Acto Jurídico y Personas
Acto Jurídico y Personas
GENERALIDADES
Al derecho lo podemos describir como la manifestación social humana producto de la cultura,
y esto es consecuencia de la naturaleza del hombre al considerarse un SER SOCIAL, puesto
que vive en una constante relación con otros humanos, siempre buscando satisfacer
necesidades propias o ajenas; algunas veces estas relaciones produce conflictos, mismos que
en un principio eran regulados y sancionados por la religión, al ser esta quien señalaba las
normas que regían los derechos de unos y de otros.
En la antigüedad, el hombre se agrupaba en clanes y/o comunidad religiosa que reconocía la
existencia de un antepasado común, a lo que actualmente podemos llamar Naciones o
Estados. Así es pues como en el criterio Persa encontramos uno de los posibles orígenes más
remotos que se conoce del Derecho, cuando surge la lucha entre el bien y el mal, con el
triunfo del primero.
Etimológicamente Derecho deriva de la palabra Directus-rectus, voces latinas
antecedentes de la palabra derecho, que significa recto, que no se desvía, ajustado a una
norma, o a la idea de la norma misma. Jus- derecho, deriva de justicia: lo declarado lícito por
las leyes. Así, pues, la etimología, nos revela dos importantes aspectos de la noción de
"Derecho": lo justo y lo recto.
El Derecho protege todo lo que significa el bien común, su ausencia daría lugar al caos, a la
anarquía de la vida humana, en resumen la existencia humana está regulada por el derecho.
De esta manera, podemos definir al derecho como el conjunto de normas jurídica que regulan
la conducta externa del hombre en sociedad.
Derecho es el conjunto de normas que imponen deberes y normas que confieren facultades,
que establecen las bases de convivencia social y cuyo fin es dotar a todos los miembros de
la sociedad de los mínimos de seguridad, certeza, igualdad, libertad y justicia.
El derecho como ordenamiento es aquel conjunto de normas que tratan de regular la conducta
humana mediante codificaciones, permisiones y prohibiciones.
El derecho como fenómeno social es aquel ordenamiento Jurídico que nace con el efecto de
regular la conducta entre los individuos, como grupo. Y tiene cabida, mientras que se
encuentre en una sociedad.
El derecho como valor es el conjunto de disposiciones que adquieren rango
obligatorio y que se encuentran al servicio de valores sociales, además de tener una finalidad
axiológica.
Es necesario tener en cuenta que el estudio del Derecho civil comprende, además, el análisis
de las diferentes acciones judiciales que el ordenamiento jurídico otorga para la protección
de las situaciones jurídicas antes descritas.
Así para el estudio de esta ciencia, se estará a la división tradicional del derecho que distingue
entre el. Derecho Público, el Derecho Privado y el Derecho Social, conocida ya desde años
atrás y propuesta por grandes catedráticos y expertos en el Derecho.
Es importante tener en cuenta que la división del derecho facilita el estudio de estas y que
todas las ramas del derecho se encuentran relacionadas entre sí e interactúan en cualquier
proceso legal.
1. El Derecho Público se caracteriza porque en él existe un ejercicio del poder del Estado.
Sus normas son las que van dirigidas a regular la organización y la actividad del Estado y
demás entes públicos y sus relaciones como tales entes públicos con los
particulares.
a. Derecho Penal: es el conjunto de normas jurídicas que regulan la potestad punitiva
del Estado, asociando hechos estrictamente determinados por la ley, como
presupuesto, una pena o medida de seguridad o corrección como consecuencia, con
el objeto de asegurar los valores elementales sobre los cuales descansa la
convivencia humana pacífica.
b. Derecho Procesal: Abarca al conjunto de normas que regulan todos los aspectos de la
función jurisdiccional del Estado y que fijan los procedimientos a seguir por el
derecho positivo en casos concretos. Los conceptos básicos del derecho procesal son
la jurisdicción (la obligación de los tribunales de dar a conocer, sentenciar y ejecutar
lo sentenciado), la acción (cuando una persona solicita a la jurisdicción a que se
pronuncie sobre algún asunto) y el proceso (las actuaciones judiciales que persiguen
la efectiva realización del derecho material).
c. Derecho constitucional: es una rama del Derecho Político, cuyo campo de estudio
incluye el análisis de las leyes fundamentales que definen un Estado. Es materia de
estudio todo lo relativo a la forma de Estado, forma de gobierno, derechos
fundamentales y la regulación de los poderes públicos.
d. Derecho Internacional Público: es el conjunto de principios y normas que regulan las
relaciones de los Estados y otros sujetos de derecho internacional y son representados
por su servicio diplomático.
2. El Derecho Privado que regula las relaciones entre particulares, es decir,
aquellas en que ninguna de las partes actúa revestida de poder estatal. Las relaciones de
Derecho Público son particulares, se caracterizan porque en ellas existe una situación de
desigualdad entre las partes: de un lado, el órgano público revestido de imperium; por otra,
el simple particular que ocupa una posición inferior y subordinada. Por el contrario, en las
relaciones de Derecho Privado, toda intervención son iguales al menor
jurídicamente. No hay en ellas una relación de subordinación, sino de coordinación.
a. Derecho Civil: es el conjunto de normas jurídicas y principios que regulan las
relaciones personales o patrimoniales entre personas privadas, tanto físicas como
jurídicas de carácter privado y público, o incluso entre las últimas, siempre que actúen
desprovistas de imperium.
b. Derecho mercantil: es el conjunto de normas relativas a los comerciantes en el
ejercicio de su profesión, a los actos de comercio legalmente calificados como tales
y a las relaciones de éstos; en términos amplios, es la rama del Derecho que regula el
ejercicio del comercio.
c. Derecho Internacional Privado: es aquella rama del Derecho que tiene como finalidad
disminuir conflictos de jurisdicción internacional; conflicto ley aplicable y los
conflictos de ejecución y determinar la condición jurídica de los extranjeros.
3. El Derecho Social nace en el derecho público a partir de los cambios en las formas de
vida. Su objetivo es ordenar y corregir las desigualdades que existen entre las clases sociales,
con la intención de proteger a las personas ante las distintas cuestiones que surgen en el día
a día. La noción de derecho social se encuentra menos difundida que las de derecho público
o derecho privado, por ello, hay especialistas que consideran que el concepto de derecho
social no tiene mayor relevancia, no siendo necesariamente su apreciación la correcta.
a. a. Derecho agrario: es el orden jurídico que rige las relaciones entre los sujetos
participantes en la actividad agraria a con referencia a objetos agrarios y con el fin de
proteger los recursos naturales, renovables, fomentar la producción
agropecuaria y asegurar el bienestar de la comunidad rural.
b. Derecho laboral y de la seguridad social: es entendido y aceptado como el conjunto
de normas jurídicas que protege la prerrogativa que le asiste a toda persona de
acceder, por lo menos a una protección básica para satisfacer estados de necesidad.
Siguiendo las pautas de la ordenación sistemática clásica del Derecho civil,
respetada por el Código civil, se puede enunciar el contenido del Derecho civil en seis
apartados.
1. Derecho de la persona:
Esta parte del derecho estudia además aquellas propiedades o características de identidad,
propias de las personas, sean estas persona físicas o personas morales, como titulares de
derechos. Derechos que son intransferibles, incomerciables, irrenunciables, inembargables e
imprescriptibles y son:
Nombre: En las personas físicas corresponde al conjunto de letras y palabras que
sirven para identificar e individualizar a una persona. En las personas
morales corresponde a la Razón Social o a la Denominación.
Capacidad: Entendiéndose estas en las personas físicas como la aptitud legal para ser
sujeto de derechos, deberes y asumir obligaciones. En las personas morales
la capacidad para ser sujetos de derechos y obligaciones está sujeta al alcance de su
objeto social y necesariamente se ejercita por medio de la representación a través de
una persona física, sea judicial y extrajudicialmente.
Domicilio: En las personas físicas se refiere al lugar de permanencia del individuo,
En las personas morales al lugar físico donde tiene su administración.
Nacionalidad: Es el vínculo jurídico que tiene una persona con uno o varios Estados
determinados.
Patrimonio: En las personas físicas son el conjunto de derechos y obligaciones que
son susceptibles de valorarse económicamente. En las morales adicionalmente son
los medios que les permiten realizar sus fines. El patrimonio puede ser pecuniario o
moral
Estado civil: Atributo exclusivo de las personas físicas consiste en la situación
particular de las personas respecto de su familia, la sociedad y el Estado.
Conviene distinguir y señalar las relaciones entre el concepto de persona y los conceptos
de personalidad, capacidad jurídica. Persona es el ente apto para ser titular de derechos o
deberes jurídicos; personalidad es la cualidad de ser persona, o sea, la aptitud para ser titular
de derechos o deberes jurídicos, en sentido estricto, personalidad es la aptitud dicha; y
capacidad jurídica; es la medida de esa aptitud. De allí que pueda decirse que la personalidad
no admite grado, simplemente se tiene o no se tiene, mientras que la capacidad sí, puede ser
mayor en una persona que en otra (de goce y de ejercicio).
Por una parte, el Derecho vigente reconoce la personalidad jurídica a todos los individuos de
la especie humana, independientemente de su edad, sexo, salud, situación familiar y otras
circunstancias. Pero no siempre fue así.
2. Derecho de obligaciones y contratos:
Esta parte del derecho civil estudia a los contratos y obligaciones, como un vínculo de
derecho por el cual una o varias personas determinadas esta obligadas a dar, hacer o no hacer
algo respecto de otra u otras personas, en virtud de un contrato, cuasicontrato, delito,
cuasidelito o la ley, así como a la relación jurídica que asigna a una o a varias personas, la
posición de deudores, frente a otras u otras, que desempeñan el papel de acreedores y
respectos de las cuales están obligadas a una prestación ya positiva (obligación de dar o
hacer) ya negativa (obligación de no hacer).
Y se estudiaran la compraventa, permuta, donación, arrendamientos, entre otros supuestos y
la responsabilidad civil.
3. Derechos reales:
Es una figura que proviene del Derecho romano ius in re o derecho sobre la cosa. Es un
término que se utiliza en contraposición a los derechos personales o de crédito, y tiene como
características:
1. Que interviene un solo sujeto activo determinado y un sujeto pasivo colectivo
e indeterminado;
2. El objeto es una cosa corporal, específica y determinada;
3. Implica el poder sobre una cosa;
4. Es el prototipo de los derechos absolutos, al poder ejercitarse cualquier cosa
sobre él y su sujeto activo es el titular, es quien ejerce sus derechos sobre la
cosa y la colectividad actuaría como sujeto pasivo, al verse obligado a no
perturbar las potestades que el titular ejerce sobre la cosa y toma su
configuración de la ley y obedece al principio de orden público.
5. Los diferentes derechos reales y los modos de adquirirlos, por su relevancia
para los ordenamientos jurídicos nacionales, suelen están establecidos
exclusivamente en la ley;
6. Los derechos reales precisan de un título y de un modo de adquirir,
establecidos por la ley.
7. Tiene de ordinario, naturaleza perpetua, pero pereciendo la cosa, se produce
la extinción del derecho.
8. El derecho real, en especial el de naturaleza inmueble, suele ser protegido por
el ordenamiento jurídico mediante su inscripción en un registro especial de
naturaleza pública, lo que acredita su dominio o, en su caso, su posesión.
Los derechos reales reconocidos en México son propiedad, uso, usufructo,
habitación, servidumbre, prenda e hipoteca.
La Propiedad que es el derecho real de mayor contenido; en él la voluntad del titular es
decisiva respecto del destino de la cosa y, por lo tanto, mientras no se lo impida la ley o los
derechos de un tercero, puede exclusiva y perpetuamente, gozar y disponer de la cosa como
quiera.
El usufructo es el derecho de usar y gozar, pero no disponer la cosa, inclusive su uso es menos
amplio que el del dueño, ya que debe sujetarse al destino determinado por este último. Es
esencialmente temporario e intransmisible.
El uso, al igual que el usufructo, es el derecho de usar y gozar de una cosa, pero no en su
totalidad, sino sólo en cuanto le sea preciso para satisfacer necesidades personales y las de
su familia.
La habitación no es más que el derecho de uso cuando recae sobre una casa, dando la utilidad
de morar en ella.
La servidumbre da únicamente el derecho a una determinada, concreta o específica
utilidad sobre un inmueble ajeno.
La hipoteca es el derecho real en virtud del cual, en garantía de un crédito, un inmueble que
queda en poder del constituyente es gravado en una suma de dinero.
La prenda es el derecho real en virtud del cual, en garantía de un crédito, una cosa mueble
que es entregada al acreedor queda gravada en una suma de dinero.
4. Derecho de familia:
Es el conjunto de normas e instituciones jurídicas que regulan las relaciones personales
y patrimoniales de los miembros que integran la familia, entre sí y respecto de terceros. Tales
relaciones se originan a partir del matrimonio y del parentesco. Además, los cuerpos
normativos dedicados al derecho de familia se preocupan de la situación de las personas
sujetas a la autoridad de otro.
5. Derecho de sucesiones:
El Derecho de sucesiones es aquella parte del Derecho privado que regula la sucesión
mortis causa, el destino de las titularidades y relaciones jurídicas tanto activas como pasivas
de una persona después de su muerte.
En la regulación de las sucesiones, se contemplan importantes aspectos, tales como:
1. Destino que se le van a dar a los bienes del difunto o causante.
2. Se determina el ámbito de actuación de la autonomía de la voluntad, las
normas imperativas que sean necesarias y las normas dispositivas que suplirá
n la voluntad del causante, en caso de no existir testamento.
3. Requisitos de validez del testamento, con la finalidad de asegurar que lo que
aparezca en él sea realmente la voluntad del testador.
4. Los trámites necesarios para el reparto del caudal relicto (bienes hereditarios).
6. Normas Genéricas O Derecho común:
Es importante resaltar que el derecho civil, también incluye normas genéricas aplicables a
todas las ramas del Derecho, como la aplicación e interpretación de las normas jurídicas, y
normas de Derecho internacional privado.
Tenemos, entonces, que algunas de las normas de derecho civil son las llamadas de derecho
común y se aplican supletoriamente respecto de las de derecho especial, y en aquellos vacíos
legales. Es así como las normas generales del derecho civil suplen los preceptos de las demás
ramas del derecho cuando ellas no existen, es decir, cuando existen vacíos legales.
FINES Y PRINCIPIOS QUE REGULAN EL DERECHO CIVIL.
Como es bien sabido, la finalidad o fin del derecho es el de establecer el orden público
mediante reglas y normas, las cuales, los ciudadanos deben de seguir para así convivir en
armonía. Pero para que esto sea posible, es necesario que el legislador sepa aplicar el derecho
correctamente ya que esto le abrirá el camino a los objetivos que pretende con sus normas
jurídicas.
El objeto del estudio de este tema es explicar cuáles son fines que persigue el derecho civil
en particular y cuáles serán los principios que servirán de guía al legislador para aplicar
correctamente el derecho y lograr los fines del mismo.
Son fines aquellos objetos o motivos a cuya consecución se dirigen la intención y los medios
del que obra, así los fines del derecho civil serán:
1. La paz. El derecho civil ha de cumplir ante todo una misión pacificadora, esto
se traduce en una actitud de conciliación procurando siempre sea amigable y
de respeto entre las partes.
2. El orden. Hace referencia al orden externo en cuanto a condición elemental
para el libre y pacífico ejercicio de los derechos fundamentales; supone, por
tanto, la ausencia de alteraciones, alborotos, coerciones, violencias, etc., que
puedan dar lugar a la ruptura de ese orden externo.
3. La seguridad jurídica. Cualidad del ordenamiento que produce certeza
y confianza en el ciudadano sobre lo que son las normas del Derecho Civil
en cada momento antes, durante y después de un proceso judicial.
4. La justicia. La Justicia como igualdad proporcional es dar a cada uno lo que
es suyo, o lo que le corresponde. Sin embargo en una idea más amplia será
la aptitud humana que con fundamento en los principios éticos, morales y
especialmente jurídicos persigue como fin supremo lograr el respeto y el
adecuado ejercicio de los derechos individuales o colectivos en la justa
proporción, es decir, equiparando el valor del bien jurídico tutelado con el
daño causado por la conducta o la ausencia de ella.
5. El bien común. Es uno de los principios que rigen la vida social que es preciso
tener siempre presente. Es también uno de los conceptos más desgastados y
ambiguos, pues se lo confunde con bienestar, o calidad de vida pero es más
bien el conjunto de condiciones de la vida social que permiten que los pueblos
y cada uno de sus miembros pueden lograr, con mayor plenitud y facilidad,
su propia perfección, en otras palabras, facilitar a las personas, las familias y
los grupos o asociaciones todo lo necesario para una vida verdaderamente
humana y digna; por ello y para ello se origina y se configura la sociedad, con
su ordenamiento estructural (político, económico, jurídico, cultural).
Estos solo por mencionar algunos, pero existen muchos otros.
Por lo que ve a los principios que guían al derecho civil tenemos primeramente que entender
los principios generales del derecho que son los enunciados normativos más generales que
si hubiesen sido integrados al ordenamiento jurídico, en virtud de un procedimiento formal,
se entienden forman parte de él, porque le sirven de fundamento a otros enunciados
normativos particulares o recogen de manera abstracta el contenido de un grupo de ellos.
Estos principios son utilizados por los jueces, legisladores, los creadores de doctrina
y por los juristas en general, sea para integrar lagunas legales o para interpretar normas
jurídicas cuya aplicación resulta dudosa.
Así, por lo que ve al caso particular que nos corresponde, señalaremos que los principios que
gruía al derecho civil los encontramos en el propio Código Civil para el estado de Michoacán
de Ocampo, en donde nos enuncia aquellas premisas que guiaran la aplicación del Derecho
Civil:
Artículo 4º. El varón y la mujer son iguales ante la ley. Queda prohibida toda discriminación
motivada por origen étnico o nacional, el género, el sexo, la edad, las capacidades diferentes,
la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el
estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular
o menoscabar los derechos y libertades de las personas.
Artículo 5º. Nadie puede ser privado de sus derechos civiles, sino en los casos previstos por
la ley y con los requisitos que ésta señala.
Artículo 6º. En ningún caso se dará efecto retroactivo a las leyes y disposiciones
gubernativas, con perjuicio de tercero.
Artículo 7º. Los particulares no podrán eludir la observancia de la ley mediante pactos que
la alteren o modifiquen. Sólo podrán renunciar sus derechos privados, cuando con ello no
afecten el interés público, ni perjudiquen derechos de tercero. La renuncia deberá ser clara,
precisando el derecho renunciado.
Artículo 8º. Los actos ejecutados contra el tenor de las leyes prohibitivas o de interés público
serán nulos, excepto en los casos en que la ley disponga lo contrario.
Artículo 9º. No puede alegarse desuso, costumbre o práctica en contrario contra la ley; pues
ésta sólo queda abrogada o derogada por otra posterior que así lo declare expresamente o que
contenga disposiciones total o parcialmente incompatibles con ella.
Artículo 10. Las leyes que establecen excepciones a las reglas generales, sólo son aplicables
a los casos para los que se dieron.
Artículo 11. En los juicios del orden civil, la sentencia definitiva deberá ser conforme a la
letra o a la interpretación jurídica de la ley. Los jueces se arreglarán a la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, las leyes que de ella emanen y tratados celebrados y que
se celebren por el Presidente de la República con aprobación del Senado, a pesar de las
disposiciones en contrario que pueda haber en la Constitución Política del Estado Libre y
Soberano de Michoacán de Ocampo y leyes que de ella emanen.
El silencio, oscuridad o insuficiencia de la ley no eximen a los jueces de la obligación que
tienen de fallar; pues en tales casos lo harán conforme a los principios generales de derecho.
Artículo 12. Cuando haya conflicto de derechos, a falta de ley expresa que sea aplicable al
caso, la controversia se decidirá a favor del que trate de evitarse perjuicios y no a favor del
que pretenda obtener lucro. Si el conflicto fuere entre derechos iguales o de la misma
naturaleza, se decidirá observando la mayor igualdad posible entre los interesados.
Artículo 13. Las personas al ejercer sus actividades jurídicas y al usar y disponer de sus
bienes, tienen obligación de no perjudicar a la colectividad, teniendo siempre presente que el
interés social es superior al individual. El Juez decidirá, llegado el caso, cuando exista un
interés social al que deba subordinarse el individual.
Artículo 14. Cuando alguien, aprovechando la ignorancia, inexperiencia, miseria o estado
de necesidad de otro, obtiene un lucro excesivo que sea evidentemente
desproporcionado a lo que él por su parte se obliga, el perjudicado tiene derecho a elegir
entre pedir la nulidad del contrato o la reducción equitativa de su obligación, más el pago de
los correspondientes daños y perjuicios. La acción concedida en este Artículo
prescribirá en tres años.
Artículo 15. La ignorancia de las leyes no excusa su cumplimiento; pero los jueces tomando
en cuenta el notorio atraso intelectual de algunos individuos, su apartamiento de las vías
de comunicación o su miserable situación económica, con audiencia del Ministerio
Público, podrán eximirlos de las sanciones en que hubieren incurrido por la falta de
cumplimiento de la ley que ignoraban, o de ser posible, concederles un plazo para que la
cumplan; siempre que no se trate de leyes que afecten directamente al interés público.
TEORÍA DEL ACTO JURÍDICO
Concepto del acto jurídico.
El acto jurídico es aquel hecho respecto del que, para la producción de efectos jurídicos, el
derecho toma en cuenta la conciencia que regularmente lo acompaña y la voluntad que,
normalmente, lo determina.
Otra definición nos señala al acto jurídico como aquellas situaciones en las que se tiene en
cuenta la actuación de una persona como conducta querida.
Una fuerte tradición doctrinal, con orígenes en los autores franceses, ha calificado al acto
jurídico como todo hecho jurídico voluntario, por contraposición al hecho jurídico en sentido
estricto, concebido como un acontecer ajeno a la voluntad humana.
El derecho valora un hecho como categoría de acto, si se ha llevado a cabo por el hombre de
modo consciente y queriendo sus consecuencias prácticas. Y por función de esa conciencia
y voluntad del resultado, el Derecho atribuye, o niega, los efectos jurídicos correlativos con
aquella intención consciente; luego, los efectos jurídicos están determinados por la
valoración que haga el derecho de esa intervención humana, y no por la circunstancia de
producirse la intervención misma.
Manifestación de la voluntad, que se hace con la intención de producir
consecuencias de derecho, las cuales son reconocidas por el ordenamiento jurídico.
Los actos jurídicos crean, transfieren, modifican y extinguen derechos y
obligaciones, las cuales, consistirán en un dar, hacer, no hacer o tolerar, dependiendo del
contenido obligacional y de la voluntad de las partes que es suprema ley de los contratos, es
decir, las personas que celebran un acto jurídico, siempre se obligarán en la forma y términos
en que quisieron hacerlo, pero una vez celebrado el acto jurídico su cumplimiento
no quedará al arbitrio de uno de ellos.
Clasificación del hecho jurídico lato sensu.
Podemos definir al hecho jurídico como todo suceso al que el ordenamiento atribuye la
virtud de producir, por sí o en unión de otros, un efecto jurídico, es decir, la adquisición, la
pérdida o la modificación de un derecho.
Se define también como todo suceso de la naturaleza o del hombre que origina efectos
jurídicos. Estos efectos pueden ser: creación, modificación, transferencias o
extinción de un derecho.
Como señala DE CASTRO, hechos jurídicos son estados de las cosas o de la persona o de la
vida social en los que la voluntad humana no es tenida en cuenta para determinar su
significado jurídico.
Elementos de existencia del acto jurídico.
Serán elementos de existencia del acto jurídico, aquellos de tal manera
imprescindibles que si no aparecen en el acto, éste no puede llegar si quiera
a conformarse, es decir, aquellos sin los cuales no se puede concebir el acto jurídico como
tal y para efectos de la materia los estudiaremos por separada cada uno de ellos:
I. La voluntad o consentimiento: Es la expresión de la libertad en el campo del Derecho
que el ordenamiento jurídico le reconoce a los individuos para regular sus propios intereses
y alcanzar sus propios fines; la cual deberá realizarse de acuerdo con los requisitos que la
propia ley establece para cada acto jurídico.
En este sentido la voluntad consta de dos momentos: 1. La voluntad de querer realizar
determinado acto jurídico y; 2. La voluntad de declarar, por medio de una conducta
externa realizada, lo que el sujeto quiere.
La declaración de esa voluntad es jurídicamente denominada consentimiento. La declaración
del consentimiento o de la voluntad puede ser tácita o expresa. Será expresa cuando se
manifiesta verbalmente, ya sea por escrito o por medio de signos inequívocos y será
consentimiento tácito el que resulte de hechos o de actos que lo presupongan o que autoricen
a presumirlo, excepto en aquellos casos en los que por ley o por convenio la voluntad deba
manifestarse expresamente.
Asimismo, la declaración de la voluntad o el consentimiento se encuentra sujeto a las
siguientes reglas, cuando se ha realizado una oferta:
a. Si se encuentra fijado un plazo para aceptar, quien realiza la oferta queda ligado a ella
hasta la expiración del plazo.
b. Si la oferta se hace a una persona presente, sin fijación de plazo para aceptar, el autor
de la oferta queda desligado si la aceptación no se hace inmediatamente.
c. Cuando la oferta se haga a una persona no presente sin fijación del plazo, quedará
ligado por tres días, además del tiempo necesario para la ida y vuelta del correo, o del
que se juzgue bastante no habiendo correo público según la distancia y la facilidad o
dificultad de las comunicaciones.
d. El contrato se forma en el momento en que el proponente recibe la aceptación, si
todavía en encuentra ligado a su oferta.
e. La oferta se considerará como no hecha si la retira su autor y el destinatario recibe la
retractación antes que la oferta. La misma regla se aplica al caso en que se retire la
aceptación.
f. Si al tiempo de la aceptación hubiere fallecido el proponente, sin que el aceptante
fuere sabedor de su muerte, quedarán los herederos obligados a sostener el contrato.
El proponente quedará libre de su oferta cuando la respuesta que reciba no sea una aceptación
lisa y llana, sino que importe una modificación a la primera. En este caso la respuesta se
considerará como nueva proposición que se regirá por lo dispuesto en los párrafos anteriores.
II. El Objeto física y jurídicamente posible. El objeto del acto jurídico, puede consistir en
un hacer o no hacer (dar o tolerar), y se trata de la obligación en sí misma. Así el objeto puede
ser un hecho positivo o negativo que sea posible y lícito.
Entenderemos por objeto posible, aquella cosa que el obligado debe dar, es decir, es la cosa
palpable, la cual debe existir en la naturaleza, ser determinada o determinable en cuanto a su
especie y estar en el comercio.
En contra posición al objeto posible, tenemos el objeto imposible que es aquel que no puede
existir porque es incompatible con una ley de la naturaleza o con una norma jurídica que debe
regirlo necesariamente y que constituye un obstáculo insuperable para su realización.
III. La Forma. La forma será la manera que debe de revestir la declaración de la voluntad.
Los actos en cuanto a su forma se dividirán en solemnes, formales y consensuales.
Un acto es solemne, cuando por disposición de la ley, la voluntad del sujeto ha de ser
declarada, precisamente en la forma que el derecho ha establecido, de manera que sin la
existencia de esa formalidad, el acto jurídico no tiene vida para el Derecho, por ello es que
la solemnidad se eleva a la categoría de elemento esencial.
Un acto será formal cuando la ley ha establecido como requisito para su eficacia que la
voluntad se declare con la formalidad requerida y si bien es cierto que cuando las partes no
cumplen con esa formalidad, el acto es inválido, existe la posibilidad de probar por otros
medios, que ha sido su voluntad celebrar el acto. Es decir, la voluntad existe pero ha sido
declarada imperfectamente, en manera defectuosa. En los actos formales, la ausencia de la
formalidad requerida por la ley, no afecta a la existencia o substancia de la voluntad,
solamente atañe a su exteriorización.
En este sentido la ley establece que cuando la ley exija determinada forma para un contrato,
mientras éste no revista esa forma no será válido, salvo disposición en contrario, pero si la
voluntad de las partes para celebrarlo consta de manera fehaciente, cualquiera de ellas puede
exigir que se dé al contrato la forma legal.
Se denomina acto consensual, aquel en que la voluntad puede ser declarada válidamente,
en cualquier forma. En los actos consensuales las partes exteriorizan su voluntad de una
manera u otra; la forma escogida por ellos para dar a conocer su intención de celebrar el acto
es indiferente para el derecho, el acto produce sus efectos jurídicos cualquiera que haya sido
la forma de exteriorizar la voluntad.
Requisitos de validez.
Son requisitos de Valdez aquellas características que deben llenar los elementos del acto para
que éste produzca efectos y como su nombre lo indica sea válido, autentico y legal, y son:
I. Capacidad. La capacidad se divide en capacidad de goce y de ejercicio. La capacidad de
goce se adquiere en el momento del nacimiento, algunas teorías afirman que desde el
momento de la concepción. La capacidad de ejercicio se obtiene al adquirir la mayoría de
edad o con la emancipación. En contra posición a la capacidad, tenemos la incapacidad que
se divide en natural y legal y tendrán incapacidad natural y legal los mayores de edad que
por causa de enfermedad reversible o irreversible, o que por su estado particular de
discapacidad, ya sea de carácter físico, sensorial, intelectual, emocional, mental o
varias de ellas a la vez, no puedan gobernarse, obligarse o manifestar su voluntad por sí
mismos o por algún medio que la supla en estos casos es necesaria la Declaración de Estado
de Interdicción.
Las incapacidades legales surgen igualmente como restricciones para realizar
determinados actos jurídicos, solo a determinadas personas.
II. Voluntad exenta de vicios. La voluntad debe ser libre y consiente, cuando ocurre alguna
circunstancia contraria a esta forma de expresión de la voluntad se dice que la voluntad ha
sido viciada. Los vicios de la voluntad son:
a. Error: Falso conocimiento de una cosa o total desconocimiento de ella, y que determina
al sujeto en la formación de su voluntad. Es pues una falsa apreciación de la realidad, cuando
no coincide la voluntad interna de la persona y la voluntad que es manifestada en el acto
jurídico. El error puede ser de derecho, de hecho, in qualitate (calidad) y de cálculo.
El error de hecho es el falso conocimiento de la cosa. Error de derecho significa un parcial
o total desconocimiento de la norma. Los errores de derecho y de hecho invalidan el contrato
cuando recae sobe el motivo determinante de la voluntad de cualquiera de los que contratan,
si en el acto de la celebración se declara ese motivo o si se prueba por las circunstancias del
mismo contrato que se celebró éste en el falso supuesto que lo motivó y no por otra causa.
El error de cálculo se refiere a la cantidad de cosas que constituye el objeto del contrato, sólo
da lugar a la rectificación.
El error in qualitate se refiere a la calidad de las cosas que constituyen el objeto del acto
jurídico, da lugar a la rectificación o a la devolución.
b. Dolo y mala fe: Entenderemos por dolo aquellos artificios engañosos o
maquinaciones fraudulentas. El dolo puede ser positivo o negativo, el primero consiste en las
sugestiones que ejecuta una de las partes para inducir o mantener en el error a la otra.
El negativo es la disimulación del error de uno de los contratantes una vez conocido
constituye la mala fe.
Dolo es cualquier sugestión o artificio que se emplee para inducir al error o mantener en él a
uno de los contratantes. Puede provenir de las partes o de un tercero interesado en el juicio,
en todos los casos anulan el contrato si ha sido causa determinante del acto jurídico.
Si ambas partes proceden con dolo, ninguna de ellas puede alegar la nulidad de acto o
reclamarse indemnizaciones.
Dolo bueno es aquel que es utilizado por los comerciantes para colocar los
productos, pero no lleva a incurrir en un error tan grave que pueda viciar la voluntad.
c. Violencia: Violencia es la coacción ejercida sobre la voluntad de una persona. Consiste en
las amenazas, que ejercidas contra el autor del acto, producen en él un temor bajo cuya acción
celebrara un acto jurídico. Se divide en dos: 1. Violencia, ya sea física (vis absoluta) o moral
(vis compulsiva) y; 2. Temor reverencial.
Se llama violencia o intimidación a toda coacción ejercida sobre la voluntad de una persona,
sea por la fuerza material o por medio de amenazas, para determinarla a consentir en un acto
jurídico. Esta se dará cuando haya fuerza física o amenazas que importen perder la vida, la
honra, la libertad, la salud o una parte considerable de los bienes del contratante, de su
cónyuge, de sus ascendientes, de sus descendientes o de sus parientes colaterales dentro del
segundo grado.
La violencia moral o vis compulsiva consiste en una amenaza que se ejerce sobre el ánimo
del autor del acto, de manera que su voluntad se ve bajo el influjo de la coacción o el miedo
y decide celebrar el acto. La violencia física o vis absoluta, se da cuando de manera física
se ejerce la fuerza sobre el cuerpo del sujeto para llevarlo materialmente a ejecutar el acto,
prescindiendo enteramente de su voluntad. En ambos casos se anula el acto jurídico.
El temor reverencial es el solo temor de desagradar a las personas a quienes se debe sumisión
y respeto y no basta para viciar el consentimiento.
d. Lesión. Notoria desproporción entre lo que se da y lo que ser recibe a cambio. Solo se
presenta en los contratos bilaterales. La lesión se da cuando alguno, explotando la suma
ignorancia, notoria inexperiencia o extrema miseria de otro, obtiene un lucro excesivo
que sea evidentemente desproporcionado a lo que él por su parte se obliga, el perjudicado
tiene derecho a pedir la nulidad del contrato o la reducción equitativa de su obligación más
el pago de los correspondientes daños y perjuicios.
III. Licitud del objeto. Por lo que ve al objeto, para que el acto jurídico adquiera validez,
este debe ser lícito, se entenderá por lícito que no sea contrario a la ley, al orden público o a
las buenas costumbres.
Cláusulas esenciales, naturales y accidentales del acto jurídico.
A. Esenciales: son aquellas sin los cuales el acto jurídico no produce efecto alguno o
degenera en otro acto diferente. De faltar no nace el acto jurídico.
B. Naturales: son aquellas que no siendo esenciales en un acto jurídico se
entienden pertenecerle, sin necesidad de una cláusula especial. En otras palabras, si
las partes desean excluir estos elementos, deben pactarlo en forma expresa. (Ejemplo
la ley o la costumbre)
C. Accidentales: son aquellas que ni esencial ni naturalmente le pertenecen al acto
jurídico, pero que pueden agregarse en virtud de una cláusula especial que así lo
estipule. (Ejemplo: las modalidades, como el plazo, la condición o el modo).
Personas afectadas por el acto jurídico.
Son las personas que dan nacimiento al acto jurídico y determinan su contenido y alcance.
La regla general es que se limiten sus efectos a las partes que participan en él como resultado
lógico al principio de la autonomía privada. Y serán:
a. El autor o causante del acto es la persona que por su voluntad se producen las
consecuencias del acto, es el autor del acto.
b. b. Partes o causahabientes son las personas que adquieren derechos y
obligaciones que nacen en la relación jurídica, es decir, es la persona que después de
celebrarse el acto adquiere derivado de este, por transmisión derechos y obligaciones
que nacieron originalmente en quienes lo celebraron.
c. Tercero es la persona ajena a los efectos que producen las relaciones que nacen del
acto y debemos distinguir entre:
1. Tercero absoluto. El acto les es indiferente. No tienen ni se espera que tengan relaciones
con la partes.
2. Tercero relativo. El acto tiene un indudable interés en el acto, por tener o esperar que tenga
relaciones con las partes como los herederos, sucesores o causahabientes a título universal:
en rigor no se trata de terceros, ya que la ley los considera representantes del causante y
continuadores de su personalidad.
Cabe distinguir también que en los actos jurídicos unilaterales por lo general alcanzan a los
terceros a los que están dirigidos, como en la donación y en los actos jurídicos bilaterales por
lo general sus efectos no alcanzan a terceros. La doctrina pone ejemplos de excepciones como
el caso de la promesa de hecho ajeno y la estipulación a favor de otro, pero en ambos casos
se requiere que el tercero preste su consentimiento con lo que pasa a ser parte. En el caso de
la novación producida entre el acreedor y uno de los deudores solidarios que libera a
los demás deudores solidarios sin importar su consentimiento, sí estamos ante un
acto jurídico bilateral que afecta a terceros (favoreciéndolos).
Es importante estudiar en este apartado, lo relacionado a la representación que debemos
entender como el acto por medio del cual un tercero, extraño a la relación jurídica, actúa no
solo por cuenta de otro sino en nombre del sujeto de la relación, existen dos tipos de
representación, la legal y la voluntaria:
a. Representación legal: suple la falta de capacidad del sujeto, se da
independientemente de su voluntad.
b. Representación voluntaria: el mandatario tiene poder de representación que le
confiere el mandante para la ejecución de un acto, aunque los derechos y obligaciones
nacen entre el mandatario y el otro contratante.
Eficacia e ineficacia del acto jurídico. Teoría de las nulidades.
Se puede distinguir entre la ineficacia en sentido amplio, que comprende todos los casos en
que el acto no produce efectos o deja de producirlos por causas intrínsecas a él mismo
(invalidez o inexistencia) y en sentido estricto, cuando siendo existente y válido pierde
eficacia por causas sobrevinientes ajenas a él.
Inexistencia Jurídica. La Inexistencia Jurídica deriva de la omisión de un requisito esencial
para la existencia jurídica del acto. El acto inexistente no da origen a ningún efecto que para
destruirse requiera de una acción (como la de nulidad), ni requiere por tanto la declaración
judicial. Además no puede sanearse, y sólo otorga excepción (jamás acción) a quien tenga
interés en ella. Así, quien quiere recuperar una cosa entregada en virtud de un contrato
inexistente deberá usar la acción reivindicatoria. No hay acuerdo respecto de su vigencia en
el Código Civil Chileno.
Nulidad. Deriva de la omisión de un requisito determinado para la validez del acto. Está
tratado como un modo de extinguir las obligaciones, aunque lo es sólo en modo indirecto
porque lo que destruye es el acto del que surge la obligación.
Ineficacia (en sentido estricto). Se da por circunstancias simultáneas al acto o posteriores,
éste pierde eficacia. Puede ser en relación a las partes o a terceros.
a) Resolución: proviene de un hecho o un acto voluntario al que la ley o las partes le atribuyen
el efecto de dejar sin efecto el acto jurídico (condición resolutoria ordinaria o tácita, ingratitud
del donatario, condición suspensiva fallida).
b) Rescisión: es la ineficacia que se produce por la lesión.
c) Revocación: acto jurídico unilateral que deja sin efecto a otro acto jurídico unilateral
(revocación del testamento, de la oferta) o bilateral (revocación del mandato).
La ley puede autorizar la revocación de ciertos actos fraudulentos realizados con la intención
de perjudicar a los acreedores de un fallido.
d) Caducidad: circunstancias sobrevinientes dejan sin efecto el acto jurídico ( el testamento
especial se revoca cuando el causante sobrevive a los acontecimientos que autorizaron el
testamento especial).
Modalidades del acto jurídico.
1. Unilaterales y bilaterales: son unilaterales aquellos cuya existencia se
determina por la declaración de una sola persona. Son bilaterales aquellos cuya
existencia se determina por la voluntad de dos o más personas.
2. Inter vivos y mortis causa: los primeros están destinados a producir sus efectos en
vida de las personas que los realizan, y los segundos después de fallecido el autor.
3. Onerosos y lucrativos: los primeros exigen la reciprocidad, un equivalente, los
segundos, no.
4. De enajenación y de adquisición: los de enajenación producen la disminución del
patrimonio; los de adquisición, su aumento.
5. Solemnes y no solemnes: se denominan solemnes aquellos respecto de los cuales la
ley exige que la manifestación de la voluntad se exprese con formas
determinadas y preestablecidas, sin las que no se produce el efecto querido, y no
solemnes a los que se encuentren en caso contrario.
6. Conmutativos y aleatorios: conmutativos son aquellos en que las prestaciones a que
dan lugar, son ciertas y determinadas desde el momento de su realización, y aleatorios
aquellos en que dependen de un acontecimiento que no permite esa
certeza y determinación al realizarlos.
7. Constitutivos, modificativos, extintivos e impeditivos: según que,
respectivamente, creen situaciones jurídicas, las modifiquen, las extingan o
imposibiliten su constitución.
Teoría del negocio jurídico.
Se define al negocio jurídico como un acto jurídico lícito integrado por una o varias
declaraciones de voluntad privada que el derecho reconoce como base para la producción de
efectos jurídicos, buscados y queridos por su autor o autores, siempre que concurran
determinados requisitos o elementos.
El término negocio jurídico y lo fundamental de su dogmática se debe al
pandectismo (doctrina jurídica alemana) en su intento de sistematizar la ciencia jurídica para
establecer criterios que faciliten la solución de problemas prácticos en supuestos en que la
autonomía de la voluntad juega un papel relevante.
El negocio jurídico es un acto jurídico y por ello un acto de voluntad; más caracterizado
porque el contenido de la voluntad es decisivo y regulador de los efectos jurídicos que
produce; éstos se originan ex voluntad (por voluntad) y no ex lege (por ley) como el
requerimiento de pago que engendra ex lege la mora del deudor.
El negocio jurídico es la manifestación de voluntad que tiende a producir efectos jurídicos
consistentes en la adquisición, modificación o extinción de un derecho subjetivo.
Con él se trata de englobar en una figura unitaria todos aquellos hechos o supuestos en los
cuales el papel de la voluntad individual es relevante y en cierta medida condiciona y
determina los efectos jurídicos que los actos del hombre van a producir. Es una figura jurídica
que trata de englobar los contratos, testamentos y análogos, como las renuncias de derechos,
aceptación de herencias, etc.
Nuestro Código Civil, al igual que los restantes Códigos latinos, no utiliza la expresión
"negocio jurídico". Sin embargo, todas las exposiciones generales de Derecho civil dedican
amplias páginas a esta temática.
Nacionalidad: Es el vínculo jurídico que tiene una persona con uno o varios Estados
determinados.
Patrimonio: En las personas físicas son el conjunto de derechos y obligaciones que son
susceptibles de valorarse económicamente. El patrimonio puede ser pecuniario o moral
Estado civil: Atributo exclusivo de las personas físicas consiste en la situación particular
de las personas respecto de su familia, la sociedad y el Estado.
ESTADO DE INTERDICCIÓN, AUSENTE E IGNORADO Y SU
RELEVANCIA EN EL DERECHO CIVIL. ESTADO DE INTERDICCIÓN
Se encuentran en estado de interdicción, los mayores de edad que están privados del
discernimiento necesario para obligarse, como lo puede ser quien tiene síndrome de down o
alzheimer o bien quien producto de un accidente se encuentra en estado de coma.
Al acreditarse al juez el estado de interdicción, éste lo declara y le nombra al interdicto un
tutor, que se responsabilizara de su desarrollo y en su caso, éste pueda realizar los actos
jurídicos necesarios para administrar su patrimonio.
AUSENTE E IGNORADO
Concepto y definición (ausentes, no presentes y desaparecidos). Jurídicamente, ausente es la
persona que desaparece de su domicilio sin dejar representante legal, ignorándose el lugar
donde se halle y si está viva o muerta.
Ausencia.- esta se debe a falta de noticias en forma prolongada no permitiéndonos saber o
presumir si la persona ha fallecido.
No presentes.- son aquellos que no se encuentran en su residencia o domicilio sobre cuya
existencia no se tiene duda alguna.
Desaparecidos.- es aquel que se ha dejado de ver a partir de un accidente o una catástrofe y
existen serias posibilidades de que él o ella hayan encontrado la muerte.
EMANCIPACIÓN Y MAYORÍA DE EDAD.
El código civil nos habla de la mayoría y minoría de edad y de la emancipación y la
habilitación de edad; señalando lo siguiente:
Una persona física es mayor de edad al cumplir los dieciocho años. Se considera menor de
edad la persona física que no ha cumplido los dieciocho años.
Las personas mayores de edad pueden disponer de sí y de sus bienes con sólo las limitaciones
establecidas por la ley.
El matrimonio del menor de edad produce, de derecho, la emancipación. Aunque el
matrimonio se disuelva, el cónyuge emancipado no recaerá en la patria potestad.
La persona emancipada tiene la libre administración de sus bienes, pero siempre requiere:
I. De la autorización judicial para la enajenación, gravamen o hipoteca de bienes raíces; y,
II. De un tutor para los negocios judiciales.
Por parte el código Familiar señala que Los menores emancipados no necesitan licencia
judicial para comparecer a juicio; pero cuando lo hicieren sin la intervención del tutor, o en
su caso, sin la del curador, se les exigirá que los; y si no lo hacen luego que sean requeridos
para ello, el Juez de oficio hará el nombramiento respectivo.
En los casos de emancipación por efecto del matrimonio, no se expedirá acta por separado,
será suficiente para acreditarla, el acta de matrimonio.
LAS PERSONAS JURÍDICAS COLECTIVAS. PRINCIPALES TEORÍAS QUE
JUSTIFICAN SU EXISTENCIA.
Una persona colectiva es un ente constituido por personas naturales y/o bienes afectados a
un fin común, posible, licito, y determinado reconocida por el ordenamiento jurídico, el cual
le otorga personalidad.
De manera más particular existe la LEY GENERAL DE SOCIEDADES
MERCANTILES reconoce las siguientes especies de sociedades mercantiles:
I.- Sociedad en nombre colectivo;
II.- Sociedad en comandita simple;
III.- Sociedad de responsabilidad limitada;
IV.- Sociedad anónima;
V.- Sociedad en comandita por acciones, y
VI.- Sociedad cooperativa.
VII.- Sociedad por acciones simplificada
Las sociedades mercantiles inscritas en el Registro Público de Comercio, tienen personalidad
jurídica distinta de la de los socios.
Las sociedades que tengan un objeto ilícito o ejecuten habitualmente actos ilícitos, serán
nulas y se procederá a su inmediata liquidación, a petición que en todo tiempo podrá hacer
cualquiera persona, incluso el Ministerio Público, sin perjuicio de la responsabilidad penal a
que hubiere lugar.
La liquidación se limitará a la realización del activo social, para pagar las deudas de la
sociedad, y el remanente se aplicará al pago de la responsabilidad civil, y en defecto de ésta,
a la Beneficencia Pública de la localidad en que la sociedad haya tenido su domicilio.
Las sociedades se constituirán ante notario y en la misma forma se harán constar con sus
modificaciones. El notario no autorizará la escritura cuando los estatutos o sus
modificaciones contravengan lo dispuesto por esta ley.
La escritura constitutiva de una sociedad deberá contener:
I. Los nombres, nacionalidad y domicilio de las personas físicas o morales que constituyan
la sociedad;
II. El objeto de la sociedad;
III. Su razón social o denominación;
IV. Su duración, misma que podrá ser indefinida;
V. El importe del capital social;
VI. La expresión de lo que cada socio aporte en dinero o en otros bienes; el valor atribuido a
éstos y el criterio seguido para su valorización. Cuando el capital sea variable, así se
expresará indicándose el mínimo que se fije;
VII. El domicilio de la sociedad;
VIII. La manera conforme a la cual haya de administrarse la sociedad y las facultades de los
administradores;
IX. El nombramiento de los administradores y la designación de los que han de llevar la firma
social;
X. La manera de hacer la distribución de las utilidades y pérdidas entre los miembros de la
sociedad;
XI. El importe del fondo de reserva;
XII. Los casos en que la sociedad haya de disolverse anticipadamente, y
XIII. Las bases para practicar la liquidación de la sociedad y el modo de proceder a la elección
de los liquidadores, cuando no hayan sido designados anticipadamente.
Todos los requisitos señalados y las demás reglas que se establezcan en la escritura sobre
organización y funcionamiento de la sociedad constituirán los estatutos de la misma.
La representación de toda sociedad mercantil corresponderá a su administrador o
administradores, quienes podrán realizar todas las operaciones inherentes al objeto de la
sociedad, salvo lo que expresamente establezcan la Ley y el contrato social.
Para que surtan efecto los poderes que otorgue la sociedad mediante acuerdo de la asamblea
o del órgano colegiado de administración, en su caso, bastará con la
protocolización ante notario de la parte del acta en que conste el acuerdo relativo a su
otorgamiento, debidamente firmada por quienes actuaron como presidente o secretario de la
asamblea o del órgano de administración según corresponda, quienes deberán firmar el
instrumento notarial, o en su defecto lo podrá firmar el delegado especialmente designado
para ello en sustitución de los anteriores.
Si la sociedad otorgare el poder por conducto de una persona distinta a los órganos
mencionados, en adición a la relación o inserción indicadas en el párrafo anterior, se deberá
dejar acreditado que dicha persona tiene las facultades para ello.
Salvo pacto en contrario, las aportaciones de bienes se entenderá n traslativas de dominio. El
riesgo de la cosa no será a cargo de la sociedad, sino hasta que se le haga la entrega respectiva.
En los casos de exclusión o separación de un socio, excepto en las sociedades de capital
variable, la sociedad podrá retener la parte de capital y utilidades de aquél hasta concluir las
operaciones pendientes al tiempo de la exclusión o separación, debiendo hacerse hasta
entonces la liquidación del haber social que le corresponda.
En el reparto de las ganancias o pérdidas se observarán, salvo pacto en contrario, las reglas
siguientes:
I.- La distribución de las ganancias o pérdidas entre los socios capitalistas se hará
proporcionalmente a sus aportaciones;
II.- Al socio industrial corresponderá la mitad de las ganancias, y si fueren varios, esa mitad
se dividirá entre ellos por igual, y
III.- El socio o socios industriales no reportarán las pérdidas.
No producirán ningún efecto legal las estipulaciones que excluyan a uno o más socios de la
participación en las ganancias. Si hubiere pérdida del capital social, éste deberá ser
reintegrado o reducido antes de hacerse repartición o asignación de utilidades.
La distribución de utilidades sólo podrá hacerse después de que hayan sido
debidamente aprobados por la asamblea de socios o accionistas los estados financieros que
las arrojen.
Tampoco podrá hacerse distribución de utilidades mientras no hayan sido restituidas
o absorbidas mediante aplicación de otras partidas del patrimonio, las pérdidas sufridas en
uno o varios ejercicios anteriores, o haya sido reducido el capital social.
Atributos de las personas morales.
Nombre: Este atributo en la persona jurídica se diferencia entre las personas jurídicas de
derecho público y las de derecho privado. Las primeras son bautizadas por el Estado en la
norma que lo constituye y las segundas por los socios que la componen, acompañada de una
sigla que caracteriza su forma de organización jurídica, por ejemplo:
S.A., S.de R. L, C.V., A.C., etc. En las personas jurídicas de derecho privado el nombre es
también llamado “razón social”.
Domicilio: En este caso las implicaciones son iguales a las que tiene en las personas físicas,
con la diferencia que aquí se establece claramente está en sus estatutos.
Nacionalidad: También aquí es igual a las personas naturales, y la implicación fundamental
de esto es la consecuencia de la aplicación de la ley en el espacio, es decir que con base a su
nacionalidad lo regirán para su desarrollo las normas establecidas para tal sistema jurídico.
Capacidad: La capacidad de las personas jurídicas es la esencia fundamental de su existencia,
como atributo para actuar en el derecho. Aunque con relación a la de las personas naturales
varía ligeramente, es decir como en este caso (p. Moral) se le concede la capacidad para
determinado fin se puede hablar de un incapacidad relativa, pues existe ciertos campos en los
cuales estas no pueden intervenir bien sea por su objeto social o por la condición colectiva
del ente como tal.
Ejemplo de este último es la incapacidad de actuar frente a derechos tales como el de familia
o a los derechos políticos (elegir y ser elegido entre un mar de ellos) entre muchos otros que
por su carácter no son susceptibles de actividad por parte de los sujetos de derecho de carácter
colectivo.
Patrimonio: Es la misma naturaleza jurídica que el patrimonio en la persona natural
(universalidad de derecho y obligaciones en cabeza de una persona), con base al patrimonio
de las personas jurídicas se han creado varias teorías, algunas de estas afirman que no puede
existir este sin persona, aunque en la doctrina contemporánea esto está muy criticado pues
podemos ver como las fiducias no son otra cosa que un patrimonio afectado a fin determinado
sin una persona sobre la cual recaiga tal.
Extinción de personalidad por las personas morales.
Algunas personas jurídicas tienen una duración indefinida, como las de derecho público; las
de derecho privado, en general, pueden dejar de existir.
En las personas jurídicas de derecho privado es necesario distinguir la extinción de la
personalidad en sí, es decir, la capacidad jurídica, de la extinción del substrato material
(patrimonio social). El término disolución se refiere en forma especial a la extinción de la
personalidad, y le vocablo liquidación, a la extinción patrimonio social.
Las causales de extinción de la personalidad de las corporaciones:
1. El acuerdo colectivo de disolución, para su extinción se exige normalmente un acuerdo
colectivo proveniente de la asamblea general de asociados. Las sociedades civiles, las
colectivas de comercio y las de responsabilidad limitada, necesitan para su disolución el
consentimiento unánime de los socios, salvo que en los estatutos se haya pactado otra cosa;
al igual que las sociedades anónimas, las cuales pueden disolverse por simple mayoría
relativa de la asamblea general de accionistas.
2. El vencimiento del término señalado en los estatutos, la realización del objeto social o la
imposibilidad de realizarlo o continuar realizándolo. Muerte, renuncia o retiro de uno o varios
miembros, en las corporaciones de fines ideales la muerte de la mayoría de los miembros
engendra la disolución, si se hace imposible la continuación del objeto social.
3. En las sociedades colectivas (civiles y comerciales) la muerte de cualquiera de los socios
acarrea la disolución, salvo que se haya estipulado que continúen con los socios restantes o
con los herederos del socio muerto.
4. Para las fundaciones el Código de Comercio dice que se extingue “por la destrucción de
los bienes destinados a su manutención” aunque no lo diga la ley, también la imposibilidad
de realizar el objeto social o de continuar realizándolo en forma adecuada genera la extinción
de la persona jurídica.