Definición de Sociabilidad
La sociabilidad resulta ser aquella calidad o cualidad de sociable que presenta una
persona, es decir, aquel que de manera natural tiende a vivir en sociedad y también,
a aquel individuo preeminentemente afable que le gusta relacionarse con el resto
de las personas.
Un individuo pleno de sociabilidad de por sí es cautivador por la amabilidad que
presentará, por su facilidad de conversación y por su inclusión en cualquier ámbito.
Si bien los seres humanos somos individualistas también por naturaleza, lo social
nos tira en el corazón y por ello es que necesitamos de estar solos y al mismo tiempo
estar acompañados para compartir aquellas cosas lindas y feas que nos va
proponiendo la vida.
Además, la vida en sociedad a la cual no podemos prácticamente negarnos
demanda que todos dispongamos de habilidades sociales para poder integrarnos
sin problemas con los demás. Cuando una persona está integrada a los grupos de
pertenencia en los que le toca participar su vida será más plena y feliz, su
autoestima estará bien, se sentirá reconocida y querida y todo ello impactará
positivamente en su carácter y personalidad.
La sociabilidad en los niños y la importancia del juego para desarrollarla
La habilidad social es una capacidad que aparece en las personas desde pequeñas,
algunos la tienen más desarrollada que otros pero está ahí latente, lista para salir y
actuar cuando sea necesario. Si comparamos a los niños con los adultos, los
primeros son mucho más hábiles a la hora de hacer amigos, son más espontáneos
y naturales en esta etapa de la vida y entonces eso les juega a favor para hacer
amigos.
Y tienen un aliado muy especial y efectivo como es el juego que los asiste de manera
ideal para generar amigos.
Jugar es una de las actividades por excelencia que despliegan los niños y es
también la excusa ideal para rodearse de pares con los que comparten esa actividad
tan entretenida y sana.
Además de permitirles desarrollar la sociabilidad, el juego, promueve otra cuestión
muy importante como la acción de compartir.
La sociabilidad, además, es de alguna manera aquel valor que nos impulsa a los
seres humanos a buscar y cultivar relaciones con otras personas compaginando
mutuos intereses e ideas para de esta manera orientarlos hacia un fin en común,
más allá de las circunstancias personales en las que se encuentre cada uno.
Siempre, el contacto con el otro será beneficioso para nuestro desarrollo y
crecimiento personal, ya que al tener contacto con otros individuos sumamos otras
experiencias, otras perspectivas de la vida.
En tanto, la sociabilidad resulta ser un elemento fundamental en los diferentes
ámbitos de nuestra vida, personal, laboral, escolar, para lograr los objetivos que
tengamos propuestos y esto es básicamente así porque el conocimiento del otro,
de sus ideas, su problemática, su entorno, nos permitirá entenderlo, saber qué
necesita y así ayudarlo a que este bien y por tanto, cuanto mejor esté, mejor será
su rendimiento en todos los órdenes mencionados.
Su impacto positivo en la salud
Entonces, la sociabilidad resulta fundamental para progresar en el trabajo, para
hacer amigos, para encontrar una persona con la cual compartir la vida y los
proyectos personales que se tengan, para armar una empresa, para compartir
intereses y afinidades, entre otros.
Es un hecho comprobable que quienes viven en consonancia con la sociabilidad
tendrán una existencia más plena y alegre que aquellos que gustan de la soledad y
el ostracismo.
Está comprobado que las relaciones sociales mejoran la salud emocional, la mental
y los pensamientos positivos. Mientras tanto, el aislamiento social produce tristeza,
miedo, cansancio, apatía, y según algunos expertos, las personas que están solas
viven menos tiempo que aquellas que están rodeadas de amigos.
La persona sociable es fácil de identificar porque tiene un carácter afable, cercano,
simpático y siempre muestra un interés a la hora de compartir tiempo con otros.