INTRODUCCIÓN
Teatro y arte dramático, el teatro es un género
literario, ya sea en prosa o en verso, normalmente
dialogado, concebido para ser representado; las artes
escénicas cubren todo lo relativo a la escritura de la
obra teatral, la interpretación, la producción, los
vestuarios y escenarios. El término drama viene de la
palabra griega que significa “hacer”, y por esa razón
se asocia normalmente a la idea de acción. En términos
generales se entiende por drama una historia que narra
los acontecimientos vitales de una serie de
personajes. Como el adjetivo dramático indica, las
ideas de conflicto, tensión, contraste y emoción se
asocian con drama.
ELEMENTOS DE LA REPRESENTACIÓN TEATRAL
Una representación consta sólo de dos elementos
esenciales: actores y público. La representación puede
ser mímica (véase Mimo) o utilizar el lenguaje verbal.
Los personajes no tienen por qué ser seres humanos;
los títeres o el guiñol han sido muy apreciados a lo
largo de la historia, así como otros recursos
escénicos. Se puede realzar una representación por
medio del vestuario, el maquillaje, los decorados, los
accesorios, la iluminación, la música y los efectos
especiales. Estos elementos se usan para ayudar a
crear una ilusión de lugares, tiempos, personajes
diferentes, o para enfatizar una cualidad especial de
la representación y diferenciarla de la experiencia
cotidiana.
ARTE DRAMÁTICO
El arte dramático es una disciplina que, en su práctica y
ejercicio profesional, exige el empleo de recursos
corporales dominados a través de la disciplina y de la
técnica de la actuación. Así pues, podría decirse que en el
estudio del arte dramático existen dos etapas: la
integradora del propio estudiante, para conocer sus
posibilidades y sus recursos personales, y la de
asimilación de las técnicas y disciplinas, que aprovechando
estos recursos, capacitan al estudiante para transmitir los
más variados sentimientos y emociones en el dominio de
alguna caracterizacion.
EL TEATRO
TEATRO OCCIDENTAL
Aunque los orígenes del teatro occidental sean
desconocidos, la mayor parte de las teorías lo sitúan en
ciertos ritos y prácticas religiosas de la antigüedad; aún
hoy día ese tipo de rituales sigue cargado de elementos
teatrales. Las diferentes teorías atribuyen los orígenes a
múltiples prácticas: ritos antiguos de fertilidad,
celebración de la cosecha, chamanismo y otras fuentes
similares.
1. TEATRO CLÁSICO
El primer periodo en teoría teatral occidental se
denomina clásico, porque comprende el teatro de las
civilizaciones clásicas, de las antiguas Grecia y
Roma, y las obras están escritas en las lenguas
clásicas, griego o latín.
1.1. TEATRO GRIEGO
Los primeros datos documentados de literatura
dramática son del siglo VI a.C.; la primera obra
crítica sobre la literatura y el teatro es Poética
(330 a.C.) de Aristóteles. Aristóteles sostenía que la
tragedia griega se desarrolló a partir del ditirambo,
himnos corales en honor del dios Dioniso que no
solamente lo alababan sino que a menudo contaban una
historia.
1.2. TEATRO ROMANO
El teatro propiamente romano no se desarrolló hasta el
siglo III a.C. Aunque la producción teatral se
asociara en principio con festivales religiosos, la
naturaleza espiritual de estos acontecimientos se
perdió pronto; al incrementarse el número de
festivales, el teatro se convirtió en un
entretenimiento. Por eso, no es de extrañar que la
forma más popular fuera la comedia. El gran periodo de
creación dramática romano empezó en el siglo II a.C. y
estuvo dominado por las comedias de Plauto y Terencio,
que eran adaptaciones de la comedia nueva griega.
2. TEATRO MEDIEVAL
Irónicamente, el teatro en forma de drama litúrgico
renació en Europa en el seno de la Iglesia católica
romana. Con idea de extender su influencia, la Iglesia
católica adoptó con frecuencia festivales que tenían
un marcado carácter pagano y popular, muchos de los
cuales tenían elementos teatrales.
2.1. TEATRO RELIGIOSO
El drama litúrgico se fue desarrollando en el
transcurso de los doscientos años siguientes a partir
de varias historias bíblicas en las que actuaban
monaguillos y jóvenes del coro. Al principio bastaban
las vestiduras propias para la celebración de la misa
y las formas arquitectónicas de la iglesia como
decorado, pero pronto se organizó de modo más formal.
2.2 TEATRO MEDIEVAL PROFANO
En el siglo XIV, el teatro se emancipó del drama
litúrgico para representarse fuera de las iglesias
especialmente en la fiesta del Corpus Christi y
evolucionó en ciclos que podían contar con hasta 40
dramas. Algunos estudiosos creen que, aunque similares
a los dramas litúrgicos, los ciclos surgieron de forma
independiente. Eran producidos por toda una comunidad
cada cuatro o cinco años. Las representaciones podían
durar de dos días a un mes.
3. TEATRO DEL RENACIMIENTO
La Reforma protestante puso fin al teatro religioso a
mediados del siglo XVI, y un nuevo y dinámico teatro
profano ocupó su lugar. Aunque los autos y los ciclos
con su simplicidad parezcan estar muy lejos de los
dramas de Shakespeare y Molière, los temas de la baja
edad media sobre la lucha de la humanidad y las
adversidades, el giro hacia temas más laicos y
preocupaciones más temporales y la reaparición de lo
cómico y lo grotesco contribuyeron a la nueva forma de
hacer teatro. Además, la participación de actores
profesionales en las obras fue sustituyendo poco a
poco a los entusiastas aficionados.
El renacimiento empezó en diferentes momentos
dependiendo del lugar de Europa y no fue nunca un
cambio repentino sino un lento proceso de evolución en
las ideas y valores de la época.
3.1. TEATRO NEOCLÁSICO
Las primeras muestras de teatro renacentista en Italia
datan del siglo XV. Las primeras obras eran en latín,
pero acabaron por escribirse en lengua vernácula.
Solían estar basadas en modelos clásicos, aunque la
teoría dramática derivaba del redescubrimiento de la
Poética de Aristóteles. Este teatro no fue una
evolución de las formas religiosas, ni siquiera de las
prácticas populares o dramáticas ya existentes; se
trataba de un proceso puramente académico. Eran obras
pensadas para ser leídas —aunque fuera por varios
lectores y en público— y con fines didácticos.
4. TEATRO DEL SIGLO XVIII
El teatro del siglo XVIII era, básicamente, y en gran
parte de Europa, un teatro de actores. Estaba dominado
por intérpretes para quienes se escribían obras
ajustadas a su estilo; a menudo estos actores
adaptaban clásicos para complacer sus gustos y adecuar
las obras a sus características.
5. TEATRO DEL SIGLO XIX
A lo largo del siglo XVIII ciertas ideas filosóficas
fueron tomando forma y finalmente acabaron
fusionándose y cuajando a principios del siglo XIX, en
un movimiento llamado romanticismo.
5.1.TEATRO ROMÁNTICO
En su forma más pura, el romanticismo proponía en el
plano espiritual que la humanidad debía trascender las
limitaciones del mundo físico y el cuerpo alcanzar la
verdad ideal. La temática se extraía de la naturaleza
y del hombre natural. Quizá uno de los mejores
ejemplos de teatro romántico sea Fausto (Parte I,
1808; Parte II, 1832) del dramaturgo alemán Johann
Wolfgang von Goethe. Basada en la clásica leyenda del
hombre que vende su alma al diablo, esta obra de
proporciones épicas retrata el intento de la humanidad
por controlar conocimiento y poder en su constante
lucha con el Universo.
5.2. MELODRAMA
Las mismas fuerzas que condujeron al romanticismo
también, en combinación con varias formas populares,
condujeron al desarrollo del melodrama, el género
dramático más arraigado en el siglo XIX. El melodrama
como literatura es a menudo ignorado o ridiculizado,
cuando menos desdeñado por los críticos, porque aporta
imágenes de villanos que se atusan el bigote o
heroínas sujetas a vías de tren. Sin embargo, es
incuestionable que representa la forma más popular de
teatro jamás producida. Provee un vehículo para los
efectos escénicos más espectaculares, así como para
una interpretación efectista. Del mismo modo asienta
las bases para la fórmula teatral más extendida hoy
día: la televisión. La palabra melodrama tiene dos
significados: combinación de comedia y tragedia
(mezcla de géneros), y un drama acompañado de música.
5.3.TEATRO BURGUÉS
A lo largo del primer cuarto del siglo XIX, tanto el
melodrama como el romanticismo tendían a aportar una
nota exótica, centrándose en hechos históricos o
extraordinarios al tiempo que idealizaban o
simplificaban demasiado al personaje. Sin embargo,
alrededor 1930 en Inglaterra, las características y
los elementos estilísticos de ambas corrientes
empezaron a prestar atención a la vida del momento, a
las cuestiones domésticas y, aparentemente, a temas
más serios. El énfasis pasó del espectáculo y la
emoción a la recreación de lo local y de la vida en el
hogar.
5.4. NATURALISMO Y CRÍTICA SOCIAL
A mediados del siglo XIX el interés por el detalle
realista, las motivaciones psicológicas de los
personajes, la preocupación por los problemas
sociales, condujo al naturalismo en el teatro.
Acudiendo a la ciencia en busca de inspiración, los
naturalistas sintieron que el objetivo del arte, como
el de la ciencia, debía ser el de mejorar nuestras
vidas. Los dramaturgos y actores, como los
científicos, se pusieron a observar y a retratar el
mundo real. Con una clara influencia de las teorías de
Charles Darwin, los naturalistas ven en la herencia y
el entorno la raíz de todas las acciones humanas y el
teatro decidió ilustrarlo.
TEATRO ORIENTAL
El teatro oriental en general —de la India, China,
Japón y el Sureste asiático— tiene ciertas
características en común que lo distinguen claramente
del teatro posrenacentista occidental. El teatro
asiático es presentacional, ya que la idea de
representación naturalista es del todo ajena a él.
Aunque los teatros de los diferentes países varían, en
general son obras integradoras de las diversas artes
(una realización de la idea del teatro total de
Wagner) que mezclan literatura, danza, música y
espectáculo.
1. TEATRO INDIO Y DEL SURESTE ASIÁTICO
El teatro indio en sánscrito floreció en los siglos IV
y V. Las piezas, complejas y épicas, estaban
estructuradas sobre la base de nueve rasas, o humores,
más que en los personajes, ya que el eje de las obras
eran las cuestiones espirituales. Sin embargo, se
utilizaban historias extraídas de la gran épica hindú,
el Mahabharata y el Ramayana. Los escenarios tenían
una decoración laboriosa, pero no se usaban técnicas
representacionales. Los movimientos de cada parte del
cuerpo, la recitación y la canción estaban rígidamente
codificadas. Las marionetas y el teatro danzado,
especialmente el kathakali, han sido también muy
apreciados en varios momentos de la historia de la
India. Ver Danzas clásicas de India.
En otros lugares del Sureste asiático, el teatro de
marionetas es la forma dominante, en especial el
wayang kulit, o marionetas de sombras, en Java. En
algunos sitios las marionetas son tan apreciadas que
los actores estudian sus movimientos para imitarlos.
2. TEATRO CHINO
El teatro chino empezó a desarrollarse en el
siglo XIV; era muy literario y tenía convenciones muy
estrictas. Desde el siglo XIX, sin embargo, ha sido
dominado por la ópera de Pekín. En ella se da una
importancia primordial a la interpretación, el canto,
la danza y las acrobacias más que al texto literario.
De hecho, la representación puede describirse como una
colección de extractos de varias obras literarias
combinados con una exhibición acrobática. La acción
tiende a ser oscura y el énfasis se centra en la
habilidad de los actores. El escenario es una
plataforma desnuda con el mobiliario estrictamente
necesario. Las acciones son estilizadas, los papeles
codificados y el maquillaje es elaborado y grotesco;
los colores son simbólicos. Bajo el gobierno comunista
la temática ha cambiado, pero el estilo ha seguido
siendo más o menos el mismo.
3. TEATRO JAPONÉS
El teatro japonés es quizá el más complejo de Oriente.
Sus dos géneros más conocidos son el teatro nō y el
kabuki. Nō, el teatro clásico japonés es estilizado;
la síntesis de danza-música-teatro extremadamente
controlada intenta evocar un ánimo particular a través
del relato de un hecho o historia. Está muy
relacionado con el budismo Zen. El apogeo del nō tuvo
lugar en el siglo XV. El kabuki data del siglo XVI y
es más popular en estilo y contenido. Otros géneros
dramáticos japoneses son el bugaku, un refinado teatro
danzado, así como un teatro de marionetas o muñecos
llamado bunraku, en el que los intérpretes sobre el
escenario manipulan unas marionetas casi de tamaño
natural. Todas las formas dramáticas se apoyan en el
ritual, la danza y la tradición. Son elegantes y
bellas, y ponen el énfasis en valores opuestos a los
del teatro occidental.