GINGIVITIS DESCAMATIVA
Aunque se reconoció y notificó por
primera vez en 1894, el término
gingivitis descamativa crónica lo acuñó
Prinz en 1932 para describir una lesión
peculiar que se caracteriza por eritema
intenso, descamación y ulceración de
las encías libre e insertada. Los
pacientes pueden ser asintomáticos,
pero si presentan síntomas las molestias son variables, desde una sensación de
ardor leve hasta un dolor intenso, que exige un tratamiento de urgencia, razones
por las cuales se ha preferido denominar esta alteración sencillamente como
Gingivitis Descamativa. Alrededor de 50% de los casos se localiza en la encía,
aunque no es raro que se afecten además otros sitios intra y extrabucales.
Al principio no estaba claro el origen de esta anormalidad y se sugirió una serie de
posibilidades. Dado que la mayoría se diagnosticaba en mujeres entre la cuarta y
quinta década de la vida se sospechó que podría tratarse de un trastorno hormonal.
Sin embargo, McCarthy en 1960 sostuvo que no es una entidad patológica
específica, sino una reacción gingival relacionada con una variedad de
enfermedades. En adelante, este concepto se fundamentó con una serie de
estudios inmunopatológicos. Los parámetros clínicos y de laboratorio revelaron que
alrededor de 75% de los casos tiene origen dermatológico. (Sarduy & Rodríguez,
2014)
El término «gingivitis descamativa» ha ido evolucionando con el pasar de los años,
y fue incluido en los primeros sistemas de clasificaciones de la enfermedad
periodontal, dentro de las alteraciones degenerativas, como «gingivosis».
Recientemente, se la sitúa dentro de los procesos inflamatorios crónicos
superficiales. La Academia Americana de Periodontología (APP), sobre la base del
origen y las características clínicas, ha destinado un apartado para esta
enfermedad, denominado «manifestaciones gingivales de condiciones sistémicas»,
y lo subdivide en «desórdenes mucocutáneos y reacciones alérgicas», cada uno de
ellos con sus especificidades. (Sarduy & Rodríguez, 2014)
Características clínicas generales
Las características clínicas de esta enfermedad varían de acuerdo con la gravedad
de la lesión: la mucosa gingival adquiere un color rojo brillante, con pequeñas placas
opacas grisáceas, que toman tanto la encía libre como la adherida. El epitelio
superficial, al ser frotado, se desprende y deja al descubierto el tejido conectivo que,
a la exploración clínica, se muestra muy doloroso y sangrante. Hay una sensación
de quemazón seca en la boca y sensibilidad a los cambios térmicos. No se toleran
los alimentos muy condimentados y el cepillado dentario resulta muy molesto, por
lo que se dificulta el control de la placa, y los pacientes desarrollan con frecuencia
una gingivitis marginal secundaria. La gravedad de la gingivitis descamativa varía;
se han descrito las formas leve, moderada y severa. (Sarduy & Rodríguez, 2014)
Leve. Aparece un eritema difuso en la encía con pérdida de la textura superficial,
asintomática, que se presenta por lo regular en mujeres jóvenes, entre los 16 y 23
años.
Moderado. Se observan algunas áreas de coloración rojo brillante o gris, en la encía
lisa y blanda. El epitelio gingival esta poco adherido y puede descamarse con cierta
facilidad. Es sintomático, hay dolor moderado y sensación de quemazón. Las
edades que se presenta son entre 30 y 40 años, también en mujeres.
Severo. Hay franca descamación del epitelio, con intenso dolor y gingivorragia. Las
lesiones son extremadamente dolorosas y acompañadas de ardor constante en
toda la cavidad bucal. Afecta a mujeres de mayor edad. (Milagros, 2010)
Factores de Riesgo
Las dermatopatías, como liquen plano y variaciones de pénfigo.
Deficiencias nutricionales, de estrógenos en la mujer y de testosterona en el
hombre.
El estrés.
Para muchos autores, la Gingivitis Descamativa es una manifestación
gingival inespecífica de esos trastornos sistémicos y hasta se ha dicho que
pueda ser idiopática.
Las deficiencias higiénicas bucales.
Diagnóstico
El diagnóstico de la Gingivitis Descamativa se basa en el estudio histopatológico,
dado que generalmente al trastorno de base se le sobreañade un componente
inmunoinflamatorio que domina el cuadro clínico. El diagnóstico se define al
constatar al microscopio, la ausencia o disminución de la membrana basal. Cuando
fuese necesario hacer la confirmación del diagnóstico de la Gingivitis Descamativa
se realizará el estudio inmunohistoquímico.
Tratamiento
En si no existe un tratamiento curativo, pero son útiles los corticoides, corticoides
sistémicos en casos graves y también la terapia inmunosupresora. (Jover, 2012)
Bibliografía
Aguirre A, T. V. (2012). Desquamative Gingivitis. En M. N. Carranza, Carranza's Clinical
Periodontology (págs. 111-126). St, Louis: Elsevier Saunders.
Jover, j. (12 de Nov de 2012). Gingivitis descamativa y gingivitis ulcerativa . Obtenido de
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ulcerada
Milagros. (19 de marzo de 2010). Gingivitis Descamativa. Obtenido de Slideshare :
[Link]
Sarduy, L., & Rodríguez, M. (Oct-Dic de 2014). Gingivitis descamativa crónica. Medicentro
Electronica, 18(4), 148-155. Obtenido de
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