El Amor: Perspectivas y Dualidades
El Amor: Perspectivas y Dualidades
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Para otros usos de este término, véase Amor (desambiguación).
«Amar» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Amar (desambiguación).
En español, la palabra amor (del latín, amor, -ōris) abarca una gran cantidad de
sentimientos diferentes, desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico
hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar y el amor platónico,2 y
hasta la profunda devoción o unidad del amor religioso.3 En este último terreno,
trasciende del sentimiento y pasa a considerarse la manifestación de un estado del
alma o de la mente, identificada en algunas religiones con Dios mismo o con la
fuerza que mantiene unido el universo.
Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas, llegando con
frecuencia a ser irresistibles. El amor en sus diversas formas actúa como
importante facilitador de las relaciones interpersonales y, debido a su importancia
psicológica central, es uno de los temas más frecuentes en las artes creativas
(cine, literatura, música).
Desde el punto de vista de la ciencia, lo que conocemos como amor parece ser un
estado evolucionado del primitivo instinto de supervivencia, que mantenía a los
seres humanos unidos y heroicos ante las amenazas y facilitaba la continuación de
la especie mediante la reproducción.4
Concepción altruista
El budismo sitúa al apego y al deseo como emociones negativas que también producen
ira y, en definitiva, sufrimiento. Apego, deseo, ira, miedo e ignorancia (por
ejemplo, falta de comprensión de las causas del Duḥkha ajeno) contribuyen a
reforzar el ego. En la filosofía budista, el amor real es el amor compasivo, y el
amor y el ego son incompatibles.11 Recientes estudios científicos han demostrado
que la meditación budista produce un incremento de la actividad en las zonas
cerebrales relacionadas con las emociones positivas y una disminución de la
actividad en las zonas relacionadas con la ira y la depresión.1213
El altruismo es la forma de entender el amor para Leibniz, quien cree que, si uno
realmente entiende y busca el amor, siempre obtendrá placer en la felicidad de
otro.14
Matthieu Ricard, doctor en bioquímica y monje budista, pone como ejemplo los
comportamientos altruistas que existieron entre judíos desconocidos entre sí
durante la ocupación nazi para ilustrar el hecho de que los seres humanos somos
altruistas por naturaleza. «¿Cómo cabe pensar que actuasen por egoísmo en esa
situación?», argumenta.
Gran Pirámide de Guiza. Las pirámides de Egipto son monumentos al narcisismo.
El amor compasivo desde el punto de vista científico
Matthieu Ricard se sometió a un exhaustivo estudio mediante escáneres cerebrales
bajo un estado especial de meditación en el que se genera un estado de amor y
compasión puros y no enfocados hacia nada ni nadie en particular. Los resultados
mostraron un aumento sin precedentes en la actividad del córtex prefrontal
izquierdo del cerebro, relacionado con las emociones positivas, mientras que la
actividad en la zona del lóbulo derecho relacionada con la depresión disminuía,
como si la compasión fuese un buen antídoto contra la depresión. Y también
disminuía la actividad de la amígdala, relacionada con el miedo y la ira. Por otro
lado, un grupo de empleados de una empresa realizaron 30 minutos diarios de
meditación durante 3 meses. A lo largo del estudio, reportaron un descenso en sus
niveles de ansiedad, y se pudo ver que también se incrementaba la actividad de su
córtex prefrontal izquierdo.1213
Concepción egoísta
La concepción anterior es diametralmente opuesta a la del capitalismo, que promueve
el llamado «egoísmo inherente al ser humano», y sobre el cual se basa.18 Ayn Rand
defiende que el egoísmo es en esencia un sentimiento noble, y que cada persona es
responsable de su propia felicidad y no de la de los demás. Este pensamiento está
íntimamente ligado al capitalismo puro.19
Juro, por mi vida y por mi amor por ella, que nunca viviré por el bien de otro
hombre, ni pediré a otro hombre que viva por el mío.20
Ayn Rand
El amor sexual, en cualquiera de sus variantes, constituye asimismo un amor
marcadamente egoísta; lo que se manifiesta como un altruismo hacia la pareja
constituye una manifestación de puro egoísmo respecto al resto de la sociedad; el
propio acto sexual se desarrolla bajo un estado de egoísmo personal en el que el
individuo busca su propio placer, ya sea de forma directa o por la gratificación
que le produce el placer de su pareja. En la misma línea, Sigmund Freud consideraba
que todas las motivaciones humanas tenían un trasfondo libidinoso, y, por lo tanto,
egoísta. Al considerar el amor compasivo sublimado, describe al amor como un
comportamiento exclusivamente narcisista; para él las personas solo aman lo que
fueron, lo que son, o lo que ambicionan ser; distingue, incluso, entre grados
saludables y patológicos de narcisismo. Escribió, entre otras cosas, que el amor
incondicional de una madre lleva a una perpetua insatisfacción: «Cuando uno fue
incontestablemente el hijo favorito de su madre, mantiene durante toda su vida ese
sentimiento de vencedor, mantiene el sentimiento de seguridad en el éxito, que en
realidad raramente se satisface». Es una forma de entender las relaciones humanas
que se ha extendido durante el siglo XX desde Estados Unidos a otros países
occidentales, y actualmente existe una dura pugna entre sus defensores y
detractores. Francia y Argentina son los dos países que más se resisten a abandonar
la cultura del psicoanálisis. En España, más del 9% de los psicólogos siguen ya
este paradigma.2122
Amor autopersonal: El amor propio, amor compasivo, es, desde el punto de vista de
la psicología humanista, el sano amor hacia uno mismo. Aparece situado como
prerrequisito de la autoestima y, en cierto contexto, como sinónimo de ésta. Es
algo positivo para el desarrollo personal e indispensable para las buenas
relaciones interpersonales,17 y no debe confundirse con el narcisismo, que conlleva
egocentrismo y que coincide con una autoestima baja.27 Para el budismo, que
califica al ego como una mera ilusión de nuestra mente, el amor real, amor
compasivo, sólo existe cuando se dirige hacia otra persona, y no hacia uno mismo.
Para el psicoanálisis, que, de forma completamente opuesta al budismo, califica al
ego como la única realidad, el amor autopersonal siempre es narcisismo, que puede
ser, a su vez, saludable o no saludable.
Amor incondicional: Es el amor compasivo, altruista, que se profesa sin esperar
nada a cambio. El amor espiritual, predicado por las diferentes religiones, es el
amor incondicional por antonomasia. El amor maternal, o amor de madre a hijo, se
reconoce también como amor de este tipo, y, por tradición, se considera motivado
por un fuerte instinto que lo hace especialmente intenso; no obstante, hay también
quien cuestiona la existencia de dicho instinto.28
Amor filial: Entre hijos y padres (y, por extensión, entre descendientes y
ancestros).
Amor fraternal: En su sentido estricto, es el afecto entre hermanos, aunque puede
extenderse a otros parientes exceptuados los padres y los descendientes. Nace de un
sentimiento profundo de gratitud y reconocimiento a la familia, y se manifiesta por
emociones que apuntan a la convivencia, la colaboración y la identificación de cada
sujeto dentro de una estructura de parentesco. Desde el punto de vista del
psicoanálisis, el fraternal es, al igual que el amor filial, sublimado, ya que está
fundado en la interdicción del incesto.
Amistad: Cercano al amor fraternal, es un sentimiento que nace de la necesidad de
los seres humanos de socializar. El amor al prójimo nace a su vez del uso de la
facultad de la mente de empatizar y tolerar, y constituye la abstracción de la
amistad. Para Erich Fromm, dicho amor al prójimo equivale al amor fraternal y al
amor predicado en la Biblia mediante la frase «amarás al prójimo como a ti
mismo».29
Amor romántico: Nace en la expectativa de que un ser humano cercano colme a uno de
satisfacción y felicidad existencial. Este sentimiento idealiza en cierto grado a
la persona objeto de dicha expectativa, definida en la psiquis.
Amor confluente: Amor entre personas capaces de establecer relaciones de pareja,
definido a mediados del siglo XX. Aparece por oposición al amor romántico: no tiene
que ser único, no tiene que ser para siempre, no supone una entrega incondicional,
etc.30
Amor sexual: Incluye el amor romántico y el amor confluente. El deseo sexual, según
Helen Fisher, es diferente del amor romántico y del afecto (véase su estudio al
respecto). Desde el punto de vista de la psicología humanista, el amor romántico —y
el amor interpersonal en general— está relacionado en gran medida con la
autoestima.
Amor platónico: Con propiedad, es un concepto filosófico que consiste en la
elevación de la manifestación de una idea hasta su contemplación, que varía desde
la apariencia de la belleza hasta el conocimiento puro y desinteresado de su
esencia. Para Platón, el verdadero amor es el que nace de la sabiduría, es decir,
del conocimiento.31 Vulgarmente, se conoce como una forma de amor en que no hay un
elemento sexual o éste se da de forma mental, imaginativa o idealística y no de
forma física.
Amor a los animales y a las plantas: Nace de un sentimiento protector.
Amor hacia algo abstracto o inanimado: A un objeto físico, una idea, una meta, a la
patria (patriotismo), al lugar de nacimiento, al honor, a la independencia
(integridad). Puede considerarse amor platónico en su sentido filosófico. El
patriotismo puede ir asociado a la heroicidad, en cuyo caso constituye un
comportamiento de altruismo respecto a su grupo, que en esencia es un
comportamiento de egoísmo respecto a otro grupo en la medida en que no se considera
al otro grupo de la misma condición.
Amor hacia un dios o una deidad (devoción): Suele nacer de la educación recibida
desde la infancia, y se basa en la fe. Se considera a Dios como la fuente de todo
amor. En la mayoría de los casos, existe la creencia de que, tras la muerte, Dios
premiará de alguna forma a las personas que la correspondiente religión considere
virtuosas.
Amor universal: Amor espiritual que, según diferentes religiones, todas las
personas pueden llegar a profesar al medio natural y que los grandes místicos
experimentan como expresión del nirvana, éxtasis o iluminación, estados de conexión
absoluta con el universo o con Dios. Es una manifestación sublime en la que se
eclipsan o confluyen el resto de las manifestaciones. Eckhart Tolle sostiene que el
amor, como estado continuo, aún es muy raro y escaso, tan escaso como un ser humano
consciente.32
Simbología
Desde tiempos inmemoriales, el amor y todo lo relacionado con él se ha asociado con
símbolos e iconos. De los que han sobrevivido hasta la actualidad, unos son
autóctonos de las diferentes culturas o ligados a las costumbres de determinados
lugares geográficos, y otros, con el paso de los siglos, se han convertido en
interculturales o incluso universales en el mundo civilizado. Las flores, el color
rojo, determinados perfumes o la música romántica, ensoñadora o erótica, son
elementos que se repiten en una buena parte de las relaciones amorosas. En el caso
de Occidente, los bombones, entre otros detalles, se interpretan en ocasiones con
un significado amoroso. De todos los símbolos utilizados, los más característicos
en la cultura occidental son el cupido, y, sobre todo, el corazón.
Cupido
Cupido en la página 708 de la revista Die Gartenlaube (El cenador, Leipzig, 1894).
Templo del Amor, que resguarda en su interior una estatua de Cupido. Petit Trianon,
Francia.
La figura de Cupido en forma de putto es una imagen recurrente. En el caso del amor
romántico, suele representarse con un arco y unas flechas, las cuales, a menudo con
los ojos vendados, dispara sobre las personas, produciéndoles así el enamoramiento.
A partir del Renacimiento, la figura de los putti llegó a confundirse con los
querubines, confusión que perdura en la actualidad. Tanto los putti como los
cupidos y ángeles pueden encontrarse en el arte religioso y secular desde la década
de 1420 en Italia, desde finales del siglo XVI en los Países Bajos y Alemania,
desde el período manierista y el Renacimiento tardío en Francia, y a lo largo del
Barroco en frescos de techos. Los han representado tantos artistas que presentar la
lista de estos sería poco útil, aunque entre los más conocidos se encuentran el
escultor Donatello y el pintor Rafael; dos putti en actitud curiosa y relajada que
aparecen a los pies de su Madonna Sixtina son reproducidos con frecuencia.34
Corazón
Forma de la vaina de silphium según su representación en monedas de Cirene del
siglo VII a. C.
Primer diseño del Sagrado Corazón de Jesús (Santa Margarita María Alacoque).
El origen del corazón del amor parece ser incierto, y existen diversas teorías. La
idea del corazón como fuente de amor se remonta como mínimo a hace varios milenios
en la India, China y Japón, con el concepto de chakras como centros de la «energía
vital universal», de los cuales el que se encuentra a la altura del corazón se
manifiesta, según se afirma, en forma de amor y compasión.
La Iglesia católica sostiene que la forma del símbolo no apareció hasta el siglo
XVII, cuando Santa Margarita María Alacoque tuvo una visión del mismo rodeado de
espinas. Este símbolo se hizo conocido como el Sagrado Corazón de Jesús, se asoció
con el amor y la devoción, y empezó a aparecer a menudo en vidrieras y otros tipos
de iconografía eclesiástica. No obstante, aunque el Sagrado Corazón probablemente
popularizase el símbolo que hoy conocemos, la mayoría de los eruditos coinciden en
que ya existía desde mucho antes del siglo XV.39
Existen otras ideas menos románticas acerca del origen. Algunos afirman que la
forma actual del símbolo surgió simplemente de burdos intentos de dibujar un
corazón humano real, el órgano que los antiguos, entre ellos Aristóteles, creían
ser el contenedor de todas las pasiones. Un importante erudito sobre la iconografía
del corazón sostiene que la imprecisa descripción anatómica que hizo el filósofo,
como un órgano de tres cámaras con la parte superior redondeada y la inferior
puntiaguda, pudo haber inspirado a los artistas medievales a la hora de crear lo
que hoy conocemos como la «forma de corazón».40 A su vez, la tradición medieval del
amor cortés pudo haber reforzado la asociación del símbolo con el amor romántico.39
41
Superstición
Yo tengo que decirles que sí, que todo es química. Cada vez que producimos un
pensamiento, o tenemos una motivación, o experimentamos una emoción, siempre se
trata de química. Sin embargo, es posible conocer todos y cada uno de los
ingredientes de un pastel de chocolate, y que aún nos guste sentarnos y comerlo. De
la misma manera, podemos conocer toda la química que hay detrás del amor romántico
–todavía no la conocemos toda, pero estamos empezando a conocerla en parte- y aun
así ser capaces de captar toda su enorme magia.
Helen Fisher, en una entrevista.43
Perspectivas sobre el amor
Perspectiva popular
Pareja ante el mar durante una puesta de sol. La naturaleza constituye un poderoso
inspirador del amor.
Popularmente, el amor se considera un sentimiento. En los casos más comunes, dicho
sentimiento se basa en la atracción y la admiración de un sujeto hacia otro.
Sin embargo, se aplica también a otras relaciones diferentes —tales como el amor
platónico o el amor familiar—, y, en un sentido más amplio, del amor hacia Dios, el
arte, la belleza, la humanidad o la naturaleza, lo que suele asociarse con la
empatía y otras capacidades. En la mayoría de los casos, implica un gran afecto por
algo que ocasiona felicidad o placer al que ama.
Cabe resaltar el uso actual de la palabra amor para designar tanto el amor
espiritual y el amor romántico como el propio acto sexual —mediante la expresión
«hacer el amor». Hasta mediados del siglo XX, esa expresión estaba reservada para
el galanteo.45
Las personas tienden a aplicar el concepto del amor de un modo intuitivo desde y
hacia otros animales (normalmente próximos en la escala evolutiva o que muestran
signos interpretables como inteligencia) y hacia otros seres vivos como las
plantas. En el primer caso, a menudo se debe a que los signos externos al ser
humano son interpretados de forma antropocéntrica; por ejemplo, el gesto de un
perro que acude a lamer la mano del dueño se interpreta como una demostración de
amor; sin embargo, los procesos psicológicos que producen ese tipo de
comportamientos en el perro responden, según los conocimientos científicos
actuales, a otro tipo de motivaciones mucho menos complejas que las de los seres
humanos, como lo puede ser, por ejemplo, la necesidad de mantenimiento de la
manada, heredada de su ancestro evolutivo, el lobo.46 En el caso de las plantas, es
el hecho de que sepamos que la planta también es un ser vivo, como nosotros, lo que
la hace objeto de nuestro amor. En ciertos casos, se llega al extremo de pensar que
el amor en sí mismo beneficia a la planta. Y, realmente, la beneficia, aunque de
forma indirecta, a través de nuestras acciones.
En la novela Las Nueve Revelaciones, James Redfield explica muchos de los fenómenos
que se producen en el Cuarto Camino, incluyendo la aparición del amor real.
Helen Fisher indica que durante el enamoramiento pueden producirse de forma natural
sustancias como la dopamina o el bupropión, lo cual podría explicar los efectos
anteriormente citados.
Perspectiva espiritual
En la cultura religiosa monoteísta, el amor suele mencionarse y ser apoyado por
Dios, como es el caso del Islam, el judaísmo y el cristianismo. Aquellas personas
cuyo amor está o se supone que está cercano al Amor Universal, o a Dios, reciben el
nombre de santos. Tanto en el budismo como en el cristianismo, el Islam, el
hinduismo o el judaísmo suelen representarse con una aureola alrededor de su
cabeza. Los budas son presentados con aureolas adicionales alrededor de todo su
cuerpo.
Judaísmo
Escultura análoga a la escultura de arte pop LOVE de Robert Indiana (1977) que
sustituye la palabra «love» por אהבהaḥavá, en el Museo de Israel.
En hebreo, ahavá es el término más comúnmente usado tanto para el amor
interpersonal como para el amor de Dios.
El judaísmo emplea una definición amplia del amor, tanto entre personas como entre
los seres humanos y la deidad. Respecto al primer caso, en la Torah se afirma: «Ama
a tu prójimo como a ti mismo» (Levítico 19:18). Respecto al segundo, a los seres
humanos se les manda amar a Dios «con todo el corazón, con toda el alma y con todas
las fuerzas» (Deuteronomio 6:5), tomado de la Mishná (un texto central de la
tradición oral judía) para referirse a los buenos actos, la buena voluntad para
sacrificar la vida en lugar de cometer ciertas transgresiones graves, la buena
voluntad para sacrificar todas las posesiones, y el agradecimiento al Señor a pesar
de la adversidad (tratado de bərākhāh 9:5). La literatura rabínica se diferencia de
lo anterior en cómo este amor puede desarrollarse: por ejemplo, mediante la
contemplación de los bienes divinos o la observación de las maravillas de la
naturaleza.
Cristianismo
Muchos teólogos cristianos ven a Dios como fuente de amor, que es reflejado en el
ser humano y sus propias relaciones amorosas. C. S. Lewis, influente teólogo
anglicano, escribió varios libros sobre el amor, especialmente The Four Loves. El
Papa Benedicto XVI, en su encíclica Deus Caritas Est (o sea, Dios es Amor), también
pretendió reflexionar sobre el amor divino para con el ser humano y la relación
entre el ágape y el eros.
Existen varias palabras griegas para el «amor» que se utilizan con frecuencia en
ámbitos cristianos.
«Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el
que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios,
porque Dios es amor».
1 Juan 4:7-8.49
El apóstol San Juan también escribió:
«Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree
en él no muera, sino que tenga Vida eterna».
Juan 3.16.
San Agustín dice que es preciso ser capaz de descifrar la diferencia entre amor y
lujuria. Lujuria, según San Agustín, es un gran vicio y pecado, pero amar y ser
amado es lo que este santo ha buscado toda su vida. Él mismo dice: «yo estaba en el
amor con amor». Finalmente, él hace caer en el amor y es amado de vuelta, por Dios.
San Agustín dice que la única persona que puede amarte verdaderamente y plenamente
es Dios, porque el amor de los hombres tiene muchas fallas, tales como «celo,
desconfianza, miedo, rabia y discordia». De acuerdo con este santo, Dios es amor
«para alcanzar la paz». (del libro: Las Confesiones de Santo Agustín).
Ishq, o el amor divino, es el tema principal del sufismo. Los sufís creen que el
amor es una proyección de la esencia de Dios sobre el universo. Dios desea
reconocer la belleza, de modo que, cuando, por ejemplo, alguien se mira en un
espejo, es Dios quien se «mira» a sí mismo dentro de la dinámica de la naturaleza.
Ya que todo es un reflejo de Dios, la escuela del sufismo practica ver la belleza
dentro de la aparente fealdad. El sufismo se refiere a menudo a ello como la
religión del amor. Dios aparece en tres términos principales, que son el Amante, el
Amado y el Amor, pudiéndose encontrar el último de estos términos frecuentemente en
la poesía sufí. Un punto de vista común es que, a través del amor, la humanidad
puede volver a su pureza y gracia inherentes. Los santos sufistas son tristemente
célebres por estar «borrachos» debido a su amor divino; por lo tanto, es constante
la referencia al vino en la poesía y la música sufís.
Algunos ejemplos:
«Al·lâh traerá a otros a los que amará y por los que será amado».
TSQ60 La sura de Al-Ma’ida «La Mesa Servida», aleya 54.
«Di: Si amáis a Al·lâh, seguidme, que Al·lâh os amará y perdonará vuestras faltas.
Al·lâh es Perdonador y Compasivo».
La sura de ‘Al ‘Imrân, «La Familia de ‘Imrân», aleya 31.
«Y pedid perdón a vuestro Señor y volveos a Él, pues es cierto que mi Señor es
Compasivo, Afectuoso».
La sura de Hûd, aleya 90.
En el Islam, existe una poderosa imbricación entre las leyes de Alá y las leyes de
los hombres. Dentro de este marco, el amor se manifiesta en diversos círculos: El
amor hacia Al·lâh, El amor hacia el Mensajero de Al∙lâh, El amor del musulmán hacia
el musulmán, El amor dentro de la familia musulmana, El amor hacia el no musulmán,
El cariño entre el gobernante y el gobernado.59
Al∙lâh permite al musulmán casarse con una cristiana o una judía aunque una parte
de sus creencias contradice al Islam y a los hábitos de los musulmanes. Y subraya
que los cristianos son una gente digna de cariño: «...mientras que encontrarás que
los que están más próximos en afecto a los que creen, son los que dicen: Somos
cristianos».5963
Existen otras aleyas que avisan de que los casos de rechazo hacia el otro (los no
musulmanes) no son comunes, y que tampoco se aplican todo el tiempo. No se permite
tratar como enemigos a los que no ejercen enemistad contra los musulmanes, tampoco
se permite clasificarles como enemigos. Más bien, merecen otro tipo de tratamiento:
«Al·lâh no os prohíbe que tratéis bien y con justicia a los que no os hayan
combatido a causa de vuestra creencia ni os hayan hecho abandonar vuestros hogares.
Ciertamente, Al·lâh ama a los equitativos».5964
El Corán abre las puertas del bien, del cariño y del afecto ante los que se
enemistan con los musulmanes: «Puede ser que Al·lâh ponga afecto entre vosotros y
los que de ellos hayáis tenido como enemigos. Al·lâh es Poderoso y Al·lâh es
Perdonador y Compasivo». Y entre los comentarios sobre esta aleya está la
siguiente: «El afecto después del rechazo, el cariño después del odio, y la
concordia después de la discordia. Al∙lâh es El Que Puede unir las cosas esparcidas
y dispersas. Es El Que concilia entre los corazones después de la enemistad y la
dureza y los reemplaza por el encuentro y la concordia».59
Escribe Mahmud Nacua: «El origen en las relaciones entre la gente, por diferentes
que sean sus nacionalidades y creencias, es el hecho de reconocerse, de tener
misericordia mutua, la cooperación, la amistad y la paz. La excepción es el estado
de guerras y los combates, que son asuntos que producen odio. Esta excepción es
temporal porque el odio no permanece entre la gente sean cuales sean las huellas de
las guerras. El mundo experimentó tanto en las pasadas épocas como en las recientes
muchos ejemplos de guerras que tuvieron lugar entre las tribus, los pueblos y las
naciones. Entre un pueblo y otro, entre una nación y otra en una cierta época, pero
fueron seguidos por acuerdos de paz, pactos y cooperación… Así es la naturaleza de
la vida, unos ciclos consecutivos. El mejor de la gente es el que utiliza los
ciclos del bien, de los acuerdos y de la paz para el desarrollo de los factores del
bien y del amor inculcándolos entre los individuos y los pueblos. Este es el camino
del Islam y este es el fundamento en el Islam».59
Budismo
Buda Gautama pintado sobre una roca en el Tíbet. Se aprecian las aureolas alrededor
de su cabeza y de su cuerpo.
En el budismo, kāma es amor sensual, sexual. Es un obstáculo en el camino hacia la
iluminación, ya que constituye egoísmo.
Adveṣa y mettā son amor benevolente. Este amor es incondicional y requiere una
autoaceptación considerable. Es bastante diferente del amor ordinario, que
normalmente se basa en el apego y el sexo y que raramente ocurre sin interés
propio. En su lugar, este amor se refiere al desprendimiento y la ausencia de
intereses egoístas en beneficio de los demás.
Desde el punto de vista del budismo, el amor «puro» proviene de un estado de pureza
espiritual al que los seres humanos pueden llegar mediante la liberación de las
llamadas emociones perturbadoras (deseo y apego, odio e ira, ignorancia, orgullo,
envidia), inherentes al mundo material o samsara. Mediante la compasión, el
desapego del mundo material, y la meditación, puede aumentarse paulatinamente la
capacidad de funcionamiento de todos los chakras, incluyendo el chakra del corazón,
de tal modo que es posible amar conscientemente y eliminar el sufrimiento asociado
al amor ordinario hasta alcanzar el llamado estado de iluminación, en el que existe
un amor incondicional hacia todos los seres sensibles, equiparable al que, por
ejemplo, puede sentir una madre por su hijo. Según esta corriente de pensamiento,
el amor mantiene unidas todas las cosas, y nuestra conciencia crea el propio
universo. Para el budismo, todas las religiones son válidas si se basan en el amor
espiritual y la compasión.65666768
El amor es algo fácil, el odio es algo fácil, pero tú eliges. Dices: «Sólo voy a
amar, no voy a odiar». Así todo se vuelve difícil. ¡Así ni siquiera puedes amar!
Inspirar es fácil, espirar es fácil. Pero tú eliges. Dices: «Sólo voy a inspirar,
no voy a espirar». De esta forma todo se vuelve difícil. La mente puede decir:
«¿Para qué espirar? La respiración es vida. Simple aritmética: inspira, no expulses
el aire; estarás cada vez más vivo. Acumularás más vida. Tendrás grandes reservas
de vida. Inspira solamente, no espires porque espirar es morir». [...] El amor es
inspirar, el odio espirar. ¿Qué hacer entonces? La vida es fácil si no decides,
porque entonces sabes que inspirar y espirar no son dos cosas opuestas; son dos
partes de un mismo proceso. Y estas dos partes son orgánicas, no puedes dividirlas.
¿Y si no espiras...? La lógica se equivoca. No vivirás; sencillamente, te morirás
inmediatamente.
Osho, El libro de la Nada.69
La religión frente al amor homosexual
Cristianismo, judaísmo y homosexualidad
El judaísmo y el cristianismo no conciben el amor sexual entre personas
homosexuales. En la Biblia se hace mención expresa del rechazo, no solo al amor
homosexual, sino a la homosexualidad en sí misma. Tres ejemplos:
No te acuestes con un hombre como si te acostaras con una mujer. Eso es un acto
infame.
Levítico 18:2270
Si alguien se acuesta con un hombre como si se acostara con una mujer, se condenará
a muerte a los dos, y serán responsables de su propia muerte, pues cometieron un
acto infame.
Levítico 20:1371
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los
fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se
echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los
maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
1 Corintios 6:9-10.72
La Iglesia católica actual mantiene dicho rechazo. Según unas polémicas
declaraciones pronunciadas en diciembre de 2008 por el papa Benedicto XVI,
«constituye una grave amenaza para la humanidad la confusión de los sexos».737475
En enero de 2012 declaró además que «el matrimonio homosexual socava el porvenir
mismo de la humanidad».76
Islam y homosexualidad
El islam, al igual que el cristianismo y el judaísmo, no concibe el amor homosexual
y rechaza la homosexualidad en sí misma. En el Corán existe constancia de tal
rechazo, como puede verse en los siguientes ejemplos, donde Lot critica a los
hombres de Sodoma por su comportamiento sexual:
Y a Lot. Cuando dijo a su pueblo: «¿Cometéis una deshonestidad que ninguna criatura
ha cometido antes? Ciertamente, por concupiscencia, os llegáis a los hombres en
lugar de llegaros a las mujeres. ¡Sí, sois un pueblo inmoderado!». Lo único que
respondió su pueblo fue: «¡Expulsadles de la ciudad! ¡Son gente que se las da de
puros!». Y les salvamos, a él y a su familia, salvo a su mujer, que fue de los que
se rezagaron. E hicimos llover sobre ellos una lluvia: ¡Y mira cómo terminaron los
pecadores!
Azora 7:80-8477
Y a Lot. Cuando dijo a su pueblo: «¿Cometéis deshonestidad a sabiendas? ¿Os llegáis
a los hombres, por concupiscencia, en lugar de llegaros a las mujeres? Sí, sois
gente ignorante». Lo único que respondió su pueblo fue: «¡Expulsad de la ciudad a
la familia de Lot! Son gente que se las dan de puros». Les preservamos del castigo,
a él y a su familia, salvo a su mujer. Determinamos que fuera de los que se
rezagaran. E hicimos llover sobre ellos una lluvia. ¡Lluvia fatal para los que
habían sido advertidos...!
Azora 27:54-5878
Los países de religión mayoritariamente islámica mantienen actualmente penas
legales contra los homosexuales, como multas y prisión, llegándose incluso a la
pena de muerte en 5 países: Irán, Mauritania, Arabia Saudita, Sudán y Yemen, y
algunas partes de Nigeria y Somalia.79
Perspectiva filosófica
Si la actitud del amor ha de formar parte, en algún momento, de las descripciones
que siguen las tendencias de la ciencia experimental, deberá definirse de manera
tal que pueda ser observada y cuantificada con cierta precisión. Baruch de Spinoza
estableció una definición que puede cuadrar con los requerimientos de las ciencias
humanas y sociales. Escribió al respecto: «El que imagina aquello que ama afectado
de alegría o tristeza, también será afectado de alegría o tristeza; y uno y otro de
estos afectos será mayor o menor en el amante, según uno y otro sea mayor o menor
en la cosa amada».80
Observamos, en esta expresión, que el odio aparece como una actitud opuesta al
amor, como una tendencia a intercambiar (respecto del tercero mencionado) los
papeles de tristeza y alegría como afectos compartidos.
Perspectiva científica
Enfoque propio de disciplinas tales como biología y psicobiología, llamadas en su
conjunto neurociencias, así como de la psicología y la antropología.
Aspectos biológicos
Tras las etapas de lujuria y atracción, es necesaria una tercera etapa para
establecer relaciones a largo plazo:
Aspectos antropológicos
En una entrevista con motivo de la publicación de su libro Por qué amamos, Fisher
comenta que, en la elección de la pareja, y aunque aún no se conocen los motivos
concretos, se sabe que intervienen de forma importante la cultura y el momento en
que se produce dicha elección (por ejemplo, debemos estar dispuestos a
enamorarnos). La gente tiende a enamorarse de alguien que tiene alrededor, próximo;
nos enamoramos de personas que resultan misteriosas, que no se conocen bien. Los
hombres se enamoran más deprisa que las mujeres, y tres de cada cuatro personas que
se suicidan cuando una relación acaba son hombres. En cuanto a la pasión, ambos
sexos presentan el mismo grado, pero en los hombres se ha descubierto una mayor
actividad en una pequeña región cerebral asociada con la integración de los
estímulos visuales. Es algo que tiene sentido, pues [en general] el negocio de la
pornografía se apoya en los hombres y las mujeres intentan constantemente agradar
con su aspecto a los hombres. La investigadora refiere que, durante millones de
años, el hombre ha tenido que mirar bien a la mujer y tomarle la medida para ver si
ella le daría un hijo saludable. En las mujeres, se ha descubierto una mayor
actividad en una de tres áreas diferentes, asociadas con la memoria y la
rememoración, y no simplemente con la capacidad de recordar. También durante
millones de años, una mujer no podía mirar a un hombre y saber si podría ser un
buen padre y un buen marido. Para saberlo, tenía que recordar. Y actualmente las
mujeres recuerdan cosas como lo que había dicho su pareja el último día de San
Valentín, o su comportamiento con anterioridad. Según Fisher, es un mecanismo de
adaptación que las mujeres probablemente han poseído durante cuatro millones de
años, para conseguir al hombre adecuado.4384
El amor romántico es más fuerte que el impulso sexual. Promueve el apareo, pero,
ante todo, promueve el deseo de consecución de un nexo emocional (queremos que
nuestra pareja nos llame por teléfono, que se acuerde de nosotros, queremos
agradarla y deseamos que ambos tengamos los mismos gustos). Una de las
características principales del amor romántico, además del deseo de contacto
sexual, es el de exclusividad sexual. Cuando tenemos relaciones sexuales con
alguien y no lo amamos, no nos importa realmente si también las tiene con otros.
Pero cuando nos enamoramos, pasamos a ser realmente posesivos, algo que en la
comunidad científica llaman «vigilancia de la pareja». Por ello, el amor romántico
es un arma de doble filo, pues, dependiendo del desenlace de la relación, puede
derivar en una gran felicidad o una gran tristeza, la cual a su vez puede llevar,
en casos extremos, al suicidio y/o al asesinato.4384
El amor y el odio son muy parecidos, con la indiferencia como el opuesto de ambos.
Normalmente hacemos ambas cosas: amamos y odiamos al mismo tiempo a la persona. De
hecho, el amor y el odio tienen muchas cosas en común: cuando odiamos, concentramos
nuestra atención tanto como cuando amamos; cuando amamos o cuando odiamos, nos
obsesiona pensar en ello, tenemos una gran cantidad de energía y nos cuesta comer y
dormir.4384
Aspectos psicológicos
Noonday heat («Calor del mediodía», 1902). Pintura de Henry Scott Tuke.
Para presentar el punto de vista de la psicología sería preciso presentarlo de cada
uno de sus enfoques/escuelas.
Desde un punto de vista de la terapia cognitivo-conductual, el amor es un estado
mental orgánico que crece o decrece dependiendo de cómo se retroalimente ese
sentimiento en la relación de los que componen el núcleo amoroso. La
retroalimentación depende de factores tales como el comportamiento de la persona
amada, sus atributos involuntarios o las necesidades particulares de la persona que
ama (deseo sexual, necesidad de compañía, voluntad inconsciente de ascensión
social, aspiración constante de completitud, etc.).
Desde corrientes psicoanalíticas, para Erich Fromm el amor es un arte y, como tal,
una acción voluntaria que se emprende y se aprende, no una pasión que se impone
contra la voluntad de quien lo vive. El amor es, así, decisión, elección y actitud.
Según Fromm, la mayoría de la gente identifica el amor con una sensación placiente.
Él considera, en cambio, que es un arte, y que, en consecuencia, requiere esfuerzo
y conocimiento. Desde su punto de vista, la mayoría de la gente cae en el error de
que no hay nada que aprender sobre el amor, motivados, entre otras cosas, por
considerar que el principal objetivo es ser amado y no amar, de modo que llegan a
valorar aspectos superficiales como el éxito, el poder o el atractivo que causan
confusión durante la etapa inicial del pretendido enamoramiento pero que dejan de
ser influyentes cuando las personas dejan de ser desconocidas y se pierde la magia
del misterio inicial.
Recuérdese que cada uno de los enfoques en psicología tienen su propia aportación a
este respecto, congruente con su propio marco teórico.
Cultura persa
Incluso tras todo este tiempo
El Sol nunca dice a la Tierra «estás en deuda conmigo».
¡Observa lo que ocurre con un Amor como ese!
—Ilumina todo el Cielo.
Hafiz
Rumi, Hafiz y Sa'di son iconos de la pasión y el amor en la cultura y el lenguaje
persas. La palabra persa para el amor es eshgh, que deriva de la árabe ishq. En la
cultura persa, todo es abarcado por el amor y todo es por amor, empezando por el
amor a los amigos y a la familia, a los maridos y esposas, y llegando eventualmente
al amor divino, que constituye la meta última de la vida. Hace alrededor de siete
siglos, Sa'di escribió:
El carácter chino para el amor (愛) consiste en un corazón (en medio) dentro de
«aceptar», «sentir» o «percibir» que muestra una emoción llena de gracia.
En el idioma chino y la cultura china contemporáneos, se usan varios términos o
palabras raíz para el concepto de amor:
Ai (愛) se usa como verbo (p. ej., wo ai ni, «te amo») o como nombre, especialmente
en aiqing (愛情), «amor» o «romance». En la China continental, y desde 1949, airen
(愛人, originalmente «amante», o, más literalmente, «persona de amor») es la
palabra dominante para «esposo» (habiendo sido desenfatizados originalmente los
términos separados para «esposa» y «marido»); la palabra tuvo una vez una
connotación negativa, que permanece, entre otros lugares, en Taiwán.
Lian (戀) generalmente no se usa de forma aislada, sino como parte de términos
tales como «estar enamorado» (談戀愛, tan lian'ai —que también contiene ai),
«amante» (戀人, lianren) u «homosexualidad» (同性戀, tongxinglian). En el
confucianismo, lian es un amor benevolente y virtuoso que deberían buscar todos los
seres humanos, y refleja una vida moral. El filósofo chino Mozi desarrolló el
concepto de ai (愛) como reacción al lian confucianista. Ai, en el mohismo, es un
amor universal hacia todos los seres, no sólo hacia los amigos o familia, sin
consideración de la reciprocidad. La extravagancia y la guerra ofensiva son
hostiles hacia ai. Aunque el pensamiento de Mozi tuvo influencia, el término
confucianista lian es el que la mayoría de los chinos usan para el amor.
Qing (情), que comúnmente significa «sentimiento» o «emoción», generalmente indica
«amor» en varios términos. Está contenido en la palabra aiqing (愛情). Qingren (情
人) es un término usado con el significado de «amante».
Gănqíng (感情) es el «sentimiento» de relación, vagamente similar a la empatía. Una
persona expresará amor construyendo buen gănqíng, conseguido por medio de ayuda o
trabajo prestados a otras personas y apego emocional hacia otra persona o hacia
cualquier otra cosa.
Yuanfen (緣份) es la conexión de destinos vinculados. Una relación significativa es
generalmente concebida como dependiente de un fuerte yuanfen. Consiste en buena
suerte a la hora de hacer un descubrimiento afortunado e inesperado. Conceptos
similares en español son: «Estaban hechos el uno para el otro», o el «destino».
Zaolian (simplificado: 早恋, tradicional: 早戀, pinyin: zǎoliàn), literalmente,
«amor temprano», es un término contemporáneo usado frecuentemente para los
sentimientos románticos o el apego entre niños o adolescentes. Describe tanto la
relación entre novio y novia adolescentes como el enamoramiento de la adolescencia
temprana o la niñez. El concepto indica en esencia la creencia prevalente en la
cultura china contemporánea consistente en que, debido a la demanda de los estudios
(derivada sobre todo del sistema educativo altamente competitivo de China), los
jóvenes no crean apego romántico y por lo tanto ponen en peligro sus oportunidades
de éxito futuro. Han aparecido informes en periódicos y otros medios chinos que
detallan la prevalencia del fenómeno, los peligros observados en los estudiantes y
los temores de sus padres.
Qì xi: el «San Valentín» chino
Existe una leyenda china que se dice tiene miles de años de antigüedad, que, con
diversas variaciones, cuenta la historia de un joven arriero llamado Niulang
(chino: 牛郎; pinyin: niú láng; literalmente «[el] arriero», o «pastor de vacas»,
Altair) se encontró en su camino con siete hadas bañándose en un lago. Alentado por
su travieso compañero el buey, hurtó sus ropas, esperando después a ver qué
sucedía. Las hermanas hadas, para recuperarlas, eligieron a la hermana menor y más
bella, de nombre Zhinü (chino: 織女; pinyin: zhī nǚ; literalmente, «[la] tejedora»,
Vega). Ella lo hace, pero, como Niulang la había visto desnuda, se ve obligada a
aceptar la propuesta de matrimonio de Niulang, que se había enamorado de ella (en
otras versiones de la historia, Zhinü había escapado del aburrido cielo para
divertirse y fue ella la que se enamoró de Niulang). Eran felices juntos, pero, en
el reino de las hadas, la «Diosa del Cielo» (que en algunas versiones es la madre
de Zhinü), tras enterarse de la impura unión, tomó su alfiler y formó un ancho río
para separar a los dos amantes para siempre, creando así la Vía Láctea, que separa
a las estrellas Altair y Vega. (En otra versión, la Diosa obliga al hada a volver a
su tarea de tejer coloridas nubes en el cielo, ya que no podía hacerlo mientras
estuviese casada con un mortal).
Zhinü permanece para siempre a un lado del río, hilando tristemente su telar,
mientras Niulang la ve desde lejos, y cuida de sus dos hijos (las dos estrellas que
lo rodean, Beta Aquilae y Gamma Aquilae, o, por sus nombres en chino, Hè Gu 1 y Hè
Gu 3).
No obstante, una vez al año, todas las urracas del mundo, aves místicas en la
cultura china, se compadecen de ellos y vuelan hasta el cielo para formar un puente
(chino: 鵲橋, Que Qiao, «el puente de las urracas») sobre la estrella Deneb en la
constelación del Cisne, para que los amantes puedan reunirse por una sola noche, en
la séptima noche de la séptima luna, el día del amor en China.
A finales del verano, las estrellas Altair y Vega se elevan en el cielo nocturno, y
los chinos cuentan y celebran esta leyenda durante el Qi xi (chino: 七夕 pinyin: qī
xī, «la noche de los sietes»).
La Diosa del Cielo, por compasión al ser tocada por el amor que existía entre
ambos, decidió unirlos una vez el séptimo día del séptimo mes lunar.
El Emperador del cielo, padre del arriero, fue quien los separó para que se
concentrasen en su trabajo en lugar de en el romance.
La estrella Deneb es un hada que actúa como carabina cuando los amantes se
encuentran en el puente de las urracas.
Los amantes pueden reunirse una vez al mes.
Durante la noche de los sietes, en cierto momento las dos estrellas Altair y Vega
se reúnen realmente a un mismo lado de la Vía Láctea.
Cultura japonesa
En el budismo japonés, ai (愛) es un amor de cariño pasional, y un deseo
fundamental. Puede desarrollarse hacia el egoísmo o el altruismo y hacia la
iluminación.
Amae (甘え), una palabra japonesa que significa «dependencia indulgente», es parte
de la cultura de la educación de los hijos en Japón. Se espera de las madres
japonesas que abracen y mimen a sus hijos, y se espera de los hijos que recompensen
a sus madres aferrándose a ellas y sirviéndolas. Algunos sociólogos han sugerido
que las interacciones sociales de los japoneses en la vida de adultos se modelan en
el amae entre madre e hijo.
Cultura griega
El idioma griego distingue varios sentidos diferentes en los que se usa la palabra
«amor». Por ejemplo, el griego antiguo presenta las palabras agape, philia, eros,
storge y xenia. Sin embargo, con el griego (al igual que con muchos otros idiomas)
ha sido históricamente difícil separar totalmente los significados de estas
palabras. Al mismo tiempo, el texto en koiné de la Biblia contiene ejemplos del
verbo agapó utilizado con el mismo significado que phileo.
Agape (ἀγάπη agápē) generalmente se refiere a un tipo ideal de amor «puro», más que
a la atracción física sugerida por eros. No obstante, hay algunos ejemplos de agape
usados con el significado de eros. También se ha traducido como «amor del alma».
Eros (ἔρως érōs) es un amor pasional, con deseo sensual y duradero. La palabra
griega erota significa enamorado. Platón creó su propia definición. Aunque eros se
siente inicialmente por una persona, con la contemplación se convierte en una
apreciación de la belleza que existe dentro de esa persona, o incluso llega a ser
la apreciación de la belleza en sí misma. Eros ayuda al alma a recordar el
conocimiento de la belleza y contribuye a la comprensión de la verdad espiritual.
Los amantes y los filósofos están todos inspirados para la búsqueda de la verdad
por medio de eros. Algunas traducciones lo muestran como «amor del cuerpo».
Philia (φιλία philía), un amor virtuoso desapasionado, fue un concepto desarrollado
por Aristóteles. Incluye la lealtad a los amigos, la familia y la comunidad, y
requiere virtud, igualdad, y familiaridad. Philia está motivado por razones
prácticas; una o ambas partes se benefician de la relación. También puede
significar «amor de la mente».
Storge (στοργή storgē) es un afecto natural, como aquel que sienten los padres por
sus hijos.
Xenia (ξενία xenía), hospitalidad, era una práctica extremadamente importante en la
Antigua Grecia. Era una amistad casi ritualizada formada entre un anfitrión y su
huésped, quienes podían haber sido previamente desconocidos. El anfitrión
alimentaba y proporcionaba alojamiento al huésped, de quien se esperaba recompensa
únicamente con gratitud. La importancia de este amor puede verse a través de toda
la mitología griega, en particular, en la Ilíada y la Odisea de Homero.
Reseña mitológica sobre el amor: el mito del andrógino
En la mitología griega, eran tres los sexos: lo masculino era en un principio
descendiente del sol; lo femenino, de la tierra, y lo que participaba de ambos, de
la luna. Estos tres sexos, y su manera de avanzar, eran, precisamente como la luna,
circulares. Así pues, eran terribles por su fuerza y su vigor y tenían gran
arrogancia, hasta el punto de que atentaron contra los dioses. Ante esta situación,
Zeus y los demás dioses deliberaron, y se encontraron ante un dilema, ya que no
podían matarlos o hacer desaparecer su raza fulminándolos con el rayo como a los
gigantes —porque entonces desaparecerían los honores y sacrificios que los hombres
les tributaban—, ni permitir que siguieran siendo altaneros.
Tras mucho pensarlo, al fin Zeus tuvo una idea y dijo: «Me parece que tengo una
estratagema para que continúen existiendo estos seres y al mismo tiempo dejen de
ser insolentes, al hacerse más débiles. Ahora mismo —continuó— voy a cortarlos en
dos a cada uno, y así serán al mismo tiempo más débiles y más útiles para nosotros,
al haber aumentado su número». Así pues, Zeus llevó a cabo su plan, y una vez que
la naturaleza de estos seres quedó cortada en dos, cada parte empezó a echar de
menos a su mitad, a reunirse con ella y rodearla con sus brazos, a abrazarse la una
con la otra anhelando ser una sola por naturaleza. Desde entonces, el amor de unos
a otros es innato en los hombres y mujeres y aglutinador de la antigua naturaleza,
y trata de hacer un solo individuo de dos. Por eso, cuando se tropiezan con aquella
verdadera mitad de sí mismos, sienten un maravilloso impacto de amistad, de
afinidad y de amor, de manera que no están dispuestos a separarse.
De El Banquete de Platón.
Cultura árabe
En árabe, que es una lengua muy rica en palabras sinónimas, existen numerosos
sinónimos de la palabra «amor». Entre ellos, se encuentran: «Al Hobb» («el amor») ,
«Al Mawadda» («el afecto»), «Al ‘ishq» (una muy fuerte pasión), «Al Hayâm» (amor
que llega a la locura), «As·sabâba» (ternura de la pasión), «Ash·shawq»
(inclinación por amor hacia otra persona o algo concreto), «Al-Hawâ» (amor que
domina el corazón), «Ash·shahwa» (amor mezclado con deseo), «Al Waÿd» (amor muy
intenso), «Al-Gharâm» (amor que domina a la persona, y la pasión que tortura), «At-
tîm» (llegar a la locura de tanto amor, amor que domina completamente a la
persona).59
En un tercer círculo figura el amor entre los musulmanes; este amor se cristaliza
en el intercambio de sentimientos de afecto sincero y en traducirlo en dichos y
hechos, en lo malo y en lo bueno. Es una relación íntima y estrecha en la que los
corazones y los espíritus se sienten atraídos unos hacia otros; de este modo, se
consigue la satisfacción y el goce del amor entre las partes que están en
armonía.59
Ibn Al Qayyem enumera los tipos de amor en el marco social diciendo: «Entre ellos
figura el amor que se manifiesta en un acuerdo acerca de una manera, una religión,
una doctrina o un método, una proximidad, un producto o un objetivo. Existe también
el amor con el objetivo de lograr algún beneficio del amado, de su potencia,
riqueza, educación o para satisfacer un deseo. Este tipo es efímero y acaba una vez
que se haya logrado el objetivo. El que te ama para lograr una meta, te abandona al
conseguirla. El amor armonioso o el que emana de un acuerdo entre dos personas es
duradero y sólo acaba cuando ocurre algo que ponga fin a este amor. El amor de gran
afecto es: “una aprobación espiritual y una combinación entre las almas”».92
Agnolo Bronzino, Alegoría del triunfo de Venus, hacia 1540-1545. Londres, The
National Gallery. El amor representado por los dos dioses acompañados por los
«celos» (centro-izquierda), el «engaño» (centro-derecha), la «necedad» (arriba a la
izquierda) y el «tiempo» (arriba a la derecha).
El idioma latín tiene varios verbos diferentes que se corresponden con la palabra
española «amor».
Véase también
Afecto
Afrodita
Amor cortés
Amor de Dios
Amor libre
Amor líquido
Amor platónico
Amor romántico
Antropología
Altruismo
Beber los vientos
Caridad
Compasión
Egoísmo
Emoción
Enamoramiento
Eros
Fedro
Misericordia
Pasión
Psicología
Sentimiento
Sexología
Teoría triangular del amor
Notas y referencias
Fromm, Eric; "The Art of Loving", Harper Perennial (1956), Original English
Version, ISBN 0-06-095828-6, ISBN 978-0-06-095828-2
Kristeller, Paul Oskar (1980). Renaissance Thought and the Arts: Collected Essays.
Princeton University. ISBN 0-691-02010-8.
Mascaró, Juan (2003). The Bhagavad Gita. Penguin Classics. ISBN 0-140-44918-3. (J.
Mascaró, translator)
Helen Fisher. Why we love: the nature and chemistry of romantic love. 2004.
Eduardo Punset. El alma está en el cerebro. 2007. Ed. Aguilar. ISBN 978-84-663-
1031-4.
Richard Dawkins. El gen egoísta. 1993. Volumen 5. ISBN 84-345-8885-4.
Eduardo Estrada. «El transhumanismo y la singularidad tecnológica»,
Postigo Solana, Elena. «Transhumanismo y posthumano. Principios teóricos e
implicaciones bioéticas». Dialnet. Consultado el 19 de noviembre de 2012.
Lanza Ordóñez, Gustavo Adolfo. «Supermán vs. Súper-hombre». Ingeniería y Ciencia
(suite 101). Archivado desde el original el 3 de marzo de 2014. Consultado el 19 de
noviembre de 2012.
Fernández, Graciela (2011). «¿Es sostenible el Humanismo?». Cuadernos de Ética.
Consultado el 19 de noviembre de 2012.
Guatama Buddha. The Dhammapada. Translated by Irving Babbitt.
Redes 60: La ciencia de la compasión
Archivado el 31 de mayo de 2017 en la Wayback Machine.. Entrevista a Matthieu
Ricard realizada por Eduardo Punset. Programa emitido el 16 y 19 de mayo de 2010.
Is Buddhism good for your health? Artículo por Stephen S. Hall para The New York
Times Magazine, 14 de septiembre de 2003.
The Aristocratic Principle in the Political Philosophy of Leibniz. DJ Den Uyl -
Journal of the History of Philosophy, 2008 - muse.jhu.edu.
O Ibarz… - Anuario filosófico. La felicidad en la Europa de 1700. 1986 -
dialnet.unirioja.es. P. 184.
José-Vicente Bonet. Sé amigo de ti mismo: manual de autoestima. 1997. Ed. Sal
Terrae. Maliaño (Cantabria, España). ISBN 978-84-293-1133-4.
A. H. Maslow. A Theory of Human Motivation. 1943. Classics in the History of
Psychology.
TR Machan. Selfishness and capitalism. 1974.
Ayn Rand. The virtue of selfishness.
Mimi Reisel Gladstein y Chris Mattew Sciabarra. Feminist interpretations of Ayn
Rand. 1999. P. 29.
«El psicoanálisis sobrevive 70 años a Freud». Artículo de María Sánchez-Monge en
el periódico español El mundo (5 de noviembre de 2009).
«El psicoanálisis va a desaparecer, dice Mikkel Borch-Jacobsen». Artículo de Luisa
Corradini para el periódico argentino La nación (14 de septiembre de 2005).
Gilles Deleuze, Félix Guattari. El anti Edipo. 1972, 1985. ISBN 978-84-7509-329-1.
Gilles Deleuze, Félix Guattari. El anti-Edipo. P. 357.
Gilles Deleuze, Eugene W. Holland. Deleuze and Guattari's Anti-Oedipus:
introduction to schizoanalysis. P. IX.
Werner Sombart. Lujo y capitalismo. 1928.
Sé amigo de ti mismo: manual de autoestima. José-Vicente Bonet. 1997. Editorial
Sal Terrae. ISBN 978-84-293-1133-4.
Elisabeth Badinter. ¿Existe el instinto maternal? 1981. Editorial Paidós. ISBN
978-84-7509-287-4.
Erich Fromm. El arte de amar. Editorial Paidós. 2002. ISBN 978-84-493-0852-9.
Aurora Leal García. «Nuevos tiempos, viejas preguntas sobre el amor. Un estudio
con adolescentes». Universitat Autònoma de Barcelona. pp. Pág. 57. (enlace roto
disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
El Banquete, Traducción y notas de Patricio de Azcárate (1872).
Eckhart Tolle. El poder del ahora, p. 152. Ediciones Gaia. 1997. ISBN 84-8445-034-
1.
[Juan María Díez Taboada. Dolor Eterno. Historia posromántica de un tema
literario.] Iberoromania. Volumen 1970, número 2, página 1, ISSN (en línea) 1865-
9039, ISSN (impresión) 0019-0993, DOI: 10.1515/iber.1970.1970.2.1.
«Loggia.com». Archivado desde el original el 3 de marzo de 2014. Consultado el 30
de diciembre de 2012.
Entrada «corazón» en el DRAE.
J.L.Tatman, (octubre de 2000) Silphium, Silver and Strife: A History of Kyrenaika
and Its Coinage Celator 14 (10): 6-24.
Did the ancient Romans use a natural herb for birth control?, The Straight Dope,
13 de octubre de 2006.
The Secret of the Heart, www.heartsmith.com.
Archivado el 16 de febrero de 2006 en la Wayback Machine.
Keelin McDonell. The Shape of My Heart. Where did the ubiquitous Valentine's
symbol come from?.
Craig T. Basson. Nature Medicine 6, 857 (2000), doi:10.1038/78598.
«¿Qué es el amor? | Los Valores». Los valores. 19 de abril de 2018. Consultado el
6 de junio de 2018.
Armin Dietz. Herzsymbol & Herzbestattung: Eine Kulturgeschichte des menschlichen
Herzens.
Entrevista a Helen Fisher en el blog de Eduard Punset.
The mystery behind love-hate relationships. Science blog.
Entrada «amor» en el DRAE (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el
historial y la última versión).; ver apartado «hacer el amor».
«www.centropsicologicocanino.com.». Archivado desde el original el 28 de mayo de
2019. Consultado el 14 de enero de 2011.
Pope Benedict XVI. «papal encyclical, Deus Caritas Est.».
Evangelio de Marcos capítulo 12, versos 28–34).
Nuevo Testamento. Epístolas - Primera epístola de San Juan: Dios es amor (4:7 -
4:21)
Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (CCIC); n. 388
GEORGE WEIGEL, A Verdade do Catolicismo, Lisboa: Bertrand Editora (traducción de
2002); cap. 6, pág. 101
Ibidem, págs. 101, 104 y 105
Ibidem, págs. 106 - 108
Ibidem, pág. 102
Catecismo de la Iglesia Católica (CIC), n. 2362
Ibidem, n. 2360 y 2363
GEORGE WEIGEl, A Verdade do Catolicismo; cap. 6; págs. 101, 104 e 105
GEORGE WEIGEL, A Verdade do Catolicismo; cap. 6, pág. 102
Mahmud Nacua. «El amor y la belleza en el Islam». Webislam.
Traducción de los significados del Corán.
TSQ, Sura 49, Al-Hoÿorât «Los Aposentos Privados»: Aleya 13
TSQ, Sura 21, Al-Anbiyâ´ «Los Profetas»: Aleya 107
TSQ, Sura 5, Al-Mâ´ida «La Mesa Servida»: Aleya 82
TSQ, Sura 60, Al-Mumtahana «La Examinada»: Aleya 8
Lama Tsongkapa. El Gran Tratado de los Estadios en el Camino a la Iluminación
(Vol. 2). 2007. 270 pp. Librería Bohindra. CIF: 50.042.974-K.
XVI Dalai Lama. Introducción al budismo tibetano. Editorial Paidós. España. 2004.
ISBN 978-84-493-1554-1.
Lama Ole Nydahl. Las cosas como son (Wie die Dinge Sind). 2005. pp. 56-72. ISBN
970-94105-6-3.
Pema Cödrön. La sabiduría de la no-evasión. La senda del amor compasivo que lleva
a la liberación. Ediciones Oniro. ISBN 84-89920-31-1. ISBN 978-84-89920-31-6.
Osho. El libro de la Nada (Hsin Hsin Ming). 2004. Ediciones Gaia. ISBN 84-8445-
096-1.
Levítico 18,1-30 en Biblija.net.
Levítico 20 en Biblija.net.
1 Corintios 6:9-10 en BibleGateway.com.
AFP. «Benedicto XVI critica con dureza a los homosexuales». El Nuevo Diario.
Consultado el 19 de noviembre de 2012.
«El Papa considera que la homosexualidad es tan dañina como el cambio climático».
La Voz de Galicia. 23 de diciembre de 2008. Consultado el 19 de noviembre de 2012.
AFP (24 de diciembre de 2008). «Papa lanza dura crítica contra los homosexuales».
Nación. Consultado el 19 de noviembre de 2012.
«El Papa dice que el matrimonio entre homosexuales es una amenaza para la
humanidad». 20 minutos. 10 de enero de 2012. Consultado el 19 de noviembre de 2012.
«Conoce el Corán, capítulo 7.». Archivado desde el original el 18 de noviembre de
2010. Consultado el 10 de enero de 2011.
«Conoce el Corán, capítulo 27.». Archivado desde el original el 18 de noviembre de
2010. Consultado el 10 de enero de 2011.
ILGA State Sponsored Homophobia 2010 (situación de legal de la homosexualidad en
el mundo, en inglés).
«Ética demostrada según el orden geométrico» (pág.120) de Baruch de Spinoza –
Fondo de Cultura Económica – ISBN 968-16-0497-0
«Ética demostrada según el orden geométrico» (pág. 121) de Baruch de Spinoza –
Fondo de Cultura Económica – ISBN 968-16-0497-0
Julián Marías. Conferencia del curso «Los estilos de la Filosofía», Madrid,
1999/2000 (transcripción). Edición de Jean Lauand.
Lewis, Thomas; Amini, F., & Lannon, R. (2000). A General Theory of Love. Random
House. ISBN 0-375-70922-3.
Helen Fisher. Por qué amamos. Madrid, 1ª edición, 2004. ISBN 978-84-306-0552-1.
Winston, Robert (2004). Human. Smithsonian Institution.
Emanuele, E.; Polliti, P.; Bianchi, M.; Minoretti, P.; Bertona, M.; & Geroldi, D
(2005). «Raised plasma nerve growth factor levels associated with early-stage
romantic love». Psychoneuroendocrinology. Sept. 05.
Experimentos de imagen cerebral (por resonancia magnética funcional) de Helen
Fisher, antropóloga de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, citada por Javier
Sampedro El amor es química... y algo de amistad. Las hormonas definen el
calendario amatorio: la testosterona dispara el deseo y la oxitoscina mantiene la
fidelidad, El País 18/01/2009.
Cheroky Mena Covarrubias. «Una óptica humanista y conductista de la
sustentabilidad» (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y
la última versión)..
En su caso, se trata de un tipo particular de amor: el «amor imposible» encarnado
por una mujer lejana o un caballero que ha partido a las cruzadas.
Kay, Paul (March de 1984). «What is the Sapir-Whorf Hypothesis?». American
Anthropologist. New Series 86 (1): pp. 65-79. doi:10.1525/aa.1984.86.1.02a00050.
Artículo en Página|12.
Ibnu Al Qayyem. La medicina profética y Zâd Al Ma’âd.
Entrada love en Word Reference.
«El psicoanálisis va a desaparecer, dice Mikkel Borch-Jacobsen». Artículo de Luisa
Corradini para el periódico argentino La Nación (14 de septiembre de 2005).
Bibliografía relacionada
Agustín García Calvo (1984), El amor y los 2 sexos. Del tiempo de amor y olvido.
Editorial Lucina, Zamora. (2.ª ed. 1991).
José Pedro Manglano Castellary (2007). El amor y otras idioteces. Editorial
Planeta. ISBN 978-84-08-07567-7.
Carmen Martín Gaite Usos amorosos de la postguerra española. 1ª edición, 1987. 7ª
edición, 1988. Anagrama. Barcelona. ISBN 84-339-0085-4.
Publio Ovidio Nasón (1995). Amores; Arte de amar; Sobre la cosmética del rostro
femenino; Remedios contra el amor. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1392-
2.
C. S. Lewis (2007). Los cuatro amores. Rialp. ISBN 978-84-321-2749-6.
Octavio Paz (1993). La llama doble - Amor y erotismo. Seix Barral. ISBN 978-968-
6005-80-6.
Conchita Ramón Delgado. Diccionario del amor. 1936. Gráficas "RECORT", Barcelona.
Enlaces externos
Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Amor.
Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre amor.
Control de autoridades
Proyectos WikimediaWd Datos: Q316Commonscat Multimedia: LoveWiktionary Diccionario:
amorWikiquote Citas célebres: Amor
IdentificadoresGND: 4035646-2NDL: 00560099NKC: ph117230AAT: 300055165Diccionarios y
enciclopediasBritannica: urlIdentificadores médicosMeSH: D008149
Categorías: AmorRelaciones interpersonalesEtologíaEmociones