ACCIONES REALES
LIZETH PAOLA PARRA LUNA
PRESENTADO A:
MITCHEL VILLABONA
UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA
FACULTAD DE DERECHO
BARRANCABERMEJA
2019
Acciones Reales
La acción entendida como el elemento del derecho sustancial o un elemento del mismo
derecho en su ejercicio (Devís Echandía) …Como autónoma y diferente al derecho que le
dio vida jurídica un derecho nuevo que nace de la violación del derecho material subjetivo
generador de una obligación.
Así, las acciones constituyen instrumentos de protección de los derechos reales, por lo que
son las facultades que legalmente se otorgan al titular de un derecho real, para hacer efectivos
estos derechos y los demás derechos que se deriven del mismo, cuando estos están siendo
vulnerados o limitados por terceros.
Clasificación:
En el derecho civil se identifican principalmente las siguientes acciones reales:
1.1 Acción Reivindicatoria
De acuerdo al artículo 946 del Código Civil “La reivindicación o acción de dominio es la que
tiene el dueño de una cosa singular, de que no está en posesión, para que el poseedor de ella
sea condenado a restituirla”. “Es una acción real que tiene quien es titular de un derecho real
principal o poseedor regular para recuperar una cosa singular o su valor pecuniario en manos
de quien la tenga en su poder” (Velásquez Jaramillo).
Esa acción no solo la tiene el dueño sino también quien posee la cosa por medio de la acción
publiciana regulada en el Código por el artículo 951 (Se concede la misma acción, aunque
no se pruebe dominio, al que ha perdido la posesión regular de la cosa, y se hallaba en el caso
de poderla ganar por prescripción. Pero no valdrá ni contra el verdadero dueño, ni contra el
que posea con igual o mejor derecho). Puede decirse respecto a la acción anteriormente
mencionada, que es una variante de la acción reivindicatoria en la que un poseedor regular
pretende legitimar su acción, circunstancia para la cual deberá probar la existencia del
dominio y la calidad de dueño.
De acuerdo a la Corte Suprema de Justicia en sentencia del año de 1984 hay cuatro
presupuestos básicos que configuran la acción reivindicatoria:
1. Que el demandante sea titular del derecho de propiedad sobre la cosa cuya restitución
demanda.
2. Cosa singular reivindicable o cuota determinada de cosa singular.
3. Identidad entre lo poseído y lo pretendido.
4. Que el demandado tenga la calidad jurídica de poseedor.
Además, de acuerdo al artículo 948 del código civil “los otros derechos reales pueden
reivindicarse como el dominio, excepto el derecho de herencia).
Respecto a las cosas que pueden ser objeto de reivindicación se encuentran las corporales e
incorporales, además de acuerdo al artículo 946 del Código Civil solo las cosas singulares
pueden ser objeto de la reivindicación, sin embargo respecto a las cosas universales si se
refiere a una herencia la acción para obtenerla es una petición de herencia, pero si se refiere
a una universalidad de hecho como un biblioteca esta puede ser objeto de reivindicación ya
que para ese efecto son consideradas como cosas particulares.
Adicionalmente respecto a las cosas muebles compradas por el poseedor en una feria u otro
establecimiento industrial en que se vendan cosas muebles de la misma clase, a las que se
refiere el artículo 947 en el inciso 2° se constituye una excepción porque la norma en mención
aplica el principio de que el error común es fuente de derecho, ya que impide que un acto
jurídico que haya sido celebrado en contraposición a ciertas disposiciones legales sea
declarado como nulo.
Respecto a la reivindicación de cuotas, el artículo 949 del Código dice que “se puede
reivindicar una cuta determinada proindiviso de una cosa singular” es decir que el comunero
debe entablar esta acción para la comunidad y no para él. La acción reivindicatoria en el
“evento de las cuotas proindiviso de una cosa singular, debe centrarse sobre una cuota
abstracta o ideal y no sobre una posición física o material , agrego la corte que al reivindicante
no se le pueden exigir los linderos de cuota ideal, ya que no existen, sino que le bastan los
generales de la cosa singular. (Tribunal Superior de Medellín, sentencia del 17 de marzo de
1983, ordinario de Antonio J. Garcia contra Jesús M. Llano. Ponencia del Dr. José Fernando
Ramírez Gomez.
En la acción reivindicatoria “se tiene pues de un lado al titular del derecho de propiedad sobre
una cosa corporal, determinada y singular (no universal), que se hala privado de la posesión
sobre ella, y de otro lado y enfrentándolo a él, a una persona que, sin tener título de dominio
o teniéndolo pero de inferior calidad jurídica, sobre la misma cosa, la posee, es decir la
mantiene bajo su inmediata subordinación de hecho, ejerciendo actos de posesión sobre ella”
(Barragán)
En cuanto a quien puede reivindicar:
“Puede reivindicar el dueño de una cosa singular de la cual no está en posesión”, de acuerdo
al código la acción reivindicatoria no tiene como único titular al propietario, ya que también
la consagra para titulares de otros derechos reales (con excepción del titular del derecho real
de herencia, Art. 948 C.C). Por tanto, esta acción pueden ejercerla: el propietario, el nudo
propietario, el propietario fiduciario, el usufructuario, el usuario, el habitador y el poseedor
regular (art 951 C.C)
En cuanto contra quien se puede reivindicar: El artículo 952 dice que la acción de dominio
se dirige contra el actual poseedor. El titular o propietario de la cosa debe averiguar quién es
la persona que pretende el dominio y su calidad jurídica, en caso de no poder hacerlo y de
acuerdo al artículo 953 si este no cuenta con los elementos suficientes para determinarlo tiene
la facultad de hacerlo comparecer ante el juez.
Respecto al mero tenedor o tercer de mala fe simula la posesión, de acuerdo al artículo 954
del Código tienen la obligación de pagar todos los perjuicios causados al actor, derivados de
su conducta engañosa o malévola.
Si se trata de una posesión en comunidad, la acción debe interponerse en contra de todos los
comuneros.
Se puede también reivindica contra quien dejo de ser poseedor bajo dos consideraciones:
contra el poseedor de buena fe de acuerdo al artículo 957 del Código Civil si ese poseedor
enajeno la cosa durante el proceso y la ha dejado de poseer por hecho o culpa suya, puede
intentarse la acción de dominio, como si la poseyera; por su parte en contra del poseedor de
mala fe, si este dejo de poseer procede de todas formas la acción reivindicatoria como si
poseyera la cosa y en caso de que pierda el juicio debe obtenerla, en caso de no lograrlo, debe
restituir su valor, con todos los frutos y otras prestaciones.
1.2 Acción Posesoria
Según el artículo 972 del Código Civil Colombiano, las acciones posesorias tienen por objeto
conservar o recuperar la posesión de bienes raíces, o de derechos reales constituidos en ellos.
De igual manera el artículo 974 cita textualmente: “No podrá instaurar acción posesoria sino
el que ha estado en posesión tranquila y no interrumpida un año completo”. La acción
posesoria la ejercita el poseedor, el usuario, habitador y usufructuario, sujetos que han tenido
la posesión pacifica ininterrumpida del inmueble por un periodo mínimo de un año. Se
interpone en contra del usurpador o un tercero que derive de este, el cual será obligado a
indemnizar perjuicios si adquirió la posesión de mala fe.
Las acciones que tienen por objeto conservar la posesión, prescriben al cabo de un año
completo, contado desde el acto de molestia o embarazo inferido a ella. Las que tienen por
objeto recuperarla expiran al cabo de un año completo, contado desde que el poseedor
anterior la ha perdido. Si la nueva posesión ha sido violenta o clandestina, se contará este año
desde el último acto de violencia, o desde que haya cesado la clandestinidad (art. 976 C.C).
Prestaciones Mutuas al ser el poseedor de buena o mala fe vencido en el proceso
reivindicatorio: Cosas Restituibles, responsabilidad por deterioro, expensas necesarias,
mejoras útiles y voluntarias, frutos.
Existe la posibilidad de reivindicar una cosa no solo en función del derecho de propiedad,
sino también en función del usufructo y del derecho de uso y habitación, cuandoquiera que
el respectivo titular del derecho no la tenga bajo su inmediata subordinación (posesión) para
la efectividad del correspondiente derecho.
- Según el artículo 963 del código civil: El poseedor de mala fe es responsable de los
deterioros que por su hecho o culpa ha sufrido la cosa.
El poseedor de buena fe, mientras permanece en ella, no es responsable de los deterioros,
sino en cuanto se hubiere aprovechado de ellos; por ejemplo, destruyendo un bosque o
arbolado y vendiendo la madera, o la leña, o empleándola en beneficio suyo.
- Expensas o mejoras necesarias: son todas aquellas que consisten en obras o actividades que
han asegurado la conservación misma de la cosa y sin las cuales habría perecido,
desaparecido o, cuando menos, disminuido en forma apreciable y sustancial en su valor, o
habría cambiado de situación jurídica respecto del dueño (BARRAGÁN, ALFONSO)
Artículo 965 del código civil: El poseedor vencido tiene derecho a que se le abonen las
expensas necesarias invertidas en la conservación de la cosa, según las reglas siguientes: Si
estas expensas se invirtieren en obras permanentes, como una cerca para impedir las
depredaciones, o un dique para atajar las avenidas, o las reparaciones de un edificio arruinado
por un terremoto, se abonarán al poseedor dichas expensas, en cuanto hubieren sido
realmente necesarias; pero reducidas a lo que valgan las obras al tiempo de la restitución.
Y si las expensas se invirtieron en cosas que por su naturaleza no dejan un resultado material
permanente, como la defensa judicial de la finca, serán abonados al poseedor en cuanto
aprovecharen al reivindicador y se hubieren ejecutado con mediana inteligencia y economía.
- Expensas o mejoras útiles: según el artículo 966 del código civil: El poseedor de buena fe,
vencido, tiene asimismo derecho a que se le abonen las mejoras útiles, hechas antes de
contestarse la demanda.
Solo se entenderán por mejoras útiles las que hayan aumentado el valor venal de la cosa.
El reivindicador elegirá entre el pago de lo que valgan, al tiempo de la restitución, las obras
en qué consisten las mejoras, o el pago de lo que en virtud de dichas mejoras valiere más la
cosa en dicho tiempo.
En cuanto a las obras hechas después de contestada la demanda, el poseedor de buena fe
tendrá solamente los derechos que por el inciso último de este artículo se conceden al
poseedor de mala fe.
El poseedor de mala fe no tendrá derecho a que se le abonen las mejoras útiles de que habla
este artículo.
Pero podrá llevarse los materiales de dichas mejoras, siempre que pueda separarlos sin
detrimento de la cosa reivindicada, y que el propietario rehúse pagarle el precio que tendrían
dichos materiales después de separados.
-Expensas o mejoras voluntarias: Según el artículo 967 En cuanto a las mejoras voluntarias,
el propietario no será obligado a pagarlas al poseedor de mala ni de buena fe, que sólo tendrán
con respecto a ellas el derecho que por el artículo precedente se concede al poseedor de mala
fe, respecto de las mejoras útiles.
Se entienden por mejoras voluntarias las que sólo consisten en objetos de lujo y recreo, como
jardines, miradores, fuentes, cascadas artificiales y generalmente aquellas que no aumentan
el valor venal de la cosa, en el mercado general, o sólo lo aumentan en una proporción
insignificante.
Algunos autores las llaman voluntarias para dar a entender que fueron realizadas por la
simple voluntad de la persona, para satisfacer su deseo, sin que se hubiera visto llevada a
ejecutarlas por consideraciones de necesidad o de utilidad. (BARRAGÁN, ALFONSO)
- El artículo 964 del código civil se refiere a la restitución de frutos: El poseedor de mala fe
es obligado a restituir los frutos naturales y civiles de la cosa, y no solamente los percibidos
sino los que el dueño hubiera podido percibir con mediana inteligencia y actividad, teniendo
la cosa en su poder.
Si no existen los frutos, deberá el valor que tenían o hubieran tenido al tiempo de la
percepción; se considerarán como no existentes lo que se hayan deteriorado en su poder.
El poseedor de buena fe no es obligado a la restitución de los frutos percibidos antes de la
contestación de la demanda; en cuanto a los percibidos después, estará sujeto a las reglas de
los dos incisos anteriores.
1.3 Acción Negatoria
Esta es una acción real que se ejerce en favor del dueño de un predio que busca extinguir una
servidumbre o impedir que se le grave su propiedad.
Se caracteriza por 1) su carácter declarativo, en cuanto “se limita a la declaración de una
situación jurídica prexistente”, y 2) su carácter negativo, pues con la declaración se pretende
la inexistencia de un derecho real.
Por tanto, el objeto de esta acción es el que el juez declare libre el predio exigiendo cesación
de servidumbre, y condene al demandado a desistir del uso o constitución de esta. Quien tiene
derecho a ejercer la acción es aquel titular de un derecho real de propiedad en contra de otro
titular de un derecho real que grave la propiedad.
El ejercicio de esta acción se puede dar por “haberse modificado las circunstancias legales o
contractuales que la originaron, o por haberse vencido el término, o cumplido la condición
para su vigencia” (VELÁSQUEZ JARAMILLO, LUÍS GUILLERMO. - Bienes. Ed. 2005,
pág 498). Por consiguiente, debe probarse que los presupuestos necesarios de la servidumbre
no se dan de ninguna forma. Al igual que en la acción confesoria, es necesario presentar el
certificado de instrumentos públicos de la existencia de ambos derechos reales, probando así
los derechos de dominio de ambos propietarios. Además, se debe demostrarse la existencia
de la servidumbre ilegítima dentro del predio.
1.4 Acción Confesatoria
Esta es una acción real que se constituye a favor del dueño de un predio dominante sobre
cualquier poseedor de algún predio sirviente.
El ejercicio de la acción se da en favor y en protección de toda servidumbre. El objeto de
ejercerla es obtener por acción judicial que se reconozca y declare la existencia del derecho
de servidumbre, a causa de actos o hecho que impidan el normal desarrollo de una
servidumbre activa. Por tanto, quien ejerce la acción es aquel dueño del predio dominante
(propietario activo) contra el dueño del predio sirviente (propietario pasivo).
Aquel que la ejerza “debe probar los presupuestos de hecho que la justifican y el derecho de
dominio o la posesión sobre el predio dominante” (ARTEAGA, Jaime. De los Bienes y su
Dominio. Bogotá, Edit. Facultad de Derecho, pág. 590). La legislación que regula estas
acciones es el decreto 2282 de 2989 por las cuales se tramitará y decidirá en proceso
abreviado la solución del conflicto.
El artículo 218 exige un certificado del registrador de instrumentos públicos de los derechos
reales principales de los predios dominante y sirviente en la citación de oficio a petición.
La acción policiva o de despojo. Cuando por cualquier razón no puede intentarse la acción
posesoria, es posible recuperar la explotación pacifica y tranquila del bien mediante una
acción policiva, que tiene un ámbito de acción muy amplio según se lee en el artículo 984
del código Civil, ya que puede usarse por “todo el que violentamente ha sido despojado, sea
de la posesión sea de la mera tenencia” o que, “ por causa cualquiera” no puede interponer la
acción posesoria. Esta acción pretende recuperar la tranquila explotación del bien (Mueble o
inmueble) y es un recurso que no resuelve la titularidad de derechos reales, sino que las cosas
vuelvan a estar en el estado anterior a la perturbación. Por eso no hay que probar mas que el
despojo violento, pero hay que actuar en el termino de los seis meses a partir del día que
iniciaron los actos perturbadores.
Como lo aclaro la corte constitucional en sentencia T-109 de 1993, el objeto de la litis en un
proceso policivo por perturbación a la posesión es simplemente la verificación por parte de
la autoridad administrativa de los supuestos de hecho, es decir, posesión y perturbación
legitima.
No pretende este proceso determinar la parte que tenga derecho a la posesión del predio ni
recuperar la posesión perdida, ya que para que esto suceda, la acción debe estar antecedida
de la “acción policiva de lanzamiento por ocupación de hecho “y surtirse el tramite regulado
en normas especiales.
Ahora bien, a pesar de no ser un funcionario judicial, se ha reconocido por la ley, la doctrina
y la jurisprudencia que en los procesos policivos donde se ampara la posesión, la tenencia o
una servidumbre, las autoridades de policía ejercen función jurisdiccional, lo que conlleva a
que sus providencias e este sentido sean catalogadas como verdaderas sentencias, excluidas
del control jurisdiccional de lo contencioso administrativo. Lo anterior quiere decir, que en
lo que tenga por objeto la protección al derecho de dominio, los fallos emitidos por las
autoridades de policía están amparados por la autonomía e independencia que la constitución
reconoce a los jueces, y que, no sujetas al control de lo contencioso administrativo, solo
podrían objetarse por vía de tutela , siempre que se haya incurrido en vía de hecho o en
violación al debido proceso.
Bibliografía
- Código Civil Colombiano
- Derecho civil Bienes. Mi Clase. Segunda edición. Legis. 2019
- Derecho Civil Bienes. Roció Serrano Gómez. Universidad Industrial de Santander.
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