INTRODUCCIÓN
CONFLICTO SOCIAL
En los últimos 10 años se presenta en nuestro país un tipo de
conflicto frecuente. No es armado pero puede ser violento, no
busca destruir el sistema político pero cuestiona el
funcionamiento del Estado o del mercado. Nos referimos al
conflicto social.
Veamos algunos datos de conflictos sociales en el Perú, según el
sistema de monitoreo de la Defensoría del Pueblo:
Cuando se comenzó a registrar los conflictos en 2004, la cifra
llegaba a 93 casos al año. Diez años después, esta cifra llega a
276. Desde el 2007 hasta la fecha, los conflictos socio ambientales
representan la mayoría de casos registrados mes a mes.
Actualmente, son más del 60%”. En el caso de los conflictos en
etapa de diálogo, cabe mencionar que la mitad de ellos ha sido
antecedida por hechos de violencia.
COMUNICACIÓN E INFORMACION EN
LOS CONFLICTOS SOCIALES
La nueva sociedad de la información se define como tal por
reconocer en ella la fuente principal de riqueza y de éxito y por
situarla en el centro de toda la dinámica del mundo moderno en
sus expresiones de organización económica, política y social; y
en el desarrollo cultural, artístico, educativo, y de bienes de
naturaleza simbólica. Este hecho obliga a adecuar toda la
organización humana anterior, basada en la energía y la industria,
a los fundamentos de la información y el conocimiento, y a las
exigencias de los instrumentos que la transportan: los medios.
Esto supuesto, el desafío radica en aceptar que esta nueva
situación puede acarrear ventajas comparativas para el
pensamiento democrático, para los gobiernos y partidos. El uso
correcto de las tecnologías abre nuevos horizontes a los medios
enriqueciendo sus funciones con el desafío de crear nuevas
mentalidades, conductas, valores, principios orientadores de vida
y compromisos sociales fundamentados en la libertad y la justicia
social.
I. Los medios como parte del conflicto social
Son antiguas en la humanidad las convicciones de que el
momento histórico de cada época marca hitos de modernidad que
impelen a cambios trascendentales en todos los ámbitos.
Recuerdo, por ejemplo, que en esos tiempos en los que todavía
todo el ritual de la Iglesia se oficiaba en latín, cantábamos una
melodía gregoriana, que la venían entonando, desde muchas
décadas atrás, monjes de tomo y lomo, y en la que, al son de un
órgano solemne, entre vetustos hábitos y el testimonio de
columnas seculares, adoptaban aires de modernidad proclamando
cambios, al son de una consigna casi revolucionaria para esos
tiempos: “recedant vetera, nova sint omnia: corda, voces et opera”
(Quede atrás el pasado, que todo se renueva: los corazones, las
voces y las acciones). El verso podría constituir parte de un himno
a nuestra modernidad y la expresión y síntesis de la sensación que
hoy domina a muchos, ya que, sin duda, hablar de medios y
conflicto social, en este momento de la historia, es situarse en el
centro de las incertidumbres que sufre la humanidad a causa de
las transformaciones continuas que trae consigo la globalidad, y
es sumarse a la convicción de que vivimos épocas en las que,
querámoslo o no, el pasado queda atrás y la modernidad nos exige
corazón, mentalidad y vida nuevos.
A. La tecnología
Casas Armengol dice de ella que es la “aplicación del
conocimiento científico y de otros conocimientos a problemas
concretos, mediante un conjunto integrado de estrategias,
procesos y tareas prácticas, llevadas a cabo por organizaciones
que incluyen personas y equipos (tanto tradicionales como
modernos)”.3
B. La información
Al hablar de información nos referimos a ese fenómeno
transformador que crea la nueva cultura y que reelabora la
economía, el desarrollo, los modos de pensar y la organización de
nuevas respuestas en casi todas las disciplinas y actividades
profesionales de nuestro quehacer actual. Un ejemplo de esto lo
encontramos al observar las consecuencias en el valor estratégico
creciente que se otorga a los intangibles en las profundas
transformaciones que se operan en la sociedad y al sopesar el valor
del hecho de que ella nos transporte desde la era industrial y de la
energía a la de servicios.
C. Los medios
Las oportunidades del uso de las nuevas tecnologías, la
videoconferencia, Internet y otros abren el margen de
posibilidades de informar e informarse a amplios sectores de la
población, de manera que la información resulta instantánea y
proviene de cualquier parte del mundo.
Internet con la interconexión casi universal de usuarios ha
cambiado la fisonomía del mundo y ha impuesto sus propias
reglas en materia de información y de comunicación. Los modos
de intercambiar información, las maneras de comunicarse, las
formas de hacer negocios, los métodos para aprender y enseñar y
hasta los criterios de convivencia y de vida ya no son los de antes.
Es bueno tener en cuenta datos como los siguientes: ya durante
el año 2001, se podía enviar más información por un solo cable,
en un segundo, que la que se enviaba en 1997 por toda la red en
un mes, explica un informe del PNUD, añadiendo que en
D. La globalidad
Este fenómeno adquiere enormes y nuevas dimensiones
cuando se constata que la nueva sociedad globalizada nos
transforma a todos en actores y gestores interdependientes, pero
sin normas que regulen su gestación, sin condiciones que indiquen
formalmente nuestra iniciación como parte de ella, sin leyes
establecidas que condicionen nuestra participación y sin
principios expresos a los que podamos adherir con criterios
democráticos o en los que, con los mismos criterios, podamos
tener capacidad activa de manejo en su interior o que nos permitan
alejarnos de ella.
No se puede negar, sin embargo, que la globalización también
tiene sus argumentos, sus preocupaciones por estos mismos
problemas y sus realidades. El primero de ellos es que representa
un fenómeno que nos ha llegado sin buscarlo y sin desearlo. Ni
siquiera sabemos a ciencia cierta hacia dónde va. Lo que nos cabe
es descubrir modos de controlarlo e influir en él y transformarnos
de globalizados a globalizantes, si es posible. No es difícil, por lo
demás, descubrir algunos de los muchos efectos positivos que
produce la globalidad, como solución a los conflictos sociales
nacionales e internacionales:
• En el sistema político–internacional se descubren nuevas
relaciones continentales que producen impactos en la
seguridad hemisférica y cooperaciones antes insospechadas,
frente al terrorismo y la pobreza, por ejemplo.
• Al menos en Occidente, desaparecen las hipótesis de conflicto
y se da paso a las hipótesis de negociación preventiva
permanente, o sea a la diplomacia.
• En las políticas nacionales, y a pesar de diferencias
programáticas, de utopías dispares y de la defensa de valores
no siempre compartidos, da lugar a los consensos y realismos
pragmáticos que impone la economía digital.
• En el sistema científico y cultural, el nuevo escenario nos
induce a fomentar relaciones de colaboración en el mundo del
conocimiento; a realizar intercambios y a producir alianzas
nacionales e internacionales.
• En el sistema informativo, éste adquiere una dimensión
altamente estratégica como bien de producción y servicios y
como instrumento de transformaciones y de desarrollo, para las
sociedades en transición, de modo tal que se convierte en
centro de una nueva civilización capaz de desplazar a la era
industrial o de la energía.
• El manejo del conocimiento y la educación que impone la
globalidad colocan a la información en un sitial de enorme
poder dentro de la nueva sociedad, en la medida en que en su
interior, el conocimiento y la información adquiridos por los
individuos y los activos intangibles en las naciones y en las
empresas superan en valor a los tangibles que poseen.
• La globalización y los medios —la sociedad del
conocimiento— ofrecen a la difusión de la información a
través de los instrumentos de comunicación, la oportunidad de
convertirse en creadora de cultura y conocimiento y de
competir con otros, no solamente en la transmisión de saberes,
sino también en el afianzamiento de valores y principios de
vida. En efecto, el hecho de que las ideologías hayan pasado a
segundo nivel de importancia abriendo paso al pragmatismo y
a los problemas globales relacionados con la ética da a los
medios y a la información la oportunidad de llegar a la opinión
pública con problemas de dimensión nacional y política como
el divorcio, el aborto, el control natal, la clonación, la
multiplicación de células madre, el sida, etc. Por esta razón, en
base a esta nueva realidad y a este nuevo escenario, la
información y los medios fortalecen y multiplican sus
funciones mediadoras de educación y de formación.
II. Los medios en la solución del conflicto social
Dado que durante el trascurso de estas páginas he incidido en
que la sociedad del conocimiento, la globalidad y los medios
informativos originan y son parte del conflicto social en virtud de
las transformaciones que han producido en la sociedad, no estará
de más considerar el papel que ellos pueden y deben jugar como
instrumentos de solución de los mismos, al ser usados
adecuadamente por quienes corresponde. Haré la aproximación al
intento, desde la perspectiva de los principales actores naturales
del ejercicio del derecho a la información: A) los medios, B) el
Estado y C) los políticos. No sin antes repetir que:
• Hoy día las pugnas políticas en el interior de los países y entre
las naciones es una pugna por la tecnología, la información y
la ciencia, y hasta por la contratación de quienes la crean: los
científicos;
• Que, en el momento actual, la tecnología es un proceso de
utilización de técnicas con fines determinados;
• Que la información ha pasado de ser prevalentemente el
conocimiento de hechos y de tendencias ideológicas a la
información organizada, o sea a la ciencia;
• Y que los medios para producirla, lo mismo que la
investigación y los grandes laboratorios, son el sostén de la
lucha política internacional y del conflicto social del momento.
A. Funciones de los medios
Son profusas las afirmaciones que señalan que la gestión de los
medios y la comunicación van delineando contornos culturales
diferentes de acuerdo con su propio desarrollo, o con las
condiciones de uso que se les dé, o con la presencia de vacíos que
deban llenar espontáneamente, etc. De manera que sus efectos los
convierten en agentes socializadores determinantes,
realimentados y condicionados, en buena parte, por las
circunstancias y por el poder de la técnica. Superan así, muchas
veces, y hasta cambian, los objetivos inicialmente perseguidos.
B. Funciones del Estado
El Estado como garante de las libertades que exige la
democracia y como responsable de la tarea política de proyectar
el futuro y garantizar la convivencia social solucionando los
conflictos tiene la obligación de promover una normativa jurídica
relacionada con el derecho a la información y su ejercicio que, al
mismo tiempo que garantice la justicia política, esté acorde con el
nuevo escenario creado por la sociedad de la información. Esto
implica descubrir si lo que se legisla facilita o no el libre ejercicio
del derecho, si lo revaloriza o disminuye su importancia como
elemento dignificante de la persona humana y como estrategia de
cambio y desarrollo; si institucionaliza una real igualdad de la ley
frente a su ejercicio y si tiene en cuenta las complejidades que
implican hoy la distribución, tanto de la información contingente
como de la información organizada o conocimiento.
El hecho de estar ya incorporados a la sociedad de la
información crea compromisos cuando se trata de legislar sobre
ella. Máxime cuando no hay posibilidad de disenso el día de hoy
frente a la afirmación de que la sociedad de la información está
conformada por tecnologías y medios.
C. Funciones de los políticos
Para descubrir la crisis de la política y los políticos hoy, hay
que indagar cómo se inserta su misión necesaria en la nueva
sociedad de la información. Afirmé anteriormente que los medios
fortalecen sus funciones con el vacío que dejan en ellos los
políticos.
Afirmé también que la sociedad de la información crea, por una
parte, una nueva concepción de la economía, de las proyecciones
geográficas, y tecnológicas, la educación y la política y que, por
otra parte, proporciona instrumentos capaces de mostrar las bases
de principios, valores trascendentales y modelos de vida
inspiradores de conductas.
Conclusión
Al finalizar este trabajo sus sustentantes sienten la satisfacción del
deber cumplido en el entendido que se llenaron las expectativas
en torno al mismo, tanto en el contenido como en el cumplimiento
de los propósitos planteados. Hemos llegado a la conclusión de
todos los estudiantes o letrados del derecho, deben de conocer
sobre la Importancia del Conflicto Social, dentro de la Sociología
Jurídica.
Para definir el conflicto es necesario y tener claro que para que se
produzca un conflicto, las partes deben percibirlo, es decir, sentir
que sus intereses están siendo afectados o que existe peligro de
que sean afectados. El conflicto según Stephen Robbins se puede
definir de la siguiente manera, ¨es un proceso que se inicia
cuando una parte percibe que la otra la ha afectado de manera
negativa o que está a punto de afectar de manera negativa alguno
de sus intereses¨.
ANEXOS