Gradiente Geotérmica
Gradiente Geotérmica
2019 – II
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Introducción
La temperatura medida en el interior de la Tierra, no es constante, pero su valor
cambia en función de la profundidad que se mide o estima y de unas condiciones
geológicas regionales y locales.
En el siguiente informe, daremos a conocer sobre la influencia del grado
geotérmico en caída de rocas en excavaciones subterráneas.
Además, se sabe que la temperatura de la corteza terrestre aumenta a medida
que se profundiza en la misma; la existencia de este calor se manifiesta
directamente en las erupciones volcánicas en las que hay una proyección de
rocas fundidas (lava) y de gas, y en forma menos brutal, pero no por ello menos
espectacular, en el fenómeno del géiser, que consiste en el ascenso de vapor de
agua a presión a lo largo de una fractura, a una temperatura que varía entre los
200°C y 250°C.
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1. Grado geotérmico:
Se conoce grado geotérmico a la variación de temperatura respecto al aumento
de las profundidades de la corteza terrestre. Generalmente, este parámetro es
indicado por el valor de la temperatura en grado Celsius, por cada 100 metros
de profundidad.
Estas variaciones locales pueden tener distintos orígenes, en algunos casos se
presentan a continuación:
La infiltración de agua fría de la superficie, ya que se encontró durante
la perforación del túnel del Mont Blanc, donde las temperaturas medidas
en el túnel resultó ser inferior al previsto, debido al enfriamiento de la
roca por la infiltración de la fusión de agua fría del glaciar por encima.
Por el contrario, el túnel de Gotthard no tiene tal enfriamiento, como se
puede ver manteniendo un ojo en el termómetro de la temperatura
exterior en la instrumentación del automóvil al cruzar el túnel.
Presencia de permafrost, que actúa como un volante de inercia térmica
de enfriamiento del suelo. El análisis de los gradientes de temperatura
en zonas de permafrost, llevada a cabo en Polonia han permitido la
observación de que el efecto "del permafrost” se puede observar a unos
pocos cientos de metros de profundidad.
Campo geotérmico y la anomalía geotérmica directamente observables
sobre el terreno: en este caso las líneas isotermas se cruzan
directamente la topografía de la superficie.
Perfil de profundidad
Debajo de la superficie de la Tierra aumenta la temperatura en promedio, cerca
de 3 ° C por cada 100 m de profundidad, pero puede variar significativamente
dependiendo de dónde nos encontramos. El rango normal de variación del
gradiente geotérmico es de 1.5 ° y 5.0 ° C/100m.
El valor del gradiente geotérmico es una función de la conductividad térmica de
las rocas, las rocas muy porosas, incluidos los volúmenes tan altos de agua se
caracterizan por su baja conductividad térmica.
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Figura N°1. Mayn Geiser en Nueva Zelanda, los géiseres son manantiales intermitentes
de agua a elevada temperatura y con un gran contenido de sales disueltas
Para el estudio del régimen térmico de las zonas del interior de la Tierra se han
establecido dos magnitudes, el grado geotérmico o número de metros que hay
que profundizar en la Tierra para que la temperatura aumente 1 °C, y el
gradiente geotérmico, número de grados que aumenta la temperatura al
profundizar 100 m. El gradiente geotérmico expresa el valor del aumento de la
temperatura con la profundidad. Grado y gradiente geotérmico son magnitudes
que están en relación inversa, pues si aumenta el primero disminuye el
segundo, y viceversa.
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Por lo que, el grado geotérmico corresponde al aumento de temperatura que se
alcanza al bajar 100 metros perpendicularmente a la superficie. Su promedio es
de unos 3° centígrados. El gradiente geotérmico se mide en cambio en metros, y
se define como la distancia que hay que descender para que la temperatura
aumente 1°C. En promedio se estima en 30 a 33 metros.
Tanto el grado como gradiente geotérmico son altamente sensibles a las
condiciones del lugar, razón por la cual tienen una gran variabilidad. El menor
gradiente geotérmico registrado ronda los 6 metros y el máximo supera los 400
metros.
Los valores del grado y del gradiente geotérmico de una región determinada
pueden ser afectados por factores locales entre los que cabe mencionar los
siguientes:
Dos son las hipótesis que intentan explicar el origen del calor interno de la Tierra.
Una considera que se trata de un calor remanente del primitivo estado de alta
temperatura por el que pasó el planeta en sus primeras etapas de formación.
La otra teoría acerca del origen del calor interno de la tierra sostiene que éste se
debe sobre todo a la energía liberada en la desintegración natural de los
elementos radiactivos, que es especialmente abundante en las capas bajas de la
corteza terrestre y en las superficiales del manto, es decir, allí donde el gradiente
geotérmico parece ser mayor. Numerosos geofísicos consideran que el calor
interno de nuestro planeta es producto de una combinación de las dos causas
descritas, o sea el resultado de un calor remanente y del calor desprendido en
reacciones radiactivas.
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Figura N°3. Aspecto de la central geotérmica de Wairakei (New Zealand)
2. Energía geotérmica
La energía geotérmica engloba el calor almacenado en rocas, suelos y aguas
subterráneas, cualquiera que sea su temperatura, profundidad y procedencia,
pero no el contenido en masas de agua superficiales, continentales o marinas.
Clasificación de los tipos de yacimientos Las condiciones geológicas para la
existencia de un yacimiento geotérmico de alta temperatura son:
Estar presente en una zona en la que exista un foco de calor activo que
proporcione un flujo calorífico anómalo.
Existencia de profundidad adecuada (1,5 - 2 km) de capas de materiales
permeables o almacén que permiten la circulación de fluidos capaces de
extraer el calor de la roca
Estos fluidos han de permanecer en profundidad, de forma que se evite la
disipación continua de la energía de la roca. Para ello es necesaria la
presencia de materiales impermeables que actúen de sello de los
almacenes
Yacimientos geotérmicos:
Cuando en un área geográfica concreta se dan determinadas condiciones
geológicas y geotérmicas favorables para que se puedan explotar de forma
económica los recursos geotérmicos del subsuelo, se dice que allí existe un
yacimiento geotérmico. Las condiciones no son las mismas para cada uno de
los cuatro tipos de recursos geotérmicos que se han mencionado en el
apartado anterior.
Los yacimientos geotérmicos pueden ser clasificados conforme a diferentes
criterios: el contexto geológico, el nivel de temperatura, el modo de
explotación y el tipo de utilización.
La clasificación más común es la del nivel de temperatura, y es la que se ha
tenido en cuenta, con los mismos intervalos de temperatura anteriores, para
describir en los apartados siguientes algunos aspectos importantes de cada
tipo de yacimiento.
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Yacimientos de muy baja temperatura
Prácticamente la totalidad de la corteza terrestre del planeta constituye un
extenso yacimiento de recursos geotérmicos de muy baja temperatura,
menos de 30 ºC, que se ve interrumpido por la presencia de masas de agua
continentales o marinas. La superficie del suelo intercambia calor con la
atmósfera y sufre las variaciones diarias de temperatura hasta una
profundidad de 0,5 m. A pocos metros de profundidad, la temperatura
permanece relativamente estable, entre 7 y 13 ºC, si se la compara con la
temperatura ambiente en superficie. Ello es debido al calor recibido del Sol,
que calienta la corteza terrestre especialmente en verano, y a la gran
inercia térmica de suelos y rocas.
Por debajo de 20 m de profundidad, la temperatura aumenta a razón de
unos 3 ºC cada 100 m como consecuencia del gradiente geotérmico. En la
mayor parte de las regiones del planeta, las rocas se encuentran a una
temperatura de 25 – 30 ºC a 500 m de profundidad.
Figura N°4. La radiación solar y las condiciones climáticas influyen sobre la temperatura
del subsuelo sólo hasta una cierta profundidad
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geológico normal, de alrededor de 3 ºC cada 100 m, a una profundidad de
2.000 m, la temperatura puede alcanzar 70 ºC o más.
Existen yacimientos geotérmicos de baja temperatura en numerosas
regiones del planeta: Cuenca del Amazonas y del Río de la Plata en
América del Sur, Región de Boise (Idaho) y Cuenca del Mississipi –
Missouri en América del Norte, Cuenca Artesiana de Australia, la Región
de Pekín y de Asia Central, las cuencas de París y Aquitania en Francia, la
Cuenca Panónica en Hungría, etc.
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Figura N°5. Representación esquemática de un modelo de yacimiento geotérmico de
alta temperatura
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Figura N°6. Conductividad térmica y capacidad térmica volumétrica de diferentes tipos
de rocas y materiales
Figura N°7. Campos de variación de las principales características de los terrenos más
comunes
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3. Caída de rocas
La caída de rocas se produce cuando por distintas razones, el macizo rocoso
falla o colapsa, lo que genera una inestabilidad y por acción de la gravedad,
esta masa se desliza de forma inesperada. Por ellos, se aplica distintos
sistemas de refuerzo para las excavaciones subterráneas, cuyo objetivo
principal es ayudar al macizo rocoso a soportar todo tipo de esfuerzos que
puedan ocurrir. La inestabilidad que sufre el macizo rocoso se manifiesta de
varias maneras, siendo las más importantes las fracturas debidas a
situaciones del tipo:
Gravitatorio (desprendimiento o desplazamiento)
Violentas o explosivas
Factores que inciden en la caída de rocas
Factores geológicos
Se relacionan de manera directa con las características del macizo rocoso,
el tipo de roca, alteraciones, fallas, discontinuidades o diaclasas, lo que
produce el debilitamiento del macizo y luego causa el desprendimiento de
rocas.
Factores ambientales
Se dan por los cambios bruscos de temperatura, humedad y presencia de
agua subterránea, son factores que contribuyen a debilitar la roca.
Campo de esfuerzo
Se dan cuando las excavaciones llegan a grandes profundidades, se
originan grandes esfuerzos en la masa rocosa, lo que origina fracturas y
luego la caída de rocas.
Método de explotación
Un método inapropiado al tipo y calidad de roca, influye en la inestabilidad
de la excavación y del entorno del macizo rocoso.
Efectos por tronadura
El uso excesivo de explosivos en una tronadura debilita paredes y el techo
de la excavación, lo que provoca la generación de microfracturas y apertura
de diaclasa, las que pueden provocar la caída de rocas.
Perforación deficiente
No conservar el paralelismo de las perforaciones contribuye a formar zonas
de sobre excavación y cuñas que pueden desprenderse.
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4. Influencia del grado geotérmico en caída de rocas
Para la explotación del mineral en excavaciones subterráneas, se necesita
profundizar cada vez más de acuerdo a la ubicación del yacimiento, por tal
motivo a más profundización aumenta el grado geotérmico, factor fundamental
que influye muchas veces en la caída de rocas.
El grado geotérmico, muchas veces influye en los esfuerzos en el macizo
rocoso, ya que, a un mayor aumento de temperatura, los esfuerzos son
mayores, lo cual lleva a un mayor debilitamiento del macizo rocoso y
consecuencia de ellos es la caída de rocas.
Debido a esto, la caída de rocas es uno de los peligros con mayor porcentaje
de muertes en minería, y por lo que, en la actualidad las minerías tienen mayor
precaución para un sostenimiento eficiente y evitar accidentes.
El desarrollo de controles para la prevención de caída de rocas, es un trabajo
conformado por todas las pareas comprometidas con la operación como, por
ejemplo, planeamiento, geología, geomecánica, mina y seguridad. El trabajo en
conjunto de todas estas áreas permitirá el intercambio de información útil y los
esfuerzos coordinados.
Un control geológico es una supervisión constante en las minas, referentes a la
litología de los diferentes tipos de roca, las estructuras (fallas, juntas, fracturas,
etc), las alteraciones.
Un control geomecánico se basa en determinar la calidad del macizo rocoso,
considerándose aspectos como la identificación de las características del tipo
de roca, determinación del RMR de la roca, recomendaciones al tipo de
sostenimiento de acuerdo a los datos obtenidos.
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