OBRA - LOS RÍOS PROFUNDOS
I. AUTOR.
TITULO DE LA OBRA.
LUGAR D E LA IMPRESIÓN
NUMERO DE PAGINAS
FECHA DE EDICIÓN
II. BIOGRAFÍA COMPLETA
III. OBRAS MÁS IMPORTANTES
IV. ANTECEDENTES DE LA OBRAS
OBRAS, RESÚMENES
EL VIEJO
LOS VIAJES
LA DESPEDIDA
LA HACIENDA
PUENTE SOBRE EL MUNDO
ZUMBAYLLU
EL MOTÍN
QUEBRADA HONDA
CAL Y CANTO
YAWAR MAYU
LOS CO LONOS
PERSONAJES
PERSONAJES PRINCIPALES
PERSONAJES SECUNDARIOS
V. ESPACIO, TIEMPO, TEMA, MENSAJE, NARRADOR, LÉXICO,
ARGUMENTO
VI. GIOSARIO
OBRA
LOS RÍOS
PROFUNDOS
CURSO: COMUNICACIÓN
TEMA: OBRA- LOS RÍOS PROFUNDOS
DOCENTE: JUAN VIDAL ESPINO VARGAS
TURNO: MAÑANA
INTEGRANTES:
LUCIANA VALENTINA AGUILAR VALDIVIESO
MARIANN ROUSS CORREA NAVARRO
EZIO FABIÁN RUÍZ RAMOS
OBRA - LOS RÍOS PROFUNDOS
I. AUTOR.
NOMBRE DEL AUTOR: JOSÉ MARÍA ARGUEDAS ALTAMIRANO
TITULO DE LA OBRA: Los ríos profundos
LUGAR DE LA IMPRESIÓN: Tiene como ambientación las ciudades de
Abancay y Cusco. Esta novela abarca tal escenario concéntrico cuyos límites, en el
agua de un estanque, están enmarcados unos en otros. El Colegio: En este internado de
naturaleza claustral. Huanupata, el barrio de las chicherías. La Hacienda de Patizamba.
NUMERO DE PÁGINAS:
La novela cuenta con 221 páginas, de las cuales está dividida en 11 partes:
El Viejo - 19 páginas.
Los Viajes - 8 páginas.
La Despedida - 6 páginas.
La Hacienda - 5 páginas.
Puente sobre el mundo - 10 páginas.
Zumbayllu - 23 páginas.
El Motín - 20 páginas.
Quebrada Honda - 24 páginas.
Cal y Canto - 21 páginas.
Yawar Mayu - 33 páginas.
Los Colonos - 22 páginas.
FECHA DE EDICION: 1958 los ríos profundos novela.
II. BIOGRAFÍA COMPLETA:
(Andahuaylas, 1911 - Lima, 1969) Escritor y etnólogo peruano, renovador de la
literatura de inspiración indigenista y uno de los más destacados narradores peruanos del
siglo XX.
Sus padres fueron el abogado cuzqueño VÍCTOR MANUEL ARGUEDAS
ARELLANO, que se desempeñaba como juez en diversos pueblos de la región, y
Victoria Altamirano Navarro. En 1917 su padre se casó en segundas nupcias (la madre
había muerto tres años antes), y la familia se trasladó al pueblo de Puquio y luego a
San Juan de Lucanas. Al poco tempo el padre fue cesado como juez por razones políticas
y hubo de trabajar como abogado itinerante, dejando a su hijo al cuidado de la madrastra
y el hijo de esta, quienes le daban tratamiento de sirviente.
En 1921 se escapó con su hermano Arístides de la opresión del hermanastro. Se refugiaron
en la hacienda Viseca, donde vivieron dos años en contacto con los indios, hablando su
idioma y aprendiendo sus costumbres, hasta que en 1923 los recogió su padre, quien los
llevo en peregrinaje por diversos pueblos y ciudades de la sierra, para finalmente
establecerse en Abancay.
Después de realizar sus estudios secundarios en Ica, Huancayo y Lima, ingres6 en 1931
en 1a Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima para
estudiar literatura. Entre 1932 y 1937 trabajo como auxiliar de la Administración Central
de Correos de Lima, pero perdió el puesto al ser apresado por participar en una
manifestación estudiantil a favor de la Republica Española.
Tras permanecer alrededor de un año en la prisión El Sexto, fue nombrado profesor de
castellano y geografía en Sicuani, en el departarnento de Cuzco, cargo en que descubrió
su vocación de etnólogo. En octubre de 1941 fue agregado al Ministerio de Educación
para colaborar en la reforma de los planes de estudios secundarios. Tras representar al
profesorado peruano en el Congreso Indigenista Interamericano de Pátzcuaro (1942),
reasumió su labor de profesor de castellano en los colegios nacionales Alfonso Ugarte,
Nuestra Señora de Guadalupe y Mariano Melgar de Lima, hasta que en 1949 fue cesado
por considerársele comunista.
EN SU OFICINA DEL MUSEO DE LA CULTURA PERUANA (1960)
En marzo de 1947 fue nombrado Conservador General de Folklore en el ministerio de
Educación, Para posteriormente ser promovido a jefe de la Sección Folklore, Bellas Artes
y Despacho del mismo ministerio (1950-52). En 1953 fue nombrado jefe del ‘Instituto de
Estudios Etnológicos del Museo de la Cultura Peruana, y el mismo año comenzó a
publicar la re vista Folklore Americano (órgano del Comité Interamericano de
Folklore, del que era secretario), la cual dirigió durante diez años.
A este cargo sucedieron el de director de la Casa de la Cultura del Perú (1963-1964) y
director del Museo Nacional de Historia (1964-1966), desde los cuales editaría las revistas
cultura y Pueblo e Historia y Cultura. También fue profesor de etnología y quechua en el
Instituto Pedagógico Nacional de Varones (1950-53), catedr6tico del Departarnento de
Etnología de la Universidad de San Marcos (1958-68) y profesor en la Universidad
Nacional Agraria de la Molina desde 1964 hasta su muerte, ocurrida a consecuencia de
un balazo que se disparó en la sien y que ocasionaría su fallecimiento cuatro días después.
Fue galardonado con el Premio fomento a la Cultura en las áreas de Ciencias Sociales
(1958) y Literatura (1959, 1962) y con el Premio Inca Garcilaso de la Vega (1968).
III. OBRAS MÁS IMPORTANTES:
Novela:
Yawar Fiestas 1935
Diamantes y pedernales, 1954
Los ríos profundos, 1959
El sexto, 1961
Todas las sangres, 1964
El zorro de arriba y el zorro de abajo, 1971
Cuento:
Agua, 1935
Runa Rupay 1939
Amor, mundo y todos los cuentos
Los cuentos olvidados, 1952
El sueño del pongo, 1965
Poesía:
Katatay 1972
IV. ANTECEDENTES DE LA OBRA:
La obra sin haberse leído no se pude juzgarse o criticarse.
OBRAS Y RESUMENES:
EL VIEJO
Catedral del Cuzco.
El relato empieza cuando el narrador (Ernesto) cuenta su llegada al Cuzco, acompañando
a su padre Gabriel, quien era a bogado y viajaba continuamente buscando donde ejercer
su profesión. En la antigua capital de los incas visitan a un pariente rico al que conocen
corno El Viejo, para solicitarle alojamiento y trabajo, pero este resulta ser un tipo avaro,
tosco y con Tama de explotador, por lo que deciden abandonar la ciudad y buscar otros
rumbos. Pero antes pasean por la ciudad. Ernesto se deslumbra ante los majestuosos
muros de los palacios de los Incas, cuyas piedras finamente talladas y perfectamente
encajadas le parecen que se mueven y hablan. Luego pasan frente a la Iglesia de la
Compañía y visitan la Catedral, donde oran frente a la imagen del Señor de los Temblores.
Allí se encuentran nuevamente con el Viejo, quien estaba acompañado de su sirviente
indio o pongo, símbolo de la rata explotada. Ernesto no puede contener el desagrado que
le produce el Viejo y lo saluda secamente.
LOS VIAJES
Cuenta anécdotas curiosas que les Coca vivir a ambos en algunos pueblos. Llegan por
ejemplo a un pueblo cuyos niños salían al campo a cazar aves para que no causaran
estragos en los triga les. En ese mismo pueblo, había una cruz grande en la cima de un
cerro, que durante una festividad religiosa era bajada por los indios en hombros. En otra
ocasión llegan a Huancayo, donde casi se mueren de hambre pues sus habitantes, que
odiaban a los forasteros, impidieron que los litigantes (clientes) fueran a verles. En otro
pueblo las personas les miran con rabia a excepción de una joven alta y de ojos azules,
que parecía más amigable. Ernesto se venga en esa ocasión cantando huaynos a todo
pulmón en las esquinas. En Huancapi, cerca de Yauyos, contempla como unos loros que
posaban en los árboles son muertos a balazos por unos tiradores, siendo lo extraño que
dichas aves no se animaran a alzar vuelo y cayeran así mansamente, una tras otra. De allí
pasan a Cangallo y siguen hacia Huamanga, por la pampa de los morochucos, celebres
jinetes de quienes se decía que eran descendientes de los almagristas.
LA DESPEDIDA
También le promete que le matricularía en un colegio. Llegan pues a Abancay y se dirigen
a la casa del notario, pero este resulto ser hombre enfermo y ya inútil para el trabajo, para
colmo, con una mujer e hijos pequeños. Descorazonado, el padre prefiere alojarse en una
posada, donde coloca su placa de a bogado. Pero los clientes no llegan y entonces decide
reemprender sus viajes • Pero esta vez ya no le podrá acompañar Ernesto, pues ya estaba
matriculado de interno en un colegio de religiosos de la ciudad, cuyo director era el Padre
Linares. Su decisión se apresura cuando un tal Joaquín, un hacendado de Chalhuanca,
llega a Abancay a solicitarle sus servicios profesionales. Ernesto se despide entonces de
su padre y se queda en el internado.
LA HACIENDA
La vida de los indios de la hacienda colindante a Abancay, Patibamba, a donde solía ir
los domingos tras salir del internado, pero a diferencia de los indios con quienes labia
pasado su niñez estos parecían muy huraños y vivían encerrados. Relata también las misas
oficiadas por el Padre, y corro este predicaba el odio hacia los chilenos y el desquite de
los peruanos por la guerra de 1879 (recordemos que eran los anos de 1920, en plena
tensión peruano-chilena por motivo del litigio por Tacna y Arica) y elogiaba a la vez
a los hacendados, a quienes calificaba como el fundamento de la patria, pues eran, según
su juicio, los pilares que sostenían la riqueza nacional y los que mantenían el orden.
PUENTE SOBRE EL MUNDO
El rio cercano a Abancay, sobre el cual los conquistadores españoles construyeron un
puente de piedra y cal que hasta hoy sobrevive. Con la esperanza de poder encontrar a
algún indio colono de la hacienda, Ernesto aprovecha los domingos para visitar
Huanupata, el barrio alegre de Abancay, poblado de chicherías, arrabal pestilente donde
también se podían encontrar mujeres fáciles. Para su sorpresa no encuentra a ninguno de
los colonos, y solo ve a muchos forasteros y parroquianos. De todos modos continua
frecuentando dicho barrio, pues los fines de semana iban allí músicos y cantantes a tocar
arpa y violín y cantar huaynos, lo que le recordaba mucho a su tierra. Luego pasa a
describir la vida en el internado; en primer lugar cuenta como el Padre organizaba a los a
alumnos en dos bandos, uno de «peruanos y otro de chilenos» y lo hacía enfrentar en el
campo, a golpes de puño y empellones, como una manera de incentivar el espíritu
patriótico. Luego menciona a los alumnos, refiriendo sobre sus orígenes y características:
el Lleras y el Añuco, que eran los más abusivos y rebeldes de los alumnos; el Palacitos,
el de menor edad, y a la vez el más tímido y débil de todos; el Romero, el Peluca y otros
más. También se menciona a una joven demente, la opa Marcelina, que era ayudante en
la cocina y que solía ser desnudada y abusada sexualmente por los alumnos mayores,
sobre todo por el lleras y el Peluca. El lleras incluso trata de forzar al Palacitos para que
tenga relaciones sexuales con la opa, mientras esta era sujetada en el suelo con el vestido
levantado hasta el cuello. El Palacitos se resiste, llorando y gritando, El Romero, hastiado
de los abusos del Lleras, le reta a pelear, pero el encuentro no se produce.
ZUMBAYLLU
Para los mayores solo se trata de un juguete infantil pero los más chicos ven en ello un
objeto mágico, que hace posible que todas las discusiones queden de lado y surja la unión.
Antero le regala su zumbayllu a Ernesto y se vuelven desde entonces mu y amigos. Ya
con la confianza ganada, Antero le pide a Ernesto que le escriba una carta de amor para
Salvinia, una chica de su edad a quien describe como la niña más linda de Abancay.
Luego, ya en el comedor, Ernesto discute con Rondinel, un alumno flaco y desgarbado,
quien le reta a una pelea para el fin de semana. Lleras se ofrece para entrenar a Rondinel
mientras que Valle alienta a Ernesto. En la noche, los alumnos mayores van al patio
interior; allí el Peluca tumba a la opa Marcelina y yace con ella. De lejos, Ernesto ve que
el Lleras y el Añuco amarran sigilosamente algo en la espalda del Peluca. Cuando este
vuelve al dormitorio, Ernesto y el pampachirino se espantan al ver unas tarántulas o
apasankas atadas en su saco, Pero los otros internos se ríen; el mismo Peluca arroja y
aplasta sin temor a los bichos.
EL MOTÍN
A la mañana siguiente, Ernesto le entrega a Antero la carta que escribió para Salvinia;
Antero la guarda sin leerla. Luego le cuenta a su amigo su desafío con Rondinel. Antero
se ofrece para amistarlos y lo logra, haciendo que los dos rivales se den la mano. Luego
todos se van a jugar con los zumbayllus. Al mediodía escuchan una gritería en las calles
y divisan a un tumulto conformado por las chicheras del pueblo. Algunos internos
salen por curiosidad, entre el los Antero y Ernesto, que llegan hasta a la plaza, la que
estaba copada por mujeres indígenas que exigían que se repartiera la sal, pues a pesar de
que se había informado que dicho producto estaba escaso, se enteraron que los ricos de
las haciendas las adquirían para sus vacas. Encabezaba el grupo de protesta una mujer
robusta llamada doña Felipa, quien conduce a la turba hacia el almacén, donde encuentran
40 sacos de sal cargados en mulas. Se apoderan de la mercancía y lo reparten entre la
gente. Felipa ordena separar tres costales para los indios de la hacienda de Patibarnba.
Ernesto la acompaña durante todo el camino hacia dicha hacienda, coreando los huaynos
que cantaban las mujeres. Reparten la sal a los indios, y agotado por el viaje Ernesto se
queda dormido. AI anochecer le encuentra allí Antero, quien le cuenta que el Padre
Linares estaba furioso por su ausencia. Ambos van a la alameda a visitar a Salvinia y a su
amiga Alcira; esta última estaba interesada en conocer a Ernesto, según Antero. Pero al
llegar solo encuentran a Salvinia, quien se despide al poco rato pues ya era tarde. Antero
y Ernesto vuelven al co1egio.
QUEBRADA HONDA.
Ya en el colegio Ernesto es llevado por el Padre a la capilla. Luego de azotarlo el Padre
le interroga severamente. Ernesto se atreve a responderle que solo había acompañado a
las mujeres para repartir la sal a los pobres. El Padre le replica diciéndole que aunque
fuese por los pobres se trataba de un robo. Finalmente castiga a Ernesto prohibiéndole sus
salidas del domingo. Al día siguiente Ernesto acompaña al Padre al pueblo de los indios
de la hacienda. El Padre se sube a un estrado y empieza a sermonear a los indios en
quechua. Les dice que todo el mundo padece, unos más que otros, pero que nada justifica
el robo, que el que roba o recibe lo roba do es igual condenado. Pero se alegraba que el
los hubieran devuelto la mercancía y que ahora la recibieran en mayor cantidad. Ante esta
predica ardiente las mujeres romper en llanto y todos se arrodillan. No lo vuelven a ver
más; des pues supieron que aquella misma noche huyo del colegio. El añuco también se
alista para irse del colegio, aunque reconciliado con todos. El Palacitos se alegra pues
cree que con la reconciliación ya no ocurrirán mas desgracias en el pueblo.
CAL Y CANTO
A la ciudad llega un regimiento de soldados para reprimir a las indias revoltosas. Los
soldados ocupan las calles y plazas. Instalan el cuartel en un edificio abandonado. Ernesto
pide al Padre que lo dejara regresar donde su papa, Pero el Padre se niega, dándole
permiso en cambio para salir el sábado a la ciudad, con el Antero. Ernesto le pide al
Romerito que por medio del canto de su rondín envié un mensaje a su padre. Los alumnos
comentan los chismes de la ciudad: las chicheras capturadas son azotadas en el trasero
desnudo, y al responder a los militares con su lenguaje soez, les meten excremento en la
boca. Cuentan también que Felipa y otras chicheras hablan huido cruzando el puente del
Pachachaca, donde dejaron a una mula degollada, con cuyas tripas cerraron el paso
atándola a los poster. La cabecilla la deja su rebozo en lo alto de una cruz de piedra, a
manera de provocación. Al acercarse los soldados, estos reciben disparos de lejos y no se
atreven por lo pronto a perseguirlas, pees las chicheras ya iban con ventaja. Se coloca el
rebozo con alegría y continua siguiendo al padre Augusto, quien iba a dar misa a
Ninabamba, una hacienda aledaña. Ernesto retorna a la ciudad y ya al atardecer regresa
al colegio donde se entera que al día siguiente partiría Añuco hacia el Cuzco.
YAWAR MAYU
Los alumnos se enteran que la banda del regimiento dará retreta en la plaza de la ciudad
después de la misa del día siguiente, domingo. El Chipro reta al Valle a pelear ese día.
Van todos a ver la retreta en la plaza. La banda militar la conforman reclutados que tocan
instrumentos musicales de metal; el Palacitos estalla de alegría al reconocer en el grupo
al joven Prudencio, de su pueblo natal. Al local ingresa luego un cantor, que había llegado
a la ciudad acompañando a un kimichu (indio recaudador de limosnas para la Virgen);
Ernesto recuerda haberlo visto, años atrás, en el pueblo de Aucara, durante una fiesta
religiosa. Conversan ambos. El cantor dice llamarse Jesús Waranka Gabriel y relata su
villa errante. Ernesto le invita un picante. Una moza empieza a cantar una canción en la
que ridiculiza a los guardias, apodados “guayruros” (frijoles) por el color de su uniforme
(rojo y negro). No queriendo turbar su breve rato de alegría, Ernesto la deja y
sigilosamente baja de la torre y retorna al colegio.
LOS COLONOS
Los guardias que fueron en persecución de doña Felipa no logran capturarla. Poco
después los militares se retiran de la ciudad y la Guardia Civil ocupa el cuartel. Ernesto
no entiende a muchas señoritas de la ciudad, quienes se habían deslumbrado con los
oficiales y lloraban su partida. Supera a todos en diversas disciplinas deportivas. Solo al
Romero no logra ganarle en salto. Desde entonces Ántero y Gerardo no volvieron a hablar
con Ernesto. Éste entierra el zumbayllu en el patio interior del colegio, sintiendo
profundamente el cambio de Ántero, a quien compara con una bestia repugnante. Libre
al fin y ya en la calle, Ernesto decide ir primero a la hacienda Patibamba, la más cercana
a Abancay, para ver a los colonos. Al cruzar la ciudad, la encuentra solitaria y con todos
los negocios cerrados. Entra en una casa y encuentra a una anciana enferma echada en el
suelo, abandonada por su familia y esperando la muerte Al día siguiente se levanta
temprano y parte, esta vez ya definitivamente, de la ciudad. Se da tiempo de dejar una
nota de despedida en la puerta de la casa de Salvinia, junto con un lirio. Cruza el puente
del Pachachaca y contempla las aguas que purifican al llevarse los cadáveres a la selva,
el país de los muertos, tal como debieron arrastrar el cuerpo del Lleras. Así concluye el
relato.
PERSONAJES:
Personajes principales:
ERNESTO: Protagonista y es el que narra los hechos de la obra. Ernesto es José María
Arguedas. Muchacho de 14 años que vive entre dos mundos diferentes, el de los blancos
y el de los indios.
Personajes secundarios:
Gabriel, padre de Ernesto: Abogado de profesión. Recorre con su hijo Ernesto gran
parte de la sierra del Perú ejerciendo su trabajo de abogado.
El viejo: Tío de Ernesto y su nombre es Manuel Jesús. Gran terrateniente que se
caracteriza por ser avaro, violento y prepotente.
La opa Marcelina: Mujer demente que es recogida por los padres y que es ayudante de
cocina. Es de contextura gruesa y de baja estatura. Muere de tifo.
Padre Linares: Director del colegio donde estudia Ernesto y es de edad avanzada.
Padre Cárdenas; Docente del colegio y le encanta el deporte. Es de porte atlético.
Doña Felipa: Líder de las chicheras. Mujer de contextura robusta, de grandes se nos.
Tiene la cara picada de viruela.
Los colonos: Indios que trabajan como contratados en la hacienda de Patibamba.
Añuco: Compañero de colegio de Ernesto que tiene 14 años. Huérfano y amigo del
Lleras, con quien hace muchas mataperradas en el colegio y en la calle.
Lleras: Huérfano, amigo y protector del Añuco. Se caracteriza por ser altanero, violento
y abusivo con sus compañeros de colegio. Es pésimo en los estudios, pero le encanta los
deportes.
Antero Samanez: Compañero de Ernesto. Es un muchacho que tiene cabellos rubios e
hijo de un hacendado. Sus compañeros le dicen Markaska por su lunar que tiene en su
frente. Antero es el que lleva al colegio el trompo o zumbayllu.
Palacios: Compañero pequeño de Ernesto que proviene de una comunidad indígena. Le
llaman el “indio Palacios”. Es humilde y es maltratado física y psicológicamente por el
abusivo Lleras y otros compañeros de estudios.
Romero: Muchacho de porte atlético y gran estatura que sobresale en salto y en los
deportes, Toca muy bien el rondín y le encanta cantar huaynos. Defensor de sus
compañeros débiles ante la agresión de Añuco y el Lleras.
Chauca: Compañero de Ernesto de 16 años de edad. Es de contextura delgada. Vive
obsesionado por la opa Marcelina.
Peluca: Muchacho de 20 años e hijo de un peluquero. Es de contextura corpulenta, pero
cobarde. Siente una obsesión enfermiza por la opa Marcelina, a quien la obliga tener
relaciones sexuales.
Valle: Estudiante elegante que le gusta la lectura. Cursa el quinto año de secundaria y se
caracteriza por ser muy enamorador ya que en la calle está siempre rodeado de bellas
chicas.
Rondoniel: Alumno de contextura delgada y de piel blanca. Le reta a una pelea a Ernesto
por envidia, pero se amistan.
-Hermano Miguel: Profesor y entrenador de los estudiantes. Es de raza negra y se pelea
con el Llera.
Gerardo: Piurano e hijo del comandante de la guardia civil que llega a Abancay para
sofocar el levantamiento de las chicheras. Es deportista, amiguero y le encanta conquistar
a las muchachas.
Salvina: Alumna del Colegio Nacional de las Mercedes que tiene 12 años y es enamorada
de Antero.
Alcira: Amiga íntima de Salvina de 12 años. Ella tiene una hermosa cabellera y una
mirada muy triste.
Alcilla: Amigo del padre de Ernesto y notario público de la ciudad de Abancay.
Prudencio: Amigo entrañable de Palacitos. Es soldado y músico de la banda militar.
V. ESPACIO, TIEMPO, TEMA, MENSAJE, NARRADOR, LÉXICO,
ARGUMENTO
Espacio: Abancay es un pueblo con pequeños barrios separados por huertas de moreras,
y con campos de cañaverales que se extienden hasta el río Pachachaca. Lo rodea la
hacienda Patibamba, cuyo patrón no la vendía y por ello la ciudad no podía expandirse.
Un árbol característico de Abancay es el nativo pisona y, que en primavera se llena de
flores grandes y rojas. Lugares importantes de Abancay donde se desarrolla la novela son
el Colegio religioso o internado, con su enorme patio polvoriento; el barrio de Huanupata,
tugurio maloliente poblado de chicherías, donde también se podían encontrar mujeres
fáciles; la Plaza de Armas; la Avenida Conde bamba, que es una amplia alameda
sembrada de moreras. Ya en las afueras se alza el puente del Pachachaca, símbolo de la
conquista española, sostenido por bases de cal y canto y que pese a sus siglos de vida aún
se mantiene firme y aguanta las embestidas del río que pasa bajo su arco.
Tiempo: El tiempo que emplea el escritor José María Arguedas en la novela “Los ríos
profundos” es subjetivo, porque toda la acción se rememora en la conciencia del narrador
adulto que recuerda los sucesos en su etapa adolescente del protagonista. Por ese motivo,
el tiempo no es lineal, ya que la acción se mueve del pasado al presente, a saltos,
escogiendo ciertos momentos de acuerdo a las preferencias del narrador.
Tema:
a) Tema principal:
El tema principal de la obra de “Los ríos profundos” es el conflicto entre el mundo
indígena y el occidental.
b) Temas secundarios:
La violencia racial y social.
El sistema dominante y opresivo de la educación.
Plena identificación con el mundo andino.
Abuso. Falta de decisión. Pobreza. Solidaridad. Amor.
La inserción involuntaria de Ernesto al Mundo de los Blancos (“cargado de
monstruos y de fuegos”), su desarraigo en este escenario conflictivo y violento, y
su combate para sobrevivir, reasumiendo su pasado feliz a través de los recuerdos.
Mensaje:
El mensaje que nos da la novela “Los ríos profundos” de José María Arguedas es
profundamente humano y nos pide que debemos revaloricemos y respetemos al hombre
del ande, que por siglos fue maltratado, humillado y explotado por las clases dominantes.
Narrador:
Infundía respeto, a pesar de su anticuada y sucia apariencia. Las personas principales del
Cusco lo saludaban seriamente. Llevaba siempre un bastón con puño de oro; su sombrero,
de angosta ala, le daba un poco de sombra sobre la frente. Era incómodo acompañarlo,
porque se arrodillaba frente a todas las iglesias y capillas y se quitaba el sombrero en
forma llamativa cuando saludaba a los frailes.
En la obra literaria “Los ríos profundos” hay dos narradores. El primer narrador
(principal) es el hombre adulto que rememora su etapa de la niñez, mejor dicho, viene a
ser la versión adulta del protagonista Ernesto. El segundo narrador aparece en forma
esporádica en la novela y es el que se encarga de completar y mejorar la comprensión del
lector respecto a los acontecimientos que se dan en la obra literaria.
Léxico:
Tiene un lenguaje cotidiano, muy propio de la sociedad de esa época. El leguaje nos
demuestra como marginaban esa época a los indios, por el simple hecho que eran
campesinos.
Argumento:
Ernesto es un adolescente de catorce años que se sitúa en el límite que une y separa para
el mundo delos blancos con el mundo de los indios. Después de haber sido criado en una
comunidad indígena, en su nuevo exilio, Ernesto es un personaje errático que recorre el
sur peruano hasta quedar internado en un Colegio Religioso de Abancay, porque su padre,
un abogado de provincias, inestable e itinerante, no puede encontrar nunca donde fijar su
residencia que con su padre conoció más de doscientos pueblos. Con la Óptica Infantil
que construye en su recuerdo su temprana adopción en los Ayllus, y las ciudades y los
valles que conoció con su padre y la Óptica Adolescente (que nos describe sus días en
Abancay en el momento del relato), el narrador protagonista (el propio Arguedas) se
obstina en una constante operación de rescate del pasado y a una tarea de explicar su
reinserción en el ambiente hostil de la ciudad y su adaptación al mundo hermético,
malsano y violento del internado. En el Colegio le tocó convivir con todo tipo de
adolescentes de diferente estatus social y económico, pero se llegó a compenetrar con la
mayoría de ellos. El padre, Director del Colegio protegía a todos sus alumnos con mucho
cariño. También hubo una revuelta de las chicheras del pueblo (Abancay) con los
gendarmes, por el problema de la sal. ¿Qué le quedaba a Ernesto en este nuevo exilio
doloroso del Colegio al que le condeno su padre y en el que respira soledad y transpira
frustración? En esa atmósfera de culpa que rodea al internado por los pecados
adolescentes, por la sexualidad reprimida y la violencia propia de los alumnos, sólo le
quedaba la memoria y la evocación como consuelo,…y los recuerdos de la vida indígena
como refugio (con sus valores, creencias, Visio mágica de la naturaleza y su música).
Estas reminiscencias, pues, hacían menos trágica su soledad y más llevadero su desarraigo
en el mundo blanco…y en el internado en donde se sentía prisionero. Lo fundamental en
Los Ríos Profundos, aquello que confiere unidad a la novela, es el ejercicio de la memoria
a través de los recuerdos de Ernesto Narrador. Ello le posibilita retroceder en el tiempo y
situar en el presente hechos, seres y personas que pertenecen al pasado.
VI. GLOSARIO:
VERJA: Enrejado que sirve de puerta o cerca.
POYO: Banco que se coloca comúnmente junto a paredes, zaguanes, etc.
BULLIR: Agitarse de manera semejante al agua bullente.
ATRIO: Patio rodado de pórticos * Zaguán.
DINTEL: Parte superior de los marcos de puertas y ventanas que carga, sobre las jambas.
PONGO: Paso angosto y peligroso de un río.
MONTERA: Abrigo para la cabeza * Cubierta convexa, de calderas de alambiques.
ZURCIDO: Costura de las cosas zurcidas.
CANONIGO: El que desempeña una canonjía * Predicador.
BALDOSA: Instrumento de cuerdas.
ALABASTRO: Piedra blanca traslucida, con visos de colores.
CREPUSCULO: Claridad, desde que raya el día hasta que sale el sol o desde que este se
pone hasta que empieza la noche.
CUPULA: Bóveda semejante a una media esfera, con que suelen cubrirse ciertas
edificaciones.
CELOSIA: Enrejado de ventanas.
ENCLAUSTRAR: Encerrar en un claustro * Ocultarse.
RENEGRIDO: De color oscuro.
TORRIDA: Muy ardiente * Zona de superficie terrestre cercana al ecuador.
HORADADO: Capullo del gusano de seda, que esta agujereado por ambas partes.
HORADADO: Capullo del gusano de seda, que esta agujereado por ambas partes.
HONDONADA: Terreno hondo.
BADAJO: Metal colgante en el centro de las campanas, para hacerlas sonar.
ABRA: Abertura entre dos montanas; grieta de un terreno.
ODRE: Cuero que, cosido y pegado, es usado para contener líquidos.
VIGIA: Persona destinada a vigiar o atalayar el mar o la campiña.
ROMAZA: Nombre vulgar de numerosas especies de hierbas perennes, algunas
comestibles y otras medicinales.
ESTEPA: Erial llano y extenso.
VADO: Sitio poco profundo, firme y llano, en una corriente de agua, por donde se puede
pasar.
TAMBO: Venta, posada, parador * Explotación rural o sección de ella destinada al ordeño
de vacas lecheras.
GALOPE: Paso más levantado y veloz del caballo. DISPENSA: Privilegio * Documento
en que consta una excepción.
BASTIDOR: Armazón de palos o listones para poner lienzos o telas * Armazón de
vidrieras, puertas, etc.
JOSÉ MARÍA ARGUEDAS
(Andahuaylas, 1911 - Lima, 1969) Escritor y etnólogo peruano,
renovador de la literatura de inspiración indigenista y uno de los
más destacados narradores peruanos del siglo XX.