INTRODUCCION
Un paraíso discal es un país que exige del pago de impuestos a los inversores
nacionales o extranjeros y estos mantienen cuentas bancarias o contribuyen a
sociedades en su territorio. Típicamente conviven dos sistemas fiscales diferentes.
En la actualidad vivimos en un mundo lleno de corrupción, desorden económico,
factores socioeconómicos que afectan todo nuestro entorno, sin saber qué hemos
dado referencia a los paraísos fiscales. La crisis financiera de los últimos tiempos
ha dejado desempleos, un gran déficit por parte de los países, violencia de todo tipo
de magnitud, falta de apoyo a pequeñas y grandes empresas etc., esto hace que
tanto como personas individuales y jurídicas tomen decisiones de no llevar a cabo
ciertas leyes que incurren su país y a través de ello se manifiestan de diferente
manera.
Tanto como en nuestro país y en otros países que nos rodean se han visto paraísos
fiscales os cuales son los que se utilizan para cubrir ciertas anomalías respecto a
impuestos y otros temas.
También se considera paraíso fiscal aquellas regiones o estados que ofrecen a sus
contribuyentes no residentes, ya sea particulares o empresas, un régimen tributario
especialmente favorable en comparación con la elevada presión fiscal que podemos
encontrar en la mayoría de países. Dicho contribuyente puede disfrutar de una
fiscalidad directa muy baja o directamente nula, mediante eliminación de impuestos
sobre la renta.
PARAÍSO FISCAL
Paraíso es un lugar ideal, una utopía o un sitio con condiciones muy satisfactorias
y placenteras. El adjetivo fiscal, por su parte, está vinculado a lo perteneciente o
relativo al fisco (los organismos públicos que se dedican a la recaudación de
impuestos o el tesoro público).
Se conoce como paraíso fiscal al territorio cuyo régimen tributario es especialmente
favorable a los no residentes que se domicilien a efectos legales en el mismo. Por
lo tanto, muchos ciudadanos y empresas se domicilian en dicho territorio con fines
legales, aun cuando no vivan allí. En España se considera residente a aquella
persona que tiene su vivienda habitual en algún territorio del Estado o a aquella
persona que resida más de 183 días al año en un territorio.
Las ventajas de los regímenes tributarios de los paraísos fiscales suelen contemplar
la exención parcial o total del pago de impuestos. La utilización de los paraísos
fiscales es uno de los instrumentos más utilizados por las empresas o personas que
practican la evasión fiscal. Por ejemplo: un millonario que vive en Estados Unidos
debe pagar grandes sumas de dinero en concepto de impuesto a las ganancias. Si
dicha persona establece su domicilio legal en un paraíso fiscal, pagará mucho
menos dinero por cuestiones impositivas.
Los paraísos fiscales suelen ofrecer otras ventajas, como leyes o normas que no
permiten el intercambio de información para propósitos fiscales con otros países.
Estos territorios también suelen ser acusados de falta de transparencia, lo que
supuestamente permite el lavado de dinero u otro tipo de delitos financieros.
Además de todo lo expuesto sobre aquel es importante tener en cuenta otra serie
de señas de identidad muy significativas:
Los países que se convierten en paraíso fiscal al ofrecer esas ventajas a los
extranjeros, lo que pretenden básicamente es atraer divisas del exterior para
así poder fortalecer sus economías.
Las empresas que deciden apostar por el citado paraíso lo hacen
básicamente para reducir lo que sería su factura fiscal, disminuir su cuenta
de gastos y hacerse mucho más competitivas en el mercado.
El hecho de que hayan crecido notablemente las naciones que se enmarcan
bajo esa categoría se debe al hecho de que en algunos países,
especialmente en los del continente europeo, se han establecido impuestos
muy altos que pueden llegar incluso hasta el 50% de lo que son los ingresos.
Se considera que fue en la década de los años sesenta cuando comenzaron
a surgir los paraísos fiscales, aunque sería en los ochenta cuando
definitivamente se establecieron como tal.
Lo habitual es que aquellos se ubiquen en zonas exóticas o bien minúsculas
como sería el caso de las Islas Salomón, Fiji o la Isla de Man.
Existen diversos tipos de paraísos fiscales. Así, por un lado, se encuentran
los que están especializados en lo que sería la gestión de las grandes
fortunas mientras que por otro están los centralizados en la fiscalización
empresarial.
Origen de los paraísos fiscales
Tiene su origen en la segunda mitad del siglo XX. Su auge responde al desarrollo
industrial y económico de los años de la postguerra así como al proceso de
descolonización de algunas potencias europeas.
Los paraísos fiscales nacieron para atraer el capital mundial elevar el nivel de vida
de quienes viven en ellos. Es una actividad económica como el turismo o el comercio
. Los paraísos fiscales se establecieron en Europa y luego se extendieron a todos
los continentes.
Características que debe tener un país para ser considerado paraíso fiscal
Según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), los
países que pueden ser considerados como paraísos fiscales comparten cuatro
factores identificativos:
La legislación no impone impuestos o éstos son solo nominales.
Hay falta de transparencia.
Las leyes o las prácticas administrativas no permiten el intercambio de
información para propósitos fiscales con otros países en relación a
contribuyentes que se beneficien de los bajos impuestos
Se permite a los no residentes beneficiarse de las ventajas impositivas, aun
cuando no desarrollen su actividad de forma efectiva en dicho país.
Una de las características propias de un paraíso fiscal es que existen dos regímenes
impositivos diferenciados para las personas que residen en ese país y para los no
residentes: uno para los ciudadanos y las empresas locales (similar al de cualquier
otro país) y otro para los extranjeros (con beneficios adicionales). Otra característica
relevante de los paraísos fiscales es que suelen tener leyes de secreto bancario y
de protección de datos personales.
Origen de los paraísos fiscales
Tiene su origen en la segunda mitad del siglo XX. Su auge responde al desarrollo
industrial y económico de los años de la postguerra así como al proceso de
descolonización de algunas potencias europeas.
Los paraísos fiscales nacieron para atraer el capital mundial elevar el nivel de vida
de quienes viven en ellos. Es una actividad económica como el turismo o el comercio
. Los paraísos fiscales se establecieron en Europa y luego se extendieron a todos
los continentes.
Los paraísos fiscales están en boca de todo el mundo desde que saltó a los medios
el escándalo de los ‘Papeles de Panamá’. Sin embargo, proteger los activos
personales de la presión fiscal no es una práctica nueva y no todos los países son
tan paradisíacos como los imaginamos. Acudiendo a consultoras fiscales como la
de Foster Swiss, donde se constituyen sociedades y cuentas onshore y offshore, se
puede recibir un asesoramiento integral para desmentir éstos y otros estereotipos.
Los paraísos fiscales son lugares donde las empresas o los individuos pagan
menos impuestos o están exentos de ello. En el mundo anglófono el término
empleado es tax haven que significa refugio fiscal. En cambio, tanto
hispanohablantes, como franceses (paradis fiscal) o los alemantes
(Steuerparadies) los denominamos paraísos fiscales. Un error que se puede deber
al parecido fonético entre el original ‘haven’ y el término ‘heaven’, que significa
paríso. Por lo que la idea de la isla con palmeras, playas de ensueño o un
buen clima no se va a corresponder en todas las jurisdicciones. No hay más que
fijarse en Liechtenstein, Luxemburgo o Emiratos Árabes por poner algunos
ejemplos.
Los primeros refugios fiscales ya existían en el mundo antiguo. Durante el
imperio romano, algunas islas y puertos del Mare Nostrum se convirtieron en zonas
francas. El hecho de no tener que pagar al emperador se consideraba un privilegio
o premio por su fidelidad, mientras que pagar tributos era visto casi como un castigo.
En el mundo moderno, los paraísos fiscales tal y como les
conocemos debemos buscarlos en Estados Unidos durante el siglo XIX. Delaware
y Nueva Jersey fueron los pioneros a la hora de atraer inversores extranjeros. No
solo por su atractivo régimen fiscal sino por las facilidades que ofrecían para
constituir empresas con capital extranjero.
Además, en estos estados se pusieron en funcionamiento las primeras sociedades
pre-constituidas (shelf companies), listas para poder operar con ellas tras un sencillo
cambio de titularidad. Hemos de tener en cuenta que Estados Unidos siempre fue
visto como una tierra de oportunidades y que la joven nación estadounidense
necesitaba activar su economía.
Tras la I Guerra Mundial, Suiza se convierte en una importante caja fuerte donde
se oculta una gran cantidad de dinero para evitar que caiga en manos enemigas.
Es aquí donde comienza a gestarse la banca privada suiza. El período de
entreguerras fue favorable para el sector bancario.
Según datos del Banco Nacional Suizo, en el 2015, las entidades bancarias
locales gestionaron 2,3 billones de euros pertenecientes a clientes no residentes.
Algo más de la mitad de los propietarios son ciudadanos europeos. El 40% de todo
este capital fue invertido en fondos de inversión de Luxemburgo. Éstos serán los
únicos datos que nos ofrezcan desde Suiza, ya que la confidencialidad y el secreto
bancario están totalmente garantizados, de momento. Los nombres de los
propietarios estarán siempre bajo llave y nunca serán divulgados a ningún gobierno
del mundo ni siquiera al suyo propio.
De todas formas, en un mundo tan globalizado como el actual cualquier persona
puede disfrutar de las ventajas fiscales que se ofrecen en cualquier país. El error se
comete cuando los propietarios de negocios offshore no son declarados en los
países de origen de los inversores. Por ello, es recomendable acudir a despachos
especializados como Foster Swiss, donde además de crear las estructuras
societarias y cuentas bancarias, informan a los clientes de las obligaciones,
derechos y deberes que adquieran los inversores dentro de la legalidad vigente.
¿QUIÉNES UTILIZAN LOS PARAÍSOS FISCALES?
Existen centros financieros comúnmente llamados offshore o extraterritoriales
debido a que sus servicios financieros están diseñados para empresas o
particulares no residentes del país.
Son utilizados principalmente por personas naturales que poseen capital y no
desean pagar impuestos sobre la renta del mismo, además de personas jurídicas
que a través de compañías anónimas offshore desean hacer negocios y disminuir o
eliminar la carga fiscal que podrían estar pagando en sus países de origen.
Evasores de impuestos y narcotraficantes que esconden sus identidades tras
asociaciones offshore , cuentas numeradas , directores fiduciarios , fundaciones ,
trusts o acciones al portador
¿Cuáles fueron los primeros países fiscales?
Probablemente, los primeros países que reunieron todos los requisitos para
convertirse en paraíso fiscal fueron Suiza, Liechtenstein y Luxemburgo. Fue en los
años veinte del siglo pasado, aunque existieron también proyectos más modestos
en Bahamas, Bermudas, Jersey y Panamá.
Los banqueros suizos utilizaban la opacidad de sus estructuras financieras y los
privilegios fiscales para atraer a las corporaciones y los millonarios que quisieran
domiciliarse en el país. Liechtenstein, viendo la oportunidad, aprobó una ley que
garantizaba una confidencialidad de las cuentas y las transacciones aún más
estricta que la de Zúrich. Mientras tanto, Luxemburgo, que llevaba años permitiendo
la entonces novedosa fórmula mercantil de los holdings (por la que se constituye
una compañía que administra participaciones en otras), decidió que iba a eximirlos
de tributar en 1929. Tras un ligero frenazo con el crac de 1929 y la Segunda Guerra
Mundial, los paraísos fiscales tomarían impulso con el régimen de Bretton Woods
en 1944.
¿Cuáles son los factores que explican su nacimiento?
Entre los cinco grandes motores históricos que han provocado la aparición de estos
refugios fiscales como los conocemos hoy destacan, para empezar, el dramático
incremento de la presión fiscal y el poder recaudador de los Estados, especialmente
a partir de los años sesenta, así como la respuesta de unas empresas y familias
prósperas que se decidieron a enviar allí su dinero.
Los otros tres motores históricos son la incompetencia, incapacidad o inacción de
los líderes políticos de muchas grandes potencias durante años para establecer
reglas internacionales comunes contra la evasión fiscal, la habilidad de los
gobernantes de los paraísos (entre los que se encuentran dirigentes como los de
Estados Unidos, que administra el paraíso de Delaware, o Reino Unido, que
administra las islas Caimán) y, por último, la creciente globalización de los flujos
financieros.
¿Qué permitió su expansión por todo el mundo?
En 1957, el Banco de Inglaterra tomó la decisión de que las transacciones en las
que los bancos británicos actuasen por cuenta de clientes extranjeros y no
domiciliados en Reino Unido no serían reguladas ni por el Banco de Inglaterra ni por
ninguna otra institución, de forma que, en la práctica, nadie controlaría sus
operaciones. Ello hizo que una porción considerable de los capitales fuera a parar
a territorios británicos como Jersey, Guernsey o la isla de Man. En 1966 se
incorporaron a la lista de los paraísos fiscales las caribeñas y también británicas
islas Caimán, que adoptaron toda la regulación necesaria para convertirse en un
paraíso fiscal, desde un régimen tributario privilegiado hasta la absoluta
confidencialidad de las cuentas y sus movimientos.
¿Por qué se expandieron por todo el mundo?
El éxito de las islas Caimán contribuyó a desatar las pasiones de muchas regiones
que aspiraban a dar el salto de la pobreza a la riqueza en el menor tiempo posible.
Por ejemplo, Singapur, a finales de los sesenta, lanzó una ronda de incentivos
fiscales para que los principales bancos internacionales, especialmente los
estadounidenses, abrieran oficinas allí. Además, la guerra de Vietnam se iba a
convertir en una inmensa oportunidad de negocio para algunas multinacionales
estadounidenses. El resultado fue que el país asiático se convirtió en un gran
paraíso fiscal.
La rotundidad del éxito de Singapur y después de la isla de Norfolk, perteneciente
a Australia, encendió la envidia de muchos territorios, que se transformaron durante
las décadas siguientes en paraísos fiscales. Las nuevas facilidades que
proporcionaron las tecnologías de la información y la liberalización del sector
financiero a partir de los ochenta simplificaron aún más la llegada de grandes
cantidades de dinero a refugios recónditos como Nauru o Vanuatu.
¿Cuándo se empezó a luchar contra los paraísos fiscales?
A partir de los años noventa se empezaron a dar los primeros pasos para frenar su
expansión. Sin embargo, el punto de inflexión más importante en contra de los
refugios fiscales no llegaría hasta la crisis financiera que estalló globalmente en
2008. Desde el año siguiente, el G-20 empezó a avanzar en unas regulaciones que,
entre otras cosas, obliga a la mayoría de los refugios, incluida Suiza y con la
excepción de Vanuatu, Bahréin, Nauru y Estados Unidos, a compartir
automáticamente su información fiscal con terceros países a partir de 2017.
¿Quiénes se benefician con los paraísos fiscales?
Los paraísos fiscales siguen siendo agujeros negros por los que se pierden una
gran parte de recursos que permitirían revertir situación de desigualdad en varias
sociedades del mundo. Hace falta tomar medidas urgentes para luchar contra los
paraísos fiscales y las prácticas de evasión y elusión fiscal. Los líderes mundiales y
gobiernos de todo el mundo deben de actuar de forma contundente para atajar un
problema que sigue creciendo y amenazando los esfuerzos por conformar
sociedades justas.
Un paraíso fiscal puede ser disfrutado tanto por personas físicas como por jurídicas.
Las personas físicas (por ejemplo, artistas, deportistas, famosos o jubilados) gozan
de los privilegios de un paraíso fiscal residiendo en ese país. En estos lugares se
evitan las cargas fiscales, pero también se pueden planificar herencias y legados.
Beneficio para las empresas, que reducen su facturación por tanto, su cuenta de
gastos, y, como consecuencia de ello, para mejorar su competitividad. Las personas
jurídicas se aprovechan de la no sujeción al impuesto de beneficios obtenidos por
compañías constituidos en esos países, de la libertad de movimientos de capitales
y de los dividendos que reciben de las filiales. Es casi imposible encontrar hoy en
día una sola multinacional que no tenga presencia en paraísos fiscales o cuya
estructura de rentabilidad no esté articulada alrededor de ellos.
El instrumento favorito de esta planificación corporativa es la sociedad holding, que
permite eludir cualquier imposición cuando los dividendos generados se reinvierten
en el extranjero y diferirla hasta que sea transferida al país de origen cuando su
destino es alimentar las cuentas de la matriz.
Este tipo de sociedades ofrece a las empresas, por tanto, una vía alternativa de
financiamiento, que ha hecho que muchas multinacionales hayan consolidado el
hábito de establecer en territorios de baja tributación sus filiales de servicios.
Beneficio para las personas físicas, los paraísos fiscales ofrecen el camino más
seguro para sus estrategias de planificación fiscal. Allí pueden depositar su dinero
a salvo de la voracidad del fisco de sus países de origen y, además, el secreto
bancario y la opacidad informativa les garantiza la discreción que necesitan.
La fórmula más habitual para esta estrategia son las llamadas sociedades offshore,
que permiten constituir en sólo 48 horas, por 150 euros, sin cumplir con requisitos
formales y garantizando la máxima confidencialidad un establecimiento financiero
totalmente operativo y ajeno a miradas indiscretas.
Al estar la recaudación tributaria generada por las multinacionales y los millonarios
muy por debajo de su potencial, los Gobiernos suelen optar, o bien por recortar la
inversión pública que destinan a políticas sociales, o bien por subir los impuestos a
los sectores más pobres. Los más perjudicados son las personas pobres y la brecha
de desigualdad aumenta.
¿Cuantos países cuentan con paraíso fiscal (colocar estadística)?
Para la elaboración de las listas de países se utilizaron tres criterios:
Buen gobernanza y actividad económica real
Existencia de una tasa impositiva corporativa “cero”, y
Transparencia fiscal
Los paraísos fiscales en el mundo tienen características específicas que permiten
su identificación:
Poseen escasos o nulos convenios con otros países, en materia tributaria.
Ofrecen a empresas y ciudadanos protección del secreto bancario y
comercial.
No poseen normas de control de movimientos de capitales (origen o destino).
Esto permite el blanqueo de dinero y reciclaje de capitales.
Tienen un sistema que permite la convivencia de un régimen tributario para
los nacionales y otro para los extranjeros.
Poseen una infraestructura jurídica, contable y fiscal que permite la libertad
de movimiento de personas y bienes.
Son innumerables las ventajas fiscales que reciben las empresas o ciudadanos que
se domicilian allí. Podemos enumerar la exención parcial o total del pago de
impuestos, o también ofrecer leyes o normas que no permiten el intercambio de
información para propósitos fiscales con otros países.
Se evaluó a 92 países, 60 de los cuales ya han adoptado los compromisos de la
comisión, lo que demuestra la influencia que ha tenido la lista en la comunidad
internacional.
Todos los años la Unión Europea y la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos OCDE (Organisation for Economic Co-operation and
Development) por sus siglas en inglés; publica el temido listado de paraísos
fiscales, el objetivo es evitar las transacciones no declaradas y evitar que las
entidades financieras trabajen con estos países
Listado según UE:
Los ministros de Hacienda de la UE han actualizado la lista de países y territorios
no cooperadores en materia fiscal de la UE, basada en un intenso proceso de
análisis y diálogo dirigido por la Comisión. La lista ha demostrado ser un verdadero
éxito, ya que muchos países han modificado sus sistemas jurídicos y fiscales para
cumplir las normas internacionales.
Los paraísos fiscales tienen leyes favorables para que los no residentes no paguen
impuestos, la Unión Europea nunca cambiará las leyes fiscales pero si puede
obligarles a que intercambien la información para cobrar las rentas no declaradas.
Lista negra
Los ministros colocaron en la lista negra a 15 países; de ellos, cinco no han asumido
compromiso alguno desde que la primera lista negra fue adoptada en 2017: Samoa
Americana, Guam, Samoa, Trinidad y Tobago e Islas Vírgenes de los Estados
Unidos.
Igualmente, otros tres estaban en la lista original de 2017, pero fueron trasladados
a la lista gris después de que asumieron ciertos compromisos, pero ahora han sido
incluidos nuevamente en la lista negra, y son: Barbados, Emiratos Árabes Unidos e
Islas Marshall.
Otros siete países fueron trasladaron de la lista gris a la lista negra por el mismo
motivo que los anteriores: Aruba, Belice, Bermudas, Dominica, Fiji, Omán y
Vanuatu.
¿Cómo se sale del listado negro?
Salir de la lista negra de paraísos fiscales es muy sencillo, los pasos que tienen que
hacer son los siguientes:
Intercambiar información mediante el CRS.
Firmar los máximos tratados de doble imposición posibles con otros países.
Acatar las recomendaciones de blanqueo de capitales de la OCDE.
Una vez que el país tenga implementado en su legislación éstos pasos, el
país pasará a la lista blanca y no tendrá ninguna restricción para operar.
Lista gris
Adicionalmente, otros 34 países (Albania, Anguilla, Antigua y Barbuda, Armenia,
Australia, Bahamas, Bosnia y Herzegovina, Botsuana, Islas Vírgenes Británicas,
Cabo Verde, Costa Rica, Curazao, Islas Caimán, Islas Cook, Jordania, Maldivas,
Mauricio, Marruecos, Mongolia, Montenegro, Namibia, Macedonia, Nauru, Niue,
Palaos, San Cristóbal y Nevis, Santa Lucia, Serbia, Seychelles, Suiza, Suazilandia,
Tailandia, Turquía y Vietnam) continuarán siendo monitoreados en 2019 –aquellos
que se ubican en la lista gris, en tanto que 25 países del proceso de selección
original ya han sido aprobados.
Consecuencias
Los países incluidos en la lista serán sometidos a un mayor control y auditorías,
retención de impuestos, requisitos especiales de documentación y disposiciones
contra el abuso. Las nuevas disposiciones de la legislación de la Unión Europea
prohíben que los fondos de la unión se canalicen o transiten por medio de entidades
Listado según OCDE :
El listado de paraísos fiscales está clasificado en blanco, gris y negro:
Lista blanca:
Son los países que tienen firmados todos los tratados de información CRS firmados,
son países 100% transparentes y facilitarán información fiscal a cualquier país que
se lo solicite, como por ejemplo España, Alemania, Reino Unido, Francia, Austria,
Nueva Zelanda…etc En este listado blanco también se encuentra EEUU aunque no
haya firmado el CRS, podríamos decir que es el típico caso que el dinero da el
poder.
Lista gris de paraísos fiscales:
Son aquellos países que se han comprometido a ser transparentes, han firmado o
no el CRS y tiene firmados múltiples tratados de doble imposición pero tienen
programas de ahorro de impuestos para los no residentes que entran en conflicto
con la OCDE. Los países que nos encontramos son 34: Albania, Costa Rica,
Macedonia, Anguilla, Curacao, Palau, Antigua y Barbuda, Suazilandia, San
Cristobal y Nieves, Armenia, Jordania, Santa Lucia, Australia, Maldivas, Serbia,
Bahamas, Islas Mauricio, Seychelles, Bosnia Herzegovina, Mongolia, Suiza,
Botswana, Montenegro, Tailandia, Islas Vírgenes Británicas, Marruecos, Turquía,
Cabo Verde, Namibia, Vietnam, Islas Caimán, Nauru, Islas Cook y Niue.
Lista negra de paraísos fiscales:
Son aquellos países que han podido o no firmar el CRS y no han pasado los filtros
de blanqueo de capitales de la OCDE. Los países que se encuentran listado negro
para el 2019 son 15: Aruba, Belice, Bermudas, Fiji, Vanuatu, Dominica, Barbados,
las Islas Marshall, Samoa Americana, Guam, Samoa, Omán, UAE, las Islas
Vírgenes de Estados Unidos y Trinidad y Tobago.
Leyes que regulan los paraísos fiscales.
STJCE (Sentencia del tribunal de Justicia) de13 de diciembre de 2005 (asunto
Marks & Spencer, C-446/03): referente a la denegación en general de la
consolidación fiscal internacional para una sociedad residente en UK salvo si no
supone un montaje artificioso y no existe la posibilidad de que dichas pérdidas
puedan ser utilizadas en el estado de Residencia de la filial en ejercicios futuros.
STJCE de 12 de septiembre de 2006 (Asunto Cadbury Schweppes, C-196/04) sobre
la constitución y capitalización de sociedades en otros estados miembros,
exclusivamente con la finalidad de acogerse a un régimen fiscal más favorable que
el existente en el estado miembro de residencia. Aplicación de la transparencia fiscal
internacional en el Reino Unido; El efecto en las estructuras internacionales basadas
en razones fiscales.; Alcance de una realidad de implantación y de la realización de
actividades económicas efectivas.
STJE de 14 de diciembre de 2006 (Asunto Denkavit, C 170/05):Una normativa que
somete a retención a cuenta los dividendos distribuidos a accionistas no residentes
pero que no aplica la retención es residente; supone una restricción contraria a la
libertad de establecimiento a la libre circulación de capitales. La Comisión denunció
a España ante el TJCE en enero de 2007.
EL TJCE y la aplicación de las normas anti elusión en el Derecho Tributario
STJCE de 21 de febrero de 2006 (caso Halifax) analiza un esquema de deducciones
en el IVA indebidas; Se aborda la noción de abuso de derecho, se recoge la
necesidad de restablecer la situación originaria y la improcedencia las sanciones.
STJCE de 7-6-2007 y 8-11-2007 (Caso comisión contra R.Helénicae ING). STJCE
de 12 de septiembre de 2006 (caso Cadbury-Schweppes) Se aborda las normas de
abuso de derecho comunitario trata del significado de la libertad de establecimiento,
se trata del abuso de derecho comunitario y el significado económico del ejercicio
de la libertad de establecimiento.
El TJUE y la fiscalidad directa.- (Tribunal de Justicia de la Unión Europea.)
STJUE de 28 de enero de 1992 (asunto c-204/90, Bachman).La legislación de
Bélgica no permitía la deducción a efectos del IRPF de las primas pagadas a
entidades aseguradoras fuera del país.
STJUE de 13 de mayo de 1995 , (Caso C-279-03 Schumacker).Trabajador
transfronterizo por cuenta ajena que trabajaba en Alemania donde obtenía la
mayoría de sus rentas pero que era nacional y residente en Belgica;era tratado en
Alemania como no residente lo que originaba una discriminación.
Sobre negocios anómalos.
Sentencia del TS de 21 de mayo de 2009; La interesada recurre en casación,
entendiendo que la SAN es incongruente, puesto que ha resuelto sobre la base de
existir un negocio simulado, cuando ni el acto de liquidación impugnado ni las
resoluciones de los TEAS se fundaban en la existencia de tal simulación. Por otra
parte, se reitera la alegación sobre la inexistencia de negocio indirecto, entendiendo
que nos encontramos ante un problema de aplicación de la norma que tiene perfecta
cabida en la economía de opción
Estrategias para acabar con los paraísos fiscales
1. Las autoridades públicas deben de luchar por conseguir el levantamiento
del secreto bancario.
2. Impulsar la creación de instrumentos jurídicos internacionales para exigir
a estos territorios que revelen la identidad de los titulares de las cuentas
bancarias, su bloqueo, faciliten información sobre los titulares de las
sociedades fantasmas, etc.
3. Una cooperación más estrecha entre los estados para suprimir el fraude
fiscal y la competencia fiscal entre ellos.
4. Una armonización de los tipos impositivos y de las bases imponibles sobre
el capital.
5. Establecimiento de autoridades fiscales de carácter regional y global que
represente los intereses de los ciudadanos.
6. Incentivar las inversiones extranjeras, fomentando la instalación de
empresas extranjeras, en un territorio y reduciendo la fiscalidad mediante la
firma de tratados bilaterales de doble imposición, en los que concede una
reducción fiscala las sucursales de las empresas del otro país que se han
establecido en su territorio.
7. Gravar físicamente los beneficios obtenidos dentro del país por las
sociedades mercantiles no-residentes, de esta forma las autoridades fiscales
exigen que todos los beneficios obtenidos dentro de un país por una sociedad
mercantil offshore sean sometidos al pago de impuestos antes de ser
transferidos al extranjero.