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Rosa

Este documento resume la vida y proceso de canonización de Santa Rosa de Lima. Describe los primeros testimonios sobre su santidad después de su muerte y cómo comenzó el proceso de canonización una semana después. Explica las diferentes etapas del proceso, incluidos decretos papales que lo retrasaron, hasta que finalmente fue beatificada en 1668 y canonizada en 1671, convirtiéndola en la primera persona nacida en América en ser santa. Resalta la importancia de su origen criollo y cómo esto aumentó su popularidad y
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Este documento resume la vida y proceso de canonización de Santa Rosa de Lima. Describe los primeros testimonios sobre su santidad después de su muerte y cómo comenzó el proceso de canonización una semana después. Explica las diferentes etapas del proceso, incluidos decretos papales que lo retrasaron, hasta que finalmente fue beatificada en 1668 y canonizada en 1671, convirtiéndola en la primera persona nacida en América en ser santa. Resalta la importancia de su origen criollo y cómo esto aumentó su popularidad y
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S anta Rosa de Lima, una santa del pueblo con sus fiestas y comedias para el

pueblo

M IGUEL Z UGASTI
Universidad de Navarra

Rosa de Santa M aría falleció en Lima el 24 de agosto de 1617 en olor de


santidad. A los pocos minutos del tránsito, estando de cuerpo presente ante la
sociedad limeña, su amiga Luisa de M elgarejo contempla el féretro, entra en arrobo
y narra durante horas a todos los concurrentes cómo el alma de Rosa ingresa
directamente en el cielo, entre coros de ángeles y sones de trompetas. Cabe agregar
que pocos años después la Inquisición procesó a esta misma visionaria por ilusa y
mostrar rasgos de falsa santidad, aunque al final quedó libre y sin cargos. Otra
mujer que estaba al lado del cuerpo yacente de Rosa, llamada M aría Antonia,
analfabeta, cayó asimismo en éxtasis y entre contorsiones dijo que Dios, «como
amoroso y benigno padre, engendró a Rosa, la cual había sembrado “el amor divino
en aquel fértil campo”; era “el grano divino que llevó aquella fértil espiga”»1.
Testigos presenciales copiaron a la letra lo que las dos mujeres dijeron en sus
respectivos raptos, de modo y manera que tal información se incluyó en el Primer
proceso ordinario para la canonización de Santa Rosa de Lima: véase en concreto
el testimonio depuesto por don Gonzalo de la M aza en su respuesta a la pregunta
vigesimocuarta2. Esos mismos días cierto fraile dominico cuyo nombre ignoramos
escribió un primer esbozo de la vida de Rosa donde apunta los rasgos básicos de
su santidad3.
Son las primeras manifestaciones de un proceso de canonización que no
tardaría más que una semana en iniciarse, pues el 1 de septiembre de 1617 se abrió
el citado «proceso ordinario» en busca de testigos que declarasen acerca de la vida,
hechos, muerte ejemplar y milagros de Rosa de Santa M aría. En total se
congregaron 75 testigos, que respondieron a un cuestionario de 32 preguntas,
aunque algunas quedaron en blanco y casi todos insistieron mucho en la número
29, referente a los milagros particulares obrados por intercesión de la santa4. El
proceso concluyó el 7 de abril de 1618 y fue remitido a España en la flota de
Indias para que llegara cuanto antes a Roma. Las actas de este Primer proceso
ordinario para la canonización de Santa Rosa de Lima fueron publicadas por fray
Hernán Jiménez Salas (OP) en 2002. En Roma, la Sagrada Congregación de Ritos
ordenó abrir un segundo proceso apostólico con nuevas declaraciones de testigos,
el cual se inició en 1630. La información recabada fue mucho más prolija y se tardó
dos años en copiarla y ordenarla (mayo 1630-mayo 1632). Son ahora 175 testigos,

1 Millar Carvacho, 2003, p. 260.


2 Jiménez Salas, 2002, pp. 81-87.
3 Millar Carvacho, 2003, reproduce el texto íntegro en las pp. 268-273.
4 Hampe Martínez, 1998, p. 19.

1
a los que se suma un manuscrito de Pedro de Loayza, dominico y confesor de
Rosa, conteniendo la Vida, muerte y milagros de Sor Rosa de Santa María. Esta
biografía, escrita en la temprana fecha de 1619, permaneció inédita hasta el siglo
XX5.
A la altura de 1634 toda la información estaba en Roma y se presumía que
el proceso iba a ser rápido, pero no fue así. El 5 de julio de ese mismo año de 1634
el papa Urbano VIII publica un decreto reformatorio sobre los procesos de
canonización, mediante el cual prohibía tratar sobre santidades, virtudes y milagros
de los posibles santos hasta que no hubieran transcurrido cincuenta años de su
muerte (Coelestis Hierusalem)6. Con esto, el proceso se adentra en un largo
paréntesis que ralentizará varias décadas su marcha, lo cual no fue óbice para que
ya empezaran a difundirse estampas y grabados rosarinos por doquier7.

5 Según Millar Carvacho (2003, p. 265) hubo sucesivas ediciones en 1937, 1965, 1985 y
1996: ver Loayza, Vida, muerte y milagros de Sor Rosa de Santa María.
6 Urbano VIII había publicado con anterioridad otro decreto (13 de marzo de 1625) que
apuntaba en la misma dirección. Se prohibía pintar a personas que presumiblemente habían muerto
en olor de santidad con corona o aureola, colgar lámparas u ofrendas en los sepulcros de santos no
reconocidos, así como publicar historias de sus vidas donde se les aplique el título de santos o
beatos. A partir de estos decretos se extendió la práctica de imprimir al principio o final de muchas
hagiografías diversas «protestas» de los autores, donde se declara que se atienen a lo decretado y
que el uso de palabras como santo o beato no presupone anticipar el juicio de la Iglesia: ver De la
Pastora y Nieto, Diccionario, 1848, s. v. «Santo. De la autoridad del Papa en la canonización de
los santos», vol. IV, p. 275.
7 Mujica Pinilla (2001, p. 50) pone en realce la Vita et historia S. Rosae a S. Maria quae
nata Limae in regno Peruano 1586, obiit 1617 aetatis suae 31, del jesuita Juan del Valle, que
incluye quince estampas del famoso burilista y grabador Cornelius Galle. Los quince grabados, en
efecto, son de gran calidad, pero Mujica Pinilla se equivoca al atribuírselos a Cornelius Galle el
Viejo (1576-1650) y deducir que el libro (que carece de pie de imprenta) se habría publicado en
Amberes en la primera mitad del siglo XVII. En realidad el autor de esos grabados fue Cornelius
Galle el Joven (1615-1678), hijo del anterior, y es más probable que el libro se hubiese impreso
en Bruselas o Amberes hacia 1675.

2
Grabado de Cornelius Galle el Joven
Juan del Valle, Vita et Historia S. Rosae a S. Maria quae nata Limae in Regno Peruano 1586,
obiit 1617 aetatis suae 31 (Portada, h. 1675).

La situación empezó a cambiar con otro decreto del papa Alejandro VII del
24 de febrero de 1656, donde se abría la puerta a proseguir con los casos ya
iniciados antes de los decretos de Urbano VIII. En este contexto cabe encuadrar el
aporte del dominico sevillano Juan de Vargas M achuca, La Rosa de el Perú, soror
Isabel de Santa María (Sevilla, Juan Gómez de Blas, 1659), libro poco divulgado y
prácticamente silenciado en la época por la polémica que envolvió la vida de su
autor, al parecer víctima de falsas acusaciones8. Así llegamos a la fase definitiva en
1661, con la reapertura en Roma del proceso de Santa Rosa. En 1664 ya se conocía
que la resolución iba a ser favorable: Alejandro VII expide una bula (26 de
septiembre de 1664) donde dispensa los tres años que faltaban para llegar al medio
siglo desde el tránsito de Rosa. Esto alienta a los hagiógrafos y ese mismo año
Leonard Hansen publica en latín la Vita mirabilis et mors pretiosa venerabilis
Sororis Rosae de Sancta Maria Limensis (Roma, 1664), que sirvió de base para
numerosas traducciones y adaptaciones: castellano, francés, italiano, polaco,
flamenco y alemán. Al año siguiente Antonio González de Acuña da a la imprenta
un nuevo resumen biográfico en latín: Sponsa Christi Rosa de S. Maria Virgo
Peruana, Tertii Ordinis S. P. Dominici compendio enarrata (Roma, Nicolai Angeli
Tinassii, 1665), resumen del cual a su vez se sacaron múltiples versiones,

8 Mujica Pinilla, 2001, pp. 207-209.

3
traducciones, compendios… en años sucesivos.
Con todo, al papa Alejandro VII le sorprende la muerte antes de emitir el
ya cantado decreto de beatificación, tarea que recaerá sobre su sucesor, Clemente
IX, quien por fin la declaró beata el 12 de febrero de 1668, cuando se hallaba en el
convento dominico de Santa Sabina, en Roma. La fiesta oficial por la beatificación
tuvo lugar en la basílica de San Pedro el 15 de abril de 1668. En M adrid los
primeros festejos se desarrollaron en octubre de ese mismo año. En la lejana Lima
las celebraciones cívicas y populares acontecieron casi un año después, el 30 de
abril de 1669, justo cuando Rosa es declarada oficialmente patrona de Lima y el
Perú. Al año siguiente (1670) será nombrada patrona del Nuevo M undo y
Filipinas. El papa Clemente X la proclama santa el 12 de abril de 1671. Pocas
semanas después (el 18 de mayo, según se detalla en el Diario de M ugaburu9) la
noticia llega a Lima, donde se hacen nuevas fiestas en agosto de 1671. Peralta
Barnuevo las resume así en su poema heroico Lima fundada:

Al de Borja esplendor más refulgente,


a la más bella del Olimpo Rosa,
fiestas le veo hacer, que en sus honores
otros milagros son de sus fulgores10.

La mayor singularidad del caso que nos ocupa es que Rosa de Lima se
convirtió en la primera persona nacida en América que subía a los altares, lo cual
era una demostración palpable del arraigo de la cristiandad en el Nuevo M undo y,
sobre todo, del orgullo criollo. En efecto, el origen criollo de Santa Rosa actuó
como un resorte entre la sociedad indiana y la catapultó hacia una fama y
celebración de su culto sin precedentes en la época. Fue muy venerada tanto en el
virreinato del Perú como en el de M éxico, y en este último solo cedió su prelación
entre las capas populares ante el empuje otorgado al culto de la Virgen de
Guadalupe en el siglo XVIII. Nuestra santa nació el 30 de abril de 1586 (algunos
biógrafos dicen que fue el 20 de abril) en el seno de una familia criolla formada por
el puertorriqueño Gaspar de Flores y la peruana M aría de Oliva. El padre fue
arcabucero de la guardia virreinal y la madre se ocupó de la casa y crianza de su
numerosa prole, pues tuvieron entre diez y trece hijos. Tan larga familia pasaba
por estrecheces económicas y sin mucha dilación se apalabró una boda cuando la
niña apenas contaba con 12 años, a la cual ella se opuso con firmeza. Al parecer el
candidato se llamaba Vicente M ontes Venegas, de costumbres algo disolutas, quien
tras entrevistarse con Rosa «mudó de vida y confesaba y comulgaba cada ocho
días»11. El lance no lo desaprovecharon nuestros dramaturgos para subirlo a las
tablas; así, M oreto y Lanini lo recrean por extenso en su comedia Santa Rosa del

9 Mugaburu, Diario de Lima, II, p. 8.


10 Peralta Barnuevo, Lima fundada, VI, 50, p. 147. El texto cita a Borja porque el mismo
12 de abril de 1671 fueron canonizados Santa Rosa, San Francisco de Borja, San Luis Bertrán,
San Cayetano de Thiene y San Felipe Benicio.
11 Mujica Pinilla, 2001, p. 107.

4
Perú, donde el pretendiente de la santa se llama don Juan de Toledo, quien al
fracasar en sus afanes de boda decide tomar el hábito dominico: «Y para que algún
consuelo / tengáis, mi hacienda os dedica / mi fe, que yo religioso / en la orden
dominica / me he de entrar» (vv. 3136-3140)12. Por otra parte, en La mejor Rosa
de Lima, coloquio anónimo que representaron los estudiantes del convento de San
Pablo de la Orden de Predicadores en Sevilla, el 19 de mayo de 1672, este galán
que vuelve a pretender –sin suerte– casarse con Rosa lleva el nombre de don
Vicente M ontesinos y Venegas.
En todo caso el rechazo frontal al matrimonio de la joven Rosa implicó su
permanencia en la casa paterna casi toda su vida, contribuyendo a la economía
doméstica con labores diarias de cosido y bordado. Rosa llevó una existencia de
santidad y recogimiento, primero en una ermita que se construyó en el huerto del
solar familiar, y después en casa de Gonzalo de la M aza, contador del gobierno
virreinal, donde pasó los últimos meses de su vida. No ingresó en ningún convento
de clausura, sino que decidió hacerse beata de la Orden Tercera de Santo Domingo,
con el nombre de Rosa de Santa M aría. En buena lógica, tras los fulgurantes hitos
de su beatificación (1668) y canonización (1671), le cupo a la Orden de
Predicadores la responsabilidad de organizar múltiples festejos, certámenes
poéticos y dramatizaciones en su honor: por ejemplo en ciudades como Roma,
M adrid, Lima, M éxico, M anila, Sevilla, Granada, Valladolid, Úbeda, Cádiz… En
línea con esto, desde años atrás los dominicos venían haciendo una intensa
campaña de promoción y divulgación de la santa peruana, publicando a ambos
lados del Atlántico diversas hagiografías suyas (tales por ejemplo las citadas de
Vargas M achuca, Leonard Hansen o González de Acuña, a quienes secundaron
muchos otros autores). En las páginas que siguen intento ofrecer un muestreo de
los principales testimonios de tan incesante actividad, prestando primero atención
a las comedias de tema rosarino que rodaron por los escenarios del mundo, y luego
a las hagiografías, relaciones de festejos, sermones… que se imprimieron con
profusión.

S anta Rosa en los escenarios


1. COMEDIAS EN LIMA
Al decir de León Pinelo, el anticipo de la noticia con la beatificación de
Rosa de Santa M aría llegó a Lima el 18 de enero de 1669; la ciudad expresó su
alegría con un repique generalizado de campanas13. En el Diario de Lima de José
de M ugaburu se anotan con cierto detalle los diferentes actos festivos que los
limeños llevaron a efecto durante los meses siguientes, desde abril de 1669 hasta
enero de 1670, en conmemoración por tan feliz acontecimiento. El 29 de abril de
1669 se recibió en procesión y bajo palio la bula papal con el decreto de
beatificación; al día siguiente hubo misa solemne y otra procesión. M ayor boato

12 A falta de una próxima publicación en papel, cito el texto de la comedia por mi propia
edición crítica, que se aloja en el portal de [Link]:
<[Link]
13 León Pinelo, Celebridad y fiestas, fol. 4.

5
tuvieron las fiestas celebradas a partir del 18 de agosto en el convento de Santo
Domingo, cuando se declara a la nueva beata patrona de la ciudad de Lima; todos
los días, hasta su octava (25 de agosto), hubo misa y sermón. El lunes 26 de agosto
se dio remate a la fiesta con una procesión donde salió el virrey «a caballo y con el
estandarte de la Santa Rosa en su mano»14. Un nuevo octavario festivo se celebró
entre los días 20-27 de octubre. Varios días se corrieron toros (16, 20 y 23 de
noviembre de 1669) y cañas (8 y 27 de enero de 1670), con presencia destacada de
los virreyes y demás autoridades de Lima; el diarista destaca cómo el canónigo
Luis de Zegarra (Cegarra o Segarra) «echó plata desde las ventanas»15 y en gratitud
por tal gesto hubo repique de campanas. En junio de 1670 llegó al Callao una
«hechura» o estatua de bulto de Santa Rosa que venía desde Roma; se insiste
mucho en el fervor generado y en cómo las gentes humildes acogieron en seguida a
la santa por suya, cargando a hombros su imagen hasta Lima, sin permitir que la
trasladase la carroza del virrey: «Sacaron a las seis de la mañana del puerto del
Callao la hechura de la Santa Rosa arriba referida, y dispararon toda la artillería, y a
hombros de todos los vecinos del puerto del Callao la trujeron hasta la capilla real
de palacio, sin que otra persona llegasen a cargar […]. Y en el camino arriba de la
legua encontraron las mulas del señor virrey que iban a traer la santa hechura de
Rosa, y la gente que la traía cargada apedrearon las mulas»16.
El mundo de las tablas no quedó ajeno a los fastos, como lo prueba este
breve comentario de M ugaburu:

Miércoles 13 de noviembre de 669 años, a las tres de la tarde, fue el señor virrey
Conde de Lemus y la señora virreina con su hija mayor y su hijo, estando
gobernando al presente, al corral de las comedias a ver la comedia que se hizo de la
Santa Rosa, con muchas tramoyas. Y también fueron con su excelencia todos los
señores oidores y el señor don Álvaro de Ibarra, presidente y vesitador desta Real
Audiencia. Y los tres señores alcaldes de corte estaban sentados en el teatro en tres
sillas, y el señor virrey con la señora virreina y todos los señores oidores en el
aposento, que lo habían alargado para todos17.

Contamos con tres relaciones muy pormenorizadas sobre el global de los


fastos con que los limeños honraron a la beata Rosa, lo cual nos da una idea de su
importancia y singularidad. En dos de estas relaciones, las de León Pinelo
(Celebridad y fiestas, Lima, 1670) y Juan M eléndez (Festiva pompa, Lima, 1671),
no se menciona nada sobre actividad teatral en el marco de las fiestas rosarinas;
pero hay una tercera relación, escrita por Gonzalo Andrés de M eneses y Arce,
titulada Ilustración de la Rosa del Perú (Lima, Juan de Quevedo, 1670), donde sí

14 Mugaburu, Diario de Lima, I, p. 180.


15 Mugaburu, Diario de Lima, I, p. 186.
16 Mugaburu, Diario de Lima, I, pp. 198-199.
17 Mugaburu, Diario de Lima, I, p. 185. Lohman Villena, en El arte dramático en Lima
durante el virreinato, p. 265, se hace eco del dato, pero no disponemos de más información: se
desconoce tanto el nombre del dramaturgo como el paradero del texto.

6
se trata de ello. Es más, no se habla ahora en singular de una sola comedia sobre
Santa Rosa, como hemos visto en el Diario de M ugaburu, sino que se recurre al
plural, significando que se representaron varias obras inspiradas en su vida y
milagros:

Se hicieron diferentes comedias que, con diversidad de apariencias, se representaron


en el coliseo de la ciudad muchos días, concurriendo a verlas todos sus moradores y
gran número de forasteros, llenándolos de tan singular gozo que con los júbilos de
alegría se bañaban en lágrimas, por haber asistido a ellas muchas personas ansianas
que conocieron y comunicaron a la santa en vida, y algunas experimentaron sus
heroicas maravillas. Hizo famoso este acto la asistencia de los excelentísimos virrey
y virreina, que acompañados de la Real Audiencia fueron al coliseo a ver las
comedias (demostración hasta entonces nunca vista ni practicada por sus
antecesores), por cuya causa se estimó por singular favor, y sin entibiarse el ardor de
la devoción que asiste en ciudad tan católica, se previnieron en público y en secreto
nuevos festejos, mayores aplausos y más ardientes deseos de aventajar a cuantas
fiestas ha celebrado la devoción cristiana18.

Es posible que alguna de estas comedias fuera la misma que presenciaron el


virrey Conde de Lemos con su esposa y damas en el corral de Lima el 30 de
octubre de 1670, compuesta por el licenciado Juan de Urdaide19. Nada sabemos
sobre el paradero actual de esta pieza ni de sus predecesoras.

2. COMEDIAS EN M ÉXICO
En el virreinato de Nueva España se extendió muy pronto el culto a Santa
Rosa y los decretos de su beatificación y canonización se festejaron por todo lo
alto. Los dominicos de Oaxaca se dieron prisa en mostrar sus regocijos, pues
organizaron un octavario la última semana de septiembre de 1669, según nos
detalla Pedro de Arjona en oportuna relación: Rosa mística del vergel florido de la
religiosísima familia de predicadores (M éxico, Viuda de Bernardo Calderón,
1670). En este caso no se representó ninguna comedia ad hoc, pero los días 25-26
de septiembre hubo sendas máscaras callejeras y una alegoría mitológica sobre la
santa dispuesta en varios carros que se hizo en dos partes, una el miércoles 25 y
otra el jueves 26 de septiembre. Arjona publica los poemas que allí se declamaron,
junto a dos romances narrativos que nos informan al detalle del caso20. Por su
parte, en la ciudad de M éxico, durante marzo y abril de 1671 tuvieron lugar nuevas
fiestas por la beatificación con misa mayor en la catedral, procesiones, fuegos,
luminarias, certamen poético, etc. El octavario contó con misa y sermón diarios,

18 Meneses y Arce, Ilustración de la Rosa del Perú, p. 161.


19 Mugaburu, de quien procede el dato, escribe el apellido «Urbaido» (Diario de Lima, I,
p. 207), pero Lohman Villena (1945, p. 272) determina que en realidad se trata de Juan de
Urdaide, responsable de otra comedia titulada Amor en Lima es azar; también establece que la
fecha correcta de su puesta en escena fue el jueves 30 de octubre.
20 Arjona, Rosa mística del vergel florido, fols. 12r-25v.

7
empezando con las vísperas el sábado 11 de abril y concluyendo el domingo 19.
Antonio de Robles, en su Diario de sucesos notables, especifica que «hubo dos
comedias»21. Podemos ampliar este escueto apunte si acudimos a la relación de los
fastos escrita por Antonio de M orales Pastrana, Solemne, plausible, festiva
pompa. Magnífica ostentosa celebridad a la beatificación de la gloriosa Rosa de
Santa María (M éxico, Francisco Rodríguez Lupercio, 1671)22. Aquí se añade que
el dramaturgo fue Alonso Ramírez de Vargas y que ambas comedias se recitaron en
el patio del convento de Santo Domingo. Estaban inspiradas en la vida de Santa
Rosa, siendo el madrileño Antonio Sarmiento Figueredo el responsable de levantar
el ocasional tablado dentro del patio conventual. He aquí algunos detalles:

El sábado veinte y cinco de abril fue el día en que lució vistosamente grande y
ostentosamente majestuoso el magnífico panteón o teatro en que se representaron las
comedias de la vida de Santa Rosa […]. Levantose en el patio del convento, que
constó de ciento y cincuenta pies geométricos en cuadro, un anfiteatro en figura [de]
pentágono equilátero dividido en dos cuerpos. El primero, que sirvió para la
recitación de las comedias, paralelogramo, que tuvo de latitud sesenta y tres pies, y
de longitud sesenta. El segundo se compuso de tres23.

La representación contó con mutaciones y lienzos en perspectiva que


dotaron de profundidad y agilidad al espectáculo: «Se movían en esta máquina
hermosa teniendo cinco por lado, y cada uno cuatro lados uniformes en latitud y
longitud, con tan proporcionada distancia en el hueco que entraban dos personas
sin embarazarse la una a la otra»24. Estos lienzos de perspectiva contenían
pinturas ideadas para la ocasión: un templo con una capilla dedicada a nuestra
Señora del Rosario, un jardín con su fuente, la sala de una casa y una estampa
marina donde aparecía una nave sacudida por la tormenta. M orales Pastrana
especifica que «la inventiva y fábrica del teatro corrió a cargo de don Antonio
Sarmiento Figueredo, hijo, en fin, de la imperial villa de M adrid; basta esta
recomendación para colmo de sus alabanzas»25. Sobre el autor de los dos textos
dramáticos no hay demasiada información: «Dispuso las comedias el ingeniosísimo
don Alonso Ramírez de Vargas, alumno de las musas, sujeto digno de mayores
encomios, como de mejores premios. Calificaranle los moldes, cuando las permita a
la luz común»26. La última frase sugiere que ambas comedias rosarinas se iban a
imprimir en breve plazo, cosa que –creemos– nunca ocurrió, con lo cual hoy
debemos darlas por perdidas.

21 Robles, Diario de sucesos notables, I, p. 95, donde se da la fecha del 12 de marzo de


1671, que parece errónea, pues no coincide con la aportada por Morales Pastrana.
22 El texto ha sido estudiado en detalle por Vargas Lugo, 1983, y Farré, 2012. Agradezco a
esta última investigadora su deferencia por facilitarme el acceso a este raro impreso novohispano.
23 Morales Pastrana, Solemne, plausible, festiva pompa, fol. F2v.
24 Morales Pastrana, Solemne, plausible, festiva pompa, fol. F3r.
25 Morales Pastrana, Solemne, plausible, festiva pompa, fol. G1r.
26 Morales Pastrana, Solemne, plausible, festiva pompa, fols. F4v-G1r.

8
3. COMEDIAS EN M ANILA
Si saltamos de las Indias Occidentales a las Indias Orientales,
observaremos que a la altura de 1676 llega a M anila la noticia de la triple
beatificación y confirmación de culto en 1672 de sendos miembros de la Orden de
Predicadores: el papa Pío V, Diego de Bebaña y M argarita de Castello. El Colegio
y Universidad de Santo Tomás de Aquino que regentan los dominicos en M anila
prepara tres días de fiestas (23-25 de noviembre de 1676) con misa y sermón,
amenizados con la exhibición de villancicos, dos loas, un entremés, un sarao y tres
comedias. Como los dos últimos beatos no eran muy conocidos, la temática giró en
torno a Pío V y a Santa Rosa (canonizada en 1671). El provincial de la orden en
M anila, fray Felipe Pardo, fue el encargado de resumir los actos festivos en un raro
impreso que lleva este largo título:

Sagrada fiesta, tres veces grande, que en el discurso de tres días celebró el
convento de Sancto Domingo de Manila, primera Casa de la Provincia del Sancto
Rosario de Filipinas. En la beatificación de los gloriosos Sanctos Pío Quinto,
Diego de Bebaña y Margarita de Castello. Mandada por nuestro Reverendo Padre
Maestro Fray Juan Tomás de Rocaberti, Maestro General de toda la sagrada
Orden de Predicadores. Y ejecutada por el Reverendo Padre Fray Felipe Pardo,
Comisario del Sancto Oficio y Provincial segunda vez de dicha Provincia… Con
las licencias del Gobierno y del Ordinario. En Manila, en el Collegio y Universidad
de Sancto Tomás de Aquino. Por el Capitán D. Gaspar de los Reyes. Año de 1677.

Es un volumen de tamaño cuarto, con un pliego de a cuatro en los


preliminares y 142 hojas de texto. Retana informa de la extrema rareza del libro,
del cual alcanzó a ver un solo ejemplar, cuya portada reproduce en facsímil, y que
nosotros repetimos aquí de nuevo27.

27 Retana, 1906, pp. 153-155; 1910, pp. 37-40.

9
Portada del ejemplar de la Biblioteca Nacional de Filipinas

Dicho ejemplar perteneció al bibliófilo Pedro Vindel, quien en 1911 lo


anunciaba por 6000 pesetas en el catálogo de su prestigiosa librería28; fue adquirido
por la Compañía General de Tabacos de Filipinas29. Otra singularidad de este
impreso es que saca a luz los textos de tres comedias nuevas (la primera inspirada
en la vida del papa Pío V: El gobierno del santo Pío quinto; las otras dos basadas
en la vida de Santa Rosa: Los albores de la Rosa y Las virtudes de la Rosa), dos
loas a las fiestas, un Entremés del envidioso y un Sarao agitanado entre ocho
hombres y mujeres. El autor de todos estos textos, junto a diversos villancicos y
poemas, fue un dominico aficionado a la poesía, pero cuyo nombre se omite:

Es fuerza dar razón de la obra de las tres comedias que van impresas abajo, y aquí no

28 Vindel, 1911-1912, vol. I, pp. 232-234.


29 En la actualidad tengo registrada la existencia de dos ejemplares: uno en la Biblioteca
Nacional de Filipinas: Fil 270.092 Sa18 1677, y otro en Hamburgo, Staats und
Universitätsbibliothek, Linga Bibliothek: Bh 57.

10
viene mal, y se estará dicho. Todas tres comedias, entremés y loas, y los más de los
poemas que quedan arriba, tienen por autor a un religioso de esta Provincia
aficionado al arte, que habiéndose estrenado en las dos comedias de Santa Rosa (que
hizo sin más fin que el de poner en números para sus solas, y un rincón de la celda
su devoción a la santa), no las pudo encerrar tanto que no las viesen algunos
amigos. De estos pasaron al Padre Provincial, antes de serlo esta segunda vez, y
ahora hallándose con la especie y con el empeño de estas fiestas, le mandó que
hiciese la del Santo Pío Quinto para que se representase; y de camino (atándole a la
verdad de la historia) limpiase de algunas impropiedades bien intolerables y mal
sonadas la comedia antigua que años ha que anda impresa por ahí de un auctor de
fama, aunque quizá se la echaron a la puerta. Como al fin fue esta hija de la
obediencia, salió bastante, y tuvo aceptación, porque la acertaron a representar los
collegiales de nuestro collegio de Sancto Tomás con dicha; en que puso buena o la
mejor parte un vecino de Manila secular y devoto de nuestra religión, que hizo la
persona de Pío Quinto con aquella auctoridad y viveza que no supiera adelantar el
famoso Prado. Vistiéronse los personajes de auctorizadas ropas, guardia y comitiva,
en que sin duda va agraviada la comedia en la impresión, pues lo mejor que tuvo no
se puede trasladar. De suerte que todas tres comedias son nuevas, jamás vistas, que
en ser de persona que no lo tiene de profesión, ni menos el curso que piden estas
obras para darles lugar entre las musas tan divinas que hoy logra nuestra España,
llevara su pedazo de disculpa30.

Nótese cómo al autor de la relación, fray Felipe Pardo, no le agradaba


mucho otra comedia sobre San Pío V que ya corría impresa a nombre de un autor
de prestigio, y considera que esta de M anila le supera. Pienso que alude a La
milagrosa elección, publicada a nombre de Agustín M oreto (Parte treinta y nueve
de comedias nuevas, 1673), aunque se considera de dudosa atribución, con otros
posibles candidatos a la autoría como Pérez de M ontalbán o Godínez. Si volvemos
al libro de la Sagrada fiesta, tres veces grande, hallamos información de relevancia
para nuestro objetivo de localizar textos inspirados en la vida de Rosa de Santa
M aría:

A la tarde de este día [lunes 23 de noviembre de 1676] se le había determinado [a un


dominico] la ocupación de una comedia: Los albores de la Rosa, que es la segunda
en orden que se pone adelante. Teníanla repartida los estudiantes manteístas de
nuestra Universidad de Sancto Tomás. Hubo accidente que impidió su
representación, y el mayor fue el poco tiempo. Mas no faltó entretenimiento que en
parte llenara este vacío, porque se trajeron unos Sianes [de Siam] volatines que, con
varias demostraciones de ligereza y fuerzas, suplieron y alegraron.
[…]
El tercer día [25 de noviembre] por la tarde se representó la que es segunda comedia
de Santa Rosa: Las virtudes de la Rosa. Hízola el Collegio de San Juan de Letrán,
que también envía sus collegiales a estudiar a Sancto Tomás, y su gobierno y

30 Felipe Pardo, Sagrada fiesta, tres veces grande, fol. 46.

11
educación corre por cuenta de nuestra Provincia. Representáronla muy bien, y fue
muy bien oída de la ciudad. Si la sancta se diere por servida tiene el auctor intento
de aplicarse a la tercera que falta, y lleva idea de su sagrado tránsito, con título de
Los desmayos de la Rosa. Con eso será menor la imperfección. Basta esto cuanto a
las comedias31.

De los datos aquí expuestos podemos concluir lo siguiente: el libro


publicado en M anila contiene dos comedias de tema rosarino, de autor anónimo,
tituladas Los albores de la Rosa y Las virtudes de la Rosa. La primera no pudo
representarse por falta de tiempo para los ensayos, pero la segunda la ejecutaron
en la Universidad de Santo Tomás los colegiales de San Juan de Letrán el 25 de
noviembre de 1676. El autor de ambos textos se proponía culminar una trilogía
sobre la santa con Los desmayos de la Rosa, pero no hay constancia fehaciente de
que tal obra llegara a escribirse o representarse.

4. UNA COMEDIA EN M ADRID


Tras los fastos inaugurales por la beatificación de Rosa en San Pedro de
Roma (15 de abril de 1668), la villa y corte de M adrid fue la siguiente en
incorporar su nombre a esa larga lista de ciudades que festejaron su culto con gran
pompa y boato. Los actos más destacados tuvieron lugar en el convento de Santo
Domingo, durante un solemne octavario que se celebró entre el 21-28 de octubre de
1668. Fue el resultado de aunar los intereses la Orden de Predicadores por divulgar
las glorias de su nueva beata, con los de la nobleza criolla peruana establecida en
M adrid, que no desaprovechó la ocasión para reivindicarse y enfatizar su
presencia en la corte. Uno de estos nobles criollos peruanos, Nicolás M atías del
Campo y de la Rínaga (Larínaga o Larrínaga), fue el encargado de redactar y
publicar la acostumbrada relación de los hechos, que se hizo con gran celeridad,
pues lleva pie de imprenta de 1668. La portada reza así:

Rasgo breve, disceño corto del religioso culto que la nobleza peruana consagró en
el Real Convento de Santo Domingo de esta corte, a la bienaventurada Rosa de
Santa María, natural de la ciudad de Lima, en obsequio de su solemne
beatificación. Ofrécele al excelentísimo señor don Gaspar de Bracamonte y Guzmán,
Conde de Peñaranda […], Presidente del Real y Supremo Consejo de las Indias. El
doctor don Nicolás Matías del Campo y de la Rínaga, caballero del Orden de
Santiago. En Madr[i]d. Por Mateo de Espinosa y Arteaga. Año de 1668.

M anejo el único ejemplar conocido del texto, el cual se custodia en la


Biblioteca de la Real Academia de la Historia, con signatura 9/5749(8). Este
ejemplar se halla encuadernado en un volumen facticio junto a otros impresos
varios de relaciones de sucesos; ha sido estudiado con gran pertinencia por Borrego
Gutiérrez, a quien remito para mayores detalles32. La morosa relación de las fiestas

31 Felipe Pardo, Sagrada fiesta, tres veces grande, fol. 46.


32 Borrego Gutiérrez, 2010.

12
ocupa 46 páginas, tras las cuales llega una serie de «Villancicos» y «Letras sueltas»
que fueron cantados por la Capilla Real, destacando los nombres de los maestros
compositores Juan del Vado y Juan Hidalgo. La nómina de los autores de estos
villancicos y letras para cantar es extensa e incluye a reputados literatos como
Calderón de la Barca (2 composiciones), Agustín M oreto (4), Juan Vélez de
Guevara (4), José de Haro (7), Jacinto de Balboa (3), Nicolás de Agüero y Zárate
(2), Juan del Vado (1), Francisco Bueno (2), Leonardo del Castillo (1), un devoto
anónimo (2)33, Carlos M agno (2) y Ambrosio de Cuenca (1). Nótese la entidad de
los dos primeros poetas citados, Calderón y M oreto, cuyo concurso con
villancicos originales escritos ad hoc a buen seguro sirvió para aquilatar la altura
del festejo34.
M e interesa ahora destacar la presencia de Agustín M oreto con cuatro
villancicos de tema rosarino cantados en el madrileño convento de Santo Domingo
los últimos días de octubre de 1668. Sabemos que M oreto murió justo un año
después, en octubre de 1669, y que dejó inacabada una comedia sobre Santa Rosa,
con solo dos jornadas escritas. Poco después la completaría en su tercera jornada
Lanini y Sagredo, llegando quizás a tiempo para su puesta en escena al hilo de la
canonización de la santa peruana en 1671. Lo cierto y comprobado es que en ese
año de 1671, en el volumen de la Parte treinta y seis de varios ingenios, se publica
en primer lugar la comedia de Santa Rosa del Perú, con este aviso debajo del título:
«Las dos jornadas de Don Agustín M oreto, que fueron las últimas que escribió en
el discurso de su vida. Acabola Don Pedro Francisco Lanini y Sagredo». Pero
volvamos a la relación de las fiestas madrileñas en 1668 (Rasgo breve, disceño
corto…) y observaremos que tras dedicar más de 40 páginas a los oficios
religiosos, el relator (Nicolás M atías del Campo y de la Rínaga) desliza un
comentario sobre la presión ejercida por el público para que se subiera a las tablas
una comedia inspirada en la vida de nuestra beata. El tono barroquizante del pasaje
exige una lectura atenta del mismo:

33 Hay dos textos anónimos, unas quintillas y unas redondillas, que el impreso atribuye a
«un devoto de la Santa». Las quintillas empiezan por el verso «Pintar quiero el rosicler» y,
salvando ciertas variantes, coinciden con unas Quintillas a la Santa Rosa de Santa María.
Compuestas por el Licenciado Don Diego Ramos del Castillo, natural de la isla de Tenerife, una
de las Canarias. Cantolas la Capilla Real en la solemne octava que se celebró en Santo Domingo
el Real de Madrid. S. l., s. i., s. a. [Real Academia de la Historia: 9/3746(94)]. A este mismo
autor corresponden otras Quintillas para un certamen poético y justa literaria que se celebró en
la siempre ilustre y nobilísima ciudad de Úbeda, en aplauso de la beatificación de la Santa Rosa
de Santa María. S. l., s. i., s. a. [Real Academia de la Historia: 9/3746(93)]. Se trata de una hoja
suelta con doce quintillas sobre la victoria de Rosa ante las asechanzas del demonio en forma de
lebrel.
34 Los villancicos de Calderón y Moreto allí expuestos han sido recién estudiados por
Lobato (2013) y Zugasti (2013), respectivamente.

13
Tienen prevenido los comisarios el festín de una comedia de su admirable vida y
dichosa muerte, acción que, si tuvo principio en su devoto celo y desvelado
cuidado, debe en parte su fomento a la pública aclamación del pueblo en los teatros,
pidiendo a voces comedia de Santa Rosa, sin permitir a los autores en las tablas
echasen otras, no prometiendo ésta […]. Este común clamor en las tablas por
escuchar más al vivo que en los sermones sus heroicas virtudes, no se ha visto en
esta corte de otro santo, pero ¿qué mucho, si fueron tan prodigiosas y raras, que más
parecen para la farsa inventadas que para el púlpito creídas? (Rasgo breve, p. 44).

Interpreto que los madrileños pedían a voces una comedia de santos sobre
Rosa de Lima, que los comisarios de la fiesta estaban previniendo o preparando
una al caso, y que la presión popular era tan fuerte que obligaron a los autores a
prometer la puesta en escena de tal comedia. Parece haber cierto consenso en que
la eficacia persuasiva del teatro es más viva que la del púlpito. En ningún
momento se dice que se exhibió tal comedia, sino que se promete hacerla o
encargarla. Lo interesante aquí es ver cómo Agustín M oreto vivió en primera
persona en medio de ese ambiente, y cómo un dramaturgo de su talla fue sensible a
la demanda del público (o a un encargo de los comisarios), con el resultado de que
empezó a componer la pieza solicitada.
Todo indica que la comedia se subió a los tablados en torno a 1670-1671, e
incluso la editio princeps la considera «comedia famosa», lo cual significa que había
hecho su carrera por los escenarios, pero carecemos de referencias documentales
que lo atestigüen. Ni siquiera un atento observador de la época y gran amante del
teatro como lo fue el Conde de Pötting, embajador del Sacro Imperio en M adrid
durante la década 1664-1674, desliza referencia alguna en su Diario. El jueves 25
de octubre de 1668 asistió al convento de los dominicos para contemplar el
espectáculo, dejando anotado esto: «Por la tarde me fui a ver la fiesta de Santa
Rosa, recién beatificada. Celebrose la novena en Sancto Domingo el Real. Hicieron
la fiesta los peruanos. El altar mayor fue de una hechura y invención muy rara, en
cuanto a lo perfectamente iluminado»35. Tres años después, el 27 de septiembre de
1671, escribe lo siguiente: «Los Padres dominicos celebraron su procesión solemne
de la canonización del Santo Luis Beltrán y Santa Rosa del Pirú»36. Por desgracia,
no deja aviso alguno de representaciones teatrales sobre Santa Rosa –lo cual sí hace
en otros casos afines–, aunque tuvo que haberlas, pues la praxis generalizada en la
época era publicar las comedias después de su paso por las tablas. Para
documentar alguna representación rosarina en los corrales de España hay que llegar
a fines del siglo XVII, cuando el autor Carlos Vallejo exhibió Santa Rosa del Perú
en el corral de la Cruz durante los días 7-18 de enero de 169637; justo los días
siguientes, 19, 20 y 22 de enero de 1696, la compañía de Serafina M anuela la

35 Ver Nieto Nuño, 1990, vol. I, p. 417.


36 Nieto Nuño, 1993, vol. II, p. 220.
37 Shergold y Varey, 1979, pp. 198 y 303.

14
repuso en Valladolid38. Si saltamos hasta el siglo XVIII, la compañía de Francisco
Santos la volvió a poner en Valladolid los días 20-23 de junio de 172739, la de José
Garcés en el madrileño corral del Príncipe en 25-31 de diciembre de 173640, y en
Valencia se pudo ver al menos ocho veces en la primera mitad de dicha centuria41.
En resumen: M oreto y Lanini escribieron a dos manos la comedia Santa
Rosa del Perú hacia 1669-1670. No tenemos garantías de que por esas fechas se
exhibiera en los corrales madrileños, pero lo más lógico es que así fuera. La obra se
publicó a nombre de M oreto y Lanini en la Parte treinta y seis de varios ingenios
(M adrid, 1671), y luego solo a nombre del primero en la Segunda parte de las
comedias de Don Agustín Moreto (Valencia, 1676). Por último, está bien
documentado su paso por diversos corrales de España en 1696 (M adrid,
Valladolid) y a lo largo del siglo XVIII (Valladolid, M adrid, Valencia).

5. UN COLOQUIO EN SEVILLA
El 12 de abril de 1671 el papa Clemente X canonizó a Santa Rosa de Lima,
San Luis Bertrán, San Francisco de Borja, San Cayetano de Thiene y San Felipe
Benicio. Los dos primeros eran dominicos y la orden se apresta para honrarlos con
el acostumbrado octavario, donde junto a las misas y sermones laudatorios se
incluyó aquí una teatralización sobre Santa Rosa42. En lo que a nosotros atañe
interesa un manuscrito inédito que se localiza en The Hispanic Society of America,
New York, con el número B 2669. Se trata de una pieza anónima titulada:

La mejor Rosa de Lima. Coloquio que representaron los estudiantes de la


Grammática del Colegio de Sancto Tomás de Sevilla, en el Real Convento de San
Pablo del Orden de Predicadores, en las solemnes fiestas con que celebró las
ca[no]nizaciones de San Luis Bertrán y Santa Rosa de Santa María. Representose en
dicho convento en jueves 19 de mayo de 1672.

El manuscrito consta de 54 folios, con numeración corrida en las páginas


impares 115-168, pues se integra en un volumen facticio con más textos. Todo el
coloquio pertenece a la misma mano, quizás la de un copista profesional, ya que se
lee con notable facilidad. No se divide en actos ni escenas, aunque es bastante
largo, con 2540 versos. Regueiro y Reichenberger dan oportunos datos
bibliográficos en su catálogo de manuscritos teatrales del Siglo de Oro existentes en
The Hispanic Society of America43, a los que cabe añadir el trabajo de Rípodas

38 Alonso Cortés, 1923, p. 317.


39 Alonso Cortés, 1923, p. 351.
40 Andioc y Coulon, 1996, vol. I, p. 188.
41 Juliá Martínez, 1933, p. 145.
42 Este mismo convento hispalense se había mostrado muy activo tres años atrás con la
beatificación de Rosa de Santa María; ver Bernardo López (OP), Descripción de las sumptuosas
fiestas que obsequioso celebró el Real Convento de San Pablo de Sevilla a la beatificación de la
insigne patrona del Nuevo Reino y bienaventurada Rosa de Santa María, en este año de 1668.
43 Regueiro y Reichenberger, 1984, vol. II, pp. 623-625.

15
Ardanaz 44. A continuación transcribo el folio que hace las veces de presentación
(fol. 116), donde se constata lo siguiente:

Habiendo determinado el Real Convento de San Pablo, del Orden de Predicadores,


celebrar con toda solemnidad las canonizaciones de San Luis Bertrán, hijo del
convento de Predicadores de Valencia y natural de aquella ciudad, y de Santa Rosa
de Santa María, de la Tercera Orden de Santo Domingo nuestro Padre, y natural de
la ciudad de Lima, en los reinos del Perú, y recibido el trasunto de la Bulla, el muy
reverendo Padre Provincial desta provincia del Andalucía, que lo comunicó a todos
los conventos de su Provincia. El muy reverendo Padre prior de dicho convento de
San Pablo dispuso dar cuenta a la ciudad en su ayuntamiento, cabildo de la Santa
Iglesia Metropolitana y demás tribunales, para la asistencia de las fiestas, empezando
el cabildo de la Santa Iglesia, a quien se dio el altar y púlpito el primer día de las
fiestas, prosiguiendo las religiones, a quienes se encargó en la mesma forma el
púlpito y altar. Y el último día se dio fin a la fiesta con una solemnísima procesión,
en que fueron los santos de la orden rematando un carro triunfal, en que fueron los
dos santos, San Luis Bertrán y Santa Rosa. Y habiendo pedido al Colegio de Santo
Tomás desta ciudad de Sevilla se encargase del adorno de Santo Tomás y de la
asistencia en la procesión, lo ejecutó con todo lucimiento, saliendo del Colegio con
el guión, del que llevó el rector de los estudiantes, acompañado de todos los
cursantes en Artes y Teología, con danzas, clarines y ministriles. Y luego doce
niños de gramática, de seglares, con cadenas y plumas, en cuerpo con cirios, y otros
doce de hábito largo, en cuerpo con velas, y después los Padres colegiales
rematando en la imagen de Santo Tomás, adornada de riquísimas joyas y aliños de
gran primor. Y desta suerte salieron de el Colegio y fueron a San Pablo, y en esta
forma incorporados en la procesión fueron en ella. También pidió que los niños de
la Gramática ayudasen con la representación de un coloquio, y escogidos por los
Padres Maestros los más a propósito en edad y habilidad, tuvieron tan acertada
elección que escogieron los que con todo acierto desempeñaron al Colegio de la
parte que les tocó; en tanta forma que se repitió la representación diferentes veces,
con asistencia de los mismos que la habían oído antes, que siempre fueron sujetos
los más principales de Sevilla.

El folio de cierre abunda en datos de escenificación y en las varias veces


que los niños colegiales, estudiantes de gramática, lo repitieron ante diversas
autoridades sevillanas (fol. 168):

Además de la primer representación que se hizo en el Real Convento de San Pablo,


jueves en la tarde 12 de mayo de 1672, después de acabado el octavario de las
fiestas, se repitió en el proprio convento al ilustrísimo y reverendísimo señor don
Ambrosio Ignacio Espínola y Guzmán, arzobispo de esta ciudad, en el salón del
convento. Y a los señores inquisidores apostólicos en el proprio convento, en cuyas

44 Rípodas Ardanaz, 2001.

16
ocasiones se halló el auditorio más calificado de Sevilla, así de religiosos de todas
religiones como de la primer nobleza. Y en el Colegio de Santo Tomás se repitió
otra tarde al ilustrísimo deán y cabildo de la Santa Iglesia Metropolitana, a quien
convidó el Colegio como protector que es de dicho Colegio; y otras dos veces se
repitió para que le oyesen señores jueces y señoras desta ciudad, por cuya razón
(respecto de no poder entrar mujeres en el Colegio) se representó en la capilla de los
flamencos.
Era tanto el deseo de oírlo (por el primor y propiedad con que se representó) que fue
preciso repetirlo en los conventos de Santa María de Gracia, la Pasión y Madre de
Dios, de la orden de Santo Domingo, en donde hubo mucho concurso de hombres y
mujeres, y en que muchos religiosos y personas de toda su posesión y talento
asistieron casi todas las veces que se representó (tal fue la gracia y acierto con que lo
representaban los niños); y por cuya causa pidió su ilustrísima el señor arzobispo se
tornase otras veces a representar en su palacio arzobispal, y así se ejecutó.

Impresos antiguos sobre S anta Rosa de Lima


Concluyo este ensayo ofreciendo un amplio listado (aunque no exhaustivo)
de impresos antiguos relacionados con Rosa de Lima. Desde la primera hagiografía
firmada por fray Juan de Vargas M achuca en 1659, hasta los más lejanos ecos de
su canonización emitidos en M anila en 1677. Incluyo, como única excepción, el
manuscrito inédito del coloquio La mejor Rosa de Lima, por su relevancia para
nuestro enfoque teatral del tema. Bulas apostólicas, sermones, hagiografías,
relaciones de festejos, certámenes poéticos… y otros textos de variada índole
impulsados casi siempre por los dominicos, inundaron las prensas de medio
mundo para ensalzar a la primera santa de América, patrona de dicho continente y
de Filipinas. Los años de su beatificación (1668) y canonización (1671) destacan
del resto por la abundancia de textos publicados, como es lógico y esperable.
Aunque con menos intensidad, después de 1677 (fecha límite que nos hemos
marcado) siguieron imprimiéndose nuevas hagiografías, sermones…, pero
renunciamos a inventariarlos aquí en aras de la brevedad, y porque este no es un
trabajo bibliográfico al uso45. El listado que a continuación ofrecemos solo
pretende enfatizar la profusión con que se divulgó por todo el orbe católico la
subida a los altares de Santa Rosa de Lima.

1659
Vargas M achuca, Juan de (OP), La Rosa de el Perú, soror Isabel de Santa María,
de el hábito de el glorioso patriarca Santo Domingo de Guzmán, crédito de
su Tercera Orden, lustre y patrona de la alma ciudad Lima, su patria. El
colofón reza así: Con licencia. Impreso en Sevilla, por Juan Gómez de Blas,
impresor mayor de dicha ciudad, año de 1659. [BNE: 2/27966].
Hay edición facsímil en Sevilla, Extramuros, 2007.
1664

45 Nuevas entradas bibliográficas hasta fines del siglo XVII se localizan en Simón Díaz,
1977.

17
Hansen, Leonardum (OP), Vita mirabilis et mors pretiosa venerabilis sororis
Rosae de S. Maria Limensis, ex Tertio Ordine S. P. Dominici, Romae,
Nicolai Angeli Tinassii, 1664.
Hubo dos ediciones ese mismo año en la misma casa editorial: una en
tamaño cuarto, con 364 pp. [BNE: 3/70114], y otra en tamaño doceavo,
con 456 pp. [BNE: 3/20807]. Siguió una tercera, llamada «editio tertia ac
novissima», en Romae, Nicolai Angeli Tinassii, 1680, con 324 pp., en
tamaño folio. [BNE: U 779].
1665
Congregatione sacrorum rituum sive Eminentissimo ac Reverendissimo D. Card.
Azzolino limana, seu Civitatis Regum, Beatificationis & Canonizationis
Venerabilis Servae Dei Rosae de Sancta Maria, Tertii Ordinis S. Domini.
Positio Super Dubio, Romae, ex Typographia Reverendae Camerae
Apostolicae, 1665. [BNE: 2/37596].
González de Acuña, Antonio (OP), Sponsa Christi Rosa de S. Maria Virgo
Peruana, Tertii Ordinis S. P. Dominici compendio enarrata, Roma, Nicolai
Angeli Tinassii, 1665. [Universidad de Valencia: Var. 354(05)].
Hansen, Leonardo (OP), Vida admirable y muerte preciosa de la venerable Madre
Soror Rosa de Santa María, peruana, en Lima, de la Tercera Orden de
Predicadores. Sacada del proceso remisorial. Hecho con decreto de la
santidad de Urbano VIII. Escrita en latín e impresa en Roma por el M . R.
P. M . Fr. Leonardo Hansen, Provincial de Ingalaterra y socio del
Reverendísimo Padre General de la Orden de Predicadores. Recopilada de
orden del M . R. P. M . Fr. Juan Tomás de Rocaberti, catedrático de
Teología en la Universidad de Valencia, Provincial de Aragón. Impresa en
Valencia, por Jerónimo Vilagrasa, impresor del Santo Tribunal y de la
ciudad, junto al molino de Rovella, año 1665. [BNE: R 29500].
Es traducción abreviada del libro de 1664.
Lioni, Giovanni Domenico, Breve ristretto della vita meravigliosa della ... Suor
Rosa di S. Maria da Lima del Perù , Roma, N. A. Tinassi, 1665. [BN de
Portugal: H.G. 3763 P].
Reediciones en Bolonia, Ferroni, 1668; M ilán, M arco Antonio Pandolfo
M alatesta, h. 1668; Viena, Cosmerovio, h. 1668.
1666
Ferrer de Valdecebro, Andrés (OP), Historia de la maravillosa y admirable vida
de la venerable Madre y esclarecida virgen Sor Rosa de Santa María, de la
Tercera Orden de Santo Domingo, M adrid, Pablo de Val, [1666].
[Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense: FLL 7719]. Ejemplar
único. La portada tiene un roto que afecta justo a la fecha, pero los
preliminares (aprobación, tasa…) indican el año 1666.
Segunda edición: Historia de la vida de la Ba. Me . Rosa de Santa María,
M adrid, M aría Rey, viuda de Diego Díaz de la Carrera, sin año. Nótese que
el título sustituye venerable madre por beata madre. [Notre Dame,
Hesburgh Library, Rare Books: BX 4700. R6 F47 1669z].

18
Tercera edición aumentada: Historia de la vida de la Ba. Me . Rosa de Santa
María, M adrid, M aría Rey, viuda de Diego Díaz de la Carrera, 1670.
[BNE: 2/71232].
1668
Albornoz, Diego Felipe de, Breve relación de la solemnísima fiesta de la
beatificación de la bienaventurada Rosa de Santa María, traducida de
lengua toscana en castellana por el Doctor D. Diego Felipe de Albornoz,
Granada, Baltasar de Bolívar, impresor del Santo Oficio de la Inquisición,
1668. [RAH: 9/5755(3)].
Anónimo, Abregé de la vie, vertus et miracles de la bien-heureuse soeur Rose de
Sainte Marie, religieuse du Tiers ordre de Saint Dominique, Grenoble,
André Galle, 1668. [BNF, Tolbiac: 4-OO-249(1)].
M ás ediciones en Liège, H. Hoyoux, 1668; Paris, 1668; Paris, Fr. Le
Cointe, 1678.
Cartel. Fiesta solemne y repetido culto que por ocho días hace la religión sagrada
del gran Patriarca de predicadores, Santo Domingo de Guzmán el Bueno,
a las heroicas virtudes y prodigiosa vida de la gloriosa virgen Santa Rosa
de Santa María. [RAH 9/3600(15)].
Hoja volante en tamaño 1º. Las fiestas y octavario se celebraron en el
convento de San Pablo de Valladolid.
Certamen poético, sagrada lucha, generosa palestra [en honor de Rosa de Santa
M aría], 4 hojas tamaño folio. Colofón: Cádiz, Juan Lorenzo M achado,
1668. [Biblioteca del Hospital Real de Granada: A-031-130 (54)].
Convocatoria para el certamen que se celebrará en la iglesia de Santo
Domingo de Cádiz el 24 de enero de 1669.
Charnes, Jean-Antoine de, Abregé de la vie de la beata Rose de Sainte Marie, du
tiers ordre de Saint Dominique, Avignon, M ichel Chastel, 1668. [BNF,
Arsenal: 8-H-21839].
Córdoba y Castro, Francisco de, Festivos cultos, célebres aclamaciones que la
siempre triunfante Roma dio a la bienaventurada Rosa de S. María, virgen
de Lima, en su solemne beatificación. Los escribe con el compendio de su
vida D. Francisco de Córdoba y Castro, Roma, Nicolás Ángel Tinas, 1668.
En el ejemplar que manejamos [BNE: 3/6191], esta obra llega hasta la p. 48,
pero luego siguen más textos de tema rosarino: P. Nicolás M artínez,
Oración panegírica, Roma, Nicolás Ángel Tinas, 1668; una Academia
poética en latín a cargo de Carlo Bovio; una Vita en epigramas latinos de
Ignacio Bompiano; una Canción en castellano de Jerónimo de Alarcón; un
Sermone en italiano de Giovanni Paolo Oliva; una Oración panegírica de
fray Antonio de Vergara.
Costa, Ramón, El Arco iris entre las nubes del cielo: oración panegírica en la
solemne beatificación de la madre Rosa de Santa María, Barcelona,
Francisco Cormellas, 1668. [Biblioteca de Catalunya: Porter Perú 17/2].
Es un sermón.
De Rossi, Giacomo Gregorio, Oratio parata in honorem Ven. Servae Dei Rosae a

19
S. Maria ... ante solemnem illius beatificationem, Romae, Typographia
Camerae Apostolicae, 1668. [Universidad de Barcelona: 07 XVII-7329].
Es un sermón.
Del Campo y de Larínaga, Nicolás M atías, Rasgo breve, disceño corto del
religioso culto que la nobleza peruana consagró en el Real Convento de
Santo Domingo de esta corte, a la bienaventurada Rosa de Santa María,
natural de la ciudad de Lima, en obsequio de su solemne beatificación,
M adrid, M ateo de Espinosa y Arteaga, 1668. [RAH: 9/5749(8)].
Espíritu Santo, Josef del (O. de M .), Elogio panegírico dicho en el duplicado
octavario que hizo la sagrada Orden de Predicadores en su gravísimo
convento de Santo Tomás de Aquino, a las dos victorias que alcanzó María
Santísima en el mar de Lepanto por el señor Don Juan de Austria, de la
agarena armada y del mundo. Por la gloriosa virgen Rosa de Santa M aría,
hija de la Tercera Orden del glorioso patriarca Santo Domingo de Guzmán,
vecina de la ciudad de Lima, en su beatificación. Sacado a luz por una muy
noble señora, devota de la santa, en doce de octubre de 1668. [BNE:
2/51807(7)].
Es un sermón.
González de Acuña, Antonio (OP), Compendiosa relatione della vita ammirabile
della beata sposa di Christo, Rosa di Santa Maria domenicana, Palermo,
Agostino Bossio, 1668. [Biblioteca de Catalunya: Toda 6-V-19/3].
González de Acuña, Antonio (OP), La Vie de la bienheureuse epouse de Jesus-
Christ, soeur Rose de Sainte Marie, París, André Cramoisy, 1668.
[Biblioteca de Catalunya: Toda 2033].
González de Acuña, Antonio (OP), Compendiolum vitae admirabilis et pretiosae
mortis B. Rosae de S. Maria limensis peruanae, Augustae Vindilicorum
[Augsburgo], Simonis Utzschneider, 1668. [BNF, Tolbiac: 8-PZ-1192].
González de Acuña, Antonio (OP), Rosa de S. Maria virgo limensis è tertio
ordine SS. P. Dominici, Augustae Vindilicorum [Augsburgo], Simonis
Utzschneider, 1668. [Universitätsbibliothek Eichstätt-Ingolstadt: 041/1 He
II 331].
Hansen, Leonard (OP), Het wonder leven, de kostelycke doodt, met het begrip der
mirakelen ect. van de H. Rosa de S. Maria, van Lima in Peru, Brusell,
Philips Vleugaert, 1668. Otra edición en 1671. [New York Public Library:
*KB 1668].
López, Bernardo (OP), Descripción de las sumptuosas fiestas que obsequioso
celebró el Real Convento de San Pablo de Sevilla a la beatificación de la
insigne patrona del Nuevo Reino y bienaventurada Rosa de Santa María,
en este año de 1668. S. l., s. i., s. a. [RAH: 9/3539(7)].
Lucchesini, Giovanni Lorenzo, Sponsa Christi Sancta Rosa De S. Maria Virgo
Peruana Tertii Ordinis Sancti Patris Dominici Compendio enarrata,
Cracoviae, Stanislaum Piotrkowczyk, 1668. Otra edición en 1671.
[Biblioteca Nacional de Polonia].
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20
solemne beatificación de la bienaventurada Rosa de Santa María,
Barcelona, Lacaballería, 1668. [Universidad de Barcelona: 07 M s 1006 Imp
1].
M artínez, Nicolás (SJ), Oración panegírica de la beata Rosa de Santa María
Virgen de Lima. Díjola en la […] fiesta que a su beatificación hizo la
nación española en su iglesia del Apóstol Santiago de Roma, el Padre
Nicolás Martínez, de la Compañía de Jesús, en 10 de junio de este año de
1668, Roma, Nicolás Ángel Tinas, 1668. [Universidad de Sevilla: A
113/029(2)].
Es un sermón.
Papa Clemente IX: Breve beatificationis Rosae de S. Maria Limanae in Regno
Peruano Indiarum Occidentalium, Tertii Oridnis S. Dominico, texto en
latín, dado en Santa Sabina de Roma, 12 de febrero de 1668. M urciae, apud
M ichaelem Lorente, 1668. [BNE: VE 206/90].
Hoja volante en tamaño 1º.
Papa Clemente IX: Limana. Santissimus Dominus Noster Clemens Nonus […]
indulsit ut in omnibus conventibus et monasteriis Ordinis Praedicatorum
utrisque sexus totius orbis, pro primu annu celebrari possit festum
beatificationis ven. servae Dei Rosae de Sancta Maria […]. Hac die 8
februarii 1668, texto en latín. Romae, ex Typographia Reverendae Camerae
Apostolicae, 1668. [RAH 9/3600(22)].
Hoja volante tamaño folio.
Papa Clemente IX: Breve beatificationis Rosae de S. Maria Limanae in Regno
Peruano Indiarum Occidentalium, Tertii Oridnis S. Dominico, texto en
latín, dado en Santa Sabina de Roma, 12 de febrero de 1668. Romae, ex
Typographia Rev. Camerae Apostolicae 1668. [RAH 9/3600(36)].
Hoja volante en tamaño 1º.
Parra, Jacinto de (OP), La bienaventurada Rosa peruana de S. María, de la
Tercera Orden de Santo Domingo. Su admirable vida y preciosa muerte.
Restituida del latino idioma en que la historió el M . R. Padre M aestro Fr.
Leonardo Hansen, M adrid, M elchor Sánchez, 1668. A costa de Gabriel de
León, mercader de libros. [BNE: 2/9125].
Segunda edición corregida en M adrid, Francisco Nieto, 1669. [BNE:
3/20143].
Ramírez de Arellano, Gabriel (OP), Oración gratulatoria en el último día de las
octavas solemnes que celebró el convento de Santo Tomás desta corte, a la
beatificación solemne de la bienaventurada Rosa de Santa María, M adrid,
Domingo García M orrás, 1668. [Universidad de Sevilla: A 110/040(16)].
Es un sermón.
Relación breve de las fiestas que el Real Convento de Santa Cruz de Granada
dispuso y hizo en la beatificación de la venerable y esclarecida virgen la
bienaventurada Rosa de Santa María, Granada, Baltasar de Bolívar,
impresor del Santo Oficio de la Inquisición, 1668. [RAH: 9/3583(1)].
Rocaberti, Tomás de (OP), Breve relación de la solemnísima fiesta de la

21
beatificación de la bienaventurada Rosa de Santa María, natural de la
ciudad de Lima en el Perú […] traducida de lengua toscana en castellana
por el patriarcal colegio de nuestra Señora del Socorro y San Joseph de la
ciudad de Orihuela, M urcia, M iguel Lorente, 1668. [Universidad de
Barcelona: 07 C-242/5/28-1].
1669
Cartel. Justa poética y palestra literaria a cuya ingeniosa liza la nobilísima ciudad
de Úbeda, tan devota como ilustre, tan discreta como generosa, echando
todo el resto de lo bizarro en la celebridad de la Rosa […], santa primera
de las Indias, sin segunda en milagros y tercera en el Orden Dominico,
convoca a las musas, brindando a sus ingenios para que bebiendo los
licores dulces de Castalia, no en los vasos del Pegaso, sino en el precioso
butaco de una Rosa, hagan la razón con su viveza, aputando [sic] los
asumptos del certamen, a cuyos versos no les faltará Lima, pues nuestra
Santa la tiene por naturaleza. [Archivo Histórico Nacional, Biblioteca
Auxiliar: Clero secular y regular, libro 3852].
Hoja suelta (38 x 31 cm.) de convocatoria del certamen, sin datos de lugar,
imprenta ni año, pero con fecha del 29 de enero de 1669, en Úbeda.
Cifuentes, Domingo de (OSA), Oración panegírica en la festividad de la
beatificación de la Virgen Rosa de Santa María ... que ... celebró ... la muy
noble y generosa nación española de los criollos naturales del mismo
reino, M adrid, M ateo de Espinosa y Arteaga, 1669. [Universidad de
Barcelona: 07 XVII-2628-15].
Es un sermón.
Fracassi, Antonio Francesco (OP), Sermone in lode della Beata Rosa di S. Maria
Peruana dell'Ordine di S. Domenico, Terni, Bernardino Arnazzini, 1669.
[Universidad de Barcelona: 07 XVII-7329-5].
Es un sermón.
Ramos del Castillo, Diego, Quintillas para un certamen poético y justa literaria
que se celebró en la siempre ilustre y nobilísima ciudad de Úbeda, en
aplauso de la beatificación de la Santa Rosa de Santa María. S. l., s. i., s. a.
[RAH: 9/3746(93)].
Hoja suelta que contiene doce quintillas del licenciado Diego Ramos del
Castillo sobre la victoria de Rosa ante las asechanzas del demonio en forma
de lebrel. Impreso sin año, pero h. 1669, para coincidir con la fecha del
cartel anunciador de Úbeda citado más arriba.
Ramos del Castillo, Diego, Quintillas a la Santa Rosa de Santa María.
Compuestas por el Licenciado Don Diego Ramos del Castillo, natural de la
isla de Tenerife, una de las Canarias. Cantolas la Capilla Real en la solemne
octava que se celebró en Santo Domingo el Real de M adrid. S. l., s. i., s. a.
[RAH: 9/3746(94)].
Hoja suelta que contiene doce quintillas. Sin año, pero h. 1668-1669, pues
son quintillas muy parecidas a las publicadas por un anónimo «devoto de la
Santa» en Rasgo breve, disceño corto, 1668, citado más arriba.

22
1670
Arjona, Pedro de, Rosa mística del vergel florido de la religiosísima familia de
predicadores, M éxico, Viuda de Bernardo Calderón, 1670. [Berkeley,
Bancroft Library: F1207. F4045].
Son las fiestas por la beatificación celebradas en Oaxaca.
Castillo, Pedro del, La estrella de occidente, la Rosa de Lima, que de lo regio del
lugar se erigió princesa de las flores. Vida y milagros de la Santa Rosa de
Santa María, M éxico, Bartolomé de Gama, 1670. [BN de M éxico: RSM
1670 M 4CAS].
Isturizaga, Juan de, Sermón en la publicación de la beatificación de la beata Rosa
de Santa María, patrona del Perú. Pedricole en la Santa Iglesia
M etropolitana de Lima, M adrid, Domingo García M orrás, 1670.
[Biblioteca General de Navarra: Cª 66/3548].
Es el primer sermón que se dijo en Lima tras llegar la noticia de la
beatificación.
León Pinelo, Diego de, Celebridad y fiestas con que la insigne y nobilísima Ciudad
de los Reyes solemnizó la beatificación de la bienaventurada Rosa de S.
María, su patrona y de todos los reinos y provincias del Perú, Lima, 1670.
[BNE: R 16937].
M eneses y Arce, Gonzalo Andrés de, Ilustración de la Rosa del Perú, Lima, Juan
de Quevedo, 1670. [BNE: R 17168].
Parra, Fray Jacinto de (OP), Rosa laureada entre los santos. Epitalamios sacros
de la corte, aclamaciones de España, aplausos de Roma, congratulaciones
festivas del clero y religiones al feliz desposorio que celebró en gloria con
Cristo la beata virgen Rosa de Santa María, de la Tercera orden de
Predicadores, patrona del Perú, y beatificación solemne que promulgó en
la Iglesia militante la santidad de Clemente Nono, de felice recordación, en
15 de abril de 1668, M adrid, Domingo García M orrás, 1670. [Universidad
de Navarra: FA 136.236].
Pérez Turcios, Bernabé, Vida de Santa Rosa de Lima en verso castellano. Por
Bernabé Pérez Turcios, natural de M éxico, maestro de primeras letras,
M éxico, Viuda de Bernardo Calderón, 1670.
No localizo ejemplar alguno. Lo citan Beristain, 1883, vol. III, p. 203;
M edina, 1965, vol. II, p. 428.
1671
Célebre culto al mayor triunfo dedicado en esta corte por la religión de Nuestro
Glorioso Padre Santo Domingo de Guzmán, a la mejor Rosa del Perú y el
más hermoso Sol de Valencia. Timbres erigidos a su proclamación por las
sacras religiones, adornos de los afectos católicos y descripción de la
vistosa procesión celebrada en 27 de septiembre deste año de 1671. S. l., s.
i., s. a. [Biblioteca M useo del Prado: Cerv/789].
Un pliego de a dos, tamaño folio, sin datos de imprenta. Relación en
romance de la fiesta y procesión madrileña en honor de dos nuevos santos
dominicos: Santa Rosa de Lima y San Luis Beltrán.

23
Feuillet, Jean-Baptiste, Abregé de la vie de sainte Rose de Ste Marie, religieuse du
tiers ordre de S. Dominique, originaire et patrone du Pérou, París, A.
Cramoisy, 1671. [BNF, Arsenal: 8-H-21840].
Giuseppe di Genova, Gl’Affetti della Beata, e S. Rosa di Lima, Roma, Giacomo
Dragondelli, 1671. [Universidad de Barcelona: 07 C-244/5/24].
González de Acuña, Antonio (OP), Rosa mística. Vida y muerte de Santa Rosa,
Roma, Nicolás Ángel Tinas, 1671. [RAH: 13/2209].
González de Acuña, Antonio (OP), Admirabilis vita S. Rosæ a. Sancta Maria
virginis Peruanæ Tertiæ Regulæ Ordinis S. Dominici : quam Clemens X.
solemni canonizationis ritu, sanctorum catalogo adscripsit anno 1671,
Coloniae, M ichaelem Dementium, 1671. [Columbia University: H R795
R78].
Otra edición en Augustae Vindilicorum [Augsburgo], Simonis
Utzschneider, 1671. [New York Public Library: *KB 1671].
Lorea, Antonio de, Santa Rosa, religiosa de la Tercera Orden de S. Domingo […].
Historia de su admirable vida y virtudes, M adrid, Francisco Nieto, 1671.
[BNE: 7/13006].
En el prólogo declara que sigue a L. Hansen, pero contiene además «los
favores que los sumos pontífices y reyes de España nuestros señores han
obrado en esto, valiéndome de instrumentos originales que están en poder
del Padre M aestro fray M artín de Pereira, natural de Lima, agente en esta
corte de la causa de su canonización».
Nueva edición en M adrid, Viuda de Juan García Infanzón, 1726.
M eléndez, Juan (OP), Festiva pompa, culto religioso, veneración reverente, fiesta,
aclamación y aplauso a la feliz beatificación de la bienaventurada virgen
Rosa de S. María. Tercera de la Orden de Predicadores. Segunda Catalina
senense de la Iglesia, escribiola el M aestro fray Juan M eléndez, regente del
colegio de Santo Tomás, Lima, 1671. [BNE: 2/9123].
M orales Pastrana, Antonio de, Solemne, plausible, festiva pompa. Magnífica
ostentosa celebridad a la beatificación de la gloriosa Rosa de Santa María,
M éxico, Francisco Rodríguez Lupercio, 1671. [Brown University: BA671.
M 828s].
M oreto, Agustín, y Pedro Francisco Lanini y Sagredo, Santa Rosa del Perú, en
Parte treinta y seis. Comedias escritas por los mejores ingenios de España,
M adrid, Josef Fernández de Buendía, 1671.
Hubo dos emisiones en el mismo año: una a costa del librero Juan M artín
M erinero [BNE: Ti 119(36)] y otra a costa de M anuel M eléndez [R
22689], pero el texto de la comedia es idéntico.
M oyano, Beltrán, Elogio poético de Santa Rosa de Lima. Descripción de las
fiestas que hicieron los mexicanos por su beatificación, M éxico, Viuda de
Bernardo Calderón, 1671.
No localizo ejemplar alguno. Lo citan Beristain, 1883, vol. II, p. 314;
M edina, 1965, vol. II, p. 434.
Papa Clemente X: Breve por la canonización del beato Luis Bertrán, de la Orden

24
de Predicadores, y la beata Rosa de Santa M aría, de la Tercera Orden de S.
Domingo, dado en Roma, Santa M aría la M ayor, a 15 de mayo de 1671.
Traducción al español hecha en el convento de San Pablo de la Orden de
Predicadores de Valladolid.
Hoja volante en tamaño 1º. [BNE: VE 189/63].
Papa Clemente X: Indulgenze che la santita di ... Clemente Papa X concede alle
Corone, Rosarii, Imagini, Croci e Medaglie benedette, in occasione della
Canonizacione de'Santi Confessori Gaetano, Francesco Borgia, Filippo
Benizio, Lodouico Beltrando, e di Santa Rosa Vergine del Perú, Roma,
Camera Apostolica, 1671. [Universidad de Valencia: M ss. 0799(28)].
Papa Clemente X: Indulgencias que la Santidad de N. Señor Clemente Papa X
concede a las coronas, rosarios, imágenes, cruces y medallas benditas en
ocasión de la canonización de ... Cayetano, Francisco de Borja, Felipe
Benicio, Luis Beltrán y de Santa Rosa Virgen del Perú, Roma, Reverenda
Cámara Apostólica, 1671. [Biblioteca de Catalunya: 16-VI-15/12].
Rocaberti, Juan Tomás de, A todos los religiosos, padres, hermanos y sorores del
mismo orden, nuevo gozo de la gloria multiplicada de los santos. S. l., s. i.,
s. a.
Dos folios impresos, con la noticia de las canonizaciones de San Luis
Beltrán y Santa Rosa, con fecha del 29 de abril de 1671. [RAH: 9/3600
(45)].
1672
Anónimo, La mejor Rosa de Lima. Coloquio que representaron los estudiantes de
la Grammática del Colegio de Sancto Tomás de Sevilla, en el Real Convento
de San Pablo del Orden de Predicadores, en las solemnes fiestas con que
celebró las ca[no]nizaciones de San Luis Bertrán y Santa Rosa de Santa
M aría. Representose en dicho convento en jueves 19 de mayo de 1672.
[The Hispanic Society of America: B 2669].
Es un manuscrito anónimo e inédito.
Anónimo, Abregé des vies de saint Louis Bertrand, de sainte Rose de Ste Marie,
du pape Pie V, tous trois de l'ordre des Freres prescheurs, Nancy, Charles
Charlot, 1672. [BNF, Arsenal: 8-H-21265].
Blanco, Francisco (OSA), Panegírica oración dicha en la ilustre octava que se
celebró en el gravísimo convento de San Esteban [...] a la solemne
canonización de S. Luis Beltrán y Santa Rosa de Santa María, Salamanca,
M elchor Estévez, sin año. [Universidad de Valladolid: U/Bc 12481(06)].
Es un sermón.
Escalante Colombres y M endoza, M anuel de (OP), Beatificación de la virgen
gloriosa Rosa de Santa María. Celebrada en el convento sagrado de
religiosas de Santa Catharina de Sena, de esta imperial ciudad mexicana,
el domingo primero de la octava, día 30 de agosto de 1671. M éxico,
Francisco Rodríguez Lupercio, 1672. [BNE: VE 1216/10].
Es un sermón.
Herrera, Fernando de (OP), Oración panegírica a la beatificación de la beata Rosa

25
de S. María de la Tercera Orden del gran patriarca S. Domingo, natural
de Lima, patrona del Perú. Díjola en la fiesta que le consagró la Real
Universidad de S. Marcos, asistiéndola con insignias, sexto día del
octavario, que fue 24 de agosto de 1669, Lima, 1672. [BNE: R 14209(10)].
Es un sermón.
1673
Papa Clemente X: Officium sanctae Rosae, a Sancta Maria, virginis Limanae,
Tertii Ord. S. Dominici :duplex: a Sacr. Rituum Congreg. recognitum et
approbatum de mandato SS. D.N.D. Clementis Papae X in omnibus locis
hispaniarum regis, in quibus ex indulta Sanctae Sedis Apostolica
concessum est, Barcelona, Lacaballería, 1673. [Biblioteca de Catalunya:
Porter Perú 17/29].
Sánchez, Francisco, Vida de la virgen Rosa de S. María, de la Tercera orden de S.
Domingo, M éxico, Viuda de Bernardo Calderón, 1673.
Es traducción de la bula de canonización. [University of Texas, Benson
Collection: GZ 271.9729 R71].
1675
Ribero Leal, M anuel de, Oración evangélica en la beatificación de la gloriosa
virgen S. Rosa de Santa María, patrona del Perú, Lima, Jerónimo de
Contreras, 1675. [Indiana University: BX4700.R6 R48].
Es un sermón.
Valle, Juan del, Vita et historia S. Rosae a S. Maria quae nata Limae in regno
Peruano 1586, obiit 1617 aetatis suae 31. [Brown University: BA672.
V181v].
Sin datos de imprenta, pero Bruselas o Amberes, hacia 1675. Incluye 15
grabados de Cornelius Galle el Joven.
1677
Sagrada Fiesta, tres veces grande, que en el discurso de tres días celebró el
convento de Sancto Domingo de Manila, primera Casa de la Provincia del
Sancto Rosario de Filipinas. En la beatificación de sus gloriosos Sanctos
Pío Quinto, Diego de Bebaña y Margarita de Castello. Mandada por N.
RR. P. Maestro Juan Tomás de Rocaberti, Maestro general de toda la
Orden de Predicadores, y ejecutada por el Rev. P. Felipe Pardo. Con
licencias en M anila, en el Collegio y Universidad de Santo Tomás, por el
Capitán D. Gaspar de los Reyes. Año de 1677. [BN de Filipinas: Fil
922.22 P].

26
BIBLIOGRAFÍA CRÍTICA

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Anónimo, La mejor Rosa de Lima. Coloquio que representaron los estudiantes de
la Grammática del Colegio de Sancto Tomás de Sevilla, en el Real Convento
de San Pablo del Orden de Predicadores, en las solemnes fiestas con que
celebró las ca[no]nizaciones de San Luis Bertrán y Santa Rosa de Santa
M aría. Representose en dicho convento en jueves 19 de mayo de 1672. [El
coloquio sigue inédito y el manuscrito se conserva en The Hispanic Society
of America, New York: B 2669].
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29

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