Una Nueva Universidad Para el Desarrollo
FCSEC
ESCUELA PROFESIONAL DE COMUNICACIÓN, LENGUA Y LITERATURA
ANTONIO GÁLVEZ RONCEROS
El escritor que pinta con palabras
FACULTAD : Ciencias Sociales, Educación y de la Comunicación.
ESCUELA : Comunicación, Lengua y Literatura.
DOCENTE : Wilder Agustín Caururo
INTEGRANTE:
CÓRDOVA PEREZ, Sofía
SEMESTRE : 2019-I CICLO : IX
Agradecer hoy y siempre a mi familia por el esfuerzo
realizado por ellos, ya que me brindan el apoyo, la
alegría y me dan la fortaleza necesaria para seguir
adelante.
A mi madre puesto que me brindó su apoyo y fortaleza
INDICE
CAPITULO I .................................................................................................................. 1
LA NARRATIVA DE LA GENERACIÓN DEL 50 ................................................... 1
1.1 La literatura Afroperuana .................................................................................. 1
1.1.1. Definición ....................................................................................................... 3
1.1.2. Referencia evolutiva de la literatura afroperuana .......................................... 4
1.1.3. Imagen(es) y representación del sujeto – afroperuano en la literatura ........... 4
1.1.4. Representantes ................................................................................................ 5
CAPITULO II ................................................................................................................. 7
ASPECTOS DE LA VIDA Y OBRA DE ANTONIO GÁLVEZ RONCEROS ........ 7
1.2 Biografía . ............................................................................................................. 7
1.3 Obras .................................................................................................................. 10
1.4 Narrativa de Antonio Gálvez Ronceros ........................................................... 10
2.3.1. Gálvez Ronceros y la narrativa del cincuenta .............................................. 11
2.3.2. Características de la narrativa de Antonio Gálvez Ronceros ........................ 12
[Link]. El realismo.................................................................................................. 13
[Link]. El humor, el candor y la ironía en la narrativa popular de Gálvez Ronceros
................................................................................................................................. 14
CAPITULO III.............................................................................................................. 16
MONÓLOGO DESDE LAS TINIEBLAS .................................................................. 16
3.1. Cuentos ................................................................................................................ 17
3.2. Lenguaje............................................................................................................... 18
3.3. Diálogos ........................................................................................................... 18
3.4. Humor............................................................................................................... 18
CONCLUSIONES ........................................................................................................ 21
Bibliografía ..................................................................................................................... 22
INTRODUCCIÓN
Una de las vertientes más ricas y admiradas de nuestra diversidad cultural está
conformada por los aportes del universo afroperuano en múltiples manifestaciones llenas
de creatividad, ritmo, picardía e identidad. Por ello la literatura no es ajena a esta
diversidad, mientras hace unos siglos atrás el hombre afroperuano era visto como un ser
menospreciado, ahora es consciente de la importancia que tiene su raza, su cultura. Así
es que varios artistas saldrán a flote y pondrán en conocimiento mediante sus escritos el
valor de esta raza y uno de ellos es Antonio Gálvez Ronceros.
Con sus libros de cuentos, Los ermitaños y Monólogo desde las tinieblas, ha hecho
aportes definitivos al cuento peruano ha hecho aportes definitivos al cuento peruano, ha
cimentado una tradición popular y ha abierto territorios narrativos que son ahora
explorados por escritores de generaciones posteriores.
Centrados en el libro Monólogo desde las tinieblas, esta deliciosa colección de relatos
recoge, con espontaneidad y fluidez sin precedentes, una versión llena de humor, y por
momentos, agria de la vida de los campesinos negros chinchanos, a quienes en su propio
lenguaje, gracias a las anónimas intervenciones del autor llegan a insospechados niveles
filosóficos.
CAPITULO I
LA NARRATIVA DE LA GENERACIÓN DEL 50
1.1 La literatura Afroperuana
El maestro Antonio Cornejo Polar, en su ya clásico La formación de la tradición
literaria en el Perú (1989) citado en (Carazas, 2011, p. 67), planteó “la necesidad de
estudiar con más detenimiento a los escritores que procedían de los sectores
marginales, indígenas y populares”; porque con su obra se estaban construyendo
nuevos espacios de representación de la nacionalidad que permitían la inclusión de
sujetos culturales que antes no estaban presentes en la literatura hegemónica e
ilustrada. Un buen ejemplo sería la narrativa contemporánea que describe la cultura
negra costeña. En su opinión, éste es uno de los temas más apasionantes y, al mismo
tiempo, poco estudiados de las letras peruanas. En efecto, de los textos poco en que
aparecen elementos o manifestaciones de la cultura negra se desprende la
problemática de las relaciones interraciales y sociales, así como la construcción de
una imagen innovadora del sujeto afroperuano.
1
En las últimas décadas se nota en algunos escritores la preocupación por incluir
elementos de la cultura negra en la literatura peruana contemporánea. Ésta es una
tarea difícil y no siempre bien entendida por la crítica local. Pero la presencia y la
representación del sujeto afroperuano son innegables en ciertos textos, en los que el
escritor integrante de la etnia negra enfrenta conscientemente la invisibilización, en
un intento por construir una imagen desde adentro, desde la perspectiva del propio
afroperuano.
Afroperuano es un término que designa a la cultura de los descendientes de las
diversas etnias africanas subsaharianas que llegan al Perú durante la colonia. Fueron
más de trescientos años los que duró el peor crimen que ha experimentado la
humanidad: el trágico transatlántico de personas africanas y su consecuente
esclavización. Esta migración forzada de ingentes cantidades de africanos hacia
América Latina, a partir del siglo XVI, fue legitimada por la institución esclavista de
occidente; ésta estuvo, a su vez, amparada por un soporte ideológico que parte de
supuestos “raciales” para justificar lo moralmente injustificable.
Asimismo, a lo largo de los años, alcanzada la abolición de la esclavitud en los
distintos estados, la situación de los afro descendientes impulsó a una toma de
conciencia que a la postre se reflejaría en el ámbito político, artístico y literario, entre
otros.
2
1.1.1. Definición
Es una literatura que trata de expresar la experiencia negra y la diáspora africana,
que pueden ser percibidas desde diferentes percepciones o miradas.
La literatura negra es un arte verbal como otras artes verbales. La ‘negritud’ no es
un objeto material o un evento, sino una metáfora, no tiene una ‘esencia’ como tal,
pero está definida por una red de relaciones que forma una unidad estética
particular.
En el contexto peruano donde se ha llevado a cabo el proceso de mestizaje,
entendido sobre todo como una trietnicidad (la combinación de lo indígena, lo
hispano, lo negro); sería difícil usar la expresión literatura negra, porque nuestros
escritores no pertenecen exclusivamente a esa etnia. Los integrantes de la etnia
negra suelen identificarse mejor con esta denominación “afro”. El sujeto
afroperuano en la narrativa registra el negrismo que es una manera de apreciar lo
negro desde la perspectiva de un producto que no lo es.
La experiencia histórica de los afrodescendientes en las Américas revela las
condiciones estructurales bajo las cuales se han desarrollado los discursos literarios
de estas etnias. “La arraigada tradición oral africana y los impedimentos para
ingresar a la cultura letrada de las grandes urbes, consolidaron el soporte de
la oratura como herramienta discursiva por antonomasia dentro de las comunidades
afro” (Camino, 2009, p. 7); soporte que, en su momento, obedeciera a necesidades
colectivas, prácticas y cotidianas, con una extensión estética y simbólica
admirables.
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1.1.2. Referencia evolutiva de la literatura afroperuana
La comunidad afroperuana ha tenido una importante participación en la literatura,
cultura, gastronomía, folclore e identidad nacional desde los inicios de la colonia.
Lo afroperuano está marcado en gran medida en la que a la identidad costeña
peruana se refiere y ésta es visible en la forma de expresarse, la jerga y el
temperamento.
Personajes famosos y populares de origen o sangre afroperuana son: Nicomedes
Santa Cruz; autor de décimas y poemas patrióticos y didácticas.
La escritora e investigadora Lucía Charún Illescas, con su obra “Malambo”
considerada internacionalmente como un paradigma del Afrorrealismo literario.
Contradicciones identitarias; entre López Albújar en “Matalaché” y Nicomedes
Santo C. Palabra y poder; basado en Gálvez Ronceros “Monólogo de las tinieblas”
y en los relatos de Cronwell Jara. Sexualidades y parodias; reúne las narraciones de
Gregorio Martínez “canto de sirena”, Mercedes Cabello, “Las consecuencias” y
Cecilia Granadino “A la hora del ángelus”
1.1.3. Imagen(es) y representación del sujeto – afroperuano en la literatura
Los textos que permiten construir la imagen del negro están dispersos en nuestra
literatura por ello Nuñez, E (1981) indica que hay dos etapas como ha sido
representado: en la primera, este es considerado un personaje exótico, pintoresco y/o
accesorio. Su descripción casi siempre se reduce a dos características: su
4
incompetencia lingüística para dominar el castellano y su erotismo. En la segunda
etapa apreciamos que el negro se convierte cada vez más en el protagonista principal
que su propio lenguaje, cultura y cosmovisión.
1.1.4. Representantes
Enrique López Albújar
La temática de alguna de sus principales obras: Matalaché narra los amores
de un siervo mulato y de la hija del patrón: José Manuel y María Luz. El
Hechizo de Tomayquicha nos muestra la falsa creencia del nacimiento de
Micaela Villegas (supuesta hija del Virrey Amat y Juniet Perricholi) en
Huánuco, la presencia de un pintor limeño y la necesidad de hacer una
comparación entre las regiones de la sierra y de la costa. De mi casona es
una especie de autobiografía, en la que el autor desentraña su pasado y su
infancia, dentro del ambiente familiar piurano, con la más clara y tersa
franqueza.
José Diez Canseco
Entre sus obras figuran Duque (1934), Estampas mulatas (1930-1938) y la
novela de publicación póstuma "El mirador de los Ángeles "(1947), que se
distinguen por su tono irónico, su habilidad para captar la vida popular y
las situaciones que revelan la psicología criolla de personajes marginales,
como delincuentes o contrabandistas.
Lucía Charúm Illescas
En este contexto se enmarca nuestra primera novelista afroperuana. En
junio del 2013 su trayectoria fue reconocida por el Estado peruano y, en el
marco del “Mes de la Cultura AfropReruana”, el Ministerio de Cultura le
otorga, junto a otras destacadas personalidades, la distinción Personalidad
5
Meritoria de la Cultura, “en mérito a la importancia que tiene su obra
dentro de la literatura afroperuana”.
Nicomedes Santa Cruz
Fue un gran representante de la cultura afroperuana en el mundo pues
viajó por varios países llevando todos sus conocimientos sobre la riqueza
cultural peruana. Periodista de profesión, también tuvo otras pasiones
como la música, el teatro, la poesía, además fue una gran folclorista y
escritor autor de varios importantes ensayos sobre la aportación
afroperuana en la historia del Perú y temas relacionados con la raza negra,
la marginalización del indio, el racismo, la colonización africana, el
imperialismo, la pluricultural nacional, entre otros, por estos grandes
aportes se designó como Día de la Cultura Afroperuana el 4 de junio, fecha
de su nacimiento.
Antonio Gálvez Ronceros
Cuenta el autor:
“El mundo rural rodeaba a Chincha, y aún la rodea, de modo que quienes
vivíamos en la ciudad realizábamos incursiones a la campiña, ese espacio
estaba dominado por el campesino mestizo, el cholo costeño. En cambio,
el campo profundo, regido por la cultura de la hacienda y latifundios,
estaba poblado por la figura del negro. Eran zonas campestres muy
alejadas y de difícil acceso. Mi primer libro Los ermitaños recrea el mundo
y el lenguaje del primer escenario y Monólogo desde las tinieblas del
segundo”
6
CAPITULO II
ASPECTOS DE LA VIDA Y OBRA DE ANTONIO
GÁLVEZ RONCEROS
1.2 Biografía .
Antonio Leoncio Gálvez Ronceros nació en Chincha Alta el 14 de octubre de 1932. La
primaria y la secundaria la realizó en el colegio José Pardo donde asistían desde hijos de
hacendados y grandes comerciantes hasta hijos de maestros y campesinos.
Estudió Educación en la Universidad Enrique Guzmán y Valle, donde se graduó en 1958,
y en la Universidad Nacional Mayor de San marcos, que le abrió las puertas a la carrera
de Literatura. Actualmente es profesor principal del Departamento de Lingüística de la
Facultad de Letras y Ciencias Humanas de este centro de estudios.
7
Siendo muy joven publicó su primer cuento, “De perros”, en el suplemento cultural de El
Comercio en 1956. En 1961 publicó el libro de cuentos Los Ermitaños. “Tenía yo una
historia que me obsesionaba, elaboraba mentalmente párrafos breves y los “mejoraba”
constantemente, es decir, los corregía. Ese cuento se titula “Joche” y aparece en Los
ermitaños. Es quizá mi cuento más ambicioso porque trata sobre la muerte. Escribirlo me
tomó cerca de cuatro años, entre 1957 y 1961. Yo quería terminar mi primer libro y eso
significaba terminar aquel cuento, pero sucede que hasta el sesenta me encontraba en
Chincha, así que me dije: “si me quedo acá, no termino nunca”. Entonces salí para Lima
y pude terminar el cuento y escribir uno más”, refiere. A finales de los sesenta, pasó a
formar parte del Grupo Narración: “Cuando frecuentaba el Bar Palermo conocí a
Oswaldo Reynoso, Eleodoro Vargas Vicuña, Miguel Gutiérrez, Gregorio Martínez, entre
otros. Formé parte del grupo Narración, que nació por las afinidades relacionadas con
el oficio de escritor, y el común interés en la escritura y la lectura de ficción narrativa.
Las discusiones y planteamientos políticos eran parte del horizonte ideológico de la
época, pero solo será en el segundo número de la Revista Narración que se asumirá una
posición política determinada”.
En 1974 publicó posiblemente su mejor libro de cuentos: Monólogo desde las tinieblas,
en el que, a diferencia de José Diez Canseco, el negro es visto desde adentro. “La
intención era escribir los cuentos, algunos desde la base de la anécdota y otros desde la
invención, pero sin salirse de la verosimilitud que permite el universo cultural y
lingüístico de los afroperuanos, de tal modo que algunas de sus fórmulas de lenguaje
provoquen el humor, pero haciendo que éste brote de los personajes mismos sin que ellos
se den cuenta, y que así sea descubierto por el que está afuera del universo del relato. El
recorrido de los personajes se inscribe en su vida cotidiana, de donde, a fin de cuentas,
8
nacen los conflictos que los envuelven. En la edición de 1999, agregué al libro seis
cuentos más que permiten redondear un conjunto de saberes populares para la vida, pero
explorando más los mecanismos sociales de discriminación racial”.
El reconocido poeta y crítico Marco Martos dice: “En Monólogo desde las tinieblas, el
autor se vuelve un orífice de la prosa. Cada frase del léxico popular está trabajada con
fina delectación. Los hechos jocosos que se narran, las situaciones insólitas que se
plantean, con un lenguaje que sólo utiliza las palabras indispensables, son un vehículo
adecuado para conocer la visión del mundo del campesino chinchano, de un realismo
descarnado, de una fina ironía y con elementos de carácter mágico”.
Trece años después publica un nuevo libro de cuentos: Historia para reunir a los
Hombres y al año siguiente Aventuras con el Candor, selección de artículos publicados
en los periódicos limeños La República y El Diario.
En 1974 obtiene el premio José María Arguedas, organizado por la Asociación
Universitaria Nisei del Perú; y en 1982 el primer premio de cuento y el segundo de
periodismo en certámenes organizados por la Municipalidad de Lima.
Gálvez Ronceros ha sido profesor de Lengua Española en la Escuela de Periodismo de la
Universidad Católica (1966-1972) y en la Universidad Nacional Agraria-La Molina
(1968-1972). Hasta hace poco ejerció la docencia en la Facultad de Letras y Ciencias
Humanas de la UNMSM, en la que dictaba los cursos de Lengua Española. Actualmente,
codirige el Taller de Narración.
9
1.3 Obras
Los Ermitaños (1962, 1987, 2005)
Monólogo desde las tinieblas (1975)
Historias para reunir a los hombres (1988)
Aventuras con el candor (1989)
Cuadernos de agravios y lamentaciones (2003)
1.4 Narrativa de Antonio Gálvez Ronceros
La recepción crítica en torno a la narrativa de Antonio Gálvez Ronceros se realiza
a través de cuatro fuentes. La primera está constituida por artículos y libros que
tratan sobre la narrativa peruana del cincuenta, y en los cuales se establecen juicios
de valor sobre las obras de Gálvez Ronceros, así como su ubicación en alguna de
las tendencias y etapas del proceso. La segunda se refiere a los artículos y reseñas
sobre la narrativa de Gálvez Ronceros. Estas datan desde 1962 hasta 1999. La
tercera se compone de las notas que acompañan su selección en antologías. Y por
último, tenemos las entrevistas concebidas por el autor a diferentes diarios y
revistas.
En el corpus general de estas fuentes es posible fijar una serie de líneas de
interpretación de las cuales se ha tratado de explicar los contenidos de la narrativa
de Gálvez Ronceros. Estas líneas interpretativas se caracterizan por su diversidad y
por estar centradas, básicamente, en Los ermitaños y MDLT, y son las siguientes:
a) La inserción de la obra de Gálvez Ronceros en el proceso de la narrativa
del cincuenta.
b) Los planteamientos del Grupo Narración y la influencia que tuvo en su
narrativa.
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c) Las distintas corrientes narrativas en las que se le ha incluido.
d) Las interrelaciones existentes entre su narrativa y el universo cultural de
los negros habitantes del valle de Chincha.
2.3.1. Gálvez Ronceros y la narrativa del cincuenta
En torno a la narrativa del cincuenta asumirá la idea, implícita en
Alberto Escobar y con más claridad en Luis Jaime Cisneros, Mario
Castro Arenas y Francisco Carrillo, de que en este proceso se moderniza
la narrativa peruana:
Antes del 50, los aportes de Valdelomar, Diez Canseco, Ciro
Alegría y Arguedas son decisivos, pero no quiebran
esencialmente la prosa decimonónica (de cuño romántico y
realista). La asimilación de la narrativa contemporánea
empieza a concretarse con la llamada “Generación del ‘50”
y el Arguedas de los años ’50 y ’60, hasta plasmarse por
completo en La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa.
(Valero, 2009, p. 17)
Asimismo, coincidirá con José Miguel Oviedo en establecer como
punto de inflexión en el proceso el año 1968, aunque Oviedo se haya
referido al proceso poético y no al narrativo. Sin embargo, González
Vigil lo asume como una de sus fuentes, junto a Leonidas Cevallos y
Alberto Escobar, para su propuesta demarcatoria. En este ámbito
11
establecerá dos instancias: el Grupo Narración y el Grupo Trilce de
Trujillo.
De esta manera, Gálvez Ronceros es incorporado dentro del segundo
grupo de narradores del cincuenta, que empieza con Julio Ramón
Ribeyro, Eleodoro Vargas Vicuña, Carlos Eduardo Zavaleta, Sebastian
Salazar Bondy y Mario Vargas Llosa.
Cabe mencionar la imprecisión de algunos datos establecidos en la cita
anterior. En primer término, Gálvez Ronceros nació en 1932 y no en
1935 como afirma Gonzáles Vigil. Y en segundo término, Los
ermitaños se publicó en 1962 y no en 1963. En dos artículos posteriores,
González Vigil cambiará de opinión con respecto a la ubicación de la
obra de Gálvez Ronceros.
De mayor trascendencia para nuestra historia literaria ha sido el aporte
de los narradores, en tanto lograron fundar nuestra nueva narrativa, con
los recursos y las perspectivas propias de esta centuria y ya no del siglo
XIX. Así cuajó el Realismo Maravilloso con Eleodoro Vargas Vicuña,
Antonio Gálvez Ronceros, paralelamente a la maduración de Arguedas.
2.3.2. Características de la narrativa de Antonio Gálvez Ronceros
Son muchos los méritos de la obra de Gálvez Ronceros reconocidos por
la crítica, pero el primero de todos tiene que ver con la recuperación de
la cosmovisión del campesino afroperuano a partir del empleo de
narraciones breves que compendian extraordinariamente una
sensibilidad y una manera de ver el mundo. De allí, entre otras
12
características, esa espontaneidad y candor sin los cuales lo popular no
llega a consolidarse como lo hace en su obra.
[Link]. El realismo
Para los grupos de Narración, al que perteneció Gálvez Ronceros
en su segunda etapa, el realismo se constituyó en el método de
creación artística más adecuado a los objetivos de índole política
que se había trazado el grupo, vinculados a la praxis revolucionaria
y el cambio social.
Gálvez Ronceros hizo lo propio construyendo con su obra todo un
alegato en contra de la marginación y oscuridad en la que se
encontraba tanto el campesinado cholo como el sector social
afroperuano, motivo de sus cuentos. En esta dirección, es posible
advertir el tratamiento de estos grupos sociales en los cuentos de su
primer libro Los ermitaños (1962) y segundo libro de Gálvez,
Monólogo desde las tinieblas (1975) el más famoso de todos,
respectivamente. ¿El espacio?: las haciendas de la zona sudeste de
Chincha, al sur de Lima.
Así como los del grupo Narración, Antonio Gálvez rechazó las
deformaciones que los impugnadores del realismo difundían
basando sus réplicas en la negación del carácter de clase de toda
literatura y arte. Frente a ellos, Gálvez afirmó la vitalidad de un
realismo que reconociera el carácter revolucionario y clasista de
toda manifestación artística, clasismo que si bien en su obra no
13
tiene una expresión abiertamente política, adoptó el semblante de
un reclamo del que se hizo portavoz como escritor comprometido
respecto, sobre todo, de los intereses de una etnia como la
afroperuana, a la que entonces se marginaba y hasta se ignoraba.
De allí, por ejemplo, la referencia a las tinieblas del título de su
segundo libro que denuncia esa falta de interés por conocer o echar
luces sobre una problemática que se prefiere relegar y mantener en
la más profunda oscuridad.
[Link]. El humor, el candor y la ironía en la narrativa popular de
Gálvez Ronceros
Una de las características más resaltantes de la narrativa peruana
de los años setenta es el rescate del humor como un mecanismo que
opera sobre la realidad para desmontarla críticamente. Dominada
por una gravedad reflexiva, la narrativa peruana había asumido su
función representativa omitiendo la aptitud para descubrir y
mostrar el aspecto cómico y risueño de las personas y situaciones.
Lo mismo sucedía con la ironía, cuya sutileza, al parecer, estaba
reñida con un espíritu más dado a la denuncia seria y hasta trágica.
Esto podría ser explicable, por una parte, debido a la ausencia de
una dinámica representacional de estabilidad realmente popular y,
por otra, por la tradicional resistencia de los sectores dominantes,
desde los cuales se ejerció la literatura hasta bien entrados los años
sesenta, a suscribir una imagen del mundo influenciada por el
humor desestructurante. Para que el humor asomara en las letras
14
peruanas se tendría que esperar a la aparición de autores como
Bryce Echenique en la novela y Gálvez Ronceros en el cuento
quien, identificado con los valores y sensibilidad del campesinado
negro, pudo, finalmente, asumir una visión que observase con
ironía y humor un mundo injustamente marginado.
En efecto, el humor, en sus diferentes intensidades y modalidades,
tendrá, como una explosión jubilosa, una marcada presencia en su
obra. En su caso es posible advertir la sutileza de un humor que
busca develar comportamientos liberales como en "Etoy ronca",
hasta el empleo humorístico del más feroz insulto como en
"Miera". El sarcasmo, esa burla cruel que busca descalificar
moralmente al otro, también es utilizado por Gálvez en textos como
"Así dile" o en un adelanto de novela, "Perro con poeta en taberna"
en que se ridiculiza la extremosa vanidad de un poeta de raza negra
y el necio comportamiento de un diletante del arte.
En la obra de Gálvez, el humor sirve a múltiples finalidades:
muestra un espíritu de resistencia, sirve para mostrar una
inteligencia rápida, ataca al poder y destaca su lado débil o el
aspecto ridículo en que afirma su autoridad. Contribuye a destruir
mitos o a recrearlos a través de una desenfadada irreverencia, como
en "La creación del mundo". Pero, quizá, el mayor beneficio es la
libertad irrestricta a la que se puede acceder a través de su registro
en cuyas ilimitadas posibilidades el escritor puede dar cauce a una
crítica de lo establecido.
15
CAPITULO III
MONÓLOGO DESDE LAS TINIEBLAS
El libro de relatos Monólogos desde las tinieblas es, sin duda, un clásico contemporáneo
en nuestra tradición literaria. Y Antonio Gálvez Ronceros, su autor, miembro de la
célebre generación del 50, uno de los narradores más importantes de nuestras letras. Como
muchos, mi primer acercamiento a la obra de Gálvez Ronceros se produjo en el colegio,
a través de los textos de Monólogos desde las tinieblas que se incluían en los libros
escolares. El primer relato que leí fue “Jutito”, aquel que giraba en torno a un niño pícaro
que le tomaba el pelo a su padrino. “Mia dicho temenda lisura”, le reclamaba el padrino
al padre de Jutito.
Monólogos desde las tinieblas contiene 23 relatos –seis más que la primera edición de
1975– que giran en torno a los campesinos afroperuanos de las haciendas de Chincha. Un
universo narrativo que, como bien apunta el escritor y editor Dante Trujillo en El
Comercio, sólo había sido abordado previamente por Enrique López Albujar (Matalaché)
y José Diez Canseco (Estampas mulatas). Antonio Gálvez Ronceros toma la manera de
16
hablar de los campesinos afroperuanos y la vuelve un pilar fundamental de su propuesta:
edifica una representación del habla de los personajes a partir de sus giros y expresiones
particulares. No es una copia fiel –pues no hay ninguna intención periodística ni
sociológica–, ya que Gálvez Ronceros construye con todo eso piezas literarias. Y de gran
valía.
Otra característica del libro, y en realidad de la narrativa de su autor, es la impronta
humorística que le imprime a los relatos. Lo vemos, por ejemplo, en el cuento “Etoy
ronca”, en la que una mujer, a lomo de burro por un camino solitario, se cruza con su
compadre. Medio inquieta, le pregunta si no estará pensando en “tumbarla”,
aprovechando lo desolado del camino. Su compadre, quien percibe en ella una intención
subalterna, le responde con otra interrogante: “Comairita, si yo la tumbo en ete camino,
¿uté grita?”. La negra termina: “No, compaire, poque hata ronca etoy”.
3.1. Cuentos
Miera
Tre clase de so
Asi dile
Burra negra
Rezador
La colera
El mar, el machete y el hombre
Etpy ronca
Palomita
Jutito
Ya ta dicho
El carnet
Hacha
La creación del mundo
17
Octubre
Putilla
Monólogo para Jutito
3.2. Lenguaje
Según Mejía C, (2013) señala que, el lenguaje de este universo está inspirado
en un lugar donde se habla más de lo que se escribe, por ello las historias están
contadas con un vocabulario simple que recurre a las analogías para construir
sus imágenes. En «Así dile», por ejemplo, un campesino pide que le digan a
otro «quél no sabe agadá lampa, que su cintura se quierba como carizo pordrido
y se le ariscan la mano como la jeta del buro». Estas referencias a los animales
y a otros elementos del campo también ayudan a situarnos en el microcosmos
propuesto por Gálvez.
3.3. Diálogos
Otro elemento clave son los diálogos, pues es ahí donde disfrutamos la rica
capacidad narrativa del autor y no precisamente en las historias relativamente
simples que nos cuenta. Un ejemplo claro es «Jutito», donde el hijo de Juto le
dijo a su padrino el negro Vallumbrosio una «temenda lisura», «temenda
palaibra» que este último no quiere repetir, pues haría que él mismo se «jora».
Ante la presión de su padre, Jutito revela su intención inicial: «Je… Je… Poi
jorelo».
3.4. Humor
La percepción que la comunidad tiene de sí misma está también contaminada
por los prejuicios y la exclusión que vienen desde afuera. En «Burra negra», una
mujer negra montada en una burra peleaba con su propio animal que no
18
respondía a sus órdenes. «¡Bura negra!», la insultó, mientras el narrador de la
historia salió de su huerta a observar la escena y vio que la burra era blanca. Es
evidente también que el humor está presente durante toda la obra y es una de las
principales armas del autor. Un ejemplo claro es «¡Miera!», donde don Andrés
se entera de que el caporal Basaldúa ha estado hablando cosas feas de él, así que
le dijo a su hija que escriba una carta donde diga que «su boca esuna miera, que
su diente esota miera, su palaibra un montón de miera», entre otros insultos. Don
Andrés, reflexionando luego de la lectura de su hija, le dice: «Oye, Patora,
quítale un poco e miera a ese papé».
Son esta clase de cuentos, con una extensión que apenas rellena una página completa, los
más eficientes en este aspecto, evocando un formato casi de tira cómica. Esto convierte a
Monólogo desde las tinieblas en un candidato ideal para una adaptación gráfica y que
permitiría acercar la obra del autor a jóvenes en etapa escolar y, de paso, tratar un asunto
difícil como la exclusión de la población afroperuana. En este contexto donde se habla
tanto de inclusión social, un libro como Monólogo desde las tinieblas desencadena
inevitablemente curiosidad por la población afroperuana en nuestro país.
Lamentablemente, esta es difícil de saciar debido al olvido institucional de estas
comunidades que se traduce en una ínfima información estadística sobre ellas. Sin
embargo, pude extraer un dato revelador: hasta hace pocos años, casi la mitad de
afroperuanos eran pobres. El emblemático cuento «Monólogo para Jutito» nos sacude por
su crudeza y visibiliza el olvido con el que conviven los personajes. Aquí un padre le
explica a su hijo el destino que le espera: «Y llevando elagua, enderezándole el paso a los
bueye o agarrándote dellos pa enderezátelo tú, irás despacio po lo viejo caminos sin que
nadie te apure, poque a la muete le da lo mimo que vaya depacio o ligero un hombe que
ya ta mueto». Antonio Gálvez Ronceros ha recreado minuciosamente un universo poco
19
observado a través de su conocimiento de la idiosincrasia de la población en la que se
inspira, su destreza narrativa y la construcción de sus personajes que, aunque a veces
indistinguibles entre sí, ayudan a dibujar con precisión el rostro del campesino
afroperuano. Y es que es más fácil adentrarnos en las tinieblas cuando empezamos a
conocer las voces de los que allí habitan.
20
CONCLUSIONES
Los autores de esta vertiente comparten elementos en común, el ritmo y la
picardía. Además, incluyen un elemento de crítica por el cual denuncian los
prejuicios y abusos sufridos para recuperar la dignidad de la cultura afroperuana.
Uno de los logros máximos de Monólogo sea constatar cómo el habla de esta comunidad
rural, disonante con la norma, se convierte en una forma de resistencia frente a las
autoridades y a los terratenientes. Ante el desprecio y subestimación que estos sienten
por los habitantes en esas zonas alejadas de la oficialidad y culturalmente oprimidas, los
labradores afroperuanos oponen su lenguaje personalísimo, lleno de giros, trampas y
humor que pone en evidencia y ridiculiza a sus explotadores.
Con Monólogo desde las tinieblas Antonio Gálvez Ronceros es responsable de la
apertura de una nueva vertiente en la literatura peruana, a partir de una fresca
interpretación del habla popular de raíz afro de su tierra costeña.
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