PATOLOGÍA POR HUMEDAD EN HORMIGÓN
PRESENTADO POR:
CARLOS ARTURO FIGUEREDO DIAZ
COD: 2014032054
FUNDACIÓN UNIVERSITARIA INTERNACIONAL DEL TRÓPICO AMERICANO
UNITRÓPICO
FACULTAD DE INGENIERÍAS
INGENIERÍA CIVIL
PATOLOGÍA Y REHABILITACIÓN DE ESTRUCTURAS
SEPTIEMBRE 2019
PATOLOGÍA POR HUMEDAD EN HORMIGÓN
PRESENTADO POR:
CARLOS ARTURO FIGUEREDO DIAZ
COD: 2014032054
PRESENTADO A
INGENIERO HUGO HERNAN SALAMANCA HERNANDEZ
FUNDACIÓN UNIVERSITARIA INTERNACIONAL DEL TRÓPICO AMERICANO
UNITRÓPICO
FACULTAD DE INGENIERÍAS
INGENIERÍA CIVIL
PATOLOGÍA Y REHABILITACIÓN DE ESTRUCTURAS
SEPTIEMBRE 2019
TABLA DE CONTENIDO
1. INTRODUCCIÓN 4
2. GENERALIDADES 5
2.1 definición 5
1. INTRODÚCCION
La humedad en construcción es un problema frecuente; debido a esto se ha optado
por utilizar diferentes métodos empíricos con el fin de mitigar o repara sus daños;
de esta forma, suelen usarse pinturas, estanqueidades, entre otros; estos suelen
ser impulsados normalmente por costumbre o interés comercial. Sin embargo, al
momento de referirse a una patología por humedad, deben evaluarse en primer
lugar la causa que originó el daño (sin ignorar que en ocasiones pueden ser más de
una) para así contar con un diagnostico eficiente que permita dar una solución
integral basada en conceptos técnicos y tratamientos probados con anterioridad;
pues, aunque estos funcionen, su efectividad está sujeta a distintos factores. Ahora
bien, es de resaltar que se han identificado cinco fuentes de humedad importantes;
entre ellas encontramos: la humedad de filtración; la humedad capilar; la humedad
de condensación; la humedad accidental y la humedad de construcción, clasificadas
de acuerdo al fenómeno responsable de su aparición; por lo tanto, el análisis de
componentes como el clima; el destino de la edificación; el tipo de materiales de
construcción utilizados; el diseño de la misma y la zona en que se cuenta ubicada;
permiten confeccionar una solución adecuada para cada uno de los casos.
En este documento se realizó una investigación acerca de la patología por
humedad; sus causas; principales clasificaciones y métodos de identificación,
control y reparación, con el fin de enriquecer el conocimiento de los participantes y
de esta forma aportar a su preparación como profesionales en el área de ingeniería
civil.
2. GENERALIDADES
2.1 PRINCIPALES CAUSAS
Presencia de agua, que puede ser líquida o en forma de vapor. En un
ambiente seco no es posible la humedad.
Falta de aislamiento entre el elemento constructivo y el agua. Esta carencia
permite que el agua esté en contacto con él y lo deteriore.
Presencia de vías de penetración en los elementos constructivos, en forma
de aberturas, juntas, grietas y/o poros que permiten la entrada, circulación y
difusión del agua en ellos.
Imposibilidad o dificultad de secado o eliminación del agua presente que
permanece en el interior de los materiales o en su superficie.1
1
Revista Univalle cap. 4 reparación de humedades.
Fuente: revista Anivalle
Daños comunes por un mal proceso de impermeabilidad.
Fuente: google imágenes
La reparación de una patología por humedad ya sea ésta interna o superficial
implica una serie de acciones que dependerán de:
Comprobar el estado del elemento o la parte afectada y su acabado, tanto a
nivel general como en las zonas lesionadas; es decir, deberá hacerse una
revisión del contorno inmediato del área afectada.
Demoler parcial o totalmente el elemento o parte afectada y su acabado,
sanearla, lo cual contempla no sólo la parte lesionada sino además los
contornos y, ante la duda, la totalidad de éste o ésta donde reside la lesión.
Como recomendación genérica, se sugiere, la sustitución de todo elemento,
sobre todo cuando su acabado sea de adherencia continua, en los casos de
adherencia por anclajes puntuales, se podrá reparar sin la necesidad
eminente de su demolición.
Aplicar o colocar el acabado en la zona saneada.2
2.2 CLASES DE HUMEDAD
2.2.1 HUMEDAD POR OBRA
El agua proviene de la propia construcción del edificio, que exige toneladas de agua,
más en técnicas de construcción “in situ”. En estos casos no se ha producido un
secado suficiente antes de la aplicación de acabados o antes de la ocupación. Este
fenómeno ocurrirá, pues, en todos aquellos cerramientos realizados con la llamada
“obra de fábrica” y en sus acabados superficiales en los que intervenga mortero
(fábrica de ladrillo, bloque y mamposterías, hormigón “in situ”, revestimientos
continuos de mortero de cemento o cal y guarnecidos de enlucidos de yeso,
revestimientos de baldosas, recibidas con mortero de cemento.
2
Ibid. 1 revista Univalle
Fuente: google imágenes
2.2.2 HUMEDAD POR FILTRACIÓN
El agua pasa a través de intersticios macroscópicos de un modo directo (por
ejemplo, goteras, poros y fisuras). Favorecen este paso, la acción de la gravedad y
del viento. Como ejemplo se puede citar el paso de la lluvia por los espacios entre
tejas rotas o movidas.
Se pueden distinguir varios tipos de humedades de filtración, en función de su
situación, de la procedencia del agua y del camino seguido por ésta. Así tenemos
humedades por filtración en cubiertas planas, en cubiertas inclinadas o en fachadas,
distinguiendo a su vez en éstas últimas:
En los remates superiores (cornisas y petos de terraza) es frecuente la
filtración por los bordes o por las juntas de las piezas; ello se produce sobre
todo cuando la albardilla es insuficiente o inadecuada (poco impermeable,
con escaso vuelo en los dos frentes o con juntas muy abiertas entre piezas).
En todo tipo de relieves (molduras puntuales o lineales, balcones, etc.), en el
encuentro entre el plano de la fachada y otro más o menos perpendicular,
que sea horizontal.
En huecos de ventana (encuentro de planos perpendiculares formando
diedros en los que coinciden juntas constructivas).
En los paños ciegos, a través del propio poro del material constitutivo del
cerramiento y a través de grietas y fisuras previas en la unidad constructiva
Fuente: google imágenes
2.2.3 HUMEDAD CAPILAR
El agua pasa a través de intersticios microscópicos. A este paso colabora la acción
conjunta de fuerzas internas de tensión superficial y es independiente de la acción
del viento o de la gravedad, pero no, claro está, de la capilaridad del material y de
la humedad exterior. Este fenómeno puede aparecer en cualquier cerramiento, tanto
horizontal como vertical, que esté constituido por materiales porosos, de estructura
capilar (tubular) y con algún punto de contacto con el agua, venga ésta desde el
suelo, desde jardineras adosadas a fachada, desde plataformas horizontales
exteriores donde pueda acumularse el agua (terrazas, molduras, etc.) o cualquier
otro punto hasta donde pueda llegar agua (un ejemplo de este fenómeno es la
ascensión del agua desde la base de los muros en contacto con zonas húmedas
(capilaridad).
Fuente: Revista Univalle
Podemos distinguir tres puntos clave donde encontramos esta lesión:
En el arranque de muros desde el terreno.
En los pavimentos de plantas bajas o sótanos en contacto con el suelo
cuando no se ha interpuesto capa de drenaje (encachados) ni
membranas impermeables.
En una serie de puntos en fachada: encuentros de elementos
verticales de fachada con pequeñas plataformas horizontales
(normalmente impermeables) bien sean suelos de terraza, bien
molduras horizontales, bien vierteaguas y albardillas.
Fuente: google imágenes
2.3.4 HUMEDAD POR CONDENSACIÓN
Se produce al alcanzar el aire la temperatura de rocío, generalmente, sobre
superficies frías. Se forman gotitas que se depositan sobre estas superficies y que
debido a la adhesión mutua y a la gravedad se van agregando hasta formar mayores
núcleos húmedos. En este caso no existe una penetración o un transporte de agua,
sino un cambio de estado físico. (Por ejemplo: el chorreo en alicatados de cocinas
y baños cuando hay una gran producción de vapor en la estancia); Pero este
fenómeno de condensación no sólo es superficial, sino que se puede dar en los
intersticios de los elementos si en éstos se alcanza la temperatura de rocío. Así,
podemos distinguir tres tipos de humedades por condensación.
Fuente: google imágenes
[Link] condensación superficial interior
Se produce cuando la temperatura superficial interior es inferior a la de rocío. Este
caso se produce, sobre todo, por un aumento exagerado de la presión de vapor en
dicha superficie, lo cual, a su vez, puede deberse, bien a la alta producción de vapor
en el local en cuestión (baños, cocinas, etc.), bien a la impermeabilidad del material
de acabado superficial interior del cerramiento (vidrio). El síntoma es un evidente
goteo. También puede darse en locales con una producción de vapor de agua
moderada y con acabados superficiales más porosos (dormitorios, salas de estar,
etc.). Entonces la causa sueles estar en un aislamiento insuficiente del cerramiento
(sobre todo en puentes térmicos).
Fuente: google imágenes
[Link] condensación intersticial
Cuando el fenómeno físico se produce en algún punto del interior del cerramiento
gracias a que ante la presión de vapor de agua que llega hasta él, la temperatura
existente es inferior a la de rocío que le corresponde a aquel. Este segundo caso
de condensación depende no sólo de la cantidad de vapor de agua que atraviese
el muro y del gradiente de temperatura del mismo, sino además, de la constitución
del propio cerramiento, la disposición de las distintas capas que lo conforman y de
la permisividad al paso del vapor del agua de cada una de ellas, así como de su
coeficiente de aislamiento; Otro tipo de condensación intersticial a tener en cuenta
aparece sobre las tuberías de agua fría o metálicas alojadas en los cerramientos,
sobre todo tabiques.
La condensación intersticial y la interior pueden aparecer simultáneamente, dado
que parte del vapor de agua sigue desplazándose hacia el exterior a pesar de que
se haya producido ya la condensación en la superficie interior del cerramiento.
Fuente: google imágenes
[Link] condensación higroscópica
Cuando la causa fundamental es la presencia de sales higroscópicas en el interior
de los poros del material. Se trata, por su localización, de una condensación
intersticial, pero conviene distinguirla de ésta a los efectos de su reparación ya que
no nos preocupará tanto el aislamiento o la presión de vapor de agua como la
eliminación de las sales higroscópicas que causan la acumulación del vapor de agua
y su condensación. La presencia de dichas sales suele ser consecuencia de su
disolución y arrastre por anteriores humedades de capilaridad o de filtración. Los
poros superficiales de los materiales de acabado son especialmente propicios a la
cristalización de estas sales cuando se produce la evaporización del agua contenida
en ellos.
Fuente: google imágenes
2.3.5 HUMEDAD ACCIDENTAL
Aparece cuando alguna conducción de agua sufre una rotura provocando el paso
del líquido al cerramiento que lo contenía o que estaba próximo. Podemos llegar a
distinguir varios subtipos en función de la causa que ha producido la rotura del
conducto que, en principio, se pueden agrupar en tres:
Rotura del conducto por sobretensión en el mismo debida a cambios
dimensionales.
Rotura por acción mecánica sobre el conducto. Se incluyen aquí el conjunto
de acciones exteriores, normalmente puntuales, provocadas por el uso (o mal
uso) del edificio y su entorno.
Corrosión de los conductos metálicos, que puede ser debida al propio fluido
que discurre por su interior (“corrosión por inmersión”), a la aparición de pares
galvánicos en el conducto, o a la aparición de humedad sobre la superficie
de los conductos que, ayudada por la falta de protección exterior de los
mismos, acelera la corrosión por “inmersión” o por “aireación diferencial”. En
cualquiera de los casos, la corrosión del tubo va disminuyendo la sección de
sus paredes hasta que éstas no admiten la presión interior, o bien las
tensiones de tracción o esfuerzo cortante.
Fuente: google imágenes
DIAGNOSIS DE HUMEDAD
Fuente: revista Univalle
2.4.1 HUMEDAD DE OBRA
La coloración de los materiales, la fabricación de pastas y morteros, los hormigones,
etc. tienen un proceso de secado muy lento, al ocupar el edificio sin haber concluido
este proceso; la producción de vapor propia del uso dificulta el secado. Así mismo,
las aplicaciones de revestimientos decorativos impermeables obstaculizan este
proceso. Se pueden llegar a formar zonas húmedas, generalmente en caras
inferiores de los forjados, por un reparto de humedad.
Este tipo de humedad hemos de descartarla en edificios no recientes, puesto que
sólo puede aparecer al terminar la obra. No obstante, es fácil confundirla con
humedades de condensación o de capilaridad. Por lo que en estos casos
deberíamos realizar un estudio de posibilidad de condensación y comprobar
también la posible humedad por capilaridad. Como medida general, deberíamos
asegurar que el cerramiento se mantiene seco durante 30 días después de
terminado el secado y a pesar de seguir el local en uso o en nuevo período de
lluvias. Sólo entonces podremos afirmar que la humedad lo era de obra.
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2.4.2 HUMEDAD POR FILTRACIÓN
Se debe establecer, del mejor modo, una relación causa-efecto por la investigación
de hechos o circunstancias concurrentes antes o después de la aparición de la
lesión. Establecer el carácter periódico o permanente; la relación con fenómenos
naturales o no naturales.
Siguiendo el esquema utilizado en el punto 2.2. (tipologías de humedad por
filtración) analizaremos la diagnosis en las diferentes situaciones señaladas en
cuanto a humedades por filtración en fachadas:
En los remates superiores: las filtraciones en albardillas y petos de terrazas
no suelen ofrecer dudas, ya que difícilmente coinciden con otro tipo de
humedad.
En todo tipo de relieves: en estas plataformas horizontales puede haber
confusión con las llamadas “microcapilaridades”. Aunque éstas suelen
permanecer en la capa exterior del cerramiento, mientras que las filtraciones
tienden a penetrar hacia el interior del edificio. Puede ser necesaria una
pequeña “cala” para observar el recorrido.
En huecos de ventana: la filtración por juntas constructivas o practicables es
relativamente evidente, aunque es conveniente repasar meticulosamente los
sellados reponiendo las zonas destruidas.
En los paños ciegos: puede confundirse con humedades de obra,
condensación, capilaridad (cerca de los arranques) e incluso con humedades
accidentales. Para ver las posibilidades de la filtración, habrá que conocer la
porosidad de los materiales constitutivos de la fachada y, sobre todo, el
coeficiente de absorción de la capa exterior. Asimismo, se realizarán
reparaciones puntuales en aquellos puntos conflictivos analizados donde
encontremos existencia de grietas o fisuras, falta o defecto del material de
acabado exterior, existencia de acumulaciones de agua importantes como
jardineras, embalses, etc.
Fuente: google imágenes
2.4.3 HUMEDAD CAPILAR
Tienen su origen en un foco húmedo y pueden proceder de una filtración anterior.
Su extensión y trayectoria dependen de la capilaridad de los materiales que
atraviesan, de la cantidad de agua que puede admitir la superficie expuesta y de la
posibilidad que tenga de secarse desde el interior.
El agua de la superficie es más fuertemente retenida en la proximidad de contactos
entre los gránulos. Es posible que el agua pueda penetrar en el interior (pasar de A
a B y a C) resbalando sobre la superficie de los gránulos o por sucesivos estados
húmedos y secos. La extensión y trayectoria de la lesión no es tan arbitraria como
aparenta, sino que guarda relación con la porosidad de las fábricas, con la del agua
por capilaridad depende de la estructura celular del material, que puede ser abierta
(capilares) cerrada (burbujas) o mixta, siendo la primera la más desfavorable. EL
agua asciende hasta que el incremento de peso de las microcolumnas es capaz de
contrarrestar la resultante activa de las fuerzas intersticiales. Para 1 mm. de
diámetro el agua sube 15 mm. Para 0,01 mm. de diámetro el agua sube 15.000 mm.
Para 0,0001 mm. de diámetro el agua sube 150.000 mm.
Estadísticamente, aparecen más en las zonas bajas de los edificios (sótanos, muros
de contención…) y en la proximidad de instalaciones húmedas. En el arranque de
los muros desde el terreno, la humedad asciende por el interior del espesor del
cerramiento o por su exterior, produciéndose en el segundo caso un fenómeno
capilar superficial, que puede incluso limitarse al acabado exterior. Este tipo de
humedad puede manifestarse también por la aparición de manchas salinas en la
superficie de evaporación o por el desprendimiento de los revestimientos, formando
una especie de barba florida en la línea de culminación de la altura capilar. La
aparición de una banda oscurecida en las zonas bajas de la edificación suele ser el
primer síntoma que delata la existencia de este tipo de humedades. Sin embargo,
hay ocasiones en que la sintomatología no es tan clara. Los revestimientos de los
muros y de la zona baja de los muros pueden degradarse y llegar a desmoronarse
como consecuencia de la acción eflorescente de las sales cristalizadas y
vehiculadas por el agua capilar. Sin que haya aparecido hasta ese momento
mancha alguna que la delate. La altura capilar es mayor y más intensa en las
fachadas orientadas al norte. En las fábricas de poco espesor, el contenido de
humedad es uniforme en toda su anchura, mientras que en muros más gruesos se
incrementa levemente hacia su mitad, como consecuencia de la menor evaporación
existente. En los paños ciegos, el volumen de humedad sueles ser constante en la
parte central, mientras que decrece en las proximidades de las esquinas. Esta
peculiar distribución sirve para distinguir las humedades de capilaridad de las de
condensación, cuyo contenido decrece rápidamente hacia el exterior. En edificios
antiguos, es común que con el tiempo se haya modificado por lavado la estructura
capilar de los morteros, que se manifestarán especialmente sensibles a la ascensión
de este tipo de humedad.
2.3.6 HUMEDAD POR CONDENSACIÓN
La ventilación adecuada (continua y suave, o brusca y rápida, manteniendo la
inercia del cerramiento) la adecuación de la temperatura interior, estanquidad y
aislamiento, son las bases para producirse la condensación en las superficies.
Pero el vapor de agua se difunde a través de los materiales entre sus capas,
ofreciendo mayor riesgo los cerramientos en contacto con ambientes más fríos. Así
en estos, junto con el aislamiento térmico que controla las diferencias de
temperatura, se ha de controlar la diferencia de presiones de vapor con la
interposición de barreras que dejen el vapor de agua en las caras que no han
alcanzado la temperatura de rocío. La humedad por condensación no da lugar a
confusiones cuando se produce en la superficie interior del cerramiento y ésta es
impermeable; puesto que resulta un goteo inconfundible. Si dicha superficie es
porosa, puede confundirse con capilaridad, filtración, humedad de obra e, incluso,
accidental, según su localización, lo que obligará a un estudio de los gradientes de
temperatura y la posible existencia de puentes térmicos. Dentro del espesor del
cerramiento la confusión es más probable, sobre todo con las humedades
accidentales, aunque su identificación es fácil cuando se trata de puentes térmicos,
debido a su localización tan concreta.
Fuente: google imágenes
2.3.7 HUMEDAD ACCIDENTAL
Ante una humedad accidental confundible con algún otro tipo de humedad
deberemos estudiar la documentación técnica para detectar la presencia de
conductos y su posible sujeción incorrecta. También podremos recurrir al uso de
detectores de metales embebidos (“pachómetros”) o al método más directo de la
cala.
Fuente: google imágenes.
2.4 REPARACIÓN Y PREVENCIÓN
2.5.1 HUMEDAD DE OBRA
En la reparación de la humedad de obra se deberá proceder al secado adecuado
del cerramiento hasta alcanzar su “equilibrio” y se deberá reponer el acabado.
Secado: Puede ser natural o artificial. Debemos analizar la necesidad de eliminar
(picando la pintura o levantando el alicatado, por ejemplo) o no el acabado, que
supone una barrera a la salida de la humedad. Habrá que decidir el tipo de secado
a usar, para lo que tenemos considerar:
El grado de humedad existente.
El tiempo de que disponemos.
El ambiente climático.
Los medios económicos disponibles.
El tipo de secado podrá ser:
[Link] Aireación natural
la cual facilitamos realizando una serie de agujeros uniformemente distribuidos en
la zona húmeda, con los cuales aumenta la superficie de evaporación y la aproxima
al núcleo del elemento, donde suele estar más concentrada la humedad. Si la
aireación es temporal, basta con el orificio practicado directamente, que después se
cubre al rehacer el acabado. Si se pretende dejar la aireación permanente
deberemos introducir unos tubos perforados que permitan el secado continuo.
[Link] Secado artificial
Pretende conseguir la extracción acelerada de la humedad. Existen varios
procedimientos, de los cuales los más corrientes son:
Los calefactores: que proyectan aire caliente sobre la superficie del
cerramiento.
Los deshumidificadores: que absorben la humedad.
La electroósmosis: que evita el ascenso de agua de capilaridad y elimina la
humedad a base de hacerla pasar a otro elemento en contacto con nuestro
cerramiento, normalmente el terreno próximo, mediante la creación de una
“pila electro osmótica”.
[Link] Acabado definitivo
Una vez eliminada la causa de la lesión, podemos proceder a la corrección del
efecto. Habrá que aplicar el nuevo acabado obedeciendo a las normas de su
correcta ejecución.
La prevención consistirá en asegurarnos de que el cerramiento en cuestión está
suficientemente seco cuando vayamos a aplicarle el acabado correspondiente.
Fuente: imágenes google
2.5.2 HUMEDAD POR FILTRACIÓN
La diagnosis no suele oponer dudas, mientras que la reparación se enfoca
generalmente hacia la impermeabilización y el correcto drenaje del agua. Si la
albardilla de mortero presenta erosión, será necesario rehacerla, adoptando las
pendientes adecuadas, o sustituirla por otra de material impermeable y con
suficiente vuelo por ambos lados.
Si se trata de albardillas de elementos prefabricados con vuelo insuficiente y sin
goterón, la filtración se produce normalmente por las juntas, las posibles
perforaciones o el borde. La mejor solución es reponerlas, pero si las piezas están
en buen estado, con vuelo y pendientes correctas, pueden retacarse las juntas con
mortero de cemento, expansivo o de resinas, o bien sellarse con productos
elastómeros. Siempre puede resultar conveniente colocar una nueva albardilla de
chapa metálica directamente sobre la existente.
La forma de combatir la filtración está siempre en función de la causa. Si se trata
únicamente de la propia porosidad del material, la solución es aplicar un acabado
impermeabilizante, que deje respirar al cerramiento. Puede ser una pintura
hidrófuga de poro abierto, pero también un aplacado con chapas metálicas o
fibrocemento, alicatados y chapados de piedra, o un simple enfoscado o revoco de
carácter hidrófugo. En el caso de los diedros horizontales en fachada, como primera
medida terapéutica, hay que proceder al sellado de las juntas, siempre que el
elemento horizontal se encuentre en buenas condiciones. De lo contrario, habrá que
demoler y reponer de nuevo. Siempre deberemos también provocar o incrementar
la pendiente, normalmente incluyendo un elemento impermeable tipo
“semialbardilla”.
Los balcones con peto de obra necesitan un sistema de desagüe y una
impermeabilización de la base de los muros, hasta el nivel que pudiese alcanzar el
agua (por lo menos 15 cm.). Además, es necesario prever un sistema de drenaje,
dando continuidad al material impermeable con la boca del tubo drenante, de
manera que en su encuentro no se puedan producir filtraciones. La introducción de
una cazoleta de sumidero, entre el pavimento y la gárgola, es una solución
adecuada para estos casos.
Fuente: google imágenes
Fuente: google imágenes
2.5.3 HUMEDAD CAPILAR
[Link] Humedad del suelo
La capilaridad se erradica en origen por medio de dos técnicas, el drenaje y la
creación de barreras impermeables. Ambas requieren operaciones bastante
complejas, pero se manifiestan muy eficaces en el cometido de eliminar la humedad
[Link].1 Drenaje
Consiste en alejar el agua de la base del cerramiento por medio de diferentes
procedimientos que enumeramos a continuación. Todos estos sistemas se
manifiestan eficaces cuando el nivel de la capa freática es inferior a la cota más baja
de la cimentación. Por debajo del nivel freático, la presión del agua impide su
evacuación por gravedad.
[Link].2 Tipos de drenaje:
Cuña drenante: se excavan cuñas adosadas a la base del muro y realizadas
mediante bataches alternados, con el objeto de no provocar asientos
puntuales, de una profundidad tal que se alcance el suelo sobre el que reposa
la cimentación. En su fondo, se coloca una tubería de hormigón o plástico.
Esta tubería recoge las aguas lo más abajo posible (unos 15 cm. por debajo
de la base) y las canaliza a puntos concretos hasta enviarlas a la red de
saneamiento o a un pozo muerto.
Deberá compactarse bien la zona rellenada. Esta solución requiere poder
actuar desde el exterior y en todo el frente.
Ataguías: separadas de la base y con una profundidad que estará en función
de las de la cimentación del edificio y de la presión de las aguas a atajar.
Se usa para casos de corrientes freáticas del agua y puede ser: tablestacas
adosadas de madera, piezas metálicas, zanjas lineales rellenas de material
suelto y tubos que conducen el agua hasta la red de saneamiento. Se intenta
descender el nivel del agua hasta por debajo de la cimentación, para evitar
el contacto entre ambas.
Pozos drenantes: constituyen una red que hace que el nivel descienda lo
suficiente para evitar el contacto con la cimentación.
Drenaje eléctrico: se trata de drenajes lineales, colocados normalmente en el
arranque de los muros, que establecen una corriente eléctrica entre éste y el
terreno en contacto, con polo negativo en el muro y positivo en la tierra,
obligando al agua, como elemento conductor que es, a descender.
Aireación por puntos: se introducen unos tubos perforados en la base del
muro, que facilitan la aireación interior del cerramiento. Pueden ser
cerámicos o de material plástico.
[Link] Barrera impermeable
Se trata de interponer una barrera entre el agua y el elemento constructivo. En esta
solución, se ha de proceder a realizar actuaciones destructivas.
Lámina impermeable: se introduce en la base del muro. Las plásticas pueden
ser bituminosas o de P.V.C. Las metálicas serán de materiales inoxidables.
Inyecciones: la lámina puede sustituirse por una inyección de mortero y
resina de poliéster o de resinas epoxi. Con ello conseguimos dificultar la
ascensión del agua mediante dos sistemas básicamente:
a) Obstrucción de los poros: persigue la reducción de la abertura de los mismos
por debajo de las 0,010 micras hasta conseguir anular la ascensión. Se
puede conseguir utilizando “mineralizadores” o prepolímeros de isociananto.
b) Hidrofugación: emplea líquidos a base de siliconas diluidas en disolventes
orgánicos, también siloxanos.
c) Hidrofugación superficial: a base de morteros especiales de fraguado rápido.
No evita la capilaridad propiamente dicha, sino que evita que la humedad
salga al exterior por la superficie tratada.
Fuente: google imágenes
[Link] Ventilación y ocultación
La unión de los factores ventilación y ocultación ha inducido a la construcción de
“cámaras ventiladas”, que en los cerramientos debe disponerse en todo el
paramento horizontal con las siguientes características: cámara de aire continua,
con rejillas de ventilación superiores e inferiores, con canaleta de recogida de aguas
en la base y con ausencia de yeso.
[Link] capilaridad en plataformas horizontales de fachada.
En los casos de microcapilaridad o humedad capilar producida por plataformas
horizontales de fachada, la reparación consiste en impedir que la humedad llegue
al arranque del paramento horizontal, para ello tenemos tres vías:
Aumentar la inclinación de la plataforma hacia el exterior.
Establecer un pequeño escalón impermeable.
Colocar rodapié.
Como medidas preventivas debemos adoptar todas aquellas que resulten posibles
durante la ejecución y que nos prevengan la aparición de la lesión, de acuerdo con
lo visto en las líneas superiores.
2.5.4 HUMEDAD POR CONDENSACIÓN
[Link] Condensación superficial interior
Aparecen dos líneas distintas de actuación
a) Para evitar que no haya condensación: impedimos que se alcance la
temperatura de rocío sobre la pared.
Aumentamos la temperatura superficial interior del cerramiento.
Disminuimos la presión de vapor de agua del local.
b) Preparar la superficie del cerramiento para la posible condensación. Se trata
de disponer de una superficie pulida e impermeable que no se vea afectada
por el agua que se condensa sobre ella y que permita su secado y limpieza
con relativa facilidad. Si el local lo admite, procederemos a impermeabilizar
su superficie mediante la aplicación de un acabado pulido.
[Link] Condensación intersticial
La actuación consiste en evitar que se alcance la temperatura de rocío en ningún
punto del cerramiento. Tenemos tres posibilidades para ello:
a) Aumentar la temperatura general en el interior de la sección del cerramiento.
Habrá que anular los puentes térmicos.
b) Disminuir la temperatura de rocío en la misma sección. Se podrá utilizar una
barrera de vapor. En el caso de la condensación sobre tubería empotrada,
habrá que protegerla con coquilla de espuma plástica o de fibra de vidrio, con
barrera de vapor exterior, y volver a tapar.
c) Disipar el vapor de agua dentro del cerramiento hacia el exterior donde se
produce la condensación. Para ello introducimos una cámara de aire en el
interior del cerramiento, ventilada hacia el exterior (fachadas y cubiertas
ventiladas).
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[Link] Condensación higroscópica
Habrá que deshacerse de las sales higroscópicas contenidas en el acabado del
cerramiento. Para ello:
a) Eliminamos la capa de revoco que aloja las sales a base de una demolición
y saneado.
b) Procederemos a base de algún sistema controlado de humedecer el revoco
para disolver las sales higroscópicas.
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2.5.5. HUMEDAD POR ACCIDENTE
[Link] Rotura por sobretensión.
Si los conductos no han sido colocados con la holgura suficiente para su correcta
dilatación y contracción, habrá que introducirla una vez cambiada la pieza rota. La
introducción de holgura es fundamental en el encuentro con elementos estructurales
y en todo tipo de quiebros y piezas de encuentro de varias líneas.
[Link] Rotura por acción mecánica.
Se trata de evitar la acción directa de los movimientos de la obra sobre el conducto.
Habrá que proteger mediante elementos rígidos y protecciones metálicas.
[Link] Corrosión.
Se debe efectuar un estudio concreto de la causa de la corrosión:
Si se trata de un problema de constitución de la propia tubería, habrá q
cambiar todos los conductos que estén en la misma situación.
Si el problema está en la aparición de un par galvánico, habrá que introducir
un manguito aislante entre los dos elementos que lo forman.
Si la corrosión aparece por la superficie exterior del conducto por
acumulación de humedad, se procederá a la limpieza total de la superficie e
independencia de toda la tubería de dichos ataques mediante su protección
con coquillas.
Fuente: google imágenes