrece una resistencia ósea importante ante las
fuerzas en valgo.
Transmisión de fuerza por la membrana interósea del
antebrazo.
La mayoría de las fibras de la membrana interósea del
antebrazo se alejan del radio en una dirección medial oblicua y
distal. Unas pocas bandas poco densas, separadas y poco
definidas se extienden perpendiculares a la principal dirección
de las fibras de la membrana. Una de estas bandas discurre
desde el lado lateral de la tuberosidad del cubito hasta la
porción distal de la tuberosidad del radio. Otra banda sin
nombre se localiza en el extremo distal más remoto de la
membrana interósea.
La membrana interósea tiene varias funciones relacionadas
con la transmisión de fuerza por la extremidad superior, en
torno al 80% de la fuerza de compresión de vida al peso en
carga en el antebrazo, cruza la muñeca entre el lado lateral
del carpo y el radio. El 20% restante de la fuerza de
compresión pasa por el lado medial.
Figura 2: a (sección sagital de la articulación humero radial
durante la flexión) b (A. la articulación descansa en extensión
completa B. la articulación se flexiona pasivamente hasta una
flexión completa)
1.2 Regla cóncava convexa
En la articulación del codo se cumple la regla cóncava durante
los movimientos de flexión y extensión.
Figura 3: se muestra el cumplimiento de la regla cóncava en la
articulación del codo.
1.3 Grados de libertad
La articulación del codo por ser una articulación en bisagra posee un
solo grado de libertad con dos movimientos; específicamente, la
extensión y la flexión del codo.
1.3.1 Amplitud de movimiento
La flexión y extensión del codo tienen lugar en la articulación
humerocubital y humerorradial el rango normal de flexión-
extensión es de 0 a 146 con un rango funcional de 30. A 130
grados. (Nordin, 2002)
La extensión es el movimiento que dirige el antebrazo hacia
atrás, por definición no existe amplitud en el caso del codo,
excepto en sujetos que poseen una gran laxitud ligamentosa
que pueden alcanzar de 5 a 10 grados de hiperestesian.
Sin embargo, extensión relativa siempre es factible en
cualquier posición del codo.
Cuando la extensión es incompleta se mide negativamente:
por ejemplo, una extensión de -40 corresponde a un déficit de
extensión de cuarenta grados, quedando el codo flexionado a
40 grados cuando se intenta extenderlo completamente.
La flexión es el movimiento que dirige el antebrazo hacia
adelante, de tal forma que la cara anterior del antebrazo
contacta con la cara anterior del brazo.
La amplitud de la flexión activa es de 145 grados.
La amplitud de la flexión pasiva es de 160 grados. Capango,
1998)
Figura 4: codo sano que muestra el grado de amplitud en
flexión de 145 grados y de hiperextension de 5 grados.
1.4 Análisis del comportamiento de los tejidos blandos
Capsula articular
La capa fibrosa de la capsula articular envuelve la articulación del
codo. Se inserta en el húmero a los márgenes de las porciones mas
externas de las superficies articulares del capítulo y la tróclea. Por
delante y por detrás se dirige hacia arriba y en dirección medial hacia
las fosas coronoidea y olecraneana. La membrana sinovial reviste la
capa fibrosa de la cápsula y de las partes intracapsulares y no
articulares del húmero. Se continúa por abajo con la membrana
sinovial de la articulación radiocubital proximal. La cápsula articular
es débil en sus partes anterior y posterior pero queda reforzada a
cada lado por los ligamentos colaterales.
Elementos estabilizadores pasivos
La cabeza del radio actúa como una columna externa
O tutor que dirige el cubito en sus movimientos de flexo-extensión y
los ligamentos laterales son frondas que lo controlan.
Los ligamentos laterales forman un abanico fibroso que se extiende
desde el epicondilo por fuera y la epitróclea por dentro.
El ligamento lateral interno esta formando anatómicamente por tres
fascículos uno anterior que refuerza el ligamento anular; un fascículo
medio que es el mas potente y un fascículo posterior o de Bardinet.
Desde un punto de vista funcional Schawb lo divide en solo dos
porciones, la anterior y la posterior. Gutierrez señala la importancia
del fascículo anterior como limitador de la extensión del codo. El
origen humeral de este ligamento se encuentra algo posterior al eje
de rotación, con lo que su tensión aumenta durante la flexión,
resultado muy útil a partir de los 30 grados.
Existe por ultimo un ligamento transversal, que a modo de tercer lado
de un triangulo une los dos fascículos mediales por abajo, reforzando
el olecranon por dentro.
El ligamento lateral externo también esta formado por dos fascículos:
uno anterior (Humerorradial), que nace del epicondilo y termina en el
ligamento anular y en la cresta supinadora del cubito y otro fascículo
posterior (Humerocubital). Este fascículo resbala por detrás de la
cabeza radial y va a buscar la cresta olecraniana pasando por
encima del ligamento anular. El ligamento anular es cubitorrradial,
recibe refuerzos de los fascículos anteriores medial y lateral, y tiene
una banda inferior accesoria.
La capsula articular esta reforzada por fibras oblicuas anteriores y
transversales posteriores. El primer estabilizador del codo es el
ligamento colateral interno.
En 90 grados de flexión la estabilidad está determinada en un 9% por
los ligamentos laterales, en un 78% por el perfil óseo y en un 13%
por la capsula. En extensión los ligamentos laterales suponen el 14%
de estabilidad, el perfil óseo el 54% y la capsula el 32% restante.
(Miralles, 1999)
La flexión está limitada por la propia masa muscular endurecida por
la contracción. Con los músculos relajados la flexión es de 0 a 160
grados y la limitación corre a cargo de la tensión de la parte posterior
de la capsula, del contacto de la cabeza radial con la fosita
supracondilea y de apófisis coronoides con la fosita supratroclear y la
tensión pasiva por los extensores.
La extensión está limitada por el choque de la punta del olecranon
con el fondo de la fosa olecraniana, por retención de la cara anterior
de la capsula articular y la resistencia que oponen los músculos
flexores.
Figura 5. Ligamentos de la articulación del codo y capsula articular
Nervios
Curso de los nervios musculocutaneo, radial, mediano y cubital por el
codo.
El nervio musculocutaneo_; formado por las raíces nerviosas de C5-
C7, inerva los músculos bíceps braquial, coracobraquial y braquial
anterior. El nervio musculocutaneo inerva los músculos para luego
seguir distalmente como un nervio sensitivo de la piel.
Figura: a (inervación por el nervio musculocutaneo a los músculos
flexores del codo)
El nervio radial, formado por las raíces nerviosas de C5-T1, es una
continuación directa del fascículo posterior del plexo braquial. Este
gran nervio cursa por el surco que lleva su nombre por el humero e
inerva a los músculos tríceps y anconeo. A continuación el nervio
radial emerge lateralmente en la porción distal del humero para
inervar los músculos que se insertan en o cerca del epicondilo lateral.
Proximal al codo, el nervio radial inerva al musculo braquioradial una
pequeña porción lateral del musculo braquial
Figura 6: b (inervación por el nervio radial a los músculos extensores
del codo)
El nervio mediano formado por las raíces nerviosas de C6-T1 cursa
hacia el codo para inervar a la mayoría de los músculos que se
insertan en o cerca del epicondilo medial del humero.
Así también inerva la cara anterior de la capsula articular. (Miralles,
19999)
El nervio cubital integrado por las raíces nerviosas de C8-T1 se
compone de un ramo directo del fascículo medial del plexo braquial;
realiza su curso en sentido posterior hasta el epicondilo medial.
(Neuman, 2007)
En máxima flexión la parte del nervio proximal al canal se elonga
significativamente, no existiendo modificación alguna en la parte
distal. (Miralles, 1999)
Inervación de los músculos
Los músculos flexores del codo tienen tres fuentes distintas de
inervación periférica: el musculocutaneo ara el bíceps braquial y el
braquial anterior, el nervio radial para el braquiorradial y la porción
lateral del braquial. Por lo contrario, los músculos extensores del
codo, el tríceps braquial y el anconeo, tienen una sola fuente de
inervación tienen una sola inervación que es el nervio radial.
Inervación sensorial: articulación humerocubital y articulación
humeroradial
Las articulaciones humerorradial y humerocubital y los tejidos
conjuntivos circundantes reciben inervación sensorial de las raíces
de los nervios C6-C8. Estas raíces de nervios aferentes llegan
principalmente a través de los nervios musculocutaneo y radial y los
nervios cubital y mediano.
Flexores del codo
El bíceps braquial, el braquial, el Braquiorradial y el pronador
redondo son los principales flexores del codo. Cada uno de estos
músculos produce una fuerza que pasa anterior al eje medial-lateral
de rotación del codo.