100% encontró este documento útil (1 voto)
547 vistas1 página

Charles Frederick Worth

Charles Frederick Worth nació en Inglaterra en 1826 y aprendió el oficio de la moda en Londres y París. Abrió su propia casa de moda en París en 1858, donde introdujo innovaciones como etiquetar las prendas, presentar colecciones anuales y preocuparse por la indumentaria completa incluyendo accesorios y peinados. Sus diseños tuvieron éxito y ganaron premios, atrayendo a clientas importantes como la emperatriz Eugenia, estableciendo la alta costura francesa como líder mundial de la mod

Cargado por

mariago1107
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
547 vistas1 página

Charles Frederick Worth

Charles Frederick Worth nació en Inglaterra en 1826 y aprendió el oficio de la moda en Londres y París. Abrió su propia casa de moda en París en 1858, donde introdujo innovaciones como etiquetar las prendas, presentar colecciones anuales y preocuparse por la indumentaria completa incluyendo accesorios y peinados. Sus diseños tuvieron éxito y ganaron premios, atrayendo a clientas importantes como la emperatriz Eugenia, estableciendo la alta costura francesa como líder mundial de la mod

Cargado por

mariago1107
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CHARLES FREDERICK WORTH

Charles Frederick Worth nació el 13 de octubre de 1826 en


Bourne, Linconshire , Reino Unido. Aunque procedía de
una familia bien posicionada se vio obligado a empezar a
trabajar a los 12 años en Swan & Edgar un almacén de
tejidos en Londres, ya que la afición al juego de su padre
arruinó a la familia. El comercio se encontraba cerca de la
National Gallery, pinacoteca que el futuro modisto visitaba
a menudo. Los retratos femeninos del siglo XVIII inglés le
sirvieron como fuente de inspiración en sus diseños. A los
18 años pasó a una casa de moda londinense donde
aprendió el oficio durante siete años, trasladándose
después a París a Casa Gagelin donde conoció a su futura mujer Marie Vernet.
La capital francesa era ya el emporio de la moda, con todo tipo de profesionales
trabajando en el sector: modistas, tejedoras, bordadoras y otras profesiones
relacionadas con la elaboración de accesorios como sombreros, guantes, sombrillas
y un largo etc… Los vestidos que realizaba para su prometida llamaron la atención
de los clientes por lo que dentro del taller se creó un departamento de confección a
medida que Worth dirigía. Sus diseños fueron merecedores de un premio de la
Exposición Universal de Londres de 1851, reconocimiento que se vio revalidado
cuatro años mas tarde con la medalla de oro de Francia. Por fin, en 1858 abrió su
tienda en la Rue de la Paix, asociándose con un próspero comerciante de tejidos
sueco llamado Otto Boberg. Monsieur Worth decidió cambiar las reglas del juego:
las clientas debían acudir a su taller para adquirir sus modelos. Aunque hoy en día
eso nos parezca lo normal, suponía algo nuevo para aquellos tiempos. Los
comienzos fueron sencillos, con veinte modistas en el taller y su mujer pasando los
modelos. Su primera clienta importante fue la princesa de Metternich, mujer del
embajador austriaco en Francia. La citada dama le encargó dos modelos, uno de
día y otro de noche. Al ver el diseño de la princesa en una recepción, la emperatriz
Eugenia de Montijo quedó fascinada y quiso conocer personalmente al creador.
Worth fue un visionario siendo el primero en introducir una serie de directrices
como: etiquetar todas las prendas, utilizar modelos para presentar sus creaciones,
presentar cada año una colección, preocuparse no solamente por el modelo en
cuestión sino por la indumentaria entendida de una manera global, es decir,
accesorios y peinado. En 1880 creó la Cámara Sindical de la Alta Costura para
proteger sus diseños. La moda comenzaba por tanto el camino hacia su absoluta
profesionalización en el sentido de publicitarse, tener relación con la prensa y unas
buenas condiciones laborales para las modistas, que gozaban de vacaciones
pagadas y cotizaban a la Seguridad Social.

También podría gustarte