Declaraciones Internacionales de Salud:
Están organizadas por la OMS han establecido los conceptos,
principios y áreas de acción en esta materia, y han situado la
promoción de la salud en el contexto general de la globalización. En
ellas se han examinado la formulación de políticas públicas
saludables y la creación de entornos propios, así como la creación de
capacidad para la promoción de la salud y su función a la hora de
abordar los determinantes de la salud.
También han defendido acciones para reducir el desfase entre la
evidencia y su aplicación concreta en el desarrollo de la salud, se han
examinado las experiencias en relación con el enfoque, así como la
salud en todas las políticas, donde también se establecieron
orientaciones para acciones concretas en los paises de cualquier
nivel de desarrollo.
Entre estas declaraciones tenemos:
-Ottawa
-Arma Ata
-Edimburgo
-Santa Fe de Bogotá
La Conferencia internacional de atención primaria de salud, reunida
en Alma-Ata el día 12 de septiembre de 1978, expresando la
necesidad de una acción urgente por parte de todos los gobiernos,
de todos los profesionales sanitarios y los implicados en el
desarrollo, y por parte de la comunidad mundial, para proteger y
promover la salud para todas las personas del mundo, establece la
siguiente Declaración
La Conferencia reafirma con decisión, que la salud, que es un estado
de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia
de enfermedad; es un derecho humano fundamental y que la
consecución del nivel de salud más alto posible es un objetivo social
prioritario en todo el mundo, cuya realización requiere la acción de
muchos otros sectores sociales y económicos, además del sector
sanitario.
La existente desigualdad en el estado de salud de las personas,
particularmente entre los países desarrollados y los países en vías de
desarrollo, así como en los diversos países, es inaceptable política
social y económicamente y, por tanto, implica de manera común a
todos los países.
El desarrollo económico y social, basado en un nuevo orden
económico internacional, es de una importancia básica para poder
conseguir de manera completa la salud para todos, y para reducir la
diferencia en el estado de salud existente entre los países
desarrollados y los países en vía de desarrollo, La promoción y
protección de la salud de población son esenciales para mantener el
desarrollo económico y social, y contribuyen a una mejor calidad de
vida y a la paz en el mundo.
Las personas tienen el derecho y el deber de participar individual y
colectivamente en la planificación e implementación de su atención
sanitaria.
Los gobiernos tienen la responsabilidad de la salud de sus
poblaciones, que puede ser conseguida sólo mediante la provisión
de unas medidas sanitarias y sociales adecuadas. Un objetivo social
principal de los gobiernos, organizaciones internacionales y el total
de la comunidad mundial para las próximas décadas, debería ser la
promoción, para todos los habitantes del mundo, en el año 2000, de
un nivel de salud que les permitiera llevar a cabo una vida productiva
social y económicamente. La atención primaria de salud es la clave
para conseguir este objetivo como parte del espíritu de justicia social
del desarrollo.
La atención primaria de salud es atención sanitaria esencial, basada
en la práctica, en la evidencia científica y en la metodología y la
tecnología socialmente aceptables, accesibles universalmente a los
individuos y las familias en la comunidad a través de su completa
participación, y a un coste que la comunidad y el país lo pueden
soportar, a fin de mantener cada nivel de su desarrollo, un espíritu
de autodependencia y autodeterminación. Forma una parte integral
tanto del sistema sanitario del país (del que es el eje central y el foco
principal) como del total del desarrollo social y económico de la
comunidad. Es el primer nivel de contacto de los individuos, las
familias y las comunidades con el sistema nacional de salud,
acercando la atención sanitaria al máximo posible al lugar donde las
personas viven y trabajan, constituyendo el primer elemento del
proceso de atención sanitaria continuada.
Todos los gobiernos deberían formular políticas nacionales,
estrategias y planes de acción para establecer y mantener la
atención primaria sanitaria como parte de un sistema nacional de
salud integrado y encoordinación con otros sectores. Para este fin,
será necesario ejercitar voluntades políticas, a fin de movilizar los
recursos del país y utilizar racionalmente los recursos externos
disponibles.
Todos los paises deberían cooperar con un espíritu de fraternidad y
de servicio para asegurar la atención primaria sanitaria a toda la
población, ya que la consecución de la salud, por parte de la
población de un país.
Puede conseguirse un nivel aceptable de salud para todo el mundo
en el año 2000, mediante una utilización mejor y más completa de
los recursos mundiales, una considerable parte de los cuales se
gastan hoy día en armamento y conflictos militares. Una política
genuina de independencia, paz y desarmamiento podrían podrían
ser bien empleados en objetivos pacíficos y, en particular, en la
aceleración del desarrollo social y económico, entre los que la
atención primaria sanitaria, como parte esencial, debería recibir su
parte proporcional adecuada.
La declaración de Ottawa es un documento elaborado por la
Organización Mundial de la Salud, durante la Primera Conferencia
Internacional para la Promoción de la Salud, celebrada en Ottawa,
Canadá, en 1986.
La primera Conferencia Internacional sobre la Promoción de la Salud
reunida en Ottawa el 21 de Noviembre de 1986 emite la presente
CARTA dirigida a la consecución del objetivo “Salud para todos en el
año 2000”. Esta conferencia fue, ante todo, una respuesta a la
creciente demanda de una nueva concepción de la salud publica en
el mundo. Si bien las discusiones se centraron en las necesidades de
los paises industrializados, se tuvieron también en cuenta los
problemas que atañen a las demás regiones. La conferencia tomo
como punto de partida progresos alcanzados tras la Conferencia de
Alma-Ata sobre la atención primaria, el documento “Los Objetivos
de la Salud para Todos” de la Organización Mundial de la Salud, y el
debate sobre la acción intersectorial para la salud sostenido
recientemente en la Asamblea Mundial de la Salud. Surgió como
respuesta a la necesidad de buscar un nuevo acercamiento a los
múltiples problemas de salud que aun hoy exigen solución en todas
las partes del globo. Los cambios tan rápidos e irreversibles que
caracterizan a los tiempos en que vivimos, obligan a proyectarse
constantemente hacia un futuro, pero los sistemas de salud ni
siquiera han logrado avanzar al ritmo que impone las necesidades
sentidas por las poblaciones.
Desarrolla los puntos expuestos, ofrece ejemplos concretos y
sugerencias practicas referentes a la forma en que pueden
conseguirse avances reales, y precisa cual es el compromiso que se
requiere de los países y de los grupos implicados. También presenta
enfoques, estrategias y proposiciones fundamentales que los
participantes consideraron indispensables para avanzar de forma
significativa en el proceso y la promoción de la salud.
Esta conferencia fue, ante todo, una respuesta a la creciente
demanda de un nuevo movimiento para la salud publica en todo el
mundo. Los debates se centraron en las necesidades de los países
industrializados, pero también se tuvieron en cuenta problemas
similares en todas las demás regiones. Se tomó como base el avance
conseguido mediante la Declaración Primaria de Salud en Alma-Ata,
el documento Objetivos de Salud Para Todos de la Organización
Mundial de la Salud y el debate reciente en la Asamblea Mundial de
la Salud sobre la acción intersectorial a favor de la salud.
El compromiso con la promoción de la salud.
Los participantes en esta Conferencia se comprometen:
A introducirse en el terreno de una política pública saludable y
a abogar por un compromiso político claro con la salud y la
equidad en todos los sectores.
A oponerse a las presiones que favorezcan los productos
nocivos, el agotamiento de los recursos, los entornes y
condiciones de la vida insalubres, y la mala nutrición; y a
centrar su atención en aspectos de salud pública tales como la
contaminación, los riesgos laborales, la vivienda y los poblados.
A hacer frente a las diferencias en salud entre las sociedades y
dentro de ellas, y a abordar las inequidades en salud que
resultan de las normas y actuaciones de estas sociedades.
A reconocer al ser humano como la principal fuente de salud; a
apoyarlo y capacitarlo, con medios financieros y de otra índole,
para que pueda mantenerse sano a sí mismo, a su familia y a
sus amistades; a aceptar a la comunidad como la voz principal
en las cuestiones relacionadas con la salud, condiciones de vida
y bienestar.
A reorientar los servicios sanitarios y sus recursos hacia la
promoción de la salud; a compartir el poder con otros sectores,
con otras disciplina y, lo que es aún más importante, con el
propio pueblo.
A reconocer la salud y su mantenimiento como una inversión y
un desafío social importantes; y a abordar la faceta ecológica
de nuestros modos de vida.
La conferencia insta a todas las personas implica a unirse a ella
en su compromiso de cara a formar una alianza fuerte a favor
de la salud pública
Llamamiento a la acción internacional:
La conferencia insta a la Organización Mundial de la salud y a
otras organizaciones internacionales a abogar por la
promoción de la salud en todos los foros apropiados y apoyar
a los países a la hora de establecer estrategias y programas
para la promoción de la salud.
La conferencia está firmemente convencidas de que si las
personas de todos los ámbitos de la vida, organizaciones no
gubernamentales y de voluntario, gobiernos, Organización
Mundial de la salud y todos los demás organismos implicados,
unen sus fuerzas para introducir estrategia de promoción de la
salud acordes con los valores morales y sociales que
constituyen la base de esta CARTA, la salud para todos en el
año 2000 se habrá convertido en una realidad.
Acuerdo:
Se llegaron a convenios aduaneros concertados en la Conferencia
Económica Imperial de Ottawa, en la que se estableció un sistema de
preferencias en las relaciones comerciales entre los países de la
Comunidad Británica, las así llamadas preferencias imperiales,
consistentes en que determinados productos provenientes de
distintos países de la comunidad eran total o parcialmente exentos
de impuestos aduaneros en la Gran Bretaña. Las preferencias de este
tipo concedidas a Nueva Zelanda fueron objetivo de una cláusula
especial del Acuerdo de Luxemburgo de 1971.
La Declaración de Edimburgo tiene como objetivo la educación
médica para producir médicos que fomenten la salud de todas las
personas, y ese objetivo no se está cumpliendo en muchos lugares a
pesar del enorme progreso que se ha realizado durante este siglo en
las ciencias biomédicas. El paciente debe poder esperar contar con
un médico capacitado que sepa escuchar, sea observador cuidadoso,
comunicador sensible y clínico eficiente; pero ya no es suficiente solo
tratar a algunos de los enfermos. Miles de personas sufren y mueren
cada vez más de enfermedades que son prevenibles, curables o
autoinfligidas y millones no tienes acceso rápido a ningún tipo de
atención de la salud.
Estos defectos se han identificados hace mucho tiempo, pero os
esfuerzos previos para introducir una mayor conciencia social en las
facultades de medicina no han tenido particular éxito. Dichos hechos
han producido una creciente inquietud en la educación médica
acerca de la equidad en la atención de la salud, la prestación
humanitaria de los servicios de salud y el costo para la sociedad.
Esta inquietud ha cobrado impulso a partir de debates nacionales y
regionales en los que han participado grandes cantidades de
individuos de varios niveles de educación médica y servicios de salud
en la mayoría de los pases del mundo, y ha sido el marcado foco de
los informes que se prepararon posteriormente en las seis regiones
del mundo y que abordan las cuestiones básicas. También refleja las
convicciones de un número creciente de médicos dedicados a la
docencia y a la atención clínica, otros profesionales de la salud,
estudiantes de medicina y público en general.
Muchas mejoras se pueden lograr por medio de medidas tomadas
en la escuela de medicina misma a saber:
Ampliar la gama de entornos en los cuales se realizan los
programas educativos para incluir todos los recursos de salud
de la comunidad, no sólo los hospitales.
Asegura que el contenido de los programas de estudio refleje
las prioridades nacionales de salud y la disponibilidad de los
recursos accesibles.
Asegurar la continuidad del aprendizaje de toda la vida, por
medio del desplazamiento del énfasis de los métodos pasivos
que son tan generalizados ahora, hacia un aprendizaje más
activo, inclusive el estudio auto dirigido e independiente así
como los métodos de enseñanza particular.
Establecer sistemas de programa de estudio y de examen para
asegurar el logro de la competencia profesional y los valores
sociales no la mera retención y rememoración de información.
Capacitar a los docentes para formar educadores, no
solamente expertos en contenido, y recompensar la excelencia
educativa tan plenamente como la excelencia en
investigaciones biomédicas o en práctica clínica.
Complementar la instrucción sobre el manejo de pacientes con
un mayor énfasis en el fomento de la salud y la prevención de
enfermedades.
Tratar de lograr la integración de la educación en ciencia y la
educación en práctica, empleando también solución de
problemas en entornos clínicos y comunitarios como base del
aprendizaje
Para la selección de los estudiantes de medicina, emplear
métodos que vayan más allá de la capacidad intelectual y el
logro académico, para que incluya la evaluación de cualidades
personales
Incentivar y facilitar la cooperación entre los ministerios de
salud, los Ministerios de Educación, los servicios de salud en la
comunidad y otros organismos pertinentes para el desarrollo
conjunto de políticas planificación, ejecución y revisión de
programas.
Asegurar políticas de admisión que armonicen las cantidades
de estudiantes capacitados con las necesidades nacionales de
médicos.
Aumentar las oportunidades de aprendizaje, investigaciones y
servicios conjuntos con otras profesiones del campo de la
salud y relacionadas al mismo, como parte de la capacitación
para el trabajo en equipo
Clarificar responsabilidades y a asignar recursos para la
educación medica permanente