Modo gramatical
conjugación verbal de muchas lenguas
El modo es un rasgo gramatical que
interviene en la conjugación verbal de
muchas lenguas para expresar la
modalidad. El modo describe el grado de
realidad o la fuerza ilocutiva de la
predicación verbal. Muchas lenguas
modifican el modo mediante la inflexión
del verbo. De entre los modos que se
describen a continuación, varios no se
utilizan en español. Nótese además que el
sentido exacto de cada modo difiere de
unas lenguas a otras.
El modo no debe confundirse con el
tiempo o con el aspecto, aunque en
ocasiones las lenguas del mundo,
especialmente las fusionantes (como el
español), usan morfemas que representan
simultáneamente varias de estas
categorías.
Algunos modos son: condicional,
imperativo, indicativo, negativo, optativo,
potencial y subjuntivo. Los modos
originales del indoeuropeo eran el
indicativo, el subjuntivo, el optativo y el
imperativo. No todas las lenguas
indoeuropeas tienen todos estos modos;
sólo las más conservadoras, como el
griego antiguo o el sánscrito, los
retuvieron. Algunas lenguas urálicas
samoyedas tienen más de diez modos.
Terminología
El nombre "modo" proviene del latín
"modus" (= "medida") y sustituyó a los
término "qualitas", "status" y "terminus"
para designar lo que los gramáticos
griegos llamaban ἔγκλισις ("enclisis").[1]
Originalmente el término podía referirse a
los cuatro modos verbales que se
distinguien en griego antiguo, o a esos
cuatro más el infinitivo, o solamente a
alguno de ellos.[2][3][4] Los gramáticos
latinos llegaron a usar "modo" para
referirse también a algunas de sus formas
no personales, que no se encuentran en
griego antiguo (como el gerundivo o el
supino). En la terminología gramatical
tradicional española se siguió a veces el
repertorio de modos de Dionisio Tracio,
que incluía el infinitivo entre los "modos"
como término negativo (porque el
infinitivo se caracteriza precisamente por
no expresar la noción de modo) pero en la
actualidad se limita el término gramatical
de "modo" para referirse a la expresión de
la modalidad, y por tanto no se incluyen el
infinitivo o cualquiera de las formas
nominales del verbo entre los modos.
Modos realis
El término modus realis hace referencia a
una categoría de modos gramaticales que
señalan eventos o acciones reales. El
modo realis más común es el indicativo.
Modo indicativo
El modo indicativo se emplea en oraciones
de hechos reales que han sucedido, están
sucediendo o suceden con cierta
frecuencia. El modo indicativo por tanto
expresa oraciones con el rasgo realis. En
algunas lenguas también existen formas
de futuro con marcas de indicativo o
clasificables como indicativo sobre la
base de paralelos analógicos con las
demás formas de indicativo. Cualquier
intención que una lengua particular no
sitúa en otro modo particular se realiza
con el modo indicativo. Se trata del modo
más utilizado y se encuentra en todas las
lenguas (ejemplos: «Pedro está montando
en bicicleta»; «Felipe estudia en su cuarto»;
«Yo como galletas»).
Todas las lenguas oponen como mínimo
el modo indicativo al modo imperativo. En
las lenguas indoeuropeas son frecuentes
además otros modos como el subjuntivo,
el optativo, y más raramente un injuntivo,
reflejando este último una acción que
sucede de una forma cíclica. Por ejemplo,
la frase «La luna mengua» usaría un modo
injuntivo.
Modo negativo
Algunos lenguajes tienen formas verbales
diferentes para la negación. A esto es a lo
que se llama propiamente modo negativo.
Esto se da especialmente en muchas
lenguas no indoeuropeas como sucede en
varias lenguas urálicas y asiáticas. Por
ejemplo, en el japonés los verbos se
conjugan en la forma negativa luego de
añadir el sufijo -nai (que indica negación) o
alguna de sus variantes; así, se tienen las
formas «tabeta» (forma pasada del verbo
comer) y «tabenakatta» (forma pasada de
no comer). También las lenguas bora-
witoto de la Amazonia tienen un modo
negativo marcado por un sufijo la raíz y la
marca de tiempo.
Sin embargo, en la mayoría de lenguas las
formas afirmativas y negativas usan las
mismas formas verbales, precedidas o
seguidas por una partícula negativa, como
sucede en español, ruso o esperanto («Li
ne iras», «Él no va»).
Modo reportativo
Se refiere a la modalidad epistémica que
existen en algunas lenguas amazónicas y
otras lenguas con epistémicos, para
referirse a un suceso del que no se tiene
conocimiento directo sino del que se sabe
por haberlo oído de otra persona. Así un
cierto número de lenguas una oración
como «me han dicho que Juan bebe» se
realiza como «Juan beber+REP» donde
REP generalmente es un sufijo (o prefijo)
que indica que el hablante tiene
conocimiento de eso porque lo ha oído y
que además supone que dicha oración es
cierta.
Modos irrealis
Los modos irreales señalan acciones o
eventos irreales o abstractos, tales como
la necesidad, la posibilidad, el deseo o
anhelo, el miedo, o una parte del
razonamiento contra-factual. Los modos
irrealis pueden agruparse en tres grandes
categorías:
Modos que expresan hechos
hipotéticos, posibles, contrafactuales de
los que se conoce que no
necesariamente corresponden a los
hechos reales, que se mencionan en
relación a otros hechos posibles.
Modos exhortativo-optativo-
imperativos, estos se refieren a hechos
que claramente no son la situación
actual, pero que el hablante mediante el
acto de habla consistente en
enunciarlos pretende que sean la
situación actual.
Modos deóntico-deductivos, que se
refieren a hechos que pueden o no ser
reales, pero que se pretenden como
convenientes, necesarios o probables.
Modo subjuntivo
El modo subjuntivo expresa lo irrealis
(hechos no reales, deseados, esperados,
posibles pero hipotéticos, etc). Por
ejemplo, para discutir algo hipotético o
improbable, expresar opiniones o
emociones, solicitar algo con cortesía (su
alcance exacto es específico a cada
idioma). El carácter irrealis del subjuntivo
en español se aprecia en oraciones como:
(1a) Hay uno que me gusta
(1b) No hay ninguno que me guste
(2) Sugeriría que Alfonso leyera el libro.
En (1a) el modo es indicativo porque me
gusta es un hecho cierto que da en la
realidad (o así lo afirma el hablante),
mientras que en (1b) no es un hecho real,
en (2) deducimos que 'Alfonso no había
leído el libro' por tanto 'Alfonso leyendo' es
un hecho hipotético no uno real. Otro uso
común del subjuntivo en español es en la
proposición subordinada de una oración
condicional, por ejemplo:
Si yo fuera rico...
El modo subjuntivo aparece de forma
destacada en la gramática de las lenguas
romances, que requieren este modo para
determinados tipos de oraciones
subordinadas. Además, existen varios
tipos de subjuntivos, ya que en las lenguas
romances el subjuntivo puede ser
hipotético, contrafactual, exhortativo,
desiderativo e incluso imperativo (cuando
intervienen una negación).
Modo condicional o potencial
El modo condicional (también llamado
"potencial") es el modo funcional que
tenemos todos empleado en la apódosis o
consecuencia de una oración condicional
contrafactual(«si lo supiera, te lo diría») o
en otras oraciones con valor de irrealis
(«estaría en su casa»; es decir, pienso que
estaba en su casa).
Modo eventivo
El modo eventivo se emplea en kalevala.
Es una combinación del modo potencial y
el condicional. También se utiliza en
dialectos del estonio.
Modo dubitativo
El modo dubitativo se utiliza en ojibwa,
japonés, turco, entre otras lenguas.
Expresa la duda, la pregunta o la
incertidumbre del hablante a cerca del
evento denotado por el verbo.
Modo deprecativo
Según la gramática tradicional, el modo
deprecativo es el mismo modo imperativo,
cuando su oficio es implorar, suplicar,
invocar, rogar o mandar.
Modo optativo
El modo optativo expresa esperanza o
deseo y tiene otros usos que se pueden
solapar con el subjuntivo. Hay pocas
lenguas que tengan el modo optativo
como modo específico; el griego antiguo o
el sánscrito son dos de ellas. Un hablante
de griego clásico podría decir «¡Quisiera
que Pablo leyera más!», diciendo las
palabras quisiera que mediante el modo
optativo del verbo leer. En volapük, se
llama optativo a una forma suavizada o de
cortesía del imperativo.
Modo hipotético
El modo hipotético se emplea, entre otros,
en ruso, lakota y mixteco. Expresa un
razonamiento contrafactual, es decir, un
razonamiento contrario a unos hechos,
aunque sea una situación que puede
ocurrir.
Modo imperativo
El modo imperativo, en todas las lenguas
que lo usan, manifiesta desinencias
exclusivas para denotar exhortación,
disuasión, mandato o ruego.
Ejemplo:«¡Hágalo!»
Modo cohortativo
El modo cohortativo se utiliza para
expresar súplica, insistencia, deseo,
intención, orden, propósito o
consecuencia. Aunque no existe en
español, las frases que empiezan en
español con «vamos a...» lo denotan.
Modos negativo e interrogativo
Algunas lenguas como las lenguas pano o
las lenguas urálicas tienen afijos
especiales para las formas negativas del
verbo. En el caso de algunas lenguas
estos afijos coinciden con la de otros
modos que tienen un carácter irrealis.
Obviamente en las interrogaciones y en las
negaciones se describen hechos
hipotéticos o no sucedidos y de ahí el
carácter de irrealis de tales hechos.
Referencias
1. Hassler, Gerda 2009 "Introduction" en
Gerda Hassler y Gesina Volkmann
(eds) History of Linguistics 2008
Amsterdam: John Benjamins, pp. 4-5
2. Lallot, Jean 1998 La grammaire de
Danys le Thrace, Paris: CNRS, pp. 56
ss., 164 ss.
3. Wackernagel, Jacob 2007 Lectures on
Syntax: with special reference to
Greek, Latin, and Germanic Oxford:
OUP. pp. 269 ss.
4. Steinthal, H. 1890–1 "Geschichte der
Sprachwissenschaft bei den Griechen
und Römern mit besonderer
Berücksichtigung der Logik", 2 vols., 2ª
ed Berlin (repr. Hildesheim 1961; 1ª
ed. 1863)
Datos: Q184932
Obtenido de
«[Link]
title=Modo_gramatical&oldid=121340956»
Última edición hace 24 horas por Jotamar
El contenido está disponible bajo la licencia CC BY-
SA 3.0 , salvo que se indique lo contrario.