100% encontró este documento útil (2 votos)
412 vistas21 páginas

Maquiavelo según Quentin Skinner

Este documento resume la biografía y carrera de Maquiavelo según el libro de Quentin Skinner. Resume que Maquiavelo nació en Florencia en 1469 y se unió a la cancillería florentina en 1498 debido a su educación humanista. Luego sirvió en varias misiones diplomáticas para la República de Florencia, incluidas visitas a la corte francesa y al duque César Borgia, experiencias que influyeron en sus escritos posteriores sobre política.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (2 votos)
412 vistas21 páginas

Maquiavelo según Quentin Skinner

Este documento resume la biografía y carrera de Maquiavelo según el libro de Quentin Skinner. Resume que Maquiavelo nació en Florencia en 1469 y se unió a la cancillería florentina en 1498 debido a su educación humanista. Luego sirvió en varias misiones diplomáticas para la República de Florencia, incluidas visitas a la corte francesa y al duque César Borgia, experiencias que influyeron en sus escritos posteriores sobre política.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

RESEÑA

Maquiavelo, de Quentin Skinner

QUENTIN SKINNER, Maquiavelo. Título original: Machiavelli. Esta obra ha sido


publicada en inglés por Oxford University Press.Traductor: Manuel Benavides. Alianza
Editorial, S.A., Madrid, 1984, 1991,1995, 1998.Calle Juan Ignacio Luca de Tena,
15:28027 Madrid; Telef.91 393 88 88.ISBN: 84-206-0015-6.Depósito legal: M.
26.041/1998. Impreso en Fernández Ciudad, S.L.Catalina Suárez, 19.28007 Madrid.
Printed in Spain. 121 páginas.

Haciendo una breve introducción al autor de esta obra sobre Maquiavelo, podemos decir
que Skinner es un escritor e historiador británico especializado en el republicanismo y
el contextualizo según fuentes consultadas.
Según nos dice Skinner en el prefacio de este libro, hace casi veinte años que se
encontró en inglés con un “breve bosquejo de la vida y escritos de Maquiavelo”.El
motivo que impulsa a este escritor a ofrecer este nuevo punto de vista es que desde esas
fechas hasta la actualidad ha aparecido cuantiosa información sobre la vida y el
pensamiento de Maquiavelo. Skinner ha intentado también mostrar una visión de la
teoría política de Maquiavelo basada también en su investigación paralela, con ayuda de
obras de entre otros: Hans Barón, Félix Gilbert y Pocock, mostrando de esta manera a
Maquiavelo como un ejemplo de una tradición humanística del republicanismo
clásico.
Cuenta Skinner que al nombrar la Correspondencia, las Legaciones y los Caprichos, ha
realizado su particular traducción .En cuanto a las citas a otras obras, el escritor se ha
basado en las traducciones inglesas realizadas por Alan Gilbert.
En cuanto al concepto de “virtu” de Maquiavelo, Skinner mantiene su palabra en latín
sin traducirla al inglés.

1
Nos dice finalmente Skinner en el comienzo de su libro sobre Maquiavelo que, en los
tres capítulos aparece, de forma resumida,”la sustancia de las Carlyle Lectures acerca de
la Teoría Política de Maquiavelo” que dio en 1980 en la Universidad de Oxford.

Acerca de Maquiavelo, su personalidad y lo que ha influido a lo largo de la historia,


Skinner nos da una breve introducción al comienzo del libro. A pesar de haber muerto
hace ya más de cuatrocientos años, Maquiavelo y su nombre se mantienen cuando se
quiere hablar de astucia y mala fe entre otros calificativos en los asuntos políticos.
Escritores e intelectuales de toda condición y tiempo han atacado sus crueles principios,
desde Shakespeare, hasta Edmund Burke, y pasando también por Marx y Engels.

EL DIPLOMÁTICO

El fondo humanístico
Maquiavelo nació en Florencia en 1469.Las primeras noticias que tenemos de él lo
muestran formando parte activa en los asuntos de su ciudad de origen en 1498, donde el
régimen de Savonarola abandonaba el poder. Savonarola fue arrestado como hereje y
poco después fueron retirados del gobierno sus seguidores, uno de ellos era Alejandro
Braccesi, y su puesto quedó vacante, al cabo de unas semanas el nombre de Maquiavelo
empezó a salir a la luz como posible sustituto. A pesar de no tener experiencia en la
cancillería, fue nombrado como segundo canciller de la República florentina.
Por aquel tiempo existía en la cancillería un método establecido para el reclutamiento de
oficiales mayores. A parte de tener pericia diplomática se les pedía también a los
oficiales aspirantes que tuvieran un alto grado de competencia en las “disciplinas
humanas”.Estos “studia humanitis” provenía de de fuentes romanas ,en especial de
Cicerón, cuyos ideales reavivaron los humanistas del siglo XIV. Estos popularizaron
también la antigua creencia de que este tipo de entrenamiento es la mejor preparación
para la vida política. Según opinión de Cicerón, estas disciplinas alimentan los valores
que se necesitan para lograr servir bien a nuestro país.
Conforme los florentinos se llenaban de estas creencias, fueron llamando a sus
humanistas para ocupar las mejores posiciones en el gobierno de Florencia.

2
Durante la adolescencia de Maquiavelo, la primera cancillería pertenecía a Bartolomeo
Scala. En el periodo e el que Maquiavelo estuvo en la cancelería, las mismas tradiciones
se mantuvieron por Marcello Adriani, sustituto de Scala.
La permanencia de estos ideales explica cómo Maquiavelo fue nombrado a una edad tan
temprana para tal puesto en la República. Su familia, aunque no era rica, si que estaba
muy relacionada con algunos destacados círculos humanistas de Florencia. Su padre,
Bernardo, fue muy importante para la educación que pudo tener Maquiavelo. Gracias a
los conocimientos humanísticos que adquirió Maquiavelo y sus contactos, pudo ser
recompensado ocupando un puesto en la cancillería, en el nuevo gobierno anti-
Savonarola.

Las misiones diplomáticas


El cargo oficial de Maquiavelo le supuso dos tipos de obligaciones a cumplir. La
segunda cancillería tenía que ver con la correspondencia de la administración en los
territorios de Florencia. Pero también, Maquiavelo era uno de los seis secretarios del
primer canciller y se le asigno también la labor de servir a los Diez de la Guerra. Por
ello, además de su trabajo habitual, podía ser llamado a viajar al extranjero por cuenta
de los Diez, como secretario de embajadores y para conseguir información sobre temas
exteriores.
Su primera toma de contacto en una misión de este tipo, fue en 1500, cuando él, junto
con Francesco Della Casa fue comisionado para ir a la corte de Luis XII de Francia,
debido a las dificultades que Florencia había encontrado en la guerra contra Pisa.
Las instrucciones que tenía Maquiavelo eran “mostrar que no fue debido a una
insuficiencia nuestra que esta empresa no diera resultados” y también “dar la impresión”
de que el jefe de la fuerza francesa había actuado de manera corrupta y cobarde. El
resultado de esto fue que, aunque Maquiavelo se mantuvo en la corte francesa durante
casi seis meses, la visita le enseñó más sobre la mala situación de las ciudades-estado de
Italia, y menos sobre la política de Francia.
La primera lección que aprendió fue que la maquinaria d gobierno de Florencia
aparecía débil y vacilante. Poco después, Maquiavelo se dio cuneta de que el
sentimiento de la importancia de su ciudad de origen para los franceses estaba en
desacuerdo con la realidad de su posición natural y de su riqueza. Según Maquiavelo, l

3
os franceses “solo valoran a los que están bien armados o dispuestos a pagar y que
ambas cualidades carecen en el caso de Florencia”.
Maquiavelo se tomó muy en serio la primera de estas lecciones. Sus escritos sobre
política de madurez están repletos de advertencias acerca de la necedad de las
dilaciones. el peligro de aparecer como irresoluto, la necesidad de una acción decidida y
rápida en la guerra y en la política. Pero también descubrió que no era posible aceptar la
implicación de que podría no haber futuro para las ciudades de Italia. Maquiavelo
continuó teorizando sobre su organización militar y política creyendo que estas todavía
podrían ser capaces de mantener y recuperar su independencia.
Su misión en Francia finalizó en el 1500, y Maquiavelo se apresuro en volver a casa por
diversos asuntos familiares.
Durante los dos años siguientes, n los que Maquiavelo permaneció en Florencia y sus
alrededores, a signoria se vio perturbada por la aparición de un nuevo y amenazante
poder militar en sus fronteras: Cesa Borgia, l cual en 1501 fue nombrado duque de la
Romagna por su padre, el papa Alejandro VI engreído por sus éxitos, orgia, pidió una
alianza formal con los florentinos y solicitó que se le enviara un mensajero para oír sus
condiciones. l hombre par tal tarea fue Maquiavelo.
Esta misión es el comienzo del periodo más formativo de la carrera diplomática de
Maquiavelo, en el cual se dedicó a algo que le agradaba, ser observador y asesor de
gobierno contemporáneos, también en esta época llegó a formular los juicios
definitivos acerca de la mayoría de los gobernantes cuyas políticas observó. A menudo
se ha dicho que las Legaciones de Maquiavelo contienen los “materiales sin pulir” o los
“toscos esbozos” de sus futuras opiniones s sobre política y que más tarde retocó e
idealizó durante su retiro forzoso. El estudio e las Legaciones revelan que las
apreciaciones de Maquiavelo y sus epigramas, se ocurrieron en ese momento y fueron
incorporados después a las páginas de los Discursos y a El Príncipe.
La misión de Maquiavelo en la corte de Borgia duró casi cuatro meses, tiempo en el que
mantuvo conversaciones con el duque de las cuales Maquiavelo quedó muy
impresionado. Decía que el duque “controla todo por si mismo” y “gobierna con
extrema discreción”, reconocía Maquiavelo que Borgia era alguien que “ha de ser visto
como un nuevo poder en Italia” (L 422).
Estas observaciones se harían famosas por aparecer en El Príncipe. Al hablar del duque
Maquiavelo también destaca el gran valor que este tiene en sus habilidades y su sentido
de la resolución, el duque también le impresionaba en la ejecución de sus designios.

4
A la vez que admiraba las cualidades de Borgia para el caudillaje, Maquiavelo
experimentó cierta inquietud por la gran confianza del duque en sí mismo, se apoyaba
demasiado en su “buena Fortuna”.Mas tarde hablaría insatisfecho acerca de esa
confianza excesiva que veía en el duque. Pero poco después, en 1503,al ser enviado
Maquiavelo en una misión a Roma y poder observar de nuevo a Borgia, sus anteriores
dudas se plasmaron en una gran conciencia de las limitaciones del duque.
La principal finalidad del viaje de Maquiavelo a Roma era informar sobre la insólita
crisis desatada en la corte del papa .El papa Alejandro VI había muerto en Agosto, y su
sucesor, Pío III ,había muerto poco mas tarde .Por ello, la signoria florentina estaba
impaciente por recibir información acerca del futuro sucesor. Los primeros despachos
de Maquiavelo se centraron en el conclave, en el que De lla Revere salió elegido y
tomó el nombre de Julio II. Pero poco después la atención se centro en la lucha entre
Borgia y el papa. Maquiavelo pudo observar como estos dos profesionales de la
hipocresía se buscaban el uno al otro.
Según Maquiavelo, a Borgia le faltó perspicacia al no prever los riesgos de apoyar a De
lla Rovere, ya que este se la tenía guardada a Borgia por asuntos pasados. La crítica más
seria de Maquiavelo se centraba en que Borgia incluso en esta peligrosa situación,
mantenía una confianza arrogante en su racha de buena suerte. Estos juicios y opiniones
sobre Borgia se han hecho famosos gracias al capítulo 7 de El Príncipe, Maquiavelo
reitera que el duque “hizo una mala opción” al apoyar “la elección de Julio como
papa”,y vuelve de nuevo a su acusación de que el duque había confiado demasiado en
su suerte. A pesar de su admiración, el veredicto final de Maquiavelo sobre Borgia, en
El Príncipe y en las Legaciones, es desfavorable.
Otro caudillo al que Maquiavelo valoró fue el nuevo papa Julio II .Maquiavelo estuvo
presente en diversas audiencias durante el tiempo de su elección, pero fue durante las
dos misiones posteriores cuando logro una opinión completa de su carácter y dotes de su
gobierno.
Observando al papa guerrero en acción, Maquiavelo quedó impresionado y atónito
después, y se ve dando fin a su misión con la noticia de de que, después de una
temeraria campaña, Bolonia se ha rendido, quedando a los pies del papa y entregándole
la ciudad. Poco después, Maquiavelo empezaría a sentirse más critico, en especial
después de que el papa, tomara la tremenda decisión de lanzar sus débiles tropas contra
el poderío de Francia en 1510, Y repetía un dicho de Robertet que decía que “Julio II
parecía haber sido destinado por el Todopoderoso par destruir el mundo” (L 1270).Este

5
asunto aparece también en El Príncipe. A pesar de los primeros éxitos del papa,
Maquiavelo da una opinión desfavorable sobre su gobierno.
Entre su legación ante el papa en 1500 y su regreso a Francia en 1510, Maquiavelo
debió cumplir otra misión más fuera de Italia, tomar valoraciones sobre otro hombre:
Maximiliano, el Sacro Romano Emperador, ya que este quería ir a Italia y proclamarse
emperador.
La signoria se sentía interesada en complacerle si pensaba venir, pero no al contrario.
En 1507 fue enviado Vettori para obtener una respuesta, pero poco después Maquiavelo
fue mandado allí para lo mismo.
Los comentarios de Maquiavelo acerca del jefe de los Habsburgo son muy diferentes a
los que había hecho del papa y de Borgia. Desde el principio el emperador le causó a
Maquiavelo la impresión de ser un inepto, según decía, era “muy negligente y crédulo a
la vez”, por lo que se deja influir por cualquier opinión sin tener criterios propios, lo que
le hace imposible llevar a cabo cualquier asunto serio.

Las lecciones de diplomacia


Antes de decir su veredicto final acerca de los caudillos y hombres de gobierno con los
que se había relacionado, llegó a la conclusión de que había lección básica que habían
aprendido mal, y la razón por la que fracasaron sus empresa, o habían tendido éxito
debido mas a la suerte que a otra cosa. La debilidad principal de todos ellos fue una fatal
inflexibilidad ante las cambiantes circunstancias. Borgia siempre se mostraba arrogante
y confiado en sí mismo; Maximiliano, precavido y dubitativo; Julio II, y Julio II
impetuoso y sobreexcitado. Lo que ninguno de ellos reconocía era que habrían tenido
más éxito intentando adecuar sus personalidades a las exigencia de los tiempos en vez
de querer reformar su tiempo según su forma de ser.
Con el tiempo, Maquiavelo colocó este juicio en el corazón de sus análisis sobre el
caudillaje político en El Príncipe.
Aunque las apreciaciones de Maquiavelo sobre los hombres de gobierno de su época
son en general muy críticas, sería aun error concluir que viese a los gobiernos
contemporáneos no más que como una historia de crímenes, locuras y desgracias. En
varios momentos de su carrera diplomática vio como un problema político era resuelto
de una manera admirable y que ejercía influencia en sus propias teorías sobre el
gobierno político. Uno de estos momentos tuvo lugar cuando observo la relación entre

6
el papa y Borgia, en cuanto el primero se sintió seguro, todas las promesas que había
hecho a Borgia no solo las incumplió sin que además lo encarceló. A pesar de todo esto,
nadie menosprecio al papa, creyendo que había hecho lo mejor para todos.
En esta ocasión, Maquiavelo se muestra en desacuerdo con Borgia por haberse dejado
sacar ventaja de manera tan ruinosa. Señaló que el duque nunca debería haber sido tan
confiado. En cualquier caso Borgia fue el caudillo en quien Maquiavelo encontró la
mejor manera de actuar y se ganó su respeto.
Una de estas ocasiones tuvo lugar cuando al duque le surgió un problema con el
lugarteniente de la Romagna y sus métodos opresivos, esto hizo que el pueblo estuviese
en su contra y la solución de Maquiavelo para recuperar la confianza y respeto de la
ciudadanía fue deshacerse del lugarteniente y asesinarlo.
Otro momento del duque que provocó al admiración hacia el de Maquiavelo fue debido
a las dificultades militares que tenía la Romagna, el duque inicialmente tuvo que
depositar sus tierras y confianza en manos de mercenarios, pero pronto vio que estos le
traicionarían, así que su solución fue eliminarlos y ponerse el al frente de sus hombres.
En 1510, tras una década de misiones en el extranjero, Maquiavelo había formado su
propio juicio sobre la mayoría de los hombres de estado con que había estado. Sólo
Julio II continuó dejándolo perplejo. Desafortunadamente para Maquiavelo y los
italianos, sus peores predicciones se llevaron a cabo, ya que debida a la inconsciencia de
Julio II, los españoles los derrotaron, Soderini fue desterrado y los Medici volvieron a la
ciudad.
La suerte de Maquiavelo se derrumbó junto a la de l régimen de la república, fue
relevado de su puesto en la cancillería, y poco después se le condenó a la cárcel por un
error.

EL CONSEJERO DE PRINCIPES

El contexto florentino
Al comienzo de 1513 la familia Medici obtuvo su mayor triunfo, ya que el cardenal
Giovanni de Medici salió elegido en Roma como nuevo papa con el nombre de León
X. Tan pronto como Maquiavelo salió de la cárcel, empezó a buscar la manera de auto
recomendarse a las autoridades de la ciudad. Le escribió a Vetori pidiendo ayuda pero
este no le hizo demasiado caso, y se tuvo que recluir en su granja a la espera. Comenzó
a escribir el Príncipe, con ello tenía la esperanza de conseguir notoriedad ante los

7
Medici, quería dejar claro que era digno de obtener un buen puesto con ellos y servirles
de ayuda en su gobierno. Se centra en todos los tipos de principados en su tratado,
especialmente en los nuevos y en los adquiridos gracias a la Fortuna y con la ayuda de
armas extranjeras.
Lo que parce que pretendía Maquiavelo era conseguir que sus lectores originales se
centraran en un lugar y tiempo concretos. El lugar era Florencia,y el tiempo, el
momento en que el Príncipe se estaba gestando.

La herencia clásica
En el momento en que Maquiavelo y sus contemporáneos se vieron impelidos, como en
1512, a reflexionar sobre el peso de la Fortuna en los temas humanos, se volvieron hacia
los historiadores y moralistas romanos para lograr un análisis de la diosa. Estos
escritores habían escrito mucho sobre la Fortuna. En cualquier caso, los moralistas
romanos nunca creyeron que la Fortuna fuera una gran fuerza maligna. Con la aparición
del Cristianismo la imagen de la Fortuna cambió.
La reconciliación que hace Boecio de la Fortuna con la Providencia tuvo gran influencia
en la literatura italiana.
Al igual que los moralistas romanos, Maquiavelo da de lado la adquisición de riquezas
como ocupación básica, y arguye que el más noble trabajo para un príncipe debe ser
introducir un gobierno que le dé honor.

La revolución de Maquiavelo
El consejo de Maquiavelo a los nuevos príncipes se divide en dos partes básicas. La
primera consiste en que “los cimientos básicos de todos los estados son las buenas leyes
y los buenos ejércitos”.Dice que los ejércitos pueden ser de mercenarios o de milicias
ciudadanas, para él los mejores y mas seguros para la ciudad son los segundos porque
no traicionan (al revés de lo que le ocurrió a la desafortunada Florencia).
La revolución realizada por Maquiavelo en el genre de os libros de avisos de príncipes
se basaba en la redefinición del concepto de virtú.
Maquiavelo finalmente en este apartado habla también acerca de la necesidad reimpedir
el odio y desprecios populares, lo recalca en el Príncipe, y también recalca que la forma
de actuar de Borgia le resulta como siempre, digna de nombrar y de imitar por los
demás (31).

8
La nueva moralidad
Maquiavelo es consciente de que sus nuevos análisis de la virtú principesca provocan
dificultades.
Maquiavelo concluye este apartado de la moralidad nueva diciendo que un príncipe
prudente “se protege contra estos vicios si puede”, pero si no le es posible,”pasa sobre
ellos sin darles mucha importancia ya que son sentimientos vulgares” (58).

EL FILÓSOFO DE LA LIBERTAD

Al terminar el Príncipe, reapareció en Maquiavelo la esperanza de regresar a la vida


pública. Comenzó escribiendo a Vetori en 1513, manifestándole su interés en “ser útil
para los Médicis”.A pesar de sus intentos, Vetori finalmente terminó ignorándole.
Tras este desengaño, la vida de Maquiavelo comenzó un continuo cambio. Abandonado
de sus labores diplomáticas, comenzó a verse como un hombre de letras, participó en
reuniones de humanistas y literatos llamadas Orti Oricellari.Tras este nuevo interés,
decidió escribir una comedia, titulada: Mandrágora. Aunque los debates más
importantes en estas reuniones eran sobre política .Algunos de los miembros de este
grupo, se convirtieron en oponentes de la restaurada tiranía de los Medici.
Maquiavelo nunca llegó a ser tan partidario la libertad republicana como para unirse a
conspiraciones, pero si que estaba influido por los contactos con Cosimo Rucellai y sus
amigos. Resultado de su presencia en estas reuniones s fue la escritura del tratado: Arte
de la Guerra en 1521.Esta obra la redacta en forma de conversación en los Orti, siendo
Rucellai el introductor del tema. En cualquier caso, el mas importante resultado del
contacto de Maquiavelo con estos simpatizantes de la republica fue la escritura de sus
Discursos sobre los diez primeros libros de la Historia de Tito Livio, su mas larga y
original obra de filosofía política.
Maquiavelo había profundizado en el estudio de la historia antigua (incluido Tito Livio)
desde 1513.Parce ser que lo que le lleva a escribir sus ideas, de esa forma tan humanista
de comentario de texto antiguo, le vino de su unión al grupo de los Orti Oricelalri. Los
discursos los dedica a Rucellai.

Los medios para alcanzar la grandeza

9
A pesar de que Maquiavelo trata ampliamente en sus tres Discursos acerca de asuntos
militares y civiles de la Republica Romana, hay un tema que sobresale sobre el resto, al
investigar la antigua historia de Roma. Se refiere al tema por vez primera en el primer
Discurso. Su propósito, es descubrir lo que “hizo posible la posición dominante QUE
alcanzó la República” (192).
Hay vínculos entre este tema y el de El Príncipe .En el Príncipe Maquiavelo empieza
excluyendo a las republicas de su interés, mientras que en los Discursos son ellas las
que le dan los principales elementos de juicio .En cualquier caso, sería erróneo concluir
de que los Discursos tienen que ver sólo con las republicas, ya que su interés se centra
más bien en el gobierno de las ciudades, sean estas gobernadas como republicas o como
ciudades. Existen también paralelismos entre el deseo de Maquiavelo expresado en el
Príncipe de aconsejar a los gobernantes sobre como lograr la gloria haciendo “grandes
cosas” y su aspiración en los Discursos a explicar por qué ciertas ciudades han “legado
a la grandeza”, y por qué Roma en concreto, logro alcanzar la “suprema grandeza”.
En cuanto a los métodos para alcanzar dicha grandeza, por ejemplo en Roma, para
Maquiavelo la cuestión es práctica, suscribiendo la idea humanista de que quien
considere los asuntos del tiempo presente y los antiguos, pronto ve que todas las
ciudades y pueblos tienen los mismos intereses y rasgos. Esto quiere decir que “quien
examina los acontecimientos pasados, fácilmente prevé los futuros” y “pude aplicarles
los remedios de los antiguos” o inventar unos nuevos.
El estudio de a historia clásica descubre, según Maquiavelo, que la clave para entender
la hazaña de Roma está en que “la experiencia muestra que las ciudades nunca han
crecido en poder o en riqueza salvo cuando han sido libres”.
Lo que Maquiavelo tiene en mente ante todo al hacer ese hincapié en la libertad es que
una ciudad llena de grandeza debe mantenerse libre de la servidumbre política. Esto
también quiere decir que que el citar que una ciudad que tiene la libertad es lo mismo
que decir que se mantiene independiente de cualquier autoridad, excepto de comunidad
misma. La libertad queda equiparada al autogobierno. Maquiavelo lo aclara en el
segundo capítulo del primer Discurso.
La primera conclusión general de los Discursos es que sólo los ciudades “crecen
enormemente en un breve periodo de tiempo” y logra grandeza si “el pueblo las
controla” (316).Aunque no rechaza la monarquía, Maquiavelo si que expresa una
marcada preferencia por los regimenes republicanos sobre los principescos. Expone sus
razones al comienzo del segundo Discurso. Es “el bien común, no el particular” el que

10
“hace grandes a las ciudades”, y “solo las republicas dan importancia a este bien
común”.
Si la libertad es la clave de la grandeza,¿Cómo se puede alcanzarla y mantenerla?
Maquiavelo empieza por admitir que siempre está implicado un poco de buena Fortuna.
Es básico que una ciudad tenga “un comienzo libre, sin depender de nadie”.
Al igual que en el Príncipe, Maquiavelo ve como un error, el suponer que el logro de la
grandeza depende solo de los caprichos de la Fortuna. Admite, al igual que otros
escritores como Tito Livio y Plutarco, que el ascenso a la gloria del pueblo romano se
debió casi al completo a la Fortuna. Pero replica que “no esta dispuesto a admitirlo en
cualquier caso” (324).Pero insiste, recordando lo dicho en el Príncipe, en que la
realización de grandes cosas nunca es solo resultado de la Fortuna, si no que también
debe combinarse con la cualidad de la virtú. Concluye que, si queremos entender que
fue lo que hizo posible la posición dominante a la que la república de de Roma se alzó,
hay que reconocer que la respuesta está en que Roma poseyó mucha virtú y se las apañó
para mantenerla durante centurias. Ya que los romanos combinaron Fortuna con virtú,
mantuvieron su libertad original y lograron dominar el mundo (326).
En el Príncipe, Maquiavelo asocio la virtú sólo a los más grandes líderes políticos y
caudillos militares; en los Discursos, insiste en que si una ciudad quiere la grandeza, tal
cualidad sea poseída por el cuerpo ciudadano como un todo. Pero cuando llega a definir
la virtú, reitera sus anteriores argumentos, dando por supuestas las conclusiones a las
que había legado.
La posesión de la virtú, se presenta de nuevo como una buna disposición a hacer lo
necesario para lograr la gloria cívica y la grandeza. La virtú se trata como el atributo
más importante del liderazgo político.
Al igual que en el Príncipe, el punto de discusión viene de una alusión y de un
sarcástico rechazo de los valores del humanismo ciceroniano. Cicerón estaba en contra
de lograr el poder a toda costa y a cualquier precio (como hizo Rómulo asesinando a su
hermano), mientras que Maquiavelo estaba a favor de esto diciendo” aunque el muerto
lo acuse, el resultado lo excusa” (Pág.71).
Según Maquiavelo, y de nuevo en contra de la opinión de Cicerón, el signo de la virtud
en los dirigentes y en los ciudadanos consiste en que: cada uno de estar listo a
“anteponer los intereses del bien general al suyo propio por el bien de su patria”.

11
La afirmación de que la clave para mantener la libertades está en mantener la cualidad
de la virtú en el cuerpo ciudadano como un todo, provoca la pauta de cómo preservar la
virtú. De nuevo, Maquiavelo, dice que es necesario un tanto de buena Fortuna.
El motivo por el que una ciudad necesita de la “primera Fortuna” es porque el acto de
establecer una republica o principado nunca podrá llevarse a cabo “por medio de la
virtú de las masas”,ya que sus variadas opiniones les impedirán siempre er “capaces de
organizar un gobierno”.Maquiavelo concluye que debe tomarse como regla general que
pocas veces o nunca una republica o reino están bien organizados desde el principio, o
restaurados” “excepto cuando se organizan por un hombre”(218).
Dice que si una ciudad solo se fía de su Fortuna, acabara derrumbada.
Lo que es necesario para salvar un reino o republica es “tener un príncipe que organice
la ciudad de manera que sus avatares posteriores se apoyen en la virtú de las masas”
(226,240).
El problema, según Maquaivelo, es de gran dificultad. porque, mientras podemos
esperar hallar gran virtú entre los padres fundadores de ciudades, no podemos esperar
lo mismo entre los cuidadnos de a pie.
La imagen que subyace a estos análisis la toma de Aristóteles: la idea de Estado como
cuerpo natural dispuesto a “sufrir los agravios del tiempo” (451).Maquiavelo manifiesta
en su tercer Discurso que, es “mas claro que la luz que si estos cuerpos no se renuevan
no podrán durar”.
El ataque a la corrupción es equiparado co la pérdida de la virtú. Maquiavelo define
como constitución corrupta aquella en la que “solo los poderosos” pueden proponer
medidas, y lo hacen “en beneficio de su propio poder”.Y define como corrompida
aquella ciudad en la que los cargos públicos son cubiertos por quienes tienen mas poder
y son mas egoístas”.
Este análisis le lleva a Maquiavelo a un dilema, y dice que, mientras que el
mantenimiento de la libertad es necesario para la grandeza, el aumento de la corrupción
es fatal para la libertad. Mantiene también que cuando la corrupción se apodera de todos
los ciudadanos, estos “o pueden vivir libres ni por un breve periodo de tiempo”. (235;
240).
La solución a este problema es el tema del resto de los Discursos de Maquiavelo.

Las leyes y el caudillaje

12
Maquiavelo creí que el dilema que había puesto al descubierto podía ser rodeado más
que tocado. Los ciudadanos verdaderamente nobles están llamados a desempeñar una
función básica par mantener sus ciudades en el camino a la gloria. Maquiavelo dice que,
si tales ejemplos individuales de virtú han aparecido al menos cada diez años en la
historia de Roma, su efecto necesario debió ser, que la ciudad nunca llegará a
corromperse” (421).Dice también que,”si una comunidad fuera lo bastante afortunada”
como para encontrar un gobernante con esas características en cada generación, el
resultado seria el milagro de una republica “duradera”.
Al desarrollar este Tema, Maquiavelo esta muy cerca del espíritu de el Príncipe. Por ello
al final de sus Discursos, gran número e referencias a sus anteriores obras son incluidas.
Al igual que en el Príncipe, deja sentado que hay dos modos de que un hombre de
estado un general de virtú pueda lograr grandes cosas. La primera es mediante el
impacto sobre ciudadanos, de menor condición..
Su afirmación básica es que la virtú de un líder fuera de lo común debe tomar siempre la
forma, en parte, de una capacidad de imprimir la misma cualidad vital en sus
seguidores. Maquiavelo, tanto en el Príncipe como en el libro IV del Arte de la Guerra,
sugiere que los mejores medios para obligar al pueblo a conducirse de una manera
propia de un virtuoso consisten en lograr que teman el comportarse de otro modo.
El otro modo en que los ciudadanos excepcionales ayudan a la gloria civil es mas
inmediato: Maquiavelo piensa en la virtú.

Maquiavelo se muestra, impenitente en su ataque contra este pensamiento ortodoxo,


Hace mención de la “opinión de muchos” que decían que los continuos choques entre
nobles y plebeyos en Roma dejaron a la ciudad en “esa confusión” que sólo la “buena
Fortuna y la virtú militar evitaron su caída. Por ello concluye que, aun cuando las
disensiones sean malas en si mismas, fueron un “mal necesario para conseguir la
grandeza de Roma” (211).

La prevención de la corrupción
Maquiavelo continúa diciendo que aunque una constitución mixta sea necesaria, ello no
quiere decir que sea suficiente para mantener la libertad. La razón es que, la mayoría del
pueblo permanece mas interesado en ellos mismos que en el bienestar de la república.
Para afrontar este riesgo, Maquiavelo enuncia una nueva propuesta constitucional: dice
que el precio de la libertades una constante vigilancia. Es básico aprender a diferenciar

13
las señales de peligro a reconocer los medios por los que un ciudadano individualmente
o un partido político es capaz de “lograr mas poder de lo conveniente” (265). En
segundo lugar, se deben desarrollar unas leyes e instituciones que hagan frente a tales
emergencias. Según Maquiavelo, una republica debe tener entre sus Ordini: que los
ciudadanos sean vigilados para no hacer el mal. Por Ultimo, es esencial para todos “el
tener abiertos los ojos”, para evitar y sofocar la corrupción.
Maquiavelo conecta estos análisis con la indicación de que hay otra lección institucional
de mayor importancia que aprender en la primitiva historia de Roma.
Como muestra el ejemplo de Roma, el primer peligro al que toda constitución mixta
debe enfrentarse surgirá de aquellos que se benefician del anterior régimen.
Habla Maquiavelo de evitar diferentes riesgos como el de no matar a los hijos de Bruto
que eran una amenaza para el nuevo gobierno anti-tirano. Admite que puede parecer
cruel matarlos pero son un peligro.
Otro peligro para la estabilidad política viene de la notoria propensión de las
republicas que se autogobiernan a denigrar y ser ingratas hacia sus ciudadanos
destacados. El único remedio, según Maquiavelo, consiste en establecer un Ordine
especial para desalentar a los envidiosos e ingratos a socavar la reputación de las
personas relevantes. La mejor manera de hacerlo es “dar suficientes oportunidades para
hacer acusaciones”.
Finalmente, Maquiavelo analiza el que cree ser el más serio peligro para el equilibrio de
una constitución mixta: el peligro de que un ciudadano ambicioso pueda intentar crear
un partido basado en la lealtad hacia si mismo en lugar de al bien común.
Una manera de estimular el aumento de la tendencia a la facción es permitir la
prolongación de los mandos militares. Maquiavelo da a entender también que el poder
adquirido por los ciudadanos, fue lo que hizo de Roma una esclava. (267).
La respuesta apropiada a esta amenaza debe consistir en asegurarse, mediante los ordini
adecuados, de que no se abusa de estos poderes. Ello se puede lograr de dos modos:
exigiendo que todos los que ejerzan poder “estén en sus tiempos de manera temporal” y
asegurándose de que su ejercicio esta limitado par que puedan administrar s los asuntos
para los que fueron designados. Siempre que se cumplan los ordinni no habrá peligro.
La otra fuente básica de bandería es la mala influencia ejercida por los que quieren
aumentar su riqueza personal.
La única salida a esta situación es que las “republicas bien ordenadas mantenengan sus
haciendas ricas y a sus ciudadanos pobres” (272).

14
Maquiavelo termina, según esto, que los “mas útil que un comunidad libre puede hacer
es mantener pobres a sus miembros” (486).Maquiavelo legados a este punto de análisis,
en su tercer Discurso habla sobre la situación de Florencia, su ciudad natal, y los errores
llevados a cabo por esta a lo largo de su historia, y que les llevó a convertirse en
esclavos. En su tercer discurso, Maquiavelo termina con una violeta denuncia del
gobernante y del gobierno al que había servido.

La búsqueda del imperio


Al principio de su segundo Discurso, Maquiavelo manifiesta que su análisis de los
ordini esta todavía a la mitad e su realización. Hasta ahora había dicho que ,si una
ciudad quiere lograr grandeza ,necesita desarrollar leyes rectas e instituciones que
aseguren que sus ciudadanos se comportan con la mas alta virtú en los asuntos internos.
También indica que es esencial el establecer una nueva serie de ordini que animen a los
ciudadanos comportarse con una virtú parecida en los temas externos.
La necesidad de estas leyes e instituciones adicionales viene del hecho de que todas las
republicas y principados están en estado de competencia hostil unas con otras. Los
hombres “nunca están contentos de vivir dentro de sus propios limites”<, siempre
quieren gobernar a otros. (194).Esto imposibilita “que una republica se mantenga en pie
y goce de sus libertades”.La solución consiste en atacar como defensa, en adoptar una
política de expansión para asegurarse que la propia ciudad natal “pueda defenderse de
los atacantes y aniquilar a los que se oponen a su grandeza” (194).
Aquí también se dirige Maquiavelo para corroborar lo que dice a la antigua Roma, que
nunca ha existido ua republica con tantos ordimi. El resumen que hace Maquiavelo es
una larga lista de advertencias y consejos.
El motivo por el que Maquiavelo condena estas prácticas es la misma. Todas ellas no
reconocen que, si se ha de lograr la gloria cívica, la cualidad que se debe inculcar res a
los propios ejércitos es la de la virtú.
Dice Maquiavelo que el peligro inherente a algunas practicas políticas que nombra es
suscitar una excepcional virtú contra los que las ponen por obra. Eso mismo se aplica a
la renuncia a vengar las injurias (esto no lo hizo Filipo de Macedonia y por ello fue
asesinado por el ofendido Pausanias).

15
Otro peligro que puede aparecer consiste en que vuestro destino pueda caer en manos
de un pueblo sin interés virtuosos por los temas públicos. Pero a más peligrosa de las
conductas, según Maquiavelo, son las basadas en la falta de visión de futuro para darse
cuenta de que la virtú importa más que nada en los temas militares y en los civiles.
Al igual que en sus otros dos Discursos, el repaso de Maquiavelo a la historia romana le
lleva a terminar con una comparación entre la corrupción total de se ciudad natal y la
ejemplar virtú del mundo antiguo.
Los romanos hicieron muy bien las cosas, a diferencia de los florentinos que se
equivocaron por completo. Al igual que antes, Maquiavelo se lamenta por las
estupideces del régimen al que había servido.

EL HISTORIADOR DE FLORENCIA

El cometido de la historia
Al poco tiempo de la terminación de los Discursos, un inesperado giro de la Fortuna dio
a Maquiavelo el patronazgo que siempre había querido del gobierno de los Medici.
Lorenzo de Medici, a quien dirigió la nueva dedicatoria de El Príncipe tras la muerte de
Giuliano en 1516, murió poco después. Le sucedió en el gobierno de temas florentinos,
el cardenal Giulio, futuro papa Clemente VII. Debido a que el papa estaba relacionado
con amigos de Maquiavelo como Lorenzo Strozzi, a quien después Maquiavelo dedicó
el Arte de la Guerra. Resultado de este contacto Maquiavelo se movió para introducirse
en la corte de los Medici en 1520, y pronto logró un encargo por parte de los Medici
para escribir la historia de Florencia.
La redacción de la Historia de Florencia le ocupó el resto de su vida. Se trata de su obra
mas larga y tranquila, sigue con mucho cuidado los preceptos literarios de sus autores
clásicos favoritos. Los dos dogmas básicos de de la historiografía clásica y de la
humanista, eran que las obras históricas debían inculcar lecciones morales y adecuadas
con la mayor intensidad. Salustio por ejemplo, la una declaración de los dos principios
con gran influencia. En la Guerra de Yugurta dejaba claro que se debía reflejar el pasado
de forma “útil y provechosa”.Y en la Conjuración de Catilina llegaba a la conclusión
que el acercamiento adecuado a la historia debe tratar de “seleccionar aquellas partes
dignas de ser recordadas”.

16
Maquiavelo se muestra convencido de atenerse a los dos requisitos, como muestra en el
modo de tratar ciertos pasajes, en los libros II, III, Y IV, en el que concluye con un
análisis de cómo los Medici se las apañaron para lograr el poder.
Otro tema de los historiadores humanistas era que, para comunicar las lecciones más
provechosas de la mejor manera, los historiadores deben tratar un estilo retórico. Tal
como Salustio decía en el comienzo de la Conjuración de Catilina, el básico desafío de
la historia se encuentra en que el “estilo y la dicción deben igualarse a las hazañas
recordadas”.De nuevo Maquiavelo se toma muy en serio este ideal .Escogió como tema
la biografía de Castrucio Castrani, tirano de Luccas en el siglo XV. La descripción que
abre la biografía del nacimiento de Castruccio, como expósito es ficticia, pero da a
Maquiavelo la ocasión de tratar el poder de la Fortuna en los asuntos humanos (533-4)
Habla de cómo el joven Castruccio empieza a “entretenerse con las armas”,y habla
Maquiavelo de los atractivos de las letras y las armas (535-6).
Cuando Maquiavelo envió su vida de Castruccio a sus amigos Alamanni y
Buondelmonti, estos la consideran como un ensayo para la obra que Maquiavelo
pensaba escribir. Cuando Maquiavelo comenzó a componer su Historia poco después,
puso en practica estos recursos estilísticos. El libro esta realizado en un estilo aforístico
y antitético.
Finalmente, el precepto más importante que los humanistas aprendieron de sus
autoridades clásicas era que el historiador debe centrar su interés en los mejores logros
de nuestros antepasados, estimulando con ellos los demás a emular sus más nobles y
gloriosos hechos.
Como Salustio decía en La Guerra de Yugurta, sólo manteniendo viva “la memoria de
los grandes hechos” podemos esperar encender “en el pecho de los hombres nobles” la
ambición “que no puede apaciguarse hasta que ellos, con su propia virtú, igualen la
gloria y fama de sus ancestros”.Fue de hecho, este sentimiento de calidad panegirística
de la tarea de los historiadores lo que sacaron los humanistas del Renacimiento sobre el
estudio de Salustio, Tito Livio y sus contemporáneos.
No cabe duda que Maquiavelo era muy consciente de este último aspecto historiográfico
humanista, ya que se refiere con admiración a la obra de Poggio en el prefacio de su
propia Historia (1031), pero es aquí donde, de pronto, rompe con las expectativas de
antes. Dice ahora que, resulta imposible “destacar la bravura de os soldados o la virtú
de los generales o e amor de los ciudadanos por su país”.Sólo podemos hablar de un
mundo cada vez más corrupto. Maquiavelo, por consiguiente, da un giro a los supuestos

17
vigentes sobre el fin de la historia, en lugar de contar una historia que “incite a los
espíritus libres a la imitación”, el espera “estimular a tales espíritus a evitar y librarse de
los actuales abusos” (1233).toda la Historia d Florencia gira en torno al tema de su
decadencia y su ruina. Poco después, Maquiavelo presenta el resto de su narración,
como una historia de progresiva corrupción y ruina. El punto culminante tiene lugar en
1494, cuando Italia <2se hundió en la esclavitud” bajo el poder de los bárbaros.

La decadencia y la ruina de Florencia


El tema que trata la Historia de Florencia es el de la corrupción: Maquiavelo describe
como su mala influencia hizo presa en Florencia, eliminó su libertad y la llevó a la
tiranía y la desgracia. Al igual que en los Discursos, señala dos ámbitos básicos donde el
espíritu de la corrupción puede surgir. En primer lugar, hay riesgo de corrupción en el
manejo de la política “exterior” siendo cobardes e indecisos. Y en segundo lugar, hay
riesgo parecido en los “asuntos domésticos”, donde el aumento de la corrupción se verá
bajo la forma de “contiendas civiles y hostilidades internas” (1030-1).
Maquiavelo plantea la primera de esas opciones en los libros V y VI, donde trata los
asuntos externos de Florencia. Se conforma con dar unos burlescos ejemplos de la
incompetencia militar de Florencia, de este modo se “aparta” de los humanistas, ya que
lo que destaca de las piezas militares de Maquiavelo es que todos los combates que
describe son ridículos, sin ser gloriosos.
El resto de la Historia va dedicado al lamentable relato del aumento de la corrupción en
Florencia. Cuando Maquiavelo vuelve a tratar este tema al inicio del libro III, deja claro
que, lo que tiene en mente es la tendencia de las leyes e instituciones cívicas a ser
“planeadas con vistas a la conveniencia individual o sectaria” (1140).Critica a sus
antecesores Bruni y Poggio ,por no dedicar demasiada atención a este peligro en sus
historias de Florencia (1031).Y excusa su excesiva preocupación hacia el tema diciendo
que las enemistades que aparecen cuando una comunidad pierde así la virtú “llevan
todos los males que brotan en as ciudades” (1140).Maquiavelo empieza diciendo que
siempre habrá “serias y naturales enemistades entre el pueblo y los nobles” en cualquier
ciudad por el “afán de los últimos por mandar y de los primeros por no ser juzgados”.
En Florencia en cualquier caso, las enemistades que habían surgido habían sido siempre
las “de las banderías” (1337).Resultado de ello la ciudad se ha convertido en una de esas

18
desafortunadas comunidades condenadas a oscilar entre dos polos ruinosos, que varían
“entre la esclavitud, promovida por la nobleza, y el libertinaje, promovido por el
pueblo”.
Según Maquiavelo, la historia interna de Florencia desde el siglo XIII se muestra como
un conjunto de febriles oscilaciones entre esos dos extremos, en el cual las libertades de
la ciudad han desaparecido.
Cuando Maquiavelo llega a la fase fina de su narración, en los libros VII y VIII,
presenta su argumento de manera más oblicua y cautelosa. El tema principal es la
llegada de los Medici. Aunque se esfuerza e disimular su hostilidad, es fácil ver sus
reales sentimientos hacia ala contribución de os Medici a la historia de Florencia.
En los dos últimos libros de la Historia, si volvemos a este tema, es fácil detectar el
tono de rechazo que se encuentra en las descripciones de Maquiavelo sobre el gobierno
de esta familia. Comienza hablando de Cosme, después de la breve carrera de su hijo
Piero de Medici. Al final cuando llega a los años de Lorenzo el Magnifico, (ya su propia
juventud) ni siquiera disimula su opinión y antipatía hacia ellos. Declara Maquiavelo
que,”la Fortuna y la liberalidad” de los Medici han puesto en evidencia su acción
corruptora y el “pueblo se ha hecho sordo” a la idea de librarse de la tiranía de los
Medici, por tanto, “la libertad ha desaparecido de Florencia”.

El desastre final
A pesar de la recaída de Florencia en la tiranía, y de la vuelta de los bárbaros,
Maquiavelo se siente aún capaz de confortarse creyendo que Italia se ha librado de al
peor de las degradaciones. Aunque los bárbaros han hecho conquistas, no han logrado
llegar a ninguna de las grandes ciudades italianas. Todo esto se ve en el libro el Arte de
la Guerra. Sin embargo, Maquiavelo debía haberse informado antes de tentar a la
Fortuna con su confianza. Roma fue finalmente derrotada, el papa Clemente VII tuvo
que huir, y el impopular gobierno de los Medici en Florencia se derrumbó. En Mayo se
restauró la república, y los Medici huyeron.
Maquiavelo, a pesar de su sentimiento republicano, la libertad en Florencia debería de
agradarle, pero debido a su unión anterior a los Medici, pensó que no le resultaría fácil
adentrarse en la nueva república.
Esto pudo estropear el ánimo de Maquiavelo, ya que poco después contrajo una grave
enfermedad de la que no se recuperó.

19
Con Maquiavelo, mas que con cualquier otro teórico político, la tentación de seguir
interesado en él incluso después de su muerte, ha sido habitual incluso hasta nuestros
días .Alguno de los críticos de Maquiavelo como Francis Bacon, reconocían que
“estamos en deuda con él y otros por decir lo que hacen os hombres en vez de lo que
deben hacer”. La mayoría de sus lectores originales, denunciaron a Maquiavelo y su
manera de pensar como una invención del diablo o un maestro del mal. Pero la mayoría
de sus modernos comentadores se han enfrentado a sus opciones de un modo
mundano.
En cualquier caso, la labor del historiador radica en, recopilar información y
compararla con el tiempo actual, tal y como dice el propio Skinner en este libro sobre
Maquiavelo: “todo lo que he querido hacer es recuperar el pasado y situarlo frente al
presente sin ensalzar o denostar el pasado” (Pág. 110).

CONCLUSIÓN

20
MARTA FERNÁNDEZ SARACIBAR
DNI: 72810722J

21

También podría gustarte