2.
Tipos de bases de datos
Existen diferentes clasificaciones de las bases de datos, atendiendo a
características puntuales:
Según su variabilidad. Conforme a los procesos de recuperación y preservación
de los datos, podemos hablar de:
Bases de datos estáticas. Típicas de la inteligencia empresarial y otras
áreas de análisis histórico, son bases de datos de sólo lectura, de las cuales
se puede extraer información, pero no modificar la ya existente.
Bases de datos dinámicas. Aparte de las operaciones básicas de
consulta, estas bases de datos manejan procesos de actualización,
reorganización, añadidura y borrado de información.
Según su contenido. De acuerdo a la naturaleza de la información contenida,
pueden ser:
Bibliográficas. Contienen diverso material de lectura (libros, revistas, etc.)
ordenado a partir de información clave como son los datos del autor, del
editor, del año de aparición, del área temática o del título del libro, entre
otras muchas posibilidades.
De texto completo. Se manejan con textos históricos o documentales,
cuya preservación debe ser a todo nivel y se consideran fuentes primarias.
Directorios. Listados enormes de datos personalizados o de direcciones de
correo electrónico, números telefónicos, etc. Las empresas de servicios
manejan enormes directorios clientelares, por ejemplo.
Especializadas. Bases de datos de información hiperespecializada o
técnica, pensadas a partir de las necesidades puntuales de un público
determinado que consume dicha información.
3. Ejemplos de base de datos
Algunos ejemplos posibles de bases de datos a lo largo de la historia son:
Guías telefónicas. Aunque en desuso, estos voluminosos libros solían
contener miles de números telefónicos asignados a hogares, empresas y
particulares, para permitir al usuario dar con el que necesitaba. Eran
engorrosos, pesados, pero completos.
Archivos personales. El conjunto de los escritos de vida de un autor,
investigador o intelectual a menudo son preservados en un archivo, que se
organiza en base a la preservación y reproducción de los originales,
permitiendo su consulta sin poner en riesgo el documento original.
Bibliotecas públicas. El perfecto ejemplo de bases de datos, pues
contienen miles o cientos de miles de registros pertenecientes a cada título
de libro disponible para su préstamo, ya sea en sala o circulante, y del que
puede haber más de un mismo ejemplar en el depósito. Los bibliotecólogos
se encargan de diseñar estos sistemas y velar por su funcionamiento.
Registros de transacciones. Las operaciones realizadas con una tarjeta
de crédito, así como las llamadas realizadas con un celular, u otro tipo de
transacciones comerciales cotidianas, generan todas un conjunto de
registros que van a dar a una base de datos de la empresa.
Historial médico. Cada vez que acudimos al doctor o a un hospital, se
actualiza la información respecto a nuestra salud, al tratamiento recibido y
demás detalles médicos en un archivo que lleva registro de nuestra historia
médica, en caso de que a futuro se requiera conocer datos específicos,
como operaciones o tratamientos recibidos.
Fuente: https://concepto.de/base-de-datos/#ixzz65NT079hT